sábado, 30 de abril de 2011

1129. OTRO CORREO DEL PUEBLO MEXICANO

Otro correo más del pueblo mexicano que llega a la redacción del tenepal de CACCINI, obviamente para que se publique…, aunque ya habíamos subido al blog este contenido del premio otorgado a Jesús León Santos en entradas anteriores de meses atrás con una o dos fotografías, pero este texto lo envían con mas fotos, bueno, nuestro lector pide se publique…, y  pues aquí está. Misión cumplida estimado lector del
tenepal de CACCINI.

¡ORGULLO MEXICANO QUE HAY QUE DIFUNDIR!

Ni Televisa, ni TV-Azteca, han difundido debidamente ésta noticia; con su iniciativa México, solo publican lo que les va a dejar dinero a ellos. Por favor conoce y difunde.
PREMIO NOBEL 2010, DE ECOLOGIA..... ES PARA UN MEXICANO

El nombre de la recompensa es "Premio Ambiental Goldman"
Pocos lo saben, pero existe un premio tipo "Nobel" de Ecología. Este año lo ha ganado Jesús León Santos, de 42 años, un campesino indígena mexicano que ha estado realizando, en los últimos 25 años, un excepcional trabajo de reforestación en su región de Oaxaca, México.

Fue creado en 1990 por dos generosos filántropos y activistas cívicos estadounidenses Richard N. Goldman y su esposa Rhoda H. Goldman. Consta de una dotación de 150.000 USD; $2’154,000. Pesos M.N. y se entrega cada año, en el mes de abril, en la ciudad de San Francisco, California (Estados Unidos).

Hasta ahora ha sido otorgado a defensores del medioambiente de 72 países. En 1991, lo ganó la africana Wangari Maathai, quien luego obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2004.



A Jesús León Santos se lo han dado porque, cuando tenía 18 años, decidió cambiar el paisaje donde vivía en la Mixteca alta, la "tierra del sol". Aquello parecía un panorama lunar: campos yermos y polvorientos, desprovistos de arboleda, sin agua y sin frutos. Había que recorrer grandes distancias en busca de agua y de leña. Casi todos los jóvenes emigraban para nunca regresar, huyendo de semejantes páramos y de esa vida tan dura.


Con otros comuneros del lugar, Jesús León se fijó el objetivo de reverdecer los campos. Y decidió recurrir a unas técnicas agrícolas precolombinas que le enseñaron unos indígenas guatemaltecos para convertir tierras áridas en zonas de cultivo y arboladas.

 En esa región Mixteca existen más de 50.000 hectáreas que han perdido unos cinco metros de altura de suelo desde el siglo XVI. La cría intensiva de cabras, el sobre pastoreo y la industria de producción de cal que estableció la Colonia deterioraron la zona. El uso del arado de hierro y la tala intensiva de árboles para la construcción de los imponentes templos dominicos. Jesús León y sus amigos impulsaron un programa de reforestación. A pico y pala cavaron zanjas-trincheras para retener el agua de las escasas lluvias, sembraron árboles en pequeños viveros, trajeron abono y plantaron barreras vivas para impedir la huida de la tierra fértil.


¿Cómo llevar el proyecto a cabo? Haciendo revivir una herramienta indígena también olvidada: El tequio, el trabajo comunitario no remunerado. Reunió a unas 400 familias de 12 municipios, creó el Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca (Cedicam), y juntos, con recursos económicos limitadísimos, se lanzaron en la gran batalla contra la principal culpable del deterioro: la erosión.

Todo eso favoreció la recarga del acuífero. Luego, en un esfuerzo titánico, plantaron alrededor de cuatro millones de árboles de especies nativas, aclimatadas al calor y sobrias en la absorción de agua. Desarrollaron un sistema de agricultura sostenible y orgánica, sin uso de pesticidas, gracias al rescate y conservación de las semillas nativas del maíz, cereal originario de esta región. Sembrando sobre todo una variedad muy propia de la zona, el cajete, que es de las más resistentes a la sequía. Se planta entre febrero y marzo, que es allí la época más seca del año, con muy poca humedad en el suelo, pero cuando llegan las lluvias crece rápidamente. Al cabo de un cuarto de siglo, el milagro se ha producido. Hoy la Mixteca alta esta restaurada. Ha vuelto a reverdecer. Han surgido manantiales con más agua. Hay árboles y alimentos. Y la gente ya no emigra.


Después se fijaron la meta de conseguir, para las comunidades indígenas y campesinas, la soberanía alimentaria.

