jueves, 6 de junio de 2013

3044. SE TOPA CON LA MUY ORONDA DECLARACIÓN DEL ACTOR GRINGO MICHAEL DOUGLAS, QUE CON ACTITUD DE HABER CORONADO EL EVEREST, DECLARÓ: “EL SEXO ORAL ME PROVOCÓ EL CÁNCER DE GARGANTA”

PARA GL. CONRADO, DE…

Carlos Acevedo Martínez.
Comentarista y analista político.
Desde Tuxtla Gutiérrez,
Chiapas. México. Para
tenepal de CACCINI

Estimado Conrado:

Definitivamente algo anda mal, y si “mal” no es la palabra adecuada porque es adjetivo y ya suena a crítica, entonces algo anda raro, pero por si tampoco este término te parece, entonces algo anda chistoso, o como te dé la gana decirlo, pero algo está fuera de onda.

En el mundo y aquí se enconan las tragedias, vía cataclismos, matanzas, enfermedades, delincuencia, guerras y hambrunas. A la gente le da por morirse porque no llueve, o porque llovió mucho; si hace frío porque hace frío, si hace calor, por eso mismo; en donde tiembla, los terremotos asuelan y los tsunamis arrasan; donde no hay terremotos, los tornados cepillan gente y casas; enfermedades desconocidas aterran al planeta; virus de pollos diabólicos ponen de cabeza gobiernos; protestas masivas y violentas, en países que uno hubiera apostado la quincena que jamás ocurrirían; terrorismo como la más ciega expresión del odio y domésticos asesinatos masivos de adolescentes a manos de sus compañeritos de escuela que no encontraron qué no tenían qué hacer; migraciones masivas de Sudamérica y México rumbo a los EUA, de África a Europa, y los Estados Unidos ni Europa tienen empleo ni para los suyos; y el cambio climático global, que amenaza parejo por si alguien vive en donde no hay broncas.

No creas, todo eso abruma al grado que lo más recomendable es automedicarse un severo neutralizador de seriedades, por ejemplo, ir al cine a ver el Gran Gatsby, en su más reciente versión de crema pastelera o sintonizar el History Channel, para distraerse con la demostración de cómo la invención de la rueda no tiene otra explicación que la didáctica visita de los extraterrestres.

Y al tiempo que la civilización parece ir de regreso a la edad de las tinieblas, con garbo, sin pudor, aparecen y se reproducen como hongos, organizaciones no gubernamentales y asociaciones civiles variopintas, con nunca explicadas fuentes de los abundantes recursos que gastan, dedicadas a cosas muy nobles unas y otras, muchas, a las causas más extrañas: la defensa del mono de hocico chato de Birmania; contra la erradicación del mosquito transmisor del dengue; el fomento de la siembra y cultivo tradicional del maíz enano; la conservación de la lengua marubo (cuenca del Javari, Amazonas… mil hablantes); la protección de la auténtica tradición de la manufactura de piñatas con olla de barro; la asociación pro declaración como patrimonio cultural de la humanidad, de la Danza de los Viejitos y los huevos motuleños… ¿qué?, ya lo consiguieron con los Voladores de Papantla.

Por si eso no bastara estimado Conrado, de un tiempo acá se ha puesto de moda que personajes… ¿"excuse me"? dicen a coro, Aristóteles, Catalina la Grande, Churchill, Juárez y la madame Curie, ah pues sí, te decía que se ha puesto de moda que gente de cierta fama, haga las declaraciones más estrafalarias que acaparan la atención de la prensa en todas sus presentaciones: escrita, radiada, televisada y “on line”.

Ayer mismo, abre uno los servicios de información en la computadora (no “accesa”, esa palabra no existe (todavía); y aprovechando el viaje: “aperturar” tampoco existe, el gerente de un banco no te “apertura” nada, ni tú le “aperturas” la portezuela del coche a Marthita, el verbo “abrir” sigue existiendo (todavía), se mete uno a revisar las noticias del día y se topa con la muy oronda declaración del actor gringo Michael Douglas, que con actitud de haber coronado el Everest, declaró: “El sexo oral me provocó el cáncer de garganta” (y miles de sitios de internet replicaron tan valiosa información para el equilibrio de la civilización occidental)… y a uno ¿qué?, la trompuda debe ser su esposa, la Catherine Zeta-Jones, que ya ni el besito de las buenas noches le quiere dar. Luego en el plano local, más caserita la cosa, el actor mexicano Sebastián Ligarde expuso a la prensa, con mirada de “estoy pensando en ti”: “Soy homosexual y lo digo con orgullo”… ¡órale!, es una lástima que uno no sea famoso para citar a conferencia de prensa y revelar: “Adoro los chongos y lo digo con orgullo”.

Si estos caballeros, Douglas y Ligarde, suponen que a la humanidad le interesa donde andan poniendo la boca o la cola, ya es cosa de sus respectivos egos, pero que los medios de comunicación les dediquen cobertura, nacional e internacional, ya está como para preocuparse, ¿edá?

¿Qué está pasando?... ¿son actos de voluntaria exposición de sus intimidades para proporcionarnos sano entretenimiento?... ¿son ganas de llamar la atención?... o ¿de veras le interesa a la gente su impúdica frivolidad?, porque también se trepó a los titulares que la Angelina Jolie, como medida preventiva contra el cáncer de mama, se extirpó los dos senos, asunto que causa al menos a tu servilleta, una indiferencia directamente proporcional a lo lejano que me fue siempre ese estupendo par de protuberancias de la Z. Jones, al igual que antes me hizo bostezar el estado que guardaban las nalgas de la Guzmán… igual de lejanas.

Queda una posibilidad como de Big Brother orweliano: los gobernantes fomentan la difusión de tanta cháchara para mantener distraído al respetable, tanto con noticias negativas como un deslave en el Tíbet o un brote de cólera en el oeste de África, como con las intimidades glandulares de los ricos y famosos. Nunca lo sabremos, pero les funciona, sea intencional o no, pregúntale a Granier, a Ulises Ruiz, a Moreira, a Fidel Herrera, etc., etc., etc., etc.


Así, entretenidos con la pendejada del “apagón analógico” en Tijuana, ni quien se fije en el video de la ex pareja de Peña Nieto, que le reclama, muy modosita, que le conceda 5 minutos, le pide que vea a su hijo Diego (dice que tiene 17 meses que no lo ve), que lo mantenga (dice que no lo mantiene), y que ya no le esté chicaneando el pleito que -dice- ya le ganó… asunto privado de él (claro), pero si el señor pragmático así atiende a un hijo suyo, no es como para ponernos muy optimistas ninguno de nosotros, los 120 millones de mexicanos que ni de su familia somos, ¿edá?

3043. CONOCIENDO A LOS GRANDES LITERATOS

~LEWIS CARROLL~

Por Everildo González Álvarez.
Articulista y crítico.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
tenepal de CACCINI

Lewis Carroll; fue un escritor y matemático inglés que nació en 1832, se graduó de leyes y letras en el Christ Church de Oxford. Entre 1885 y 1881 imparte clases de matemáticas y en este tiempo compone sus obras Euclides y sus rivales modernos, Curiosa matemática. En 1861 se ordena diácono pero no ejerció y como tenía un gran cariño por los niños, compone algunas obras para que ellos también lean obras, y así aparecen A través del espejo y la más famosa de todas Alicia en el país de las maravillas siendo esta una obra que rápidamente le dio la vuelta al mundo y que se considera como una obra maestra en todos los géneros.

Alicia en el País de las Maravillas: es la historia de un mágico sueño. Mientras permanece sentada con su hermana en el bosque, Alicia se levanta y persigue a un conejo que se le ha aparecido y cae en madriguera, en medio de un montón de hojas secas y comienza a caminar por una especie de sala subterránea alimentos y bebidas que consume comenzando a cambiar de dimensión en forma extraordinaria, empequeñeciéndose y achicándose sucesivamente.

En un momento dado y al seguir por la cueva, conoce al gato llamado Cheshire al que ve como aparece y desaparece alguna parte de su cuerpo y dejando en ocasiones solo una sonrisa como muestra de que ahí se encuentra, después de algunas peripecias con la baraja, llega luego a un jardín encantado donde se transforma el escenario a cada parpadeo y muchos personajes de varias formas sostienen absurdos diálogos que poseen una lógica muy erudita. En este momento Alicia se despierta y se tiene por finalizada la primera parte del cuento

En la segunda parte, el mundo que visita es un país maravilloso, semejante a un tablero de ajedrez que va de un espejo hasta el otro lado del mismo. Alicia camina hacia el vidrio y lo cruza sin ningún impedimento y entre muchas flores y extraños personajes, hay dos singulares de nombres twudle lun y Twidle di. Y cuando el primero se duerme, el segundo dice Alicia que está soñando con ella y que si dejase de soñar ¿en donde crees que estarías?, pues donde estoy ahora contesta ella y no, el le dice que no que no estaría en ninguna parte, porque eres una especie de idea en su mente. En esta parte, Alicia va avanzando casillas del tablero de ajedrez y sostiene una charla con la reina de la mermelada de la fresa para todos los días y el rey la felicita porque puede ver a nadie desde cualquier parte. Se sirve un banquete y Alicia pasa a ser reina cuando ocupe la octava casilla del tablero, en este banquete, los manjares ocupan el lugar de los invitados y viceversa. Después visitan la casa de un llamado tío en donde Carroll se le presenta a una niña diciéndole “así que tú eres otra Alicia" y en la casa del tío les muestra según él un misterio. Le entrega una naranja a la niña y le pregunta que en que maño la tiene y ella responde que en la derecha y luego le pide a la niña que se observe en el espejo y diga que en qué mano la tiene ahora y ella responde que en la izquierda  y el le dice que le aclare como es eso si la naranja no cambió de mano a lo que Alicia responde: suponiendo que me colocara al otro lado del espejo no seguirá estando la naranja en mi mano derecha.

Recuerde que leer es saber, es conocer es aprender LEA LIBROS.


FIN

3042. (HAZTE DE CUENTA UNA TIENDA DE RAYA, ESTIMADO CONRADO), “…Y ADEMÁS TE CHINGAN UNA PARTE PROPORCIONAL DEL SALARIO, PORQUE TIENEN EL DESCARO Y EL CINISMO DE COBRARTE IMPUESTOS, ¡HAZME EL RECABRÓN FAVOR!”.

PARA GL. CONRADO, DE…

Carlos Acevedo Martínez.
Comentarista y analista político.
Desde Tuxtla Gutiérrez,
Chiapas. México. Para
tenepal de CACCINI

Estimado Conrado:

Ojalá que no tengas tiempo para perder y así poder robarte un poquito para platicarte una historia que más parece histeria… sucedió antes de que a los trabajadores mexicanos nos vacunaran parados con la reforma laboral, pero para el caso es lo mismo. Me la topé en un esquinazo por las calles de Tuxtla, y platicándome lo que ha sido de su vida, me cuenta Ceci, una vieja y buena amiga, a quien tenía más de veinte años sin ver. En aquellos días ella estaba mucho más buena que vieja, y no creas, sigue igual… pero al revés.

Dice que la vida la ha tratado mal, pero no tanto como “esos hijos de la tiznada de las transnacionales”. Ceci abandonó la carrera de Letras a la mitad, porque un nuevo funcionario de gobierno muy visionario, la contrató como “secrehetaira  particularle tenía que hacer ‘piojito’ al ruco, pero me pagaba un sueldazo de poca madre”. Y a eso se dedicó, porque durante un tiempo le llovían ofertas y estuvo en varias dependencias como “secrehetaira” de algunos jefes en turno. “Cuando agarré colmillo me empezó a ir mejor Carlitos, porque los ponía bien pedos y los bolseaba… les sacaba cheques… buenos regalitos… ”, hasta hace unos años, cuando ya no servía para secrehetaira, “lo bueno fue que hice mis ahorritos, y para no estar sin hacer nada, por azares del destino fui a parar en una transnacional de lo peorcito como Sam’s Club”.

Antes, de un grupito como de 20 personas que habían llenado todos los requisitos (en el caso de Ceci “casi todos”, porque no quiso aflojar con un “entrevistador”. -“Estaba horrible el hijo de su puta madre… vieras nomás que barriga”) a las que  les hicieron el favor de aceptarlas para realizar el examen, solamente contrataron a tres.“Yo entré dizque como ‘asociada auxiliar` de foto-revelado, pero esa chingadera no aplica; todo el tiempo anda una bajo las órdenes y las patas de los superiores”… mira pues, y Wal-mart (la dueña de Sam’s Club) se la pasa presumiendo de hermanita de la caridad, predicando que no ellos no tienen empleados, porque según esto, “su gente es lo más importante” (sí pues).

“Pero no te creas que fue tan fácil entrar –continúa Ceci-, a las que fuimos aceptadas para hacer el examen nos tuvieron en ascuas como por unas tres o cuatro semanas. Muchas veces nos citaban a una hora y en ocasiones teníamos que esperar entre cuatro o cinco horas para ser atendidas por las ‘señoritas’ de recursos humanos… yo lo tomé con filosofía, como una prueba de ‘aguante’, hasta que finalmente quedé como empleada de tiempo completo”.

En Sam’s los empleados de tiempo completo trabajan ocho horas diarias, con una hora para comer (“comida que todos hacíamos en el comedor de la misma empresa”) y todo por un “pinche sueldito de 3,500 pesos al mes, de los que me venían quedando como 2,000, porque se me ocurrió meterme en una ‘caja de ahorro’… Los empleados de la transnacional también cuenta con una “prestación” (¡JA!) que consiste en vales de despensa que solo se pueden cambiar en las mismas tiendas del patrón (hazte de cuenta una tienda de raya, estimado Conrado), “…y además te chingan una parte proporcional del salario, porque tienen el descaro y el cinismo de cobrarte impuestos, ¡hazme el recabrón favor!”.

Platica Ceci que “los meros jefes” de  Wal-mart  tienen una base de conducta para tratar a la gente y para conducirse en la vida, pero además la tienen que cumplir al pie de la letra todos los empleados; “la integridad, de la que sacan tres principios que son el servicio, la honestidad y el respeto por la persona;… a todos nos gusta que nos sirvan, pero de ahí a dejarse pisotear por un pendejo hay mucha distancia; el respeto me parece muy bien, pero que ellos también respeten, y eso de la `honestidad`es una mentada de madre, porque esos fulanos lo que menos tienen es honestidad, son unos ladrones mentirosos”.

