martes, 30 de noviembre de 2010

833. LA ECONOMÍA Y USTED

Por Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Morelia,
Michoacán.
México.


EL GASTO PÚBLICO Y EL MUNDO AL REVÉS

HOY

Mientras la furia del tiempo,
de la violencia encendida
consume en su implacable paso
el último grano de inocencia,
hoy, mientras todo esto pasa
mi corazón se resuma, se aprieta y pregunta...
¿vendrás algún día...?

Hoy no puedo regresar las cosas,
y dejé de creer en el ..."lo siento",
por eso mi corazón inquieto,
apenas murmura al silencio...
¿vendrás algún día...?

eliseo.

Como era de esperar, después de la columna anterior algunas personas me manifestaron su desacuerdo, piensan que las fundaciones de las televisoras están ayudando a niños que de otra forma no podrían salir adelante, no les falta razón, en un país que se nos cae a pedazos, parece que hasta los más mal intencionados pueden aparecer y parecer buenas personas; que se la va a hacer, son los tiempos de necesidades extremas frente a recursos financieros escasos. No obstante, de ninguna manera puedo apoyar con mis palabras a creaciones tramposas como fundación azteca y teletón.

De la misma manera no se puede decir que si no nos gusta a algunas personas este tipo de eventos, pues que solamente no participemos y santo remedio.... ¡nada menos justo que eso! por desgracia las cosas no se resuelven de esa manera, pues nos guste a no, ese tipo de organizaciones nos afectan de varias formas; veámosle.

Cada año se ejerce un programa de gasto público formado de con los impuestos que pagan las personas y las empresas de este país, es de suponerse que entre más se gana más de debe pagar, pero solamente se supone, por desgracia, en México el nivel de corrupción promueve que el que gane más pague menos (al menos en las empresas así se maneja) ; es allí donde hacen su aparición las fundaciones filantrópicas, las que servirán de fuga de aportaciones a la Secretaría de Hacienda; dejando el compromiso recaudatorio a la suma de pequeñas y medianas empresas que se ven obligadas a cumplir religiosamente con sus impuestos junto con las personas físicas. No es que sea injusto en sí mismo, de hecho es un deber, pero la parte inadecuada es el monto de la aportación relativa que aporta cada quien. Salvo que esté mal de la cabeza , no me imagino que alguien esté de acuerdo en que mientras una persona que gana unos diez mil pesos mensuales pague unos mil pesos de impuestos cada mes, empresas gigantes como pepsi, wal mart, bimbo...paguen apenas el 1.8% total, o como lo señala el, en aquel entonces, contralor superior de la federación Arturo gonzález de Aragón, en el año fiscal de 2005 las cien empresas más grandes del país, pagaron entre todas....agarrase de donde quiera y pueda...pagaron entre todas para todo el año....$7050, por IVA e ISR.

Lo leyó usted bien entre todas pagaron menos que lo que paga una persona que gana diez mil pesos mensuales durante el mismo año; ¿sabe cuál es la magia? lo lamento, no hay magia, hay solamente corrupción y facilidades de parte de la Secretaría de Hacienda para que estos señores, penosa y pomposamente llamados o autollamados los "barones del dinero".

Pero ni crea que se queda hasta alli el problema, para nada, ellos propician que con sus desfalcos o salidas filantrópicas el mismo gobierno reajuste sus necesidades recaudatorias en función directa de los causantes cautivos, contra sus empresas públicas (Pemex fundamentalmente) y desde luego endeudamiento interno (cetes) y externo.

Pero aun hay más, cada año, a cada gobierno se le asigna una cantidad de dinero para ejercerle en la administración de la vida pública de sus estados desde el presupuesto federal: seguridad, salud, comunicación, empleo, alumbrado, etcétera; pero resulta que ahora cada año, a los 32 gobernadores (Ebrard incluido en el D:F) se les mete el micrófono en su cara en red nacional e internacional , con las cámaras de las televisoras esperando que estos funcionarios públicos terminen en la trampa de aportar algunos millones para las organizaciones filantrópicas de estas dos empresas de entretenimiento. Pues bien, esos millones que le sacan a los gobernadores, de igual manera salen del citado presupuesto, dejando incompleto alguno o algunos programas públicos, mientras que las televisora se relamen los bigotes con los dineros recaudados que tendrán dos fines...el primero cumplir con una actividad filantrópica ayudando a alguien; y la segunda, declarando tal actividad en el programa de deducibles fiscales.

Bien venido a la realidad del fraude y la soberbia disfrazada de buenas intenciones.

De la asignación (del presupuesto para el 2011) para la iglesia católica mejor ni le comento nada, no sea la de malas de que algún santo barón me eche el "mal de ojo"; solamente se lo comento de pasada, hasta la iglesia católica alcanzó dinero para sus templos, seguramente están en crisis; pero parafraseando al quijote diremos...."con la iglesia hemos topado Sancho".

Recuerde, cada que le aumenten los impuestos, pregúntese cuánto estará subsidiando a las grandes empresas...en las que usted realiza sus compras la mayor parte del año, y eso sí, con el pequeño salarios ganado a pulso.

Un abrazo, y hasta luego.