Además, se han enterrado en lugares estratégicos cisternas de ferro-cemento, de más de 10.000 litros de capacidad, que también recogen el agua de lluvia para el riego de invernaderos familiares orgánicos.
 

El ejemplo de Jesús León es ahora imitado por varias comunidades vecinas, que también han creado viveros comunitarios y organizan temporalmente plantaciones masivas.


En un mundo donde las noticias, con frecuencia, son negativas y deprimentes, esta historia ejemplar ha pasado desapercibida.

Actualmente, Jesús León y sus amigos luchan contra los transgénicos, y siembran unos 200.000 árboles anuales.

Cada día hacen retroceder la línea de la desertificación. Con la madera de los árboles se ha podido rescatar una actividad artesanal que estaba desapareciendo: la elaboración, en talleres familiares, de yugos de madera y utensilios de uso corriente.

¡Circula esta noticia PARA QUE TODO MÉXICO SE ENTERE!!!!

LOS MONOPOLIOS DE LA COMUNICACIÓN EN MÉXICO, NO INFORMAN LO QUE DEBEN, SOLO SUS INTERESES POLÍTICOS Y COMERCIALES

viernes, 29 de abril de 2011

1128. A GL. CONRADO, de...

Carlos Acevedo Martínez
Desde Tuxtla Gutiérrez,
Chiapas. México.

Estimado Conrado:

Tú, que eres un lector voraz, seguramente recuerdas que Gabriel García Márquez escribió una historia titulada “En este pueblo no hay ladrones”. Qué diferencia, mi estimado Conrado, con este país maravilloso; aquí sí hay ladrones, y de a madre, y también hay asesinos, narcotraficantes, secuestradores, pederastas, traficantes de influencias, prevaricadores, mafiosos y muchos etcéteras de la misma calaña. Pero, qué curioso, en este país lo que no hay son culpables de los delitos señalados (incluidos los “etcéteras”). Los peces gordos, esos que todo mundo conoce por nombre y apellido, los que han masacrado estudiantes, líderes campesinos, familias completas de indígenas. Esos que han asesinado a disidentes, a periodistas, a guerrilleros, a candidatos electorales; que se han robado la mitad de la partida secreta, las tres cuartas partes del presupuesto, los excedentes petroleros completos y la otra mitad de la partida secreta. ¿Ya sabes cuáles?

Sí hombre, esos que se han autoprivatizado los bienes de la nación, que han evadido los impuestos y han endeudado al país por generaciones. ¿A poco no das, estimado Conrado?; esos que han violado las leyes electorales y han cometido fraudes descarados para sentar a sus sucesores en la grande (la silla); esos que controlan poderosos sindicatos y manipulan al Ejecutivo, al Legislativo y al Judicial y manejan los recursos públicos como si fueran su alcancía personal.

Ah, bueno, pues aunque todos sabemos quiénes son estos malandrines, los responsables de perseguirlos y enchiquerarlos, tiro por viaje esgrimen argumentos legaloides para no castigarlos. ¿Cuántas veces has oído eso de:No estamos facultados”… “El marco legal no define sanción alguna”… “La averiguación no está bien integrada”… “La conducta no está tipificada”… “El hecho no es de gravedad”… “El plazo legal ya expiró”…

Hasta donde yo sé, es decir una madre, el Poder Judicial de la Federación está integrado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Tribunal Electoral, los Tiburonales, perdón, los Tribunales Colegiados y Unitarios de Circuito y los Juzgados de Distrito. La administración, vigilancia y disciplina, con excepción de la Suprema Corta, perdón, de la Suprema Corte de Justicia y el Tribunal Electoral están a cargo del Consejo de la Judicatura Federal. Según la página de la Suprema, “el Poder Judicial de la Federación representa al guardián de la Constitución, el protector de los derechos fundamentales y el árbitro que dirime las controversias, manteniendo el equilibrio necesario que requiere un Estado de derecho”. ¡PUFF!, me quedé sin aire.

