miércoles, 7 de diciembre de 2016

8363. ADELA, BROZO Y JOAQUÍN.

Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Jorge Zepeda Patterson.
Diciembre 4, 2016 - 12:00 am.

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A Televisa le urge deslindarse de aquello que las nuevas generaciones desdeñan. Foto: Especial

El anuncio de la cancelación de los programas de Joaquín López Dóriga, Adela Micha y Víctor Trujillo en Televisa revelan no sólo el fin de una época. No sorprende tanto el relevo generacional sino las ganas de darlo a conocer cuanto antes y en un frío comunicado. Por lo general estos anuncios van acompañados de fanfarrias y tamborazos para promover la nueva barra de programas y conductores que habrán de sustituir a los anteriores. Pero no fue el caso. A la televisora simplemente le urgía dar a conocer que se desembarazaba de los tres iconos que durante algunos lustros estuvieron entre los rostros más representativos del “Canal de las Estrellas”.

Tampoco creo que se trate de una vendetta personal. Más allá de que pudieran haberse acumulado piedritas negras en el bolsillo entre cada uno de ellos y la empresa, algo por lo demás natural considerando las muchas horas de exposición al micrófono que suman a lo largo de la semana y los consecuentes riesgos de provocar incordios y tensiones con las políticas del consorcio dirigido por Azcárraga. Particularmente porque todos ellos tienen o tenían espacios laterales en otras radiodifusoras, al margen de la televisora (durante mucho tiempo se dijo, con cierta razón, que lo que López Dóriga no podía expresar por la noche ante las cámaras lo hacía en su cabina de radio por las tardes).

Pero las razones de Televisa van mucho más allá de eso. El problema es que existe un desplome brutal de audiencias. A la televisión y a la radio les está pasando lo que experimentó la prensa escrita diez o doce años antes: una modificación radical de la manera en que el público consume los contenidos.

Los grandes periódicos han tratado de compensar la caída de sus tiradas en papel mediante la expansión de sus portales digitales. El Universal, La Jornada, Excélsior o Milenio cuentan con un gran número de usuarios online pero enfrentan dos grandes desafíos. Primero, que la información en la web es gratuita, lo que significa que los recursos que estos diarios ingresan por sus portales son mínimos comparados a la pérdida de publicidad en el impreso y en la venta de ejemplares. El resultado es un desplome de las finanzas de los grandes medios de comunicación. Desde luego este es un fenómeno planetario, no exclusivo de México.

El segundo problema es tanto o más serio y está emparentado con el que padece la televisión tradicional. Las nuevas generaciones tienden a desconfiar de las marcas de las generaciones anteriores. El tráfico en línea que poseen El Universal o La Jornada es todavía superior al tráfico correspondiente a Sinembargo.mx o Aristeguinoticias, por ejemplo (dos de los nuevos diarios exclusivamente digitales), no obstante los dos últimos provocan más impacto en las redes sociales debido a que sus notas son mucho más retuiteadas o posteadas en Facebook que las de los diarios tradicionales.

Los usuarios menores a 35 años, que son los más activos en la blogosfera, no suelen consultar la información mediante el despliegue de la página de inicio de un medio digital (sea nuevo o viejo), sino abriendo los enlaces de noticias y videos que sus amigos les transmiten a través de las redes. Dicho de otra manera, la mayor parte de la información que se consume hoy en día, y la tendencia va en aumento, es referencial.

Las televisoras enfrentan un desafío similar. Salvo para seguir los deportes, los millennials (entre 20 y 35 años de edad) cada vez ven menos televisión abierta. Y si bien las televisoras tradicionales se han defendido introduciendo sus propios sistemas de cable (como lo hizo la prensa con sus portales digitales), la aparición de nuevas plataformas tipo Netflix comienza a hacer estragos.

Más allá de que los sistemas de cable se mantendrán vigentes pese a todo, a las televisoras les queda claro que la verdadera batalla está en la producción de contenidos. En última instancia las compañías de cable son meras transmisoras que deben pagar cuotas crecientes a los generadores de contenido exitoso como Sony, Fox, HBO o ESPN, por mencionar algunas). La propia Netflix, originalmente una mera portadora, se ha convertido en una productora compulsiva de material de excelente calidad en los últimos dos años.

Lo cual nos lleva al punto de inicio. A Televisa le urge deslindarse de aquello que las nuevas generaciones desdeñan. El problema para el consorcio es un circo de tres pistas. Primero, construir barras de programación atractivas para los mercados populares de la televisión abierta, con el propósito de hacer más largo el inevitable ocaso de esta plataforma. Segundo, mejorar la oferta propia en sus sistemas de cable (SKY y Cablevisión) para que no todo el contenido atractivo deba ser comprado a terceros. Y, finalmente, desarrollar contenidos de calidad competitiva con Netflix y HBO para BLIM, su plataforma de renta mensual, que intentar competir por los auditorios jóvenes y de altos ingresos que ha perdido. Y desde luego, ni Joaquín, ni Adela ni Trujillo entraban en esos tres escenarios. La pregunta es: ¿y qué y quién si entra?

@jorgezepedap
www.jorgezepeda .net

Por Jorge Zepeda Patterson
Es periodista y escritor.

8362. AMLO EN 2018.

Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Rogelio Guedea.
Diciembre 6, 2016 - 12:03 am.



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Si bien es criticable la forma en que AMLO ha conducido su liderazgo al erigirse como una especie de amo y señor del partido que creó, lo cierto es que la oferta política para 2018 se impone desoladora. Foto: Sitio Oficial AMLO

Un sondeo reciente pone, de nuevo, a Andrés Manuel López Obrador, líder nacional de Morena, a la cabeza en las encuestas para las elecciones a la Presidencia de la República en 2018.

Desde que inició Peña Nieto su mandato, el fundador y jefe de Morena ha venido realizando un trabajo intenso de posicionamiento a lo largo y ancho de nuestro país para conseguir la aceptación social requerida que lo coloque como número uno en las preferencias electorales, en gran medida aprovechando el descrédito en el que han caído las dos principales fuerzas políticas del país: PRI y PAN.

Si bien es criticable la forma en que AMLO ha conducido su liderazgo al erigirse como una especie de amo y señor del partido que creó, lo cierto es que la oferta política para 2018 se impone desoladora por una razón esencial: el PRI, con Peña Nieto, ha demostrado ser un partido de intereses particulares y de grandes opacidades a la hora de rendir cuentas a la sociedad, además de la terrible corrupción que campea en sus administraciones, y ahí está el caso del propio Javier Duarte, hoy prófugo de la justicia, y de muchos otros ex gobernadores rojiblancos. El PAN no está exento tampoco de este demérito: lo sucedido recientemente con el ex gobernador Guillermo Padrés es clara muestra de este uso rapaz del poder.

Si observamos, por otro lado, las alternativas presidenciales ofrecidas por el PRI y el PAN, tampoco hay demasiada esperanza: Margarita Zavala, arriba en las encuestas panistas, viene de un pasado oscuro ligado a una administración (la de su esposo Felipe Calderón) que dejó miles de muertos y desaparecidos, daños colaterales y un deterioro del tejido social del que no hemos podido recuperarnos. En cuanto al PRI, todos los candidatos (Osorio Chong, el de mayor repunte) no pueden desprenderse de los menoscabos globales que ha dejado este partido a lo largo de la historia, sin duda representados hoy en la figura emblemática de Peña Nieto, cuya gestión se ha caracterizado por la corrupción, la impunidad y el cinismo.

Pero hay dos, por lo menos, enemigos de AMLO y, por extensión, de la sociedad que representaría: por un lado, una carencia real de estructura política que no sólo haga frente a los males que acechan a nuestra sociedad actual, sino también a los grupos de poder fáctico que buscarán por todos los medios menoscabar su gestión, de llegar a la presidencia, y, por otro, una relación de suyo complicada con el país vecino del norte, a quien no le gustan (y ya se ha visto a lo largo de la historia) los gobiernos nacionalistas, sobre todo cuando afectan directamente sus intereses económicos y comerciales.

Estados Unidos puede convertirse, de hecho, en el mayor obstáculo para la llegada de AMLO al poder, pero también, de conseguirlo, su mayor enemigo, de ahí que sea cierto que México pueda devenir en lo que fue en su momento la Chile de Allende o la Venezuela de Chávez.

Nuestro país, pues, está en una encrucijada infame, un callejón sin salida que deja a la sociedad en el completo desamparo, sin un porvenir cierto y sin vías de poder construir una realidad distinta a la que vivimos ahora, sangrienta e inmisericorde para millones de mexicanos.

