martes, 1 de junio de 2010

642. UN ENSAYO SOBRE BENITO JUÁREZ.

Del Mtro. Ernesto Reyes Flores.
Desde Morelia,
Michoacán.
México

• Gobierno del Estado de Michoacán
• LXX Legislatura
• Supremo Tribunal de Justicia del Estado
• H. Ayuntamiento de Morelia
• Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
• Gran Logia Michoacana “Lázaro Cárdenas”
• Sociedad de Nicolaitas Exalumnos UMSNH
• Generación de Abogados “Benito Juárez”
• Asociación Civil Michoacana “Cuerauaperi”
• Muy Respetable Gran Logia Michoacana “José María Morelos”
• Muy Respetable Gran Logia Michoacana Femenil “Tarazcua”
• Muy Respetable Gran Logia Michoacana “Melchor Ocampo”
• Muy Respetable Gran Logia Michoacana “Bandera de México”
• Muy Respetable Gran Logia Michoacana Lautariana de México
• Sociedad de Geografía y Estadística de Michoacán
• Sociedad Cultural “Miguel Hidalgo,”A.C.
• Instituto Juárez
• Avanzada Liberal Democrática.

Ernesto Reyes Flores
Domicilio: Calle Zodiaco #82
Fraccionamiento Cosmos, C.P. 58050,
Morelia, Michoacán.
TEL. 334-51-60

CONCURSO ESTATAL DE ENSAYO
Sobre la figura de Don Benito Juárez García, su vida y su obra.

15 de julio de 2006, aniversario del triunfo de la República y la reinstalación de los Poderes de la Unión (1867).

BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DEL “BENEMERITO DE LAS AMERICAS”
(1806-2006).

ÍNDICE CONTENIDO

• Presentación
• Introducción
• Desarrollo
• Conclusión
• Bibliografía

INTRODUCCIÓN:

En atención a la convocatoria que hace el Comité Estatal Pro Festejos del Bicentenario del Natalicio de Don Benito Juárez García, me permito poner a su digna consideración, la presentación de este documento que muestra en mi opinión, la personalidad del que fuera el defensor de la República y que encarno a la misma; con la finalidad de obtener una visión actual, sobre la vida y obra del indígena, del político, del estadista, del liberal, del demócrata, del hombre; que enfrento toda clase de obstáculos y que salio avante, con lo cual trasciende tiempo y espacio, para dejar un ejemplo de lo que debe ser y hacer un hombre en toda la extensión de la palabra.

“Gracias a Juárez, la lucha de México por la liberación y la reforma creció hasta que pasó a formar parte del interminable y penoso progreso de la humanidad hacia sus mejores metas. Confiaba en que la humanidad se fijaría las metas más altas y las alcanzaría a su debido tiempo. Juárez, que era zapoteca, se hizo mexicano y acabo por convertirse en uno de esos personajes que no pertenecen a una sola nación ni a una sola época. Juárez es indestructible por que llevaba en sí lo inalcanzado”.
Helen Augur. (1)


Juárez, tuvo en Guillermo Tell un símbolo de ejemplo a seguir, este legendario patriota suizo del siglo XIV, a quien se atribuye la liberación de Suiza del despotismo austriaco. Según la tradición, Tell se negó a saludar a Gessler, el despótico gobernador austriaco de su cantón, Uri. Entonces Gessler ordenó a Tell que disparara una flecha a una manzana colocada en la cabeza de su hijo menor. Tell logró la proeza, pero declaró que si hubiera matado a su hijo hubiera hecho lo mismo con Gessler. Tell fue detenido, pero escapó mientras era conducido a la cárcel; después tendió una emboscada al gobernador y lo mató. Se dice que fue la chispa que hizo surgir la sublevación de los suizos contra sus gobernadores austriacos, provocando la unificación y la independencia de la Nación Suiza. Ciertamente, Benito Juárez encarna al Guillermo Tell mexicano, lo hace vivo y real, provocando la unificación de los mexicanos en contra de la Dictadura, de un Imperio extranjero, de la reacción y de la traición.
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(1).GENIOS Y LIDERES DE LA HISTORIA, volumen III, Promociones Editoriales Mexicanas, S.A. de C.V., Impreso en Artes Graficas Grijelmo, S.A., Bilbao-España, Juárez, Ivie E. Candenhead Jr., versión especial autorizada por el Colegio de México, Traducción Josefina Anaya, pp. 149.

México durante el Siglo XIX, es decir la primera parte de nuestra vida independiente, era carente de un Estado de Derecho concreto, si bien es cierto que existía ya la Constitución de 1824, constantemente era desconocida, modificada, transgredida; por este motivo el poder era ejercido por los Jefes Políticos regionales, ellos eran los que en un lapso de tiempo considerable, mantuvieron unido nuestro país, el precio era la existencia de privilegios de estos mismos; por consecuencia lógica, un vació de poder a nivel nacional y la falta de cohesión como país, lo cual nos hacia presas fáciles de las ambiciones expansionistas de potencias europeas y de nuestro vecino del norte; ya en 1847 habíamos sufrido la intervención extranjera y la perdida de mas de la mitad de nuestro territorio, además de los grupos de salteadores surgidos por todo el país a raíz del caos. El Poder Ejecutivo fue siempre limitado por la Ley, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, Anastasio Bustamante, y Valentín Gómez Farias, solo se pudieron gobernar con poderes extraordinarios. El Congreso de la Unión invadió el ámbito de competencia del Poder Ejecutivo, declarando presidentes y destituyéndolos.

Debo mencionar que, aunado a lo anterior, la gran diferencia social, la injusta repartición de la riqueza y la situación económica en la que se encontraba el naciente país, además de la mala administración de los recursos públicos, hicieron fracasar a toda forma de organización política.

México necesitaba de Instituciones fuertes, formadas por hombres con visión a corto y largo plazo, de un Proyecto de Nación, que solo un Estadista podía vislumbrar, por consecuencia se necesitaba una Presidencia fuerte que diera unidad a la Nación dispersa, cierto es que faltaba una Constitución que diera forma y fondo, a este deseo de unificar el nuevo país; así mismo, faltaba también el sentimiento de unidad, de ser mexicano, la generación de Juárez se encargo de entregar para la posteridad una Carta Magna (1857) y el espíritu de ser mexicano; los hombres, su obra y las contrariedades que sucederían en esos momentos, darían unidad y coherencia a nuestra Nación.

Aspirábamos a una Constitución donde quedara en forma concreta y formal, asuntos tan importantes como; la forma de organización política, la forma de gobierno, la construcción y andamiaje Estatal, la forma de Administración Pública, la división de poderes, la forma de sucesión en el poder político; los derechos y obligaciones de los individuos, reconocidos como ciudadanos. Es pues la Constitución Política, el Marco Legal llamado Estado de Derecho; es la plataforma político, social y económica, bajo la cual se llevaran a cabo las actividades de interrelación de los ciudadanos, para que la convivencia sea civil, pacifica y tolerante. Sobre todo que se estipulara de forma concreta, la Soberanía de la Nación y las libertades individuales como; la libertad de pensamiento, de credo, de expresión, de prensa, en fin, una serie de derechos que en ese momento todavía no se encontraban de manera escrita en una Constitución Política, mas aun, los derechos y obligaciones no eran practicados y ejercidos por los habitantes de este nuevo País; existía un ESTADO DE EXCEPCIÓN, lo que generaba una desigualdad ante la Ley, desigualdad económica, causantes de un promedio de vida miserable, de una violencia generalizada, de un común desacuerdo con lo que sucedía con la pugna por el poder político.

Todo esto era resultado de nuestro proceso histórico, trescientos años de colonia y una reciente guerra de Independencia. Daban como resultado que los nativos fueran despreciados y abusados. Juárez siendo Indio zapoteca puro, dicho sea de paso; en una sociedad racista, recibió la educación hispana que supo aquilatar y acrecentar, para catapultarlo a las alturas.