Ah, bueno, puesto que en México la Constitución es violada sistemáticamente por todo aquel que tenga poder político o económico, o ambos, y que ya el índice de impunidad anda entre el 98 y el 99%, bien se puede deducir que el Poder Judicial, ni tiene poder, ni protege los derechos de nadie ni vela por Estado de derecho alguno, por la simple y sencilla razón de que ese mentado Estado no se mira por ninguna parte. Aclarando amanece; o sea, que si el Poder Judicial no sirve ni ha servido jamás para impartir justicia, sería bueno hacerle algunas reformas que acerquen a la Constitución a la cruda realidad mexicana, por ejemplo, empezar por establecer que la función del Poder Judicial no sea la de impartir justicia o hacer cumplir el Estado de derecho, total, ya vemos que para eso no sirve. A partir de la realidad, el aparato de justicia debería servir para darles chamba a un chingo de batos sin iniciativa y con vocación burocrática, porque de otro modo estarían sin chamba y sucumbirían ante las exigencias de un entorno económico cada vez más competitivo. En pocas palabras: se los llevaría la chingada… ¿O, tú como lo ves, estimado Conrado?.
   

miércoles, 27 de abril de 2011

1127. TEXTOS DE ALGUNOS ZAMORANOS ENVIADOS AL TENEPAL POR...






Arturo Ceja Arellano.

Es una recoplilacón de su página cultural:
...de mi Semanario Regional Autónomo "Uandari"


CULTURA

De poetas zamorenses 
Recopilación de: Arturo Ceja Arellano

1
De la Antología de Cuentos y Minicuentos (2010)
Obra de Héctor Canales González

Volver a empezar

El día que salí me dijeron:
--Isaías Rojas, a partir de hoy es usted un hombre nuevo. Ha purgado su condena y debe reintegrarse a la sociedad. Rehaga su vida por el camino de la honradez y la justicia. Adiós-
            Después de quince años de prisión se me hacía difícil creer que había conseguido la libertad. Quince años… Comenzar de nuevo… Rehacer mi vida… Ser honrado… Libre… Libre… ¿Libre…? ¿Para qué?
            Al llegar a la casa de mis padres, la encontré ocupada por desconocidos. Los viejos habían muerto y nadie se había preocupado por avisarme. Mi esposa y mis dos hijos habían desaparecido. (Después alguien me dijo que ella se juntó con otro y se fue a la costa). Busqué y no encontré a ninguno de mis antiguos amigos. Todo era diferente; rostros, edificios, hasta el aire y el sol me parecía sentirlos de otra manera; pesados, agresivos. Había perdido mi lugar en la sociedad, mi derecho a respirar la atmósfera de la libertad y de la vida. Por un momento pasó por mi mente la idea de regresar al penal; pero no, también ese mundo había dejado de pertenecerme, como yo a él.
            Vagué por las calles, sin rumbo, con la mente en blanco, hasta el anochecer. Al pasar por una vecindad, varios niños salieron gritando y corriendo atropelladamente. Uno de ellos tropezó conmigo y casi me derriba. Los demás se rieron. Yo también reí, nervioso. Era mi primer contacto emocional en mi reencuentro con la sociedad.
            Comía, después de un tiempo, en los mercados y dormía en un miserable y hediondo cuarto de hotel, del que salía sólo para alimentarme. Extrañaba el encierro. Se me hacía imposible la relación con mis semejantes. Me sentía como un fantasma atisbando al mundo desde su presencia atérea. Cuando se me acabó el dinero volví a la realidad. Entonces decidí buscar empleo. Pero… ¿en qué?. ¿Quién emplearía a un desconocido de 45 años que además, por sucio y desaliñado, aparentaba sesenta? No, al final ni siquiera lo intenté.
            No recuerdo bien cómo fue que empecé a pedir, el caso es que mendigaba. Todo lo que conseguía lo gastaba en licor. No me lo va a creer doctor, pero hasta entonces yo nunca había tomado. Sin embargo, una borrachera casi continua han sido estos últimos cinco años, y así anduviera todavía si no me hubieran traído aquí, al sanatorio; había casi perdido la razón, pero gracias a usted ya estoy sano.
            --Sí don Isaías, ya está usted curado y ha llegado el momento de que se reincorpore a la sociedad y comience una nueva vida. Adiós.
            Cuando salí a la calle, no supe qué hacer, ni a dónde ir. Tendría que volver a empezar.

2
Del poemario De Amargo Color Salado (2003)
Poesía amorosa de Roberto Reséndiz Carmona

A veces las amamos

A veces las amamos
nos vamos a la cama
quedamos extasiados
observando
la cadencia sensual de sus caderas
el oscuro resplandor de la entrepierna.

Van y vienen
se deslizan lascivas
entre luces de neón y de colores
observan la penumbra
el humo
la ceniza
la terrible tempestad
en el desierto.

A veces las amamos
contemplamos carnales los señuelos
imaginamos la cubierta de satín
los fantasmas de lodo
algún rincón oscuro
el jardín de las espinas.

