viernes, 18 de abril de 2008

70.Yo soy otro desasosegado mexicano.

Estimado Don Honorato de Torquemada y Flores.
Expreso a usted mi cordial y fraterno saludo desde esta otrora,
Villa de las Flores michoacana.


Yo soy otro desasosegado mexicano estimado amigo. Su carta no solo me confirma que somos muchos, sino también me recuerda, refleja y avisa, que ciertamente todos, desde el que manda al ejército mexicano, pasando por estos mismos hasta el barrendero de cualquier instancia de gobierno, son pagados por nuestros impuestos.

Pienso que ese desasosiego mayoritario, entre los habitantes que conformamos este país debe tornarse en un grito unísono de inconformidad por tantos atropeyos, inperdonables, terrenalmente pues lo divino no es de este mundo.

Ojalá una gran mayoría de sensatas y sensatos mexicanos, lean su carta. Haré justamente lo propio para ello pidiendo un efecto multiplicador de reenvíos, a todos mis contactos.

Como siempre, quedo a sus ordenes.
Mtro. Conrado.

69. EPISTOLARIO

EPISTOLARIO DE HONORATO DE TORQUEMDA Y FLORES
-Carta primera-


Jacona, Michoacán., tercer viernes de abril de 2008,
día de San Perfecto.

Don Conrado, deseo sinceramente que al recibir esta carta se encuentre usted disfrutando de una salud óptima que mucho tiene todavía por hacer en su augusto oficio. Maestro reciba mis más sinceras felicitaciones por el expresivo eco de esas voces, palabras y a veces gritos, o bien, susurros del TENEPAL DE CACCINI. Sean cuales son; son vibrantes y vivas que brotan desde el interior de cada ser y todos los prójimos contenidos: Fueron, son y serán la vida vivida y la que está por vivirse, son pues, ser y esencia en el tiempo conjugado. Son múltiples; nuevos, jóvenes y viejos en el quehacer de cada día y todos los días (en lo que usted llama la aventura humana) del vivir de todos los tiempos.

Maestro, aún cuando nuestro trato personal no es frecuente como yo deseara, eso no impide que me informe de sus actividades y esté al tanto de sus logros personales y profesionales. Como ha sido durante casi ocho lustros, entre realidades y ensoñaciones buscar siempre y trasmitir igual su propio y ajeno saber teatrero, que sin temor a equivocarme también su saber humano. Los naturales de Xiuquilpan, el lugar donde nacen las plantas que tiñen, lo han hecho suyo, bien por ellos.

Después de saludarlo, solicitando un poco de su tiempo, quiero participarle algunas de las muchas ideas que, como lo hacen millones de conciudadano, nos hacen andar sin sombra. Señor mío, éste país que tanto amamos; noble y generoso, parece que su dolencia centenaria, nuestra propia dolencia, toma el curso de una agonía afanosamente deseada por sus gobernantes que tanto y tan bien han hecho para terminar en una muerte anunciada. El Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Protocolo de Washington, Organización Mundial de Comercio y otras “pócimas fatales” para el supuesto desarrollo del país, nos queda la esperanza de un milagro del santo de nuestra devoción y de la Virgencita Morena. Tal vez y en todo caso, recurso hipotético del Ave Fénix, aún cuando el riesgo es demasiado grande.

Nuestro vivir, don Conrado, parece patrimonio de la rapiña venida de allende o de la propia que en nada desmerece a la primera. Antes fue la Conquista; el sometimiento espiritual, epidémico-biológico y armado. Más tarde la Colonia, 300 años de destrucción de un pasado enraizado en espléndidas cultura, aún cuando arrancásemos corazones en una teogonía propia de nuestra esencia pura, en el Ciclo de la Vida y la Muerte diaria, incomprensible al hombre europeo que todavía arrastraba las cadenas impuestas por 500 años de Tinieblas Medievales, donde, ellos, en lugar de arrancar corazones en el Ara de los Sacrificios, los quemaban vivos en las piras de la purificación, o los destrozaban en el potro, o bien con una misericordia propia de hienas, los despedazaban con el tirante de los cuatro corceles de la penitencia. Todo en el nombre de Dios. ¿Cual era la diferencia?

