viernes, 13 de junio de 2008

105. LA COTROVERTIDA VALONA

J. L. Rodríguez Ávalos

El acercamiento a la estrofa llamada décima nos permite reconocer una gran cantidad de ritmos y sonoridades emparentados con su canto o recitación, en ningún caso como producto citadino, sino como parte de la cultura campesina representada por el mestizaje fisiológico y cultural, pues tampoco se encuentra dentro de las manifestaciones literarias ni musicales indígenas prácticamente en toda Iberoamérica.

Apenas una docena de estados de la república cuenta entre sus tradiciones de la lírica poética y musical con la décima, en algunos en franca decadencia que bien puede declararse en vías de extinción.

Dentro de la gran riqueza de la lírica musical de Michoacán, donde cada una de sus regiones cuenta con especiales modos y formas musicales que han nutrido a las metrópolis, la valona viene a ser una especie de accidente adecuado para un anecdotario o como ocurrencia de sobremesa.
Sin estudiarse todavía en sus antiguas regiones de producción, desconociéndose la calidad y alcance de sus letras, negándosele todavía los estudios, como el realizado por Socorro Perea en el estado de San Luis Potosí, por poner un ejemplo, la valona michoacana permanece como una curiosa y anticuada forma de articular la poesía con la música y el festejo.

La décima llegó a Michoacán con los agustinos quienes, habiendo llegado a México en 1533, aceptaron la invitación del virrey Antonio de Mendoza para catequizar en las tierras calientes michoacanas, las peores tierras de la Nueva España según el mismo virrey. Pusieron su asiento en la encomienda de Juan de Alvarado, en una población llamada Tiripetío, donde catequizaron e instalaron convento y colegio; pero fue en Tacámbaro donde se ubicaron para poder llegar a las dos tierras calientes, la del Balsas por Nocupétaro y Huetamo, y la de Tepalcatepec por la Huacana y Apatzingán.

En toda esta provincia, que los agustinos llamaron de San Nicolás Tolentino, se enseñó música y poesía, resultando los naturales buenos para las artes y los oficios, que también promovió Vasco de Quiroga. La décima compartió popularidad con coplas y romances mediante el teatro evangelizador; se presentaron en todas las regiones los famosos coloquios, que para Navidad, Reyes, la Candelaria y Carnaval se representaban en valles, montañas, regiones lacustres, tierras calientes y costas, así como los autos para Semana Santa y Día de Muertos. Pero el obispado de Michoacán era muy extenso; llegaba a Guanajuato, parte de Querétaro, San Luis Potosí, Jalisco y Colima. En la amplia región del Bajío se cultivó —y en muchas se cultiva todavía— la décima.

Décimas ha habido siempre, surgidas en España desde el siglo XV; esto es, estrofas compuestas por diez versos octosílabos con variantes rítmicas por su acentuación y rima. Fue muy popular la décima integrada por una cuarteta y una sextilla o bien la unión de dos quintillas; se usó mucho también la fusión de dos cuartetas precedidas por dos versos que las condicionaban.

Los poetas del Siglo de Oro español buscaban afanosamente una estrofa que no fuese ni muy larga —como podía ocurrir con el romance—, ni muy difícil ni accidentada —como el soneto—, ni tan pequeña como la cuarteta, para que sirviese como enlace y síntesis, como propuesta o tesis. La décima se perfilaba como solución y se usaron las diferentes combinaciones de octavillas, dísticos, sextetas, cuartetas, tercetos, quintillas y los versos que faltasen para completar los diez octosílabos.

No olvidemos que uno de los problemas más graves del teatro del Siglo de Oro era que los actores no memorizaban adecuadamente las largas tiradas de versos, con sus muy diferentes formatos que a veces se convertían en verdaderas torturas para la acción dramática.

El poeta, músico y sacerdote rondeño Vicente Espinel publicó en Madrid su libro Diversas rimas, en 1591, serían celebradas por su alumno Lope de Vega las ocho estrofas que su autor llamó redondillas; un pariente de Lope las bautizó como “espinelas” que en América se ubicaron principalmente en Cuba. En otras partes de Iberoamérica, como en México, se utilizan diversas variantes de la décima, sobre todo en las regiones costeñas donde la pronunciación habitual elimina las eses, lo que permite rimar singulares con plurales, por ejemplo.