La vida de Don Benito Juárez esta ligada intrínsecamente a la historia Constitucional de nuestro país, por lo tanto es necesario observar de donde provenía la herencia jurídica del México Independiente. “Los Tratados de Córdoba”, traen como consecuencia la instalación de el primer Imperio, la primera República y la posterior Dictadura, una lucha constante entre liberales y conservadores por el poder político del nuevo país; Juárez al darse cuenta de esto, se involucra con su tiempo y espacio, haciendo congruente su accionar, con su pensar y sentir.

Luego entonces, una revisión a la situación jurídica de México, bastara para hacer una real dimensión del gigante en el que se convertirá Juárez, al concretar todo un proceso jurídico que comenzó con las Leyes Liberales de Cádiz.

Debo señalar, que siempre actuó apegado a Derecho, con respecto absoluto del mismo, bajo el Imperio de la Razón; sin embargo sabía que la Justicia esta por enzima de cualquier ley humana, por lo tanto cualquier Ley que no es justa, se debe cambiar, por el bien de la misma sociedad que da razón, sustento y fundamento, a la misma Ley.

Primeramente, recordemos que a raíz de la crisis política posterior a la invasión napoleónica, el gobierno español, nacido de la resistencia contra Francia, se organizó un Congreso Constituyente que se reunió en Cádiz en 1811. A él acudieron 17 diputados de la Nueva España que participaron en la elaboración de la Constitución Política española, esta representación fue minoritaria, reflejándose en leyes injustas.

Dicha Constitución Liberal, se firmó el 17 de marzo de 1812. Los representantes consiguieron la igualdad jurídica entre los habitantes de España y los de sus colonias. La Constitución fue proclamada en la Nueva España el 30 de septiembre de 1813. La constitución establecía un gobierno centralista y no incluyo la libertad de comercio que deseaban los habitantes de Nueva España, por lo que se generalizo el rechazo.

Cuando Fernando VII regresó al trono, restauró la monarquía absolutista y el 4 de mayo de 1814 derogó la Constitución. En 1820 una revolución liberal le obligó a instaurarla de nuevo. En la Nueva España el virrey Apodaca se negó a acatarla. Cuando el gobernador Dávila proclamó el orden constitucional en Veracruz, Apodaca la restableció en todo el territorio. Para entonces, la guerra por la Independencia ya estaba en la etapa final, únicamente señalare que la Constitución de Apatzingán ya se había promulgado en 1814.

El virreinato estaba en su etapa final, después de la guerra por la independencia, la productividad se había reducido a la mitad, se rompió la Institucionalidad, además de que estaba en bancarrota la hacienda publica, con estos acontecimientos se rompe la relación entre el centro y la provincia, esto provoca grandes divisiones que tardaran mucho tiempo en restaurarse, aun hoy seguimos tratando de disiparlas.

A este respecto, solamente los hombres que tienen conciencia de sí y de su contexto histórico, saben la trascendencia de sus actos, esto es, saben de la importancia del papel que tienen que desempeñar en el momento mismo en el que viven.

Este es el caso de un hombre de su tiempo, (como lo fue Juárez), el autoproclamado “Siervo de la Nación”; el cura de Carácuaro, Morelos. El 22 de octubre de 1814 se promulgo en Apatzingán el Decreto Constitucional para la Libertad de América Mexicana, redactado a la sombra de José Maria Morelos y Pavón por Carlos María de Bustamante, José Manuel Herrera y Andrés Quintana Roo.

Sus ideas centrales eran la libertad individual, la soberanía y el principio de división de poderes. El Congreso que lo emitió no tenía plataforma jurídica para elevarlo al rango de ley. Con la culminación de la guerra de independencia, México inicio su propia historia constitucional.

La Constitución de 1824: Después del triunfo del plan de Iguala y los tratados de Córdoba, los conservadores, los de derecha, acordaron establecer una monarquía constitucional en México. En 1822 se instaló un Congreso que proclamó emperador a Agustín de Iturbide y que luego fue disuelto por el mismo. El Plan de Casa Mata derrocó al emperador de opereta y exigió la reunión del Congreso, que quedo reinstalado el 5 de noviembre de 1823. El 31 de enero de 1824 se promulgó el Acta Constitutiva de la Nación Mexicana. El texto, de claro contenido republicano, federalista y liberal, se mantuvo vigente sin enmiendas hasta 1835.

“Muchos consideraron a la Constitución de 1824 una copia de la de Estados Unidos, pero la mexicana resultó ser mas radical por el peso del regionalismo, que desconfiado de la ciudad de México, estableció la soberanía de los estados y limitó el poder del gobierno federal que resulto débil, al habérsele arrebatado el poder fiscal sobre los ciudadanos”(2).

La Constitución de las Siete Leyes: en 1835, a instancias de un conservador de clásico perfil; Antonio López de Santa Anna, (oportunista y corrupto), se reunió un Congreso Federal para revisar la Constitución de 1824. En 1836 se promulgó la Constitución de las Siete Leyes. Su esencia conservadora puso freno a las ideas reformistas del momento. Los conservadores defendían los privilegios del Estado y apoyaban a la monarquía. Y como cualquier ideología conservadora, no se quería el cambio, ni las reformas; como ejemplo en la última sección del documento prohibían cualquier enmienda antes de transcurridos seis años.

En 1839 las revueltas y levantamientos en todo el país exigieron que se reformaran las Siete Leyes. Con ese fin fue nombrada una comisión que redactó las Bases de Organización Política de la República Mexicana, de carácter liberal. Los debates fueron conflictivos, pues como siempre, los conservadores las consideraban contrarias a la religión. Las bases orgánicas se aprobaron el 14 de julio de 1843 con la posibilidad de sufrir enmiendas. Estuvieron vigentes por tres años.

Dicho lo anterior, la primera etapa de la vida independiente de nuestro país fue bastante conflictiva, no existía un proyecto de Nación único, mientras unos veían en el centralismo una forma de gobierno, que daba las garantías necesarias para seguir teniendo los privilegios de poder; otros le daban al federalismo una suerte de antídoto en contra de los constantes movimientos separatistas, los regionalismos, los caudillos, los caciques; existía un real vació de poder político, aunado a la falta de una forma concreta de Ley, una Constitución que diera no solamente forma, sino fondo a la estructura de organización política en México.
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(2). JUÁREZ EL REPUBLICANO, Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, Impreso en Talleres de Reproducciones Fotomecánicas, S.A. de C.V., México 2005, Josefina Zoraida Vázquez, El Colegio de México y Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, pp. 28.


Mucho tiempo, el país estuvo dominado por estos Jefes Políticos, un ejemplo de esto fue Juan Álvarez en Guerrero, quien había luchado en la Independencia, por lo mismo con una larga experiencia político, militar. Este personaje combatió, tanto el autoritarismo monárquico de Agustín de Iturbide, como el aristocrático de Anastasio Bustamante y de Antonio López de Santa Anna. En 1850 fue elegido gobernador de Guerrero y en 1854 proclamó el Plan de Ayutla, que pondría fin a la dictadura de Santa Anna. Elegido presidente del país en 1855, renunció al cargo ese mismo año por problemas de salud.

Empuñó de nuevo las armas, junto al presidente Benito Juárez, ante la intervención francesa de 1861. Su patriotismo y entereza le convirtieron en un héroe muy querido por el pueblo. Murió en 1867 en La Providencia (Guerrero). Este personaje también de origen indígena, supo ver en Juárez al líder político, capaz de llevar a cabo las transformaciones requeridas en ese tiempo. Juárez, como ya lo comente, será un eslabón más en la construcción de nuestra nación.