Maestro, usted sabe que el Humanismo de los conquistadores fue en esencia cristiano. Nos Evangelizaron para acceder a un alma que no podíamos tener como salvajes; otras veces, buscaron amortiguar un poco lo animal que nos vieron, y así, pocos se preocuparon por los problemas del conocimiento, dándonos el respeto a una cultura que en muchos aspectos era superior a la europea. A los verdaderos humanistas españoles no les interesó viajar a las tierras descubiertas cuando casi toda Europa se encontraba inmersa en la Revolución del Conocimiento; fueron pocos los misioneros que protestaron contra abusos y excesos de los Hunos españoles.

Fue el fraile agustino Alonso de la Veracruz, cuyo nombre original era Alonso Gutiérrez, quien, con justicia es considerado el primer filósofo tomista novo-hispano, quien se convierte en el primer humanista defensor de los indios. Francisco Cervantes de Salazar, eramista destacado, entre otros ilustres fundan la Real Universidad de México, donde una de las cátedras principales fue la Filosofía. En 1540 inició la enseñanza de la ciencia como fomento de una reflexión que invita al pensamiento que en España tardó en establecerse por el tipo de sociedad teocrática que tenía. Alonso de la Veracruz imparte el curso de filosofía escolástica, después de regresar del convento agustino de Tiripitío en la provincia de Michoacán, cerca de Tziróndaro, hoy Morelia.

Como usted sabe don Conrado, fueron los enciclopedistas principalmente franceses de la Ilustración los que con sus propuestas del derecho a la felicidad social, credo de la bondad natural del hombre, el hombre como medida de las cosas, las libertades innatas del hombre (humano) y el derecho a la libertad religiosa, son los elementos que animaron las luchas emancipadoras en la Nueva España y acogieron un grupo de insurgentes compuesto por peninsulares, mestizos y naturales.

Montesquieu el racionalista, con El Espíritu de las Leyes, Juan Jacobo Rousseau y su Contrato Social; Voltaire el escéptico, con sus Principios Fundamentales en el que el Laicismo es el punto fundamental; Diderot con la monumental obra de La Enciclopedia; Robespier, parte importantes de La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, todos en conjunto son el punto de arranque de la victoria intelectual de la Ilustración y una fecha particular, en la que un grupo de pensadores, ponen el andamio socio-político en la cultura occidental para la formación de una Sociedad y Estado más justos basada en el equilibrio de poderes. La misión del Estado se establece como defensor y no depredador de los derechos del hombre, garantizando su libertad, su seguridad y su propiedad. Nuestro dolor histórico, Maestro, es saber que el Estado Mexicano ha hecho durante mucho tiempo y todavía hoy, lo contrario.

La lucha de Independencia tuvo la característica de ser una guerra justa, un esfuerzo libertario sobrehumano contra los utilitarismos de un clero dominante y un Estado rapaz en sociedad con una ambiciosa burguesía mestiza. La Lucha de la razón y los anhelos contra los intereses terrenales. Traiciones, aprensiones, excomuniones, fusilamientos y nuevos brotes insurgentes; mártires y antihéroes. Los buenos mueren y los malos se hacen buenos hasta antes de llegar al paredón o al extranjero. La historia se escribe de manera caprichosa sin sustrato de veracidad o razón. Identidad perseguida y parece nunca alcanzada. Extravío de futuros. Maestro, el producto del parto independentista no fue fácil. Mucho dolor, mucha sangre y una consiguiente debilidad en la Matria con hijo neonato débil y debilitado.

La primera Constitución de México data de 1824, aunque con anterioridad, en plena lucha por la independencia se había redactado la Constitución de Apatzingán en 1814, que si bien no llegó a entrar en vigor, sí expresaba los ideales de una nueva nación. Las raíces ideológicas de las dos constituciones tienen origen tanto en la Constitución de Cádiz de 1812 y en los 23 puntos que recoge José María Morelos, en Los Sentimientos de la Nación de 1813. El Plan de Iguala, del 24 de febrero de 1821, establece que la forma de gobierno será una “monarquía moderada”. En 1823 el Congreso Revolucionario disolvió la monarquía. Y así sucesivamente.