Me cuenta también, que tantito antes de renunciar a esa chamba, corrieron a una chava porque supuestamente se estaba robando unas manzanas podridas que ya estaban en el contenedor de basura, quesque para venderlas afuera, pero cuando sintieron la indignación de los trabajadores, modificaron la acusación para hacerla más creíble, porque lo que decían no era posible teniendo un chingo de gente (`asociados de seguridad` de la misma tienda) cuidando el negocio, en especial a los empleados, además de muchos guardias de empresas privadas, “y a la salida te revisan la bolsa y te dan una manoseada”.

En cada área de Sam’s Club hay un capataz, perdón, un encargado, mismo que es supervisado por un gerente, “y por lo visto el fin de todas estas personas es estar chingando al prójimo por la menor estupidez, como ‘cuchillitos de palo’, se dedican a fomentar un ambiente laboral pesadísimo… por demostrar su jerarquía el gerente presiona al de por sí neurótico encargado y éste se desquita con los trabajadores y todo el tiempo los trae ‘en jabón’ a todos”. Asegura Ceci que eso pasa en todas las áreas.

“Conmigo ya no se metían el encargado ni el gerente, porque no me dejaba, ya les  había pegado su gritada a los dos por abusivos, así que no me iba tan mal, pero me indignaba y me encabronada ver como muchas compañeras no se atrevían ni a ‘rezongar’ por temor a perder el trabajo… fíjate qué clase de bichos son Carlitos; la encargada de recursos humanos presumía de que la mayor parte de las mujeres de la plantilla laboral era de ‘madres solteras’… ¡Con razón!, ellos las escogen así porque se  dejan humillar, mangonear, ningunear, explotar y hasta abusar para conservar el trabajo y no dejar desprotegidas a sus criaturas. Eso sí, Carlitos, no se tientan el corazón para correrlas con razón o sin razón cuando se hartan de ellas”. Agrega Ceci que “las horas extras están prohibidísimas, se negaban a pagarlas a pesar de los ‘ríos de dinero’ que ingresan todos los días”.


Sin embargo, los cajeros, por ejemplo, no pueden irse de la tienda después de cumplir sus ocho horas en la caja, porque tienen que regresar a sus respectivos departamentos la mercancía que los clientes dejan en las cajas, lo que les lleva media hora aproximadamente, que desde luego no les pagan. “Es cierto que las transnacionales crean algunos empleos, pero son empleos mal pagados y se pasan ‘por el arco del triunfo’ los derechos laborales de sus empleados, desde luego tienen el beneplácito del gobierno, porque esta bola de ‘trajeados’ no saben lo que es tratar de sobrevivir con el salario mínimo… y tampoco lo que es trabajar”, opina Ceci, ¿y tú qué opinas estimado Conrado?   

3041. JUEVES DE CHISTES...

EL SACERDOTE Y EL TAXISTA

Por Everildo González Álvarez.
Articulista y crítico.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
tenepal de CACCINI

Aquéllos que sí saben porque así lo vieron o se los contaron, cuentan que hace ya muchos años, en la comunidad de Tata Liborio, que pertenece al municipio de Parmateo el Alto, la tierra de Patriarcrato - el que anduvo en campaña para ganar el máximo puesto político del municipio -, es la más grande y la de mayor población del municipio. Muy cerca de esa comunidad se encuentran otras muy conocidas como son Las Venias y La Cuesta, Las Muertas, La Cañada y Carpán.  

La mayor parte de la población de las seis comunidades tienen como su fuente principal de ingresos la explotación de los recursos del bosque y de la laguna Bella Vista, la pesca de mojarra y bagre, es lo que les representa mayores ingresos económicos. También parte de la población trabaja en el corredor turístico que recientemente echó a andar el gobernador del estado a petición del propio Patriarcrato, el espacio para campistas ha tenido una gran demanda por encontrarse cerca de la laguna y porque Esmerildo se ha convertido en guía turístico con recorridos, entre otros, al bosque.

También ha tenido mucha aceptación la comida que se vende en La Cabaña propiedad de Chonita y en donde se puede saborear entre otras cosas, filete de pescado al papel que entre otras ingredientes lleva: nopales en tiras, aceite de oliva, trozos de ajo, cebolla y jitomate picados, chile chipotle, sal de ajo y pimienta, diez minutos al fuego y queda para chuparse los dedos, sabrosos y nutritivo…

Pues bien, el párroco de Parmateo el Alto, el Sr. Cura Leopoldo Matos, un buen día comprendió que como la población ya no se va a Los Estados Unidos a trabajar, ya que ahora hay mucho trabajo generado por el corredor turístico y, que por el contrario, mucha gente de allá ahora se están regresando, ha considerado que es momento que la iglesia de Tata Liborio sea erigida como parroquia y que comprenda además las comunidades de Las Venias y La Cuesta que son las que tienen mayor población y se encuentran muy cerca una de la otra. Las tres cumplen con los requisitos para que se tenga una nueva parroquia y, de ésta forma, él podría  tener más tiempo para atender en forma más óptima a sus feligreses.

Un buen día, después de haber hecho la petición por escrito a fin de entregarla personalmente, se encaminó al Obispado, allá en la capital del estado para primero hablar con el Vicario General y después con el Sr. Obispo Benito Troncoso. Cuando llegó, la recepcionista le informó que el Sr. Vicario no se encontraba pero que el Sr. Obispo lo podía recibir por lo que lo anunció y fue recibido. El Sr. Cura hizo la petición correspondiente pero el Sr. Obispo le sugirió irse por lo más fácil y rápido, y le propuso que para que él tuviera más tiempo, más descanso, le podían mandar a un sacerdote que lo auxiliara dedicándose exclusivamente a las comunidades que mencionaba y que si era necesario podía ayudarlo, no solo en las tres sino en otras más y que, esta resolución se podía hacer de inmediato, que en dos días podría contar con el sacerdote quien además le ayudaría en algunas otras labores propias de la parroquia. Le mencionó además que en cuanto erigir en Parroquia la iglesia de Tata Liborio, se podría realizar más adelante, en algunos dos años ya que no era solo decisión que tomara el Obispo sino que había que hacer algunas consultas y enviar a alguien que analizara la situación poblacional de las comunidades en cuanto a número de católicos y otros aspectos.

El padre Leopoldo no cabía de gozo por la decisión e invitó al Sr. Obispo a que visitara a Parmateo el Alto, y a que pasara unas vacaciones en la cabaña propiedad de la parroquia, cerca de la laguna Bella Vista y del hermoso bosque.

Quedaron de comunicarse en un mes y se despidieron en forma muy amable. Prontamente, el Sr. Cura regresó al pueblo y giró instrucciones  para que se acondicionara uno de los cuartos que se encuentran del otro lado del corral y que comunica directamente con la notaría parroquial y con la pequeña biblioteca. A la habitación, debía dotársele de todo lo necesario para que ahí se hospedara el nuevo sacerdote, claro que tendría que caminar un poco para ir al comedor cuando fuera hora de los alimentos, pero la notaría sí le quedaba muy cerca.

Tal como lo había prometido el Sr. Obispo, a los dos días llegó el sacerdote, quien se presentó como el padre Timoteo Alejandre y quien dijo ser originario de ahí cerca, de la población de Achunta del municipio del mismo nombre y que colinda con Parmateo, y mencionó que a la fecha contaba con 61 años de edad, que era del mes en que la luna es más hermosa o sea, de Octubre, y se presentó como un enamorado del bosque y de la fauna, he llegado a un lugar del que estoy seguro no me querré ir -dijo el recién llegado- esto es mi vida, es mi ambiente, vaya -dijo para sus adentros- me han mandado a un lugar en donde viviré a mis anchas, escuchando el canto de las hermosas aves, respirando aire puro y claro que iré a caminar a ese hermoso bosque que desde aquí luce maravilloso.

El señor cura Leopoldo, no pudo disimular un poco de sorpresa cuando vio a su colaborador ya que esperaba a un sacerdote joven para que tuviera mas vitalidad y realizara sus labores en forma mejor -así dijo para sus adentros- pero se sobrepuso y lo invitó a pasar, lo presentó con Matilde quien era la que atendía la casa y después pasó a enseñarle la iglesia, le habló del muy hermoso retablo que data de hace ya un ciento cuarenta años y que es muy admirado por los visitantes, le mostró unos candelabros de plata que datan de 1745 cuando se construyó la iglesia, son más antiguos que el retablo -comentó el señor cura-.

Pasaron después a la notaría parroquial, en donde se encuentra una galería de señores curas y la historia de cómo se fundó la parroquia. Ya por último pasaron a conocer la casa parroquial y la habitación que tendría el padre Timoteo. Como pasaron luego por el comedor, Matilde los invitó a que de una vez desayunaran ya que había preparado algo especial para recibir al nuevo habitante de la casa, y pues sí que la señora se lució ya que para empezar, y después de lavarse las manos y de rezar las oraciones, les llevó el recién horneado pan agrio que es propio de ese lugar y que es muy apreciado en otras poblaciones; que se acompaña con leche y que tiene un sabor exquisito; después llevó calabaza también recién sacada del horno y para finalizar les arrimó unos tamales de queso con rajas que estaban muy sabrosos, vaya que te luciste -dijo el padre Timoteo- como que en el aspecto de comida a mi me irá bien pues espero que te esmeres y hagas cosas muy sabrosas para que el padre aprecie tu buen sazón Ya ninguno quiso frijoles chinitos y pasaron a la plática de sobremesa, antes de presentarse en la notaría para atender los asuntos del día.

Al padre Timoteo lo que le urgía saber es si había algún burro o un caballo o bien, si en el pueblo había algún taxi que lo pudiera estar llevando a las comunidades a cumplir sus obligaciones.

El señor cura Leopoldo explicó al sacerdote, el padre Timoteo, en la plática de sobremesa, que para trasladarse a las comunidades de Tata Liborio, Las Venias y La Cuesta que pertenecen al municipio de Parmateo el Alto, la parroquia contaba con dos caballos y un burro pero que, en el pueblo había taxis por si prefería se contrataría a uno. No -dijo el recién llegado- no, usaré el caballo, soy bueno para montar y todo es cuestión de que me ayuden a subir y allá en Tata Liborio, a bajar, muy bien pues -dijo el padre Leopoldo- vamos para que de una vez conozca a los animalitos. Los dos caballos y el burro los tenía enfrente de la casa, en un solar que le habían prestado y, en donde, además tenía dos chivos y unas pocas gallinas y un perro pastor alemán llamado Nerón. Los caballos eran muy bonitos y tenían por nombres: Rocinante que era muy fino y de una buena educación y el segundo tenía por nombre Pitufo por lo bajo de estatura, el burro -dijo el señor cura- se llama Tochito y muy poco se usa para montar o como de carga, principalmente lo usamos en la fiesta parroquial como burro encebado, ya sabe usted esas cosas, se suelta al burro y quien lo atrape y lo lleve a la plaza, se gana un premio, anteriormente soltábamos un puerquito encebado pero como nadie lo atrapaba y siempre había muchos golpeados por las caídas que se daban los que se animaban a ir por él, optamos porque mejor fuera un burro, claro que es un poco menos divertido pero así aseguramos que siempre haya un ganador…

Si que los caballos estaban para montarse y el nuevo sacerdote quiso montar a Rocinante y dar una vuelta por el pueblo. El sacristán que era el encargado de la pequeña caballeriza, le puso la silla al caballo y lo dejó listo. Pues sí que el padre Timoteo tenía dificultad para montar y hubo necesidad de que Rómulo, el sacristán le ayudara, cuando con cierta dificultad logró, el padre, montar al bello caballo, se encaminó a las calles del pueblo para conocerlo y saludar a las personas, todo le agradó y aprovechó para de una vez conocer la laguna y hacia allá dirigió los pasos del caballo. Ya en la laguna, pidió a unos pescadores que le ayudaran a bajar del caballo y se dispuso a presentarse y a recorrer el embarcadero y otras partes para después encaminarse hacia el bosque. El padre Timoteo era una persona que gustaba de la naturaleza, decía que el bosque lo llamaba, se tiró en una sombra y ahí se estuvo un rato acostado para después regresar a donde estaba el caballo. Hubo necesidad de que nuevamente lo ayudaran a montar y, acto seguido, se encaminó al pueblo, al solar en donde ya lo esperaban con algo de preocupación.

El padre Timoteo demostró que contaba con mucha vitalidad ya que recién bajado del camión, muy temprano en la mañana, se fue a conocer la iglesia y la casa y luego se fue hasta la laguna y con esto, el padre Leopoldo se dio cuenta que le habían enviado a un sacerdote que podría ayudarlo en forma óptima y que, además, el recién llegado disfrutaría el ir a Tata Liborio y a las otras comunidades ya que la primera se encuentra enclavada en pleno bosque. El único punto que había que cuidar era cuando tuviera que subir y bajar al Rocinante. El padre Timo -como ya le empezaron a decir de cariño-, determinó que al siguiente día iría a conocer las comunidades que estarían bajo su cargo y se determinó que para eso, además lo acompañarían el señor cura Leopoldo y el sacristán y para lo cual, Matilde se dispuso a prepararles un buen bastimento consistente en tacos de chilaquiles, de chicharrón y de frijoles -los llamados frijoles a la quesadilla- y que son una delicia al paladar, una receta que había inventado un señor de por allá lejos llamado Everindo…

Muy temprano en la mañana, antes de salir el sol, cuando la hermosa luna ha terminado su recorrido por el firmamento -¡que hermosa es la luna!-  los tres se encaminaron hacia Tata Liborio: el señor cura montó al Pitufo, Rómulo a Tochito y el nuevo sacerdote a Rocinante. Para no tener problemas con los vehículos que transitan por la carretera, por aquello de que se asustaran los caballos, optaron por irse por la vereda que va serpenteando por el bosque. El padre Timo no disimulaba la felicidad que le causaba el ir por esos lugares tan agradables que incitaban al descanso, vaya que disfrutaba el recorrido y sugirió que de regreso comieran en el bosque, hacemos una fogata -comentó a los demás- nos sentamos un rato y luego emprendemos el regreso, sugerencia que fue aceptada ya que al sacristán y al señor cura también les agradaba la naturaleza.

Por fin llegaron a la comunidad, saludaron a las personas; el señor cura les fue presentando a quien sería desde ese momento el sacerdote que atendería la iglesia de ahí y las de las otras dos comunidades mencionadas. Se estuvieron un buen rato platicando con la gente y ya al mediodía emprendieron el regreso, no aceptaron la invitación de Gertrudis para comer en su casa a quien argumentaron que ya traían bastimento.

Pues sí, ya de regreso Parmateo el Alto, buscaron un lugar donde hacer una fogata y calentar la comida. Vaya que Matilde se lució -comento el padre Timo-, los tacos están exquisitos, esos frijoles a la quesadilla si que son un deleite -comentó el nuevo sacerdote -sí -dijo Rómulo- y espérese a que un día haga el sabroso pescado al papel y los huevos a la cebolleta y verá usted lo que es comer de lo mejor, dicen que esas también son recetas de Everindo. Con buena comida, buenos paseos, bonitas comunidades, amables personas, un buen caballo y una hermosa laguna ¿qué más puedo pedir a Dios? solo que me permita vivir más tiempo -comentaba el padre Timo-. Me da mucho gusto que se encuentre contento -dijo el señor cura Leopoldo- y todo eso lo debe complementar con un buen trabajo en las iglesias, que las personas queden contentas de su trabajo, aunque por lo poco que lo he tratado, me doy cuenta que hará una laboral pastoral de altura.

Ya de regreso en el solar, hubo un pequeño problemita con el nuevo sacerdote al bajar de Rocinante, una ligera molestia en la rodilla porque el sacristán no calculó bien y el padre Timo fue a dar al suelo. El señor cura pensó, después del pequeño incidente, que lo mejor era que un taxista lo estuviera llevando a las comunidades.

Pues si que la caída del padre Timoteo del caballo Rocinante, preocupó al señor cura Leopoldo y sugirió que se contratara a un taxi para que lo llevara a las comunidades. La anterior sugerencia no fue aceptada, el padre Timo insistía en irse en el caballo como a el le gustaba y la contratación del taxi fue desechada.

Ya cuando el sacerdote quedó aliviado del problemita que tuvo cuando se bajó del caballo, decidió nuevamente montar a Rocinante y en él ir a Tata Liborio y así lo hizo. Por un tiempo nada pasó pero un mal día ya en el solar, nuevamente tuvo un problema al bajar del caballo y definitivamente se decidió que era inminente la contratación de un taxista. El señor cura Leopoldo se abocó a la tarea de platicar con el Sr. Torcuato quien era una persona ya no tan joven y se pensó que por eso podría tener mas responsabilidad y se procedió a hablar con él que era un taxista reconocido. Se acordó que cuatro días a la semana lo llevaría a Tata Liborio o a alguna otra comunidad, saldrían a las seis de la mañana, se regresaría y a las dos de la tarde iría por el para regresarlo a la parroquia, se arreglaron en el precio y todo quedó listo y acordado para empezar en dos días para dar tiempo a que el padre se recuperara un poco.

El día llegó y puntual a las seis de la mañana, ahí estuvo el taxista, ese día y otros dos, todo estuvo muy bien, el señor Torcuato cumplió con lo acordado pero, al cuarto día, el padre Timoteo notó algo extraño en el comportamiento del taxista, algo no le agradó, lo notó muy hablanchín y ya en el carro percibió un cierto olor conocido, olía a alcohol; no dijo nada pero ya a las dos de la tarde el taxista no llegó sino hasta después de la media hora y con un olor más penetrante. Torcuato se regresó a dormir y como se levantó crudo pues agarró la botella de mezcal y le empinó, y le volvió a empinar y una tercera vez y así se fue por el padre. El sacerdote nada dijo pero cuando llegó a la casa parroquial de Parmateo, lo cesó en sus funciones de llevarlo y regresarlo.

Rómulo comentó que se podría contratar a Mariano que era un señor muy seguro como taxista y que no ingería bebidas embriagantes por lo que se le encomendó al sacristán que lo contactara y lo contratara, no parecía complicado que el taxista aceptara y ya en la primera plática del sacristán  el asunto del transporte quedó debidamente solucionado. Pues tal como había quedado acordado, a los pocos días se presentó a las seis de la mañana el señor Mariano para llevar al sacerdote a Tata Liborio, ese día además debía de llevarlo a La Cuesta a visitar a un enfermo y el viaje se hizo, el taxista era muy respetuoso y el padre Timo estaba contento por lo que después de hacer el recorrido por los diferentes lugares se regresaron ya a la parroquia.

Todo marchaba bien, el padre Timo se sentía contento con el nuevo taxista quien era muy cumplido y muy platicador por lo que los viajes se hacían amenos. El sacerdote cumplía muy bien con su ministerio: oficiaba misa, confesaba y visitaba enfermos y la gente lo veía muy bien y lo estimaban aunque algunos feligreses comentaban que sus sermones o pláticas eran algo aburridas y que mucha gente se dormía, pero se pensó que era porque algunos ya eran mayores de edad y no que fuera por las pláticas del padre, pero tengamos en cuenta que mucha gente que va a la iglesia a la celebración de la misa no pone atención a nada y, si al salir les hicieran un examen de lo que se trató el evangelio o lo que habló el padre en el sermón, es un hecho que saldrían reprobados. En otras parroquias en donde había estado también se comentaba que muchas personas se dormían al escuchar sus pláticas, pero se consideraba esto como algo normal.

Las cosas ya no tan bien empezaron cuando el padre empezó a notar que de unos pocos días a la fecha, Mariano estaba manejando mucho muy aprisa y esto ya no le agradó por lo que se lo comentó; mire padre Timo -dijo el taxista- yo estoy acostumbrado a manejar rápido, todas las personas que solicitan servicio ya saben que así manejo y muchas así aceptan y otras se aguantan pero todas saben que soy seguro, que soy bueno y seguro al volante y que no corren riesgos, jamás he tenido un accidente ni en el pueblo ni fuera de él. Pues sí -habló el sacerdote- pero cuando te contratamos manejabas despacio, muy diferente a como lo haces ahora por lo que te solicito que manejes como lo hacías en los días anteriores; está bien -dijo Mariano- así lo haré pero tenga en cuenta que así me tardo mas y es posible que algún cliente se vaya y busque otro servicio y yo deje de ganar dinero, pero en fin, manejaré con usted en forma no tan aprisa.

Pero el padre Timo, ya de regreso en la parroquia, le comentó al señor cura el incidente con el taxista, ¡qué barbaridad!, -dijo el señor cura- me sorprende porque no me explico el cambio de unos días manejar bien, despacio y ahora ir rápido. Sí -intervino Matilde- ya me habían comentado que Mariano maneja muy alocado y, dicen, que muy seguido las personas que lo contratan, van con el Jesús en la boca y otras se van  persignando y rezando pidiendo a Dios que nada les vaya a pasar , Alivia la del molino de nixtamal -siguió hablando Matilde- me platicó, el otro día que me visitó, que en una ocasión contrató a Mariano y que  iban a tan alta velocidad que se persignaron los tres que iban a Carpán, a visitar a un tío y que alcanzaron a rezar un rosario y que lo mismo le sucedió a Juanita la panadera cuando llevaba pan a la comunidad de Las Muertas (recuerden que antes se llamaba San Pedro pero cuando mataron a tres mujeres, se le quedó por nombre Las Muertas según se relata en Patriarcrato en campaña…), en una ocasión contrató los servicios de Mariano, que iba a tan alta velocidad que se tuvieron que santiguar y ponerse a rezar ante el temor de sufrir un accidente y perder la vida.

Y que así como estos hay varios casos  de personas que solo por no haber más contratan al taxista y, mencionan que no hay mas, ya que es preferible ir con Mariano que con Torcuato, con el primero solo hay que llevar el Jesús en la boca, persignarse y rezar y con el segundo se tiene que aguantar el olor, las pláticas propias de un borracho que ya saben que empiezan a decir una sarta de babosadas y de chismes y para colmo, se tienen que aguantar lo mal que maneja en ocasiones…

Pues al Padre Timo solo le quedaba o bien seguir con el taxista o bien intentar nuevamente hacer los recorridos a caballo, de seguir con el taxista era claro que no podría aprovechar el tiempo en preparar cosas propias de su ministerio, o bien abocarse a la lectura porque no se podría concentrar, e ir a caballo significaba poder caer nuevamente. La decisión del padre Timoteo sobre qué hacer para trasladarse a Tata Liborio a cumplir con sus obligaciones, si que era de pensarse pero, optó por continuar sus viajes a caballo, por lo que le dieron las gracias a Mariano el taxista.

Todo marchaba bien, el padre se adaptó a su vida, y con la práctica poco a poco pudo subir y bajar más fácil de Rocinante, ya no necesitaba tanta ayuda y además le estaba ahorrando algo de dinero a la parroquia y él disfrutaba de los viajes en los que había ocasiones en que en algún lugar del bosque que le gustaba, se bajaba como podía y se recostaba un rato y ya después seguía el recorrido a pie, vaya que esos momentos acostado bajo de un árbol los disfrutaba, el canto de las aves, el ruido de las hojas, el ver a algunos animalitos y el que el aire le diera en la cara era para no querer levantarse y permanecer ahí un tiempo más, pero el tiempo se pasa y había que levantarse y continuar su camino.¡ Qué agradable es estar en el campo¡, se decía siempre el padre Timo, esos momentos no los cambio porque además de todo, el campo le da claridad a mi mente, reposo a mi cuerpo y alegría a mis ojos.

Para que el padre tuviera un poco de quien lo cuidara algo, el señor cura Leopoldo determinó que el perro Nerón, acompañara al padre Timo en sus viajes. Era Nerón un perro muy educado y bravo cuando era  necesario por lo que principalmente cuando se bajara en el bosque a descansar y después en el recorrido a pie, Nerón podría ser de gran ayuda Recordemos que el perro es el gran amigo del hombre, y este ya sabía el camino a todas las comunidades y era conocido por todas las personas de Parmateo el Alto, por lo que el educado Nerón no tendría problemas en ningún lado a que fuera con el padre.

Un día en que se encontraban los dos sacerdotes y Matilde desayunando, Lolita, la esposa del taxista llegó a pedirles que fueran porque Mariano  había chocado y se encontraba muy grave, que estaba en el hospital . Pues los dos sacerdotes no terminaron de desayunar y se encaminaron al nosocomio en donde ya iba saliendo Casiano el hijo de Lupillo el dueño de la funeraria “  FELIZ DESCANSO “ quien les dijo que  el taxista se encontraba muy grave, que inclusive ya le había tomado medidas para preparar la caja , entraron al hospital y el médico de guardia les informó que Mariano acababa de fallecer como consecuencia de las múltiples lesiones que recibió, que ya nada se podía hacer, que lo habían atendido en forma adecuada pero que todo había sido en vano y que el taxista no resistió los golpes recibidos.

Al día siguiente se oficio la misa de cuerpo presente y a Mariano se le dio cristiana sepultura en el panteón municipal al que acudió mucha gente pues el taxista era muy conocido por ser muy trabajador y por la forma alocada de manejar lo que ocasionaba que llevara a los pasajeros con el Jesús en la boca y santiguándose en forma continua y a rece y rece.

El padre Timo siguió con su acostumbrada labor de ir a las comunidades de Tata Liborio, La Cuesta y Las Venias y, en ocasiones, ayudaba en las otras tres que pertenecen al municipio y a la parroquia: Las Muertas, La Cañada y Carpán.

Definitivamente era notorio que el padre Timoteo se encontraba feliz con el trabajo que llevaba a cabo, irradiaba felicidad por todos lados, estaba en su ambiente y ya era muy estimado por los moradores del municipio ya que con todos convivía, en ocasiones se iba a ver jugar a la chamacada o bien, se sentaba en una banca de la plaza y platicaba con los boleros o con quien pasara por ahí, de verdad que era una persona que aunque mayor de edad, disfrutaba la vida como pocos.

Así estaban las cosas cuando se acercó  el día de la fiesta parroquial y al padre Timo le correspondió organizar las peregrinaciones de las comunidades y los juegos entre los que se incluyó el burro encebado - se hizo burro encebado en vez de puerco encebado como era costumbre pues se consideró que podría ser más divertido intentar atrapar al jumento encebado-, al puerco eran pocos los que habían logrado atraparlo y claro que pocos los que se hacían acreedores al premio. También, en ocasiones, se hacía el palo encebado pero siendo la mayoría borrachitos los que intentaban subir, poco era el éxito y todos terminaban embarrunados de cebo.   

Pues si, ya el día de la fiesta, a las seis de la tarde estaban anotados  nueve participantes para intentar atrapar al burro encebado, el padre quiso ser uno de los que compitiera por agarrar al burro y se inscribió, vaya que había expectación por ver a los valientes y curiosidad por ver al sacerdote intentar atrapar al burro, todo era muy divertido y causaba gracia cuando alguno atrapaba al burro pero este más corría y el valiente era arrastrado unos metros, en ocasiones era necesario que se le auxiliara porque sufría algunas heridas.

El momento llegó y el primero de los competidores nada pudo hacer y se le venció el tiempo, ni siquiera estuvo cerca del burro;  y el segundo y el tercero nada pudieron hacer, daba la impresión que el jumento sacaba energía y no se dejaba atrapar, como que en esa ocasión habían encebado a un burro joven y este para nada se dejaba atrapar, y correspondió el turno al sacerdote quien había ideado un plan infalible -según el si se le tiraba a una pata y daba un empujón a la otra el burro se caería y el rápidamente se pararía y lo sujetaría de la cabeza, lo lazaría y lo llevaría a la plaza-, se sentía con la suficiente energía como para realizar el plan ideado, vaya - decía para sus adentros- este jumento será mío así como el premio y tendré la satisfacción de haber hecho algo que parece imposible.

