jueves, 31 de diciembre de 2009

496. DESDE MONTERREY, N. L. MÉXICO, Lorena Sanmillán


San Millán
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Ya me encantaría postrarme de rodillas frente a un altar con o sin imagen y saber que al hacer eso, uno de mis deseos podría cumplirse.
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Ya me gustaría peregrinar en una ruta ignota para alcanzar el destino donde me espera mi penitencia.
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Ya necesito inventar, recitar y aprender un mantra que al repetirlo me dé tranquilidad.
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Ya preciso que alguien escriba un libro que al leerlo me dé paz.
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Ya desearía escuchar el sabor de la ternura, ver la intensidad de una caricia, oler el sonido del adviento, probar el retrato de la felicidad, palpar el perfume de una aurora boreal.
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Ya quisiera conocer la humedad que dicen tienen las lágrimas y que éstas sean capaces de limpiar esa parte de mi alma que ahora se percude.
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Ya tengo ansias de llevar a bolear mi sombra oscura sólo para que algo mío sea capaz de brillar.
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Ya quisiera desear, anhelar, necesitar, ansiar, querer y que estas palabras signifiquen algo, aunque fuera por una sola vez.
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Ya es perentorio escribir una plegaria en la cual creer.
Pero yo soy mi único Dios y me he perdido la fe.
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Lorena Sanmillán

495. NIÑO PERDIDO *


*Fuente:
EL UNIVERSAL
21 de diciembre 2009

Jacobo Zabludovsky
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Enrique Peña Nieto.
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  • Si se tratara de un ciudadano cualquiera, no me ocuparía de él.
  • Si se tratara de un político más, no me ocuparía de él.
  • Si se tratara sólo de un gobernador, tal vez no me ocuparía de él.
  • Pero se trata del precandidato más placeado a la Presidencia de México.
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Si el señor Peña Nieto aspira al cargo, es hora de que lea la Constitución y se entere de que este país es laico y sepa el significado de ese principio por el que miles de hombres y mujeres dieron la vida y desde hace más de 150 años es piedra fundamental de nuestra estructura jurídica.
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No se puede repicar y andar en la procesión. Una cosa u otra. No se puede encenderle una vela a dios y otra al diablo. Escoja de una vez y decídase por lo más cercano a su corazón. Pero no mezcle lo que separan las leyes que juró cumplir y hacer cumplir. No se puede mamar y dar de topes. Cualquiera de sus convicciones es respetable y muy suya. Pero juntas, en un estrambótico alarde de publicidad chabacana en todos los medios, notoriamente en la televisión, son inaceptables.
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La semana pasada, el señor Peña Nieto estuvo en la audiencia general que el Papa ofrece todos los miércoles a los feligreses que llegan al Vaticano. No fue más que eso, unos cuantos segundos en medio de una multitud después de larga espera en la cola interminable. Las cámaras de la televisión y los fotógrafos captaron la escena encuadrando también al señor Carlos Aguilar Retes, obispo de Tlalnepantla y a la actriz Angélica Rivera, a quien presentó como su novia y agregó: “Pronto nos casaremos”. Luego diría a los periodistas: “El primero en saberlo fue Su Santidad… ustedes lo escucharon”. El Papa los bendijo.
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Todo esto pudo haberse hecho en un acto familiar, privado, dentro de la discreción a la que obliga el cargo público y que, finalmente, casa mejor con esa fe auténtica que suele ser enemiga del exhibicionismo populachero.
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El señor Peña Nieto tiene un conflicto de vocaciones por las que aún no se decide. Por un lado la de político, por otro la de observante de una religión y una tercera, como si su personalidad en formación pudiera tener tres mitades: la de estrella rutilante de la marquesina electrónica. No se puede todo, joven, y está en edad de decidir su camino. Por cualquiera de ellos alcanzará el cielo, pero no haga de la ley una torta compuesta de La Vaquita Negra.
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En los últimos tiempos avanza una estrategia planeada cuidadosamente contra el Estado laico mexicano. Algunos ejemplos aislados entre los muchos síntomas de reconquista: las idas públicas a misas de Martita y Vicente cuando eran presidentes, pudiendo ir sin testigos o celebrarlas en casa. La aparición de una imagen religiosa por primera vez en un documento tan público como un billete del Banco de México. El propósito se está logrando: hacernos ver la mezcla de lo cívico y lo religioso como algo normal, convencernos de que no pasa nada si el Presidente recibe un símbolo confesional en la ceremonia de su toma de posesión; acostumbrarnos a que un gobernador en funciones, acompañado por un obispo, solicite al Papa su bendición para sus planes de boda, asunto íntimo que sólo se le ocurre divulgar al escritor de este reality show con la vista fija en el rating.
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Después del reacomodo de fuerzas políticas en el Poder Legislativo, el PRI recobró su posición de otras décadas. En sus estatutos el concepto de laicismo es básico. Pronto habrá de escoger entre sus miembros a los candidatos a senadores, diputados federales y presidente de la República. En la batalla que ya se está dando (las leyes estatales que castigan a las mujeres que abortan fuera de los preceptos religiosos y el trato discriminatorio e injurioso a los homosexuales, son algunos combates) el PRI está en la línea de fuego. Debe reconvenir a su afiliado gobernador, feligrés y actor. Advertirle que mientras sea miembro de ese partido no busque apoyo para sus ambiciones en otros círculos de poder humano o divino. El PRI está a tiempo de observar con calma el comportamiento de quienes aspiran y tienen posibilidades de ser su abanderado en los próximos comicios. No se equivoquen.
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Quizá de aquí a dos años el mancebo madure y se aleje de los motivos de su extravío. Lo dudo. De cualquier manera llegaría atado a sus convicciones y dogmas, endeudado con sus inventores, limitado por su propia capacidad.
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Hace algunas semanas nos conocimos casualmente en una comida de numerosos invitados y a sugerencia del señor Peña Nieto quedamos en “hablarnos de tú”. Por eso, Enrique, no tomes este artículo como algo personal. A lo mejor te es útil. Quién puede saber.

494. LA ECONOMÍA Y USTED

Por Eliseo Castillo A.
Economista.
Desde Morelia,
Michoacán. México.


EL AUMENTO DE SUELDO Y LA MENTADA DE MADRE...
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REINCIDO EN TÍ
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Años ya que te lo dije...que lo sentí,
que sin mucho recato lo esperé,
años ha que lo sabes...lo intuyes,
que debes dar una respuesta,
quizá no un sí, quizá no un no,
digamos, nada tajante, nada violento;
sólo suelta mis manos, amor,
sólo cierra los ojos, y no veas,
que obstinado, desenmadejado cual vil animal en celo,
aceptaré las reglas del juego,
al margen de que mañana, quizá pasado,
lo sé...reincidiré en tí.
Años ha, quizá, que debiste hacerlo.
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eliseo.
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Y usted, trabajador que se parte el alma para ganarse el pan cotidiano; que todas las informaciones le indican que debe cuidar el empleo que posee, al margen del salario bastante bajo por cierto, y de las precariedades con que se está desarrollando su sencilla vida. Usted al que se le amenaza con el despido cada fin de quincena, se ha desayunado con la noticia de que le han asignado un aumento de sueldo...¡felicidades! la chapucera comisión nacional de los salarios mínimos ha hablado y ha dicho que su aumento será de poco más de dos pesos diarios a partir del salario mínimo; es decir que en lugar de ganar como 52 pesos, ahora podrá recibir como 54 pesos con sesenta centavos; mientras que para los que ganan por "arriba del mínimo" que en todo el país, y que no rebasa los tres salarios mínimos, según el INEGI, son la mayoría de la fuerza de trabajo ocupada en el mismo; es decir gente que gana de 55 pesos, hasta unos 150 diarios; pues todos ellos tendrán un sustantivo aumento que irá de los 2 pesos con sesenta centavos, ¡hasta los 7 pesos con sesenta centavos! felicidades puede en estos días salir a comprar lo que sea con su aumento...que bien se lo merece.
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Cuando pasan este tipo de sucesos, recuerdo las veces que me preguntan por qué el país, su sociedad, no ha estallado de manera violenta ante todo este desorden y desigualdad que genera esta política errática, y en no pocas ocasiones sospechosamente taimada. Entre los mitigantes para evitar este tipo de manifestaciones violentas está la grandiosa manipulación que generan los medios masivos de comunicación; ya ve usted; ante la masacre de cada día en manos de la delincuencia, las televisoras se ocupan de las nalgas de las chicas de la farándula... cantantes, que no cantan y actrices que no actúan; pero que le rinden buen negocio al morbo cebado en la ignorancia y la anestesia del desencanto que se aloja en la mente del mexicano promedio, el que no puede subirse a un avión y largarse a Miami como lo acostumbran políticos y empresarios millonarios.
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El mexicano de a pie tiene que acostumbrarse a tragarse las mentiras de que no se puede mejorar su nivel de vida; mientras que un selecto grupo de empresarios y políticos hacen su agosto en cualquier mes del año. Recuerdo que desde 1982 empezó el corillo insultante de que no se puede mejorar el salario...hasta que se mejore la economía, y desde ese año el poder de compra del salario mínimo ha bajado , a tal grado que para que usted compre lo que comprábamos los que ganábamos el mínimo en 1976, el salario hoy tendría que estar más o menos en unos 250 pesos, por lo menos, ya que se ganaban unos 40 pesos, con los que se podían comprar unos 40 litros de leche, unos 40 kilos de tortillas, o unos 42 refrescos, si quería ir al cine...cuando había cines, no los comederos "establos de engorda" que hoy se disfrazan de cines; usted podía comprar 4 boletos en luneta, u 8 en galería. Hoy, con el salario mínimo no puede ni voltear a la taquilla...lo pueden acusar de mal viviente; así de grande es el deterioro en su poder de compra.
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No diremos que tiempos pasados siempre fueron mejores, solamente lamentamos que desde hace 5 sexenios que no contamos con un estadista-gobernante que administre la cosa pública, es decir nuestros impuestos y necesidades, solamente hemos tenido vividores que llegan y se van con las ilusiones de la sociedad, que le apuesta a acertar en una de tantas elecciones; por desgracia, en este lapso le han arrancado el sueño a través del fraude electoral en dos ocasiones.
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Todo esto es motivo de molestias lógicas, no hay forma de sentir tranquilidad, sobre todo cuando va usted al mercado de compras y descubre que la canasta básica se ha incrementado en por lo menos el 50 % durante el año, y si lo duda haga cuentas de lo que costaba el kilo de huevo en enero y lo que cuesta hoy; el litro de aceite, el pan, la carne, el arroz, el transporte, la tortilla, y todo lo que regularmente consume su familia, entonces entenderá que el aumento ha sido una burla lamentable contra de su bolsillo..Para que le quede claro donde se ubica la burla, le comento los salarios que se autorizaron para los gloriosos funcionarios públicos que además de ineficientes nos han salido muy ambiciosos. Estas cifras que le voy a dar son las que se autorizaron para pagarles de los impuestos y servicios que usted tiene que pagar.
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En el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2010 se señala que el presidente (con minúsculas, pues o merece más) solamente podrá recibir un salario ordinario de hasta 203 899 pesos mensuales. Los secretarios de estado hasta 200 841 pesos mensuales ordinarios; los subsecretarios de estado solamente podrán ganar hasta 200 589 pesos mensuales; mientras que los salarios de directores y coordinadores generales....¡pobres....! solamente podrán ganar un salario mensual de hasta... 189 112 pesos...; los oficiales mayores apenas podrán ganar hasta 195 713 pesos mensuales...;los jefes de unidad 195 224 pesos..., Perdón sí que es abusiva la comparación, mejor la dejamos así, solamente lamento decirle que este año que se avecina, para variar nos irá de la patada...lo lamento.Recuerdo que en las bardas públicas del estado de Jalisco aparecieron pintas que se referían a la comparación de las administraciones panistas presentes con las priistas pasadas, estas decían....¡que se vayan los pendejos , y regresen los corruptos...! parece que están hartos de los panistas...pero con los priistas no van a resolver nada; el país tampoco..Feliz año con su aumento... ¡si tiene empleo...!

viernes, 25 de diciembre de 2009

493. CULTURA Y DIVERTIMENTO ZAMORANO (4)

CULTURA Y DIVERTIMENTO ZAMORANO (4)
En la levítica Zamora.
De 1962 al 2009

Cuarta parte

Por: GL. Conrado.
DESDE JACONA,
MICHOACÁN.
MÉXICO.

Para: Arcadio Acevedo.
TUXTLA GUTIÉRREZ,
CHIAPAS. MÉXICO.

UNA JUSTIFICACIÓN:
Tuve que revisar las anteriores partes (1), (2) y (3) ya publicadas en el tenepal de CACCINI de CULTURA Y DIVERTIMENTO ZAMORANO, en las entradas Nºs. 240, 244, y 292 para ver si llevaba una continuidad en ellas y…, me di cuenta que no. O sea están espontaneas como han ido saliendo de los recuerdos pegados en mi memoria. Por lo mismo te ofrezco mil disculpas por lo que dejo de decir que, según mis propias palabras, en las partes ya publicadas expresé que diría en otras partes, entregas, o relatos. Te aseguro que las diré, aunque estén desparramadas y no formalizadas en cuanto a la preceptiva literaria… ¡¡¡Haaaaaay de mi…, con los preceptos… todos, de la vida!!!

Indebidamente plasmo pues, lo sé bien (ya lo expresé en párrafo anterior), la dedicatoria siguiente que debía haber sido en los tiempos que inicié esta cuarta parte. Pero…, dicha parte no la hice de corrido, sino en etapas y… han sido espontaneas, como dije en párrafo anterior; “han ido saliendo de los recuerdos”, y según el tiempo que se me daba para ello después de mis responsabilidades cotidianas en mí trabajo y que, regularmente fue por las noches y en ocasiones en las madrugadas.

Además, no pensaba dedicarlas a nadie pero… se fueron sucediendo hechos, cosas, que suelen acontecer y… fueron pasando los días, las semanas. Total pues, que un día (no se qué día), por tales hechos que se fueron sucediendo, es que la dedico… sin más nada.

LA DEDICATORIA.
Esta 4ª parte ya por terminarla, en etapas, y en el curso de estos últimos días otoñales aun y en la aproximación a un invierno impredecible 2009-2010, y con un impredecible efecto también, de un devaluado salario de la mayoría de los mexicanos, mujeres y varones asalariados de quinta o ultima clase social, a la que nos relegan por haber nacido en este nuestro México, o mejor dicho, en este país cuyos dueños son un puñado de sinvergüenzas, pues todo se va a disparar a la alza y no se va a poder alcanzar o emparejar, esa alza, porque es utópico, es…una burla eso del 2 y pico % de aumento al salario mínimo.

Pero al puñado de sinvergüenzas encumbrados en la política, llámense diputados, senadores o secretarios equis o zeta etc. etc. si les autorizan aguinaldos de más de 100 mil pesotes y al pueblo le dan impuestos y más impuestos. Ya nos tienen hasta la coronilla esta sarta de sinvergüenzas que gobierna al país. No entiendo para que exista esa tal comisión de los salarios mínimos en la que seguramente están acomodados politiquillos amigos de los otros politicones).

Siendo casi ya la madrugada (4:30 AM), ¡pero no estoy delirando por lo que expresé líneas antes en párrafo anterior, al contrario, estoy muy lúcido!, y como dije antes, esta 4ª parte la dedico pues a dos varones zamoranos. Amigos ausentes de estos lares, muy queridos desde aquellos ayeres hasta la fecha.

Ellos son:

* José Carlos Méndez Trujillo, quien actualmente radica en Monterrey, Nuevo León. México, trabajando en el ámbito universitario y la comunicación en diversas formas.

* Arcadio Acevedo Martínez, (destinatario de estas entregas), radicado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. México, trabajando como siempre, en los medios de comunicación, con su voz, sus monos y sus palabras críticas llenas de buen humor.

También dedico esta cuarta parte a cuatro mujeres que recién conocí su existencia vía Internet.

Ellas son:

* Érika Gabriela Hurtado Flores, radicada en Guadalajara, Jalisco. México. Que es una de las hijas de mi recordado amigo Jorge Hurtado Castellanos†.

* Lorena Sanmillán, radicada en Monterrey, Nuevo León. México. Poeta y escritora. Colaboradora de este blog tenepal de CACCINI.

* Alixia Mexa, radicada en (Huejoquilla), hoy Cd. Jiménez, Chihuahua. México. Poeta y escritora. También colaboradora del tenepal de CACCINI.

* Bertha Alicia Quintero Camporredondo, radicada en Monclova, Coahuila. México. Poeta recientemente ganadora de una mención honorifica en los Juegos Florales de la Revolución Mexicana de Jiquilpan, Michoacán. México, en su edición 2009. También ya colaboradora del tenepal de CACCINI.

A Érika, porque con su misiva, me hizo recordar la gran amistad y convivencia dentro de las artes y la vida, con su señorón padre, quien enseñó a este aprendiz del arte, a realizarlo con ética: “Porque debe ser así en todas las artes…, con profundo sentido de responsabilidad artística, Conrris, aunque la vida, a veces nos zarandeé” (Decía él, Georgiano, su papá).

Y a las tres siguientes mujeres mencionadas después de Erika, poetas y escritoras colaboradoras del tenepal de CACCINI, por su talento y exquisitez de sus letras. Sus textos ya sea en prosa o versificado me fascinan, cada una en su propio estilo y belleza de sus figuras literarias, que plasman, con gran fuerza expresiva de su sentir personal. Sus poemas me evocan, la pasión…, la entrega del intelecto, vocación y corazón a las artes y a las musas de mis ayeres pasados, que finalmente, dejan solo una conjunción etérea, para de vez en vez bajarla al morral de los recuerdos y no morir del hastío que provoca el gran teatro de la vida.

Y sin tener el gusto de conocerlas personalmente a ninguna de las cuatro, con mucho afecto les dedico estas remembranzas o locuras quijotescas, ya en el haber dentro del morral de este provinciano, en el andar entre el ámbito artístico-cultural.

Con tu venia pues Arcadio, permíteme justificar el: “por tales hechos que se fueron sucediendo, es que la dedico y…”, transcribo una carta, unos poemas y dos textos. Respondo la carta, hago comentarios a los dos textos y… Pues me disculpas la forma, pero… Primero las damas, como debe ser.
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(Esta carta de Érika es personal, pero he querido hacerla publica, para que forme parte de estas “memorias”, llamadas así por nuestro paisano y querido amigo José Carlos Méndez que radica en Monterrey, N.L. México)

CARTA DE ÉRIKA.
Érika Gabriela Hurtado Flores, es una de las hijas de mi entrañable amigo y guía en lo artístico, Jorge Hurtado Castellanos †.

Tlaquepaque, Jal. A 29 de abril de 2009

Estimado Conrado:

Acabo de recibir tu libro. Hoy visité a mi hermana Georgina, y al regresar de su trabajo, el Güero, mi sobrino Javier, ella le entregó un paquete que llegó en el transcurso de la mañana. Por cierto que hasta bromeé con él, pues le dije que tal vez también era para mí, pero por supuesto que nunca me imaginé que se tratara de tu libro.

Grande fue mi sorpresa al verlos, e identificar la portada que ya había visto en el internet. Inmediatamente leí tu dedicatoria, y enseguida, le leí a mi mami el texto en las partes señaladas. Y sigues dándome regalos, hoy justamente, cumplo 14 años de casada.

Todavía estoy atónita. Me envuelven un montón de sentimientos, me llevaron tus palabras a una parte que realmente no conocía de papá. Las veces que he llegado a coincidir con gente que le conoció y apreció, me sorprendo bebiendo ávidamente esas palabras que surgen de sus bocas, y el común denominador es aprecio, respeto, admiración. Al mismo tiempo, esas voces siempre repiten los mismos adjetivos: jocoso, sencillo, bohemio (con todas sus implicaciones), amigo, desprendido...

Ciertamente, don George, como en casa le llamamos desde que murió, sigue presente en los corazones de quienes le conocimos. De una o de otra manera, pero realmente fue un hombre que dejó huella. A cada quien, le dejó una diferente. Y, si me lo permites, quiero compartir contigo la que dejó en mí.

Ante todo, su herencia genética, soy muy parecida físicamente a él. Fumo como locomotora igual que él, pese a las recomendaciones de la Secretaría de Salud, y a la causa de su muerte.

Me dedico a la docencia desde hace 25 años, empecé como él, a los diecisiete. Estaba muy orgulloso cuando terminé la Normal Básica, lástima que ya no me vio graduarme de la Normal Superior. Pero conservo buena parte de sus libros que correspondían al eje de mi carrera.

Aunque no dibujo mal, yo me enfoqué a la música, por cierto que, poco antes de morir, me cumplió mi sueño de toda la vida: me compró un hermoso piano, pues en aquel tiempo estaba inscrita en la Escuela de Música Sacra de Guadalajara.

Para mí, la música es un idioma diferente, un idioma con el que me puedo expresar, aunque la vida me enseñó desde niña, que el arte es egoísta y generalmente no da para vivir, así que lo he dejado más bien por el mero gusto de hacerlo. Canto junto con mi esposo en un café católico, cantamos cada mes, y tratamos de imprimir a la iglesia un estilo diferente, alegre, pero comprometido con Dios y con la sociedad. Eso también lo heredé de mi padre (no lo religioso, ciertamente, pero sí el amor a Dios en todo lo que me rodea y a atreverme a cambiar las cosas).

Una huella más que él dejó y que está presente en el día a día, vuelve a tener qué ver con la genética: Tengo dos hijos: Mariana, de 11 años y Jorge Rodrigo, de 6.