TITULO DEL ENSAYO


DON BENITO PABLO JUÁREZ GARCÍA. BENITO JUÁREZ, SENCILLAMENTE.
(SU VIDA Y SU OBRA)

DESARROLLO

Hijo de campesinos zapotecas, Marcelino Juárez, su padre, y Brígida García, su madre, murieron cuando el tenia escasos tres años. Educado por sus abuelos paternos hasta que murieron y después por un tío, Bernardino Juárez.

Benito, gracias a los constantes problemas desde su nacimiento, genera un espíritu de conquistador, de vencedor y no de vencido, una mentalidad de triunfador, contraria a la tradición de sumisión.

Nació el 21 de marzo de 1806 en la localidad de San Pablo Guelatao, poblado de quizá veinte familias, (en la actualidad, Guelatao de Juárez, en el Estado de Oaxaca y cercano a la capital del mismo nombre). Juárez recordaba que su tío era un hombre severo, duro incluso, pero que hizo comprender a su protegido la importancia de la educación, por lo menos de la capacidad de entender la lengua española. En diciembre de 1818 el joven Juárez decide partir rumbo a la Capital.

Adolescente desconocido en su estado natal, Juárez fue un ejemplo viviente para sus semejantes, de que el deseo, el esfuerzo y la dedicación traen consigo la posibilidad de superación y una vida mejor que la que vivieron sus antepasados; no se limito a vivir, sino hacer lo necesario para ver mas allá de los montes que limitaban el horizonte.

Reconoció que solo en la ciudad podría alcanzar la educación que tanto necesitaba. Sin decir una palabra a su tío, que tal vez hubiera tratado de detenerlo, partió y recorrió a pie los casi ochenta kilómetros de distancia entre el pequeño poblado y la Ciudad Capital; no era el primero, ni tampoco seria el ultimo paso rumbo a la cita con la historia; una vez allí acudió a su hermana, María Josefa, para pedirle ayuda. María, que había ido a vivir a Oaxaca unos años antes, estaba empleada en la casa de Antonio Maza, bondadoso negociante italiano conocido como “El Gachupín” entre sus vecinos, por que creían que era español. Maza, generosamente dio alojamiento a Juárez por algunas semanas. Sorprendido por la gran Ciudad, Juárez trato de integrarse, de manera social, a través del trabajo y el estudio, esa vivacidad y deseo de superación, hacia que las personas cercanas a él, trataran siempre de prestarle ayuda, de acuerdo a las posibilidades de cada quien; contribuyeron para la formación de este hombre.

El 7 de enero de 1819, probablemente por intervención de Maza, Juárez se traslado a la casa pequeña pero atractiva de don Antonio Salanueva. Don Antonio era encuadernador, hombre piadoso, leído y liberal, miembro de la orden seglar de San Francisco, este hombre da los principios del pensamiento liberal, mismos que son acogidos por el zapoteco, como propios. Benito Juárez, como cualquier ser humano, es victima de las circunstancias, esto para bien o para mal, Juárez fue protegido constante por personas que veían en el, a la persona digna de recibir la ayuda necesaria para lograr sus objetivos, al mismo tiempo recibe tal vez desprecios y desaires, lo que no lo hace rendirse ante la adversidad. Es así como se forja y se templa a un ser humano, como las espadas de Toledo, con el fuego, los golpes y el agua.

Salanueva presto su humilde casa y biblioteca, trabajaba y estudiaba en un ambiente “confortable”, pero muy sencillo, esto lo seguiría toda su vida. Bajo la vigilancia del tutor, Juárez acrecentaba su acervo cultural, Salanueva pronto se vio rebasado, por lo que dirigió al muchacho a una escuela citadina.

Su primera experiencia escolar no fue muy afortunada, paso a la Escuela Real, esta se dividía en niños decentes y niños pobres, tuvo que enfrentar el rechazo, el racismo y la incomprensión; por lo que decide abandonarla, pero con el objeto de mejorar su deficiente castellano.

Juárez enfoca sus baterías a la superación personal a través del estudio autodidacta, un modo de hacerlo era entrar al seminario en la ciudad, el Seminario Conciliar de la Cruz, los estudiantes de este Seminario eran bien vistos por la comunidad, observaban en ellos a muchachos dedicados y educados y con valores; características difíciles de encontrar en cualquier época.

Don Antonio de Salanueva apoyo la decisión del muchacho, así que con la condición de ser un indígena puro y sin recursos, características que lo acreditaban para estudiar sin tener que aportar la dote que era requerida habitualmente. Así que en octubre de 1821 inicio sus estudios en el seminario.

Uno de los obstáculos a vencer fue la gramática latina, recordemos sus carencias con el español; además se las arreglo para agregar a su programa cursos sobre las materias que prefería antes de terminar el estudio de filosofía moral, ultimo peldaño de su carrera de sacerdote. Un joven de sus condiciones, no tenia muchas opciones, solo podía escoger entre tomar cobijo en dos Instituciones milenarias; la Iglesia o la Milicia, cualquiera de las dos, dan repugnancia al zapoteco, quizá ese espíritu de Libertad, no le permitían estar encerrado, no solamente en los edificios (monasterios o cuarteles), sino lo que representa el estar sojuzgado por un Código o un Dogma con el cual no se comulga. Fue construyendo su propia disciplina, misma que le serviría el resto de su vida.

Sin embargo, es cierto que hasta 1827 no había alternativa real para un joven de su origen, Ejercito o Iglesia, opta por el Monasterio, donde encuentra en el Derecho Canónico un gusto por aprender, así que es muy posible que entrara en el seminario con pleno conocimiento de que no pretendía hacer de la Iglesia su carrera sino que más bien se aferraba a la única educación a que podía aspirar.

Mientras tanto, la instauración de la República tuvo un efecto directo sobre la vida de Juárez. El Liberalismo y la República favorecieron a la creación de una legislatura estatal en Oaxaca. Por lo que se estableció un colegio civil, el Instituto de Ciencias y Artes, independiente de la Iglesia y designado para proporcionar un programa de estudios algo más amplio que aquel asociado a la educación puramente clerical. Ahora existía ya para Juárez y la comunidad en general, otra carrera que escoger fuera de la Iglesia y las fuerzas armadas.

Algunos estudiante se trasfirieron inmediatamente del Seminario al Instituto, pero Juárez se quedo para cursar un año mas de teología, al menos en parte para complacer a Don Antonio, a quien tanto debía. Finalmente en 1828, Juárez efectuó el cambio con permiso de su benefactor. Esta decisión lo ponía en sintonía con el ejercicio del derecho, la Administración Publica y la política.

Había alcanzado una verdadera comprensión de la importancia de la educación y tenia toda la razón al identificarse con el nuevo liberalismo mexicano de su época. Aun formaba parte de las masas desposeídas, pero no conforme, luchaba por alcanzar su libertad a través del conocimiento. Pero no solamente pensaba en si, también estaba interesado en los problemas de la comunidad, de la sociedad en la que vivía.

“Estos golpes que sufrí… me afirmaron en mi propósito de trabajar constantemente para destruir el poder funesto de las clases privilegiadas”.

Benito Juárez.(3)

El nuevo Instituto ofrecía un proceso de educación mutua, puesto que los profesores aventajaban solo muy poco a los alumnos. En ocasiones, incluso, se acudía a los alumnos que destacaban en la materia para que la impartieran. A pesar de estas limitaciones, el Instituto proporcionaba una educación más extensa y mayor libertad de pensamiento que el seminario. Juárez conforma aquí su sentido de justicia y su repudio por las infamias de quienes abusan de su posición superior en cualquier forma, se vivía un Estado de Excepción, una total inequidad, era una sociedad intolerante y había que cambiarla, para tal obra titánica se necesitaban hombres capaces, hombres rectos, por dentro y por fuera; Juárez era uno de ellos y al tiempo lo demostraría.

