sábado, 11 de enero de 2014

3858. DI'ARINA Y DE MAÍZ

Por Arturo CEJA ARELLANO.
Periodista, escritor y poeta.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Política de Altura
Quién lo iba a creer…

Mientras me ahogaba en terrible tos, de esas como “perro con garrotillo”, mis compañeros de la Asociación de Periodistas del Valle de Zamora disfrutaron de la tradicional Rosca de Reyes que cada año nos invita Julio Garza Castillo, y del espumoso chocolate que nos lleva Carlos González Hernández, quien por cierto, se tomó la molestia de marcar mi número telefónico para recordarme que me estaban esperando en el Café Madero de “La Chata”. Gracias Carlitos por tu atención. De ahí en adelante mi celular enmudeció casi todo el todo el día. Sólo recibí otra llamada para saludarme, de Sergio Flores “El Pollito”, coordinador regional del DIF Estatal.
           
Y mientras titiritaba de frío estuvo en Zamora el gober Fausto Vallejo Figueroa, quien inauguró el acceso a un plantel educativo del nivel medio en la brava y unida Tenencia de Ario de Rayón, donde ya les hacía falta una institución educativa de ese nivel.
           
Luego entregaron una ambulancia al Hospital General, que también mucha falta les hacía por cierto. Ahí, me enteré por el comunicado recibido del Ayuntamiento y del gobierno estatal, que estuvieron presentes entre otros, los diputados locales de los distritos de Zamora y Jacona, María Eugenia (Kena) Méndez Dávalos y Miguel Amezcua respectivamente. También vino la diputada federal por el distrito de Zamora, Adriana Hernández Íñiguez, a quienes les envío un abrazo sincero, pues ni en Navidad, ni en Año Nuevo recibí tan siquiera una llamadita de su parte. Tal vez no me la merezca pues. Pero bueno, cada quien elige a sus cuates pues, eso ni dudarlo. De cualquier forma, mis mejores deseos para ellos.
           
Me la perdí pues, de darles su abrazo y recibir el de ellos. Aún sigo en casita, encerradito para no contagiar a los demás, pero ya la voy saliendo gracias a las atenciones que he tenido de parte del personal médico del ISSSTE.

Y mire usted, Andrés Manuel López Obrador, ex perredista aclamado por el PRD, fundador del nuevo partido político MORENA (Movimiento de Reconstrucción Nacional), ha levantado la mano ya, para ser candidato por ese instituto político y los que se le unan, para contender como candidato, por la Presidencia de la República Mexicana en las elecciones presidenciables del 2018.

Regresó por sus fueros luego de haber sufrido una recaída en su corazón, y ya hasta es buscado por los perredistas a nivel nacional para que abandere la lucha en contra de la Reforma Energética. O sea, por la lucha por el petróleo pues. Ya hasta dice que será él quien lo rescate de manos de las compañías extranjeras, como lo hizo en su momento el General Lázaro Cárdenas Del Río. Obvio, para ello ha contar con el apoyo del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y del antropólogo Lázaro Cárdenas Batel, seguramente.

En los otros partidos políticos como el PRI y el PAN, la lucha interna se debate debajo del agua, o de la mesa, ahí donde usted quiera imaginarse, por lo que sapos, cebollas y culebras empezarán a flotar y a enrarecer aún más el ambiente.

Se esperan movilizaciones a granel, que no será otra cosa que el “ahorcamiento con cincho” de nuestro país, porque habrá de jugarse para aquellos tiempos.

Mientras tanto, existen estúpidos legisladores (panistas por cierto), que sin valor moral, mucho menos político, exigen la destitución del gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, por la “ingobernabilidad” (¿?) que existe en la entidad

A los estultos se les olvida que lo que nos está ocurriendo en este momento, es “parte de la herencia” legada por administraciones estatales anteriores, que dejaron crecer precisamente a los factores que influyen para que esa inseguridad exista.


Amables lectores, amigos míos, que tengan un hermoso fin de semana.

3857. (VAMOS A DEJARLO EN ROSADITO, PORQUE TRATÉ DE QUITARLE LOS PASAJES MÁS COLORADOS A LA HISTORIA)… ¡HÍJOLE!,

PARA GL.CONRADO, DE...