Las décimas se incrustaron en cientos de formas musicales y dieron pie a la creación de ritmos y sonoridades que distinguen a regiones, provincias y países. Ocupó de inmediato un lugar preeminente en el fandango y en diversos festejos, convirtiéndose en ingrediente imprescindible de las tradiciones populares, junto con el baile, las máscaras, la vestimenta o la comida.

Ya desde el medioevo, con la influencia mora en España, y particularmente en la época de los Reyes Católicos, cobró una fuerza singular la glosa. Los poetas reales se involucraban en ingeniosas peleas poéticas al improviso, que en los idiomas romances se dieron al lado del laúd, la cítara, la vihuela y la lira, generando acompañamientos adecuados para que los poetas se inspiraran; todos los improvisadores saben que la música constituye un alto porcentaje en la improvisación.

La décima entró de inmediato y con el pie derecho a esta tradición. O, más bien, con el pie forzado, que constituye la base de la glosa, cuyo formato habitual es responder a una cuarteta con cuatro décimas, cada una de ellas llevando como pie uno de los versos de la cuarteta. Este tipo de glosa se presenta en la payada argentina y uruguaya, en la paya chilena, en el galerón venezolano, en la marinera negra peruana, en el trovo de la Alpujarra española, en las trovas panameñas, en las lobas o loas de las Canarias, en la guantanamera y el punto cubano, en las violeiras brasileñas, las troveras colombianas y hasta con los bertsolaris vascos y los xhosas africanos. Y en la valona michoacana.

La valona ha sido preservada en otras regiones del antiguo obispado michoacano; aún se pueden escuchar en cantinas de León, Irapuato y Guanajuato; en la Sierra Gorda, con Guillermo Velázquez y los Leones de la Sierra de Xichú; con los grupos arribeños de la Huasteca potosina y hasta en algunas regiones de Querétaro.

En Michoacán tuvo un gran auge a fines del siglo XIX y principios del XX. Ocupó la atención del investigador Vicente T Mendoza en su libro Glosas y décimas de México, así como en La valona en México, donde aporta su idea de que el nombre bien puede proceder de la presencia de soldados walones en México, particularmente en Michoacán y el Bajío.

También se ocuparon de ella Thomas Stanford, Arturo Warman, Álvaro Ochoa y muchos otros, entre ellos René Villanueva, de cuyas investigaciones por Michoacán en los años sesenta se difundieron dos valonas de tipo picaresco con Los Folkloristas: La renca y La mona, ambas deterioradas en su métrica y en sus rimas, perdido ya el pie forzado y conservando sólo el chiste. En el caso de La renca, el enamorado valonero declara que una renca en el desierto es un tesoro, y cuando sus amigos se burlan de él por tenerla de novia, les dice que al cabo no la quiere para jugar carreras; como él la engaña, ella se encela y cuando los descubre:

Nos jalló tras de unas jaras,
allí nos chingó a patadas y ni falta le hizo el pie.

En el caso de La mona, una mujer con daga persigue a un fulano por un crimen que no se dice, pero se supone, porque lo quiere capar y le asegura:

que al cabo vas a engordar, no tengas pena por eso.

En 1977 publicó Alberto Navarrete un texto mimeografiado titulado La valona, un cancionero con antecedentes, explicación, partituras y 19 valonas de diferentes épocas y regiones; las recopiló principalmente con el conjunto Los Madrugadores, de Apatzingán, que durante varios años se aposentó en Lázaro Cárdenas. Este cancionero llamó y sigue llamando la atención de los investigadores de la décima en Iberoamérica, que se preguntan cómo llegó esta estrofa a tan inhóspitas regiones y cómo se ha mantenido enquistada en las cantinas de ese rumbo calentano, acompañada por el ruidoso conjunto de arpa grande, siempre con la misma música que donde quiera anuncia que habrá poesía para los bailadores y gente que los acompaña.

Cierto que, como en Veracruz, Tabasco, Yucatán, las Huastecas y el Bajío, en Apatzingán y en la olla del Tepalcatepec se pergeña la décima picaresca, pero, como dice Guillermo Velázquez, la décima y la valona sirven para todo, hasta pa’ enamorar.

En la lírica michoacana, la valona parece un desacierto, una poesía caduca con música obsoleta que ni siquiera tiene trompetas. Es la visión del poeta citadino, el que a sí mismo se llama culto y que, de muchas maneras, desprecia la poesía campesina, esa que no es capaz de —por lo menos— utilizar lápiz y se construye en la memoria y la imaginación de labriegos, alfareros, arrieros y vagabundos; tal actitud ha acorralado a la valona, la cual, de todas maneras, se niega a desaparecer, pues quiere volver a reinar en el fandango, en el mariachi, en el festejo popular.

104. DIFUSIÓN

Facultad de Filosofía "Samuel Ramos"
Instituto de Investigaciones Filosóficas "Luis Villoro".

Martes 17 de junio de 2007, 11:00 am.
Auditorio de Filosofía.

Antropología de la participación política:
aproximación comparativa a las formas de interacción política en municipios
de México y España

IÑIGO GONZÁLEZ DE LA FUENTE


La presente exposición se enmarca dentro de las reflexiones que el autor ha tenido durante sus últimas investigaciones en torno a la participación política en varios municipios de España y México. Siendo considerablemente sustanciales las diferencias en el comportamiento de ambos sistemas políticos –sobre todo en fenómenos como el clientelismo-, se propone un concepto que pueda abarcar y reconocer todo tipo de comportamientos: la 'participación política'.
A través de una etnografía 'multisituada' pero 'localizada', estudiamos ciudadanos españoles y ciudadanos mexicanos pertenecientes a cuatro municipios (dos españoles –Nava del Rey, Valladolid; Valle de Trápaga, Vizcaya- y dos mexicanos –Xico, Veracruz; Jiquilpan de Juárez, Michoacán), y planteamos la necesidad de análisis comparativos interculturales entre países de desigual nivel de riqueza, análisis que a nuestro entender propician nuevos planteamientos teóricos que inciden sobre factores que pasan a ser de presuntamente propiciatorios cuando de sociedades occidentales se trata, a marcadamente influyentes cuando la comparación se realiza entre democracias con sustanciales diferencias en la distribución de la renta entre su población.
Las herramientas de tal reto han sido las etnográficas, de manera que hemos combinado la observación del medio y el diálogo con los principales actores de la vida política municipal, candidatos electorales, militantes de partidos y votantes en general.
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Iñigo González de la Fuente, doctor en Antropología Iberoamericana (U. Salamanca), profesor de Antropología en la UNED, ha publicado, entre otras: « "Quien no tranza, no avanza": una aproximación etnográfica al clientelismo político en México », Nuevo Mundo Mundos Nuevos, Número 7 - 2007, accesible en: http://nuevomundo.revues.org/document3191.html; "La Euskadi electoral: una representación de identidades en conflicto", en ESPINA BARRIO, A.B. (Dir.), Conflicto y Cooperación. Antropología en Castilla y León e Iberoamérica VIII, Ediciones de la Diputación, Salamanca, 2005. -- División de Estudios de PosgradoFacultad de Filosofía "Dr. Samuel Ramos"Universidad Michoacana de San Nicolás de HidalgoEdif. C-4, Ciudad Universitaria, Morelia, Michoacán, MéxicoCP 58030Tel. 52+ (443) 3223500 ext. 4148 y 4149Fax. 52+ (443) 3271799http://ramos.filos.umich.mx/

jueves, 12 de junio de 2008

103. EL SON PLANECO Y EL ARPA GRANDE.

J. Luís Rodríguez Avalos.

La cuenca del Río Tepalcatepec ampara por lo menos a 13 municipios de la tierra caliente michoacana que tiene como epicentro a Apatzingán. Ese mismo río nutrirá más adelante al Río Balsas, que penetra la tierra caliente de la región de Huetamo y va a dar al mar por el rumbo de Ciudad Lázaro Cárdenas.