Mariana baila ballet desde los dos años, y desde muy pequeña dibuja impresionantemente bien, además de que su pasatiempo desde que aprendió a escribir es escribir cuentos, pero aproximadamente hace dos meses me enseñó un comic que está haciendo. Le gusta la manga. Y yo realmente quedé impresionada con su trabajo. Yo pensé que había copiado alguna página de un comic ya hecho, mas mi sorpresa fue en aumento cuando me mostró el primer capítulo, de 32 páginas, de una historia que tiene en la cabeza, con personajes originales, creados por ella misma. Le pregunté si tenía claro lo que es toda una historia para ese tipo de trabajo, a lo que me contestó, totalmente resuelta: “Claaaro, mami, ya sé en qué va a terminar, pero van a ser varios capítulos, pues así son los comics, aún faltan muchos personajes que tienen que entrar en escena, me faltan muchas hojas todavía para pensar en que la historieta llegue a su fin”. Y mientras te escribo esto, ella está junto a mí, escribiendo parte del tercer capítulo.

Así, que ya te imaginarás, este corazón de madre está súper inflado, sobre todo, pienso que su abuelo estaría feliz de darle algunos consejos.

Jorgito, mi hijo, va que vuela para allá, él es idéntico a mi papi. Duerme como él, se para como él, a cada momento me hace recordarlo, pues ahí la herencia está todavía más latente. Tiene su mismo mal genio, pero también su inteligencia. Sus manitas, al dibujar son exactamente iguales a las del abuelo, y la típica sonrisa que mi papá dibujaba en las caricaturas, la dibuja el pequeño, aún sin haberlas visto nunca. Arma “obras de teatro” con sus títeres, yo creo que también él va a ser teatrero, espero que llegue a ser teatrista.

Puedes apreciar entonces, que don Jorge Hurtado sigue haciendo de las suyas.

La huella más profunda que dejó en mí ha sido el estandarte con el que he intentado caminar en esta vida: la coherencia entre lo que pienso y lo que hago. Defender de los lobos que se sirven de las oportunidades mi trabajo, mi pensamiento, mi persona, mis ideales.

Ahora que estamos envueltos en una vorágine de recuerdos, pensamientos, vivencias, herencias, que ha desencadenado toda esta cuestión del homenaje que se le pretende rendir el próximo 21 de mayo en Televisa, y al que nos encantaría que pudieras asistir si no personalmente, sí en el espíritu, me encuentro de manos a boca con un Jorge Hurtado polifacético, del cual me hubiera gustado haber podido conocer mejor, pero que mi situación de hija (en un mundo de hombres en el que él vivió), no me permitió acercarme lo que yo hubiera querido, pues él mismo no lo quiso así, además murió cuando yo apenas empezaba a madurar.

Es por eso que te agradezco infinitamente los textos que he podido leer de ti con respecto a él. Tú fuiste su amigo, tú conociste otras facetas que, de no escribirlas, yo nunca hubiera podido imaginar. Y eso es algo por lo que siempre estaré agradecida contigo, Conrado.

Gracias por estar con él ese día que le buscaron nuevamente de parte de Azcárraga. Gracias porque así él no estuvo solo en ese momento. Gracias por compartir con él todo ese tiempo que pudiste hacerlo. Y gracias por ser también coherente con tu pensamiento, por ser fiel a tu ideal, por promover la Cultura y las Artes. El mundo actual necesita gente comprometida como tú. Gracias por entender esa faceta de mi padre.

Ya empecé a leer tu libro, y me encantó el apartado “Algunas precisiones”. Gracias por ser auténtico, y por no andar por ahí hablando con tapujos, sino anunciando y denunciando.

Hace tiempo me inscribí a la escuela de escritores, y, después de ser calificada como “tiranetas” por parte de una maestra, busqué pretextos para ya no escribir. Pero hoy me has recordado que eso no se vale. Que lo que es importante es levantar la voz, o en este caso, la pluma, y decir lo que se tiene qué decir.

Eso me hubiera dicho mi padre.

Ahora te recuerdo además de con respeto, con cariño. Ojalá que el tiempo y el espacio nos permitan coincidir algún día.

Cariñosamente,
Érika Gabriela Hurtado Flores.
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CONTESTACIÓN A LA CARTA DE ÉRIKA.
(Enviada por E-mail en la fecha indicada)

Zamora 15 de mayo 2009

Erika. Buenas noches. Te ofrezco una disculpa por no haberte contestado al recibir tu carta amable que me enviaste, pues he estado cargado de trabajo que tenía que hacer pero ya hice este campito para contestarte.

Tu señor padre, el entrañable Jorge quien fue efectivamente un gran amigo mío, fue no solo eso sino mi guía en lo ético. Esa guía, esa influencia está presente a lo largo de las páginas y capítulos de mi libro (ve Pág. 42, último párrafo del punto 11) y cuando lo termines de leer te darás cuenta de lo que confieso a una de las hijas del güero genio.

Él siempre me repetía: “Conrris cuando tenga ya bien dominado su arte o sienta que ya es parte de usted y pasen los años, está obligado a divulgar tanto su conocimiento como su experiencia por algún medio, el que sea. Yo, ya lo ve, lo hago repitiéndole al Conrris, amigo que estimo mucho, lo que debe hacer, y con los que pintan como yo, invitándolos a ver como trabajo en mi estudio”.

Y esto último fue cierto siempre en la praxis, pues los invitaba a su estudio para que vieran como hacia los retales o iba más allá, les explicaba lo que era el arte para él siempre y cuando viera interés al respecto en algún joven.

Así fue ese señorón al que dices te pareces físicamente y del que voy a hablar ampliamente en unas entregas que espero leas en mi blog, tenepal de CACCINI que se abre, ya sabes, con; http://glccaccini.blogspot.com y cuyas entradas se titulan CULTURA Y DIVERTIMENTO ZAMORANO. Actualmente he publicado dos partes cuyo número de entrada por orden son la entrada 240 y le sigue la 244 del mes de abril. Estoy por subir la tercera parte en estos días y si me sobra espacio algo diré de Jorge si no a la siguiente.

Te preguntarás que porque hago esto. Te diré solo que, conviví mucho con tu papá desde que me presentó con él Gabriel tu tío, tanto en el DF, como en Zamora y Guadalajara. Él y yo, llegamos a cultivar una amistad transparente, respetuosa y tan… tan humana que, no existía reserva de nuestra parte ni de él ni de mí, a pesar de la diferencia en edad pues no se a la fecha si me rebasaba 13 14 o 15 o más o menos años. Tu papá conoció mi vida que iba transcurriendo con el tiempo y yo la de él, sin importarnos esa mencionada diferencia de años en nuestras edades. Nunca supe su edad ni él la mía siempre nuestras conversaciones giraban sobre la vida misma, sobre el arte, sobre las tantas cosas que implica la disciplina de las artes, todas, y también de la ruindad que existe en el medio donde se labora, pues nadie somos perfectos como humanos y se suscitan en dicho ambiente, envidias, mentiras, sinvergüenzadas, y más etcéteras.

Por él conocí grandes personalidades de la literatura como a Juan Rulfo y otros mas, del teatro, la plástica, del cine y televisión como a Estelita Inda la gran actriz michoacana con quien cultivé grata amistad también hasta su muerte. En el libro vas a encontrar también algunas páginas de dialogo entre ella y yo no recuerdo bien pero es en la 263 o poco más adelante 264 pero inicia entre esas.

Siempre también me decía Jorge con su característico buen humor que no me rajara nunca y estudiara día a día porque; “un hombre de la tierra de don Adolfo (tu abuelo), no raja” me decía cuando le comentaba que ya me iba a rajar de estudiar porque ya no podía con mi trabajo y las clases y me contestaba con su jocosidad bonita y espontanea: “Está bien mi Conrris, si usted quiere abandonar su vocación pues adelante yo le ayudo a ahorcarse”, y se reía como si le estuviese contando un chiste.

Estas palabras eran suficientes para que tu servidor reaccionara y le siguiera al estudio con más ahínco. Con él tuve esa fortuna de apoyo moral a través de su jocosidad. Mi estimada Erika sería muy larga mi carta sobre la persona de Jorge solo deseo comentarte finalmente que yo tuve un accidente automovilístico muy trágico que a la fecha camino inseparablemente con una andadera sin ella no doy paso aparte traigo una placa en las cervicales del cuello y paso a paso en la vida que me queda estoy perdiendo la voz, que no la conciencia, y… pues déjame y te cuento:

Yo estuve en un seminario para hacerme cura antes de conocer a Jorge y perfilarme a seguir mi vocación; el teatro. Pues bien, desde que abandoné dicho lugar jamás volví a pisar un recinto católico (Iglesia) salvo por compromisos de familia lo hacía y lo hago con mucho respeto hasta la fecha. Eso creo que te indica que no soy religioso, bien, tampoco lo era tu señor padre pero… ambos tampoco éramos ateos, pero tampoco fuimos hipócritas y eso nos causó acusaciones torpes de algunos zamoranos. Siempre creímos en algo supremo, llamémosle el concepto de dios.

Este comentario viene a colación porque en el dicho accidente a 20 o 30 metros de profundidad en un barranco yo perdí el conocimiento y cuando volvía en si (los médicos me comentaron que fueron varios paros respiratorios los que tuve en el trance)… en uno de esos paros, yo vi dos personas que me invitaban al interior de una especie de túnel pero con luz muy blanca, dichas personas estaban una a la izquierda del túnel y la otra a la derecha la de la derecha era Jorge y la de la izquierda mi madre, ambas personas ya fallecidas cuando tuve ese trágico accidente.

Mi madre me invitaba muy risueña a entrar al túnel igual lo hacía Jorge cuando volteé a verlo a él, me confirmó la misma invitación alzando sus hombros como lo hacía en vida cuando se reía. Ni mi madre ni Jorge hablaban pero yo entendía todo, me invitaba a lo mismo que mi madre; a entrar al túnel, ellos dos se adelantaron y yo los seguí. Mi madre y tu papá vestían con un ropaje blanco muy bonito como túnicas griegas. En el túnel mientras iba yo caminando, sentía como si pisara solo algodón o algo muy suave y por más que buscaba yo los pies de tu papa y los de mi madre y… los míos, nunca los pude ver. Vi al final del túnel una iluminación hermosa, realmente extraordinaria como nunca he visto ni siquiera con los reflectores de ningún teatro… y en ese momento abrí los ojos y yo quería seguir a Jorge y a mi madre hasta el final del túnel.

Posteriormente me comentó un joven de la cruz roja quien iba en la ambulancia que me llevó al hospital que me estaba dando bofetadas para que volviera yo en si, pues esos fueron los varios paros respiratorios. Te juro que yo quería seguir a tu papá y a mi madre pero dichas bofetadas me interrumpían el viaje y volvía a la realidad. Así fue y está registrado en una revista de la basílica de Guadalupe porque… ya después te contaré esa parte.

Erika les agradezco infinitamente la invitación que me hacen al homenaje que le van a hacer a Jorge, no podré ir aunque si me gustaría pero siempre salgo con alguien y además para esa fecha tengo mucho trabajo pues es aniversario de la casa cultural que dirijo en Jiquilpan. Pero ciertamente que si estaré con todas y todos ustedes como bien dices; espiritualmente, y de igual manera estará Jorge.

Ya habrá ocasión de saludarnos por lo pronto te ruego le des un abrazo de mi parte a tu hermano el arquitecto al igual que a tu sobrino Javier porque gracias a la tesis y lo que le puse en mi blog y el haberlo leído tu sobrino, estamos cruzando dialogo. También un saludo a tu mama y a tu hermana. De tu mamá guardo un vago recuerdo cuando acompañé dos o tres ocasiones a Jorge a tu casa.

Un abrazo a todas y todos y estará mi espíritu con ustedes el 21 y con el de mi entrañable amigo y guía, tu señor padre.

Conrado.
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Érika me adjuntó con su carta, la reseña que hizo un periodista; Víctor Manuel Pazarín en el diario de Guadalajara -OCHO COLUMNAS-, del homenaje que le hicieron a Jorge y una pintura que le hizo a ella Jorge cuando era niña. Transcribo la reseña y expongo la pintura de Georgiano.


Autor: Jorge Hurtado Castellanos†. Pintura; niña Érika Gabriela.

24 Jun. 2009

Fotos: Víctor Salcedo

EXPOSICIÓN

El artista como artesano de la plástica

El Espacio del Arte de Televisa mantiene la exposición «Semblanza» del maestro Jorge Hurtado y Castellanos (1925-1989) a manera de homenaje a su incansable labor artística.

OC
Víctor Manuel Pazarín

Jorge Hurtado y Castellanos es uno de esos personajes que se le abrieron todas las oportunidades y, puntual, logró cada uno de sus fines. Fue lo mismo fundador de periódicos (en Michoacán), que escenógrafo de televisión (Canal 4 de Guadalajara y 2 de la ciudad de México); lo mismo que maestro de artes plásticas y también fundador de recintos para su enseñanza; a la vez trabajó para los Estudios Disney, donde fue uno de los varios creadores de los personajes de la película «Cenicienta», y sobre todo un gran artista que desde hace unos días en el Espacio del Arte de Televisa, exponen una retrospectiva titulada «Semblanza», pues el artista plástico nació en 1925 y falleció en 1989.

El reconocimiento a su trabajo llegó pronto a su vida, pues ya en 1962 el escritor Juan Rulfo trajo a cuento su maestría en un texto que se recoge para demostrar su trayectoria.

Rulfo dijo de Jorge Hurtado y Castellanos: «Se advierte en los trabajos de Jorge Hurtado un impulso guiado hacia una elaboración más absorbente, casi operatoria de los objetos, del paisaje, de los seres humanos. Lo cual se puede constatar en la “Semblanza” que se realiza en Televisa, donde el espectador podrá encontrar parte de los trabajos que a lo largo de su vida realizó el artista». Lo que se puede observar en los trabajos presentados es la enorme dedicación que imprimía en cada obra que elaboraba Hurtado y Castellanos, y ofrece como resultado de la mirada todo un ejemplo para los artistas plásticos de nuestra comunidad, al encontrar que la paciencia y no la prisa es lo que nos lleva a la genialidad. La perseverancia logra milagros y arte, pues los quehaceres fueron para este pintor, escenógrafo, grabador, escultor y promotor de nuevos talentos, son una muestra fehaciente de lo que se logra gracias a la vida sencilla, el trabajo callado y la habilidad adquirida con el paso de los años cuando se realiza una labor con amor a lo que se hace.

«Semblanza», de Jorge Hurtado y Castellanos, se expone en el Espacio del Arte de Televisa, resulta un placer verla.

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TRANSCRIBO AHORA LOS TRES POEMAS, YA PUBLICADOS EN ÉSTE; tenepal de CACCINI; http://glccaccini.blogspot.com/
Son de:

¹ Lorena Sanmillán. Segunda dama de las cuatro mencionadas en la dedicatoria.
² Alixia Mexa, Tercera dama de las cuatro mencionadas.
³ Bertha Alicia. Cuarta dama de las cuatro mencionadas.

Las tres colaboradoras del tenepal de CACCINI.
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Lorena Sanmillán
miércoles 15 de julio de 2009
324. Otra vez Lorena, con... ¡UNA EXQUISITEZ DE LETRAS!

"Y...duermes"

Despiertas, te bañas, te arreglas, te vas. Trabajas, cocinas, estudias, corres, nadas. Saludas, asientes, disientes, decides, dudas, asumes. Los engranes de tu vida nunca tienen un momento de paz. Cualquier pausa los templa pues saben de antemano que sólo sirve para tomar impulso y aumentar las revoluciones del ritmo de tu alma.

Regresas a tu refugio, subes la escalera y entras en la recámara. Buscas reposo pero ni al dormir descansas. Tú no lo sabes, pero eres el vértice inicial de un prisma de fantasías de quien te desea a la distancia.

Y llegas y te conviertes en la tilde de todos mis acentos. Soy la desesperación al quitarte la ropa y el día de encima. La ternura para cubrirte con un pijama. Soy ungüento para tus pies cansados. Soy etérea vagabunda y sacio con tu imagen el hambre de mis pupilas. Soy un peine de cinco dientes alaciando tu cabello negro. Soy la escultora que por las noches vuelve a moldear tu ser completo. Soy voyerista perenne, perdida en las formas que te contienen.

Me ofrezco y te enciendes. Te pido prestados besos que no pienso devolverte. Me enciendo y te ofreces. Cuatro manos y dos cuerpos juegan a recorrerse. Dibujamos figuras irrepetibles en las sábanas. El sol escarlata que habita en mi entrepierna tiene el deseo vehemente de anochecer en tu garganta. Exiges tu residencia hundiéndote en mi centro. La quietud será el último de los movimientos. Y duermes. Y duermes conmigo, compartiendo la humedad, habiendo en el mundo tantos otros sitios en donde podrías estar.
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AliXia MeXa. (Dulcinett)
lunes 30 de noviembre de 2009
473. DESDE HUEJOQUILLA, CHIHUAHUA. MÉXICO

“Tu esencia milenaria”

Ingresé a un campo amurallado de abetos
traspasé un dúctil misterio
y busqué por todas partes
por todos los lugares que parecieran escondrijos
porque las cortezas no me daban pauta
eran casi lisas.
Esa sed de búsqueda no podía apagarla
y me desesperaba
porque no sabía en si lo que quería encontrar.

Pero al fin, en el punto mas hermoso del crepúsculo
en un hueco custodiado por estrellas
encontré tu esencia
en un cuerpo embalsamado de nostalgias
y pude palpar tus rasgos milenarios
tu inequívoca juventud eternizada
en tus labios, en tus parpados...
pude distinguir algunas palabras
ya casi hechas polvo
en el rescoldo de la entrada
y toque tu corazón hecho ya piedra... tan ligero
mas ligero que el mío, más limpio, mas grande...
y bese tus parpados violeta.

Decidí alejarme, de la mano del crepúsculo
había encontrado tu eterna morada:
saciaste mi sed por unos instantes
pero aun prosigo en mi eterna búsqueda.
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Bertha Alicia
sábado 28 de noviembre de 2009
471. DESDE MONCLOVA, COAHUILA. MÉXICO

Cuando me vaya

¿Qué harás? ¿En qué momento
tus ojos pensarán en mis caricias?
¿Y frente a cuáles cosas, de repente,
dejarás, en silencio, una sonrisa?

Carlos Pellicer. Fin del Nombre Amado.
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Cuando me vaya, no me extrañes,
no me llames, no me pienses,
no me sueñes,
porque ya no estaré
para que tus sueños se hagan realidad.

Cuando me vaya, déjame ir
sin condiciones, sin consejos,
sin preguntas,
porque ya no estaré
para darte una respuesta.

Cuando me vaya, no me busques,
no hurgues entre los libros,
entre el mensaje de una canción,
entre las palabras de mis poemas,
porque ya no estaré
para leerlos juntos.

Cuando me vaya no mires al cielo,
no cuentes las estrellas,
no camines bajo la lluvia,
porque ya no estaré
para acompañarte.

Cuando me vaya, no intentes escuchar mis pasos,
no dibujes mi silueta con tus ganas,
no me cuentes tus locuras,
porque ya no estaré para escucharlas
compartiendo el café de la mañana.

Cuando me vaya no me recuerdes,
no marches atrás,
camina hacia adelante,
porque yo te esperaré al final del camino.
________________________________________

TRANSCRIPCIÓN DE UN ARTÍCULO.

Publicado en el semanario GUíA de Zamora Michoacán en julio 12 de 2009. Pág. 4-B, suplemento cultural, Las Ventanas, y que me envió Carlos para publicarlo en: tenepal de CACCINI

Carta desde Monterrey

J. CARLOS MÉNDEZ 

Memorias culturales de G.L. Conrado y una propuesta de Arcadio Acevedo

En abril de este año de 2009, Conrado González Leyva (G.L. Conrado, como ha firmado siempre), ha empezado a publicar Cultura y divertimento en la levítica Zamora. De 1962 al 2009, que anuncia en 5 entregas y que valen mucho la pena de ser leídas. Incluso debatidas, rebatidas, corregidas, pero sobre todo valdría la pena que quienes vivieron los hechos narrados las comentaran y enriquecieran. Para las generaciones jóvenes esta especie de memorias culturales de G.L. Conrado les informará de cosas importantes, que a algunos pueden parecerles inimaginables desde la perspectiva de la Zamora actual. Y también tendrán un punto de comparación y evaluación de la oferta cultural que hoy existe en la ciudad.


G.L. Conrado está publicando estas memorias en su página de Internet tenepal de CACCINI. http://glccaccini.blogspot.com/ blog en el que también está publicando algunas páginas de memorias Arcadio Acevedo, amigo mío también y talentoso zamorano que hace ya muchos años emigró en busca de mejores horizontes a Chiapas, desde donde escribe y se gana la vida.

Los distantes cercanos
A principios de 2009, Arcadio me habló --a través del blog de Conrado-- de un proyecto que me parece muy bueno y que debe hacerse aun cuando no sea en estas páginas de Guía, como le gustaría a Arcadio. La propuesta de Arcadio, comunicada a Conrado, es la siguiente:

“Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 23 enero 2009

“Posdata: Contacté, a las volandas, a José Carlos Méndez. Me dijo que escribe para Guía. Desde esa tarde me anda mordiendo los calcañares la idea de, por citar lo primero que se me ocurre, crear un encarte en el semanario del pater Sahagún, de ocho páginas para empezar, con colaboraciones (columnas, artículos, poemas, cuentos, fotografías, caricaturas, ilustraciones, pinturas, etcétera) de los distantes cercanos, es decir, los chongueros en el exilio. A lo mejor es chicle y pega…”

Como le respondí a Arcadio, su propuesta me parece muy buena. Y hasta necesaria. Y le conté que acá en Monterrey se acaba de publicar una bellísima edición facsimilar de Monterrey. Correo Literario de Alfonso Reyes, revista con formato de periódico, tipo tabloide, que creó Alfonso Reyes en 1930 en Río de Janeiro, cuando era embajador de México en Brasil. En uno de los ensayos que acompañan esta edición, José Emilio Pacheco dice que “en Monterrey, y en varios de sus libros, como en los tomos finales de Las burlas veras, Alfonso Reyes aparece como antecedente y precursor del blog, un espacio a la vez público y privado”.

