viernes, 4 de febrero de 2011

929. DEL ORIUNDO DE JIQUILPAN

Ramiro Amezcua C.
Desde México,
D.F. México.


NOBLE COSTUMBRE
(rac)

Temprano, “Luzma”
su calle barre
y con voz suave
ya me saluda.

A Martha y Arturo Salazar.

¡Oh! Tierra mía, que dejé siendo tan joven
por ir en pos de justos sueños e ilusiones,
¡Con júbilo hoy vuelvo a ti desde tan lejos!
Cumpliendo uno de mis más caros anhelos.

¡Ayeres ha...Volé y volé por amplios cielos
en contra y a favor de intensos vientos
arribando a mega urbes ¡Insensibles!
De millones de entes autistas e invisibles.

Ahí no se hablan para bien ni para mal,
la distancia entre vecinos ¡Qué abismal!
Distinto a lo que existe en ti, mi tierra,
¡Que conocerse todo mundo pareciera!

Los ¡Buenos días! ¡Buenas tardes! ¡Buenas noches!
Dulces se oyen, como canto de cenzontles,
¡Echando abajo las barreras excluyentes!
De género, estatus, ¡De fríos Jiquilpenses!

Cortesía que halaga a mis oídos anhelantes
con frases cordiales, ¡Su gesto es amigable!
Que afables me obsequian tus hijos, mis hermanos,
aunque fuera estoy de tu regazo hace años.

Respeto y calidez denota su saludo,
¡Ya aquí, masa no soy, de tus retoños…Uno!
Con alma y rostro, y de nombre conocido,
siempre querido por parientes y amigos.

Tan… Tan… Ya están llamando a misa las campanas,
¡Qué solo está el portal, tus calles y tu plaza!
Las seis de la mañana son, ¡Vaya, qué fría!
¡Qué tal…! Acabo de llegar ¡Muy buenos días!.

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