Tales aguas han vitalizado las tradiciones de esa calurosa franja, que se emparentan por los bailes regionales que responden al son, al gusto, al jarabe y a las respectivas dotaciones musicales de tamborita –en Huetamo-, contrabajo –en Turicato- y arpa grande –en Apatzingán.

Conjunto de mariache o mariachi antiguo, se le llamaba “conjunto de arpón” a las solidarias cuerdas de arpa, violines, vihuela y guitarra de golpe o “colorada”. Este conjunto predominante en una región sin límites culturales, pero delimitada políticamente en tres estados: Jalisco, Colima y Michoacán. En este último se le conoce como conjunto de arpa grande.

La denominación de “conjunto de arpón” [1] responde precisamente al tamaño del arpa que, si bien tiene 36 cuerdas como otras arpas de México y de América, el tamaño de la caja suele ser más grande y sirve también para ser “cacheteada”, esto es, percutida, labor de acompañamiento y muestra de africanía que ha tenido célebres cultivadores, entre ellos el legendario y ya fallecido Timoteo Mireles El Palapo.

Del centro del estado hay que llegar a Uruapan para descender hacia la tierra caliente; las grandes montañas comienzan su levedad hasta convertirse en una planicie que es conocida como el Plan de la Tierra Caliente.

Allí se asienta una de las formas del son más alegres y ruidosas. Los sones antiguos tienen, por lo regular, nombres de animal, de plantas o de flores. Famosos son los sones La puerca, El jabalín, El venado, La gallina, El caballo.

Parte de la fama del conjunto de arpa grande se debe a que es depositario de la valona, una forma de la décima octosilábica en glosa, que tiene la característica de añadir una cuarteta de despedida al finalizar la glosa. Emparentada con la valona guanajuatense, queretana y potosina (de alguna manera remanentes del antiguo obispado de Michoacán), la décima que se cultiva aquí es parte de las centenarias tradiciones populares de Iberoamérica, estudiadas, entre otros, por Vicente T. Mendoza. [2]

Aunque la ciudad de Apatzingán es el centro político y económico de la región (el Valle de Apatzingán, la Olla de la Tierra Caliente, la Cuenca del Tepalcatepec), varios municipios comparten la tradición sonera y valonera del Conjunto de Arpa Grande. Agrupaciones de este tipo hay en Aquila, La Huacana, Ario, Coalcomán, Aguililla, Tepalcatepec y otros municipios de la región y más lejos aún, como Artega y la zona costera.

La cadena de la tradición va de padres a hijos, de abuelos a nietos, de tíos a sobrinos. Cuando algún pariente emigra a los Estados Unidos (arraigada costumbre en el campo mexicano), suele romperse la cadena tradicional y se pierden las capacidades y modos musicales. Pero las valonas continúan existiendo en el repertorio de los grupos de arpa grande.

Según Raúl Eduardo González [3] existe la posibilidad de un cuaderno donde fueron apuntadas una buena cantidad de valonas, de donde sacaba las letras un legendario valonero, El Venado. De ese cuaderno abrevaron valoneros que ya fallecieron.

El son, por su parte, es una fórmula tradicional que se hereda familiarmente y se comparte en casi todo el país. Nombres y tonadas de sones se repiten en los distintos repertorios nacionales. Las letras pasan de manera natural a la vida cotidiana y son “masticadas” en las jornadas de trabajo, en las caminatas, en las horas de descanso.

Existe un amplísimo repertorio de sones tierracalenteños, conocidos popularmente como sones calentanos y, por ser oriundos de la planicie apatzinganeña, como sones planecos. El son planeco tiene su fuerza en la tradición campesina, donde música, danza, vestuario, comida, bebida, religiosidad y fiesta son un todo indisoluble. Sacar al son de ese contexto es disminuir su vitalidad, aunque en cualquier tarima del mundo puede mostrar las virtudes de su sonoridad y la armonía de su dotación instrumental, donde se fusiona el mestizaje de México con la influencia del golpeteo y síncopa africanos.