En esa publicación –que Reyes financiaba, dirigía, formaba, casi escribía completa y enviaba por correo, don Alfonso publicaba notas personales, artículos, poemas, noticias bibliográficas, intercambiaba ideas, informaciones, etc.

La presentación del primer número (el por qué de las cosas y para qué) es extraordinaria y de una vigencia total. Quien quiera hacer una revista o un periódico cultural, en papel o internet, no puede prescindir de leer esta presentación. Pero de Monterrey. Correo Literario de Alfonso Reyes, le hablaré en otra Carta… Así que aquí, Arcadio, Conrado, y quien leyere y se interesare, considérelo, tómelo en cuenta.

Vuelvo ahora a Cultura y divertimento en la levítica Zamora. De 1962 al 2009, en la que Conrado remenciona en varias ocasiones y me dedica un capitulito en la entrega 3, del 14 de junio pasado. Lo hace en términos justos, concisos y personales, como lo hace siempre en lo que escribe. Comento sólo algunas brevedades. Es cierto que por esos años, el primer lustro de los 1960, yo era fan de Herman Hesse. Ya no lo soy. Confieso que nunca pude terminar ni Sidharta ni El juego de abalorios, y que años después, con mirada más crítica, abandoné y hasta repudié a Hesse; sobre todo por su malévola forma de atacar y destruir la adolescencia y ciertos valores para mí fundamentales. He releído varias veces Bajo la rueda, un libro de relatos y cuentos. El que le da título al libro es terriblemente cruel: en ese cuento destruye una amistad purísima y deja la moraleja de que la amistad pura no puede existir. En cambio, y es el único texto optimista que recuerdo de Hesse, Peter Kamenzind (la historia de un pintor, de un artista), es un relato bellísimo.

Dos comentarios sobre Carlos Verduzco, el Ché: en un viaje a Buenos Aires conocí a una persona de Salta que conoció a Carlos cuando éste vivió en esa ciudad. La última vez que vi a Carlos fue hace unos 12 ó 13 años, en la ciudad de México. Nos cruzamos fortuitamente a la entrada o salida del Sanborn´s de Aguascalientes e Insurgentes. Nos reconocimos, me invitó a comer, charlamos del pasado zamorano y sus negocios, que en ese tiempo eran los de la construcción de viviendas de “interés social”.

Me gusta mucho lo que Conrado está escribiendo de Jorge Hurtado Castellanos. Yo conocí y traté poco a Jorge, pero lo recuerdo como lo recuerda Conrado. Traté más a su hermano Gabriel.

Espero con ansiedad que Conrado hable de Rulfo. De don Juan Rulfo. Y espero que quienes lean estas páginas lean o relean a Rulfo. Yo releo con frecuencia a Rulfo, El llano en llamas y Pedro Páramo. Yo sólo hablé con Rulfo en tres ocasiones. Y en ninguna hablamos de literatura. Pero se me acabó el espacio y eso lo contaré en alguna otra Carta…
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COMENTARIO AL ANTERIOR ARTÍCULO DE MI AMIGO CARLOS.

Muy querido y apreciado Carlos, hago este comentario a tu artículo anterior publicado en el semanario Guía de Zamora, sobre las que tú llamas tácitamente, -memorias-.

Yo considero que para ti, para Arcadio, para Alfonso, para Jorge Hurtado y Juanito Rulfo (aunque casi no los vieran ustedes por allí seguido, sobre todo a Rulfo), para mí, y muchas y muchos otros, esas memorias, fueron nuestros andares y avatares.

Palabra esta ultima (escrita en negrilla) considerada de mi parte en términos de un cambio, de una transformación cultural que logramos y tuvimos muchos zamoranos en nuestra juventud en los años que relato, y que aun andamos algunos, aunque dispersos, por ahí, dando lata en estas lides del ámbito cultural y artístico.

La época que vivimos y posteriores que estoy plasmando en la internet, ahora, después de dichas andanzas y avatares, y con un cascarón afectado, hablo de mi persona: “debemos y tenemos que seguir caminando, quijoteando, en términos de idealismo como antaño pero muy enhiestos, con la frente muy en alto y cabalgando ahora con Sancho, en la praxis, pues la mochila que cargamos todos nosotros los aludidos, pero en lo personal yo, ya está bien repleta de buenas y malas: experiencias, anécdotas, consejas, lecturas, aventuras, desventuras, amores, desamores, verdades y mentiras, en todos los vericuetos, de nuestras vidas, en términos; familiares, sociales, artísticos, culturales, intelectuales, espirituales y… demás que me falten. Por mi parte, continuaré caminando como pueda, hasta mi último suspiro, con el hálito de mi apreciada, respetada y querida Estelita Inda y de mis entrañables amigos Jorge Hurtado y Juan Rulfo† que ya no están presentes y tuvieron mucho que ver en mi ánimo de continuar trabajando en la querida Zamora de Jorge Hurtado, querida por ti, por Arcadio por las y los que ya se fueron a otras dimensiones y evidentemente por mi también, aunque haya nacido en otro lugar”

Avatares Carlos que son muy interesantes en términos historiográficos de nuestros tiempos de juventud en nuestra Zamora querida, tierra de godos y otros más, no precisamente godos. Tierra nuestra rica otrora en sus campos agrícolas que inspiraban por natura, nuestra vocación artística cultural en aquella lozanía juvenil, sana por donde se quiera ver, intelectualmente hablando, pues los valores universales se amamantan no se recogen de la calle como cualquier hojarasca.

Deseo agregar una frase que recién he leído entre las páginas de un precioso libro “Un abrazo de letras”, que habla sobre la extraordinaria obra educativa del extinto Juan Manuel Gutierrez-Vasquez, QBP: Químico Bacteriológico y Parasitólogo, gran educador mexicano a nivel internacional. Emprendedor-fundador propiamente dicho de la actual Universidad de la Ciénaga de Michoacán (UCM) establecida en Sahuayo Mich.

Tuve la fortuna de conocer al Profesor Gutierrez-Vasquez en el año 2006 precisamente en Sahuayo acudiendo a una invitación que me hicieron a la casa cultural de la ciudad citada en la cual expuso el Prof. Juan Manuel aspectos de la nueva universidad de la ciénaga. En tal ocasión me lo presentaron y volví a saludarlo solo en dos ocasiones más. Una en el museo de Jiquilpan, ahora la UAER; Unidad Académica de Estudios Regionales, dependiente de la UNAM. Y la ultima vez, nos saludamos y dialogamos en la casa cultural de Jiquilpan. Estuvo casi una hora antes de su evento, pues pasó y lo acompañé a ver el auditorio de la casa, donde haría su exposición sobre el futuro centro educativo de la UCM. Y mientras esperaba a las personas relacionadas con la UCM que lo acompañarían en el auditorio mencionado de la casa, así como el público que lo escucharíamos, hablamos en mi oficina de todo mientras llegaban, de; educación, cultura, artes… de… de sus pasiones, me dijo: “Soy un adicto de la letra poética de Pellicer, y un oidor del sordo Beethoven”. “La poesía, la música, la pintura y servir a la educación me fortalecen” Palabras mas menos me externó. (Me encantó su forma expresiva Carlos, y su tranquilidad en su rostro sonriente al decirlo). ¡Qué calidad humana de este señor!

La frase que deseo agregar a este comentario a tu articulo Carlos, la plasma en dicho libro una de las personas que escribe sobre Juan Manuel; Alma Espinoza Menéndez, quien transcribe un correo_e del profesor Gutierrez-Vasquez enviado a ella misma, que entre otras cosas, dice al principio de la pág. 29 lo siguiente: “No siento mi vivir ni social ni moralmente justificado si no me entrego al trabajo en beneficio de los demás…”.

Libro: Un abrazo de letras. Editado por la UCM

Después de leer este libro de sensibles y excelentes textos de importantes personas que conocieron al susodicho personaje Juan Manuel Gutierrez-Vasquez, pienso de él, que fue un extraordinario ser humano, educador incansable, sensible a las artes y a la problemática social. Pero por el dialogo que sostuvimos en la oficina donde laboro, en la que hablamos de las artes, educación y cultura, también la plática versó sobre la ética en las labores que uno desempeña. Y precisamente por esto último, por la ética, hago mío, su decir anterior transcrito en negrillas en este párrafo, sin pedantería alguna, sino muy consciente y con mucha humildad y absoluto respeto a la memoria del ilustre profesor. Lo aplico a mi persona porque lo que le dijo a su amiga Alma Espinoza el profesor Juan Manuel Gutierrez-Vasquez; “Es, será, y debe ser siempre, una actitud de verdad, en la aplicación de cualquier quehacer ante y en la vida”

Yo, en mi trabajo que he desempeñado desde aquellos ayeres de juventud y que seguiré realizando hasta mi último suspiro como ya mencioné, pienso que lo he sentido de alguna manera, no bien definida en aquellos ayeres, pero creo sentirlo ahora bien definido, lo sé muy bien. Y aunque sin haberlo sabido en aquella juventud, creo que lo hice así, por tal seguiré haciéndolo como decía el ínclito profesor Juan Manuel Gutiérrez-Vásquez.

Por ello mismo hago y expreso en el tenepal de CACCINI estas que tú llamas memorias, y que sí, son memorias querido Carlos, pero de todos nosotros, los que nos involucramos en aquella nuestra juventud en un movimiento muy singular provocado por nosotros mismos.

Así pues, en esta pasada juventud y madurez, yo continúo el paso hacia adelante, muy conscientemente, con la frase plagiada al estimado y respetado profesor Juan Manuel Gutiérrez-Vásquez †, y con las frases también que, con otras palabras pero que tenían el mismo significado que las del profesor Juan Manuel, me decía mi entrañable Jorge Hurtado Castellanos† en el DF, siendo yo aun estudiante de artes escénicas (me las trasmitía cada vez que él, Jorge, hablaba de responsabilidad artística y social). De ética pues, que ahora quieren que desaparezca en la educación media y superior en México como lo asentaste tu mismo en uno de tus artículos.

Termino este comentario expresándote, como siempre, la querencia y aprecio a tu persona, con respeto a tu intelecto y guardando en el corazón nuestra ya larga amistad de años. Gracias por tus palabras vertidas a mi persona en el semanario GUíA de Zamora.

Tu amigo Conrado.
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ARTÍCULO PERIODÍSTICO DEL “DIARIO NOTICIAS DE CHIAPAS”
Elaborado por Arcadio Acevedo
Primeramente les comento respecto a la pagina expuesta enseguida, estimados y respetados lectores del tenepal que nos leen en diferentes naciones del mundo, que en este diario de Chiapas en la sección LA VIDA EN SEPIA que realiza mi amigo y paisano destinatario de estas entregas, Arcadio Acevedo, escribió una semblanza de este servidor de ustedes, poniendo una foto mía al lado de insignes actores mexicanos como lo fueron Pedro Armendáriz y mi añorada Stella Inda. Arcadio enaltece mucho en dicho texto mi vocación artística y teatrera (teatrista en lenguaje culto pues… pa’que no se enojen los puritanos del mismo ) lo cual le agradezco mucho, pero deseo decirle a mi amigo Arcadio lo siguiente:

Querido Arcadio, te agradezco mucho el texto en LA VIDA EN SEPIA. Pero… ahora, me dirijo a ti para decirte lo mismo que le escribí como comentario a nuestro amigo y paisano José Carlos Méndez, que... pues independientemente de tu alago a mi persona (que te agradezco, como ya lo mencioné y más aún que me pones al lado de mi querida Estelita con su galán Pedro Armendáriz), quiero decirte que no solo fui yo, sino fuimos muchas las personas de ambos sexos que logramos hacer en nuestra Zamora varias cosas sobre cultura y artes, entre ellos tu mismo.

Articulo de Arcadio en el diario de Chiapas

El que este amigo tuyo haya resuelto exponer en estas entregas a la luz pública, algunas cosas que yo tenía guardadas en el cofre personal (que todo humano guarda en el suyo para sí mismo), es precisamente para dar a conocer que fuimos un puñado de jóvenes mal y bien queridos y queridas (nuestras compañeras varias) en nuestro tiempo y en nuestros lares de la Sultana del Duero de aquellos ayeres, y muy indicadas e indicados también, con el dedo flamígero de la “buenas conciencias zamoranas” por nuestras hazañas quijotescas. Por lo mismo me pintó Antonio Servin† el Quijote sobre el muro de madera de mi cuartito (de 2.5 por 2.5 metros) que hacía las veces de dormitorio, comedor y estudio de trabajo de este servidor, en el café El garabato de gratos recuerdos de este lazador y cazador de ilusiones de aquella juventud zamorana.

Debo decirte, que dos jóvenes féminas del grupo, Noemí Mena†, quien bailaba y actuaba, y Eva Marcela Ramírez†, excelente actriz y colega tuya de locución, escribían poesía. Noemí hizo una novelita zamorana parecida a tu libro el POSTIGO. Ella se inspiró en su entorno social lleno de hipocresía al igual que Eva Marcela, pues a mi me mostraban todo lo que hacían tanto en poesía como relatos varios pero nunca quisieron que nadie supiera lo que me mostraban, mucho menos publicarlos (pues yo les insistía lo hicieran), y vaya que eran “bueneros” (palabra esta, anterior, del vocabulario de Jorge Hurtado†), pero creo…, y casi seguro estoy, que se llevaron a la tumba esos contenidos (hablo no de los escritos, sino de sus congojas y aprehensiones y seguro estoy también que rompían lo que escribían después de mostrármelos y comentarlos), pues así como se veían alegres y extrovertidas, (sobre manera Eva Marcela), era para ellas un infierno sus vidas, de acuerdo a todo lo que leí de su propia autoría y… pues se refugiaban en el baile, la literatura y la actuación la Noemí, y Eva Marcela en la actuación, literatura y la locución.

Esa confianza que me brindaron de conocer sus escritos no fue espontanea sino hasta que poco a poco dentro del quehacer artístico, me fueron conociendo y se atrevieron a confiar en mí a fondo. De hecho era yo para ellas una especie de… de tranquilizador-esponja y corrector de congojas a la vez. Corrector porque como había estudiado en la capirucha teatro cine y como hacer obras de teatro, guiones, cuentos, narraciones, novelas, poesía, etc., los preceptos literarios pues, me pedían consejo sobre sus textos y los corregían… Y de tranquilizador-esponja, porque varias veces ellas vertían lagrimas de una cuasi amargura reprimida, en la dicha esponja, o sea, ante mí y yo exprimía y tiraba tales cuitas y amarguras a la basura, metafóricamente, con todo y la esponja que era parte mía, de mi ser pues contagiado por ellas y… las tranquilizaba y conminaba a continuar la vida sin hacer caso a sus amarguras y a su entorno social y así me fue con las “buenas conciencias zamoranas” pues esas malas lenguas me colgaban San Benitos en alusión a ellas, nuestras jóvenes amigas teatreras que confiaron en aquel joven que recién había estudiado teatro en la capital del país (les atraía esa característica pues) y más aun, que dicho sujeto, (o sea yo) retornaba de la capital del fandango y demás, a su terruño, fumando pipa, con gazné terciado al cuello y chaleco a la usanza de los 50s y parte de los 60s valiéndole madre o un cacahuate la vida social zamorana que se vivía al momento.

A qué viene este decir de Noemí y Eva Marcela, excelentes actrices las dos, como lo fueron también otras jóvenes mas de todo el grupo que confiaron en tu servidor como “esponja”, aparte de instructor teatral, como fue la güera González y Cristina Nuño y otras más. Te lo voy a contar enseguida, para que lo lea también nuestro paisano y querido amigo Carlos.

Yo le recomendé a Estelita Inda allá en México que se fijara muy bien en mi grupo de actores y actrices, si había la oportunidad de que las y los conociera algún día, para que constatara ella si yo estaba trabajando bien o mal, y me dijera si andaba equivocado en mis experimentaciones y apreciaciones, que nunca supieron nadie del grupo, ni se dieron cuenta que yo estaba experimentando con ellas y ellos ( incluyéndote a ti y a Carlos), en cuanto la actuación orgánica que ella misma practicaba(Stella Inda) como toda una profesional ya fuera en teatro o el cine. Le pedí pues que se fijara sobremanera en Noemí, la güera González y, Cristina Nuño, tres jóvenes de estrato social diferente una de la otra y que observara muy bien a las tres en su vida social cotidiana y en el trabajo que desempeñaban como actrices en el teatro. Estelita, me dijo en el DF., después que estuvo en Zamora, cuando se dio la oportunidad de estar ahí, que les ponía ejercicios stanislavskianos en los que radica la actuación y cuestión orgánica para checar lo que le pedí a ella observara, si se presentaba la oportunidad de que estuviera en mi tierra de crianza, y me comentó lo que notó en las tres susodichas actrices que incluyó en su reparto en la obra de Chejov “La gaviota” que montó.

No es que hubiese algo malo en ellas como personas, sino solo corroboró Estelita mis comentarios que siempre le hacía en mis esporádicas idas a México en las que indistintamente iba a saludarla así como a Juanito Rulfo y a Jorge Hurtado.

Comentábamos siempre con Stella lo que es el teatro cuando se es aspirante-aprendiz de de la actuación en esta profesión síntesis de todas las artes, pues permea por ley propia del quehacer, que el personaje que se interpreta se suba al cogote de la actriz o el actor aspirante a serlo. La fuerza del personaje es tal que se prende como sanguijuela en la persona actriz o actor cuando no se sabe nadar en las profundidades aun del profesionalismo actoral, y eso les sucedía casi a todas las actrices del grupo porque sus vidas (de algunas) afloraba en las tablas y dependiendo de su estrato social, se agarraban del personaje que interpretaban para darle fuga a sus cuitas personales que evidentemente, ni el público, ni compañeras o compañeros, jamás se percataban de ello, pero yo iba anotando todo para comentarlo con Estelita en cuanto tuviese oportunidad de ir a México que regularmente eran mínimo dos o tres veces al año.

Ese es el riesgo de la técnica orgánica que muchos colegas profesionales ignoran o no quieren aceptar y no concuerdan conmigo ni concordaban con Stella tampoco algunas y algunos actrices y actores de su época, pero ella y yo (aunque me puso una buena regañada por mis experimentaciones sin que nadie se diera cuenta de eso, antes de ir ella a Zamora), pero al final y posterior a su ida a nuestra tierra de Godos y de haber estado con ellas y ellos ensayando La gaviota, aceptó mis apreciaciones y me dijo que guardará mis escritos y los divulgara algún día y… son precisamente los que están en Teatro y…vida pero… el infortunio se atravesó, su vida terminó y ella no alcanzó a verlos, nos dijo adiós antes y se fue a otras dimensiones. Pero sé que su hálito está siempre conmigo y sé también que le hubiera gustado escribir algo o mucho sobre el contenido del libro, en el mismo. Esto fue lo que me recordó Estelita la que está al lado de Pedro en tu página LA VIDA EN SEPIA, que entre paréntesis, va acorde el sepia a nuestra época de la que hablo.

Termino pues reiterándote apreciado Arcadio…, que fuimos todo un grupo de jóvenes zamoranos; damitas como Noemí, Eva Marcela, Cristina Nuño, la güera González y varias veintenas mas incluyendo a Tere Jiménez que al final, murió amando al teatro, y más féminas y varones con sus cosas personales, que aunque con quijotil empeño, si logramos, aunque le pese a alguien, un giro, un cambio, un atrevimiento, una mira diferente en lo cultural y artístico de aquel ayer.

Así fue. Fuimos un grupo, incluido tu y Carlos obviamente, así como Alfonso y todas las amigas y amigos; actrices, actores, como el “carpito” Alberto Díaz Duran† y Camerino García† quienes ya maduros cada uno en su tiempo se contagiaron del teatro y murieron con la vocación tardía. También participaron pintoras, pintores, bailadoras y bailadores, buenos, como Rogelio† coreógrafo extraordinario, poetisas y poetas, escritores y escritoras, pianistas mujeres y varones, cantantes mujeres y varones, y amigas y amigos más de aquel tiempo, las y los que a pesar de sus; cuitas, amarguras, inadaptaciones, aprehensiones, congojas, tristezas internas, incomprensiones, lagrimas amargas, y demás etcéteras negativos en lo individual y social, logramos y dejamos una huella, que ojalá superen por el bien de Zamora las nuevas generaciones que lo tienen todo, no como en aquel entonces que no teníamos espacios ni apoyo alguno de nadie.

Ciertamente que fue un cambio en lo cultural y artístico aunque nos colgaran San Benitos y nos pusieran las cruces por atrevidas y atrevidos a cambiar conciencias. Así pues, fuimos todos y todas, repito e insisto, con nuestras andanzas y avatares.

Con el aprecio de siempre querido Arcadio, dejo estas frases en tu mente, agradeciéndote tú escrito en el diario chiapaneco por el cual, me dices, ya me conocen en Chiapas. Salud.

Tu amigo Conrado.
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CUARTA PARTE DE CULTURA Y DIVERTIMENTO ZAMORANO (4).
Primera etapa inicial de la cuarta parte. Tiempo de lluvias. Hoy sábado, estoy iniciando con mucha agua y granizo cayendo, y aguas estas que son atrasadas, pues en lugar de haber iniciado en mayo están tardías como dicen en mi rancho. Casi ya vamos a entrar a septiembre del 2009. No cabe duda. Los tiempos están cambiando, en todo. (7:30 de la mañana, con un café al lado).

Después de un largo receso (por causas de trabajo y otras mas), inicio amigo Arcadio con esta cuarta entrega de; Cultura y divertimento zamorano (4). Pero antes de hablar de personajes como; Jorge Hurtado Castellanos, Stella Inda y Juan Rulfo, y desde luego (aunque no de la misma talla de las anteriores personas), de los zamoranos que fundamos el primer Centro Cultural en la levítica Zamora tierra de “Godos, entre si parientes y enemigos todos”, decía Paco Elizalde ya con bacachá (Bacardi blanco, cuba pues) en la barriga...

