sábado, 29 de agosto de 2009

359. LA ECONOMÍA Y USTED

Por Eliseo Castillo A.Economista analítico.Desde Morelia, Michoacán.México. ParaTenepal de CACCINI
RECETA PARA SALIR DE LA CRISIS

VIDAS PARALELAS... PARA VIVIRLAS

Nuestras vidas son caminos,
son huellas de haber andado,
señales y marcas de pies cansados,
de labios vividos... a fuerza de usarlos,
amor, amada, a la distancia,
siempre a la distancia
nuestras vidas son caminos
mujer... hombre... deseo... abrazo,
son un grito desesperado,
mujer... hombre asidos de las manos
empecinados en fundir el rumbo.

eliseo.

Después de algunos comentarios en relación a la columna de la semana pasada debo reconocer que, así como recibí buenos calificativos , de la misma manera me criticaron mi actitud ruda contra la derecha gobernante; de alguna forma me acusaron de no quererlos y usar la columna para solamente criticarlos. Podría decir que no es cierto, que no es mi intención ir contra la derecha, sin embargo, si hemos de ser sinceros, un espectador puede ver de manera más objetiva que quien escribe respecto a determinados temas, de esta manera se acepta la critica, se agradece la observación, y de la misma manera celebro los comunicados de personas que se identifican con lo que escribo y me recuerdan que esperan algo más la semana siguiente. Para todo mi respeto, y para los últimos mi afecto personal.