Mucha gente se había congregado para echarle porras al sacerdote y ver la forma tan espectacular de atrapar al burro encebado que había ideado el padre, pues muy tranquilo y seguro de sí mismo, el padre Timo se dispuso a iniciar la aventura y le soltaron al burro que corrió y el padre tras el tratando de alcanzarlo y así estuvieron un tiempo burro adelante y padre atrás acortando distancias y ya muy cerca de el  y en el momento adecuado, llevó a cabo el plan ideado y así lo hizo, el burro se sintió atrapado e intentó correr pero ya no pudo y se fue al suelo ante la algarabía de la gente que veían como el padre ponía en práctica su plan y este funcionaba perfectamente bien, solamente que para mala suerte del padre , el burro no calló para donde él suponía y al caer el encebado y el padre, una pata le pegó en la cabeza y lo estrelló contra unas piedras y el padre Timo quedó en el suelo inconsciente. Rápidamente varias personas se acercaron a prestarle ayuda pero al ver que no reaccionaba, se lo llevaron al hospital, en donde permaneció en estado de cómo por dos días y un mal día el padre Timoteo falleció a consecuencia de las lesiones recibidas en la cabeza.. Nada se había podido hacer, los esfuerzos fueron en vano y sus familiares que para ese entonces habían llegado, ya no pudieron verlo con vida.

El padre Timoteo falleció y unos minutos después, su alma se elevó unos metros desde donde vio su cuerpo que yacía sobre una plancha de concreto. Vio a su sobrina María, a su hermana Mercedes, a varios sobrinos y a una gran cantidad de amigos de Parmateo y de todas las comunidades, es todo lo que vio porque la luz blanca que lleva al cielo, llegó y lo arropó (tengamos en cuenta que la luz azulosa lleva al limbo, la morada al purgatorio y la roja al infierno, son cuatro los posibles destinos que tiene uno al morir), y emprendió el camino hacia el cielo donde sería recibido por San Pedro. En el camino, disfrutó de las maravillas creadas por el señor, nuestro Dios, y, así pudo admirar desde otra perspectiva los planetas, las estrellas, las galaxias que desde lejos son impresionantes, vio cometas, satélites, y pudo darse cuenta que el universo sí se encuentra en expansión y pudo ver cómo unas estrellas fenecen y su explosión final da paso a la formación de otra y, pudo apreciar que sí hay vida en otros planetas en otros sistemas solares de muchas galaxias y comprobó que muchos seres son semejantes a los terrestres y que son muchos los planetas y satélites habitados  y quedó maravillado por todo lo que es la obra del señor, y pudo ver como otras almas son arropadas por los diferentes colores de luz y llevadas a uno de los cuatro destinos, ese recorrido le pareció corto pues se encontraba tan embelesado admirando la majestuosa obra del señor que no notaba que su recorrido ya había sido de mucho tiempo, es que vaya que toda esa obra es para admirarse y el poder deleitarse con eso es uno de los regalos del señor, nuestro Dios que uno recibe al morir. Solo el poder ver a Dios nuestro señor supera al gusto de poder admirar su gran obra Un tiempo después llegó a un lugar en donde fue recibido por San Pedro.

Pues bien, el sacerdote Timoteo, después de haber conocido parte del universo, de la gran obra del señor nuestro Dios, llegó a lo que llamamos cielo. Hasta ahí lo llevó la luz blanca que lo envolvió y lo alejó de los seres queridos de la tierra y lo guió a la  presencia de San Pedro quien lo recibió con grandes muestras de alegría. Mi muy estimado padre Timo -dijo San Pedro al sacerdote- seas bienvenido a esta tu nueva morada que es el lugar en donde Dios el creador de todo el universo ha destinado para quienes han tenido un paso por el planeta ,  has dejado atrás tu paso por la tierra y ahora estás en donde debes estar por tus actos allá, fuiste muy estimado y dejas a muchas personas con un gran dolor porque te supiste ganar su aprecio, aquí a cada uno de los que llegan, se les asigna el nuevo lugar que habitarán por siempre así que acompáñame, vamos a que conozcas tu morada desde donde podrás admirar al creador y, por supuesto, podrás admirar toda su gran obra, nada habrá que pase desapercibido para ti: el mismo lugar en que estaremos, la terminación de las llamadas estrellas que es todo un espectáculo y la formación de otras, podrás ver a otros planetas habitados por seres semejantes a los de la tierra pero, también conocerás a otros seres que habitan otros planetas y que por el medio ambiente que ahí tienen, poseen formas diferentes y el tiempo de su existencia en unos es más grande o más corta que la de los humanos, algunas de las obras del señor nuestro Dios ya las has visto, pero desde aquí podrás ver como algunas estrellas colisionan arrastrando consigo a otras y a planetas que llegan a su fin, pero desde tu morada podrás admirar a Dios nuestro señor, al creador de todo; algo que si no podrás hacer es volver al planeta tierra, para allá ya nadie puede ir, esa creencia de los espíritus no existe, es falsa, eso solo es producto de la imaginación de los humanos, nadie absolutamente nadie puede volver a allá bajo ninguna forma, si alguno fuera autorizado a volver sería para hablar de Dios nuestro Señor y no para asustar a los que allá habitan y mucho menos para decirles dónde hay enterrado o escondido tesoros, y mucho menos para ir y en las noches jalarles los pies o descobijarlos .

Las ondas de lo que emiten los humanos sí llegan hasta acá y podrás darte cuenta que algunos te pedirán que intercedas ante Dios y lo harás pero nada más podrás hacer a no ser que en forma especial Dios autorice que vayas en misión especial a llevar algún mensaje o a hacer alguna acción específica, pero estos son caso muy aislados, muy raro que esto se de, pero que te quede claro que nadie puede volver a la tierra así las súplicas de los humanos que dejaste allá sean muchas y frecuentes, nadie puede ir y quien lo intente se encontrará con que la luz blanca no le permite ir, pero además debo decirte que aquí se encuentra uno tan ensimismado admirando y adorando a Dios o admirando su gran obra que a nadie se le ocurre regresar a la tierra.

El padre Timoteo acompañó a San Pedro y a no muy lejos de ahí llegaron a donde entre casas y residencias, estaba una cabaña, mira- dijo San Pedro- de ahora en adelante aquí residirás, esta es tu morada, desde aquí alabarás al creador, son viviendas semejantes a las de allá así que no extrañarás tu morada.
Cuando el amo de las llaves del cielo se hubo alejado, el padre se dirigió a su morada, y antes de entrar echó una mirada a las casas y residencias continuas y, de pronto, se quedó sorprendido por lo que vio: a muy pocos metros de su cabaña, en una majestuosa residencia, se encontraba ni más, ni menos que su conocido el taxista Mariano. No puede ser -se dijo para sus adentros el padre Timo- cuando vio la diferencia de lugar que habitaría  ¿cómo que a mi conocido el taxista le dan una residencia y a mí una simple cabaña?, bueno -siguió pensando y diciendo para sus adentros el padre- puede ser que cuando él llegó no hubiera cabañas sino puras residencias y ya luego lo cambiarán y lo mismo sucederá conmigo y me darán una residencia.

En eso estaba cuando se acercó a saludarlo la señora Agripina una de sus ahora vecinas quien entre la plática le dijo que a Mariano le habían dado esa residencia ya que en la tierra sus actos habían sido estupendos, tal como lo manda Dios, mira -dijo la vecina-, las casas se distribuyen según las acciones que uno haya hecho en la tierra, es decir para que me entiendas, si obraste bien según las enseñanzas de Jesucristo y teniendo en cuenta los mandamientos de Dios y si además hiciste que otros obraran bien pues te toca una buena casa , ya no prestó atención a la plática de su vecina, se había quedado muy pensativo, no concebía que al taxista se le considerara con más méritos que a él.