Hablaré de mis recordados amigos y de mi amiga Estelita más adelante pues finalmente, de alguna manera se van mezclando estas memorias que dice Carlos, con el todo de las mismas. Van pues algunas anécdotas; algunos trazos de mi historia personal, entre estos retratos de vidas de personajes ilustres que mencionaré. (Digo que expresaré unos trazos de mi persona, no porque yo sea un personaje o me compare con los susodichos, o para que se reconozca mi tarea personal artística-cultural-social llevada a cabo en Zamora o en la ciénaga de Chapala en aquellos ayeres, o en años posteriores. O en los varios lugares de la República donde he estado con intención clara y precisa de actividades artísticas y culturales. O deambulado en otras localidades sin ton ni son. No, así haya tenido algún valor o no mi labor en cualquiera de los lugares referidos, no me interesa, jamás me ha interesado ni lo he buscado, ni busco hasta mis días, reconocimiento alguno. Los que me han dado pues, me los han dado, doy las gracias y ya).

Son llanamente antecedentes, anécdotas dentro de ese quehacer cultural que hicimos varios en Zamora, que es precisamente el tema que me ocupa “Cultura y divertimento zamorano”, para que entiendas tanto tu como los posibles lectores zamoranos del blog, el porqué Jorge Hurtado, el güero genio de don Emilio Azcárraga Vidaurreta y tu servidor hicimos buenas migas, que tuvo como resultado, sin pretenderlo ninguno de los dos, convertirse en una cuasi una simbiosis nuestras actividades de oficios artísticos, que aunque fueron realizados por diferentes medios de expresión, finalmente se manifestaban por una sola vía; la ética. Vidas las nuestras que, repletas de tormentos y espíritus malignos individualmente cada uno de nosotros, estos últimos, teníamos que convertirlos en benignos, para divertirnos un poco de la vida aun siendo disímbolas entre si la historia personal de esa vida, de cada uno.

Permíteme pues, iniciar esta etapa de la parte cuatro con una especie de cuento o relato, para que se entienda, el porqué Jorge me apoyó y lo apoyé siempre, y para que sepas, como el supo de qué gente provengo y porque nunca nos abandonamos uno al otro, en las buenas y en las malas rachas entre los vericuetos de la artistiada, la cultura y la vida misma.

¡¡Chin!!… Perdón Arcadio, es que me acordé que tengo que hablarle a Ramiro Ávila a USA. Permíteme unos minutos y luego le sigo, perdón por esta interrupción ya había agarrado vuelo. Ramiro es el jiquilpense que va a poner los dólares para hacer la película de Tzetzangari, amigo éste que nunca localizo y me propuse hacerle una última llamada para saber que pasa… deja y le llamo, luego continuó...

SIGUE LLUEVE Y LLUEVE, Y…
Pues sí, llamé a USA Arcadio y ¡Eureka! Por fin, me contestó Ramiro después de varias ocasiones que intenté comunicarme con él… pero fue un… brevísimo y parco entendimiento telefónico. Esto fue lo que conversamos:

CONRADO: (PREVIO SALUDO FORMAL) -Buen día Ramiro, ¿cómo estás?

RAMIRO: -¡Maestro, la situación está muy difícil! Y… pos no voy a poder cumplir con Tzetzangari. Quizás ya pasando esta crisis, se pueda…

CONRADO: (MUY DESILUSIONADO) -Pues si… ciertamente está difícil todo Ramiro…

(SOLO LO ANTERIOR ATINÉ CONTESTARLE. IBA A AÑADIRLE: “No podemos hacer nada sin dinero toda la tropa, pues aunque no cobráramos un solo centavo; actrices, actores, autor, director, camarógrafos, técnicos etc., etc.… pero si todas y todos tendríamos que comer algo los días de grabación…, bueno, hasta los dioses del Olimpo (a quienes mencionaba mucho mi querido amigo Germán Cobos), que no comen, tampoco cobrarían nada, pero sí nos verían hambrientos, sedientos, y sin poder hacer nada y no estaría bien que nos vieran así, sin hacer Tzetzangari, ni en 16 mm… y menos en 35 mm… vaya pues… ni siquiera en digital como finalmente contemplamos hacerla Ramiro. Nada, no se puede hacer nada sin tus pesos. Pero si pusieras solo para comer, Ramiro, a lo mejor la logramos”. ESTO FUE LO QUE PENSÉ DECIRLE, PERO SOLO LE DIJE YA PARA TERMINAR).

CONRADO: Bueno, de todas maneras muchas gracias Ramiro.

RAMIRO: Si maestro, que esté bien.

CONRADO: Igualmente Ramiro.

Y…, colgué el teléfono y así, muy secos y parcos los dos, en menos de 30 segundos, ¡qué va! cuando mucho unos 20, duró el “entendimiento” de mi parte de que: ¡No haríamos otra vez TZETZANGARI porque no tenemos lana, $$$ pues! Ni para las tortas y los chescos, Arcadio.

(Sigue llueve y llueve… ¡Carajo!)
Bueno pues…, que culpa tienen los agricultores de que yo esté encabronado porque Ramiro no va a poder dar la lana para Tzetzangari, si a ellos les hace bien que llueva para que se les de una buena cosecha. Andas mal Conrado… ¡cálmate chingao…!

“Otra vez le fallo Estelita Inda, y linda… pa‘que rime, di’unavez, al cabo usted supo que yo provenía de familias pueblerinas y rancheras (muy honrado de ello yo poes), y también supo de mi palabra misma, que mi tutor, el canónigo Conrado, me llevó a Zamora de la inmaculada concepción de María, para hacerme, geti’poes.

 
Estelita en un fotograma de la película “Los olvidados” dirigida por Luis Buñuel.

¿Se acuerda que cuando me presentó Jorge Hurtado con usted Estelita antes que entrara la década de los sesenta allá en la capital, recién llegado yo a México?, y que uno o dos meses después ¿se acuerda que me confesó su mercé todo lo que yo era en ese entonces, delante de Jorge y tomando los tres un tanguarniz en su casa? ¿Se acuerda que me extrajo; (extrahère dijeran los curas, y sacar las tripas, dijeran en mi pueblo de origen tepalcatero de Zináparo), todo lo que traía en mi interior; de mi pueblo de origen, de mi querida Zamora de crianza, de los curas, de mi psicología…, de todo mi haber interno pues?... ¿De mis anhelos de ser alguien en la comunicación, a través del teatro, el cine o literatura…, y que después de tal confesión me dijo usted?

-Conrado me parece que Jorge y yo te vamos a “incardinar” por el lado contrario, como se debe ser en el aprendizaje de las artes.

¿Se acuerda que me quedé apendejado por la palabra que usted mencionó y yo sin vergüenza alguna le pregunté qué quería decir o que significaba esa palabrita que me sonó totalmente desconocida? ¿Se acuerda que me dijo?:

-Investígala, esa va a ser tu primera tarea si quieres llegar a ser como nosotros.

Y ay me tiene que a partir de que investigué en un diccionario de una biblioteca del DF lo que significaba la palabrita y… empecé a hincar (jincar dirían mis paisanos rancheros), a abrir y abonar la tierra, para que la semilla sembrada fuera bien cultivada y merecer, sin cardos, ser diferente: vivaz y constante en la aventura de las artes, para que fuera aceptado por ustedes, a su nivel profesional.

Y si, poco a poco me fui incorporando al grupo de usted, Jorge, Rulfo, Antulio, y demás artistas que me presentaron ustedes y fui amamantando de todos la savia de las artes todas, pero sobre todo de usted, que se dedicaba al teatro y al cine y que poco a poco me nutrió y me dio la energía suficiente para tener mi propia ecclesîa del arte, que usted casi al final de su vida personal, me describió metafóricamente en Tarecuato cuando íbamos a comer después de la filmación “Arriba Michoacán” en la que usted participó y lo plasmé en las pp.265 y 266 de mi libro…que no alcanzó usted a leer y que finalmente bauticé como; Teatro y…vida.

La parca, de la que tanto hablábamos en el valle del Anáhuac, la invitó a conocer sus lares…y…y usted aceptó la invitación y se fue con ella…a parajes desconocidos y no regresó a leer mi libro que quería ver impreso un día, me decía usted en su casa. Pero… jamás usted regresó, como tampoco quiso regresar el güero genio; Jorge Hurtado, tan admirado por usted y don Emilio Azcárraga el grande, el abuelo del que está ahora en el imperio de la comunicación. Ni Juanito tampoco regresó, el ya tan afamado Juan Rulfo, que hasta se pelean ahora por los derechos de su nombre porque vale una fortuna económica, que nunca tuvo él ni en sueños siquiera, y mejor se fue a pasear al cosmos infinito con su Pedro Paramo ¡Ahh que mentecata es la vida!

Pero deje y le cuento pues que con la sentencia suya de “Investígala, esa va a ser tu primera tarea si quieres llegar a ser como nosotros”. Y… que la investigo, y que la analizo, y que la entiendo, y…, pues tan la asimilé, Estelita, que me desvinculé de lo eclesial, que en mis años mozos no entendía a que se refería usted con su palabrita de incardinar y entré a la otra ecclesîa, a la que usted se refirió en Tarecuato, y que yo empecé en el DF en mis tiempos de estudiante a abonar otro terreno; el artístico, y allí se quedó mi ecclesîa que le entendí perfectamente a usted cuando caminábamos a las trojes de Tarecuato, nomas que me hice sonso a ver que me decía usted.

¿Se acuerda que me decía, cómo llevar en vida un compromiso ético-artístico para si mismo y para los que nos rodean o ven nuestro trabajo artístico, al igual que me decía lo mismo Jorge en aquellos años del último lustro de los 50s y principios de los 60s?

¿Se acuerda que ya con los años de amistad entre usted y yo me contó parte de su juventud y amoríos que vivió en su Michoacán, su adorado estado provinciano y se alegró que otro michoacano como usted fuera alumno de uno de sus maestros que usted tuvo, y que yo fuese amigo de Jorge?

¿Se acuerda que me dijo muy eufórica cuando tomamos café en el lobby del teatro Insurgentes de la ciudad capital del Anáhuac que: ojala algún día yo hiciera una película en su Pátzcuaro querido con los conocimientos de cine que Seki me daba, sobre todo, me decía usted, aprovechando lo relacionado con la teoría del cineasta ruso Serguéi Eisenstein el que hizo VIVA MÉXICO que no terminó, y a quien usted admiraba mucho, como a Emilio -Indio- Fernández que fue discípulo del ruso y su director-amigo admirado dentro de la farándula del cine?”.

¿Se acuerda que también me decía que nunca abandonara las clases personalizadas que recibía yo de teatro y cine con Seki aunque comiera al día solo plátanos y agua y durmiera donde pudiera para poder ahorrar pa’pagarle mis clases particulares al genial y geniudo maestro?

¿Se acuerda que usted y Jorge me decían que mi gusto por las artes tenía que costarme algún sacrificio, si no, pues que me daban oportunidad de que durmiera en el departamento club de los “bueneros” como decía Georgiano en el que compartían sus amigos y ustedes los tanguarnices, la sal y el azúcar, y yo también cuando me invitaban a reunirnos ahí hasta que me iniciaron y me despidieron allí mismo como miembro del club de los ”bueneros” del DF., cuando regresé a Zamora y me decían que dicho departamento era solo para reuniones pero que me podía dormir en el –que pa’que no sufriera y fuera un mediocre de las artes- se acuerda que me decían eso ambos?

Pero también me decían que siempre fuera ético, responsable con la profesión que estaba estudiando, eso me lo dijo siempre usted como Jorge y me lo recalcó usted hasta los últimos días que nos vimos.

Y finalmente, ¿se acuerda cuando me aconsejaba que nunca fuera a dejar el teatro pues me decía que me veía usted mucha madera para dirigir teatro o cine… ¿se acuerda?

¡¡¡Carajo!!! Estelita, me estoy acordando desde cuando nos conocimos y… creo que me estoy poniendo sentimental.

¿Sabe? Quiero decirle… donde quiera que su espíritu ronde, que he seguido sus consejos y los de Jorge a pesar de que es duro…, muy duro mantener la actitud que me enseñaron, pero creo que--- p’os he logrado mantenerla y haberla transmitido a mis alumnos y alumnas, como ambos me decían al respecto, sobre todo Jorge que no dejaba oportunidad alguna de recordármelo, pues usted era más prudente conmigo…, tenía que ser mujer.

Lo que me da es algo así como mohína (muina dijeran mis paisanos tepalcateros) porque no le he podido cumplir su gusto que tuvo en vida de hacer Tzetzangari en su Pátzcuaro querido y bajo la dirección mía Estelita, que quien sabe si lo haga, porque ya ve cómo andan las cosas por acá. Aunque en mi juventud me decía usted que me veía madera de buen director en teatro y cine (ya se lo recordé) y hasta le dijo usted una mentirijilla en Zamora al cura “progresista”, que dizque usted quería conocerme para que dirigiera a su mercé en teatro (él me lo comentó después de que usted si cumplió su palabra de apreciar y dirigir mi grupo teatral en Zamora. Y, me comentó usted después en México una vez que regresé de mi curso de conocimiento de cámaras ARRIFLEX 35 en USA, que le había dicho una ¡verdad! al cura, ¿se acuerda que me dijo usted que había sido verdad lo que le dijo al cura porque si quería que la dirigiera yo en Bernarda Alba de Lorca allá en México, ¿y se acuerda que yo le contesté a usted?

–Pero Estelita usted ya es toda una personalidad en el medio actoral de teatro y cine y… yo soy un reverendo provinciano desconocido… ¿Y recuerda que me cortó la palabra de inmediato allí en la sala de su casa, diciéndome:

-¿¡¡Hasta cuando vas a abandonar el desprecio a tu talento, Conrado!!?

¿Y se acuerda que nos quedamos callados los dos? ¿Se acuerda que usted me dijo que sentía mucho el tono en que me habló? Y que yo solo le pregunté:

-¿Vamos a tomar un café al teatro Insurgentes a donde le gusta a usted, antes de irme a Zamora Estelita, o no? …Y, nos fuimos a tomar el café y no hablamos más de teatro sino de Tzetzangari. Me… me están ganando los recuerdos Estelita, y pos’dicin mis rancheros: -Mejor hay’le paru.

“Ni modo Estelita, le debo otra vez la producción de Tzetzangari. Solo espero que no me agarre la calaca sin cumplirle, pues usted si cumplió cabalmente cuando fue a dirigir mi grupo a Zamora sin decirle al grupo que nos conocíamos, como habíamos quedado, después de la regañada que me dio porque estaba experimentando con ellos la actuación orgánica y otras cuestiones en el área psicológica sin que se dieran cuenta”.

¡GULP! ¡QUÉ ONDA LA MÍA!... ESTOY DELIRANDO…
Perdón Arcadio, lo que pasa es que el arriesgado jiquilpense Ramiro Ávila que iba a poner unos dólares para hacer “TZETZANGARI” la película en CD que te comenté en la anterior entrega de cultura y divertimento zamorano (3), y pues de plano y brevemente me dijo que no había lana, por ello me quedé… pasmado, triste… desilusionado… y rememorando a seres queridos ya idos de este planeta.

A ver pues si a Ramiro se le compone la situación económica y la hacemos en 2010, si aun andamos con vida, como le dije a Estelita líneas atrás…, en los anteriores soliloquios cósmicos. ¡Ni modo! Suele suceder en la vida eso de hablarles a los difuntos queridos. Discúlpame amigo Arcadio. Disculpa mi descortesía por haberte dejado un momento por… esos, mis soliloquios.

Por otra parte, debe tener razón Ramiro porque la situación en nuestro país en este 2009, la verdad está de la chingada. Yo para no sentirme “pinchi” en mi propia patria que quiero tanto, al igual que mi Michoacán, cuando puedo, o sea cuando descanso algo los domingos, y no me caigo de bruces como me sucede de vez en vez por mi canija invalidez de las piernas, me pongo a releer al poeta-dramaturgo Sófocles o alguna poesía de Mario Benedetti y… se me crispan las cejas de coraje.

Tú sabes las que pasó este extraordinario poeta en su propio país…, pero aquí en este nuestro México, Arcadio, no hay Marios Benedetti. Creo que habemos puros collones actualmente…

¡¡Chingao!! Como nos hacen falta aquellos antepasados, auténticos mexicanos; Velarde, Vasconcelos, el michoacano Antonio Mercado y otros mas, y… los idealistas de la bola; los Zapata, el Pancho Villa, hasta nuestro paisano zamorano Magaña que anduvo con Emiliano. Y más atrás casi doscientos años… el cura Morelos que disque ya lo va a perdonar el clero, ¿de qué? Me pregunto yo, ¿de la excomunión al igual que a Hidalgo?, por Dios dirían ambos, y digo yo. Que… ¿siente remordimiento de conciencia el alto clero mexicano, o el Vaticano, o es temor de un brote social en el 2010 en pleno bicentenario? Creo que es lo último, poes, como dicen mis rancheros muy apreciados que nos dan de comer a duras penas lo poco que cosechan y venden para que comamos todos los mexicanos. ¿Qué es pues lo que vamos a conmemorar en el 2010, querido Arcadio?

¡Yo no atino… no entiendo qué pitos se va a conmemorar si el país está de la rechingada y así van a gastarse millonadas de pesos en todos los niveles de gobierno en su fandango de conmemoración. Mejor con ese dinero habían de hacer más hospitales, más escuelas, más universidades y abrir fuentes de empleo.

Yo temo que nuestra gente…, nuestro pueblo… nuestros congéneres, los mas jodidos de todo; de hambre, de sed, de justicia, de ganas de ser iguales socialmente, de ganas de tener un techo propio, de ganas de ser tratadas y tratados como PERSONAS y las atiendan y respeten como tal… Si, Arcadio, temo que se alboroten y le saquen un sustito a esos sinvergüenzas disque políticos; vividores y vividoras… Zánganos y zánganas que viven de las y los que si trabajan y viven… de puritito milagro… ¡¡¡Carajo!!! Qué, ¿no tendrían madre que los parió?

Claro, si, si, ya sé que hay excepciones, si… si las hay claro está, pero… son pocas, muy pero muy pocas, comparadas con los miles de parásitos que tienen jodido al país. Total, ya diji’poes.

Pero bueno (debo calmarme y ser ecuánime), esa es otra de nuestra triste historia nacional.

La verdad si me pudo la noticia mala de Ramiro, y me encorajinó no hacer Tzetzangari y pues la agarré contra nosotros los collones. Pero, ya voy al grano, retomo mí… Cultura y divertimento zamorano (4). Ahora si espero no hacer mas interrupciones.

REINICIO OTRA VEZ DE LA CUARTA PARTE.
Que fue escrita en etapas; unos días si y otros no. Por lo mismo intento darles un orden progresivo… esperando sea así. Decía yo muchas líneas atrás, al principio de esta parte (4) que: iniciaría cada etapa, como una especie de cuento o relato, para que se entienda las consejas y lecciones que me dio Jorge Hurtado, y el saber él, igual que lo sabia Estelita y Rulfo, de qué gente provenía yo, y el porqué nunca nos abandonamos uno al otro (hablo de Jorge), en las buenas y en las malas rachas entre los vericuetos de la artistiada, la cultura…, y el teatro de la vida y el de representación, tanto en la capital del país como en Guadalajara o en su adorada Zamora.

LOS CASTIGOS
¿Castigos? A principios del año de 1957, determiné irme a México a estudiar teatro cine y literatura, después de varios “castigos” y aventuras al ser expulsado por los curas de sus internados. Ejemplo: Fui castigado por mi padre que era ranchero (o agricultor como se dice ahora), pero de los que se arremangaban los pantalones de pechera y se quitaban los huaraches (posteriormente usó zapatos según me contaba él mismo) y descalzos se metían entre los surcos a regar los plantíos que tenían, no como los de ahora (que son rancheros de banqueta, perfumados con Chanel o no sé qué aromas que presumen de muy caras). Parecen más que agricultores, porfirianos (por aquello de la época de don Porfirio, pues antes andaban en tal época porfirista según la historia, a caballo bayo, bueno y de rienda, y para cubrirse del sol, sombrero de cuatro piedras de los finos), y ahora, es algo similar, pero andan en lugar de montados a caballo, en camionetas Ford lobo o Chevrolet no se qué, del año, con sombrero texano de fieltro, sin ponérselo para no despeinarse, y con botas de piel de araña, serpiente, cocodrilo, o no sé de qué, pero muy brillosas, que nunca las quieren ensuciar de tierra, y así sentados en la trocota tras el volante como si trajeran la rienda del caballo, le dan indicaciones a sus peones (como lo hacían los capataces de la época mencionada o los dueños de las tierras pues). Yo conozco dos que tres “agricultores modernos” en Zamora.

No, no, Arcadio, no, entonces si eran unas agotadoras jornadas de aquellos rancheros, tanto los jornaleros (peones) como los rancheros (patrones) que si eran agricultores y ponían la muestra del quehacer a sus compas de faenas. Peones y patrones trabajando juntos y viéndose como simples y mortales PERSONAS, desde que el sol salía apenas en el horizonte, luciendo espléndido entre el rocío aun del alba.

La jornada se llevaba a cabo, cantando unos y chiflando otros, tonadas agradables, transcurriendo así la jornada de trabajo de sol a sol, junto con el patrón. Una vez llegando el sol a todo lo alto se sentaban juntos en rueda patrón y peones a comer bajo la sombra de un árbol, papas y cebollas azadas con tacos de frijoles, todo, calentados y asados en braza de boñigas de res (excremento de ganado seco), con un chilito del molcajete o serrano que se comían a mordidas y que cada quien llevaba en su bastimento y que, sin reserva alguna, se ofrecían entre todos del bastimento que llevaban, incluyendo a mi padre que me dictaba compartir nuestro bastimento en común, y el hijo castigado (o sea yo merito), obedecía.

Después de comer se hacia un reposo de los dichos rancheros; patrón y peones mientras unos apagaban las boñigas, para después, seguir con la fa’ina hasta pardear la tarde entre unos atardeceres bellísimos al poniente en aquel marco campirano, en el que el astro sol poco a poco se iba despidiendo dejando a su compañera la luna para que más tarde, ya por entrar la noche, se regocijara con el canto de los grillos y el croar de las ranas que anunciaban el “adventus” (la llegada) de las lluvias.