Pérdida: venta-compra de más de la mitad del país centralizado que no prestaba atención a los habitantes de los territorios alejados. Texas primero. Invasión gringa sin mayores altercados: Cómplices la Iglesia, los hacendados y no pocos políticos traidores por el beneficio de conservar sus bienes. La Reforma Liberal de 1855 de Benito Juárez da lugar a la Constitución de 1857. Guerras injustas, (como si las hubiera justas). Nuevas invasiones

La Revolución Mexicana de 1910 inició un nuevo periodo de transición que culmina con la actual Constitución de 1917, que de origen a la fecha ha sido el cuerpo del deseo por tanta violación y más de 500 variaciones (supuestas reformas) a un mismo tema: la conveniencia del grupo político en el poder y las presiones de la plutocracia. ¿Y los asuntos sociales?

En 91 años sigue el mismo esquema: Ambición, despojo, pillaje, corrupción, engaño y un largo etcétera. La llamada Revolución de 1910, en el concepto epistémico, filológico, pragmático con los elementos de una verdadera lucha social no es una revolución auténtica, sino un conjunto de luchas armadas vinculadas unas veces y disgregadas la mayoría para la obtención de cotos de poder personal de los llamados caudillos. El concepto de “Revolución Mexicana” es una categoría que surgiría no de “la bola” o de las tropas que se enfrentaron con los fusiles y las carabinas, dado que cada “Juan” o “soldado” diría “soy villista”, “soy zapatista”, “soy maderista”, “soy carrancista” y no; “soy revolucionario porque estoy participando en la Revolución Mexicana”, ya que todos los que conformaban “los ejércitos” de las diferentes facciones, seguían a un líder que buscaba ciertos cambios regionales y de clase social, antes que reconstruir todo el orden social existente.

Por ejemplo, un villista sabía que perseguía cosas distintas a un carrancista y, eso era suficiente para enfrentarse a muerte: no había unidad de ideales. Lo mismo sucedió entre todas las facciones. Seguramente el concepto de Revolución Mexicana, fue idea de uno u otro “intelectual de oficio” para explicar lo que se presentaba como complejo, contradictorio y hasta irracional, o para darle sentido a esa lucha feroz y fratricida entre los grupos que pugnaban por lograr cambios en el orden social, si, pero distintos unos de otros. Pero más que nada, se realizó ese largo suceso de enfrentamientos entre las distintas facciones, como “Revolución Mexicana” para legitimar en el poder a la facción que se impuso y que imprimió su estilo a los gobiernos subsecuentes, excepción al de Lázaro Cárdenas del Río.

La idea central que es preciso dejar en claro, es que los gobiernos “posrevolucionarios” a pesar de insistir en llamarse revolucionarios, es lo que menos han sido, puesto que revolución quiere decir cambio radical y renovación. En todo este tiempo, desde que se dio por concluida la “Revolución Mexicana” en su fase armada, en lo que más se han ocupados esos gobiernos es en mantener el mismo estado social, donde “los de abajo” siguen bien abajo y solo unos cuantos se mantienen como clase privilegiada explotando y dejando en la miseria e ignorancia a la mayoría del pueblo después de haber pagado con la sangre de un millón de seres humanos.
Por ello es un engaño decir que los gobiernos mexicanos del siglo pasado y la novo- política del conservadurismo yunquista, se han ocupado de hacer realidad los logros de la llamada “primera revolución social del Siglo XX”. Lo que si se ha hecho y, para ello se ha gastado muchísimo dinero, es elaborar una versión oficial de todos los sucesos, que presentan una historia de la Revolución como si hubiera sido un todo coherente, como una lucha unificada.

Asesinatos, traiciones, proclamas, planes, edictos, tratados, mentiras todo en un falso sentido social. Todo gobierno se corrompe cuando falta a su principio; ya una vez corrompido, las mejores leyes se convierten en malas, y se vuelven contra el mismo estado. Así los acontecimientos de la historia, el crecimiento o la decadencia de este país, no es fruto del acaso o del capricho, sino de causas perfectamente conocidas.