[1] Álvaro Ochoa. Mitote, fandango y mariacheros, El Colegio de Michoacán, 1994
[2] Vicente T. Mendoza La décima en México, Buenos Aires, 1947
[3] Raúl Eduardo González. El valonal de la tierra caliente, Jitanjáfora, Morelia 2002

miércoles, 11 de junio de 2008

102. DIFUSIÓN

CONVOCATORIA:

A las diversas organizaciones sociales,
de asistencia social, alimentación popular, cívicas, asistencia jurídica, apoyo y desarrollo de los pueblos y comunidades indígenas, equidad de género, discapacitados, desarrollo comunitario, derechos humanos, diversidad sexual, migrantes, promoción del deporte, salud, recursos naturales y medio ambiente, promoción y fomento educativo, cultural, artístico, científico y tecnológico, economía popular y protección civil, entre otras, así como a las académicas y académicos de Michoacán a participar en el


Primer Encuentro Estatal de Organizaciones de la Sociedad Civil:


LA PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD ORGANIZADA EN EL DESARROLLO ECONÓMICO, SOCIAL, CULTURAL Y JURÍDICO DE MICHOACÁN

(Casa de Gobierno, 23, 24 y 25 de junio)


La necesidad de establecer espacios de reflexión e intercambio de experiencias, entre la gran diversidad de modalidades de organización de la sociedad michoacana, es una tarea imprescindible para potenciar el desarrollo integral de Michoacán, sus municipios y diferentes regiones del Estado, que a su vez dinamice la profesionalización, capacitación y crecimiento de la organizaciones sociales, contribuyendo al perfeccionamiento del modelo de participación, protección, defensa y promoción de los derechos humanos en el ámbito del Estado democrático michoacano.
En ese contexto, el encuentro tiene como objetivo, relacionar a las diversas organizaciones sociales del Estado de Michoacán de Ocampo con sus conocimientos y experiencias, para influir de manera directa en el diseño de políticas públicas gubernamentales de desarrollo integral y en el marco jurídico, así como en la profesionalización de las organizaciones de la sociedad civil, en el contexto de la relación: Estado, gobierno y sociedad, a través de los siguientes temas:
I. Organizaciones de la sociedad civil, participación activa, retos y perspectivas.

II. Políticas de desarrollo integral: en lo social, económico, cultural y político, y la participación de la sociedad civil organizada.

III. Derechos Humanos en el Estado Democrático de Michoacán de Ocampo, y la participación de la sociedad civil organizada.
La exposición de las ponencias en las mesas de trabajo se realizará bajo los siguientes lineamientos:
Los interesados en presentar ponencias deberán acudir del 09 al 13 de junio de 9:00 a 15:00 hrs. a recoger material de apoyo a las oficinas de Educación y Servicio Comunitario A. C. (ESECO) y de Michoacanos Unidos por la Salud y Contra el SIDA (MUSS A. C.), ubicadas en Nicolás Bravo, No 91, Planta Alta, teléfonos: 317 92 80 y 317 05 97.

Las ponencias para su presentación no podrán exceder de dos cuartillas a renglón seguido en Word, letra Arial de 12 puntos y se entregarán en medio magnético del 16 al 20 de junio de 9:00 a 15:00 hrs. en las oficinas de ESECO y MUSS A.C., así mismo deberán ser documentos propositivos, que integren: a) problemática, b) propuesta de solución, y c) quiénes y cómo participarían en la solución.

Las participaciones podrán ser en una o dos mesas de trabajo y de acuerdo a la especialidad o experiencia en los temas de cada una de ellas.

Las ponencias deberán indicar la mesa de trabajo, el tema al que corresponde, el nombre del autor, correo electrónico, teléfono y la organización que representa.

Se establece la siguiente temática para el desarrollo de las ponencias:
Mesa I.

Organizaciones de la sociedad civil, participación activa, retos y perspectivas.

a) Marco jurídico
b) Fuentes de financiamiento y obtención de recursos
c) Participación en consejos y comités técnicos
d) Seguridad social para los integrantes de las O.S.C.
e) Relación con las instituciones del gobierno.
f) Fortalecimiento Institucional: capacitación y profesionalización
Mesa II.