Así, dentro de ese panorama cotidiano… por no haber querido ser cura yo, mi padre me “castigaba” llevándome a la tierra que rentaba “a la tercia” y mostrándome como se trabajaba y cultivaba, me ponía a aprender a regar como lo hacia él… supuestamente era un castigo pero yo me sentía bien descalzándome y metiendo los pies en agua y lodo entre los surcos. En otras palabras, yo me sentía parte de… de esa naturaleza.

De igual manera me castigaba vareando el fríjol en cosecha en los primeros días del mes de mayo, antes que llegaran los aguaceros, con una vara que soltaba en cada guamazo la cascarilla o la vaina seca quedando solo el grano y… pues yo feliz aprendiendo algo nuevo.

Eran castigos pues que yo los convertía en divertimento igual cuando escardaba el zacate o pasto dañino a la cebolla. En esta fa’ina si que la cintura me tronaba, pero solo al principio, después era mi gimnasia diaria hasta que a mi padre, se le ocurrió castigarme más duro cargando costales de 90 a 100 kilos de maíz desgranado o frijol (costal llamado de raspa elaborado del henequén ya hecho hilo y tejido a mano y raspaban mucho el hombro, pues era más fuerte que el ordinario. Mi padre junto con los peones, amigos de él, me ponía a coser los costales raidos (que eran la mayoría) con una aguja de arrea y mecate de un hilo (así le decían). Las agujas aquellas, eran puntiagudas filosamente y grandes. Los peones me decían que no fuera a jugar con la aguja porque se ensartaban fáciles en la piel.

Entonces amigo Arcadio, ese castigo de cargar y coser costales si lo sentí duro por tedioso el coser, y pesado, pues el cargar los 80 o 100 kilos de grano durante la cosecha de los mismos. Así, durante el aprendizaje que duró algún tiempo, casi medio mes, ya después era bien ducho para costalear y cargar costales de 90 o 100 kilos sobre el hombro aunque fueran de raspa y eso que yo era un mozuelo de escasos 16-17 años. Había que saber primeramente costalear con un compañero y luego saber acomodar en el hombro el costal a quien le tocaba recibir, o sea era; uno y uno, costalear y el otro recibía y a la inversa, hasta acomodar un promedio de 50 costales mas menos entre dos personas, ya fuera para estibarlo en la troje por un tablón de madera o subirlo arriba de una troca para que se lo llevaran a los mercados.

En otras palabras creo que mi padre se sintió orgulloso de mi pronto aprendizaje en los trabajos del campo pero se desilusionó después cuando intenté mi primera aventura de emancipación familiar pues eso del campo no era para mí aunque los castigos referidos, me hacían lo que el viento a Juárez en aquella incipiente juventud *.
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* JORGE HURTADO, ME DIJO CUANDO LE CONTÉ TODO ESTO:

-Corris, usted tuvo la suerte de no ser citadino sino ser libre, bucólico, campirano pues. Aproveche eso mi Conrris para lo que está estudiando, ese aire puro que respiraba en el campo… no lo desperdicie ahora que está en la capirucha, eso es bueno para el arte-

Aquel incipiente aprendiz de artes escénicas (yo mero), no le entendía a Jorge su decir, solo creía que él se burlaba de mi procedencia ranchera. ¡Aaaaah! que torpe sesera la mía, que no entendí al momento el significado de la lección que me transfería mi amigo artista en aquellos mis inicios. Eran enseñanzas de semiótica pura en solo una corta frase. Esto dije yo posteriormente, aunque haya pasado antes casi cinco años con los curas aprendiendo humanidades, patrística y otros conceptos plenamente positivistas solo de la iglesia)
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AVENTURAS DEL MANCEBO
Después sucedió mi primera emancipación familiar siendo un joven todo desorientado, pues resulté ser un fracasado forastero-bracero por los nortes de México y USA, cuando tuve la oportunidad de viajar hacia el norte en un camioncito viejito chevroletito que supongo era un modelo antes de los cincuentas, no sé. Lentón pero muy buena la troquita que tenía mi padre en sociedad con otro ranchero o agricultor para sacar sus cosechas e irlas a vender a los mercados locales de Zamora o plazas aledañas o fuereñas. Dicha troquita la mandaban con “El chame” (chofer de confianza de mi padre y su socio), rumbo al norte (concretamente a Sonora) a la pizca de algodón, mientras se desarrollaban y cosechaban en Zamora sus siembras. Así, aprovechaban según ellos las semanas del ciclo de la cosecha algodonera para que la troca no estuviese de haragana y dejara un centavito pa’las refacciones y llantitas…

Y pues me enrolé con el chofer, compinche de mi aventura a USA. Le decían el “El Chame”; Samuel (quien fue muy amigo mío hasta su deceso y me orientó en muchos aspectos sobre la vida), paisano a la vez de mi señor padre o sea cantareros (por los cantaros fuertes que hacen o hacían en mi terruño de oriundez) tepalcateros pues los tres; mi padre, el chame y yo, nacidos en Zináparo pero avecinados finalmente en Zamora todos, en tiempos diferentes. Mi padre y el chame por los años cincuentas, y yo, según mi madre me decía, dizque el canónigo Conrado me llevó a Zamora a los tres años de vida (por allá a principios de los cuarentas) a criarme con su hermana (mi abuela) quien le hacía casa, pensando ella también en que me hiciera cura como su hermano, y mientras llegaba a cura, me hacían genti’poes, pa’que no me quedara como ranchero.

El caso es que Chame y yo nos fuimos hasta Sonora donde pizqué algodón (esa pizca sí que estaba pesada) en Cajeme hoy Cd. Obregón, tierra del legendario manco sonorense de la historia nuestra revolucionaria en la que los díceres de la misma, dictan que Álvaro Obregón (el manco), negoció, o comprometió (perdón), prácticamente a nuestra patria con los green’goo’home (gringos) en 1923 por cien años, no hacer maquinaria, ni aviones, carros, ni nada que hiciera avanzar al país mexicano, a través del tratado de Bucareli.

De ahí, de Cajeme (Cd. Obregón) me fui hasta Empalme, población cercana a Guaymas, que posteriormente, al paso de los años y ya sabiendo cómo hacer guiones para cine, me inspiré en tal aventura real para realizar un guión que le titulé; “La contrata”… exponiendo las vejaciones y desmanes de los pinches gringos encargados de registrar a los compas que tenían que apechugar (tragarse) su dignidad, por la pinche necesidad de darles de comer a sus familias, por la falta de un desarrollo para TODOS de nuestro país, que casi siempre ha estado en mentes perversas en contra de esa mano de obra productiva, mientras ellos los políticos de esa época (y a la fecha), se regodeaban con los cónsules y embajadores de los gringos en festines de cuello y guante blanco. Y allí, en Empalme me enrolé, después de una larga espera, en las contrataciones de braceros, que otro de los presidentes mexicanos, Miguel Alemán Valdez, tranzó, (perdón) convino con los, “americanos”, mano de obra barata en los campos agrícolas de USA.

Digo “americanos” pa’que no se oiga feo “gringos”; un mexicanismo, contracción-conjunción de: “green-goo-home”, que quiere decir en nuestra lengua (por un caso histórico acaecido en el siglo XIX, diecinueve, por el último lustro de los cuarentas del mismo cuando invadieron los güeros nuestra patria, y una partida del ejército americano entró por la frontera de Tamaulipas. Buena parte de ellos eran irlandeses y al cruzar la frontera, desertaron del ejercito gringo y ya estando en suelo mexicano les gritaron a los pocos soldados americanos que restaban del grupo cortando cartucho); -regresen a casa verdes- Esto es en inglés pues: “green-goo-home” (gringo's). Esto fue según decían mis maestros de primaria.en tercer grado en aquellos mis ayeres de escolapio en Zamora tanto el profesor López (†), quien lo comentaba en la clase de historia, que por cierto nos daba reglazos muy fuertes en las manos si hacíamos travesuras. Él fue cuñado de mi amigo cura Luis G. Franco (†), pues López era esposo de su hermana, mi amiga Ma Luisa. Esa anécdota también la repetía en su clase de historia el profesor Pomposo (†) posteriormente en quinto grado, pero más completa que López (y es la que refiero aquí). Este profesor la contaba muy adusto, cuasi enojado y como con mucho patriotismo. Era muy bueno p’a la historia poes, y p’al tanguarniz también).

Aunque con sinceridad debo también decir que estos güeros-gringos, allá en su terruño, la verdad si están más democratizados en la cuestión cultural y artística, porque lo noté en tal aventura dentro de lo cotidiano y posteriormente al transcurso de los años, en varias ocasiones que estuve por allá. Aunque como expreso en Teatro y…vida, nosotros somos más ricos en diversidad cultural y expresiones artísticas… ¿Pero...?

Y así, contratados por tres meses, finalmente crucé la frontera de USA, la línea de la “esperanza” (por necesidad) de todos los mexicas, hasta la fecha. Ya estando en el famoso norte, concretamente en Stockton California piscando tomate rojo, junté unos dolaritos de la pizca y… me fui (pelé gallo como decían mis paisas contratados), a Hollywood, sin saber a qué pitos había ido, solo traía en la cabeza que era la meca del cine y como yo quería ser director de cine y teatro pues fui a la tal meca.

Ya ahí, caminando por una calle vi un letrero medio en español y medio en inglés, entré al recinto de comida, me tropecé con una negrita muy bonita que de inmediato se percató que había entrado por el letrero no a consumir algo y me preguntó con un español medio martajado pero entendible que si iba por el trabajo que anunciaba el letrero, dije que si y de inmediato me condujo a la cocina donde estaba un altero de trastos sin lavar y… empecé a trabajar. Obviamente la negrita no hacia tal labor ella era la encargada de la caja de los billetes y la responsable del lugar que era chico pero agradable. Vendían tostadas y burritos disque mexicanos como en cualquier taquería o lonchería de nuestro “country” pero de acá no tenían nada, ni en sabor, olor o vista, ni iban casi mexicanos (uno que otro trasnochado) más bien era para negros y hawaianos, en fin un restaurante donde trabajaba dicha negrita que hablaba español mas menos, y que era más fácil el trabajo que pizcar tomates (“tomeiros” como decían los paisas mexicas).

En Hollywood duré solo mes y medio más menos en los que no vi esperanza alguna de conectarme en la industria de la meca del cine y… me regresé con la negrita bonita un fin de semana que ella quería ir a conocer Tia’juoana (Tijuana).

¡Aaaah, como le dimos vuelo al fandango ese fin de semana la negrita Marlene y yo en Tia’juoana después de andar en los bares y sus shows terminamos en un hotelucho cercano a la terminal de los autobuses “Tres estrellas de oro”. El domingo por la noche nos despedimos como buenos amigos ella y yo en el hotel y…, bajé del cuartucho, di unos pasos ya en la calle hasta llegar a la terminal de autobuses y me regresé a mi patria chica de Zamora en un flamante Coach Tres Estrellas de Oro (no se me olvida la palabrita de Coach que hasta la fecha no se qué quiere decir pero en aquellos ayeres y en aquellos lugares perdidos de dios me sonaba a algo de carros, pero buenos, de los que nunca me había subido…

Y pues regresé al sur en lugar de regresar y seguir a la negrita en su carro hasta Hollywood otra vez, al restaurante que ella regenteaba y yo lavaba platos, porque, ella quería convivir conmigo si yo la aceptaba, hasta que yo quisiera, me decía. Y… pues, como no me agradó como nos trataban los “green goo‘s, que no la negrita Marlene que me adoraba, según ella decía con su español martajado, y que era mayor que yo unos cinco o seis años, mas menos en aquellos mis años llenos de incipiente juventud y desorientado como andaba, sin saber que sería de mi…, pero, si me quedó de ella un grato recuerdo…, por su ludimiento generoso, amable y maravillosamente apasionado con aquel su amiguito “Kanrad the mesico”, en la Tia’juoana *.
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* Jorge Hurtado, me dijo con su acostumbrada jocosidad cuando le comenté esto:

-Conrris usted si que desaprovechó esa aventura…, no de la negrita maracumbé, sino la oportunidad en Hollywood… Se hubiera ido con Walt Disney, yo estuve allí haciendo monigotes… De cualquier manera le sirvió Conrris, para que se diera usted cuenta, de lo que es andar uno fuera de su patria, del México de mi raza de bronce.

(El pronombre personal de “usted” al referirse Georgiano a mi persona lo utilizaba solo cuando él me quería dejar una conseja, una forma de decirme lo que estaba mal o bien… y cuando no era eso, simplemente me decía Conrris que te parece este retal, por ejemplo).
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OTRA VEZ EN MI TIERRA DE CRIANZA; ZAMORA
Así pasó la aventura norteña. Y ya en la levítica ciudad chongera, se me acabaron los dólares en un santiamén y, me volví tintorero; hombre de negocios, decente y respetable en Zamora, y pues tuve una tintorería que financió su enganche mi tutor el tío canónigo que me crió ya mencionado, con tal de que me quedara a ser a futuro, “...un buen hombre de negocios, decente y respetable de Zamora”, ya que no había querido ser cura ni medico ni abogado como él quería, en ese orden. (En tal época conocí a Gabriel Hurtado ya mencionado en la tercera parte anterior a esta).

Seria pues el nuevo propietario de dicha tintorería “Regis” que era de mi amigo Raúl Carranza† vecino de la calle Colón al lado de la iglesia de “La purísima”. Raúl y el canónigo negociaron como dicen (en lo oscurito) para que fuera yo “un buen hombre de negocios, decente y respetable en Zamora”. Yo le pagaría mensualidades al amigo Raúl, hasta el finiquito, y al final yo también continuaría el pago del financiamiento del enganche que le dio mi tutor. Supongo que a ambos les convenía su negociación. Pero, al tiempo (no recuerdo cuanto), se incendió el negocio de tintorería por la falta de precaución de un joven empleado. El cura Nabor Victoria de la purísima casi me condenó al infierno porque “…si no hubiesen llegado los bomberos a tiempo…” -me espetó- “se hubiera quemado también la purísima…, ingrato muchacho poco te faltó para irte al infierno si se hubiera quemado la imagen de nuestra madre purísima”. Le temblaba tanto la mandíbula al cura Nabor y era tal su mirada penetrante sobre mi persona cuando me dijo “ingrato muchacho… etc.”

LA EMANCIPACIÓN.
Me atreví pues ahí mismo donde se encontraba el canónigo Conrado al lado del cura Victoria entre los estragos que dejó el incendio ya apagado por los bomberos, a decirle al tutor que me educó y crió junto con mi abuela, su hermana, desde mi niñez, que… me iba de su casa, de la paterna, y del pueblo mismo de Zamora, a seguir mi vocación, el teatro y el cine. Y que, de alguna manera poco a poco le pagaría su enganche dado a mi amigo por la tintorería pues él, Raúl el dueño anterior, que llegó al percance y se fue al terminar el incendio, me dijo que se llevaría las maquinas a León Gto., que no me preocupara por los pagos, que hablaría con mi padre y el canónigo pues las maquinas estaban bien, en buen estado para seguir trabajando. Yo por mi parte le expresé las gracias por su gesto al amigo y...

En aquél momento, no se me olvida, el clérigo Nabor Victoria, me puso las cruces y me dijo, que me pervertiría entre esas mujeres y varones de la farándula y las que bailaban el can can (¿?) seguido de las cruces también (o bendición, nunca supe), de mi tutor, el tío canónigo Conrado.

Les di la espalda (a los clérigos) todo nervioso como andaba por el acontecimiento trágico y las palabras vertidas el cura Nabor y las cruces que, nunca supe si fueron bendición o condena del canónigo que me crio y educó, y me dirigí de inmediato a ver a mi madre para comentarle mi determinación.

LA AVENTURA MÁS IMPORTANTE DE MI VIDA
Así empezó la aventura más importante de mi vida, gracias a la sentencia de condenamiento que me hizo el cura Nabor Victoria, con la venia del tío canónigo Conrado García Itzguerra, porque, lo menos que quería yo ser, era un “respetable y buen hombre zamorano de negocios”. Y así en tal condición familiar inicié el aprendizaje de mi profesión, como pude, pues andaba todo desorientado y sin marmaja (centavos), como decía el gordo Romero, un amigo de Jacona Michoacán México, que tenía una taberna a la cual ocurrían los más connotados zamoranos a chupar tanguarniz.

CIUDAD DE MÉXICO, EL VALLE DEL ANÁHUAC
Ya en la ciudad capital de México, quise entrar a Bellas Artes en cuanto llegué y conseguí un empleo, pero no se pudo, hasta algunos días posteriores a mi primer intento que me hicieron un examen de admisión en tal ocasión. Lo pasé, sin tener papel alguno ni de primaria siquiera, menos de los cinco años que estuve en los internados con los curas. Los mismos curas solo me dieron un documento disque de primaria, me imagino que chueco pues, porque la primaria la terminé en Zamora años antes, yo les pedí otro de los años perdidos…, perdón, de los años que estudié con ellos equivalentes a lo que fuera, secundaria, prepa o como ellos les llamaban; humanidades, como en todos los seminarios. Pero como me expulsaron junto con dos de mis amigos ya mencionados en anterior entrega, pues no quisieron darme nada… y creo que rompí el de primaria, o lo deje por ahí abandonado, no sé, ni me importó jamás.

EL PRIMO ABOGADO
Así la situación, junto con otros dos compas y dos compañeras que conocí en el INBA, quedamos en tomar los estudios con los mismos maestros que iban a Bellas Artes pero… La intención de los cinco fue que nos dieran enseñanzas de manera personalizada, particulares pues. Yo me valí para ello de un primo mío que me apreciaba mucho. El primo, nacido en el DF., fue hijo del tío Genaro, oriundo de mi pueblo; Zináparo, de donde salió de huarache y pantalón de pechera pero hizo con el tiempo buena lana en eso de arreglar motores de auto allá en la capital Azteca.

El primo se llamaba en vida Genaro Mª González †, era un abogado, católico y mariano devoto, amigo de los Porrúa editores. Maestro de periodismo en la Escuela Nacional de Periodismo Carlos Zeptién y articulista de Excélsior. Fue amigo de Julio Scherer García (de quien emuló mi primo la conducta socialista, posteriormente); lo volteo pues y se hizo socialista después de ser un recalcitrante católico mariano (según sus propias palabras pronunciadas por él mismo, un día que su esposa me invitó a comer unas ricas albóndigas madrileñas: -¡Esto queda entre nosotros eh primo!, no lo comentes con Carmela- dijo). Posteriormente solo colaboraba de vez en vez en la revista proceso.

Amigo también de Alejandro Avilés† a quien recomendó y le pidió colaborara en GUíA de Zamora pues siendo él (mi pariente) el invitado de Alfonso Sahagún de la Parra (El Presbítero Alfonso Sahagún me pidió su teléfono y se lo di), para escribir en la GUíA, no quiso (sus razones me las dijo en cierta ocasión en su casa pero no tiene caso que yo las divulgue). En el curso de mi aprendizaje en México también fue mi maestro de periodismo, pero en su casa, dos veces iba yo a la semana durante cuatro años y me enseñó bien la verdad, quizá yo no sirva o no escriba muy bien, pero él era todo un profesional, miembro del Colegio de México y al final de su vida catedrático de dos universidades que no recuerdo el nombre. Aparte fue socio de despachos de abogados, afianzadoras y no sé cuantas cosas más…

EL GUSTO DEL PRIMO.
Lo bueno para mí fue que le gustaba el arte a Genaro, tocaba siempre por las tardes, la tocata y fuga de Sebastián Bach maravillosamente, en su órgano de tubos que se encontraba en la amplia sala de su residencia donde recibía a sus amistades mas connotadas (yo le preguntaba que porque siempre diariamente o regularmente tocaba a Bach y, solo me respondía que lo relajaba). Aparte el abogado tocaba otras obras clásicas. Mis ansias de novillero de que me ayudara en mi cometido finalmente me aconsejaron que tuviera paciencia y que conociera a algunos clásicos de la música a través de su ejecución. Por esas ansias y la paciencia que estas me aconsejaron, acepté su interés de que yo fuera periodista. La verdad nunca me llamó la atención eso del periodismo pero recibí sus clases por el interés de que me ayudara en mi vocación y bueno, con el tiempo le agradecí sus enseñanzas que si me sirvieron y mucho cuando estudiaba literatura.

Carmela la esposa de Genaro, fue siempre muy generosa conmigo cuando iba a su residencia al igual que su marido mi pariente. Ella era una española y ex bailarina del “Patio” que fue el lugar preferido en aquellos ayeres de los capitalinos con dinero, pues era el cabaret de lujo que presentaba a los artistas del momento tanto del extranjero como de México. Un lugar preferido pues de empresarios y profesionistas de alto rango, como mi pariente Genaro que allí conoció a la Carmela y a la hermana de ella que cantaba y sacó a Carmela para realizar con ella un connubio formal; formar pareja y tener familia, que… fue la causa de que mi abuelo (el cuñado del canónigo Conrado, mi tutor), el ex villista José González, cortara relaciones con el primo Genaro porque no le pareció que su sobrino-nieto sacara de un cabaret una dama para formar una familia (celoso el viejo), porque él anduvo en las mismas en su época de revolucionario según le decía a don Luis Franco el padre del cura Luis G. Franco de Zamora (me consta porque yo los escuchaba dialogar mientras yo arrastraba una troquita de madera cerca de ellos cuando estaba niño y tales conversaciones se grabaron en mi memoria por siempre, pues el canónigo era muy rígido conmigo y no tenía yo más alternativa que escuchar todo durante mis juegos infantiles).