Don Conrado, espero no ser reiterativo, porque si de entrada le comenté un aspecto evolutivo y minúsculo para llegar a brincos al presente social, económico, político y cultural en el quehacer diario del país, se debe a que quiero descubrirme si en verdad soy un pesimista impenitente o aún tengo la fe de un iluso para creer que México tiene salvación.

Mire Maestro, dígame usted si algo queda para guardar la compostura, le confieso que es aquí donde me arranco los pelos de mi pronunciada calvicie: Resulta que el obispo don Carlos Aguiar Retes, presidente de la Conferencia Episcopal, propuso que debería haber una ley que garantice una nueva vida a los capos de la droga arrepentidos, “que suelen ser generosísimos y hasta construyen iglesias y capillas en sus comunidades y poblados”. Don Norberto Rivera Carrera le contesta, no muy convencido, que el dinero del narco es mal habido y no se lava con obras de caridad y, yo digo, que ni con agua bendita. Poco antes el Vaticano agregó que el “abuso” (y no el uso, conste) de las drogas a la lista de pecados sociales. Habrá que sumar el de la tentación por los fajos de dólares. ¿Se acuerda usted del Nuncio Apostólico Girolamo Prigione y los hermanos Arellano Félix? También yo. Habrá que sumar a listas de pecados sociales la pederastia, la violación, el estupro; porque en cuanto a las listas de pecados socio-políticos, económicos, culturales, etc., hace falta tinta y papel. Las autoridades judiciales, las Cortes, Supremas o Inferiores; sirven para lo mismo en la complicidad e ignominia. No se trate de los jodidos porque así les va.

Si me permite Maestro, ya para dejarlo descansar le comento algo de nuestro asunto de cada día; petróleo y gobierno en los avatares para dárselo a los ricos, gachupines, hijos… de aquellos primeros destructores del nuevo mundo, y otras alimañas extra territoriales.

Lo que a continuación le comento se lo dedico a la nueva generación de dirigentes que tiene el país; guerreros de la enajenación psicológica y material, a la gran mayoría de senadores y diputados federales que en “nuestro nombre” le parten la madre al pueblo. Al Sistema Político mexicano con la intención de que desmientan lo que a continuación señalo:

Es conveniente hacer una somera lectura de los documentos básicos y principios filosóficos del PRI desde su origen como PNR, Partido Nacional Revolucionario y los del PAN, rehecho del cisma político que encabezó Manuel Gómez Morín frente a la dictadura partidista y política de Plutarco Elías Calles.

En los documentos actuales del PRI, particularmente en la Declaración de Principios se observa lo siguiente; “En materia de energéticos el PRI defiende el principio constitucional de propiedad de la nación (…) se pronuncia en contra de todo intento de privatización del patrimonio de los mexicanos (…) y postula la soberanía sobre el recurso y su control eficaz por el pueblo para supeditar todo género de intereses al superior de la nación”.

Programa de Acción: “El PRI postula una reforma energética que fortalezca la soberanía nacional (…) se pronuncia por el respeto a la letra y al espíritu de la Constitución (…) para lo cual es necesario mantener la propiedad de la nación sobre sus hidrocarburos y sobre las entidades paraestatales relacionadas con los energéticos como Pemex, la CFE y la Compañía de Luz y Fuerza del Centro…

Estatutos: “La expulsión procede por alguna de las causas siguientes: I.- Atentar, de manera grave, contra la unidad ideológica, programática y organizativa del partido; II.- Sostener y propagar principios contrarios a los contenidos en los documentos básicos; III.- Realizar acciones políticas contrarias a los documentos básicos o a los lineamientos concretos de los órganos competentes del partido”. Como Usted ve Maestro, de aplicar fielmente cualquiera de los lineamientos que los propios priístas han creado, protestado, guardar y respetar; todos, y aquí si, sin excepciones estarían fichados como traidores. (Habría necesidad de insertar anuncios urgentes de que se “Solicitan nuevos miembros del PRI”). Manlio Favio Beltrones Rivera, sonorense y Emilio Gamboa Patrón, yucateco son la punta del lanza de lo que bien se muestra; el retorno de los brujos.