Carlos Acevedo Martínez
Comentarista critico.
Desde Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Estimado Conrado:

Fíjate que para leer en estas vacaciones, antes de salir al aeropuerto tomé al azar un libro de mi mundo de basura, perdón, de mi mundo de papeles, y ya a bordo del guajolotero con alas, resultó ser “La Monja Alférez”, escrito por ella misma (Catalina de Erauso)… y vas a ver que el solo título me regresó 45 años en el chip de los recuerdos y me llevó hasta la primera vez que leí las andanzas de esa monjita marimacha, que con personalidad masculina enamoró a muchas mujeres masculonas, que anduvo del tingo al tango y al final vino a México a entregar el equipo… ¿Sabes por qué no me olvido?, porque en esa ocasión me había pasado de Amesterdam a Hamburgo, de donde fui asiduo visitante una temporada.

Como si lo estuviera viendo, estimado Conrado: la tarde era húmeda y gris, con el cielo poblado de nubes negras y panzonas. Minutos antes había empezado un leve chipi chipi y las calles reflejaban vivamente en el pavimento mojado, los numerosos y multicolores anuncios luminosos que se habían encendido por todas partes. Como era una de esas lluvias “moja pendejos”, la gente caminaba  sin prisa por entre las jardineras de las amplias aceras. Me detuve un ratón ante el aparador de una galería de arte, para observar de cerca y a detalle unas acuarelas fascinantes, y a dos güeras más fascinantes aún en sus hot pants y botas hasta las… rodillas, como era la moda en 1970  (el Señor, que es tan bondadoso), mismas que platicaban bajo el toldo color vino con letras doradas de la puerta del negocio de arte.

Eran realmente preciosas (las chavas, las botas, las rodillas… y también las acuarelas claro), así que después de echarme un buen taco de ojo con aquel par de bizcochitos, me seguí caminando hasta llegar a Niza. Cruzaba la calle cuando el cielo cambió de calibre y el tranquilo chipi chipi dio lugar a una chaparrón de gotas enormes, y ya no supe más… ya no supe más de las gototas porque me metí al Sanborn’s de la esquina (en la Zona Rosa, en Hamburgo y Niza, ¿te acuerdas?) a tomarme un cafecito y a fumar como chacuaco… antes hice una escala en la librería del mismo changarro, donde al azar (por la premura, tú sabes) tomé prestado un libraco y me metí a la cafetería a cubrir mi horario de rigor (otro día te cuento de cuando cubría doble turno en el “Toulose” , aquel restaurant-bar-cafetería que estaba allí mismo en la Zona Rosa, en un famoso pasaje que crioqui se llama “Jacarandas”… una temporada fue nuestra cafetería predilecta, a donde llegábamos y nos enzarzábamos durante horas en profundos debates sobre el surrealismo de Jodoroswky, el último nockout  del “Puas”, las metáforas de Luis Buñuel, los 20 poemas de Neruda, la nueva rola de Los Beatles, el árbitro vendido en el clásico Chivas-Cremas, la loquera más reciente de Dali, los tacos de cabeza del Güero, el discurso del Ché, el Mustang último modelo, la novia de fulanito, en fin, todo un galimatías de casos, quesos y cosas.

Pero eran realmente veladas muy agradables, de las que indefectiblemente salíamos todos contentos, aunque nadie estuviera de acuerdo en nada… eso era lo de menos, lo de más era que la cafetería estaba a “nivel bunker”, y desde abajo les veía uno los calzones a las damitas -bueno, nomás a las que sí traían- que deambulaban entre las galerías, joyerías, mueblerías, cafeterías, boutiques, zapaterías, bares y restaurantes del pasaje. Eran las tazas de café que más disfrutaba con los cuates, y creo que ellos igual o pueque más, todos zamoranos por cierto… no te digo quiénes, porque ya son hombres respetables, esposos fieles y padres ejemplares).

Ya en una mesa, humeante el café, encendido un cigarro, al sacar como mago el libro del sobaco, resultó ser el de “La Monja Alférez”… “Utá má”, díjeme yo a mí mismo en aquel entonces, que de monjas y curas todavía estaba copeteado, pero no había más para acompañar el ocio, ni siquiera un periódico abandonado en alguna mesa, así que contra mi voluntad (¡JA!) tuve que entrometerme en la vida de esta… de este… de Catita, nomás para enterarme de cosas que ni me importan, como eso de que se llamaba Catalina de Erauso; que pertenecía a una familia pudiente de San Sebastián (España); que su carnal Miguel se había venido para América; que a los cinco años la metieron al convento de una tía;  que le gustaba el arroz con popote, la coca hervida y el pan con pan; y que era una pinche fichita.