La Carmela pues fue muy bondadosa conmigo pues siempre que iba me invitaba comer unas “albóndigas a la madrileña” (muy ricas) que hacia ella y me las bajaba a la barriga con unos fajos de manzanilla “Don pepe” o de otra marca pero de origen gachupin. A Genaro no se si le gustaba libar licor, cremas o chelas. Carmela me preguntaba que donde aprendí a tomar manzanilla y le comenté que iba de vez en vez a “Gitanerías” otro lugar de la capital mexicana muy especial para mí, pues allí conocí una española bailaora de flamenco que me enseñó a tomar el licor manzanilla, se llamaba Mercedes que fue algo más que una amiguita mía, muy preciada por cierto. Hago referencia de ella en Teatro y…vida. Pero jamás le comenté a Carmela que tipo de relación llevaba con ella, con la Mercedes.

Así pues este pariente fue el conducto, por decirlo así, para ver a Seki Sano. Genaro me preguntaba que donde pretendía estudiar teatro y yo le decía que ya estaba en el INBA y él me contestó que sería en el-IMBO. Me dijo, que él sabía por su esposa Carmela que al “Patio” asistían muchos jóvenes que estudiaban en el INBA y que sabía que en dicho lugar pululaban los homosexuales tanto en ballet como en el teatro. Al comentarle que ya había intentado ingresar y que me aceptaron vía examen y al mes había abandonado esa instancia, no por lo que comentaba él del homosexualismo existente sino porque había yo determinado con otros amigos y amigas tomar con los maestros que impartían en el INBA sus conocimientos como Seki Sano, mejor nos dieran las clases personalizadas pagándoles a ellos, como su papá (mi tío Genaro) lo había hecho con él en su profesión de abogado, pero con la diferencia de que yo no tenía papá rico y que vería yo de donde saldrían los centavos para pagar a los maestros y maestras sus clases particulares.
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Jorge Hurtado, me comentó cuando le platiqué de mi pariente, lo siguiente:

“Tenía razón su primo con lo del IMBO, pero que malandrín…, tan bien situado social y económicamente ¿por qué no le dio a usted un cuarto de los sirvientes de su casa para que no anduviera usted pidiendo pasar la madrugada con las Santas prostituidas de las Vizcaínas, del órgano, pues mi Conrris? ¿O no le pidió usted ese apoyo a su primo, mi Conrris?”

(Evidentemente que llevaba jocosamente, como siempre, un mensaje positivo-formativo hacia mi persona, o sea; bajo tal circunstancia que se me dio, me quiso decir que hubiera aprovechado aquella posibilidad de hacer fácil mi estancia en México sin pagar alimento, renta de cuartuchos etc., sin sacrificio alguno y sin sufrir fríos y hambres en el anhelo de consolidar una vocación artística. Lo fácil pues en cualquiera de las artes, con el riesgo de volverse uno mediocre).
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VALORARSE UNO MISMO COMO SIMPLE PERSONA
Al abogado, mi pariente (quien si mencionó darme asilo), le agradó mi determinación de valerme por mi mismo (y sé también que a mi amigo y guía Jorge Hurtado). A los pocos días, Genaro me apoyó consiguiéndome una tarjeta de un abogado amigo suyo (creo socio de él en la Afianzadora Insurgentes) que conocía a Seki y si, traía la recomendación al reverso de la misma para que el maestro japonés que había estudiado en Rusia con el mismísimo Stanislavski, me aceptara. Y después de una entrevista particular me aceptó mi maestro nipón.

Dicho gesto del pariente me favoreció mucho, más que si le hubiese aceptado el techo y alimentos en su casa, porque supe valorar con el tiempo, el aquilatar los fríos, las hambres y la escasez de plata ($) en el curso de aprendizaje tanto de las enseñanzas de mis maestros, como en el más difícil conocimiento; el valorarme como PERSONA yo mismo, con una formación ética como tal (como persona), firme para no caer en la frivolidad del medio y…, eso se lo debo a Jorge, Estelita y Juanito Rulfo y otros más, pero sobre todo a Jorge Hurtado Castellanos con todo y sus defectos como humano (como PERSONA íntegra que fue a pesar de las lenguas viperinas que se fijaban en sus debilidades).

Creo, o supongo más bien, sin estar seguro, que el abogado socio del pariente que le dio la tarjeta para dársela yo a Seki, le llevaba un caso al maestro relacionado con algo familiar o de alguna instancia gubernamental. Yo oía ciertos rumores en el estudio del maestro. Genaro me comentó al principio que le pedí su apoyo, que uno de sus socios, abogado, conocía bien al maestro Seki Sano quizá fue el abogado que se rumoraba en los altos del cine Chapultepec. Nunca lo supe, a mi lo único que me interesaba era estudiar con Seki no más.

LAS COMPAÑERAS Y LOS COMPAS
Mis dos compas y las dos ñeras, entraron sin ningún problema a estudiar con Seki, este les dijo cuanto les cobraba y ellas y ellos aceptaron sin preguntar mas nada. Te aclaro que en la academia de Seki él tenía ayudantes; maestros de enseñanza y él evidentemente daba ahí sus clases, pero nosotros no entramos a su academia a recibir las clases normales de los otros maestros pues significaría lo mismo que en el INBA, él nos dio sus clases a los cinco, “personalizadas”, en cuanto a mi era evidente que fue, por la tarjeta y lo que nos cobraba mensualmente. Lo de la tarjeta se lo agradecí mucho al pariente Genaro.

A mis ñeras y ñeros† (ya fallecidos los cuatro) solo les interesaba la actuación y a mí no me interesaba el actuar solo dirigir cine y teatro entonces Seki Sano, malquerido en aquellos años por algunos teatreros chilangos me dijo, fumando su pipa, palabras más palabras menos con su español martajado con acento oriental: “Personita si quieres estudiar conmigo dirección escénica y cinematográfica, conoce primero los problemas que tienes que resolver con las actrices y los actores que dirigirías, así que aunque usted no quiera ser actor tienes que estudiar mi sistema actoral que enseño. Tu vienes bien recomendado así que trabajar”.

COSAS DEL MEDIO
Te comento que, mis dos ñeros y las dos ñeras, las cuatro personitas, eran riquillas. Del DF eran tres, y uno de de ellos “el pollito” era de Campeche o Tabasco no recuerdo, pero según él ya tenía sus años viviendo con unos familiares en la capital, pero su papá le mandaba pesos pa’que fuera estrella de los espectáculos que nunca lo fue, porque la droga lo consumió y en una sobredosis se lo llevó a la tumba al pobre pues se inyectaba morfina que compraba con el dinero que le enviaba su padre, y en una estacionada con los dioses que veía según él se fue de paso.

El quinto de los aspirantes a “artistas” de dicho grupo, pues era yo mero, un plebeyo cualquiera, un desconocido provinciano (a mucha honra) oriundo de un insignificante pueblo que no aparecía en aquellos ayeres en los mapas llevando por nombre Zináparo, en el que el General Francisco J. Múgica el oriundo de Tingündin jugaba en su niñez porque su papá había sido empleado del gobierno en mi pueblo no se dé qué, pero allí vivió según la pequeña historia de mi rancho (que según el constitucionalista don Jesús Romero, de La Piedad Michoacán, dicho nombre de Zináparo quiere decir “Lugar de Tzinapus”)pueblo este que llegaba, si acaso, a 1000 habitantes (creo que ahora tiene menos la cabecera municipal) pero de dicha población me trasladaron ya criadito a Zamora Michoacán pa’hacerme’genti de bien pues, y no quedarme como simple pueblerino a secas. A Zamora me llevaron desde los tres años (según me contaba mi madre), o sea, un zamorano de crianza, orgulloso de serlo pero… que no contaba con papá rico y ni con el clérigo Conrado que me crió, para estudiar lo que yo quería, pues ya comenté líneas atrás que me pusieron las cruces porque me iba a condenar junto con las piernonas del can can.

SEÑORONES MAESTROS
No era tan fácil que tales señorones que impartían sus conocimientos ya fuera en la UNAM o en el INBA, algunos como Seki Sano, Fernando Wagner y André Moreau, te dieran sus clases solo por la paga que pedían por sus conocimientos, en sus propias academias aparte de Bellas Artes como el socialista Seki de origen japonés, maestro de maestros, para mí. Otros más enseñaban en sus departamentos, como André Moreau (excelente maestro de origen francés), Dagoberto de Cervantes el malquerido por Celestino Gorostiza que le tenía tirria (quizá por ser buen literato pero desparpajado), el alemán Fernando Wagner (que no quería a Seki Sano), Joanna Pereira francesita-mexicana muy bonita que nos impartía psicología aplicada al teatro, y otros mas, quienes finalmente nos dieron entre todas y todas cuatro, tres, y dos clases por semana entre ellos. Las clases “personalizadas” eran más “chidas” como dicen ahora los chavos, pues nos sentíamos privilegiados por el hecho de ser personales y no en “bola”, como dicen mis paisas. Pero además, eran los mejores maestros del momento.

PRIMER EMPLEO EN, LA CAPIRUCHA (Como decía Georgiano)
Llegué pues al DF con la pura bendición papal y la de mi madre, o sea, sin cinco centavos solo con el pasaje, pero… llegando a la capital empecé barriendo el frente de la terminal de los verdes en San Juan de Letrán para comprar las tortas y dormir en la misma terminal hasta que me dio chamba un gachupin del mercado de La Merced, fue que renté un cuartucho y empecé el trote de los estudios teatreros y demás. Esta referencia te la hice muy rápida, pero entre el inter de darme el trabajo dicho gachupin, en Teatro y…vida, en la introducción hablo de ciertos lugares donde algunas damiselas nos daban cobijo a un compa y a mí (referencia a lo que me dijo Jorge líneas atrás). El compa se llamaba Beto oriundo de Veracruz y quería ser músico, espero haya logrado su cometido o que al menos viva aun, aunque no haya logrado lo que soñaba. Beto estaba jodido igual que yo, también quería ser director, pero de orquesta. Le perdí la pista finalmente, posiblemente se fue a USA porque hablaba mucho de irse a tal lugar cuando tuviera la oportunidad ($) y por mas que le comenté mi aventura personal en dicho país, el me contestaba siempre que allá era donde se hacían famosos.

Para pagar yo las clases que recibí personalizadas, antes yo tenía un empleo con el gachupin que mencione líneas atrás. Este señor que según él era de Alicante costa del sur de España, era todo un tranza que tostaba café, tranza digo porque le revolvía bolitas de harina tostada que era mi chamba y lo mezclaba con café puro. La regla que me dio fue mezclar 30 % de bolitas de harina muy bien tostaditas como el café normal, con 70% de café puro tostado y luego molerlo todo muy bien mezcladito. El méndigo gachupin a sus mismos camaradas españoles a quienes surtía pues tenían negocios de cafeterías, les vendía el café como 100 % puro. El viejo estaba haciendo buena lana con su tranza. Ese era mi trabajo de 6 de la mañana a 3 de la tarde y el pinche gachupin nunca me subió el sueldo, aunque si me enseñó a tostar la harina y a conocer los buenos cafés nacionales y extranjeros, pues me pagó hasta que me metí al sindicato de meseros, 48 pesos al mes desde que entré hasta que lo dejé.

LOS SUEÑOS. LOS PESOS Y… PESOTES
Así que cuando me di de alta en el sindicato de meseros garroteros maleteros y demás, les pedí chamba de posturero por las mañanas solamente. Siempre tuve buena suerte y chamba, ganaba un sueldo de 82.50 pesotes con cincuenta centavitos al mes, más las propinas, que era lo fuerte, pues había meses que me sacaba 500 pesotototes… hasta 600 al mes llegué a ganar antes de entrar a las clases personalizadas. Así que le metí duro a la mesereada en los mejores lugares para recibir propinas buenas estando de maletero en los hoteles de primera o siendo garrotero de los meseros que para mí era lo mismo, y… fui la oveja negra o mejor aún, el cabrón prieto (como quieras semánticamente descifrarlo), de mi familia y, me hice el propósito (sueños de juventud) de radicar en la capital del país el resto de mis días para dedicarme exclusivamente y profesionalmente a mis vocaciones, pero sin abandonar nunca Zamora y venir a ver a mi madre y mi familia si podía, al menos cada dos meses o tres. Ese fue mi sueño

En el dicho sindicato de meseros, similares y demás; como Bass boys, Bell boys etc., que quiere decir en nuestra lengua castellana por aquello de la conquista; meseros, garroteros, maleteros, y demás, me preguntaron cuando ingresé al sindicato que si sabia inglés y yo contesté que “yes” (mentí, pero yo pensé y me dije: “Si no pega pues me busco otra chamaba"). Y… si pegó, no me hicieron prueba de ello y la libré. Yo solo medio sabia unas oraciones y palabras en latín y otras en inglés que me enseñaron los curas en humanidades que era prácticamente la secundaria y prepa de aquellos ayeres, salvo el rollo del latín, patrística y otras cosas de la religión, así que me dije a mi mismo en el latín aprendido (que ya se me olvidó todo); sun sun corda Conrado… (arriba el corazón Conrado) y… Conrado lo hizo y tuvo suerte, pues me mandaban de suplente por las mañanas a los mejores lugares del DF y en las tardes y noches estudiaba.

Pero…, Seki me cobraba a mi por sus clases 300 pesotes y eso, me decía que porque tenía talento para ser director, según él (yo nunca me deje llevar por este decir). Siempre he pensado que fue más bien por la recomendación del abogado amigo y socio de mi pariente Genaro. A los dos compas y las dos ñeras les cobraba 500 a c/u, y a Pedro Infante que en mi época iba con el maestro a que le enseñara como hacer sus personajes en cine, le cobraba miles por enseñarle a fabricar los personajes según nos dábamos cuenta por los chismes al respecto. Duraba cuando mucho con él, un mes pero en otras ocasiones 22 días y listo, según nos comentaba el mismo maestro nipón, muy apreciado de mi parte porque yo en lo personal a él le debo lo que se y creo que bien. El Pedrito Infante era inteligente y buen actor lo que sea de cada quien pero… pues ya tenía marmaja ($) el hombre así que era pecata minuta lo que le cobraba Seki pues ya era el ídolo y famoso cantante y actor del momento. También llegué a ver con Seki de vez en cuando a Woolf Rubisnki que según los decires por ahí había sido alumno del maestro.

SIEMPRE ADELANTE, NI UN PASO ATRÁS
En fin así la situación logré pues salir adelante, a veces comiendo solo una torta al día otras veces plátanos hasta llenar la panza con un cuarto de leche o agua si no alcanzaba pa’leche pero salíamos bien en los pagos con todos los maestros y maestras. Seki era el más caro para mí los demás no llegaban a 80 al mes, ni siquiera las del alemán Fernando Wagner, pero las clases de Seki fueron definitivamente las que me hicieron teatrista y cineasta sin duda alguna de mi parte, aunque tuve varios maestros, pero con Seki aprendí también a ser ético en mi trabajo con su didáctica simple de una dualidad que él llamaba Ética-estética conjugando dos escuelas o métodos que él aprendió en Rusia; tanto de Meyerhold como de Stanislavski, resumidos estos en su famoso Proceso creador tanto para la actuación como para la dirección teatral, cinematográfica o televisiva y… yo diría que para toda expresión o disciplina artística cualquiera que esta sea, como lo fue Jorge Hurtado Castellanos en su trabajo artístico sin haber él estudiado con Seki.

VARIACIÓN SOBRE EL MISMO TEMA. MUCHO ROLLO, PERO
Dirás Arcadio, que expuse mucho rollo anterior o mucha paja, como quieras apreciarlo. Pero es necesario como antecedente para las referencias seguidas de los dichos personajes como Jorge Hurtado y Estelita así como de Rulfo, a quienes tuve en alta estima en vida de ellos, igual que a otras personas esas si zamoranas como al cura Luis Gustavo Franco mi amigo desde que yo estaba chiquillo él mucho mayor que yo como 10 o más años, no sé, pero su papá don Luis, asistía con mi abuelo José, ya fuera mi abuelo a su casa o don Luis a la del canónigo, pues allí vivía el abuelo con mi abuela y mi tutor el canónigo Conrado y claro la mucama (no me agrada este nombrecito ni el de sirvienta pero eso hacia) la amiga de mi abuela Cuca, Placida la de Totolán, y debes saberlo tu y la gente de mi Zamora (como se expresaba de Zamora precisamente el cura Franco) quien me decía: “Conrado, aunque te puedan o te molesten muchas cosas como a mi de Zamora y algunas de sus gentes, debes estar consciente que de ella nos amamantamos familiar y socialmente y en ella nos criamos y lo que a ella, tu, yo, y todos los demás que deseamos regresarle algo de nuestras actividades, es porque la queremos”

EL ABUELO VILLISTA Y LUIS G. FRANCO; EL CURA
Mi abuelo paterno cuñado de mi tutor el canónigo Conrado, no comulgaba con el catolicismo pero respetaba toda postura. Él fue revolucionario villista y era el corre ve y dile, o secretario particular del cura que me crió. Mi abuelo, ese cuñado del cura y esposo de mi abuela, me relacionó con el hijo de su gran amigo don Luis Franco padre del cura Luis Gustavo Franco con quien llevamos una amistad franca y auténtica hasta su deceso y de quien guardo gratos recuerdos, porque hablamos mucho, de Zamora, de las artes, de cultura, de su clero regular, de los jesuitas, del teatro que tanto le gustaba, de la vida suya, de la mía, de la vida misma en general, de su familia, de mi familia, de sus intenciones como clérigo, de sus andanzas por doquier, del respeto que tenia al cura que me crió y que agradezco a él, al cura Luis Gustavo, el haberme convencido de darle las gracias a mi tutor, al canónigo que me crió, como quiera que se haya comportado conmigo sobre mi vocación, antes de que muriera, sobre todo, me dijo, por la educación que me brindó aunque no haya sido yo cura, y más cosas que siempre comentábamos, ya fuera en el seminario al que iba a visitarlo, o en un café, o en la iglesita de Jacona donde estuvo, o en la del Carmen, o en CACCINI cuando lo abrí en 1991 ya enfermo él.

En fin Luis G. Franco fue un zamorano valioso que rebasó las críticas nefastas a su persona en todo sentido por algunos de los mismos correligionarios de su congregación y de la sociedad misma, donde siempre permeo la hipocresía en todos los niveles sociales de la zamoranía católica apostólica y romana. Por lo mismo expreso mi sentir con la mayor disposición de no herir a nadie sino simplemente como Franco me dijo, con otras palabras claro “porque la quiero, a esa levítica Zamora, expongo mi pensar”

REGRESO DE NUEVO A ZAMORA, A LOS AÑOS 60s.
Otra etapa de cultura y divertimento… Entre el primer lustro de los 60s del siglo pasado, ya habiéndoles pues dirigido en el MEP la obra teatral que quería Carlos; “Proceso a Jesús” me convenció él mismo de que me quedara en Zamora y les enseñara a hacer teatro y… a escasos días antes de ensayar con ellos otra obra me fui a arreglar mis pendientes en el DF. Cuando regrese a los pocos días, me di a la tarea de buscar un modus vivendi porque el cura “progresista” ni Carlos iban a solventar mi vida y en tales circunstancias, me surgió la idea de montar un café medio diferente a lo que existía en Zamora de aquellos años y así, nació el café; El garabato, allá por el año 1963 si mal no recuerdo.

Y pues, dicho café, lo instalé igual que los demás que hacen algo o ponen algún changarro; para sacar el pan de cada día, y me fui a México a comentarle a Jorge Hurtado y Gabriel su hermano así como a Juan Rulfo que cuando pudiesen ir a Zamora fueran al lugar y me ayudasen a hacer del mismo un lugar de convivencia pero con ambiente artístico, y así fue, como lo fue después el cafecito El Gato que instalé frente al cine Ocampo y posteriormente se lo vendí a tu hermano Humberto, porque ya andaba yo con el ring, ring, de otro lugar más amplio, y creo, no recuerdo bien, te gustó a ti y/o a él, total que se lo vendí a él o a ti… En el caso del garabato, me ayudó todo el grupo incluyendo a la tía de Alfonso el cura “progresista”, la dueña del local…

Tanto El garabato, El Gato, y el primer café El Quijote de mi propiedad que describes, de la casona hermosa de don Camerino García el abuelo de Camerino chico nuestro amigo teatrero al final de su vida, y vaya que si era hermosa la tal casona que mencionas en la que hiciste tus murales efímeros que ahí dejaste plasmados, que fueron apreciados por muchas personas de variados criterios ante la vida de aquella época, unas, gran cantidad de ellas, aplaudían tu sátira pictórica y, muchas más, se encabritaron por tu falta de respeto a los curas que se despeñaban junto con los herejes zamoranos, como tú y yo, al abismo infernal, en una de tus alegorías criticas a este tema. Tales murales, fueron ninguneados y tirados como basura, al igual que los de otros paisanos como; Toño Cervantes, Antonio Servin, Jesús Romero y otros más. La casona la tiraron en aras de hacer un nuevo edificio, para el progreso de Zamora.


Patio de la hermosa casona de don Carlos García abuelo de Camerino chico† el actor zamorano, lugar en donde tuve el primer café El Quijote donde tu Arcadio, hiciste tus murales.

Así pues, antes del mencionado primer café El Quijote, de la susodicha casona hermosa, lo antecedió, el café; El garabato, allá por el año 1963, de gratos recuerdos para muchas y muchos zamoranos ya en edad como nosotros, bueno, como yo, pues tu estás menos traqueteado por… los años, los amores, los desamores, los achaques y demás asuntos de la vida, que a veces aquejan.

De igual manera instalé después los dos Quijotes. Primero el de la casona que mencionas, y posteriormente al derribar la casona hermosa, lo trasladé de allí y lo ubique en la calle Serdán, a un lado de la casa de mi amigo Germán Cobos (q.e.p.d.) de origen español, dueño del chupadero llamado Centro Recreativo del portal de los dulces. (Líneas más adelante te cuento una anécdota que sucedió en dicho lugar de Germán)

Todos estos negocios los instalaba con mucha precariedad económica que a ti te consta, pero el ambiente que tu servidor les daba pues hacia que salieran los centavitos, poquitos, pero buenos para comer que el teatro no me daba, y así funcionaron mientras los atendía con los meseros que me ayudaban, y, pues se mantenían mis meseros y yo mantenía a la familia que ya tenía, por lo mismo, aparte le debo agradecer a Martha mi compañera de vida, su paciencia e importante aportación en familia en todo sentido, aunque en ocasiones ya quería tirar el arpa tanto ella como yo en términos de pareja y con vástagos ya.