Ahora veamos el otro lado, el derecho, el del PAN: El autor de las siguiente palabras fue Efraín González Luna, entonces candidato del PAN a la Presidencia de la República el año de 1952, y dice así; “Debemos defender a una industria petrolera mexicana sustraída al dominio privado, en cuyas manos, sobre todo siendo extranjeras, resulta peligrosa por la acumulación de poder que implica dentro de una economía tan débil como la nuestra”. El mismo pensador aseguraba que ése era “uno de los objetivos deseables, legítimos y necesarios para lograr una positiva elevación social de México”.

Don Conrado, amigas y amigos que me favorecen con su atención; han pasado los años y “cosas veredes”. Ahora el PAN se prepara para entregar el petróleo, el mismo del que habla Efraín González Luna, el segundo hombre más importante que ha tenido Acción Nacional, el ideólogo non que ha sido traicionado en la intención y comisión de privatizar PEMEX, llevada a cabo de una manera santurrona, ladina, pecaminosa (según el Vaticano) y tramposa, pues, mientras el presidente Calderón habla con los monstruos de los consorcios petroleros mundiales y afirma que su proyecto se limita a contratar algunas prestaciones de servicios, con demagogia rayana que hace vernos como estúpidos, asegura, nos jura y promete que no se dará la privatización de la paraestatal que lleva a cuestas el 40% del gasto nacional y donde se encuentra la nómina con los insultantes sueldos que se asignan los “servidores públicos”.

González Luna tenía razón en los peligros de la extranjerización y privatización. Estos torpes y corruptos sucesores no conocen su pensamiento y se entregan de nuevo en manos de las compañías extranjeras. Vale la pena que los panistas de viejo cuño les hagan saber a los neos quien fue el pensador panista. Don Felipe I sabe que la privatización no puede darse debido a la disposición constitucional, aún así ya empezó a trampear para asociarse en aventuras financieras con las empresas trasnacionales, principalmente españolas.

Otro caso y tal vez más horrendo es el del actual director de PEMEX Jesús Federico Reyes (Heroles) González Garza, si, el mismo, hijo del viejo don Jesús Reyes Heroles, ideólogo del PRI, director en su momento también de PEMEX. Mientras daba por terminada una concesión a compañías extranjeras, terminó diciendo: “Los compromisos que hoy damos por concluidos eran buenos y jugosos contratos para las empresas extranjeras y riesgos —¡y qué riesgos!— para México”. Y remató: “Nuestro pueblo tiene el petróleo metido en las venas”.

El presidente Felipe Calderón presentó hace dos semanas la propuesta de reforma del sector energético, nacionalizado en 1938 por don Lázaro Cárdenas, para gloria nuestra michoacano, junto con el pueblo de México; hoy, 70 años a otro michoacano para desgracia nuestra, presidente en turno, le exige la plutocracia y oligarquía nacional y extranjera que cumpla el compromiso por haberlo retenido en el cargo y así permitirle a PEMEX que abra, sin condiciones las operaciones más importantes de los procesos del petróleo: exploración y extracción de crudo, oleoductos, transporte, almacenamiento, construir y operar refinerías, etc..

A pregunta sobre el particular, Jesús el chico, actual director de PEMEX, en comparación con Jesús el grande, es decir su padre, respondió: “Bueno esto no es nuevo, esto se viene haciendo desde hace muchos años. Petróleos Mexicanos está apoyándose en empresas privadas para realizar múltiples actividades de exploración y explotación en aguas de la plataforma continental, y ahora el tema es como hacerlo también en aguas profundas, PEMEX contrata empresas perforadoras, plataformas, barcos de perforación para poder explorara en la plataforma continental, siempre bajo nuestra supervisión”.

Finalmente, Reyes Heroles confesó que los particulares solo podrán apoyar a Pemex en la refinación, maquila, transporte y almacenamiento de petrolíferos, que son las áreas donde la paraestatal tiene más deficiencias, por lo cual no lo ven con malos ojos la intervención de empresas privadas.