“En 1829, esperando poder aprovechar los desordenes internos de México para recuperar su antigua colonia, los españoles enviaron tropas desde Cuba que tomaron el fuerte de Tampico. Rumores y temores de un ataque inminente de los españoles hicieron que se llamara a las armas en Oaxaca para preparar la defensa de la ciudad. Juárez admite con modestia que fue nombrado teniente, pero nada hay que indique que halla participado en algún combate, y el nombramiento no duró mucho porque los españoles fueron rechazados rápidamente, en primer lugar a causa de la fiebre amarilla y luego por las fuerzas al mando de Santa Anna”.(4)

En Oaxaca, como en todo el país, la lucha política se iniciaba desde las Logias Masónicas, los tradicionalistas Escoses y los progresistas yorkinos, esto se tradujo en una contienda por el poder político entre el partido Conservador y el Partido Liberal, se había polarizado el escenario político nacional. En una época donde la crisis económica se hace sentir en forma general, donde la opresión de un periodo colonial tiene limitado el pensar, el decir, el actuar; donde la ley y el gobierno privilegian solo a unos cuantos, claro que afecto directa o indirectamente a toda una generación nacida en los primeros años del México Independiente. El Liberalismo era la manera ideológica de pensar en forma contestataria y revolucionaria de la sociedad, sobre todo de la juventud.
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(3) GENIOS Y LIDERES DE LA HISTORIA, volumen III, Promociones Editoriales Mexicanas, S.A. de C.V., Impreso en Artes Graficas Grijelmo, S.A., Bilbao-España, Juárez, Ivie E. Candenhead Jr., versión especial autorizada por el Colegio de México, Traducción Josefina Anaya, pp. 158.

(4) Ibidem. Pp. 160.

Por lo tanto Juárez se agrupo con jóvenes de su mismo origen y pensar, además de otros estratos sociales. La casa de su maestro y amigo Miguel Méndez, se convirtió en un centro generador de opinión política. El Clero también estaba dividido, Francisco Aparicio, dominico y director del Instituto de Ciencias y Artes, defendía a los alumnos de los ataques por su inclinación política. En 1828 este grupo se pronuncia por la candidatura de Vicente Guerrero, de este modo se dan los primeros pasos para el ingreso en la carrera política. “Es posible que durante estos años Juárez y otros liberales se hubieran dado cuenta de que había que luchar por algo mas que por el federalismo, el republicanismo y la reducción del poder de las clases privilegiadas. Había que construir, unificar y hacer consiente de su identidad y su posible destino a una nación; había también la necesidad de defender a esa nación de sus enemigos extranjeros.” (5)

Para 1830 ya ostentaba el puesto de profesor sustituto de física en el Instituto, ya ganaba lo suficiente, por lo tanto deja la casa de Salanueva. Al cabo de un año ya había pasado sus exámenes y comenzado la práctica del Derecho en la oficina de Don Tiburcio Cañas, es aquí donde comienza su labor de ayuda social, los indígenas Loxicha, acuden a el para pedirle los defendiera en contra de un Cura injusto, este exigía servicios personales y observaciones, mas allá de los aranceles prescritos por la ley, Juárez toma el caso en sus manos e interpone una demanda ante el Provisorato del Tribunal Eclesiástico.

“Tanto en Oaxaca como en la ciudad de México los liberales se apoderaron del gobierno, con la consecuente influencia en la vida de Juárez. Fue elegido miembro de la nueva legislatura estatal, y, pese a que su permanencia el puesto fue breve y no hay rastro de que haya realizado nada importante, ello demuestra no obstante que los liberales locales lo apreciaban y que cuando menos aún participaba en la política local. En el desempeño de su cargo dispuso que los restos de Guerrero fueran declarados propiedad del Estado y que se le construyeran un sepulcro apropiado, proposición esta lo bastante liberal para que Juárez fuera mal visto por los conservadores locales. Otro de los efectos que tuvo el triunfo de los liberales en Juárez fue la promulgación por parte del gobierno federal de una ley por la cual se expulsaba a ciertos españoles, entre ellos algunos obispos. Juárez hubiera podido ser ordenado sacerdote oficialmente, pero sin Obispo era imposible; si don Antonio aún abrigaba esperanzas de que su ex pupilo siguiera la carrera clerical, con esto las perdió totalmente y dio su consentimiento para que Juárez prosiguiera el ejercicio de la jurisprudencia”. (6)

El oficio y profesión de Juárez siguió siendo la abogacía y enseñanza de Derecho Civil y Canónico en el Instituto. Nuevamente fue llamado para desempeñar el cargo de juez en 1841, después del intento liberal de derrocar el gobierno de Bustamante.

El 31 de julio de 1843 Juárez se casó con Margarita Maza, de diecisiete años, hija de Antonio Maza, aquel para quien su hermana había trabajado y en cuya casa se había alojado a su llegada a Oaxaca. Se desposa en el templo de San Felipe Neri, así se estrecharon aun mas las relaciones con la familia Maza, todo esto dio como resultado doce hijos. El héroe también es un ser humano, por lo tanto desarrolla de manera paralela a su carrera profesional, una vida de esposo y padre, la familia de Juárez sufrirá al igual que el, toda clase de vicisitudes y aventuras.
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(5) Ib. Pp. 164.

(6) Ib. Pp. 160-161.

Juárez fue uno de los nueve delegados elegidos en Oaxaca para acudir el 6 de diciembre de 1846, a la Ciudad de México, con el objeto de revisar y promulgar una Constitución basada en la de 1824 y tomar las medidas necesarias para financiar la guerra. El 11 de enero de 1847 se decreta la nacionalización de los bienes del clero y su venta en subasta pública. Esta Ley provoco la oposición lógica de la Iglesia Católica. Tropas en la ciudad de México, procedentes de las clases superiores y de familias conservadoras, rehusaron marchar hacia Veracruz a hacer frente a los norteamericanos y, en cambio, se enfrentaron contra el presidente, el congreso y los actos anticlericales del gobierno. Estos polkos, como se les llamo, no fueron causantes de grandes derramamientos de sangre pero si de bastantes trastornos en la capital. Santa Anna, que acababa de ser vencido en Buena Vista por las fuerzas de Taylor, se las arreglo para hacer aparecer la batalla como una victoria y volvió a la ciudad de México para restablecer el orden. Una vez mas quito a Gómez Farias del cargo, lo envió al exilio y anuncio la abrogación de las leyes que nacionalizaban los bienes del clero. La Iglesia había prometido a Santa Anna un millón y medio de pesos para su causa.

En 1847, Juárez se convirtió en gobernador del estado de Oaxaca y en 1848 resultó reelegido por un periodo de cuatro años. Cuando Juárez llego a gobernador demostró que tenía la habilidad política y administrativa para llevar a cabo parte de su programa. Como gobernador trata de forjar una imagen de ciudadano modelo, a través de su honestidad y puntualidad, siempre llegando a la oficina alas nueve de la mañana, otro punto donde demuestra su respeto a la ley fue en 1850 al morir su hija ordena fuera enterrada fuera de la Iglesia como lo marcaba la norma. Como administrador, reduce la deuda estatal, pudiendo haberla saldado totalmente, pero se le atravesó la epidemia de cólera y la guerra con los Estados Unidos.

Cuando en 1853 el general Antonio López de Santa Anna retomó el poder, fue encarcelado, desterrado y finalmente deportado sucesivamente a la ciudad cubana de La Habana y más tarde a la ciudad estadounidense de Nueva Orleáns (Luisiana). Juárez fue uno del pequeño grupo que vivieron en Nueva Orleáns; Melchor Ocampo, José María Mata, Ponciano Arriaga y el ex presidente Ceballos, estos sufrieron las penas del destierro, estudiando y trabajando para la planeación de un programa completo. Recibió influencia de Ocampo, que al compartir el exilio, se genera una fraternidad duradera, desde México Juan Álvarez, conduciría la Revolución próxima. En 1854 respaldó el Plan de Ayutla, por medio del cual se exigía la creación de una asamblea constituyente en el marco de una Constitución Federal.