Fíjate, a los 15 años, un día en el convento, ya siendo novicia, porque las dos monjas le traían ganas a la misma monja, le mentó la madre a una madrecita de madre tocaya suya, sor Catalina de Aliri (una ruca cuarentona, chaparrita, de pocas pulgas y mucho dinero, que al quedar viuda se metió al convento a buscar consolador, perdón, a buscar consuelo) y de los dichos pasaron a los hechos, las monjas se aventaron un “trompo”, y a Catita le fue como al Canelo vs Maywther: la viuda le pegó una revolcada que solo para ella era buena… todavía con las greñas por ningún lado y la cola entre las patas,  Catita se birló unas telas y utensilios de costura, le robó una feria a su tía la madre superiora y se peló de casquete dejando atrás el convento.

En un bosque cercano se puso a confeccionar un traje para machín y le quedó para Quasimodo, se cortó la greña y cuando quedó lo más parecida a un hombre, se lanzó a patín a la ciudad de Victoria, donde se colocó como criado de don Francisco de Cerralta, que venía siendo el esposo de una prima de su jechu, pero no la reconocieron.  Ya llevaba tres meses ahí pasándosela cachetona… y dónde que don Pancho se dio cuenta que era un criado bien criado y que hasta hablaba latín (“mujer que sabe latín, ni encuentra marido ni tiene buen fin”, escribió la musa de Comitán, Rosario Castellanos), y la quiso obligar a que estudiara… eso ya no le gusto nadita a Catita, así que en la primera oportunidad reincidió; le robó un billete a don Pancho y contrató a un arriero para que la llevara a Valladolid.

Llegando allá se puso de nombre Francisco Loyola y como estaba preparadona, se hizo maje y se metió de paje de don Juan de Idiáquez, secretario del Rey, y dice (Catita, no don Juan) que se la pasaba de peluche, pero ¡chin!... medio año después cayó por allí su jefe de visita, y mientras botaneaba con don Juan, le platicó a éste que estaba archisupermegarrecontraencabronadísimo con su hija Catalina porque se había huido del convento…  por aquello de no te entumas, Catita prefirió ahuecar el ala; le chingó  una feria a don Pancho y se fue para Bilbao. No bien había puesto un pie ahí, unos batos se la hicieron de jamón con pedo y (perdónalos Señor porque no sabían lo que hacían) Cattita les puso una chinga de perro bailarín, que hasta a la cárcel fue a parar y estuvo internada durante un  mes. Apenas salió del tambo, no se quiso quedar un minuto más en Bilbao y agarró rumbo pa’ Estela de Navarra; ahí consiguió chamba como paje de don Carlos de Arellano, quesque Caballero de la Orden de Santiago, con quien estuvo dos años, pero quería más acción, así que en la primera oportunidad le tomó prestada una feria a don Carlos y se pintó de colores.

No había duda; además de ladrona, Catita era un cabrón bien hecho, y en el puerto de San Lácar se dio de alta en un galeón del capitán Esteban de Equiño…  ¡qué chiquito es el mundo!, el capi resultó ser tío materno de Catita. Pero era tío de Catalina de Erauso y no de Pancho Loyola, así que Catita tuvo que apechugar con la chinga de grumete, sin duda el oficio más duro de la marinería. Iban con destino a Punta de Araya y casi llegando se toparon con una nave enemiga a la que lograron derrotar, no sin antes librar un combate reñido y sangriento en el que Catita tuvo su bautizo de sangre y fuego. Con su actuación en la batalla se ganó el respeto, el aprecio y la confianza del capitán… pero siguió de grumete hasta Cartagena de Indias y luego hasta el cabo Nombre de Dios en Panamá.

Como en esa región había un brote epidémico, decidieron regresarse lo más pronto posible. A punto de zarpar, cuando su tío el capitán se había dormido, Catita le robó quinientos varos (de orégano, no de los bilimbiques de hoy) y desembarcó con el pretexto de ir a cumplir un encargo del capi. Una hora después zarpaba el galeón de su tío, dejando a la Erauso en América, como china libre y con 500 pesos de aquellotes…  pero ella ambicionaba mucho más que aquello y lo mismo que Raúl Salinas se volvió a cambiar el nombre, ahora por el de Alonso Díaz Ramírez de Guzmán, y agarró chamba con el mercader de Trujillo, Juan de Urquizu. Enviado por su nuevo patrón, se embarcó para el puerto de Paita, pero la nave naufragó y solo se salvaron los que sabían nadar, entre éstos Catita, quien sin perder el tiempo en lamentaciones, se fue para Manta y alquiló un barco para llegar a su puerto de destino y entregar la mercancía.

Salió chingona pa’ eso de los bisnes y Urquizu estaba retecontento con Alonso (Catita), tanto, que dejó una de sus tiendas más importantes en sus manos y le encargó abrir cuentas a sus clientes, y  muy en especial a una muy buena clienta, mejo dicho, a una clienta muy buena, doña Beatriz de Cárdenas, a la que no debería poner ningún límite en sus pedidos (aquí entre nos estimado Conrado: Urquizu se la andaba picando, pero no se lo vayas a decir a nadie para que no se haga chisme, ¿sale?).

Una noche Erauso, u séase Catita, asistió a una función de teatro en su versión de Alonso Díaz (qué pinche enredijo, ¿edá?) y de buenas a primeras llegó un cabrón fantoche de apellido Reyes y acomodó su silla justo delante de él (de ella pues) haciéndosela de tos descaradamente. Alonso (Catita) le pidió que se moviera un poquito y Reyes lo mandó a la gaver, entonces Erauzo le mentó la madre y Reyes le dijo que se largara mucho a la… (allá)  o le iba a tasajear la cara. Catita (Erauso, o sea Alonso) no traía con qué y abandonó el teatro indignada, pero sobre todo encabronada porque tenía un genio de la chingada (¡puñalada! se me resbalan los versos solitos), fue a su cantón por una daga y se regresó al teatro a esperar al tal Reyes a la salida, con la intención de dejarle la cara como mapa. Por fortuna unos cuates lo impidieron… pero al otro día el Reyes andaba más provocativo que Sharon Stone en Bajos Instintos, paseándose insolente, cuchileándola, echando bravatas frente a la tienda de Alonso (Catita). Ésta, sin decir ni media palabra cerró el changarro y le llevó su mejor cuchillo al herrero para que hiciera la hoja como sierra y de ahí lo llevó con un barbero para que se lo afilara como navaja de rasurar (qué gandalla, eso es lo que yo llamo un toque de crueldad perfeccionista ¿edá?).

Ya con su puñal (después del  tratamiento) fajado en la cintura, se fue a buscar a Reyes, y lo sorprendió chupando en una hostería y sin más preámbulos de un tajo le dejó la cara como a mi compadre Agustín Lara. El amigo de Reyes que lo acompañaba, sacó su espada y quiso lograr a Martínez, perdón, ese es otro corrido, quiso atravesar a Catita, pero ella con agilidad de esgrimista esquivó el putazo y hábilmente alcanzó a su contrincante en el costado izquierdo  y le dejó guardado el cebolleroentre la tercera y la cuarta”; enseguida corrió en chinga a refugiarse en la iglesia, de donde la sacaron por orden del Corregidor y fue a parar al fresco bote… Juan Urquizu llegó de volón en cuanto se enteró y movió sus palancas de tal modo, que Erauso (Alonso, Catita) fue devuelta a la tutela eclesiástica, que viene siendo algo así como “libertad bajo palabra”.

Con la intención de matar tres pájaros de una pedrada, a Juan Urquizu se le ocurrió una ideota: casar a Alonso (Catita) con su quelite (de Urquizu) doña Beatriz de Cárdenas, porque como ésta era sobrina de Reyes,  así se solucionaría el pleito y Alonso (Catita) seguiría a su servicio, él (Urquizu) se sacudiría a su segundo frente y ella (doña Beatriz) quedaría contenta, porque Urquizu ya estaba enterado que doña Bety (su quelite) y Alonso  (Catita) hacía tiempo que tenían sus queveres… fíjate cómo son las pinches viejas (nomás las que sí, las que no, no), Catita en su papel de machín iba todas las noches, a invitación expresa, a visitar a la novia de don Julián, perdón, a la querida de Urquizu, quien le daba chicas guandajoneadas y le insistía en que se quedara a dormir, pero Alonso (Catita) le sacaba al parche y le decía que no tenía sueño,… y la noche que se quedó, por un pelito de rana no las agarró don Juan en la maroma, porque perdió unos valiosos segundos liberando los cuernos que se le habían atorado en la puerta, y Catita alcanzó a salir por la ventana como tapón de sidra.

Para no pasar más sustos a lo pendejo, Alonso (Catita) le dijo a su patrón que mejor siempre no, que si quería ahí estaba su pinche chamba, pero que “él” definitivamente no se casaba con doña Bety, que se buscara otro más pendejo. Quesque para protegerlo de Reyes, aunque más parecía represalia, Urquizu lo mandó a la tienda de la ciudad de Trujillo… pues hasta allá fue a buscarlo el rementoteado Reyes a cobrarle dos facturas: una por el agravio propio y la otra por el agravio a su prima Bety, que se quedó como novia de rancho: vestida y alborotada. Lo encontró pronto y ¡pa’ pronto!... se estaban dando un entre sabroso cuando llegó el Corregidor y apañó a Catita quien fue a parar otra vez a chirona.

Pero ¿qué crees?... el guardia de los separos resultó su paisa; también era vasco, y cuando recibió la orden superior de trasladar a los prisioneros a la grande, le dijo en corto a Catita, que al pasar frente a la iglesia se iba hacer pendejo, para que ella corriera a refugiarse al templo y pidiera la protección de los curas. Así le hicieron, Alonso se refugió en la iglesia, pero esta vez Urquizu no pudo hacer nada para que le retiraran los cargos, por lo que resolvieron que Catita se pelara para Lima, así que entregó cuentas de la tienda y con unas cartas de recomendación, tres mudas y 2,600 pesos del reparto de utilidades, se presentó en Lima con Diego de Solarte, un comerciante “cargadísimo” de plata, quien de inmediato la puso al frente de una tienda, con un sueldazo como de ministro de la Suprema: 600 pesotes de aquellos.

En la casa de su patrón vivían dos cuñadas suyas (de su patrón), solteras ellas, con las cuales Alonso (Catita) solía jugar matatena y pasar el tiempo, pero con una de ellas, su preferida, también jugaba a la pipis y gañas, hasta que un día de plano le echó los perros a la dama como cualquier galán enamorado e iniciaron un romance formal, pero un día que su novia le estaba acariciando la cabeza superior y peinándole los cabellos a Catita (Alonso), mientras ésta acostada en sus faldas le acariciaba las piernas, que los cacha su patrón, quien además alcanzó a escuchar, que su cuñada le pedía a Alonso que se fuera a buscar fortuna para poderse casar.

Solarte indignado, lo corrió de la chamba sin liquidación, y además le prohibió terminantemente acercarse a su cuñada, por lo que Catita profundamente despechada se enlistó como soldado en una compañía que marchaba para el Nuevo Mundo a la conquista de Chile… su motivo era sentimental (¡ah chingá!, salió albur… ya ni modo).

Días después, cuando ya se le había bajado la bilirrubina y se enteró lo que acababa de hacer Alonso (Catita), Solarte se arrepintió de haberse portado tan gacho y trató de hacerlo recapacitar (“¿Cómo que de sardo? ¡No la chingues!, tú estás hecho pa’ los bisnes. No seas pendejo, en Chile te van a meter… en problemas. No te vayas, wey”.) Pero Catita era berrinchuda y le respondió que “ora no, pa’ que se te quite”, lo mando a la tiznada y le dijo que se iba porque quería conocer mundo. De la novia ni se acordó.

Como soldado del capitán Gonzalo Rodríguez, a) “Capi Chalo”, navegó primero hacia la Concepción. Al desembarcar allí, tamaña fue su sorpresa, ¡no se la acababa! (yo creo que hasta se hizo pipí); el que los recibió en el puerto fue ni más ni menos que su carnal, ¡el Miguelón!, el que se había venido a América y ahora cobraba como secretario del Gobernador de Concepción en Chile.

Cuando el Migue pasó lista para checar la clase de alimañas que venían en el barco, y leyó que un tal Alonso Díaz Ramírez también era de San Sebastián, corrió en chinga a pedirle noticias del pueblo, especialmente de su familia; de sus jefes, de sus carnalas, saber si Catalina se había hecho monja, de sus cuates, de la señora que vendía chinchayote, etc. A Miguel le cayó bien el soldadito y sabía tanto de su familia que parecía que hubiera vivido con ella, así que lo hizo quedarse en su compañía. Se hicieron muy buenos cuates, se hablaban de , se llevaban de cuartos, se pedían prestado, pero como a los tres años aquella sólida amistad se rompió, y todo por una enfermiza rivalidad que provocó Catita: se le ocurrió echarle los perros a la novia de su carnal, ¡hazme el fabrón cavor!