Nosotros, el pueblo: patrón de todos y cada uno de los burócratas de este país; desde chicos, medianos, grandes hasta titanes; desde los humildes barrenderos de calles y jardines hasta el presidente de la república son nuestros empleados; nos deben lealtad, fidelidad y probidad. Tienen o no la legitimidad que nosotros otorgamos o rechazamos. No estamos para que nos regalen graciosamente lo que nos pertenece con apego a la ley. No pueden decidir por nosotros abrogándose un derecho meta-constitucional. Si es así: ¡Fuera! y Cárcel.

Maestro Conrado, pensé en saludarlo y nunca en distraerlo de sus creativas actividades y valioso tiempo. Le pido disculpe éstos, mis desasosiegos, de los que espero se sumen a los de millones de desasosegados como yo.

Reciba usted mi afectuoso saludo y mis más sentidos parabienes en compañía de su apreciable familia.

Atentamente: Honorato de Torquemada y Flores.

martes, 15 de abril de 2008

67. Recordando a Panchito

A MANERA DE EDITORIAL


El 30 de abril de este 2006, dejó de vivir en esta gran carpa teatrera del mundo, el apreciado amigo Francisco Bautista; teatrero de Morelia, oriundo de Jungapeo. Panchito fue un hombre de teatro sin aspavientos, hacia su labor con gusto sin creerse divo ni genio de las tablas.

Catorce días antes de su deceso, estuvimos junto con Arnulfo Martínez, en Tepalcatepec en donde él, Panchito, iba a coordinar las segundas jornadas culturales magañistas, de agosto a septiembre de este año por parte de SECUM. Jornadas estas que emprendí junto con Manuel Ramírez en el 2004 en memoria del gran dramaturgo michoacano Sergio Magaña nacido allá por aquellos lares tierracalenteños, en tepeque.

Afuera de la presidencia municipal donde tuvimos reunión con las autoridades sobre las jornadas y ya por irnos a comer, Panchito y yo charlamos mientras nos llevaban al restaurante, sobre lo tratado con las autoridades, y de repente cambio el tema y me pregunto que cuando nos reuniríamos ya fuera en Jiquilpan, Morelia o Jacona donde yo vivo, para echar a andar mi intención de unificar a teatreros, teatreras y trabajadores de las artes todas de Michoacán.

“Por supuesto que yo soy el primero que me comprometo y estampo mi firma, me gusta tu iniciativa y yo te ayudo en todo el estado para que lo logremos, tu me llamas y me dices cuando empezamos”.

Esto me dijo en Tepalcatepec entre otras cosas. Por la noche cuando llegamos a Jacona, ya en casa, se despidió de mi esposa y de mí, y…

Pues se nos adelantó en el camino dirigiendo sus pasos a otros planos desconocidos para todo mortal, quedando acá bajo el cobijo de la gran carpa circense de la vida, aun dispersos, toda la familia teatrera y artística de Michoacán

Panchito, intentaré mi iniciativa que te gustó, con todo y la mutualista que hablamos. Hasta pronto hermano, descansa en paz. Espero tu apoyo desde el cosmos infinito.


EL DIRECTOR
GL.Conrado.

NOTA:
Esta es una trascripción del boletín informativo Huanimban de la Casa de Cultura de Jiquilpan “Libertador Miguel Hidalgo”, de la edición Nº 17 del 2006.


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15 de abril 2008. AL COSMOS DESCONOCIDO.
Panchito, en tu segundo ya cercano aniversario de tu partida de por acá a otros lares desconocidos por nosotros, te comento que, la asociación que tanto hablamos de unificación de teatreros y artistas michoacanos ya va a cumplir año y medio de fundada, se llama MOTOCA, y quiere decir; Movimiento de Trabajadores Organizados de la Cultura y las Artes, A.C. Existen motocas y motocos ya tanto de Jalisco como de Michoacán. Va marchando poco a poco y tú fuiste junto conmigo los dos primeros fundadores. Tu firma como fundador está en mi mente. Te ruego no dejes de seguir apoyándonos. Saludos a José Manuel Álvarez y a Jorge Hurtado. Nos veremos algún día.

Tu amigo teatrero, Conrado.