Al concluir la guerra con Estados Unidos, Santa Anna trazó el plan de una Constitución republicana y centralista, pero no pudo llevarlo a término porque la Revolución de Ayutla lo aparto del poder. Este manifiesto y programa político mexicano, es proclamado por el coronel Florencio Villarreal el 1º de marzo de 1854 en la localidad homónima del estado de Guerrero (en la actualidad, denominada Ayutla de los Libres), con el objeto de deponer al general y dictador Antonio López de Santa Anna, el paso siguiente fue proceder a la convocatoria de un congreso extraordinario con carácter constituyente. Sus más destacados redactores fueron los generales Ignacio Comonfort y Juan Álvarez, este último su principal impulsor.

Juárez regresó a México en 1855 para tomar parte en la revolución liberal que derrocó a Santa Anna (Plan de Ayutla). Poco después, entre octubre y diciembre de ese año, ejerció como secretario (ministro) de Justicia en el breve gobierno presidido por Juan Álvarez. Al frente de este ministerio dictaminó importantes leyes respecto a la reforma agraria y la subordinación del ejercito y la iglesia a la autoridad civil, leyes que culminaron en la promulgación de la Constitución liberal moderada de 1857. “Don Benito, más pragmático y menos dogmático, permaneció y logró que se promulgara la famosa Ley Juárez, que suprimía los fueros y facultaba al gobierno federal para nombrar a los miembros de la Suprema Corte de Justicia, [la chispa que produjo el incendio de la Reforma], según su expresión”.(7) El Congreso Constituyente elegido en 1856 trajo como resultado la Constitución federal de 1857, fruto directo del Plan de Ayutla.

En enero de 1856 fue designado gobernador de Oaxaca, luego pasó a ejercer como secretario de Gobernación del gobierno presidido por Ignacio Comonfort. El 16 de junio de 1856, concluyó el proyecto de Ley y la Nueva Constitución fue jurada el 5 de febrero de 1857. Esta Constitución Liberal, daba al pueblo la soberanía nacional, limitaba la facultad de poder Ejecutivo y afirmaba las libertades de enseñanza, trabajo, pensamiento, petición, asociación, comercio e imprenta. Mientras estuvo vigente, fue objeto de numerosas reformas. Félix María Zuluaga declara el Plan de Tacubaya, disolvió el congreso a y arresto a Juárez, con la finalidad de mantener el equilibrio Comonfort acepto el Plan, se declara el Estado de sitio y afirma a los militares en el Poder, esto lleva al exilio a Juárez se dirige a Panamá. Regresó a México para asumir la presidencia de la República el 11 de enero de 1858.

Después de la promulgación de esta Constitución, en 1858 cae Ignacio Comonfort y Benito Juárez llega al poder. Comienza la Guerra de los Tres Años (La Guerra de Reforma), entre liberales y conservadores. Cuando Comonfort probó no estar a la altura de las circunstancias, Juárez asumió el cargo de Presidente y el papel del gobierno constitucional contra las fuerzas de la reacción. Sin haberlo planeado en ningún sentido, llego así a ser dirigente nominal de un complejo movimiento en pro de la igualdad social, la libertad de expresión y de pensamiento, la reducción de los fueros, la confiscación de las propiedades eclesiásticas y la eliminación de la influencia del clero en la política.
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(7) JUÁREZ EL REPUBLICANO, Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, Impreso en Talleres de Reproducciones Fotomecánicas, S.A. de C.V., México 2005, Josefina Zoraida Vázquez, El Colegio de México y Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, pp. 63.En enero de 1859, los conservadores nombraron a un nuevo presidente, Miguel Miramón, quien no logró desalojar a Juárez de Veracruz. Éste obtuvo, en abril de ese año, el reconocimiento estadounidense liberal de su gobierno.

En enero de 1859, los conservadores nombraron a un nuevo presidente, Miguel Miramón, quien no logró desalojar a Juárez de Veracruz. Éste obtuvo, en abril de ese año, el reconocimiento estadounidense liberal de su gobierno.

En ese momento tan importante se destaco otro de los hombres probos de esa generación, compañero y amigo de Juárez, Melchor Ocampo, personaje con un gran acervo intelectual, le dio a Juárez una guía en las lecturas e ideas, que quedarían impresas en la Constitución de 1857, ya antes había sido Gobernador de Michoacán y Senador de la República, secretario de hacienda y relaciones exteriores, este hombre es encargado de negociar la firma del Tratado McLane-Ocampo. En este punto tan importante debo aclarar que a pesar de que James Buchanan le interesaba comprar Baja California, tanto los liberales como los conservadores se negaron a vender territorio, el gobierno norteamericano decidió acercarse a Veracruz para ver la posibilidad de que los liberales fueran más flexibles. Buchanan optó por enviar a Robert McLane como ministro plenipotenciario, con facultades para decidir sobre el terreno. McLane llegó a Veracruz y las dotes diplomáticas de Ocampo, lograron que extendiera el reconocimiento en abril. Pero abría que discutirse un Tratado muy difícil sobre todo para los mexicanos, de manera que Ocampo lo retraso cuanto pudo, intentando reducirlo a firma de una alianza de defensa “de las Instituciones Republicanas”. Al final el Tratado McLane-Ocampo otorgo lo mínimo que se pudo: reitero privilegios y cruces por territorio mexicano. La fortuna jugo a favor de México y el Senado norteamericano rechazó el tratado.

A partir de junio de 1860, se produjo un cambio significativo en la guerra en beneficio de los intereses juaristas, que se beneficiaron de las disidencias internas, cada vez más agudas, en el campo conservador. En agosto de 1860, el general liberal Jesús González Ortega derrotó a las tropas de Miramón en Silao (Guanajuato), a quien volvió a vencer en diciembre de ese año, en Calpulalpan (Tlaxcala), logrando entrar en la ciudad de México el 1º de enero de 1861, diez días antes de que Juárez hiciera lo propio y conformara un nuevo gobierno.

Aunque las luchas entre conservadores y liberales no llegaron a su fin con la victoria de Benito Juárez, la denominada guerra de Reforma terminó con la llegada al poder de éste, quien fue elegido presidente de la República en junio de 1861.

En 1861 Benito Juárez entra en la capital. Posterior a este acontecimiento, su gobierno declara la suspensión de la deuda extranjera durante dos años. “De inmediato se dedicó a intentar resolver los graves problemas financieros que cerraban el paso a otras avances, debiendo ignorar o resistir los ataques que lanzaban a su persona sus adversarios políticos y trataban de borrar las últimas trazas de poder militar conservador aún en funciones. Fue entonces cuando tomó la decisión difícil y critica de suspender el pago de la deuda exterior, decisión que trajo consigo demandas de acreedores extranjeros, sueños de un imperio perdido, promotores de una monarquía e intenciones de traer un príncipe extranjero”. Si Juárez hubiese podido arreglar el pago de la deuda extranjera en vez de recurrir a una moratoria, con toda probabilidad habría cubierto el pago con la hipoteca de gran parte del territorio de México a los Estados Unidos y sus oficinas aduánales hubieran estado controladas por funcionarios extranjeros. En vez de eso liberó al país de la monarquía, de las demandas exorbitantes y frecuentemente deshonestas de extranjeros que se apoyaban en su gobierno y de los exiliados que durante años conspiraron en tierras extranjeras y proyectaron su retorno al poder, con intereses creados y privilegios de clase.(8) Una vez más, Juárez juega ajedrez político, teniendo que mantener controlados los intereses norteamericanos, ingleses, españoles y franceses, además de la oposición conservadora y los propios liberales radicales, debo señalar que mantuvo la Soberanía de la Nación intacta y no cedió un metro de territorio, claro que hubo costos económicos y políticos, sin embargo se logro salir adelante en estos tiempos de verdadera tempestad.
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(8) GENIOS Y LIDERES DE LA HISTORIA, volumen III, Promociones Editoriales Mexicanas, S.A. de C.V., Impreso en Artes Graficas Grijelmo, S.A., Bilbao-España, Juárez, Ivie E. Candenhead Jr., versión especial autorizada por el Colegio de México, Traducción Josefina Anaya, pp. 262.

 
A raíz de la moratoria, los acreedores extranjeros. Francia, España y Gran Bretaña, como medida de protesta, desembarcaron tropas en Veracruz. Juárez alcanzó un acuerdo con Gran Bretaña y España, y éstas retiraron sus tropas de México, pero los franceses se mantuvieron en el país y tomaron la ciudad de México en junio de 1863, al mando de Forey, no sin antes haber sido derrotadas en Puebla, el año de 1862, por el General Ignacio Zaragoza y un ejército informal. El archiduque de Austria, impuesto por el emperador francés Napoleón III a petición de los sectores monárquicos mexicanos, que organizaron un simulacro de plebiscito, fue coronado emperador de México en 1864 con el nombre de Maximiliano I. Juárez trasladó su capital al norte del país y prosiguió la resistencia militar. El 15 de mayo, Juárez recibió la noticia de la caída de Querétaro y anuncio que Maximiliano, Mejía y Miramón iban a ser enjuiciados conforme a la ley de 25 de enero de 1862 y, por tanto, serían fusilados.

“La experiencia de la intervención había dado realmente a los mexicanos un sentido de unidad nacional y Juárez había proporcionado, casi por si solo, el símbolo necesario”. (9)

Dos meses después de la caída del gobierno de Maximiliano I, en mayo de 1867, triunfó la República, el 15 de julio se restauraron los Poderes de la Unión, Juárez regresó a la ciudad de México y ese mismo año fue reelegido presidente, iniciándose así la restauración de la República. Con este acto, Juárez deja bien claro, lo que a la postre será su apotegma; “Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al Derecho ajeno es la Paz”, la soberanía se hace respetar por la vía diplomática o por la vía armada, no habiendo otro camino, claro. Juárez había ganado, se mantuvo la República, se promulgaron las Leyes de Reforma, se repelió la invasión francesa y se evito la presión expansionista de los norteamericanos.

Con el triunfo de la República, Gabino Barreda fue llamado por Antonio Martínez Castro, ministro de Justicia del presidente Benito Juárez, para participar en la Reforma Educativa nacional de inspiración positiva. El resultado fue la Ley del 2 de diciembre 1867, la cual ordenaba, entre otras cosas, la creación de la Escuela Preparatoria y, señalaba que la educación primaria debería ser obligatoria, gratuita y laica. El positivismo fue impuesto desde entonces como remedio al fanatismo religioso y la ignorancia generalizada. La educación controlada por el Estado traería uniformidad de pensamiento, esto a su vez generaría orden y progreso al país; el Liberalismo y el Positivismo, no concordaban, solo fue una medida pragmática, para un problema concreto. La uniformidad es fácilmente confundible con el totalitarismo propio de las Dictaduras, por lo tanto el positivismo seria sustento de la futura Dictadura Porfirista.
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(9) Ibidem. Pp. 218.

El propósito era hacer cambios pacíficos a la ya muy desgastada Nación, a través de tres puntos; poner fin al bandolerismo, mejorar las relaciones con Europa y aumentar el comercio exterior; con esto se reformaría la economía doméstica, se aceleraría el progreso material y la educación para las clases india y mestiza. Benito Juárez como Estadista y visionario, sabia de la importancia de la creación de una clase media para aminorar la gran diferencia social; es posible que supiera desde entonces que los mestizos serian la mayoría en el futuro, por lo tanto, que estos fueran los nuevos pequeños propietarios, intelectuales y progresistas .

“Las metas de Juárez eran típicamente liberales: promover la educación, la colonización, promover todas las ramas de la economía con inversiones extranjeras y construir comunicaciones. Para favorecer la vida económica, ratificó las concesiones otorgadas por el Imperio al Banco de Londres y Sudamérica y a la compañía constructora del ferrocarril de México a Veracruz, cuyo primer tramo de México a Puebla, lo pudo inaugurar Juárez el 16 de septiembre de 1869”.(10) A partir de entonces, Juárez trata de concretar, las ideas de dar al país un rumbo definido, la modernidad, el progreso, la democracia, el Estado de Derecho, serán sus metas a lograr. Trata de unificar el país a través de la instalación del ferrocarril y el telégrafo, cierto que no logra concretar todos sus deseos, la vida no le alcanzó, la posterior Dictadura de Díaz, se encargará de cosechar lo sembrado por Benito Juárez.

Asumió nuevamente la presidencia constitucional en diciembre de 1867. Sin embargo, existían en el país numerosos sectores que se oponían a su gobierno. Entre ellos, uno encabezado por el general Porfirio Díaz, este alegaba fraude en la elección, por lo cual proclama el plan de la Noria, el candidato político derrotado electoralmente por Juárez que encabezó una rebelión en 1871, después de la nueva reelección de éste.

El 2 de abril de 1872, Matías Romero, secretario de Hacienda informaba al Congreso de la situación financiera, se notifica de un progreso considerable en la reducción de gastos, pago oportuno de la deuda y un cobro de impuestos más eficiente, además de la promulgación de una ley de tarifas promulgada por Juárez el primero de enero y que entraría en vigencia en julio de 1872.

Pasó los meses que le quedaban de vida tratando de reprimir la sublevación porfirista pero falleció antes de lograrlo, el 18 de julio de 1872 en la ciudad de México, solamente la muerte pudo detener el paso constante y decidido de este personaje tan singular.

“Al día siguiente de la muerte de Juárez el ministro de los Estados Unidos, Thomas A. Nelson, escribía a José M. Lafragua, ministro de Relaciones Exteriores: no es tiempo de realizar un juicio imparcial sobre la notable carrera publica y los servicios prominentes prestados por el presidente Juárez, pero aseguro a usted. S.E., que el gobierno de los Estados Unidos deplorará con su muerte la perdida de un amigo seguro entre los dirigentes de otros gobiernos. El pueblo norteamericano, acostumbrado por largos años a identificar el éxito del presidente Juárez con el triunfo de las libertades civiles y la reforma ilustrada, lamentará el deceso de uno de los patriarcas del republicanismo”. (11)

Con la muerte de Juárez la presidencia paso, conforme a la constitución, a Sebastián Lerdo de Tejada. No se suscitó con ello una seria cuestión legal puesto que había sido elegido presidente de la Suprema Corte de Justicia en diciembre de 1867. Había, sin embargo, la posibilidad de que los porfiristas pudieran hallar alguna excusa para extender su desacuerdo con Juárez al nuevo presidente, así que Lerdo tendría que actuar con cautela al principio. El grado de éxito que alcanzó Lerdo con la política que desplegó al principio se puede medir con la elección casi unánime para un periodo completo a fines de octubre de 1872. El método de gobierno utilizado por Lerdo no fue particularmente diferente al de Juárez y sus metas legislativas generales eran esencialmente las de su predecesor. Cuando Iglesias, el nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y uno de los tres amigos cercanos que compartieron aquellos largos días de Chihuahua durante la intervención francesa, se volvió contra él, los días de Lerdo estaban contados.