Es hora de que todas las fuerzas políticas hagan un pacto de verdad y piensen, aunque sea por una sola vez en la vida, en la sociedad que representan, les da sentido y a la que tanto daño le han hecho.

Por Rogelio Guedea.
Abogado criminalista y doctor en Letras. Es autor de la “Trilogía de Colima”, publicada por Penguin Random House e integrada por las novelas Conducir un trailer (2008/Premio Memorial Silverio Cañada 2009), 41 (2010/Premio Interamericano de Literatura Carlos Montemayor 2012) y El Crimen de Los Tepames (2013/Finalista del Premio “Películas de Novela”). Su má reciente libro es La brújula de Séneca: manual de filosofía para descarriados (Grupo Almuzara, 2014). Por su trayectoria como escritor y académico, fue incluido en El mundo en las manos. Creadores mexicanos en el extranjero (2015), publicado por la Secretaría de Relaciones Exteriores. Actualmente es jefe del Departamento de Español de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda). 

8361. ESTADO DE MÉXICO: ¿JUSTICIA A MODO?

Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Peniley Ramírez Fernández.
Diciembre 7, 2016 - 12:00 am.


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Si la SCJN aprueba el proyecto y libera a Adriana Albrecht, desde la opinión pública aún se mantendrá latente el cuestionamiento de por qué ella fue juzgada de este modo, por qué fue mantenida en la cárcel y si, en efecto, en el caso existe un trasfondo político.
Foto: Cuartoscuro

Cuando Adriana Albrecht llegó a la cárcel en el Estado de México, en agosto de 2013, había pasado poco tiempo de que la procuraduría mexiquense cerrara el caso en el que ella acusó a su ex pareja, el empresario aeronáutico Arturo Ortega, de cometer actos libidinosos contra la hija de ambos.

La autoridad local decidió no ejercer acción penal contra él y Albrecht pasó de acusadora a acusada. Ortega la denunció por inducir a la niña en un video, que constituía la prueba principal en el caso de abuso infantil. El mismo perito que le eximió a él, luego determinó que ella era culpable.

Transcurrieron tres años para que el caso de Albrecht, que en otras circunstancias pudiera haberse litigado mientras ella estaba libre bajo fianza, llegara a la Suprema Corte. Este 7 de diciembre, los ministros de la primera sala podrían determinar que ella salga libre de inmediato de la cárcel donde se encuentra recluida en el Estado de México.

Si gana una mayoría de votos la propuesta del ministro José Ramón Cossío, tendiente a que la justicia en su caso de usó de un modo inconstitucional, el mayor cuestionado será el poder judicial del Estado de México, que durante el gobierno de Eruviel Ávila decidió, sin que aún se conozca por qué, procesar a Albrecht en un juicio penal acusatorio, a pesar de que el sistema de juicios orales había entrado en vigor allí casi dos años antes de que ella fuera apresada.

Durante varias entrevistas telefónicas para esta columna, sostenidas en el curso de los últimos meses, Albrecht aseguró que la causa de su reclusión era el poder político de su expareja, dueño de una compañía aeronáutica que durante este sexenio ha trasladado a altos funcionarios federales y durante meses dio servicio de transporte a secretarios de Estado. “Cumplió su promesa de meterme a la cárcel”, dijo ella en varias ocasiones.

Fuentes cercanas a la defensa de Ortega, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron en cambio que el trasfondo del caso fue una intención de Albrecht de extorsionar al padre de su hija.

Otras veces, antes de este día, Albrecht ha contado más detalles sobre su juicio, sobre el hombre que fue su pareja durante años, sus relaciones políticas y sus contratos millonarios de renta de aeronaves con los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Ha contado que, sin una justificación aparente, el entonces procurador mexiquense Alfredo Castillo atrajo su denuncia de abuso contra Ortega desde Valle de Bravo hasta Toluca. Ha relatado la escena cuando ella acudió a contarle de la acusación contra Ortega y Castillo le respondió que “ya estaba enterado de todo, porque él había ido a decirle”.

Contrario al ánimo combativo que se le escuchó al teléfono durante el último medio año, esta vez Albrecht prefiere guardarse sus opiniones. “Yo lo que quiero es salir, ya no quiero pelear. Quiero tener paz, no quiero reabrir heridas”, repite en el auricular.

La resolución de la Corte, de acuerdo con el proyecto de sentencia hecho público, no debatirá el fondo de la acusación, que consiste en que ella habría inducido a la niña a “hacer manifestaciones en unos videos”. Los ministros se centrarán en cómo le perjudicó el haber sido juzgada en un sistema penal que ya no era vigente. La solución a este hecho, que Cossío propone que se declare inconstitucional, sería otorgarle libertad inmediata.

La salida de la cárcel no significaría tampoco un reencuentro inmediato de Albrecht con su hija, a quien ella asegura no haber visto en los últimos tres años. Paralelo al juicio penal, su ex pareja inició un juicio civil, para quedarse con la patria potestad de la niña. Este juicio se encuentra suspendido, en tanto culmine la decisión de la Corte. En este proceso judicial sí podrían revisarse los argumentos de fondo del caso.

Si la Corte aprueba el proyecto y libera a Albrecht, desde la opinión pública aún se mantendrá latente el cuestionamiento de por qué ella fue juzgada de este modo, por qué fue mantenida en la cárcel y si, en efecto, en el caso existe un trasfondo político.

Peniley Ramírez Fernández.
Periodista. Trabaja como corresponsal en México de Univisión Investiga.

8360. FIDEL CASTRO RUZ. FALLECIÓ EL 25 DE NOVIEMBRRE DEL 2016 A LA EDAD DE 90 AÑOS, NACIÓ EN 1925.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista, periodista, reportero y escritor.  
Desde Zamora, Michoacán. México. Para  
Tenepal de CACCINI

El líder cubano Fidel Castro, una leyenda de la izquierda revolucionaria que gobernó su país durante casi medio siglo, murió el viernes a los 90 años, informó su hermano Raúl Castro en un mensaje transmitido el sábado por la televisión estatal.

Castro estaba apartado del poder desde julio del 2006, cuando una crisis de salud lo obligó a ceder el mando a Raúl. Su enfermedad nunca fue revelada oficialmente.

"Con profundo dolor comparezco para informar a nuestro pueblo (...) que hoy 25 de noviembre de 2016 a las 10.29 de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz", dijo Raúl Castro en un mensaje que leyó y fue divulgado por los medios estatales.

"Cumpliendo la voluntad expresa del compañero Fidel, sus restos serán cremados en las primeras horas de la mañana del sábado 26", agregó desde su oficina, vestido de verde olivo, según los reportes de la televisión estatal.

Los funerales se celebrarán el 4 de diciembre en Santiago de Cuba, donde serán trasladadas sus cenizas. El lunes tendrá lugar una ceremonia cuyo punto principal será la Plaza de la Revolución.

Castro, un carismático e implacable líder que hizo de la barba, el uniforme guerrillero verde oliva y los cigarros su marca registrada, saltó al centro de la geopolítica global al aliarse a Moscú poco después de bajar en 1959 de la Sierra Maestra para derrocar al dictador Fulgencio Batista.

Fue venerado por miles de simpatizantes de izquierda, pero gobiernos liberales como el de Estados Unidos y cubanos exiliados que abandonaron la isla tras la revolución, lo consideraban un tirano.

Después de tomar las riendas, Raúl adoptó algunas reformas para modernizar la deprimida economía estilo soviético de Cuba y más tarde inició un proceso con Washington para restablecer los vínculos diplomáticos tras más de cinco décadas de hostilidades.

Fidel Castro pareció apoyar tibiamente esas decisiones. Ahora su muerte termina de cerrar un capítulo en la historia, después de que convirtiera a Cuba en un campo de batalla de la Guerra Fría con la crisis de los misiles en 1962 entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética.

La era de Castro al frente de los destinos de Cuba, ubicada a 140 kilómetros (90 millas) de Florida, estuvo marcada por la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y al año siguiente con la crisis de los misiles cubanos que llevó al mundo al borde de una guerra nuclear. El revolucionario barbado, que sobrevivió un intenso embargo comercial estadounidense además de decenas o quizá cientos de intentos de asesinato falleció después de haber cedido formalmente el poder a su hermano menor Raúl, quien anunció el deceso el viernes en la noche en la televisora estatal.