A veces las amamos
sentimos el aire y sus hervores
el perfume casual
el sexo
los crujidos
la libertad
el polvo de los senos
el palpitante triángulo
sus manifestaciones solitarias.

A veces nos perdemos
entre la selva del asfalto
cargamos en la mirada
las alas negras de las mariposas
la violencia azul de los besos desolados
el triste desamor
de la amargura

A veces las amamos
nos refugiamos
en el vasto océano de la luna…

*****

3
Una Pizca de Razón y de Amor (2003)
Poemario de Raymundo Rivera Enríquez

¿Por qué?
 ¿Por qué no te alejas y me dejas solo?
¿Por qué no quieres que mi alma vibre?
¿Quieres que sin tu amor, la vida tire?
¿No sabes que la soledad mata con dolo?

Culpable serás de mi muerte, mi vida,
porque pudiendo quererme, tú te alejas
sin contemplar tus ojos, bajo tus cejas,
haré todo, menos algo por mi vida.

Me condenas al infierno de la vida,
cuando puedo tener la gloria de tu amor,
y aunque quiero llevar la vida con calor,
no tengo la fe de quien me olvida.

¡No veas atrás! ¡Mira de frente!,
que no sufras por lo por ti hecho,
me quitas la vida, tienes derecho,
pero truncar la tuya, no hay derecho.

Seré tu oasis cuando estés sedienta,
seré tu almohada cuando estés cansada,
seré un mendigo de tu mirada,
seré tu verdad cuando lo sientas.

¡Te esperaré!, triste dijiste.
¡Te buscaré!, yo te lo dije.
¿Por qué, mi amor, no lo quisiste?
Porque te quiero, mi vida existe.

*****

4
Del Zoológico de Poesía Infantil (1992)
De Miguel García Castañeda

La Mosca
Mosca: eres un odiado ser,
que pasas toda la vida,
probando de la comida,
de todo el que va a comer.
Tú, despreciable criatura,
Eres insecto de odios,
Andas llevando microbios,
Que juntas en la basura.
Yo, no te lo digo riendo,
Aléjate de ésta vida,
Ya no infectes más la herida,
De todo el que está sufriendo.

*****

5
Extraído del capullo de poesía
Buhedades (1998)
De Francisco Elizalde García

MAYO

Mayo,
el de los búcaros de cielo,
el de las azucenas
cual cálices de hielo.

Mayo,
El de las gémulas sonrientes,
el de las enigmáticas
canciones de las fuentes…

Mayo,
pétalo azul de hiedra o lirio:
el de los labios rojos
cual sangre de martirio.

Mayo,
el de la fina y suave rueca
eue teje cabelleras
doradas de muñeca.

Mayo,
el de los cantos y las rondas,
el de los sueños azules,
el de las ilusiones blondas…

Mayo,
el del amor hecho de rosas,
el de los cantos vírgenes,
el de las mariposas.

Mayo,
el de las núbiles palomas,
el de las golondrinas,
el de rosadas pomas.

Mayo,
esto en tus ánforas brindaste
e ayer se murió todo…
todo de lo llevaste.

Mayo,
Venus te guarde con su beso
hecho de luz
y de embeleso…

*****

6
MANIQUÍ
Una Expresión de Amor (2001)
Arturo Ceja Arellano

AMOR

Cuando el lápiz se desliza suavemente, poco a poco, con tristeza o alegría, hace reír o llorar, con tan solo recordar que el amor es el alimento del alma y del corazón. Y así nace el poeta, así vive y así muere…

Amor, es padecer, es sufrir, es abrazar con alegría todo lo amargo y duro de la existencia; es romper las cadenas del tiempo y de la muerte, y poner en lo infinito el deseo, y hacerlo esclavo de la eternidad; es abrazarse con suave y dulcísimo deleite en una viva y eterna llama, y arder, y consumirse, y morir de no morir jamás.

Amor, es una pena más que lleva el alma; una pena más de pesadumbre y de gemido, que de suavidad; es el placer supremo de las almas grandes y escogidas, es la felicidad en el dolor… Eso, eso es el amor.

lunes, 25 de abril de 2011

1126. OTRO POEMA DEL ORIUNDO DE JIQUILPAN

Ramiro Amezcua Cervantes.
Desde México, DF.

PROMESAS Y CREENCIAS
(rac)

La fe, es esperanza,
así es en la vida,
cuando estas se acaban
no hay expectativas.

A Blanca Sánchez C.