Cuando Agripina se hubo marchado, y antes de entrar a conocer su cabaña, guió sus pasos hacia donde se encontraba San Pedro a quien le manifestó su inconformidad, no puede ser -habló el padre- que a él que fue un taxista en la tierra se le considere con más méritos que a mi que fui un sacerdote de una conducta intachable. Sí -le contestó San Pedro- tu fuiste un sacerdote ejemplar en todos los lugares donde serviste a Dios, pero así está determinado y así debes aceptar. El padre se regresó con muestras de inconformidad y determinó que, ante una injusticia de San Pedro, no podía quedarse con los brazos cruzados por lo que determinó manifestarse, que se supiera que estaba inconforme y se fue y preguntó y consiguió una manta a la que le escribió “EN HUELGA DE HAMBRE”, POR ESTAR INCONFORME CON LA DECISIÓN DE SAN PEDRO, la puso al frente de su cabaña y se acostó afuera de la misma, ya en una franca rebeldía.

Al muy poco tiempo de que inició la huelga de hambre, llegó Anacleto, otro de sus vecinos de allá en el cielo, mire -le dijo al sacerdote- es incorrecto que se encuentre en huelga de hambre, no puede hacerlo; cómo que no -repuso el padre en un tono ya de pleno coraje- yo me manifiesto como quiera porque se cometió una verdadera injusticia contra mi, cómo que a aquel que fue un taxista le dan una gran residencia y a mi que estuve dedicado a enseñar lo que el señor nos enseñó y que tuve una conducta intachable me den esa insignificante cabaña, no, mire padre -volvió a hablar Anacleto- no puede estar en huelga de hambre porque aquí ya no ingerimos alimentos, aquí ya no hay comida, ya no la necesitamos y por eso no puede estar en huelga de hambre. Caray -habló el padre Timo- tienes razón, estoy equivocado pero, de todas maneras, seguiré en huelga ahora de no dirigirle la palabra a San Pedro.

Pues sí, siguió en huelga y al poco tiempo ya se le habían unido nueve almas y otra vez, al poco tiempo, Agripina con otras almas se le unieron y aquello tendía a crecer y a crecer, solo que en un momento dado, llegó el Arcángel San Gabriel quien le notificó que levantara la huelga que porque había otras formas de arreglar el asunto, mira padre -le dijo- ante inconformidades, que en general no se dan, la tuya es la segunda, se tiene otras instancias a las que puedes acudir y mostrar tu inconformidad, puedes, en un momento dado, inclusive, poner una demanda y como consecuencia de la misma, se puede seguir un juicio, así es que te invito a que levantes la huelga y sigas los causes establecidos para tal fin.

Pues sí que el proceder allá en el cielo del padre Timoteo estaba llevando a hechos inéditos como las huelgas de hambre y de no dirigirle la palabra a San Pedro y lo anterior tenía sumamente molesto al encargado de las llaves del cielo quien se encontraba de verdad molesto como nunca lo había estado.

El padre Timo aceptó la sugerencia  del Arcángel San Gabriel de levantar la huelga de no dirigirle la palabra a San Pedro y de acudir a inconformarse, guardó la manta y se encaminó a la primera sala del Máximo Tribunal Eclesiástico a donde llegó muy molesto e indignado; son chintocladas -dijo alzando la voz- nunca me había pasado algo igual, es una verdadera injusticia.

Tranquilo padre -le dijo Platón que era el responsable de la sala por ser el más erudito en leyes por aquello del Tratado sobre Leyes y La República– es conveniente que muestre cordura y que no mencione esas palabras de que son chintocladas, aquí ya no se usa eso y además allá en la tierra usted nunca se manifestó así, por lo tanto lo conmino a que sea respetuoso o me veré obligado a enviarlo una temporada al purgatorio, allá usted estará un buen tiempo si es que sigue con sus palabras molestas. Ante la posibilidad de que lo enviaran castigado, el padre Timo se calmó y ya en silencio puso la inconformidad, ya no optó por una demanda contra San Pedro pues Platón le comentó que el responsable de las llaves del cielo sería llamado a declarar aun sin que mediara una demanda y que su asunto se resolvería en forma pronta.

Después de haber puesto la denuncia de inconformidad se regresó a su casa ¡qué casa ni qué nada! -dijo para sí-, es una simple cabaña, ya ni en la tierra habité algo así. Ante la posibilidad de ser enviado al purgatorio si no guardaba compostura, no le quedó más remedio que disciplinarse y se entró a su casa muy triste pues no concebía que a él que había sido todo un ejemplo allá en la tierra, que siempre fue muy respetado le estuviera sucediendo una injusticia. Pues no pudo estarse tranquilo y decidió ir a platicar con el que había sido su empleado y al que consideraba que se había favorecido en forma injustificada si se tomaba como base lo hecho en la tierra.

El padre Timo se dirigió a donde se encontraba la gran residencia del taxista y encontró a éste afuera, lo saludó y le preguntó sobre los méritos para que le otorgaran tamaña residencia. Mire padre -dijo Mariano- sé que ha estado molesto por el mediocre lugar que se le asignó para vivir, pero no debe estarlo conmigo yo solo habito en donde se me indicó y nada más, reconozco que siendo honesto yo debería estar donde usted y usted aquí pero no puedo determinar las cosas sin embargo confío en que las cosas se aclaren y se determine que hubo un malentendido y se le haga justicia como debe ser.

El padre se retiró a su cabaña y así pasó un tiempo hasta que en una ocasión llegó el Arcángel San Rafael a notificarle que debía presentarse a la sala ya que Platón requería de su presencia. Ya en la sala, Platón le explico que se habían seguido todos los procedimientos que deben ser y que el máximo Tribunal Eclesiástico había emitido su resolutivo y que era el siguiente; “Habiéndose compilado todos los elementos necesarios y después de que cada uno de ellos fue revisado y analizado, se llegó por unanimidad al siguiente dictamen”; La determinación de asignar al padre Timoteo la cabaña donde residirá por siempre, es acertada y de igual manera lo es la de asignar al taxista Mariano la residencia que actualmente tiene, lo anterior, en base a lo realizado por cada uno de ellos en la tierra.

Si consideramos que aun cuando se supondría que como sacerdote hubiera hecho más méritos al acercar más almas al cielo, no fue así, más los hizo el taxista aun cuando quizás no fuera esa su intención, porque padre Timoteo, mientras usted explicaba y oficiaba, la gente se dormía y poca atención o nula prestaba y las personas no pensaban, no alababan a Dios nuestro señor, el creador de todo lo que existe, y en cambio, mientras el taxista Mariano manejaba, la gente se santiguaba y rezaba con tanta devoción, como no lo hacía en ningún otro lado, además de que siempre iban con el Jesús en la boca. Por lo tanto, hemos considerado acertada la decisión de San Pedro. Pues el padre reflexionó, meditó y meditó y analizó lo que contenía el dictamen y llegó a la conclusión de que efectivamente San Pedro había actuado en forma correcta. Ya no dijo nada y dirigió sus pasos hacia su cabaña, al lugar donde radicaría por siempre. Todo era verdad pues efectivamente los sermones del padre poca atención tenían de las personas, en cambio, el taxista como manejaba a muy alta velocidad llevaba a las personas santiguándose, rezando, orando y con el Jesús en la boca.


FIN.