Castro sobrevivió al encarcelamiento en manos del dictador Fulgencio Batista, al exilio en México y a un aparatoso inicio de su rebelión antes de llegar a La Habana triunfalmente en enero de 1959, cuando a los 32 años de edad se convirtió en el gobernante más joven de Latinoamérica. Durante décadas, fue inspiración y fuente de apoyo de todo tipo de revolucionarios de América Latina a África.

Vivió lo suficiente para ver a Raúl Castro negociar una reconciliación diplomática histórica con el presidente estadounidense Barack Obama el 17 de diciembre de 2014, cuando Washington y La Habana anunciaron la restauración de relaciones entre los dos países suspendidas en 1961.

Fidel Alejandro Castro Ruz (Birán,4 13 de agosto de 1926-La Habana, 25 de noviembre de 2016)1 fue un militar, revolucionario, estadista y político cubano. Fue mandatario de su país como primer ministro (1959-1976) y presidente (1976-2008). También fue Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (1956-2008)nota 1 y mantuvo el poder como primer secretario del Partido Comunista de Cuba desde 1965 hasta 2011, cuando definitivamente dejó su puesto como líder de su país y transfirió todos los poderes de la nación a su hermano Raúl. Era diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular (desde 1976). Profesionalmente era abogado, doctor en Derecho Civil y licenciado en Derecho Diplomático.5

Fidel Castro se inició en la vida pública como político opositor y destacó especialmente tras el asalto al cuartel Moncada en 1953, por el que fue condenado a prisión. Tras ser indultado gracias a la presión de la opinión pública,6 se exilió en México, donde planeó la invasión guerrillera de 1956. Llegó al poder tras encabezar la Revolución cubana, que triunfó el 1 de enero de 1959, derrocando a la dictadura de Fulgencio Batista. Fue nombrado primer ministro el 27 de febrero del mismo año por el presidente Manuel Urrutia. Lideró en 1961 la adopción del marxismo por el Gobierno revolucionario, estableciendo el primer Estado socialista de América. Tras la reforma constitucional de 1976, fue elegido presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros. Fue el fundador del Partido Comunista en 1965 y desde entonces, hasta 2011 fue su primer secretario.

El 19 de febrero de 2008, en una carta publicada en el diario Granma, anunció que no se presentaría ni aceptaría el puesto de presidente y comandante en la reunión de la Asamblea Nacional del Poder Popular del 24 de febrero del mismo año.7

En el ámbito internacional, inicialmente trató de establecer buenas relaciones con los Estados Unidos; entabló, luego, estrechos lazos con la Unión Soviética. Después de una serie de expropiaciones a propietarios estadounidenses, los desencuentros con los Estados Unidos desembocaron en el embargo económico contra Cuba. Desde entonces, su relación con la superpotencia ha sido abiertamente antagónica, lo que quedó confirmado tras la fracasada invasión de Bahía de Cochinos en 1961.

Recibió decenas de condecoraciones nacionales y extranjeras.

Debido a su larga gestión y a las características controvertidas de sus políticas, se ha generado un polémico e intenso debate entre opositores y partidarios sobre su Gobierno: desde calificarlo como una dictadura hasta considerarlo la expresión de la voluntad del pueblo cubano.

Falleció en La Habana el 25 de noviembre de 2016 a la edad de 90 años.

Carta escrita en inglés por Fidel Castro en 1940 al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt a la edad de 14 años, mientras estudiaba en el Colegio de Dolores, en Santiago de Cuba.

Castro nació en 1926 en la finca paterna del lugar de Birán (por entonces en el municipio de Mayarí y la antigua provincia de Oriente y ahora respectivamente municipio de Cueto y provincia de Holguín). Era hijo natural de un emigrado gallego, Ángel Castro Argiz, casado en segundas nupcias años después8 con Lina Ruz González, descendiente también de españoles. Fidel contaba ocho años y medio cuando fue bautizado, y hasta después de 1940 su padre no obtuvo el divorcio de su primera esposa, María Luisa Argota Reyes, y pudo contraer nuevas nupcias con Lina Ruz.10 Ambos progenitores eran analfabetos, aunque los dos aprendieron a leer en su madurez. Su padre, de origen humilde, finalmente alcanzaría una sólida posición económica. Con cuatro años Fidel comenzó a estudiar en una pequeña escuela en Birán. A causa de su destacada inteligencia, sus padres decidieron enviarlo a Santiago de Cuba a la edad de seis años, junto con su hermana Angelita (1923-2012), al cuidado de la que había sido su profesora en Birán. A pesar de la situación económica de su familia en el año 1932, Castro experimentó el hambre, ya que la institutriz que lo cuidaba empleaba su asignación para mantener a toda su familia, en un periodo de especial dureza económica en el país.

En 1934 ingresó en el colegio lasaliano de Santiago. En septiembre de 1939 se inscribiría en el Colegio de Dolores, de los jesuitas, también en Santiago de Cuba. En 1942 ingresó al Colegio de Belén de La Habana, donde fue seleccionado mejor deportista del curso 1943-1944. Finalizó el bachillerato en junio de 1945, junto al que sería su cuñado, Rafael Díaz-Balart, su mejor amigo de entonces y después acérrimo enemigo.

Universidad e inicios de la vida política
Ingresó en la Universidad de La Habana el 4 de septiembre de 1945.16 En estos primeros años, su vida académica estuvo caracterizada por su ausencia casi total de las aulas. A partir del tercer año, Castro se dedicó con especial intensidad a su labor académica, matriculándose por libre, y llegando a matricularse de tres carreras (Derecho, Derecho Diplomático y Ciencias Sociales) con la intención de obtener una beca para estudiar en Europa o Estados Unidos.

Fue durante el periodo universitario cuando tuvo acceso a algunas obras literarias que, según él, le permitieron alcanzar una cierta madurez política. Sus primeros pasos en la política fueron en el ámbito estrictamente universitario. Fue elegido delegado de curso y llegó a recibir amenazas de muerte al enfrentarse a un candidato de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) apoyado por el Gobierno de Ramón Grau San Martín.

En 1947, con veintiún años, como presidente del Comité Pro Democracia Dominicana de la FEU, promovió acciones para reclamar la destitución del dictador dominicano Rafael Trujillo, y formó parte de la Invasión de Cayo Confites, con el objetivo de derrocarlo. Al ser interceptados en la Bahía de Nipe al intentar alcanzar suelo dominicano, se lanzó al agua y escapó a nado hasta Cayo Saetía.

En 1948 fue enviado a Colombia como delegado de la FEU a la IX Conferencia Interamericana; estaba citado para encontrarse con el candidato a presidente Jorge Eliécer Gaitán la misma tarde en que este fue asesinado, durante la revuelta conocida como el «Bogotazo».

A su regreso a Cuba, contrajo matrimonio con Mirta Díaz-Balart, una estudiante de filosofía de una acomodada familia habanera. Realizaron su viaje de bodas a Nueva York, residiendo en el 156 West, 82th Street en Manhattan. Durante esa época, Castro estuvo tentado de inscribirse en la Universidad Harvard para terminar sus estudios. De este matrimonio nació su primer hijo, Fidel Ángel Castro Díaz-Balart.

En 1950 obtuvo su diploma en leyes. En 1951, se suicidó Eduardo Chibás, líder del Partido Ortodoxo, con el que Castro había simpatizado desde sus años universitarios. En junio de 1952 se presentó por este partido como independiente, por una circunscripción de La Habana, como candidato a la Cámara de Representantes del Congreso cubano, pero el golpe de estado del general Fulgencio Batista derrocó al Gobierno de Carlos Prío Socarrás y anuló las elecciones. El golpe —reconocido por el Gobierno estadounidense— provocó la desazón de Castro, quien utilizaría sus contactos con la Juventud del Partido Ortodoxo para aglutinar a un grupo de jóvenes que protagonizarían en el futuro el asalto al Cuartel Moncada.

El enfrentamiento con Batista.
Artículo principal: Revolución cubana.
En marzo de 1952, Fidel Castro denunció a Batista ante un Tribunal de Urgencia por violar la constitución. En ella exponía que los delitos cometidos eran competencia de aquel tribunal y sobre la posible actuación de este argumentó:

Evidenciará si es que sigue funcionando con plenitud de facultades, si es que no se ve imposibilitado por la fuerza, si es que no ha sido abolido también el cuartelazo. [...] Si existen tribunales, Batista debe ser castigado, y si Batista no es castigado (...) ¿Cómo podrá después este tribunal juzgar a un ciudadano cualquiera por sedición o rebeldía contra este régimen ilegal producto de la traición impune?.