Por opaco cristal de mi memoria
observo entre los años
piadosa costumbre, que en su historia,
practican mis paisanos.

¡Ay! Aquella que a falta de respuestas,
carentes de recursos…
¡Procuramos con lágrimas y fiestas!
E íntimos discursos.

Aquella tan vieja y tan actual
que se realiza en lunes,
hacia el vecino y triste Totolán
¡Silo de pesadumbres!

Caminar por las tardes ya los vemos
¡Unos con pies descalzos!
Cual mansos y sufridos nazarenos,
pues fueron escuchados.

¡Oh! Ex votos, retablos con  pinturas
en láminas diciendo
el favor que llegó de las alturas
y su agradecimiento.

¡Milagros! Ojos, miembros, qué sé yo,
causas desesperadas…
Que nos hablan de cosas que el gran Dios
clemente nos regala.

¡Qué “buena y milagrosa es “La Güerita”!
Segura aliada y medio,
para que su hijo escuche y nos asista
¡Virgen de los Remedios!

Quien, cálida, sobre su brazo carga
a tan ilustre niño,
¡Es la madre, amorosa y abnegada!
De Verbo tan divino.

1125. A GL. CONRADO de…

Carlos Acevedo Martínez
Carta-colaboración Número 19.
Desde Tuxtla Gutiérrez,
Chiapas. México.

Estimado Conrado:

Ya te había dicho, que leer Tenepal  me transporta en alas del recuerdo hasta situaciones que me permiten recrear lugares y personajes de mi niñez y adolescencia, algunos de ellos que tenía dormidos y se están despertando como si ya hubieran pagado sus deudas; con una frescura insospechada.

Por ello, si no tienes inconveniente, estimado Conrado, en esta ocasión te voy a hablar de tú, perdón, de yo, que diga de mí. Bien, por supuesto, para hablar mal están los demás y lo hacen muy bien.

Llegamos al Hotel Condesa, en León, Guanajuato, sito a un costado del Parque Central de la ciudad, mi amigo el Pato y yo. Habíamos ido a León con la intención de “abrir mercado” para una línea de conductores eléctricos de una fabriquita que acababa de poner el Pato en Zamora, Michoacán. Eran las seis y minutos de la tarde cuando nos registramos (cada quien en su cuarto, yo siempre he sido muy anticuado). Quedamos de darnos un baño y vernos más tarde con la puntualidad propia de dos ejecutivos de empresa: “Por ahí de las ocho, en el bar del hotel”.

Luego de un regaderazo, me eché una “coyotita” que se alargó hasta las nueve de la noche y bajé al bar. El Pato ya se encontraba ahí. Considerando la semioscuridad del bar lo acompañaban una rubia despamapante de un enorme busto que mostraba generosamente por su amplio escote, enfundada en una minúscula minifalda; y una “bellísima” de cognac Courvoisier. ¡Ah!, porque al Pato le gustaba apantallar y por fortuna tenía con qué.  “Yesenia”, dijo llamarse la dama a la hora de las presentaciones, y a mí, malpensado y prejuicioso, por el nombre me dio la impresión de que era “piraña”. En el estado de Guanajuato, a raíz del escándalo de las famosas “Poquianchis” se cerraron todos los prostíbulos y se lanzó una cristiada contra la prostitución. Claro que no sirvió de nada, y pue’que hasta haya resultado peor, porque las “chavas del talón”, las mujeres del “tacón dorado”, vulgo putígrafas, invadieron las calles y parques.

Ya con tres coñaques entre pecho y espalda, y acuciado por la minifalda, mejor dicho por las piernotas de Yesenia y las intermitentes estampas del “tesorito” que desenfadadamente me regalaba sentada en el pequeño taburete del bar, se me calentó el radiador y me puse inquietón. Con ese sexto sentido que poseen (entre paréntesis; sí es cierto que las mujeres nacen con un sexto sentido, pero luego pierden el “quinto” y vuelven a quedar iguales), Yesenia se dio cuenta del mal que me embargaba y me preguntó: “¿Quieres que le hable a una amiga para que te haga compañía? Te va a gustar, es muy bonita y simpática…”. No esperó respuesta, se levantó y se fue al teléfono de la barra.

-“No tarda, llega en unos diez minutos”, dijo al regresar a la mesa. La amiga se tardó medio trago en llegar. Y sí, era bonita y guapachosa, pero lo de simpática no muy;
“Cobro por Adela, porque los hombres son muy cabrones y luego se les olvida pagar”. Advirtió antes que cualquier otra cosa. “Hola guapo (uta, además ciega), me llamo Alicia, ¿y tú?...