Políticas de desarrollo integral: en lo social, económico, cultural y político, y la participación de la sociedad civil organizada.

a) Desarrollo Sustentable y Medio Ambiente
b) Salud, Seguridad Social y Educación
c) Grupos Vulnerables
d) Una cultura para todos y todas
e) Derechos Políticos
f) Proyectos para el Desarrollo Social y Económico


Mesa III.

Derechos Humanos, en el Estado Democrático de Michoacán de Ocampo y la participación de la sociedad civil organizada.

a) Las políticas públicas gubernamentales
b) Armonización legislativa en la materia
c) Participación de las organizaciones en las políticas de defensa y protección.
d) Fortalecimiento de la democracia constitucional en base reconocimiento, respeto y garantía de los derechos humanos.


Programa:
23 al 25 de junio

23 junio 8:00 A.M. Registro de asistentes

10:00 A.M. Ceremonia de Inauguración a cargo del
Mtro. Leonel Godoy Rangel, Gobernador Constitucional
de Michoacán. .

Mesa I. Organizaciones de la sociedad civil, participación activa, retos y perspectivas.


11:00 Conferencia Magistral
Alfonso Poire Castañeda
Miembro del Consejo Técnico Consultivo de la LFFAOSC

12:00 Instalación y desarrollo de la Mesa

14:00 Conclusiones de la Mesa


24 de junio

Mesa II. Políticas de desarrollo integral: en lo social, económico, cultural
y político, y la participación de la sociedad civil organizada.


10:00 Conferencia Magistral
Gonzalo Badillo Moreno
Miembro del Bloque de OSC Michoacanas de Derechos Humanos


11:30 Intervención Artística
“Opera Joven de Morelia”

12:00 Instalación y desarrollo de la Mesa.

14:00 Conclusiones de la Mesa

25 de junio

Mesa III. Derechos Humanos en el Estado Democrático de Michoacán de
Ocampo, y la participación de la Sociedad Civil Organizada.

10:00 Conferencia Magistral
Ricardo Cortés Morales,
Secretario General de la Red Nacional de Organismos Civiles de
Derechos Humanos Todos los Derechos para Todos.

11:30 Instalación y desarrollo de la Mesa

13:30 Conclusiones de la Mesa

13:40 Conclusiones Generales

14:00 Ceremonia de Clausura, a cargo del
Mtro. Fidel Calderón Torreblanca,
Secretario de Gobierno.

Informes: encuentro.ongs@live.com.mx tels. 3 17 92 80 y 3 17 05 97

Convocan:

Gobierno del Estado de Michoacán
Delegación Federal de SEDESOL
H. Ayuntamiento de Morelia
Comisión Estatal de Derechos Humanos.
Bloque de Asociaciones que signaron el pacto por el Respeto y Defensa de los Derechos Humanos en Michoacán con el Gobierno del Estado.

· Centro de Investigaciones y Proyectos Geográficos, A.C.
· Centro de Apoyo a la Salud Alternativa, A.C.
· CONVIHVE, A.C.
· Michoacanos Unidos por la Salud y Contra el Sida, A.C.
· Grupo de Facto Diversidad Sexual
· Centro de Atención y Desarrollo Cultural “Colibrí”, A.C.
· Juchari Mintzita, A.C.
· Comisión Regional de Derechos Humanos de Ciudad Hidalgo, A.C.
· Comisión Regional de Derechos Humanos de Alvaro Obregón, A.C.
· Tiquechihuaske Náhuatl Chikáhuak, A.C.
· Opera Joven
· Fuerza Migrante sin Fronteras, A.C.
· Educación y Servicio Comunitario, A.C.
· Centro Educativo Familiar de Desarrollo Básico Sostenible, A.C.
· Casa de la Cultura de Paracho, A.C.
· Institución Ibérico Mexicana de los Derechos Humanos, A.C.
· Sociedad Mexicana de Derechos Humanos, A.C.
· Centro Mexicano de Derechos Humanos, A.C.
· Movimiento Coral Michoacano
***

101. DIFUSIÓN