Los tribunales rechazaron la demanda, por lo que Castro entendió que se legitimaba la lucha armada como única vía posible para derrocar la dictadura.

Asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes
Artículo principal: Cuartel Moncada.
Ante la convicción de que la única salida era la lucha revolucionaria (influido ya entonces por las ideas de Marx, Lenin y Martí), Castro participó en la elaboración de un ataque armado contra los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo (como avanzada para combatir el contraataque), ambos en la provincia de Oriente el 26 de julio de 1953.

El intento de tomar el Cuartel Moncada se debió a que, por sus características (un importante valor estratégico por su posición, agrupaba al menos 3000 armas, además de encontrarse en una zona activamente opuesta al golpe dado por Batista), podría propiciar un levantamiento popular armado, llamar al pueblo a la huelga general desde la radio y aprovechar las cualidades del terreno (rodeado de montañas y cerca del mar) que pudieran posibilitar el desarrollo de la lucha armada.

Fidel Castro detenido tras el fracaso del asalto al cuartel Moncada.
La táctica ideada consistió en llegar armados y disfrazados de sargentos, con la única diferencia del calzado para poder reconocerse entre ellos. Una vez dentro, se trataría de emplear el valor simbólico de la «Rebelión de los Sargentos» (movimiento militar que en 1933 derrocó al presidente Machado) para contactar con las demás guarniciones y animarlos al levantamiento. Si la rebelión no recibía apoyo, la idea era escapar a las montañas y armar al pueblo para continuar la lucha. Antes de salir, Castro pronunció el siguiente discurso:

Compañeros: podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos; pero de todas maneras, ¡óiganlo bien, compañeros!, de todas maneras el movimiento triunfará. Si vencemos mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante. El pueblo nos respaldará en Oriente y en toda la isla. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol! Como en el 68 y en el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de ¡libertad o muerte! Ya conocen ustedes los objetivos del plan. Sin duda alguna es peligroso y todo el que salga conmigo de aquí esta noche debe hacerlo por su absoluta voluntad. Aún están a tiempo para decidirse. De todos modos, algunos tendrán que quedarse por falta de armas. Los que estén determinados a ir, den un paso al frente. La consigna es no matar sino por última necesidad.

El ataque sería realizado por tres grupos: uno dirigido por Abel Santamaría, que debía tomar el Hospital Civil, otro al mando del hermano de Fidel Raúl Castro, que debía tomar el Palacio de Justicia y el grupo principal dirigido por Fidel que debía tomar la jefatura del cuartel. El intento fracasó,entre otros factores,porque se perdió el factor sorpresa a partir de una posta que el regimiento en el cuartel agregó a causa de la celebración de los carnavales en la ciudad.

A pesar de contar con el apoyo de algunos ciudadanos que trataron de camuflarlos, muchos fueron atrapados, aunque Castro consiguió escapar con algunos hombres a la Sierra Maestra.

Tras varios días caminando, deciden entrar en una pequeña casa en la sierra, siendo sorprendidos mientras dormían. Castro salva la vida gracias al sargento que lo detuvo, que al entregarlo exigió que no fuese torturado.

Según el grupo de Castro, solo seis guerrilleros resultaron muertos en el combate, y acusaban al ejército de Batista de torturar y ejecutar a más de ochenta atacantes (de los 160 que integraban el grupo original, en el que había dos mujeres). Fidel Castro fue hecho prisionero, juzgado y sentenciado a quince años de prisión. En el alegato final del juicio, Fidel Castro pronunció un discurso de autodefensa. Posteriormente Castro escribió «La historia me absolverá», en el que defendió sus acciones y explicó sus puntos de vista políticos.

Tras veintidós meses de prisión fue liberado durante la amnistía general de mayo de 1955. Meses después se exilió a Estados Unidos y finalmente a México.

La lucha revolucionaria.
Artículo principal: Historia del ejército rebelde
Tras financiarse mediante ayudas particulares, especialmente con el dinero que le proporcionó Aureliano Sánchez Arango, ex-ministro de Prío, regresó a Cuba con otros 82 miembros del denominado Movimiento 26 de Julio el 2 de diciembre de 1956 a bordo del yate Granma con la intención de invadir la isla. El desembarco debía ejecutarse de forma sincronizada con un grupo de miembros de la organización, encabezado por Frank País, que trataría de tomar Santiago de Cuba.

Bandera del Movimiento 26 de Julio creado en 1955 por un grupo de nacionalistas cubanos entre los que se destacaba Fidel Castro.
Sin embargo, la acción fracasa al retrasarse dos días el desembarco. Ya alertado, el ejército se despliega en la zona a la espera de los expedicionarios. A los pocos días del desembarque son sorprendidos en Alegría del Pío. Los pocos sobrevivientes (entre ellos, Ernesto Che Guevara, Raúl Castro, Juan Almeida y Camilo Cienfuegos) se retiraron a la Sierra Maestra, desde donde empezaron una guerra de guerrillas contra el Gobierno de Batista.

Los revolucionarios llegaron a contar con más de 800 combatientes con los que comenzaron la invasión a escala nacional (frente a los más de 70 000 combatientes de Batista), aunque la carencia de armas fue un condicionante fundamental. Castro, comandante de la expedición, fue nombrando progresivamente como comandantes al Che, Raúl Castro, Camilo Cienfuegos, Almeida y algunos otros, ocupando él desde aquella época la graduación de «comandante jefe» (lo que evolucionó hasta «comandante en jefe»).

El Gobierno llegó a publicar la muerte de Castro. Los guerrilleros consiguieron desmentirlo gracias a la entrevista realizada por Herbert Matthews, corresponsal del diario New York Times. También denunció el grupo la colaboración de los Estados Unidos con el Gobierno de Batista, facilitándole armas.

En el año 1957, Fidel Castro firmó el Manifiesto de la Sierra Maestra en el que se comprometía a «celebrar elecciones generales para todos los cargos del Estado, las provincias y los municipios en el término de un año bajo las normas de la Constitución del 40 y el Código Electoral del 43 y entregarle el poder inmediatamente "al candidato que resulte electo» en el evento de que su movimiento llegase al poder. Después del triunfo de la revolución, el Gobierno de Fidel descartaría esa promesa.

El 24 de mayo de 1958, Batista envió diecisiete batallones contra los rebeldes en la "Operación Verano", pero los revolucionarios encadenaron una serie de sorprendentes victorias. El 28 de diciembre, el Che inicia con 300 hombres la batalla de Santa Clara, donde logran descarrilar un tren blindado cargado de armas que se dirigía a la capital, a pesar de que el Gobierno había colocado en la ciudad a unos 3000 hombres. Consiguieron, en algunos casos, deserciones y rendiciones masivas de las tropas de Batista.

El 28 de diciembre, el general Eulogio Cantillo negocia con los rebeldes un posible apoyo del ejército mediante un golpe de Estado. Castro se niega, principalmente porque pensaba que el golpe solo era un intento de Batista de facilitar su huida. Sin embargo, dos días después se produce el golpe, y Batista huye. Castro, desde Santiago de Cuba, ordena no detener los combates. También animan a la población a secundar una huelga general. La mañana siguiente, Fidel se reúne con el general Rego Rubido, quien entrega el Cuartel Moncada.

Ese 1 de enero de 1959 se proclama el triunfo de la revolución, y Castro da un discurso desde el balcón del Ayuntamiento de Santiago de Cuba en el que dijo:

Esta vez, por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder, no será como en el 95, que vinieron los americanos y se hicieron dueños de esto, que intervinieron a última hora y después ni siquiera dejaron entrar a Calixto García, que había peleado durante treinta años, no lo dejaron entrar en Santiago de Cuba. No será como en el 33, que cuando el pueblo empezó a creer que una Revolución se estaba haciendo, vino el señor Batista, traicionó la Revolución, se apoderó del poder e instauró una dictadura por once años. No será como en el 44, año en el que las multitudes se enardecieron creyendo que al fin el pueblo había llegado al poder y los que llegaron al poder fueron los ladrones. Ni ladrones, ni traidores ni intervencionistas, esta vez sí que es la Revolución.

Fidel Castro hace su entrada triunfal en La Habana el 8 de enero, donde dice:

La tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil. Decir la verdad es el primer deber de todo revolucionario. Engañar al pueblo, despertarle engañosas ilusiones, siempre traería las peores consecuencias, y estimo que al pueblo hay que alertarlo contra el exceso de optimismo.

Discurso de Fidel Castro en su llegada a La Habana, el 8 de enero de 1959

Fidel Castro ante la estatua a José Martí, en La Habana.
Durante ese discurso, una paloma de las lanzadas por algunas mujeres del movimiento se posó en su hombro, lo que le otorgó tintes místicos de cara a sus seguidores.

Gobierno

Fidel Castro firma como primer ministro de Cuba el 16 de febrero de 1959.
Fidel Castro fue nombrado primer ministro el 16 de febrero de 1959 y elegido presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba el 3 de diciembre de 1976, cargos que ocupó hasta el 24 de febrero de 2008. Desde 2008 hasta 2016, cuando falleció, fue diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y primer secretario del Partido Comunista de Cuba.

Llegada al poder.
Tras el triunfo revolucionario, el nuevo presidente del país, Manuel Urrutia, designa al liberal José Miró Cardona como primer ministro el 5 de enero de 1959 al frente de un Gobierno de transición, de corte moderado y composición heterogénea, que aspiraba a agrupar a los distintos grupos políticos del país (con presencia de ministros del Movimiento 26 de Julio). Estados Unidos reconoce este Gobierno dos días después. Urrutia nombra a Fidel Castro Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y le encomienda la tarea de reorganizar los institutos armados de la República.

Según Castro, su principal objetivo era desarrollar aquellas medidas que pretendían aplicar si el asalto al Cuartel Moncada hubiera fructificado (entre las que se reflejaban la reforma agraria, la reinstauración de la Constitución de 1940, la confiscación de los bienes usurpados durante la dictadura o la participación de los obreros en los beneficios de sus empresas).

Desde los primeros días se comienzan a juzgar en «tribunales revolucionarios» a los que ellos consideraban militares y colaboradores de la dictadura, llegándose a condenar a varios de los acusados a la pena de muerte. Ante las duras críticas por parte de los medios de comunicación internacionales, que acusaba a estos tribunales, entre otras cosas, de condenar por motivos políticos, surge la llamada Operación Verdad, que constaba de dos actos fundamentales (junto a la creación de la agencia cubana de noticias Prensa Latina): una concentración de alrededor de un millón de ciudadanos en apoyo a las medidas, con la presencia de 380 periodistas de Estados Unidos y Latinoamérica el día 21 de enero de 1959 ante el Palacio Presidencial de la Habana, y la celebración de una rueda de prensa al día siguiente en el hotel Habana Riviera para que la prensa internacional plantease preguntas a Castro. Posteriormente, el propio Castro criticó estos juicios en cuanto a las formas empleadas36 ya que algunos juicios se celebraron en estadios multitudinarios y algunos fueron televisados.

En su discurso del acto del día 21, Fidel propone por primera vez a su hermano Raúl para que le suceda en su cargo si a él le ocurriese algo.

El 23 de enero de 1959 viaja a la capital de Venezuela, donde pronuncia un discurso en el acto central de conmemoración del primer aniversario del derrocamiento de Pérez Jiménez, en la Plaza Área del Silencio.

Al día siguiente es recibido en el congreso venezolano. También visita la Universidad Central (con la presencia del poeta chileno Pablo Neruda).

El día 24 se reúne con el recién elegido presidente Rómulo Betancourt.

El 7 de febrero de 1959, el Gobierno promulga la Ley Fundamental de la República, que mantiene vigente ciertos de los postulados básicos de la constitución de 1940. El 13 de febrero, ante las fricciones que se producían en el interior del Gobierno, varios ministros, argumentando lo insostenible de la situación, proponen a Castro la posibilidad de asumir la responsabilidad de primer ministro. El 16 de febrero, Castro fue nombrado en ese cargo por el presidente Urrutia.

Llegada de Castro a Washington (Estados Unidos) el 15 de abril de 1959.
Entre el 15 y el 27 de abril realiza un viaje de buena voluntad a los Estados Unidos en visita no oficial,44 a invitación de la Asociación Americana de Editores de Periódicos.

No obstante, el 19 de abril se entrevista con el vicepresidente estadounidense Richard Nixon en su despacho del Capitolio (el presidente Eisenhower se excusa por no recibirlo aduciendo una partida de golf). Durante su estancia en la ciudad de Washington realiza diversos homenajes visitando los monumentos a George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y la tumba del soldado desconocido en el Cementerio Nacional de Arlington. Es invitado al Lawrenceville School, en Nueva Jersey, así como a la Universidad de Princeton y a la de Harvard. Llega a Nueva York el día 21 donde se entrevista brevemente con el Secretario General de Naciones Unidas, Dag Hammarskjöld, además de realizar un multitudinario mitin en Central Park el día 24. Finaliza su viaje con una visita a Houston (Texas).

El 2 de mayo de 1959 viaja a Buenos Aires (Argentina), donde pronuncia un discurso en el Consejo Económico de los 21 donde propone la creación de un mercado único latinoamericano. También visita brevemente Uruguay, Canadá y Brasil.

El 17 de mayo se decreta la primera Ley de Reforma Agraria, firmada en Sierra Maestra, que confiscó todas las propiedades de más de 420 hectáreas de extensión. De forma simbólica, la primera propiedad expropiada fue la de su propia familia. Además, fundó organismos de nuevo tipo como el Instituto Nacional de Reforma Agraria (del cual fue su primer presidente) e instituciones culturales como la Imprenta Nacional de Cuba (fundada el 31 de marzo) y el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (fundado el 24 de marzo).

A mediados de julio de 1959 dimite del cargo de primer ministro argumentando que sus diferencias con el presidente ponían en peligro el proceso revolucionario, lo que motivó una masiva exigencia popular para que se reincorporara al cargo, forzando la renuncia del presidente Urrutia el 17 de julio. El nuevo presidente de la República, Osvaldo Dorticós, lo vuelve a nombrar primer ministro el 26 de julio.

Primeras tensiones con Estados Unidos
Artículo principal: Relaciones diplomáticas cubano-estadounidenses
La aprobación de la primera Ley de Reforma Agraria afectó seriamente intereses de propietarios cubanos y de estadounidenses. Desde finales de octubre de 1959 el presidente estadounidense Dwight Eisenhower aprueba diversas medidas propuestas por el Departamento de Estado y la CIA para emprender acciones encubiertas contra Cuba, que incluyen ataques piratas aéreos y navales, y la promoción y apoyo directo a las organizaciones contrarrevolucionarias dentro de Cuba. También se establece como objetivo la eliminación física de Castro.

El 21 de octubre de 1959, dos aviones que habían despegado desde el aeropuerto de Pompano Beach, en Florida, lanzan octavillas matando a dos adolescentes e hiriendo a otras 45 personas. Uno de los pilotos era Pedro Luis Díaz Lanz, exjefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria que había desertado cuatro meses antes.

En un discurso ese día afirma desde el Regimiento "Ignacio Agramonte":

Siempre lo mismo, siempre lo mismo. Siempre lo mismo de Díaz-Lanz y de Urrutia. ¿Acusarnos de comunistas para qué? Acusarnos de comunistas para ganarse el halago y para ganarse el apoyo de la reacción, para ganarse el apoyo de cancillerías extranjeras; presentarse acusando a los compañeros más valiosos de esta Revolución de comunistas. Es decir, acusar a la Revolución de lo mismo que la acusan los latifundistas, de lo mismo que la acusan los criminales de guerra, de lo mismo que la acusan los garroteros, de lo mismo que la acusan los especuladores, de lo mismo que la acusan Trujillo y su emisora desde Santo Domingo, de lo mismo que la acusan los grandes monopolios internacionales. Quien se dedique a la innoble y ruin tarea de acusar de comunistas a los compañeros revolucionarios, lo que está haciendo es hacerles el juego a Trujillo, a la reacción nacional, a los grandes intereses internacionales, a los criminales de guerra, a Masferrer, a Batista, a Ventura, a Carratalá y a todos esos criminales
El 28 de octubre de 1959 muere Camilo Cienfuegos en un accidente aéreo al regresar a la capital desde Camagüey, tras el encarcelamiento del comandante Huber Matos (jefe del regimiento militar de la provincia) y que había sido acusado de participar en un levantamiento sedicioso.[cita requerida]

En febrero de 1960 el viceprimer ministro soviético Anastás Mikoyán visita Cuba y concede un crédito de cien millones de dólares, además de firmar tratados para la compra de azúcar y la venta de petróleo. En esta época recibe la visita de los filósofos franceses Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir.

El 4 de marzo de 1960 se produce en La Habana la explosión del vapor francés "La Coubre", que transportaba armas hacia la isla. El sabotaje provoca, mediante una doble explosión, un saldo de ciento un muertos y más de doscientos heridos. Al día siguiente, en el sepelio de las víctimas, Fidel Castro pronuncia por primera vez la consigna con la que suele finalizar sus discursos:

Y sin inmutarnos por las amenazas, sin inmutarnos por las maniobras, recordando que un día nosotros fuimos 12 hombres solamente y que, comparada aquella fuerza nuestra con la fuerza de la tiranía, nuestra fuerza era tan pequeña y tan insignificante, que nadie habría creído posible resistir; sin embargo, nosotros creíamos que resistíamos entonces, como creemos hoy que resistimos a cualquier agresión. Y no solo que sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer cualquier agresión, y que nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de la libertad o la muerte. Solo que ahora libertad quiere decir algo más todavía: libertad quiere decir patria. Y la disyuntiva nuestra sería «patria o muerte».

Palabras pronunciadas por Fidel Castro en las honras fúnebres de las víctimas de la explosión del vapor "La Coubre", el 5 de marzo de 1960
Tras el atentado, el Gobierno cubano, que acusa de los hechos a Estados Unidos, afirma que comprará armas a quien se las venda. El 17 de marzo de 1960, el presidente Eisenhower ordena la preparación de hombres para invadir la isla. El 8 de mayo se reanudan las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, interrumpidas por Batista en 1952.

Fidel Castro en la Asamblea General de la ONU, el 22 de septiembre de 1960.
El 29 de junio de 1960, el Gobierno cubano confisca las refinerías de Texas Oil Company, Shell y Esso, tras negarse a procesar el petróleo soviético. El 6 de julio, el presidente de Estados Unidos decreta rebaja de 700 000 toneladas de azúcar de la cuota cubana en el mercado de ese país. Dos días más tarde, el senado estadounidense faculta al presidente Eisenhower para suspender todo tipo de ayuda a países que confiscaran propiedades estadounidenses. Como reacción, el Consejo de Ministros cubano acuerda otorgar poderes al presidente de la República y al primer ministro para confiscar las propiedades estadounidenses. El 6 de agosto, en el estadio del Cerro (hoy Latinoamericano), Castro anuncia la confiscación de gran número de empresas estadounidenses, incluyendo las refinerías de petróleo, 36 centrales azucareros y las compañías de teléfonos y electricidad.

El 2 de septiembre expone en la plaza de la Revolución la Primera Declaración de la Habana como respuesta a la censura hecha a Cuba en la reunión de cancilleres de la OEA, en San José de Costa Rica, ante la decisión del Gobierno cubano de establecer relaciones con la Unión Soviética. Supuso el aislamiento diplomático entre Cuba y todos los países miembros, a excepción de México.

El 18 de septiembre viaja a Nueva York para acudir al XV periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas. El siguiente día, la dirección del hotel Shelbourne (en el que se alojaba la delegación cubana) notifica a Castro que deben abandonar ese establecimiento. La delegación acepta el ofrecimiento del propietario del Hotel Theresa, en el barrio neoyorquino de Harlem. En él, recibe al presidente soviético Nikita Jrushchov, al presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, al primer ministro indio Jawaharlal Nehru y al dirigente negro Malcolm X. Jrushchov, al ser preguntado sobre si Castro era comunista responde: «No sé si Fidel es comunista, pero yo soy “fidelista”».

El 28 de septiembre, Fidel Castro propone constituir un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria, ante una multitud reunido en la Plaza de la Revolución, creándose así los Comités de Defensa de la Revolución, que tendrían la misión de detectar y denunciar a los enemigos de la Revolución.

El 15 de octubre Castro dispuso la confiscación de la propiedad urbana, medida que afectó a intereses estadounidenses, y cuatro días después Washington respondió prohibiendo las exportaciones a la isla, salvo ciertos alimentos, medicinas y suministros médicos. Al embargo se añadió el boicot total cuando, el 16 de diciembre, Eisenhower redujo a cero la cuota azucarera. Finalmente, el 3 de enero de 1961 Estados Unidos rompió las relaciones diplomáticas con Cuba.

Invasión de Bahía de Cochinos
Artículo principal: Invasión de Bahía de Cochinos.
En enero de 1961 comienza el mandato presidencial de John Fitzgerald Kennedy, que hereda de la administración anterior los planes de invasión. En este mes, en Cuba se inicia la Campaña Nacional de Alfabetización, que aspiraba a erradicar el analfabetismo, que afectaba a cerca de un millón de personas en Cuba.

El 15 de abril ocho aviones estadounidenses A-26 Invader (con insignias cubanas) bombardean los aeropuertos militares de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y el Antonio Maceo de Santiago de Cuba. El día siguiente, en el sepelio por las víctimas del bombardeo, Fidel define como socialista el proceso revolucionario y, ante la inminencia de la invasión, afirma:

Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos!

Discurso pronunciado por Fidel Castro el 16 de abril de 1961, en las honras fúnebres de las víctimas del bombardeo del día anterior.

Hasta el momento, la ideología de Castro había llegado a ser calificada de «enigma» por los servicios de inteligencia estadounidenses. En una comparecencia en el Congreso en diciembre de 1959, el director adjunto de la CIA afirmó: «Sabemos que los comunistas consideran a Castro un representante de la burguesía».56 El propio Castro había negado repetidamente cualquier acercamiento a las ideas comunistas, a pesar de haber sido fuertemente influido por Marx, Engels y Lenin durante sus años de universidad. Según él, esto se debió a razones de oportunidad (entre otros factores, por el fuerte anticomunismo arraigado en la sociedad cubana hasta la época y porque podría ser causa de enfrentamiento con los Estados Unidos).

La madrugada del 17 de abril desembarcan en Playa Girón y Playa Larga (en la Bahía de Cochinos) una expedición de alrededor de 1500 hombres de la denominada «brigada 2506» escoltados por sus buques y ante escasa resistencia. Horas después paracaidistas son transportados tierra adentro para ampliar la zona invadida. El grupo había sido reclutado entre latinos, mayoritariamente cubanos, y entrenado en Nicaragua por la CIA. La expedición partió desde Guatemala, lo que sirvió a la diplomacia estadounidense para negar cualquier conocimiento del asunto en Naciones Unidas, aunque posteriormente Kennedy reconoció la participación de su Gobierno.

El día 18 se produce la contraofensiva de las fuerzas cubanas dirigidas por Fidel Castro desde el propio escenario de los hechos. La invasión fracasa 72 horas después de haber comenzado, apresando a 1197 combatientes que serán juzgados y devueltos a Estados Unidos, a cambio de una indemnización en medicinas y alimentos (lo que se conoció popularmente como «compotas por mercenarios»).

El 30 de noviembre, Kennedy autoriza la Operación Mangosta, un programa de guerra subversiva, que comprendía acciones de guerra económica, de inteligencia, de guerra psicológica, de apoyo a grupos armados, y de apoyo a organizaciones políticas contrarrevolucionarias.

Castro y Yuri Gagarin en 1961.
El 2 de diciembre de 1961, en un mensaje televisado en cadena nacional Fidel anuncia a Cuba y al mundo: "con entera satisfacción y con entera confianza soy marxista-leninista y seré marxista-leninista hasta el último día de mi vida".

El 31 de enero de ese año, en la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, celebrada en Punta del Este (Uruguay), se aprobaron una serie de resoluciones por las que se declaraba la incompatibilidad entre el carácter marxista-leninista del Gobierno cubano con su pertenencia al Sistema Interamericano. El 4 de febrero, como respuesta a la expulsión de la OEA, Fidel proclama la Segunda Declaración de la Habana en la actual Plaza de la Revolución. El texto, que analiza el efecto del colonialismo y el imperialismo sobre América Latina, acusa a la OEA de ser «un ministerio de colonias yanquis».

El 7 de febrero, Estados Unidos impuso sobre Cuba un embargo comercial, económico y financiero.

Crisis de los misiles.
Artículo principal: Crisis de los misiles.
La Unión Soviética apoyó al Gobierno revolucionario de Cuba al mando de Fidel Castro, mientras que la operación fracasada de Bahía de Cochinos que dio muestras inequívocas de la oposición de Estados Unidos a un Gobierno comunista a escasos kilómetros de sus costas. Ante esto, la Unión Soviética vio en Cuba la base necesaria para el apoyo a nuevas oleadas revolucionarias prosoviéticas en países americanos, así como por su cercanía a Florida, una base militar desde donde poder amenazar a los Estados Unidos con misiles tácticos nucleares, sin que estos tuvieran tiempo de reacción, igualando así la amenaza que significaba para los soviéticos el Misil balístico de alcance medio PGM-19 Jupiter estadounidenses emplazados recientemente en Turquía, estado fronterizo con la Unión Soviética.

Por ello, el líder soviético Nikita Jrushchov y su Gobierno decidieron asegurar la isla con la instalación de bases de misiles tácticos nucleares, con capacidad para alcanzar a los Estados Unidos y dispuestos para llevar cabezas nucleares. El Gobierno cubano, ante la posible existencia de un plan para la invasión directa de los Estados Unidos tras la fallida invasión mercenaria, acepta el emplazamiento a pesar de su inicial oposición a que el acuerdo fuese secreto.

Lugar de instalación de los misiles, noviembre de 1962.
La instalación de misiles tácticos nucleares fue descubierta por las fotografías de un avión espía estadounidense, tras lo que Kennedy ordenó establecer una cuarentena y un cerco alrededor de la isla, desplegándose barcos y aviones de guerra estadounidenses. Jrushchov dirigió un mensaje a Kennedy el 24 de octubre: «... la Unión Soviética ve el bloqueo como una agresión y no instruirá a los barcos que se desvíen»; pero en las primeras horas de la mañana, los buques soviéticos disminuyeron la velocidad y regresaron o alteraron sus rutas.

Ante la problemática de tal enfrentamiento en el contexto de la Guerra Fría, Castro, en carta de 26 de octubre, dice a Jruschov que emplee el armamento nuclear58 Según Castro, fue un problema de traducción del embajador ruso. Según cuenta él en la película documental Comandante, él pedía el uso de armamento nuclear en caso de invasión de los Estados Unidos. El Gobierno cubano exigía el cumplimiento de 5 puntos para la retirada de los misiles: el fin del bloqueo, el fin de los ataques piratas, el fin de la guerra sucia, el fin de los planes subversivos y la retirada estadounidense de la Base Naval de Guantánamo.

Sin embargo, Jrushchov propuso a Kennedy solamente el desmantelamiento de las bases soviéticas de misiles tácticos nucleares en Cuba, a cambio de la garantía de que Estados Unidos no invadiría a Cuba ni apoyaría operaciones con ese fin, y del desmantelamiento de las bases de Misil balístico de alcance medio PGM-19 Jupiter de Estados Unidos en Turquía, condiciones que Kennedy finalmente aceptó.

Castro se sintió molesto con Jrushchov por no tener en cuenta la opinión de Cuba en las negociaciones. En su opinión, resultó incoherente que la moneda de cambio fuesen los misiles PGM-19 Jupiter de Turquía con que la causa de los misiles era la defensa de Cuba, por lo que debía haberse exigido el cumplimiento de los cinco puntos.

Juanita, la hermana disidente y colaboradora de la CIA.
Antes y después del triunfo de la Revolución cubana, Juanita Castro apoyó incondicionalmente a sus hermanos Fidel y Raúl. Durante los primeros meses del Gobierno provisional, Juanita se encargó de edificar escuelas, clínicas y hospitales en toda la isla.

Posteriormente entra en conflicto con sus hermanos, especialmente con Fidel, al declararse marxistas-leninista, por lo que consideraba detenciones arbitrarias del G-2 y juicios sumarios, entre otras cosas, por lo que el 19 de junio de 1964 Juanita parte al exilio en un vuelo de Cubana de Aviación con destino a la Ciudad de México.

Juanita nunca más volvería a Cuba ni a reunirse con Raúl o Fidel. Diez días después, el 29 de junio, Juanita denunció el régimen político de sus hermanos y rompió con todo durante una entrevista de radio con el periodista mexicano Guillermo Vela. Al día siguiente fue noticia de ocho columnas en todos los diarios, “La deserción de Cuba de Juanita Castro Ruz”.

Años después, en octubre de 2009, publica su autobiografía Fidel y Raúl mis hermanos, la historia secreta, donde revela que trabajó para la CIA por más de seis años, aunque sin recibir sueldo o retribución económica alguna y, además, sin participar en ningún atentado contra sus hermanos o cualquier personaje cubano. Su nombre clave en la agencia fue Donna.

El enfrentamiento con Estados Unidos.
En abril de 1961 ante la inminencia de la invasión patrocinada por la CIA, declaró el carácter socialista de la revolución durante una concentración popular en La Habana. Posteriormente dirigió personalmente las tropas que derrotaron, en menos de 72 horas, la invasión en Playa Girón. El 13 de marzo de 1968 planteó la «ofensiva revolucionaria» y anunció la confiscación de todos los establecimientos que aún estaban en manos de propietarios privados.

El 15 de octubre de 1976, en la despedida de duelo a las 73 víctimas mortales del atentado terrorista presuntamente realizado por la CIA a un avión de Cubana de Aviación en Barbados, pronunció uno de sus discursos más conmovedores: «¡Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!».

En octubre de 1995 participó en las celebraciones por el 50º aniversario de la ONU en Nueva York, pronunciando un discurso ante la Asamblea General. En enero de 1998 recibió al papa Juan Pablo II en La Habana.

Siglo XXI
El 23 de junio de 2001 sufrió un desmayo al pronunciar un discurso en La Habana. Posteriormente declaró: «Realmente después de mí (Raúl) es el que tiene más experiencia, más conocimiento. Quizás no se le conozca bien. Yo lo conozco bien no solo por razones familiares, sino por la guerra, por su diario, por sus detalles, su meticulosidad, su honradez».

Agregó que si repentinamente sufriese «un infarto, un derrame, una muerte súbita, digamos un choque, o aquella gente (haciendo referencia a grupos anticastristas) usa un rayo láser o ultravioleta o no sé de qué cosa y me ponen a dormir para toda la eternidad, entonces ¿quién es la persona con más autoridad y más experiencia?: Raúl».

Fidel y el presidente brasileño Lula da Silva (a la izquierda).

Oliver Stone realizó en 2003 el documental Comandante que pretende ser una biografía intimista de Fidel Castro. Posteriormente denunció presiones del Gobierno de Estados Unidos para impedir la exhibición de esa película en ese país.

En una carta dirigida al presidente de Estados Unidos George W. Bush, Fidel Castro expresó:

Puesto que usted ha decidido que nuestra suerte está echada, tengo el placer de despedirme como los gladiadores romanos que iban a combatir en el circo: «Salve, César, los que van a morir te saludan». Solo lamento que no podría siquiera verle la cara, porque en ese caso usted estaría a miles de kilómetros de distancia, y yo estaré en la primera línea para morir combatiendo en defensa de mi patria.

Fidel Castro.
Tuvo una gran amistad con el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, con quien firmó numerosos convenios de cooperación entre ambos países. El más destacado fue el conocido como ALBA (Alternativa Bolivariana para América).

Renuncia al poder

Fidel se retira del poder en 2008 por problemas de salud. En la imagen, uno de los carteles cubanos de propaganda.

Pese a su avanzada edad, el presidente Fidel siguió personalmente al frente del Gobierno hasta el 31 de julio de 2006, fecha en que su secretario, Carlos Valenciaga, anunció que delegaba provisionalmente su cargo en Raúl Castro, mientras se recuperaba de una intervención quirúrgica intestinal.

Posteriormente, en el 2008 lo haría en forma definitiva debido a problemas de salud.

El 19 de febrero de 2008 anunció en un artículo de la revista Granma que no aspiraría a ser reelegido como presidente del Consejo de Estado y comandante en jefe7 tras 49 años en el poder a cinco días de que el Parlamento, la Asamblea del Poder Popular, eligiera la nueva cúpula del Gobierno, el día 24 de febrero.

No aspiraré ni aceptaré -repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.
Fidel Castro.

Su hermano Raúl Castro, quien le había sustituido interinamente por sus problemas de salud, fue elegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba el día 24 de febrero de 2008, convirtiéndose así en el 23er presidente de Cuba.

Historia más reciente

Castro junto a la ex-presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, enero de 2009.

El 19 de noviembre de 2008, en varias entrevistas por televisión y periódicos en Argentina, el oncólogo español José Luis García Sabrido, quien operara a Fidel Castro en 2006, aseguró que el expresidente nunca tuvo cáncer, que se ha recuperado y que no vuelve al poder porque no lo desea, desmintiendo así los rumores sobre la hasta entonces enfermedad secreta de Fidel Castro.62 Ese mismo día, pero en Cuba, el líder de la Revolución cubana y el presidente chino Hu Jintao, se reunieron en La Habana y recorrieron instalaciones educativas, dialogando sobre los acuerdos para los estudios de jóvenes chinos en Cuba.

Últimas declaraciones.

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Existen desacuerdos sobre la neutralidad en el punto de vista de la versión actual de este artículo o sección.

En la página de discusión puedes consultar el debate al respecto.

Castro, fue entrevistado a fines de agosto y comienzos de septiembre de 2010 en La Habana por el periodista Jeffrey Goldberg, que escribe para la revista Atlantic Monthly junto a la experta estadounidense en relaciones exteriores Julia Sweig. Fueron más de diez horas de conversaciones y encuentros durante varios días. En ese tiempo hablaron de los temas últimamente preferidos por el líder comunista, especialmente el conflicto árabe-israelí y la posibilidad del estallido de una guerra nuclear si continúan las tensiones con Irán.64

En un momento de la conversación, los estadounidenses preguntaron a Castro sobre la vigencia del modelo cubano y si el modelo económico de la isla al estilo del comunismo soviético era aún digno de ser exportado a otros países. Castro, contestó que tal cosa no era pertinente y añadió: "El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros". Lo escribió el propio Goldberg el 8 de septiembre del 2010, en la revista The Atlantic, y tanta fue su sorpresa que incluso le preguntó a Sweig -una experta del Council on Foreign Relations en asuntos cubanos- cuál era su interpretación a las palabras del ex presidente cubano, a la que respondió: reflejan un reconocimiento de que "el Estado tiene un papel demasiado grande en la vida económica del país".

Su consentimiento ayudaría a su hermano Raúl, quien lo reemplazó en 2008, a enfrentar a los miembros del gobernante Partido Comunista, que se oponen a sus intentos de reducir el papel del Estado, dijo Sweig a Goldberg.

Al día siguiente de la publicación, el mismo Fidel Castro aseguró que sus declaraciones fueron malinterpretadas por el periodista. Además aclaró que su intención era decir que «es el capitalismo el que ya no sirve para Estados Unidos ni para el mundo».

Relaciones internacionales.

Arturo Frondizi presidente de Argentina con el líder de Cuba Fidel Castro. Esta reunión volvió mucho más tensa la relación del presidente argentino y los militares.

Fidel mantuvo una excelente relación con algunos países, pese al bloqueo impuesto por los Estados Unidos, el cual lo ha mantenido por décadas aislado de América con excepción de México; actualmente sus relaciones se han extendido con Venezuela, Ecuador, Bolivia y Brasil, y en especial con países de África.

Castro mantuvo una estrecha relación comercial con la Unión Soviética, animó a los campesinos a trabajar para desarrollar una producción récord y luego de la caída de la URSS. Fidel impulsó el turismo, inspeccionaba cada proyecto hotelero, el turismo se desarrolló especialmente con países europeos.

Su carisma lo ha mantenido relacionado con figuras importantes alrededor del mundo como actores, científicos, políticos y deportistas, entre otras. Entre las celebridades que mantienen vínculos con Castro se encuentran el magnate multimillonario Ted Turner, los actores Jack Nicholson, Danny Glover, Harry Belafonte, Chevy Chase, Leonardo DiCaprio, Vanessa Redgrave, Robert Redford, Dan Rather, Peter Jennings, los cineastas Steven Spielberg y Oliver Stone y el ex futbolista Diego Armando Maradona, el cual lleva tatuado el rostro de Castro.

Fue gran amigo del primer ministro canadiense Pierre Trudeau y del desaparecido escritor estadounidense Ernest Hemingway. Entre las figuras políticas cabe mencionar a Nelson Mandela, Malcolm X, Martin Luther King,69 Nikita Jrushchov, Salvador Allende, Juan Pablo II y entre sus grandes amigos se encuentra el Premio Nobel en literatura Gabriel García Márquez, y el político Hugo Chávez.

"El comandante dejó hijos por donde pasó", solían decir por lo bajo en la isla cuando se referían a Fidel Castro. A diez de ellos los reconoció, pero se habla de muchísimos más. Lo mismo con sus amantes: algunos aventuran un número tan prolífico como improbable: 35 mil. Algo es seguro: aunque el lider socialista siempre quiso mantenerla bajo reserva, su vida amorosa y y sexual da para escribir una novela de cientos de páginas.

Castro prefería a las mujeres rubias, lindas y, especialmente, muy flacas. Entre las mujeres con las que estuvo hubo maestras, actrices, "niñas mimadas" de la clase alta cubana, militantes y hasta una espía alemana, que se enamoró de Castro, cuando su misión secreta era asesinarlo.

LAS OFICIALES

Todavía Castro no usaba gorra ni ropa de fajina cuando conoció a su primera mujer en la universidad de derecho: Mirta Díaz Balart. Era 1946 y la familia de ella era íntima de Batista, el dictador que el más tarde ayudaría a derrocar. ¿La luna de miel? Tres meses en Miami y Nueva York. El matrimonio terminó siete años después, cuando Mirta se cansó de sus infidelidades recurrentes. Tuvieron un hijo: Fidel Junior o Fidelito, como lo conocen en Cuba, quien estudió Física en la Unión Soviética y fue director del programa nuclear cubano, hasta que Fidel lo despidió por "incompetente".

Su segunda mujer fue la maestra Delia Soto del Valle, a quien mantuvo siempre en un segundo plano. Se conocieron en los años 60 durante las campañas de alfabetización en la isla, pero se casaron recién en 1980 y estuvieron juntos 40 años. Tuvieron cinco hijos varones y los bautizaron a todos con nombres que empiezan con A: Alexis, Alexander, Antonio, Alejandro y Ángel. Pero poquísimas veces se mostraron juntos y para el pueblo cubano ella era una desconocida.

Delia Soto del Valle, su segunda mujer, con Antonio, uno de los hijos de Fidel.

UN AMOR CLANDESTINO

las bellezas más exquisitas de Cuba y una mujer con un apetito anormal por la revolución y la aventura", como la describe la biógrafa de Castro, Georgie Anne Geyer. En los clubs sociales, Revuelta alternaba con los grandes personajes de su época, desde el escritor Ernest Hemingway hasta el actor Errol Flyn. Si bien era una chica de clase alta, heredera de una familia británica, comenzó a colaborar con la revolución y su casa era la sede de reuniones secretas. Dicen que vendió joyas para comprar armas y que se convirtió en amante de Castro mientras él estaba casado con su primera mujer. Tuvieron una hija, Alina, que adoptó el apellido de su padrasto y que años después huiría de la isla disfrazada con peluca y con un pasaporte español. En Miami se convirtió en modelo (Fidel estalló cuando vio una foto de ella en bikini) y en una figura anti-castrista. Nunca volvió a Cuba.

Naty Revuelta, una de sus amantes más hermosas.

LA ESPÍA ALEMANA

"Intenté matarlo", confesó Marita Lorez, que además de una mujer hermosa, fue espía de la CIA y amante de Castro. Se conocieron en 1959 cuando ella tenía apenas 20 años y tuvieron un romance intenso y fugaz: siete meses, durante los cuales ella quedó embarazada y sufrió una aborto. Al regresar a Nueva York, la inteligencia estadounidense "le lavó el cerebro" para convencerla de que tenía que matar al lider socialista. En 1960 volvió a la isla con unas píldoras de veneno escondidas en un frasco de crema facial. En un libro contaría su intento frustado de asesinarlo: "Sacó la pistola de su funda. Pensé que iba a pegarme un tiro pero me la dio y me preguntó: '¿Has venido a matarme?'. Dio una calada al puro y cerró los ojos. Se mostró vulnerable ante mí porque sabía que no podría hacerlo. Aún me amaba, y yo a él", narró Lorenz, que de niña estuvo encerrada en una campo de concentración y fue violada por un soldado a los siete años.

Marita Lorenz conoció al lider cuando tenía 20 años.
Convencida por la CIA volvió a Cuba dispuesta a matar a Castro, pero no se animó a hacerlo.

LA CAMARADA REVOLUCIONARIA

Celia Sánchez Manduley fue otra mujer importante en la vida del lider socialista. Participó como guerrillera en la lucha armada y tuvo una gran influencia sobre Castro e incluso llegó a ser Secretaria de la Presidencia del Consejo de Ministros de Cuba. En su casa de cuatro plantas tenía una -la última- destinada a Castro. Si bien ya tenía relación con Delia Soto del Valle, Castro no se casó con ella hasta que su camarada murió de un cáncer de pulmón en 1980. Mantuvieron "una relación entrañable" durante tres décadas, aunque jamás confesaron su amor.