2 comentarios:

  1. Un humilde complemento a su excelente artículo..
    80/20
    Pareto enunció el principio 80/20 basándose en el denominado conocimiento empírico. Observó que la gente en su sociedad se dividía naturalmente entre los «pocos de mucho» y los «muchos de poco»; se establecían así dos grupos de proporciones 80-20 tales que el grupo minoritario, formado por un 20% de población, ostentaba el 80% de algo y el grupo mayoritario, formado por un 80% de población, el 20% de ese mismo algo.
    Estas cifras son arbitrarias; no son exactas y pueden variar. Su aplicación reside en la descripción de un fenómeno y, como tal, es aproximada y adaptable a cada caso particular.
    El principio de Pareto se ha aplicado con éxito a los ámbitos de la política y la Economía. Se describió cómo una población en la que aproximadamente el 20% ostentaba el 80% del poder político y la abundancia económica, mientras que el otro 80% de población, lo que Pareto denominó «las masas», se repartía el 20% restante de la riqueza y tenía poca influencia política. Así sucede, en líneas generales, con el reparto de los bienes naturales y la riqueza mundial.
    Una de las aplicaciones más conocidas es su uso para análisis de ventas o comercial. Las compañías que realizan un análisis de facturación respecto al número de clientes constatan que, aproximadamente, el 80% de la facturación depende del 20% de los clientes. Casi nunca se observa una relación 80-20 exacta, pero la desproporción entre ventas y número de clientes suele ser cierta. Con esta información se puede decidir qué clientes son estratégicos (hay que cuidar) y cuáles tienen menor importancia.
    El principio de Pareto también se utilizar para analizar el surtido o gama de productos que vende una empresa comercial. El 80% de la facturación proviene del 20% del catálogo de productos. En general, el principio de Pareto permite analizar una situación y facilitar la toma de decisiones estratégicas trabajando con datos reales.
    No obstante, el principio de Pareto permite utilizar herramientas de gestión, como el diagrama de Pareto, que se usa ampliamente en temas de control de calidad (el 80% de los defectos radican en el 20% de los procesos). Así, de forma relativamente sencilla, aparecen los distintos elementos que participan en un fallo y se pueden identificar los problemas realmente relevantes, que acarrean el mayor porcentaje de errores.
    De la misma manera, en el mundo de la Economía, la Política, etc., el principio de Pareto puede ser enunciado de diferentes formas, resumiendo en cierto modo aquel dicho de…”Para lo que me pagan, mucho trabajo y para lo que trabajo, mucho me pagan”, vamos, que el 80% sólo cobra un 20% de los rendimientos del negocio…….

    Marc de Zabaleta Herrero

    ResponderEliminar
  2. 80/20
    Pareto enunció el principio 80/20 basándose en el denominado conocimiento empírico. Observó que la gente en su sociedad se dividía naturalmente entre los «pocos de mucho» y los «muchos de poco»; se establecían así dos grupos de proporciones 80-20 tales que el grupo minoritario, formado por un 20% de población, ostentaba el 80% de algo y el grupo mayoritario, formado por un 80% de población, el 20% de ese mismo algo.
    Estas cifras son arbitrarias; no son exactas y pueden variar. Su aplicación reside en la descripción de un fenómeno y, como tal, es aproximada y adaptable a cada caso particular.
    El principio de Pareto se ha aplicado con éxito a los ámbitos de la política y la Economía. Se describió cómo una población en la que aproximadamente el 20% ostentaba el 80% del poder político y la abundancia económica, mientras que el otro 80% de población, lo que Pareto denominó «las masas», se repartía el 20% restante de la riqueza y tenía poca influencia política. Así sucede, en líneas generales, con el reparto de los bienes naturales y la riqueza mundial.
    Una de las aplicaciones más conocidas es su uso para análisis de ventas o comercial. Las compañías que realizan un análisis de facturación respecto al número de clientes constatan que, aproximadamente, el 80% de la facturación depende del 20% de los clientes. Casi nunca se observa una relación 80-20 exacta, pero la desproporción entre ventas y número de clientes suele ser cierta. Con esta información se puede decidir qué clientes son estratégicos (hay que cuidar) y cuáles tienen menor importancia.
    El principio de Pareto también se utilizar para analizar el surtido o gama de productos que vende una empresa comercial. El 80% de la facturación proviene del 20% del catálogo de productos. En general, el principio de Pareto permite analizar una situación y facilitar la toma de decisiones estratégicas trabajando con datos reales.
    No obstante, el principio de Pareto permite utilizar herramientas de gestión, como el diagrama de Pareto, que se usa ampliamente en temas de control de calidad (el 80% de los defectos radican en el 20% de los procesos). Así, de forma relativamente sencilla, aparecen los distintos elementos que participan en un fallo y se pueden identificar los problemas realmente relevantes, que acarrean el mayor porcentaje de errores.
    De la misma manera, en el mundo de la Economía, la Política, etc., el principio de Pareto puede ser enunciado de diferentes formas, resumiendo en cierto modo aquel dicho de…”Para lo que me pagan, mucho trabajo y para lo que trabajo, mucho me pagan”, vamos, que el 80% sólo cobra un 20% de los rendimientos del negocio…….

    Marc de Zabaleta Herrero

    ResponderEliminar

Escribe un comentario sobre esta entrada: