miércoles, 31 de diciembre de 2014

5427. NI QUE FUERA PARA TANTO.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Ni que fuera para tanto.
Cuando le decían a uno que lo iban a llevar a una comida en casa de tía Caridad, era como si le anticiparan un funeral. La tía -del lado materno-toluqueño-, era más aburrida que la versión rusa en cine mudo del Quijote. Y eso de que lo llevaban casi a rastras era así, nadie iba por gusto: los mayores, por compromiso; los niños, a fuerza. Peeero, si por gracia del Altísimo, iba la tía Lola, la cosa cambiaba porque aparte de ser parlanchina y muy divertida, metía la pata de un hilo y provocaba carcajadas de unos y sofocones de otros.

Se los cuento porque el Coro de la Baba Perpetua modera en estos días sus emisiones, lo que afecta a quienes debemos escribir las reglamentarias dos cuartillas, de lunes a viernes, sin perder muchos lectores. La injustificable disminución de actividad de nuestros gobernantes y personajes públicos, entre Navidad y año nuevo, es  muy temida por quienes debemos teclear algo, lo que sea, pues el problema pasa de escoger la tontera del día, a localizar alguna. No hay que ser.

Pero a veces aparece en escena algún espontáneo que se lanza al ruedo y salva la jornada periodística. Ayer, el comisionado Federal para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, sin miedo a las fauces de los tecladistas, asumió la responsabilidad de dotarnos con materia prima para la nota del día, al declarar que el enfrentamiento a balazos de seis horas entre las fuerzas armadas de Hipólito Mora y Luis Antonio Torres, (a) “Simon el Americano”, el 16 pasado, allá en La Ruana, Michoacán, con saldo de once muertos, “ya no es un tema de seguridad pública, es un tema de conflictividad social”. ¡Ajúa!

Muy reconocidos quedamos con Usted, don Castillo: se supera a usted mismo, digo, parecía imposible que batiera su propio récord de disparate sin paracaídas, después de que se echó el tiro de informar que la niña Paulette estuvo diez días muertita en su cama, sin haberla encontrado ni él ni los perros policías -los chuchos de los policías, entienda bien-, ni haberse dado cuenta la señora que dormía en su camita; después de explicarnos que la maestra de América, doña Elba Esther Gordillo, se fue a la cárcel porque la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, reportó un “movimiento inusual”, de dos millones 600 mil pesos (que es como acusar a Al Capone de que se mordía las uñas); después de esas, era mucho pedir que se rebasara a sí mismo y lo consiguió: gracias, de verdad, muchas gracias.

Debe usted captar, estimado habitante de este pacífico país, que no sólo se trata de un caso de creatividad, de lengua modelo Cirque du Soleil, sino que tiene un mérito adicional: se necesitan muchos pantalones para estando las cosas como están, sometidos los funcionarios al tuitazo artero, al meme premeditado y alevoso, sin capote ni chaleco antiaristegui, salga a decir que un enfrentamiento armado que dura seis horas y del que resultan once fiambres, no es tema de seguridad pública (como si se hubieran agarrado a plomazos en la sala de la casa de alguno de ellos), sino que se trata (redoble de tambores), de un asunto de “conflictividad social”, finísima distinción (y ya ni le digo nada de que también dijo que él considera que hay “encono” entre los caballeros… pues sí, cuando menos algo, ¿no?).

Don Castillo es de aquellos que gozan de la confianza del Presidente de la república, tal vez uno de los que más. Por eso lo mandaron de gobernador plenipotenciario de Michoacán con instrucciones a la Secretaría de Gobernación de que ellos iban a las maracas, que el requinto era don Castillo. A eso podría  atribuirse este acto de martirio gratuito, a la necesidad de atraer el toro hacia él, para que si hay cornadas (nótese que no se usa el otro término taurino, que se puede malinterpretar), a él le toquen y que la furia tuitera deje en paz cuando menos en estos días a su Jechu. Está bien, pero nomás no se sobreactúe don Castillo, ya ve, luego queda la fama y hasta a #hashtazos lo agarran.

Ahora que si lo dijo en serio y no nada más para darle un respiro a don Peña Nieto, que ya no ve lo duro sino lo tuitudo, entonces debe enterarse que cambiándole nombre al perro no se vuelve manso. Si piensa que el problemón de seguridad pública de Michoacán y otras partes del país, se atenúa llamándolo “tema de conflictividad social”, entérese: es lo mismo y nomás irrita más al peladaje, todos nosotros. Todo indica que la estrategia michoacana le puede reventar en las narices en cualquier momento. ¿Por qué no mejor prueban a nomás decir la verdad monda y lironda?, total, igual está visto que si no lo hacen, flota, siempre flota y se sabe todo. En fin, igual: gracias por darnos carnita a los que nuestro oficio es comentar la batucada esperpéntica en que andan ustedes creyendo que no nos damos cuenta.

En otra cosa que no muy original: se acabó el año. Mañana ni Feria hay, nomás imagínese. Los que saben de economía anticipan que el incremento en el precio de las gasolinas va a empinar más la cuesta de enero (sabios); los que no sabemos mucho, ya lo sabíamos (¡pobre del pobre que al Cielo no va!... lo perjudican aquí y lo perjudican allá; usted sabe la letra original), pero también sabemos que no pasa nada distinto a lo que suele pasar, es la cruda, es la inmensa pereza de retomar el ritmo normal del año, es la anemia salarial, es lo de siempre, y lo de siempre nunca es tan grave; magnificar los males no sirve de nada; además: los del peladaje somos especialistas con doctorado, en que se nos resbalen los problemas como nos los platican. Si le parece que no es cierto esto último, sepa que Acapulco reporta una ocupación promedio de 81.6% (88.3 en la zona Diamante)… y se suponía que iba a estar vacío. ¿Ve? si la gente se tragara las versiones catastrofistas de cómo estamos, no habría paseantes y nadie hubiera ido al epicentro de la violencia. No es uno insensible pero ¿sabe qué?, como dijo el doctor a la viuda de Cleto el Fufuy: ni que fuera para tanto.

martes, 30 de diciembre de 2014

5426. ESPERA, TE QUIERO PREGUNTAR…

Por Rafael Ceja Alfaro.
Docente y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Espera, antes de irte quiero platicar contigo, nuestros días juntos están contados. Pronto no volveremos a vernos más, tú te irás y yo  no sé hasta cuando seguiré aquí, por eso quiero preguntarte para tratar de entender qué sigue.

Durante mucho tiempo, casi toda mi vida,  me ha parecido monótono ver pasar todos los días, siempre iguales, excepto los domingos que son diferentes a los “días de la semana” pero iguales entre si y los días festivos también idénticos unos con otros; los Jueves de Corpus iguales a los Jueves de Corpus, los 16 de septiembre, los 24 de diciembre,  he mirado como se abren y cierran ciclos, entra la primavera o sale el otoño y así cada estación.

Aun en mi infancia me alegraba de la temporada de lluvias jugando canicas o jugando en los charcos, con sus días tristes y las comidas calientitas, pero luego, lo mismo y después lo mismo. Eso era lo típico.

Con el transcurso del tiempo y con más edad, mas uso de razón, (así decía los mayores)  fui escuchando que habría  cambios, los fui notando en mi entorno, los cambios en mi persona no los escuché, más bien los sentí y los viví, era pecado hablar de ellos. En la naturaleza pude observar como sus ciclos iban teniendo cambios más notorios y me fui dando cuenta que la incidencia del humano los provocaba con su necio afán de destruirla.

Los cambios fueron afectando a las personas, a la ciencia, a la tecnología, a la comunicación, a las creencias, a los intereses y a los valores. ¿De dónde tu vienes salen todos tus hermanos para todo el mundo? Seguramente tu respuesta es: SI. ¿Entonces por qué no son iguales para todo el mundo?

Si todos están hechos en serie y en el mismo molde ¿Por qué cada vez que viene alguien de ustedes es peor? ¿Será que no hay nada nuevo y se van confeccionando sobre el que va saliendo? ¿Quieres  que entienda y acepte que sobre las ruinas no se puede construir nada nuevo? ¿Qué por consiguiente el que viene será peor? ¿El futuro nos lo construye alguna divinidad o lo construimos nosotros? ¿O lo destruimos?  ¿Debo aceptar que sobre lo hecho o deshecho debemos continuar sin esperar mejoras?

A tu llegada en todo el planeta reinaba la felicidad, la esperanza, el entusiasmo crecía al saber que “el nuevo” traería cambios positivos para todos, las mismas ilusiones de cada vez: dicha, felicidad, salud y prosperidad. La pólvora de colores dibujó maravillas en los cielos de todo el mundo.  Se le dio solemnidad a tu llegada en cenas lujosas con excelentes viandas y reuniones sencillas con variados antojitos, se libó con exclusivos vinos y se brindó con modestos licores; esperamos el minuto exacto para saborear las enigmáticas doce uvas coreando regresivamente cada minuto. De inmediato el ambiente se llenó de júbilo, abrazos y buenos deseos, el corazón quería salir de emoción y alegría. Nos resulta más cómodo pensar que alguien o algo vendrán a cambiar las cosas a intentar siquiera cambiar nosotros.

Se te dio mucha importancia, más que por lo que realmente vales, por la necesidad de creer, necesidad permanente, de que con el cambio viene algo bueno, por la ilusión de sentir que ya no podemos estar peor. Entraste con la presunción de las autoridades: “saldo blanco”.

Nuevas esperanzas, nuevas ilusiones sobre todo en las nuevas parejas en sus anhelos de amor y en toda la gente el ruego a la dama fortuna porque la economía del bolsillo se arregle, la economía de la Bolsa está arreglada y con ello las carteras de lujo están sin riesgo, pero la bolsa de la chamarra, la bolsa del de mezclilla solamente están llenas de hoyos de tanto rascar para ver si aparece un tostón.

En tu amanecer al mundo, las calles estaban vacías, solitarias, el cansancio y la embriaguez reposaban en las camas o en algunas celdas u hospitales, pero todos habíamos festejado tu llegada, y todos nos sentíamos  con derecho a los excesos. Y los problemas de todo tipo, sobre todo los económicos eran causa de “La cuesta de enero”, a nosotros solo nos queda el “valor” de enfrentarlos. Les recuerdo: Estaba tirado, embarrado, en el piso de su casa un compa de esos de que todo lo que se llame trabajo les “da cosa”, de pronto grita: ¡¿Vieja tienes a la mano el antídoto contra el piquete de alacrán?! Responde la señora: ¡no viejo! ¿Te picó uno?, no, le dice él, pero ahí viene el desgraciado.

Poco a poco se fue yendo la ensoñación y fue llegando el desconsuelo, luego la tristeza y la desilusión, la monotonía, el desconsuelo y por su parte la naturaleza nos mandó  volcanes en erupción, inundaciones, deslaves, aludes, temblores, desastres, más pobreza, ricos más ricos, crímenes, inseguridad, luto, miedo. Atípico.