Decíamos la semana pasada que las propuestas de Política Económica ,tan vilipendiadas en aquel fatídico 2006 y hasta la fecha, tan sólo por el hecho de ser propuestas del llamado PEJE, otros lo llaman simplemente "loco tropical" , desquiciado....y otras linduras; para desgracia de todos ellos, terca que es la realidad, resulta que las economías del primer mundo, ese que tanto admiramos, envidiamos y necesitamos, está instrumentando un programa que más se parece a dichas propuestas que a lo que propone la llamada ortodoxia política. Por ejemplo, nos la pasamos hablando pestes de los gringos...pero al mismo tiempo soñamos con irnos al norte a trabajar para ellos y mejorar nuestra economía y estatus, luego cuando tratamos de justificar nuestra ineficacia ante la crisis afirmamos que saldremos adelante en el momento en que ellos recuperen su crecimiento. Reconocemos y admiramos la pujanza de la segunda economía más grande del mundo: Japón, pero sabemos poco de su crisis que lleva casi diez años y hasta hoy parece que ha logrado reordenar su economía hacia el crecimiento, de la misma manera no escatimamos elogios para la Europa desarrollada, y la vemos como el desiderátum mexicano (perdón por la payasada, solo significa lo deseado) pero al mismo tiempo entendemos que resulta complicado llegar a ser como ellos.
Como puede ver, le pinté un mapa con tres regiones o economías que representan el ejemplo a seguir del mundo entero, no sólo de los mexicanos, ellos están enfrentando la crisis y luchando por no perder mucho en la misma, y , según la estadística, las tendencias son a que de verdad lo están logrando; por ejemplo, Japón por fin está logrando un crecimiento en su economía, Estados Unidos al parecer ya frenó la caída y se prepara para reordenar el desorden y el tiradero y Europa sigue haciendo un gran esfuerzo para salvar la planta laboral. Ahora bien...¿Por qué los cito de esta forma... ? muy simple, por la sencilla razón de que todos ellos están tomando riesgos parecidos a los que se propone desde la izquierda mexicana; ojo, ya no cito a López Obrador, ni falta que hace, usted solito(a) lo tendrá que hacer al leer lo que le informaré.... Estados Unidos propone políticas fiscales sociales, seguro de salud de cobertura social, devolución al que gana menos, y una política de intervención y salvamento del Estado en favor de las empresas en problemas; de hecho el nuevo socio mayoritario del City Group (Banamex es de ellos) es el gobierno que encabeza Obama; ni que decir de General Motors, al mismo tiempo se esta diseñando una ley sobre salarios dignos que nos vendría a la medida en México para cierta pandilla de vividores del poder público y privado.
Por su lado, la Unión Europea tiene un reglamento de funcionamiento de sus economías nacionales; cada gobierno tiene permiso de manejar un presupuesto en donde se les otorga el derecho de operar un déficit de hasta el 1.5% del PIB; eso es un derecho llamémosle regular, sin embargo la mayoría de ellos está usando déficits públicos mucho mayores de los permitidos; le cito solamente el caso de sus dos economías más grandes: Alemania está manejando un déficit público de casi 4%; mientras que Francia, la segunda mas grande de Europa (quizá de la mano de Inglaterra) aplica un déficit presupuestal de más del 7.5%.
Por último citemos el caso de la segunda economía del mundo, Japón tiene una deuda pública tan grande , que todo el PIB mexicano apenas representa cerca de un 14% de la misma; para que me entienda, por cada peso que tiene de riqueza, debe un peso con cuarenta y cinco centavos, dicho de otra manera, la crisis la han enfrentado usando la deuda pública, y no lo olvide, hablamos de la segunda economía más grande del mundo, cinco veces más grande que la nuestra.
¿Qué tienen en común todos ellos...? que han aplicado políticas públicas apoyadas en el gasto público y un estado intervencionista que vigila, regula, apoya, promueve y a veces rescata al sector empresarial; la finalidad es crecer, mantener el empleo y mejorar los salarios, la meta final es crecer y desarrollarse. Esa es la idea que en el gobierno mexicano no cabe porque se considera que es una política populista arrastrar déficits públicos y políticas de apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, México y Colombia son los únicos países que siguen aplicando un modelo de derecha privatizador que no hace lo suficiente para despegar del estancamiento a la economía; desgraciadamente son los dos países mas violentos del continente, donde el narcotráfico se apodera de gran parte de la vida nacional; donde la emigración es una solución al desempleo y los salarios bajos, y donde está prohibido el lema lógico enarbolado por el peje "por el bien de todos , primero los pobres", que no es mas que una forma parecida de decir lo mismo que Lula en Brasil..."Primero la comida para los brasileños"
¿Y dónde está la diferencia en todo esto...? muy simple, en que las medidas que se usan en Europa, Estados Unidos y Japón son las adecuadas dado el momento que requiere políticas keynesianas para rescatar la planta productiva y llevarla a mantener su planta laboral, no hay peor enemigo que la imbecilidad y la ortodoxia en tiempos de crisis; por eso ellos tratan de salir adelante con programas lógicos; nadie los acusa de populistas y están haciendo su trabajo; Lula , poro su lado se encuentra en la cima de popularidad en Brasil, en estos momentos es de los líderes más carismáticos del mundo, y Brasil es sin duda, la economía más fuerte de Latinoamérica; de candidato fue acusado de populista... hoy es un semidiós de la política mundial. En cambio en Colombia, más que nunca se ha convertido en abastecedor de cocaína y drogas anexas, de territorio para que los Estados Unidos instalen sus bases militares para atacar a Venezuela y generar la próxima guerra, de lo mas absurda entre estos vecinos (Venezuela y Colombia) según los intereses del gobierno norteamericano. En cambio, el gobierno mexicano sigue sin reaccionar esperando que ellos, los que sí están intentando sacar adelante sus economías vengan a rescatarnos por medio de sus inversiones y sus compras de nuestros productos.
¿Entiende usted el dilema de las recetas para salir de la crisis? no podemos criticar las políticas absurdas del no hacer nada, y si proponemos otra cosa somos populistas, mientras que los países desarrollados al hacer algo parecido a nuestras propuestas son vistos como progresistas, modernos e inteligentes. Por cierto la mitad de los municipios del país, como 2500, están casi quebrados, pero ¡qué importa...que el mercado se encargue de salvarlos...o el espíritu santo!
¿Qué le parece este juego de locos...? donde cada año se van casi medio millón de mexicanos al norte o a intentar pasar la frontera, donde el narco se apropia de nuestra seguridad y confianza...y donde , según el diario el Financiero , hasta el martes 25 de agosto de 2009 van ejecutados 13,378 personas en este sexenio que no ha cumplido tres años...pero que en la práctica terminó hace tiempo.
¡Y sin embargo la vida tiene que seguir!
Un abrazo.
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1 comentario:

  1. UF, TRISTE PERO CIERTO, NIQUE DECIR.
    UN ABRAZO.
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martes, 25 de agosto de 2009

358. EDUARDO GALEANO. Disculpen la molestia *


* Tomado del diario LaJornada


Eduardo Galeano
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Quiero compartir algunas preguntas, moscas que me zumban en la cabeza.
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¿Es justa la justicia? ¿Está parada sobre sus pies la justicia del mundo al revés? El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecía, más bien, una condecoración?

¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentío y legalizó la tortura y mandó aplicarla?
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¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?

Según la revista Foreign Policy, Somalia es el lugar más peligroso de todos. Pero, ¿quiénes son los piratas? ¿Los muertos de hambre que asaltan barcos o los especuladores de Wall Street, que llevan años asaltando el mundo y ahora reciben multimillonarias recompensas por sus afanes?
¿Por qué el mundo premia a quienes lo desvalijan?

¿Por qué la justicia es ciega de un solo ojo? Wal-Mart, la empresa más poderosa de todas, prohíbe los sindicatos. MacDonald’s, también. ¿Por qué estas empresas violan, con delincuente impunidad, la ley internacional? ¿Será porque en el mundo de nuestro tiempo el trabajo vale menos que la basura, y menos todavía valen los derechos de los trabajadores?

¿Quiénes son los justos, y quiénes los injustos? Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?

¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de crimen organizado?

Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.

Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina 3 millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren 15 niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?

¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?

¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.

Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.

Eduardo Galeano durante la firma de ejemplares
de sus libros en la ciudad de México, el pasado 3 de abril
Foto Yazmín Ortega Cortés

En el mundo al revés, dan miedo hasta los más elementales actos de justicia y sentido común. Cuando el presidente Evo Morales inició la refundación de Bolivia, para que este país de mayoría indígena dejara de tener vergüenza de mirarse al espejo, provocó pánico. Este desafío era catastrófico desde el punto de vista del orden racista tradicional, que decía ser el único orden posible: Evo traía el caos y la violencia, y por su culpa la unidad nacional iba a estallar, rota en pedazos. Y cuando el presidente ecuatoriano Correa anunció que se negaba a pagar las deudas no legítimas, la noticia produjo terror en el mundo financiero y el Ecuador fue amenazado con terribles castigos, por estar dando tan mal ejemplo. Si las dictaduras militares y los políticos ladrones han sido siempre mimados por la banca internacional, ¿no nos hemos acostumbrado ya a aceptar como fatalidad del destino que el pueblo pague el garrote que lo golpea y la codicia que lo saquea?

Pero, ¿será que han sido divorciados para siempre jamás el sentido común y la justicia? ¿No nacieron para caminar juntos, bien pegaditos, el sentido común y la justicia? ¿No es de sentido común, y también de justicia, ese lema de las feministas que dicen que si nosotros, los machos, quedáramos embarazados, el aborto sería libre? ¿Por qué no se legaliza el derecho al aborto? ¿Será porque entonces dejaría de ser el privilegio de las mujeres que pueden pagarlo y de los médicos que pueden cobrarlo?

Lo mismo ocurre con otro escandaloso caso de negación de la justicia y el sentido común: ¿por qué no se legaliza la droga? ¿Acaso no es, como el aborto, un tema de salud pública? Y el país que más drogadictos contiene, ¿qué autoridad moral tiene para condenar a quienes abastecen su demanda? ¿Y por qué los grandes medios de comunicación, tan consagrados a la guerra contra el flagelo de la droga, jamás dicen que proviene de Afganistán casi toda la heroína que se consume en el mundo? ¿Quién manda en Afganistán? ¿No es ése un país militarmente ocupado por el mesiánico país que se atribuye la misión de salvarnos a todos?
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¿Por qué no se legalizan las drogas de una buena vez? ¿No será porque brindan el mejor pretexto para las invasiones militares, además de brindar las más jugosas ganancias a los grandes bancos que en las noches trabajan como lavanderías?

Ahora el mundo está triste porque se venden menos autos. Una de las consecuencias de la crisis mundial es la caída de la próspera industria del automóvil. Si tuviéramos algún resto de sentido común, y alguito de sentido de la justicia, ¿no tendríamos que celebrar esa buena noticia? ¿O acaso la disminución de los automóviles no es una buena noticia, desde el punto de vista de la naturaleza, que estará un poquito menos envenenada, y de los peatones, que morirán un poquito menos?

Según Lewis Carroll, la reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas: –Ahí lo tienes –dijo la reina–. Está encerrado en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final.

En El Salvador, el arzobispo Óscar Arnulfo Romero comprobó que la justicia, como la serpiente, sólo muerde a los descalzos. Él murió a balazos, por denunciar que en su país los descalzos nacían de antemano condenados, por delito de nacimiento.

El resultado de las recientes elecciones en El Salvador, ¿no es de alguna manera un homenaje? ¿Un homenaje al arzobispo Romero y a los miles que como él murieron luchando por una justicia justa en el reino de la injusticia?

A veces terminan mal las historias de la Historia; pero ella, la Historia, no termina. Cuando dice adiós, dice hasta luego.