A la par que atendía el negocio del café, por las tardes-noches, tenía ensayo tras ensayo durante la semana de lunes a viernes dando, a la vez formación actoral a chavas y chavos que participaban, sin clasismo alguno, y los sábados y domingos salía a buscar otros centavitos mas al hermoso valle de la ciénaga y parte del bajío michoacano a dar clases teatreras en las poblaciones que les interesaban como; Yurécuaro, La Piedad, Sahuayo, San José de Gracia, Cotija y otros pueblos del estado de Jalisco como Ocotlán La Barca y hasta Chapala y otros de menor importancia pero que había interés en mi propuesta de enseñanza como Santiago, y San Pedro Caro.

O sea cascareando aquí y allá, pude cumplir mas menos en economía, con la familia y, con nuestro amigo Carlos Méndez, el quedarme en mi tierra a enseñar lo aprendido en México; TEATRO Y CINE y algunos fandangos. Desde luego que no estoy arrepentido ni mucho menos amargado por lo que pude haber hecho muy profesionalmente y con buena paga, seguro estoy, en México la capital del país. Además, le agradezco a Carlos el haberme insistido quedarme para hacer en mi tierra lo que bien aprendí con algunos de mis maestros en la capital mexicana. Ahí está en, Teatro y… vida, muy explícitamente tal labor.

Esa forma activa en el todo, me permitía hacer el teatro que yo quería, que fueron en algunas puestas escénicas atrevimientos temáticos-dramatúrgicos que la sociedad zamorana no aceptaba bien pero, como estaba involucrada la investidura del cura “progresista”, pues se aguantaban de quemarme en una hoguera de la santa inquisición. Una vez cuajado un montaje se daban funciones de teatro en Zamora, hasta que la gente dejaba de asistir, y así, poco a poco acostumbramos a hacer temporada de hasta treinta representaciones por montaje, cosa inédita en nuestra Zamora hasta la fecha 2009.

UN ARTISTA, UN BOHEMIO (Germán Cobos †), Y YO.
En cierta ocasión que llegué del DF, ya pasadas las dos de la mañana, Germán aun tenía entreabierta la puerta de su Centro Recreativo en el portal de los dulces de la plaza y entré con mi amigo Luis López Somoza† quien me acompañaba desde el DF. Pero antes de continuar con la anécdota de Germán, permíteme decirte quien era el referido Somoza.

A Somoza me lo presentó en el DF, Gabriel, el hermano de Jorge Hurtado. Luis López Somoza fue un actor, buen declamador y dramaturgo. Según Gabriel y Jorge, Luis era hijo de españoles de los que refugió el General Cárdenas. El referido y yo coincidíamos más menos en edad, él quizá meses mayor que yo, pero cultivamos una cordial y bonita amistad. Ambos, con el gusto por la poesía y obra dramatúrgica lorquiana. El quería conocer mi tierra; la levítica Zamora chongera, porque admiraba a la Zamora de España donde tenía unos parientes por el lado materno según sus díceres, y en esa ocasión se vino conmigo, acompañados ambos con unos tanguarnices en nuestras vísceras que habíamos ingerido en compañía de Jorge y Gabriel Hurtado† en el bar “La campana” que estaba (o está, no lo sé) cerca de Televicentro de aquella época.

Somoza, era riquillo pero muy disciplinado en la expresión oral, y yo pues jodidillo pero eso sí, tan disciplinado como él y otros más en tales lides. Luis… llegó a alcoholizarse de brandy. El abuso del alcohol hizo que perdiera un pulmón, no sé porqué, pero lo perdió. Un compañero de estudios teatreros y literarios que también conocía a Somoza, me comentó: “…ya Luis no va a declamar, ni emitir igual la voz como lo hacía. Que lastima, tenía la voz igual que su tío Enrique”.

¿QUIEN ERA ESE TÍO ENRIQUE?
Pues fue don Enrique Rambal. Una figura sobresaliente de la farándula teatral de la mitad del siglo XX en México, sobre todo en la comedia. Digo que fue una figura, para mí, por su excelente dicción. Por el manejo de las inflexiones que daba a su bien timbrada voz. Jorge Hurtado me presentó a don Enrique en Televicentro una vez que estaban ambos dialogando creo de una escenografía que le iba a hacer Jorge a don Enrique, con quien tuve la oportunidad en su teatro del músico de trabajar unos días, quizá dos meses, mas menos, no recuerdo, pero fui su asistente de todo, en ensayos (para aprender en las tablas, en el hecho teatral, eso me decía don Enrique), en tramoya, escenografía, que era Jorge el que la hacía, y de corre ve y dile. Todologo pues.

Jorge le había comentado a don Enrique que yo estudiaba con los mejores maestros de México, clases personalizadas, pero que no tenia recursos económicos y trabajaba de mesero o Bell Boy (maletero pues en los hoteles) desde las 6 de la mañana a 3 de la tarde, para pagar las clases a los maestros y recibir por las tardes dichas clases con, Seki Sano, André Moreau, Fernando Wagner y otros maestros y maestras mas, y que en la noche practicaba con grupos experimentales y por tal, me dio la chambita.

Esto último referido, lo supe después por el mismo Jorge Hurtado ya una vez que terminé la chamba con el susodicho actor-productor-director, a quien le aprendí bastante en ese sentido, de producción y dirección. La paga que me dio, me sirvió mucho pues lo que gané en esos días en la mesereada y subir y bajar maletas en los hoteles por las mañanas, lo ahorre para estar más desahogado de presiones económicas.

Lo que más me sirvió estando cerca de don Enrique, fue el ver como producía y dirigía a la vez, pues son cosas diferentes pero como era el dueño de todo, aunque no sé si del edificio también donde estaba su teatro del Músico.

A don Enrique Rambal siempre le admiré su timbre de voz y su dicción. Su forma de manejar la expresión oral con su instrumento vocal. Era depurada en cadencias, con el debido volumen y tonos para cada situación, con un fraseo pulcro, y matices expresados en cada transición con exquisita musicalidad adecuada en sus cadencias rítmicas (como en la música pues; tiempo y compas adecuado). Somoza siempre estuvo de acuerdo conmigo en eso y también admiraba bastante a su tío Enrique.

Mucho antes de tener yo contrato como asistente de dirección con el señor Galindo, ya con sueldo y a nivel profesional, antes de quedarme en Zamora, fui, ya lo comenté antes, mandadero-asistente todologo de don Enrique durante el tiempo que me dio trabajo. Y en una ocasión que salí del teatro de don Enrique, pues me encargó fuese a comprarle unos fusibles, y al regresar con el mandado, Somoza estaba con él cuando llegué y… ahí fue que supe, o mejor dicho, corroboré que efectivamente era Luis sobrino de don Enrique porque él mismo, don Enrique, le decía sobrino, al pedirle alguna pinza o herramienta mientras yo colocaba los fusibles averiados, y pues Somoza nos ayudó mientras visitaba al tío. Era sobrino por no sé que, de la dinastía gachupina de ellos. Total que Somoza fue buen amigo personal y buen dramaturgo pero… Murió joven a causa del chupe.

Luis y yo… éramos bueneros (como decía Jorge Hurtado) en las practicas de expresión oral, por eso hicimos buena amistad porque nos gustaba superarnos cada vez al grado que los dos, en la alameda central del DF practicábamos los sábados o domingos como locos, el fraseo, la dicción, matización, cadencias y volúmenes de voz para entrenarnos… mientras, los transeúntes nos veían como si estuviésemos locos, y solo meneaban su cabeza y seguían de paso.

También era Somoza, pariente de la dinastía familiar de los actores Changerotti y los Soler no sé si sanguinamente o políticamente. Nunca le pregunté a Somoza porque eran parientes, y tampoco me importaba realmente su parentesco con toda esa gente renombrada del teatro, al igual que a él le importaba un pito mi parentela ranchera de mi pueblo de origen Zináparo o mi relación con el culto cura de Zamora que me hizo genti’poes. Ahora va pues la… anécdota…

CON MI AMIGO GERMÁN COBOS†, EN ZAMORA.
Va la anécdota que se suscitó con mi estimadísimo Germán en su centro recreativo de Zamora. Entramos llegando del DF, yo por delante seguido por Somoza, y en cuanto me vio Germán (quien me quiso siempre) me recibió con los brazos en alto nos dimos un abrazo… y finalmente me dio su acostumbrado manotazo en mi espalda en señal de afecto a mi persona, ignorándonos los únicos comensales, o más bien dicho, los jugadores de Póker que estaban concentrados en su juego, eran cinco o seis, con su respectivo chupe alcohólico. Después de presentarle a Somoza, Germán me dijo:

-Que… tu amigo toma… o que, déjame ver que tengo para nosotros. (Dio un giro y se fue hacia la barra y entró a un cuarto).

Germán regresó con una botella en una mano, y tres vasos entre sus dedos en la otra mano y nos invitó a sentarnos en otra mesa y dejar la que él ocupaba cerca de los jugadores cuando llegamos al lugar. Sacó del bolso de su camisa un sacacorchos y en un santiamén descorchó la botella y sirvió en los tres vasos parte del contenido (después me dijo Somoza que había leído en la etiqueta de la botella, que era un vino tinto seco español), y… que nos dice Germán:

-Salud caballeros andantes de la legua.

Se oyó el tintineo de los tres vasos al juntarlos y las voces de Somoza y la mía responder, “Salud”. Le dimos los tres un trago de vino a nuestros respectivos vasos… Después se dirigió Germán a Somoza y le preguntó:

-¿Y tú, a que te dedicas joven ilustre? Tienes un poco de acento español, ¿has estado en España? (Soltó una carcajada muy sabrosa como siempre, con buen humor).

Somoza inquirió a Germán. Dijo:

-¿Tu eres español verdad?

-¡Salud! hijo de algún coterráneo (le contestó y afirmó), lo importante es que estemos agusto (dirigiéndose a mi persona), ¿o no caballero? (Siempre me dijo caballero o hermano, aunque por su edad, podría haberme dicho siempre, hijo. Yo lo quise mucho y él a mí igual).

Yo entendí de inmediato la evasiva de Germán. Él era un hombre muy inteligente y conocedor de la gente. Como buen masón que fue en una época difícil para ellos y más en la levítica Zamora, sabía su asunto y era prudente y cauto con las personas desconocidas. Así que empezó primero a auscultar a Somoza y… después que ya se habían marchado los jugadores de póker, continuamos dialogando entre nosotros de cosas comunes. Germán cerró la puerta de la calle y seguimos charlando hasta terminarnos la botella de vino entre los tres. Fue entonces que le dijo y cuestionó Germán a Somoza:

-Yo sé lo que sabe hacer este caballero en su arte (expresó mientras me daba otro guamazo en la espalda). ¿Tu Luis que haces dentro de las artes…? (Yo fui el que le contesté a Germán)

-Somoza es declamador, actor y escritor, Germán. Vino conmigo porque quería conocer Zamora y… (Me interrumpió Somoza)

-Germán, ¿me permites subir a esa mesa que se ve maciza para mostrarte lo que sé hacer? (Germán con una carcajada le dijo)

-Deja traer otra botella. (Se levantó de la silla, desapareció atrás de la barra entrando al cuarto y regresó con otra botella, la dejó en la mesa y regresó al cuartito saliendo con unas latas de sardinas pequeñas y otras de espárragos. Descorchó la botella y nos invitó a servirnos de la misma mientras abría las latas para botanear. Se sentó, se sirvió un vaso de vino y le dijo a Somoza):

-Es tuya, la mesa que quieras Luis.

Somoza se levantó y dirigió a una de las mesas cercanas, con un vaso casi lleno de vino y, mientras se subía a la mesa, le dijo a Germán:

-Va para ti castizo español. (Le dijo Somoza, porque él, Germán, le comentó durante la plática que llevábamos, que había nacido en España). ¡No! Arcadio, en cuanto le permitió Germán a Somoza, subirse a una de las mesas, se armó la bohemia, en serio.

Somoza después de un buen trago de vino (carente como mencioné antes, del pulmón que ya le habían extirpado y con su voz ya débil en la expresión comparada con la que le había conocido yo antes de perder su pulmón), inició con Toñito el camborio del romancero de Federico García Lorca y a medio tramo del poema, sorbió el resto de vino de su vaso y continuó “Eran las cinco de la tarde…” con el vaso vacio del tinto en la mano, mientras Germán y yo libábamos de la misma botella de tinto seco español que sacó no sé de dónde, ambos Germán y yo estábamos despatarrados muy a gusto escuchando a Luis... que se las gastaba para declamar a Lorca con todo y la falta del pulmón, y que no sé de dónde sacó esa madrugada un buen chorro de voz dándole los énfasis, las cadencias y matices adecuados y acorde a lo que decía. Y ya casi al terminar su declamación, observe su puño apretando el vaso y… le dio el fin a su declamación con la voz desagarrada pero sosteniéndola con todo el volumen sin distorsionarla y ¡zas…! rompiendo el vaso con su puño. Me levanté de inmediato y ocurrí hacia él y me detuvo con una mirada fuerte pero tranquila y aspirando como debe ser en nuestro oficio. Me dijo:

- Estoy bien, no pasó nada hermano. ¿Cómo me salió? Germán de pie le gritó aplaudiéndole al igual que yo:

-¡¡Bravo gitano… ¡¡Bravo por Lorca!!... ¡¡Bravo por España… Bravo por México!!... ¡¡Bravo por la República!!...¡¡Bravo por mis amigos!! (Y… que empieza Germán a dar giros en torno a si mismo como si fuera un bailarín de flamenco, con un brazo en lo alto y el otro a nivel de la cintura tronando los dedos con ambas manos como si fueran castañuelas)

Somoza, no quiso que yo le ayudara a bajar. Su mano no sufrió herida de sangre, pero el vaso se rompió al apretón. Y ya estando los tres de nuevo sentados en la mesa seguimos libando, charlando bonito y botaneando espárragos y más espárragos pues las sardinas se habían terminado.

Con dos sonetos de amor hermosos, de Federico García Lorca, que a mí me encantan, los declamó Somoza con mucha propiedad oral, dedicados a mi persona y a Germán otra vez arriba de la mesa, y con otro vaso de tinto medio lleno, expresando: -Van para ti hermano Conrado, por nuestro arte, por nuestra vocación hermosa que nos hizo amigos. Y para ti Germán, amigo, caballero del mundo.

Dicha bohemia terminó a las 7 de la mañana quedando solos los tres, con tres botellas vacías del tinto seco que nos invitó Germán, sobre la mesa. Y… con un silencio nos quedamos viendo los tres, relajados, pero con un sentimiento que Germán y Somoza, por sus miradas, que nos cruzamos momentáneamente, creo que era igual al mío… “Ante las expresiones artísticas, los humanos caemos en un estado catártico; débiles y fuertes. Una contradicción, al cambiar el estatus formal a la catarsis… en una fracción de tiempo”.

Te comento Arcadio, que yo no había visto, nunca, a Germán tan contento en una plática bohemia. Entre ellos hablaron de lugares de España, aunque Somoza había nacido aquí en México pero iba con cierta frecuencia a la península ibérica según me decía. Esa madrugada, hablamos de arte, de mujeres, de Zamora, de teatro, de Lorca, de Pellicer. Germán habló de él mismo, de cómo llegó al país, a Zamora, sus cuitas iníciales, Somoza lloró por la pérdida de su pulmón, también habló mucho de él. Yo como si fuera una esponja absorbí los decires de ambos y disfruté la velada que me regaló el par de bohemios, hermanos de la vida, ya extinguida en ellos. ¡¡Salud par de hermanos… dondequiera que estén!!

Germán finalmente estaba como nunca lo había visto yo de contento. Nos salimos los tres abrazados mientras sonaban las llamadas a misa de 7, posiblemente. Germán le dio un jalón al portón de su centro recreativo, llevamos a Somoza al hotel Amalia ubicado en el mismo portal, yo me quedé en El garabato, Germán siguió para su casa, y Zamora empezó con otro día “normal” como siempre.

LA CULTURA Y LAS ARTES, EN ZAMORA.
Quería decir y lo digo, que… eso de buscar otras alternativas de sustento diario como fueron dichos cafés, en cuanto a mí se refiere fue porque en aquellos ayeres realizar arte, expresado como fuera; teatro, literatura, pintura, música, danza etc., en Zamora era algo de locos, y por ende desarrollar parte de cultura, le costaba a nuestros raquíticos bolsillos, y había pues que buscar los frijolitos de otra manera, y no por nada que oliera a arte. Pero, me doy cuenta que sigue igual en estos años del señor, pues nadie quiere pagar el arte o el hacerlo.

El legendario café El garabato al que llegaban cantantes y personalidades, amistades estas personales del DF., como mi recordado amigo Juan Rulfo, Renato Leduc, Antulio, Paco Medina cantante centroamericano de tango (del que ya hablé en anteriores entregas y hablaré más de él en sus últimos años que tuvo vida), y en una ocasión también estuvo en El garabato uno de mis maestros de literatura Juan José Arreola que iba a su tierra de Zapotlán el grande (Cd. Guzmán) como decía él y otras y otros más.

Café este también en el que se refugiaban algunos curas de Zamora a tomarse una chela tecate de lata bien fría con salecita y limón y que por ello fueron indicados con el dedo flamígero posteriormente (cuando alguno de ellos colgó los hábitos, no voy a decir nombres), como irreverentes pecadores al igual que el dueño del "antro", palabra esta que en aquellos ayeres era el "infierno" y que ahora es el "cielo" desfogue de la juventud actual donde circulan diferentes tipos de droga o enervantes de varios calibres y quilates.

En aquellos años, en mi mal llamado "antro", que se encontraba en la calle Morelos frente a la fábrica de suéteres Odil de mi señor amigo don Rafael Ramírez quien iba con su señora y alguna de sus hijas e hijos a tomar, cafecito, tecito, aguas frescas o refrescos, con unas enchiladas, tostadas o taquitos que me hacia don Luis el hermano de Chema el de las tostadas que se ponían en el portal casi frente a la Eureka, y que mi cocinera los recalentaba y se vendían como pan caliente. Respecto a bebidas embriagantes solo había como adormideras; las chelas tecates y coronas bien frías y buen mezcal, porque el tequila Sauza Hornitos o el Ron Castillo o Potosí que eran los que rifaban en la época en cuestión, ya lo llevaban las chavas novieras de aquellos años de los 60s en anforitas de un ¼ , o en su defecto, le daban a mi mesero para que se las comprara (dándole su propina por el favor), con don Paco Avalos que tenía su tiendita y trastienda donde libaban muchos zamoranos, a la vuelta por la calle Nervo casi enfrente donde está actualmente la notaría 18 del licenciado Fidel Martínez Acevedo.

AÑORANZAS
¡¡¡Haaa, que recuerdos de aquellos años y de aquel disque “antro”, donde muchos de mis amigos y amigas dialogaban, noviaban, o disfrutaban sencillamente de un ambiente rustico apacible para el dialogo pero con un marcado hálito artístico!!!

Una foto de la puesta escénica “La hoguera feliz” del autor español Martin Descalzo (Jesuita, y excelente dramaturgo) Dirigida por GL.Conrado haciendo temporada por mas de 8 dias consecutivos hasta que el respetable pueblo dejaba de asistir, cosa inédita en la Zamora de antaño 1969-70. Hoy 2009, no se hace temporada.

Aquellas y aquellos parroquianos asiduos que me daban para comer frijolitos de la olla, fueron reconocidos apellidos zamoranos de mujeres y varones de la alcurnia zamorana que se sentían agustísimo en el café El garabato de aquellos ayeres, el dicho malamente por los puritanos zamoranos, "antro" que era entonces sinónimo de "congal", de burdel, pero… sin tener mujercitas pues, que vendieran su amor al mejor postor, porque no era un congal ¡¡fíjate nomas!!

Yo personalmente, les vendía y atendía a las 11 de la mañana, a ciertos personajes también de la alcurnia zamorana, “pura pechuga de ángel” como la que tomaba el señor obispo; mezcal, buenísimo tanto de Santa Inés como de Cotija que yo compraba en damajuanas de cinco y diez litros de puritita, ya dije, “pechuga de ángel” del que tomaba el obispo Diez de Bonilla y el canónigo Conrado que me crió, por eso sabia yo donde comprarlo, además, les compraba del mejor queso seco Cotija del momento que a veces vendía y le compraba yo a tu pariente, don José el papá de Jorge y Humberto Acevedo Mendoza en su tienda hermosa como las de antaño, para que deleitaran el mezcalito acompañado de buen quesito.

Así pues aparte de todos esos servicios mañaneros de las 11, a las damitas novieras y no tal de aquellos añorados ayeres, les encantaba el lugar que a partir de las 7:30 pm., ya estaba saturado y esperaban afuera que alguna pareja desocupara una mesita para ocuparla. Dicha saturación era de tal hora mencionada hasta las 9:00 y después, seguíamos nosotros casi hasta la madrugada; el poeta Pancho Elizalde casi a diario, de vez en vez Chidro (así le digo yo) a Isidro Juárez también poeta, y muy bueno, el Che, y varios más, iluminado El garabato por la noche con quinqués.

Tabaco, no se vendía, menos mota como en los antros de ahora, pues solo había tabaco, el que fumaba cada quien. Yo fumaba "Luchadores" de la fabriquita "La Libertad" de aquella episcopal Zamora, o Delicados o Casinos a lo sumo que eran los que fumábamos en México Jorge y Gabriel Hurtado y tu servidor.