Ahora a unos días de tu partida ¿Ves lo que dejas a tu paso? Altas temperaturas, muy altas, bajas temperaturas exageradamente bajas, atípico, dicen los expertos. Rompiste lo típico y lo monótono en una forma muy cruel, contrario a lo que de ti se esperaba. Dejas muerte, vicios, orfandad, miseria, ambición, exterminio. Los humanos más que antes están contra los humanos, también de manera atípica, con armas más poderosas, con la ambición de oro y poder ¡Atípica! Sin valores, y quienes los conservan se ven totalmente indefensos y tratan de defenderse con las leyes que aplican los mismos que las violan. La brutalidad se expandió por el mundo, para celebrar un evento deportivo es necesaria la vigilancia de miles de guardianes del orden que en el momento que emerge la bestialidad se convierten en objeto de la saña y el hambre de destrucción del monstruo de mil cabezas. Para impartir la enseñanza se tiene que defender de la ignorancia convertida en destrucción. Para defender a Dios ¿Dios necesitará defensores? El solamente, dicen que dijo, Humildad, Pobreza, Castidad, Amaos los unos a los otros y ¿Dónde están? Sin embargo, los fundamentalistas están convencidos que entre más infieles maten, más cerca estará de Ala. En otras latitudes no los dejan acercarse a Dios, a los fieles a su modo.

Los países hacen alianzas dizque para beneficiar a sus pueblos, ONU, OTAN, G8, G20, tratados de comercio y cientos más, pero por arriba de alianzas, gobiernos y demagogias están las empresas internacionales del ramo que sea, las que ponen y manejan las condiciones ¿Hay algo por encima del petróleo, del Euro y del Dólar, de la FIFA, de Las Olimpiadas, de las Ligas futboleras, beisboleras, de las Embotelladoras transnacionales y de y de…? ¿Hay algo por encima de la corrupción y de la ambición? ¿Hay algo más ruin y miserable que la miseria en un país de ricos? ¿Tengo algún error gramatical? Bueno, pero no es ruin ni miserable.

Como ves, te vas dejando un “Saldo rojo”, muy rojo. 2014 resultaste como cualquier candidato político, típico: vano en tus promesas y  atípico en tus tragedias. “Llegaste cantando y te vas dejando la muerte en el alma”
Y ahora ¿Tu qué traes 2015?

Como quiera, no debemos esperar la felicidad de donde ya estamos seguros que no vendrá, creo, la felicidad está dentro de nosotros, nosotros la podemos producir y repartir ¿Por qué esperar a que alguien nos haga felices o infelices? Y ¿Por qué además nosotros mismos les debemos dar ese derecho? Si no gana mi candidato, sufro. Si no gana mi equipo, sufro. Si no se impone mi religión, sufro. ¡Tengo derecho a ser feliz porque nací con ese don! Murieron mis Abuelos, los tíos, primos, mi papá, mi mamá, mi hermano y ¿Eso no me ha dejado ser feliz? Sigo viviendo y siendo feliz con mi familia, con lo que tengo, con mi trabajo, con mis amigos, con la vida que me permite seguir disfrutando de mi tiempo. Lo demás, es lo de menos.

Pues a vivir el próximo y si ya sabemos que viene peor, vayamos planeando como lo vamos a torear.

Les deseo salud, amor, amistad a raudales. Si habrá dinero todos lo tendremos y veremos en que lo gastamos. Si no hay dinero, nadie lo tendremos y… ya veremos cómo lo conseguiremos.

Un saludo muy especial para cada uno de ustedes, no quiero omitir a nadie. Un abrazo.

Termino dedicando un pensamiento y una oración para nuestro amigo Miguel Arellano Murillo que se fue a rendir cuentas al creador. Lo recordáremos su familia, sus amigos y el equipo de sus amores, de toda su vida Jardines de Catedral con el que estuvo más de 30 años llegando a ser varias veces campeón, siempre un rival a vencer. Descanse en paz.

Rafael Ceja Alfaro.

5425. LA FOTOGRAFÍA ERÓTICA, EL TEMA QUE HA CAUTIVADO A ARTISTAS DESDE HACE SIGLOS.

Enviado por SINEMBARGO. Para
Tenepal de CACCINI

Redacción / Sin embargo.
Diciembre 28 de 2014 - 19:32
Cultura y Entretenimiento, DE REVISTA.
The Huffington Post, TIEMPO REAL.




Por Priscilla Frank.
Especial para SinEmbargo.





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Alrededor de 1855. Foto: Anónimo.

Ciudad de México, 28 de diciembre (SinEmbargo/Huffingtonpost.es).– Desde el amanecer de los tiempos (o al menos desde el amanecer del daguerrotipo), hay un tema que ha cautivado a artistas de todos los medios y movimientos con su belleza, intriga y aura mística. La odalisca, al natural, tal y como vino al mundo: desnuda. Sí, la fotografía erótica ha cautivado a artistas, teóricos y consumidores desde hace unos 150 años. Antes de 1839, las representaciones del desnudo se producían mediante dibujos, pinturas y grabados. Y a todos ellos les faltaba el detalle y la veracidad que aporta la fotografía. Así, había algo ilícito que era más inherente a la fotografía erótica que a una pintura del mismo tema, por lo que se consideraron más cercanas a la vida real.









El libro de Taschen mil desnudos repasa la edad más temprana de la industria de la fotografía erótica, desde su nacimiento en 1839. Este compendio de imágenes provienen de la colección de Uwe Scheid, un prominente coleccionaste de obras de arte eróticas y miembro de la Sociedad Alemana de Fotografía. Schied es el coautor del libro junto al también alemán Hans-Michael Koetzle, de Munich.

La historia en sepia de esta sugerente imaginería pasa por géneros que van desde el surrealismo a la pornografía y pasa por todos los escondijos y ranuras entre medias.