En 1876 el plan de Tuxtepec no reconoce al gobierno de Lerdo de Tejada quien debe abandonar el país. En 1877 Porfirio Díaz asume el poder en calidad de presidente provisional. Las elecciones lo legitiman.
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(10)JUÁREZ EL REPUBLICANO, Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, Impreso en Talleres de Reproducciones Fotomecánicas, S.A. de C.V., México 2005, Josefina Zoraida Vázquez, El Colegio de México y Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, pp. 88.

(11) GENIOS Y LIDERES DE LA HISTORIA, volumen III, Promociones Editoriales Mexicanas, S.A. de C.V., Impreso en Artes Graficas Grijelmo, S.A., Bilbao-España, Juárez, Ivie E. Candenhead Jr., versión especial autorizada por el Colegio de México, Traducción Josefina Anaya, Pp. 268.

CONCLUSIÓN

Atento a lo anterior, Benito Pablo Juárez García, Benito Juárez sencillamente, como el firmaba y se hacia llamar; es ya la representación del hombre que decide salir adelante, pese a las condiciones adversas durante toda su vida, poseedor de una voluntad férrea y de un espíritu ávido de conocimiento; nunca se doblegó ante nada, ni nadie; defendió sus ideales, defendió su Nación y la soberanía de ésta. Con base en un Edificio Moral indestructible; en una voluntad inquebrantable, en una inteligencia desarrollada y cultivada, además en un deseo por ser y hacer, que hizo de si mismo un ejemplo para la humanidad; su mensaje principal es; que no existen límites que no pueda un ser humano superar y vencer.

Este hombre inexistente ante la ley y ante la sociedad decimonónica, por su origen humilde e indígena, se hace Mexicano con derechos y deberes, por voluntad propia, pero sobre todo, al superarse y vencer las adversidades se hace un valuarte universal. Soportó privaciones, calumnias e incluso el encarcelamiento sin titubear en sus objetivos; logró entre otras cosas aprender castellano, inglés, francés, latín, además de su lengua madre el zapoteco. Recordemos que una noche antes de su muerte se encontraba leyendo, Tours D´Histoire des Législations Comparés de M. Lerminier.

Juárez bien pudo ser un hombre amargado, resentido y con un odio en contra de los que lo oprimieron y obstaculizaron; sin embargo, siempre supo mantener la calma, mantener el punto medio Aristotélico, su vida y su obra estuvieron limitados por un control de sus pasiones; gracias al autoconocimiento, sabia de sus fortalezas y debilidades, por lo mismo, limitaba a los que lo rodeaban.

Sabía que el Poder, podía corromper cualquier humanidad, él mismo fue ejemplo de cómo no sucumbir ante la tentación de los placeres y excesos, siempre recomendando con su conducta intachable; “la Modesta Medianía” y la “Austeridad Republicana”. En este punto en particular, la profesora Josefina Zoraida Vázquez, nos comenta en su libro; “Juárez el republicano”, que Don Benito Juárez era el semblante de un gobernante civil, republicano y austero; un estadista. Haciendo la diferencia entre el gobernante civil y la dictadura, más aún marcando la diferencia con el Imperio. Su vestimenta, traje negro austero, en contraposición de los uniformes militares, excéntricamente decorados. Siempre apoyado por su familia, a la que tanto quería.

Se identificó claramente con el creciente movimiento de Reforma de México, el liberalismo del cual se enorgullecía, lo plasmó en el Gobierno a través de una mejor administración fiscal, mayor honestidad e integridad en el gobierno, situación económica más desahogada, más democrática, mejor sistema de justicia y apertura de oportunidades educativas como base para el crecimiento del país.

Como presidente del Gobierno Constitucional durante la Guerra de Reforma, Juárez logro convocar a hombres hábiles y capaces y organizar a tiempo un ejército que eventualmente venciera a las fuerzas conservadoras, mejor entrenadas, mejor equipadas y mejor financiadas.

Cierto es que no todo fue bueno o positivo; “Los fracasos fueron serios: la verdadera economía capitalista estuvo lejos de realizarse, de modo que las condiciones de vida de las masas mexicanas mejoraron muy poco si acaso; la reforma agraria casi no se puso en obra y el numero de grandes latifundistas se incrementó a la par que el de los campesinos sin tierra; la democracia no cristalizó y las libres elecciones siguieron siendo un mito; la igualdad ante la ley no sólo no se logró sino que las condiciones empeoraron; y la educación para el pueblo tubo muy pequeños progresos; en su mayor parte las promesas e ideales. Si solo estos fracasos se sumaron a los defectos y fallas del hombre, el nombre de Juárez hubiera desaparecido de la historia. Hubo un tiempo, durante la época porfirista, en que algunos autores se valieron de la crítica a Juárez con alguna habilidad para disminuir el prestigio y la memoria del hombre cuyo nombre y reputación amenazaban la prosperidad y estabilidad de la dictadura de Díaz. Afortunadamente, estos ataques propiciaron la aparición de estudios del periodo de Juárez que llevaron a una apreciación más equilibrada. Las pruebas en defensa de Juárez se acumularon a tal punto que incluso los ataques de revolucionarios del siglo veinte en su contra por no haber vislumbrado cambios más radicales han sido poca monta en la apreciación global del hombre”. (12)________________(12) Ibidem. Pp. 257.

Juárez pertenece a una generación de hombres sobresalientes, “la generación liberal”, la mas brillante de la vida cultural y política de México, compuesta por; Juan Álvarez, Mariano Arista, Ponciano Arriaga, José María Arteaga, Ignacio Comonfort, Santos Degollado, Manuel Doblado, Valentín Gómez Farias, Manuel Gómez Pedraza, Jesús González Ortega, José Maria Iglesias, José Maria Lafragua, Sebastián Lerdo de Tejada, Porfirio Díaz, José Maria Mata, Miguel Negrete, Melchor Ocampo, Guillermo Prieto, Vicente Riva Palacio, Matías Romero, Manuel Zamacona, Ignacio Zaragoza, Francisco Zarco; toda esta Pléyada de intelectuales y políticos, son ya recordados como los fundadores del México Moderno, Republicano, Federal, Democrático y sobre todo Soberano, donde Benito Juárez ocupa un lugar, como líder de estos, siendo el hombre con menos posibilidades, para estar al lado de hombres tan Ilustres, lo que lo hace destacar mas aún, para la posteridad.

Juárez es el ejemplo viviente de que para gobernar se necesita ser un hombre capaz; con valentía, visionario, con capacidad de decisión, capacidad de negociación, capacidad de análisis y de síntesis, capacidad de mantener a raya a los ambiciosos, una gran capacidad administrativa, carismático, conciliador, tolerante, inteligente, justo, honesto, “un político” para decirlo en una palabra; Juárez demostró que no era necesario un emperador europeo, un dictador, un militar, un intelectual, un comerciante, un industrial; se necesita un Administrador Publico, un político, un Estadista. Juárez lo era, por eso tubo la capacidad de ser el líder de esta generación de notables, en un momento en que México necesitaba de un político para dirigir en un periodo tan violento y delicado. Le da a la palabra político, un prestigio que ahora ha perdido y lo ha perdido por que no lo ha habido desde hace mucho tiempo, muchos se hacen llamar políticos, demócratas, juaristas, a estos hipócritas es a los que me refiero, cundo digo que hay que combatirlos, desenmascararlos, esta gente que solo estorba la llegada de otra más capaz, que la historia los juzgue; así como ha juzgado ya al indígena zapoteco, que logró llegar al puesto de mas alta investidura y responsabilidad en nuestro país, por eso cuando se compara algún otro Presidente de México, se quedan enanos frente a este gigante, solamente Lázaro Cárdenas, cierto es que en la historia de México existieron mas personajes destacables; Morelos, Zapata, pero no fueron presidentes de México.