-Yo no, yo me llamo Carlos…

-“Bueno, Carlos, si nada más va a ser compañía para beber, son 200 pesos y me retiro a las once. Pero si va a haber acostón son 300, y 500 por toda la noche y el cuarto corre por tu cuenta. ¡Ah!, no me baño con impermeable ni uso condón. Tú dices”. Como en ese tiempo los condones sólo se usaban para evitar embarazos, hasta pensé que lo de “sin condón” era una canonjía para clientes distinguidos. Unos días después me di cuenta de que había sido una pendejada. Abandonamos León sin abrir otra cosa que las piernas de las chavas y la cartera del Pato.

Dos días después, yo todavía estaba relamiéndome los bigotes como gato bodeguero en la oficina del Pato, cuando me dieron ganas de “cambiarle el agua a las aceitunas” y me metí al baño. Cuando quise soltar el chorro, sentí que en lugar de “agua de riñón” estaba yo orinando vidrio molido. El ardor era tan culerísimo que me puso de rodillas y regresé a la oficina casi a gatas. El Pato alarmado me preguntó: “¿Qué te pasa, Charly?,  estás verde cabrón”… Yo estaba más que adolorido, asustado, sin saber qué pinche onda…

-“¡Ah!, ya sé –dijo el Pato-, cogiste sin condón… No seas pendejo, nunca dejes camino por vereda. Esas viejas callejeras no se cuidan el “uchepo” y esa te pegó una purgación de poca madre. Ni pedo, Charly, algún día tenías que pagar tu noviciado. No te preocupes, te voy a llevar con un doctor que ya me curó dos veces”.

1124. UN POEMA AL REBOZO Y REBOCEROS DE ANTAÑO, DEL ORIUNDO DE JIQUILPAN…

Ramiro Amezcua Cervantes
Desde México, DF.

LA REBOCERÍA SE FUE
(rac)

En la casa
de “Cueritos”
hay rebozos
muy bonitos.

A Ramiro Amezcua Hernández.
Viejo rebocero.

Siendo infantillo, recuerdo,
mi bisabuela materna 
fue rebocera y yerbera…
procurada en todo el pueblo.

De antiguas ocupaciones,
hablaré sólo de aquélla
que producía hermosas prendas
para la mujer de entonces.

Me pareciera escuchar
cual agradables orfeones
los ya lejanos rumores
del sonido del telar.

En gran parte de su casa
¡Qué febril actividad!
Gnomos, hadas, mi papá,
entre vivos y fantasmas.

Y un día llegó la desgracia
a enlutar feliz hogar,
¡Debiendo el taller cerrar!
Huyendo las esperanzas.

Gente humilde, gente buena
su “faina” iban realizando
¡Como el más sagrado encargo!
Con amor y con entrega.

Desde pintar blancos hilos
de artisela y de algodón,
¡De seda, el torzal mejor!
Son de arcoíris teñidos.

Pasando por el “urdido”
¡En la calle, gran función!
En enorme bastidor
amarran y cortan hilos.

Y por ahí sentaditas…
Ante una incansable rueda
¡De infinita rodadera!
Echan cañón y canillas.

Teje! ¡Teje el rebocero!
¡Teje! ¡Teje una ilusión!
Mientras baila irreal canción
con pausado bamboleo.

Con el que va conformando
¡Excelso manto! ¡Con arte!
De colorido excitante
¡Verdes, rosas mexicanos…!”

¡Oh! ¡Bello, útil, protector!
¡Más que el manto de la Virgen!
¡Regio accesorio, de estirpe!
¡Que a ellas de harto sirvió!

Como deslumbrante joya
¡Los rostros supo adornar!
¡Las siluetas bien realzar!
¡Fue mecapal, brazos, bolsa!

¡Paño de lágrimas fue!
¡Telón para dar un beso!
¡Cobija a cuerpos traviesos!
¡Sombrilla en el sol también…!

Y como corriente de aire
que por los huecos se cuela
¡Bella trama se bosqueja!
Con gran sapiencia y donaire.

Hasta formar los extremos
¡Que rematan ostentosos!
Las dos puntas del rebozo,
¡Barbas! Les llamaban ellos.

Hoy nuestras hijas y nietas
en aras de ajenas modas
¡Lindos textiles ignoran!
¿Se imaginan las bisnietas?

¡Tejan ya de madrugada!
Gran rebozo a blanca luna
para que ufana y segura
lo tercie en noche estrellada.