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5424. UN PAR DE IDEAS DE THOMAS PIKETT

LA ECONOMÍA  Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.    
Economista analítico.
Desde el Edo de Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LOS DÍAS Y LAS HORAS

Pacientes e inclementes,
rudas y casi invictas,
las horas y los días arremeten,
reclaman su poder, lo ejercen,
solo tus manos aladas me salvan,
solo tu vuelo me levanta
me ayuda a seguir vivo.
Las horas y los días son vida,
te alejas y vuélvanse muerte.
                                                                                 
eliseo.

En este pasado mes de noviembre y principios de diciembre de 2014, el economista francés Thomas Piketty realizó una campaña de promoción de su libro, que habla de la Economía en el siglo veintiuno, este  ha puesto a debatir a las escuelas del pensamiento económico de la academia internacional; es un fenómeno parecido al que causó en los años noventa del pasado siglo, el economista inglés Antony Guidens con su libro sobre La Tercera Vía. en aquel momento se nos vendió la idea de que el economista inglés nos ofrecía una ruta casi defintiva como solución a la crítica al capitalismo salvaje que no ha respondido a las necesidades de la sociedad, al mismo tiempo que reconsideraba los alcances del socialismo que, siempre trunco, dejó mucho que desear en sus diferentes formas: el alemán, el norteamericano, el cubano, el chino.

Guidens argumentaba contar con los elementos necesarios para que los gobiernos tomaran una vía alterna a estas dos formas de gobernar y administrar la economía; se llamó la tercera vía.

Veinte años después, Piketty, con un tono muy a la francesa; es decir menos flemático, nos comenta sus estudios que han levantado  comentarios de admiración, de recomendación, y algunas quejas y rechazos obvio, al rebatir definitivamente las tesis del neoliberalismo o capitalismo salvaje con que se nos mantiene  encerrados en una política empresarial depredante, en que la estructura social se va deteriorando, los gobiernos desatendiendo sus obligaciones, y el individuo occidental más vulnerable ante el mercado y las necesidades de subsistir con cierta holgura.

Desde las reseñas y entrevistas ofrecidas en televisión, Piketty nos señala el error que se está cometiendo con el abandono que va haciendo el Estado en occidente respecto a lo que debe ser su función, su estudio se enfoca en analizar la desigualdad en el siglo veintiuno, realizando una retrospectiva histórica para ver lo que ha pasado en otras épocas con la riqueza y su distribución. Por desgracia ratifica lo que hemos venido comentando nosotros: Latinoamérica es una de las regiones más injustamente distribuidas, donde las empresas se están quedando con una alta proporción de la ganancia, mientras que los salarios se han atascado en su poder de compra; ya lo mostramos ayer cuando hablamos de lo caros que son los libros bajo determinadas circunstancias... (las relativas a cada salario).

Por otro lado afirma que ningún estado puede sentirse orgulloso de darle la espalda a sus funciones fundamentales: participar en la economía de manera complementaria para evitar que las grandes empresas destruyan el sistema económico en que deben convivir todo tipo de empresas por tamaños y giro.

Cuando el entrevistador le hizo el comentario en relación a las reformas de Peña Nieto en relación a los energéticos; aunque trató de no hacer tanto énfasis en el error de estas, puso de manifiesto que bajo ninguna circunstancia se justifica dejarle a las transnacionales la explotación de las riquezas nacionales estratégicas; no se muestra convencido de tal acción, la rechaza y critica que los países como México, que requiere de una política nacionalista se estén abriendo de manera indiscriminada; sabe lo que dice, otros lo han dicho ya en el escenario intelectual, pero no deja de ser una molestas para el gobierno mexicano, tan criticado por todo el mundo por esta cadena de erratas en que ha ido conduciendo su paso.

Al final de cuentas, Piketty no nos dice algo nuevo, pero si recalca lo que otros ya han afirmado, lo que ayuda a reforzar el error en que vivimos los últimos 30 años en México. Por ejemplo, Marx nos dijo que las empresas jamás se ocuparan de las necesidades de los trabajadores, que será el Estado el que debe imponerles reglamentos de distribución, de tal forma que la jornada de trabajo sea bien retribuida; Keynes nos hizo ver que es correcto abrir las fronteras al comercio con otros países..., siempre y cuando nunca se negocien sectores estratégicos: alimentos;  Galbratih no señaló la importancia de que el Estado nunca abandone sus políticas públicas para acompañar a las empresas y evitar que el ciudadanos se quede a su merced, donde estas fallen, el Estado debe llegar permanentemente, para eso son los programas asistenciales. Hoy, Paul Krugman Y Joseph Stiglitz  confirman lo que se ha dicho antaño: jamás ha existido un estado rico que abra a la comercialización sus mejores riquezas... ¡eso solo sucede en las economías mal administradas y deficientes! Ya Raúl Prebish nos lo había dicho en la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), para economías que venden barato y compran caro. Justo lo que está haciendo México, entrega su riqueza energética a cambio de algunos  impuestos y empleos.

Piketty nos lo vino a repetir... al gobierno no le gusta... por eso no lo promociona. Lástima que la editorial que lo publica es precisamente del estado mexicano, es la editorial del Fondo de Cultura Económica; quizá por eso lo encarecieron tanto... quizá, es sospecha, no lo afirmo.

Un abrazo y hasta luego.       

5423. AÑO 2015: URGE UN MODELO HUMANISTA DE DESARROLLO.

Por Washington Daniel Gorosito Pérez.
Licenciado, docente, ensayista y poeta.
Desde el Estado de Guanajuato.
México. Para
Tenepal de CACCINI
                                      
Con frecuencia se oyen voces que denuncian el modelo actual de desarrollo, pese a los correctivos aplicados, como ineficaz en amplias zonas del planeta, por lo que la profundización de las crisis, el avance del hambre y la miseria, y la urgencia de afrontar los problemas existentes se hace más que necesario encontrar una respuesta a la interrogante: ¿Cómo podemos maximizar el bienestar de los hombres sin dejar de dignificarlos al mismo tiempo?

El modelo usual de desarrollo ha colocado, erróneamente, como piedra angular la riqueza, lo material y puesto en lugar secundario los valores culturales y espirituales, considerándolos meros aditamentos, para hacer más aceptable y eficaz ese modelo.

Hagamos un ensayo para invertir ese orden: coloquemos en el centro de gravedad del desarrollo al hombre con sus aspectos humanistas, es decir, sus valores, y entendamos lo material como condición necesaria e infraestructura de aquello.

Así buscaríamos encontrar un modelo humanista de desarrollo. Y, por supuesto, este modelo no puede estar simplemente prendido de nobles y altas ideas, sino que ha de responder a la problemática actual, surgir de ella, constituir una respuesta a la pregunta planteada: ¿Cómo mejorar la situación de las personas de manera tal que no dejen de florecer los mejores valores humanos?

Sabemos que existe una estrecha vinculación en el modelo actual, entre desarrollo y tecnología. Sabemos también que esta se haya estrechamente ligada a la ciencia. Por lo tanto, una reflexión sobre el desarrollo humanista, tiene en su punto de partida que hacer referencia a estos conceptos.

Comencemos por lo tanto, a despejar el camino contraponiendo estos dos componentes, reflexionando sobre su significación para el desarrollo. El elemento clave del trinomio desarrollo, ciencia y tecnología, no por ser el principal, ya que en estas áreas todo es igualmente importante, sino para constituir un punto de enlace, en la práctica contemporánea, entre los otros dos elementos, situados en planos distintos: el desarrollo y la ciencia.

En efecto, mediante la tecnología incide la ciencia en el desarrollo. Ciencia y técnica o tecnología son inseparables, salvo en sus extremos. La ciencia actual es un complejo sistema conceptual, un enfoque, un conjunto de hombres, elementos, instituciones, e instalaciones, en constante revisión de sus supuestos, siempre en vías de transformar sus hipótesis y teorías.

Pero, abordemos la cuestión fundamental: ¿Cuál es el sentido del desarrollo? Recordemos que el desarrollo dejó de ser postulado como un concepto exclusivamente económico, y ahora se acepta que representa un proceso integral, que incluye diversas dimensiones: social, educacional, política, cultural…al menos en teoría.

Por otro lado se sostiene que ha de ser endógeno, es decir, generado por la sociedad misma, en armonía con la propia identidad cultural de cada pueblo, encaminado a suprimir la dependencia y la alienación.

Ambas ideas convergen en la postulación de un bienestar económico global, en que se goce de seguridad, dignidad y libertad de manera que las sociedades se realicen siendo fieles a sus propios valores morales y culturales.

Existen, por lo tanto, dos visiones distintas sobre el desarrollo: la primera señala al hombre como fin, la segunda considera como fundamental el mercado porque da acceso al desarrollo. La una ve a la tecnología como arma de dos filos que ha de usarse con cautela; la otra, la recomienda como panacea universal, que a cualquier precio habría que adquirir.

Hay que admitir que esta última está más imbuida de la vinculación entre ciencia y tecnología, pues ella ha nacido de la conjunción de las mismas con la economía, y, en consecuencia, precisamente en este campo está fuerte.

Frente a la concepción del desarrollo en este sentido, sin embargo, existe un anticientifismo, que juzga, de plano, negativo todo lo que él comporta.

 Habrá que buscar una posición intermedia que conozca la significación de la ciencia-tecnología como integrante del desarrollo, pero que no degrade la idea del hombre, y con ello la realidad de su vida, como lo hace el economismo industrial que actualmente domina.

Urge por lo tanto, un modelo humanista integral de desarrollo, con el concurso indispensable de la ciencia y la tecnología.


Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez

5422. SIN AMIGUITOS.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Sin amiguitos.
Este junta palabras en su primera juventud, solo y en la Ciudad de México, por las mañanas estudiaba en el Politécnico ($1.00 de colegiatura anual, así era ése México), con sus similares de eso que con optimismo llamaban “clase media”, siendo realmente, residuo social en empobrecimiento progresivo (hoy, acelerado), y con hijos de obreros, puesteros del mercado, criadas (y dos boxeadores: uno que quedó tonto a golpes y abandonó los estudios; y el otro, Camacho se apellidaba, peso welter, malísimo en el ring -muy correlón-, pero con eso terminó ingeniería mecánica).

Ahí trabó trato el del teclado con ese estupendo manojo humano en el que estaba uno cuidado por todos todo el tiempo (en el D.F. a esa edad, no era poco), aunque Carreño el del Manual, los hubiera quemado en leña verde, pero con ellos nadie se quedaba sin comer ni dormía al raso. Terminadas las clases (de siete a doce de la mañana), al trabajo (otro día les cuento) y luego, por lo que no les importa, acudía a un centro cultural -gratuito-, en el que coincidía con algunos hijos de ricos de los de antes (casi todos honestos, que tenían casa en Las Lomas, iban a Acapulco en diciembre, llevaban a sus hijos una vez en su vida a Disneylandia y les daban coche en la carrera; no majaderos millonarios brutalmente enriquecidos, que los fines de semana se van a Miami, compran los calzones en Nueva York, mandan a los hijos a estudiar al extranjero y no se suben a un coche que no sea importado; no pocos, vergüenza de la familia Babá, los papás de Alí).

Este menda comparaba ambos grupos, tan alejados, tan dispares. No eran unos “buenos” y otros “malos”, clasificación muy tonta, sino que se le notaba mucho a los hijos de rico lo ajenos que eran al mundo real, lo bobos, pues; en tanto que los otros, eran vivísimos, sabedores de las reglas de la calle y de la vida, listos para agarrarse a trompadas con la realidad. Por inexperiencia, juraba el rasca teclas que se iban a comer crudos a los hijos de rico los compañeros del Politécnico, pero no, luego se entera uno que las élites conviven con sus iguales y las oportunidades -con lógica, no por maldad-, las dan a hijos, ahijados, sobrinos y amigos de esos, todos de su ámbito; así, sin proponérselo, se hacen impermeables los estratos sociales.

Había en ese entonces, una excepción notable: el gobierno. Ahí no contaba haber visto la hora siempre en un Patek Philippe, usar ropa de Saks Fifth Avenue o haber estudiado en escuelas cuya colegiatura mensual era un año de sueldo del pelagatos estándar, eso… hasta estorbaba. En aquella era del pricámbrico clásico, en el gobierno lo que importaba era hacer bien el trabajo y si aparte, le notaban dotes para eso que llamamos política, lo iban pastoreando de a pocos: ya lo demás era cosa de cada quien. Si se apellidaba López, era hijo de campesino, cartero, sastre o carterista, ni quien se fijara: lo ponían a hacer algo, si lo hacía bien le seguía y luego cada quien progresaba conforme a su mérito.

Así, después de la comalada de políticos que llegaron al poder oliendo a pólvora, alcanzaron el nivel más alto del poder -la presidencia de la república-, personas de familias comunes y aun muy pobres: un hijo de una viuda, improvisada como maestra de orfanatorio (Adolfo López Mateos); un lechero, cuya madre era dependienta de un estanquillo (Miguel Alemán); un auxiliar de contabilidad hijo de viuda, sin estudios formales de nada (Adolfo Ruiz Cortines); y muchos, muchos más que fueron gobernadores o altos funcionarios, por mencionar uno -Alfonso Martínez Domínguez-, que entró a trabajar de “elevadorista” en el edificio del D.D.F., llegó a líder de la Cámara de Diputados, Regente del D.F., Gobernador de Nuevo León y Senador entre otras muchas cosas, sin apellidos de la crema, con zapatos duros, de mercado, a fuerza de tallarse y de méritos propios. Eso era antes el gobierno de México.

Luego y con toda lógica, arribó la siguiente camada, la de hijos de esos políticos y junto con ellos, sus amigos, sus compañeros de estudios, ya de escuelas del extranjero, no necesariamente sin capacidad para trabajar bien, sino sin fogueo para acceder a los altos niveles, ajenos a pobrezas y a lo que apremia al peladaje; niveles a los que antes se llegaba a resultas del mérito personal, no del apellido… y poco a poco se reinsertaron algunos descendientes de los derrotados por la revolución, los porfiristas, y de hace unos 35 años acá, poco a poco, se incrustaron hijos y representantes de empresarios, los ricos de profesión, para afianzar privilegios. Hoy, gobernar es eso, sí, pero no es lo más importante, lo más importante es hacer negocios.

Preguntan sesudos analistas ¿qué le pasa a Peña Nieto?, afirman que no percibe la crisis en la que está; insisten en que haga cambios de gabinete; no se explican la cándida manera de declarar sus bienes quedando exhibido ya para siempre, como un corrupto junto con el que hubiera sido seguramente su candidato favorito a sucederlo (el Videgaray).

A Peña Nieto no le pasa nada porque nunca le ha pasado nada.

Es un hijo de familia adinerada (y eso no es pecado), que estudió en una universidad de élite (la Panamericana), y sacó maestría en el ITAM (donde se preparan los cuadros de la derecha mexicana); que todos sus trabajos han sido a resultas de sus relaciones familiares (y los desempeñó bien, que tampoco andan regalando sueldos), que llegar adonde llegó no le costó lo que cuesta, que no sabe lo que es madrearse con la vida y la adversidad lo sorprende, por eso no sabe reaccionar ni le preocupa, lo suyo es lo fácil, el éxito. No sabía que México no es corcel de salón sino caballo mostrenco. Ya se está enterando.

La presidencia de la república ha doblado a unos muy duros y a otros les ha sacado la casta. Esperemos por bien de 120 millones, que ya haya entendido que se acabó el cuento, que olvide las frivolidades (como las portadas de revistas de alta sociedad), y dé su pleito haciendo lo que debe hacer, sin favoritos, sin amiguitos.

lunes, 29 de diciembre de 2014

5421. BALANCE.




Por Ernesto Reyes Flores.
Domingo 28, diciembre de 2014.
Licenciado, ensayista y articulista.
Desde Michoacán.
México. A través del
Tenepal de CACCINI


Balance.

A MI ESPOSA ELIZABETH;

Después de un tiempo considerable, es justo hacer un balance.
Te descubrí  a través de la red y mi mundo cambio,
No tenía por qué vivir, no tenía una razón para vivir,
Esa me la diste tú, mi mundo cambio, mi corazón se llenó,
Mi alma y mi espíritu son diferentes, debo aclarar que es para bien,
Ya sabes que estoy lleno de defectos, que trato de cambiar día con día,
Tú eres esa razón de vivir, de cambiar, de mejorar,
Soy solo un ser humano, no soy un dios, ni tampoco un príncipe azul,
Quiero pedirte disculpas por los malos momentos,
Y darte las gracias por tu amor y tu apoyo,
Sabes que te hablo con el corazón, este fin de año (2014),
Soy feliz porque estoy contigo, porque me amas y me quieres,
Quiero hacerte feliz y vivir juntos por el resto de mi vida.
Tu esposo que te quiere.

Ernesto Reyes Flores.

5420. LIBROS CAROS..., IGNORANCIA CARA

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

DE  NOSTALGIAS

A la sombra de tu pelo inquieto,
juega infantil viento a ser adulto,
te revuela en la cabeza, te invade,
sin celos en mis labios te sonrío,
aunque no dejo de reprocharle
esa gracia por mi anhelada;
como en aquellos tiempos idos,
idos sin olvido, pero eternamente nuestros.

eliseo.

Un viejo profesor, de esos que un día te enamoran con su discurso de lealtad hacia la sociedad, y luego lo ves apurado por asesorar a cuanto diputado priísta se presente en el congreso; un día de tantos, en la escuela de economía, allá por 1984, me llamó la atención cuando dejé de leer los periódicos para iniciar la clase de Economía.

A su pregunta de… ¿qué leíste esta semana?  Mi respuesta fue simple: "esta semana no compré los periódicos... no tuve dinero y están muy caros".
No Eliseo, -me contestó- es más cara la ignorancia...

El dolor y la vergüenza de ese momento se acompañaban del respeto que le tenía a alguien que después con los hechos me demostró que no se lo merecía, pero que indudablemente el comentario dejó huella en el tiempo.

Hoy la realidad nos demuestra que yo tenía y tengo razón; la cultura es cara en México, si ofrecemos los argumentos pertinentes para demostrarlo. ¿Cuánto cuesta un libro que pueda aportarle algo constructivo al mexicano promedio? aclaremos que un buen libro significa una propuesta literaria seria, de corte científico, de análisis y de creación donde el escritor somete a discusión determinados temas, bajo el género que usted mande: cuento, novela, ensayo, textos de difusión científica. El precio regularmente va de los 100 pesos a los 1000. Para establecer si es mucho o poco, debemos relativizar esta cantidad contra con los ingresos promedio que el posible cliente recibe de manera regular; por ejemplo, hoy el salario mínimo es de 66.5 pesos; por consiguiente, para que una persona pueda comprar un libro promedio que sería de unos 250 a 300 pesos, se ve obligado a trabajar mínimo 4 días para obtenerlo. Calcule el esfuerzo para comprar los libros especializados, que van de los 400 a los 1000 pesos.

Ante esta realidad, decimos que en México la cultura es cara, dado el poder de compra de que disponemos: cuesta mucho trabajo comprar un libro.

Hagamos otro ejemplo referencial: el salario de los Estados Unidos o de Europa, en estos mercados el precio de los libros va de los 20 a 45 dólares y euros respectivamente, mientras que el salario es de unos 75 u 80 dólares o euros. Esto nos indica, que en esas sociedades se puede comprar un libro cada día y llevar dinero en el bolsillo a casa. Usted paga su libro y se lleva 50 dólares o euros para usarlos en otras mercancías o ahórrales. Esa es la gran diferencia; en este caso afirmamos que la cultura es parte de una forma de vida, dado su poder de compra.

Usted dirá... ¿y por qué si los mexicanos no leen libros, se publican tantas revistas e historietas? ...a eso se le llama literatura basura o literatura ligera: revistas del corazón, recetas de amor y desamor, como hacer para que él se enamore de ti... libros de autoayuda, de superación personal... de agárrense de las manos, etcétera, etcétera; la respuesta está en dos factores: su costo no es tan alto, digamos que se alcanza a comprar con un salario mínimo, se anuncia en la televisión de manera profusa, y prometen cosas fantásticas para sus lectores: curar el mal de amores..., hacer que el otro se enamore de ti..., amuletos para la buena fortuna y cosas parecidas..., y es aliciente de sueños legítimos del ser humano: entre más jodido, más soñador; ya sabemos que los que tienen mucho dinero se concentran en una idea... hacer crecer su riqueza, eso es otra historia.

Ayer que fui a consultar el precio del libro de economía, de moda en todo el mundo entre los economistas (del francés Thomas Piketty) comprobé que por desgracia solamente se vende mucho por la razón de que se ha manejado la idea de que es una obra fundamental para los especializados en la materia, para los economistas; y más si un profesor en algún momento les ha infundido la culpa de que "la ignorancia es más cara que los libros". Porque no hay duda, se le ha dado tanta publicidad y propaganda, que un buen número de personas lo está comprando (no creo que lo lean muchos de ellos) por arriba de un precio regularmente decente de entre los 250 a 300 pesos, dado nuestro poder de compra; pero como está de moda, cuesta entre los 420 y 425 dependiendo de las tres librerías que consulté.

No hay duda, los argumentos de Piketty son importantes para nosotros, de las ideas que he podido asimilar de dos reseñas periodísticas de su libro, y tres entrevistas, tomaré comentarios para ofrecerlos mañana.

Duele reconocer la realidad: en un salario mínimo de los Estados Unidos o de Europa, ese libro se compra con media jornada de trabajo y llevar cincuenta dólares a casa; en México hay que trabajar 6 días y llegar sin un centavo a casa.

Esa es la manera de demostrar por qué la educación en México en cara, aceptando que la ignorancia es aun más; en eso si estamos de acuerdo.

¿Cuántos libros lee usted al año?

No se sienta culpable; el presidente de México presume una maestría en el muy caro Tec de Monterrey, y confesó que no ha leído mucho, y que le escribieron "lo que presentó como autor en la feria de libro de Guadalajara, Jal. Claro, mal de muchos...


Un abrazo y hasta luego.

5419. MINORÍA GRITONA.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Edo de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Minoría gritona.
México es un país ciclotímico, entendiendo por ello el trastorno colectivo del estado de ánimo, que pasa del más injustificado optimismo patriotero del ¡como México no hay dos!, a la depresión masiva del ¡me relleva la tristeza! Si son así en otros países, es cosa que ignora su texto servidor, pero acá así somos.

A ratos nos creemos capaces de aventar cuetes mejor que la Nasa y de golear a Brasil, y a ratos nos parece que somos peores que una cerveza tibia, inútiles como una bufanda en Tapachula.