En lo que concierne a México, Benito Juárez es quien da una verdadera forma y fondo al naciente Estado Nación Mexicano, sabía del pasado de los habitantes de éste suelo; sabía el papel que debía tener y mantener en la etapa de vida que le toco vivir; sabía además del peligro que corría la nueva Nación de no actuar con rapidez y con astucia, así que hecho mano de principios como el de Laicidad (separación entre el Estado y la Iglesia), la Tolerancia Religiosa y Política; y por supuesto la de libre autodeterminación de los pueblos; principios que al hacerlos efectivos, quitaban privilegios a los grupos de poder como los militares, los conservadores, la Iglesia Católica y hasta los liberales radicales; mismos principios que están consagrados en la Constitución vigente de 1917, recordemos que esta invoca a la anterior de 1857 (Constitución inspiración de toda la generación Juarista), para modificarla.

Debido a la grandeza de sus actos, fue nombrado por los Congresos de Colombia y Republica Dominicana, “Benemérito de las Américas”. Solamente me queda exclamar con júbilo; ¡JUÁREZ! ¡JUÁREZ! ¡JUÁREZ!

“Por su determinación, mejor diríamos su obstinación, Juárez logró permanecer durante la intervención francesa, así como también la guerra de Reforma, manteniendo el símbolo de la nación mexicana. Probablemente no es exagerado decir que sus esfuerzos crearon la nación mexicana” (13) 

Asimismo, solo queda preguntarnos:

• ¿Qué hemos hecho los mexicanos de principios del siglo XXI, con la memoria, con el ejemplo, con la República, con la Soberanía, heredadas de Benito Juárez?
• ¿Gozamos un Estado de Derecho?
• ¿Cumplimos y hacemos cumplir esas Leyes?
• ¿En verdad, tenemos Soberanía?
• ¿Hacemos respetar esa Soberanía?
• ¿Tenemos Gobernantes respetuosos de la Ley?
• ¿Cómo individuo, me educo y acreciento mis conocimientos?
• ¿Cómo gobernante me conformo con la austeridad Republicana?
• ¿Qué hemos hecho del Proyecto de Nación heredado de la generación de Juárez?
• ¿Respetamos la separación de Iglesia y Estado? Respondamos con honestidad y sinceridad,
• ¿Hemos seguido el ejemplo de Juárez? Pienso que si, por lo menos en el ideal, Juárez es ya un referente de ideal a alcanzar.

En este orden de ideas, es tiempo de replantear el Proyecto de Nación, si bien es cierto en aquel momento, Siglo XIX, el sistema Presidencialista era el idóneo para mantener la unidad nacional o formar esa unidad, la Republica Federal resultó ser la base de cohesión de un nuevo país; sin embargo, hoy en día, resulta que emergemos de un periodo de Partido Único Hegemónico, vivimos la llamada transición a la democracia, pero ¿Ha donde vamos? Sabemos de donde venimos, Benito Juárez es parte de este legado histórico, si es verdad que queremos construir un Estado Democrático, donde la Ley sea respetada sobre cualquier interés personal, o de grupo, necesitaríamos de una generación similar a la liberal del siglo XIX, y ciertamente que la hay, existe: construyamos pues esa igualdad ante la ley tan anhelada, esa isología (igualdad de opiniones y de pensamiento) e isonomía (igualdad ante la ley), tan anheladas para dar igualdad de oportunidades, para que estos hombres del presente y del futuro, concreten sus ideas de bien común; empero, mientras estemos expulsando a nuestra juventud, a nuestros trabajadores, a toda una generación que ven frustrados sus esfuerzos por alcanzar sus sueños en su país, y los expatriamos en búsqueda de esas oportunidades de igualdad, traicionamos sus ideales; los de Juárez; estos ideales que son los de estos mexicanos sin empleo, sin educación, sin vivienda, sin patrimonio, sin futuro.
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(13) Ib. Pp. 262.

No estamos cumpliendo con nuestro papel, con nuestra responsabilidad, recobremos ese espíritu juarista de observar la correcta aplicación de las leyes, de tener un conocimiento amplio de lo que es JUSTO, de seguir luchando en contra de quienes prostituyen la Soberanía Nacional. Cuidado con esos que en nombre de la globalización, del libre mercado, entregan lo que tanto trabajo nos ha costado construir como Sociedad. Señalemos a esos hipócritas, que se escudan en la figura de Juárez para lograr satisfacer sus ambiciones mezquinas, de poder y de dinero. De lo contrario, seria vano, festejar el Bicentenario del Natalicio del Benemérito de las Américas. Creo la mejor forma de celebrar esto, es seguir la lucha en contra del fanatismo, de la ignorancia, de la hipocresía, y sobre todo de la injusticia. Sea pues este, un llamado para seguir el ejemplo de Benito Juárez. Ejemplo de estudio, de entrega, de afán, de tesón, de ideal, de firmeza, de sencillez.

Hoy, todos nos decretamos Juaristas, ¡que bueno!, porque decir Juarista es decir mexicano. Derechas e Izquierdas reconocen en Benito Juárez al hombre tolerante, respetuoso, moderado e incluyente; “todos cabemos en México, todos cabemos en el Mundo, siempre y cuando nos respetemos”; lo que es verdad, es que Juárez combatió los privilegios de ciertos grupos de poder; militares, conservadores, la Iglesia Católica, caciques, radicales; a doscientos años de su nacimiento me pregunto ¿A cambiado la situación?, ciertamente si, él mismo contribuyó para este cambio, pero siguen existiendo privilegios, falta de respeto a los diferentes credos, intervención extranjera en los asuntos propios de nuestro país, intolerancia política, ambigüedad en la separación entre la Iglesia y el Estado y una gran diferencia social; y ¿Si Juárez viviera? Ya lo veo señalando estas graves faltas a la Ley, sobre todo a su memoria. Ahora los encargados de señalar y combatir estos atropellos, somos cada uno de los mexicanos. Esa es la tarea de un ciudadano mexicano de principios del siglo XXI, trabajar en el edificio moral propio, trabajar en la construcción de nuestra Nación; “no somos perfectos, pero si perfectibles”, su vida fue un claro ejemplo de esta aseveración.

“Mas importante que esto, y tal vez mas importante que cualquier afirmación que se pueda hacer sobre Juárez, es el comentario de Sierra de que había que escuchar a Juárez pronunciar el nombre de Morelos para comprender su respeto y su estima por el líder revolucionario. Hoy, y durante muchos años, basta con oír pronunciar el nombre de Benito Juárez para darse cuenta del respeto y el afecto que le guardan el campesino o el trabajador medio y lo que representa, respeto y afecto merecidamente ganados”. (14)

Benito Juárez ya tiene ganado a pulso su lugar en la Historia, lo importante es que surjan otros hombres con los valores y principios como los que poseía Juárez, más aún, lo importante es que se respeten las Instituciones que dan forma y fondo a esta bella Nación. Seamos ciudadanos completos, ejerciendo derechos y cumpliendo obligaciones, siendo participativos, tolerantes y democráticos, aprendamos a vivir en comunidad, defender esa comunidad y sobre todo respetar otras comunidades.
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(4) Ib. Pp. 268.

ES TODO CUANTO.
FRATERNALMENTE.
ERNESTO REYES FLORES.

BIBLIOGRAFÍA

• GENIOS Y LIDERES DE LA HISTORIA, volumen III, Promociones Editoriales Mexicanas, S.A. de C.V., Impreso en Artes Graficas Grijelmo, S.A., Bilbao-España, Juárez, Ivie E. Candenhead Jr., versión especial autorizada por el Colegio de México, Traducción Josefina Anaya.

• JUÁREZ EL REPUBLICANO, Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, Impreso en Talleres de Reproducciones Fotomecánicas, S.A. de C.V., México 2005, Josefina Zoraida Vázquez, El Colegio de México y Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito.

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1 comentario:

  1. genial gracia por esta informacion que publicaste me ayudara mucho

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