Este servidor, disque pervertidor de aquella juventud, adultez y senectud zamorana estableció tal lugar para mantenerme, al aceptar de parte de Carlos Méndez, quedarme a montarles y enseñarles teatro al grupo de cabroncitos que, como pastoral, encabezaba Alfonso el cura “progresista” en su labor juvenil siendo joven también él. Así que cancelé mis trabajos profesionales pendientes en el DF., donde adquirí los conocimientos de teatro, cine, literatura y demás farándulas artísticas y no artísticas sino de la misma vida, tal y como menciono en Teatro y...vida

También en el tal “antro” del garabato, juntamos todas las mesas que había en la parte baja del lugar para caber los 18 fundadores; Quijotes locos zamoranos para dar a la luz pública, el nacimiento jurídico del CCAZ; Centro Cultural y Artístico de Zamora, A.C., allá por el primer lustro de los años de 60s.

Dicha asociación surgió precisamente en el mal llamado, antro de vicio, El garabato, antro este que nació y murió, afortunadamente, en su tiempo y momento pues es ya historia. Aunque… debo decirte que, si me lastimó su cierre, que fue por parte de don Nico Gómez (q.e.p.d) disque porque una de sus hijas tomaba ron que se le vendía en el antro de perdición (solo se vendía mezcal y chelas, ya lo dije) siendo que ellas llevaban su anforita de bacachá escondida y pedían refresco de cola el grupito que eran como seis, y debajo de la mesa se hacían sus cubitas las jovencitas que estudiaban en el Juana de Asbaje, colegio de las monjas pobres del sagrado corazón (eso me decía Tranquilino mi amigo mesero que me ayudaba en el antro famoso). Y así fue que don Nico, enojado por lo dicho de su hija, pues yo personalmente le comenté lo que veía mi mesero y… como era él don Nico, el sindico del ayuntamiento y estaba supliendo al presidente que se ausentó, mi buen amigo Jesús García López†, hermano de don Camerino† el papá de nuestro amigo Camerino† quien dejó sus últimos días de su vida dedicados con pasión al teatro, en la capital mexicana. Y pues… ¡zas!, que me cierra don Nico el susodicho antro. El licenciado José García Arévalo que me conocía y tenía un puesto en el ayuntamiento me aconsejó que en la noche sacara todo antes de la clausura, y así se hizo pues lo vendí a un amigo y este desmanteló todo y sacó muebles y enceres antes del amanecer y al día siguiente clausuraron pero ya no había nada adentro. A los pocos días o semanas fue que monté El Gato frente al cine Ocampo.

Don Jesús el presidente municipal iba diario al garabato a las 11:00 a tomarse unos mezcalitos de “pechuga de ángel” (servido en caballitos de carrizo que mandé hacer en Tangamandapio), y de botana queso seco que les traía yo especialmente de Santa Inés para el reducido grupo; don Jesús, Roberto Vega mi cuasi paisano (su papá don Joaquín era de Zináparo), don Luis Vera (quien declamaba por las calles de Zamora a su amada poesías de Bécquer , y don Alfonso Quiroz el hermano de don José uno de los más ricos de Zamora, parroquianos estos casi de los cuatro años de la existencia del bautizado “antro de vicio” El garabato. La verdad si me lastimó el cierre del lugar.

Pero, lo verdaderamente lastimero, Arcadio, es que no vemos progreso cultural actualmente en la levítica. Lo hecho o logrado antaño rebasa las intenciones actuales y… no es lo lógico, porque teniendo mucho de lo que no se tenía en aquellos ayeres como son apoyos económicos institucionales tanto federales como estatales y municipales, espacios alternativos varios, incluyendo el “Titanic”, etc. etc., se debe superar lo realizado anteriormente como se pudo, y no hay tal, lo que existe es solo un espejismo dentro del rublo cultural, remedo de lo hecho, sin considerar el progreso en todo sentido.

De izquierda a derecha, Santiago Ceja (que aun tiene gusto por el teatro). GL.Conrado (medio cansa’o). Javier Lozano Barragán (en aquellos años uno de tantos curas zamoranos, ahora encumbra’o cardenal en el vaticano). Martha Vera (maquillista del elenco y madre de las dos únicas hijas y el único hijo que procreamos juntos).

¡¡POR DIOS!!
En la anterior fotografía, estoy dialogando en Zamora Michoacán México (lo de México lo digo por aquello de que nos leen por la Zamora de España que una vez me enviaron un correo electrónico de allá, por medio del tenepal de CACCINI), con Javier Lozano Barragán el arzobispo actual que trabaja en el vaticano. Nuestra conversación fue, quizá, en el último lustro de los sesentas casi por entrar en los setentas (o ya entra’os, no me acuerdo) después de terminar una de las funciones de la obra “La hoguera feliz”.

Bajé sudando chorros de la cabina ese día. La foto me hace rememorar momentos álgidos en los que, los conceptos liberales de tu servidor, Arcadio, en ese tiempo chocaban con los de algunos clérigos zamoranos. No se si a Javier el cura que está dialogando conmigo, le molestaba mi liberalismo. Él vivía cerca de la casa donde me criaron en Zamora y evidentemente platicaba muy seguido con el canónigo, mi tío tutor. Yo sigo igual pero ya calmados mis ánimos. En esta foto estoy dialogando con él, con Javier, el cura hijo de Lolita Barragán de aquellos ayeres, discutiendo el tema de Juana de Arco de la obra “La Hoguera feliz” que él acababa de presenciar y me estaba esperando que bajara de la cabina para decirme que; según su criterio y su entender teatrero, hice un montaje socialista para el populo (¿?).

Javier ahora es Arzobispo allá en el vaticano, de los más importantes a nivel mundial según los díceres de amigos curitas zamoranos. Y según la prensa mexicana, LaJornada para ser más exactos, hace poco acaba de expresar al mundo, Javier, el arzobispo zamorano importante, que, “los geys y lésbicas, no pasarán al reino de los cielos...”. Por dios… o por el diablo… ¿qué les pasa a los curas? Y sobre todo a Javier que en dicha foto me dijo que Martin Descalzo, el autor de la “Hoguera feliz” la obra que presenté, era un cura español, conocido de Alfonso Verduzco y de él. Bueno que bien, pero para mi no era cura sino era un dramaturgo que me interesó lo que planteo en su argumento teatral, y el decirme Javier que yo había hecho un montaje socialista, es como lo recién que manifestó a la prensa internacional, o sea un simple decir sin ton ni son, dicen mis rancheros o sea sin saber lo que expresa realmente o le hace al engabanado para sacar hebra aunque tenga doctorado en teología. Te repito, en lo personal no me interesó la obra porque fuese cura sino por su dramaturgia, que es interesante en el tratamiento que le dio a la Juana de Arco. Aparte, el mismo cura Martin Descalzo hizo un monologo que a tu servidor le encantó el tema y me dieron ganas de montarlo en escena, pues está muy buenero (como decía Jorge Hurtado). El dicho autor lo bautizó o le puso como titulo la frase bíblica de “Las prostitutas os precederán en el reino de los cielos” y yo cuando lo monté en Tijuana B.C. con una estudiante de prepa que le gustó el tema, le acorté el titulo bíblico y lo bauticé con “Las prostitutas llegaran primero al cielo”, y fue todo un éxito en términos de taquilla para la productora del monologo que fue la misma que lo actuó, ya lo dije, porque le gustó el tema y me pagó bien mi trabajo de dirección escénica (era riquilla pues).

Me imagino que Javier me hubiera excomulgado por mi atrevimiento y por consecuencia me hubiera dicho que no iba a entrar al cielo, pues aunque no soy gay, tampoco tengo tirria contra ellos o ellas, pues por su naturaleza homosexual. En fin que ni las y los geys y… los indecentes como yo que mando a las prostitutas al cielo, no entraremos al mismo, pues sea por dios, ni modo, decía mi abuela Cuca la hermana del cura que me crio. Saludos Javier.

CAMBIO DE TEMA Y ME REMONTO DE NUEVO A LOS 60s
Una noche de bohemia como las ya mencionadas en las dos primeras partes de CULTURA Y DIVERTIMENTO ZAMORANO (1) y (2) (entradas de este blog 240 y 244), mi estimada y muy querida Mary Oseguera† (que seguramente no está en el cielo porque era homosexual, lesbiana pues y buena como escritora, escribía unos sonetos extraordinarios precisamente con temas de pasión, amor, desamor, etc.) me picó la cresta diciéndome que porqué pitos había abandonado yo la capital del país donde se desarrollaba verdaderamente la cultura y las artes. Me dijo, “cuando yo voy a México veo, gozo plenamente yendo a los museos, a ver teatro y asistir a conciertos, etc., cuando visito a una de mis amantes que vive en la capital”. Tal comentario me lo expresó muy oronda, y su cuestionamiento a mi persona de su parte, me hizo ciertamente reflexionar calladamente antes de contestarle, mientras tanto le dije: “salud”, con el tintineo de mi vaso con mezcal “pechuga de ángel” que tomaba yo aquella noche y ella con el casco de una chela Victoria que sorbía.

GL.Conrado en la época que se fundó el CCAZ, en el primer lustro de los 60s. Foto de: Mario Suarez Escoto†

Le contesté después que me tomé el trago de mezcal chupándole enseguida a una mitad de limón partido. Le dije, palabras más menos:

-Mary, ciertamente tienes razón en decir que la capital es el ombligo cultural de nuestro país pero… tú sabes ya que vamos a hacer una agrupación a la que te he estado invitado y no quieres entrar por tus razones que me dijiste. Yo entiendo y respeto tu rechazo pero es necesario que la hagamos… si no se hace entonces si me largo de nuevo a la capital.

Las razones que me comentó Mary por las que no compartiría mi invitación a sumarse al grupo fue que uno de los varones integrantes del futuro centro cultural le criticaba mucho su homosexualismo… siendo que la persona aludida también pecaba de lo mismo, me dijo sarcásticamente. Como yo lo que quería es que se llevara a cabo la agrupación no le volví a insistir a Mary que se sumara a la intención.

EL CCAZ: CENTRO CULTURAL Y ARTÍSTICO DE ZAMORA, A.C.
Tal asociación civil duró mientras los interesados pudimos sostenerla. Las personas atrevidas a realizar el susodicho centro cultural en aquel entonces que no había casas de cultura en ninguna parte del estado, ni siquiera en Morelia. (Digo lo anterior porque yo participé invitado por el Dr. Joaquín Mas de Morelia en el primer lustro de los 70s a colaborar con él en el proyecto de la casa cultural de Morelia en el área de teatro y lo hice y me llevó a Morelia para hacer el proyecto de mi área).

“Por el arte y la cultura bases indestructibles de los valores eternos”. Este fue el lema que utilizamos quienes fundamos en el año de 1963-64 el CCAZ: Centro Cultural y Artístico de Zamora, A.C. (no recuerdo con exactitud el año de fundación, ese rigor se lo dejo a los que hacen historia y al acta constitutiva que por allí en algún lugar de Zamora alguien debe tener, quizá Salvador Garibay Sotelo, yo solo describo una semblanza real, no imaginaria de personas y hechos que fueron en algunos de los dos años referidos), bueno ya justifiqué mi falta de memoria.

Fuimos 18 los que fundamos el CCAZ, una mujer y 17 varones durante los años referidos del siglo pasado, ya lo expresé en el párrafo anterior. Seis de las personas fundadoras, ya abandonaron esta carpa teatrera de la vida, yéndose a otras dimensiones desconocidas y quizá más interesantes que esta carpa teatrera de la vida real, en la que los sainetes y las farsas predominan. Doce aun vivimos en dicha carpa, no se si chocheando algunos pero… aquí estamos. (Quiero aclararte Arcadio, que cuando me refiero a la carpa teatrera de la vida, si lo digo peyorativamente, mas no cuando me refiero a las carpas teatreras que existieron en nuestro país a las que les recuerdo con cariño y les guardo absoluto respeto dentro de mi profesión que es esa; el TEATRO).

Dicha asociación fue gestada, cuidada y parida a la luz pública, jurídicamente, en El garabato, el “antro de vicio” que así le apodaron algunas de las buenas conciencias zamoranas de la época.

El licenciado Fernando Herrera Bañuelos fue el partero legal y nosotros sus ayudantes. Todos estábamos el día que nació la criatura cultural, sentados alrededor y en paralelo de las mesas dispuestas juntas (todas las que había en la parte baja del recordado garabato), con 18 sillas para estar sentados los 17 varones y la única mujer fundadora.

Herrera Bañuelos estaba de pie en una de las cabeceras de la fila de mesas, dando lectura al estatuto jurídico, mencionando el nombre que llevaría legalmente la criatura recién nacida, fungiendo como padrinos y testigos de honor las 17 personas que estábamos sentadas, y él mismo de pie muy risueño. 18 en total, que fueron: (Por riguroso orden alfabético)

1. Alfonso Pérez Ayala. Locutor, periodista, buen declamador y también buen amigo de la pandilla. (Aun trabaja dentro de su profesión de comunicador. Nos saludamos por nuestra levítica Zamora de vez en vez).

2. Alfonso Verduzco Pardo. El joven teólogo en pastoral. El famoso cura “progresista” que Carlos Méndez me presentó. Alfonso fue el “mesenillas” aglutinador de cabroncitos como él les decía a los jóvenes del MEP. (Nos vemos y saludamos con cierta frecuencia ya medio chocheando ambos).

3. Conrado González Leyva (GL.Conrado). Dueño a mucha honra, del “antro” El garabato. Aprendiz de la vida de todo lo que quise y pude en ella, y en mi vocación, con algunos de los mejores maestros del momento, así como amigos y amigas dentro de las artes todas, a quienes respeté y les aprendí mucho, que ahora trato dejar a los demás, hasta el último suspiro que tenga de vida.

4. Eugenio de Aguinaga Herrera (q.e.p.d.). Hijo del Ingeniero José de Aguinaga. Los dos padre e hijo tocaban el piano maravillosamente, siempre risueños y con el ánimo en alto frente a la vida. También interpretaban con el serrucho de carpintero algunas melodías clásicas.

5. Fernando Herrera Bañuelos (q.e.p.d.). El abogado amigo del grupo, partero y hacedor jurídico de la criatura llamada CCAZ, A.C., concebida y amamantada por los 17 padrinos y una única madrina, 18 en total.

6. Francisco Elizalde García. (q.e.p.d.) El vate zamorano reconocido más allá de nuestras fronteras por su poema “Ángeles de la muerte”. Locutor y cronista de Zamora por varios años hasta la fecha. (Oí o leí que ya lo jubiló el gobierno michoacano, no se. Nos vemos y platicamos, recordando algunos hechos, cuando se puede).

7. Gregorio Álvarez Victoria (q.e.p.d.). “El señor obispo” mote que le pusimos algunos de sus amigos por su carácter bonachón eclesial. Ex gerente de la cámara de comercio de Zamora, actor, dicharachero y gran amigo. (Siempre nos hacia recordar al tabernero de Jacona el Gordo , a quien Goyo imitaba muy bien)

8. Isidro Juárez Rangel. (q.e.p.d.) Extraordinario literato y poeta zamorano. Muy modesto y sencillo como persona. Ganador de varios juegos florales en la república mexicana y también reconocido fuera de nuestras fronteras. (Este año le editan una antología. Nos vemos seguido para ello pues yo lo llevo a Morelia)

9. Jaime Maciel Vega. Cantante zamorano, promotor musical por siempre en Zamora. Creador a finales del siglo pasado de la -Escuela de música municipal de Zamora- Luchando siempre por ella, me consta porque coincidimos en Morelia para lo mismo; las artes, él por la música y yo por el teatro.

10. Jesús Gómez Ayala. Organista y pianista. El mecenas mayor del CCAZ pues mientras la mayoría aportábamos centavos para cooperar en los eventos que hacíamos o traíamos, Jesús aportaba varios pesos por evento. Raúl Velazco lo impulsó mucho como organista en su programa SIEMPRE EN DOMINGO en TELEVISA.

11. José de Aguinaga Guerrero (q.e.p.d.). Un gran amigo, ingeniero de profesión y pianista por gusto, amante del arte, y con un extraordinario don de gente. Padre de Eugenio del mismo apellido ya referido antes.

12. José Carlos Méndez Trujillo. (q.e.p.d.) Querido sonsacador de este teatrero para regresar a Zamora del DF. Exlíder estudiantil en la prepa de las monjas en Zamora. Gran amante del cine la y teatro en su juventud, con gran gusto por la buena lectura. Hombre muy preparado intelectualmente, Terminó su licenciatura en letras en la Universidad de Nuevo León, misma instancia donde labora. (Nos escribimos y nos vemos año tras año que viene a Zamora)

13. José Mª Campos Ramírez. Profesor de primaria y secundaria ya jubilado, quien me visita a Jiquilpan de vez en cuando. Nos saludamos y recordamos aquellos años. Vive en su tierra natal Santiago Tangamandapio.

14. José Solís Estrada (q.e.p.d.). Buen amigo personal, compositor y caricaturista zamorano, autor de la famosa “Carita de palo” que traían en su repertorio, -La sonora santanera- de aquellos tiempos.

15. Mª Elena González Navarro. La dinámica “Güera González”, muy querida por todos, la duranguense-zamorana y excelente joven actriz, única fémina cofundadora del CCAZ. (No sé de ella)

16. Rafael Rodríguez Álvarez. (q.e.p.d.) “Rafita” para todas y todos los teatreros (teatristas ’pa los puritanos del lenguaje). Ingeniero Físico matemático de profesión y gran actor por vocación. Conocido en sus clases de prepa como el “Profe. Rafa”. Hace unos días estuvo en casa y dialogamos de… antaño, de recuerdos pues. Rafa frisa ya los 76 años.

17. Salvador Garibay Sotelo. Historiador y periodista zamorano, ya jubilado como docente de la Universidad Michoacana. Incursionó en la actuación en el grupo. Es guardián celoso de todo lo que se realizaba, cuenta con un acervo histórico del MEP, del teatro, del CCAZ y más cosas de Zamora. (Habló y estuvo presente en Morelia en la presentación que hizo Luis de Tavira de mi libro Teatro y…vida)

18. Sadot Valdivia Rodríguez (q.e.p.d.) Locutor, declamador y buen versero y amigo. Pero también era “buenero” (palabra ésta que mencionaba mucho Jorge Hurtado Castellanos), para la cacería de güilotas. Me comentó Rafa Rodríguez ya hace tiempo, que había falleció Sadot.

Estas 18 personas mencionadas fueron las fundadoras y causantes de que existiera el centro cultural y artístico referido, nacido en el antro de perdición llamado El garabato según algunas lenguas zamoranas (buenas conciencias) de las mencionadas fechas.

La intensión cultural y artística del centro, fue tomando fuerza poco a poco Arcadio, no fue de sopetón, y como mencioné líneas antes, duró hasta que pudimos sostenerlo $$$ pues no teníamos apoyo de nadie, institucionalmente hablando, absolutamente de nadie.

Al describir líneas atrás en el número (11) al inge de Aguinaga, me acordé de uno de sus tantos detalles. Detalle éste que nunca se me olvida y que te cuento porque ya no existe esa calidad de personas en la levítica de los Godos, nuestra querida tierra. Va antes un brevísimo preámbulo al detalle en si del inge.

En otra de esas noches bohemias antes de la relatada con Mary líneas atrás y antes de dar a luz a la antedicha asociación, nos quedamos hasta el amanecer, Paco Elizalde, y creo que Carlos Méndez (no recuerdo bien si fue él u otra persona) y yo, tomando tinto botella tras botella en la puerta y dentro de mi cuarto-estudio en la parte alta del garabato. Estábamos libando y dialogando de todo entre trago y trago, de literatura, poesía, teatro, de las musas del Olimpo, de las féminas de Zamora, de cine, de los pinches moscos que de vez en vez nos picaban y… de la encomienda elizaldeana surgida en un momento dado esa misma noche-amanecer de parte de Paco que vio que saqué unas hojas escritas de mi camastro, y en ese momento surgió su encomienda que fue la de guardar y proteger su obra poética, me dijo, bajo la amplia caja del dicho camastro, que fue hecho de parota por el ingeniero José de Aguinaga para guardar mis libros y escritos y sobre el cual yo dormía, pues tenia una colchoneta y un sarape de Saltillo encima. Y si, toda la obra escrita de Paco entre cuadernos y hojas sueltas que eran bastantes, me la llevó después y delante de él, se guardaron en dicho mueble pues.

Foto del archivo de glc. El inge de Aguinaga tocando en su serrucho una melodía de Vivaldi en El garabato después de inaugurarlo. Primer lustro de los años 60s.

El camastro, fue un cómodo y buen invento del inge, persona muy apreciada por el que esto escribe. Cuando me hizo los enceres para el café El garabato; la barra de trabajo más la de caja o administración y mi camastro, de parota los tres, hechos exclusivos, decía él, para el café garabato (lugar que a él le fascinaba), y pues resultó que dichos enceres les gustaron a muchas y muchos parroquianos del café y querían que el ingeniero les hiciera algo igual. El inge, nunca quiso complacerlos, siempre les decía que esos muebles fueron exclusivos del Café El garabato, “mi café”, decía él muy orondo. En una ocasión me afirmó. -Mire Conrado yo no soy poeta, ni teatrero, ni músico. Solo me gusta tocar el piano y mi serrucho con el que trabajo en mi carpintería y… apoyar a mis amigos dedicados a todas las artes-

¡Que tal! ¡Que persona! ¡Que amigo! ¡Que don de gente ¡ y… ¡que sensibilidad de hombre cabal! Este gesto y afirmación del inge de Aguinaga creo que sería un ejemplo a seguir de los zamoranos actualmente. Porque ahora amigo Arcadio, ya no hay hombres-personas-humanas-sensibles, como el inge, y como lo fue también mi entrañable y muy querido y respetado amigo, Jorge Hurtado Castellanos y otros mas de nuestra época, por hablar de personas que quisieron a Zamora mucho. Ahora existen solo, machos-personas-procaces-sensibleros, que además les importa un cacahuate, culturalmente hablando, nuestra Zamora. Claro que existen muchas excepciones, pero la mayoría son los descritos, actualmente.

Continuará en la quinta parte...