Ora nos da por burlarnos del método sajón y la laboriosidad oriental, muy orgullosos de  nuestro insuperable ingenio, de nuestras soluciones de último minuto con un alambrito; y luego viendo el entretiempo del “super bowl”, babeamos desde un muy dicho -y quién sabe si real-, complejo de inferioridad explicado como trauma del mexicano actual por una conquista de hace 500 años y porque Cortés se echó a la Malinche (aunque haya indicio sobrado de que fue con su más entusiasta cooperación).

Vivimos en la contradicción que venera lo extranjero por extranjero, y de los calzones a los zapatos, pasando por las camisas, lo de marca extranjera aunque sea “pirata”, es de presumir; pero al mismo tiempo idolatramos lo nacional por nacional y nadie nos gana una: para Beethoven, Moncayo; para Venecia, Xochimilco; para Miguel Ángel, Diego Rivera; para la Capilla Sixtina, el Polyforum; y para el paté, el guacamole, porque, eso sí: nuestra cocina es la mejor del mundo aunque ya haya más puestos callejeros de “hot dogs” y hamburguesas que de tacos.

Arbitrariamente pasamos del listo en los chistes de gringo, alemán y mexicano; al sombrerudo ‘ensarapado’ que duerme siesta en horas hábiles a la sombra de un cactus que no da sombra, prueba de que aparte de perezosos, somos tontos; y tenemos doble piel, una gruesa que aguanta todo, que permite reírse sin recato con el “Speddy Gonzalez” de las caricaturas yanquis en que se nos caricaturiza sin misericordia, como ratoncitos, de calzón blanco y sombrerote  (¡Ándale! ¡ándale!); y que nadie se dé por ofendido cuando aparece en las películas extranjeras el estereotipo del mexicano bárbaro, bruto, asesino, feo y sucio (nomás recapacite en que “el Feo”, de “El bueno, el malo y el feo”, es el mexicano del trío); y otra piel como de cachete de princesa: Tiziano Ferro es enemigo de la patria por haber dicho que las mexicanas son bigotonas; y el Tommy Hilfiger, es persona “non grata”, porque declaró que si hubiera sabido que íbamos a comprar su ropa no la hubiera diseñado tan buena (¡hijo de su…!)

Y sin embargo, de todo ese margallate de personalidad múltiple que tenemos, de un tiempo acá aparece otra cara que al del teclado llama la atención, por no decir que le provoca un estado de ánimo que rima con “palabrona”: ahora le ha dado a un cierto sector de las fuerzas vivas (porque eso sí: son muy vivos), por hacer todo lo posible por convencer al mundo que somos un país de salvajes, sin gobierno, en el que estamos todo el tiempo con el Jesús en la boca… y sí, hay lugares y hasta regiones en los que las cosas son así, pero el país no es Tierra Caliente, Tecomán ni Pungarabato: es mucho más.

Hay una crisis injustificable de seguridad pública en todo el país, pero aun así, en la generalidad del territorio la vida discurre dentro de parámetros normales. No hay nada que celebrarle al actual gobierno federal que ha continuado la guerra contra la delincuencia organizada con la estrategia del anterior, pero tampoco es cierto que se haya agravado.

También es cierto que el dólar está por los cielos (y que venderemos mucho más al extranjero, y tendremos más turismo extranjero, como ya tenemos), que la economía está como dirigida por los Xochimilcas (y ha estado peor, mucho peor), que el precio del petróleo da risa (y ha andado mucho más abajo)… y que hay un abanico de grupos que son minoría, empeñados en convencernos porque les conviene y chantajean al régimen, de que esto es un infierno cuando es el purgatorio de siempre (a pesar del optimismo oficial que peca de imbécil).

Otra característica de nosotros los del peladaje, es que somos impávidos como monjes tibetanos y la mayoría real no abre el pico, sabedora de que no pasará gran cosa por el escándalo que hagan los menos. Por eso es que se lleva uno las sorpresas que se lleva en las elecciones, de las que esos menos viven diciendo que no valen por el abstencionismo, pero eso tampoco es cierto. Mire usted: a esos mismos escandalosos por conveniencia no les conviene recordar que en las elecciones de 1994, cuando ganó el insensible infinito de Zedillo, votó casi el 76% de los electores, 34 millones 686 mil 916 tenochcas se tomaron la molestia de ponerse las chanclas para ir a votar (de un total de 45 millones 729 mil 57 que tenían credencial); y en la última elección presidencial, ésta de 2012, votaron 50 millones 323 mil 153 connacionales, de un total empadronado  de 79 millones 454 mil 802, o sea, el 63.14% (en la elección de Obama en 2012, votó el 58% de los electores, y en la elección de 2012, de don Francois Hollande en Francia, participó el 56% de los electores, digo, para tener una idea de cómo andamos).

El altísimo número de votantes que salió a votar en 1994 en México, no obedeció al arrastre del inmensamente anticlimático de don Zedillo (que hace bostezar a un búho histérico), sino a que los mexicanos no reaccionamos sino hasta que las cosas están color de hormiga, como estaban ese año (asesinato del candidato-sucesor Colossio, asesinato de Ruiz Massieu, alzamiento del EZLN), y es entonces que con flojera y todo, se mueve uno y hace lo que debe hacer, en este caso, votar, y se sabe qué piensa y qué quiere la raza, por lo que sea.


Vamos a comenzar pronto otro año. Va a estar duro, pero de nada vale ennegrecer la boca del lobo… ya sabemos que don Peña Nieto & Asociados, no resultaron ser lo que nos dijeron (que ni les creímos, conste), pero tampoco está todo como le conviene hacernos creer a esa minoría gritona.