Por ello, el secretario del Gobernador, como quien dice su cuate, o sea su carnal, ordenó que la detuvieran y la desterraran al puerto de Pacaibí, uno de los lugares más cabrones y peligrosos, porque se la pasaban en constante combate contra los indios, y ya sabes estimado Conrado; “no se puede con la indiada”… por cierto, ya estando ahí, en una ocasión que los indios habían destruido la ciudad de Valdivia y uno de los enemigos tomó la bandera española, dice Catita  que “viéndola llevar partimos tras ella yo y dos soldados de a caballo, por medio de gran multitud, atropellando y matando y recibiendo daño, en breve cayó muerto uno de los tres; proseguimos los dos: llegamos a la bandera, cayó de un bote de lanza de mi compañero y yo recibí un mal golpe en una pierna, maté al cacique que la llevaba y quitésela…”

Y efectivamente, recibió heridas tan graves que le dieron incapacidad por nueve meses, pero también la subieron de “catego” y la hicieron Alférez, que viene siendo algo así como un… alférez. Con ese grado se reincorporó al servicio en la compañía de Alonso Moreno, y en esta etapa precisamente destacó por su actuación en la famosa batalla de Puren, librada contra el segundo rey Caupolicán logrando un triunfo contundente, transparente e inobjetable (De la Vega dixit) contra el líder de la izquierda, Cuauhtémoc Cárdenas, perdón, contra el líder de la resistencia india, un tal Francisco Quispiguancha, a quien Catita como vil “caballero templario”, dejó colgado de un árbol con la lengua de fuera.

Como puedes suponer estimado Conrado, a esas alturas Catita ya era un soldado borracho, parrandero y jugador… y ésta última era la única de sus pasiones que podía llevar a la práctica “fuera del closet”… y estaba practicando el “conquián” precisamente, cuando se hizo de pleito con un colega suyo también alférez y con un auditor,  y a los dos les dio en su madre, y como de costumbre, de volón corrió a asilarse en la iglesia de San Francisco. El gobernador estaba que se lo llevaba la tía de las muchachas de coraje y mandó sitiar la iglesia, ofreciendo además una recompensa a quien atrapara al asesino.

Los días pasaban y no pasaba nada, la guardia que vigilaba a Catita fue haciéndose menos constante  cada vez, con decirte que la monja alférez hasta pudo recibir visitas y salir por la noche a dar un rol. Un día fue a verla su amigo Juan de Silva a pedirle que fuera su padrino de duelo…  la negra noche tendió su manto, la cancha parecía “boca de lobo”, dirían los clásicos, pero yo digo que oscura como la chingada, no se podía ver uno ni su propia nariz. Al iniciarse el duelo solo se escuchaban los espadazos, algunos gemidos, hartos quejidos, muchas mentadas y luego cayeron al unísono ambos dos contendientes y no se volvieron a parar. Como en esos duelos no se valían los empates, los padrinos que ni siquiera se habían visto por la oscuridad reinante, le siguieron en los “tiempos extra”, hasta que en la “muerte súbita”, la monjita le clavó la espada a su rival “en el rincón donde hacen su nido las arañas”. Ya más pa’llá que pa’cá, el moribundo se identificó como Miguel Erauzo (¡el secretario del virrey!, ¡¡su amigote!!, ¡¡¡su carnal!!!), y al reconocer al “mataor” todavía alcanzó a llamarlo “¡traidor!” y a decirle que no fuera ojete, que al menos le trajera un cura para confesarse. Ella le llevó un médico, que atendió al Miguelón en su lecho de muerte y lo escuchó decir el nombre de su asesino… en cuanto el gobernador supo esto, ya te puedes imaginar; agarró un puño de soldados y se metió a güevo a la iglesia, pero los franciscanos lo amenazaron: -Ni se te ocurra tocar al alférez, porque te carga la chingada…

Luego de unos meses, con la ayuda de los franciscanos, Catita encontró la protección de un tal Juan Ponce de León, quien le dio un caballo, armas, un itacate y un poco de feria, para que se lanzara a Tucumán, en donde ya le había conseguido chamba con el canónigo de la catedral…  pa’llá se fue, y le cayó tan bien al cura, que al poco tiempo le ofreció la mano de su sobrina, que por cierto estaba más puesta que un calcetín. Fíjate cómo lo cuenta Catita: “ …vide a la moza, y parecióme bien, y envíome un traje de terciopelo bueno, y doce camisas, seis pares de calzones de ruán, unos cuellos de Holanda, una docena de lenzuelos, y Doscientos pesos en una fuente, y, esto de regalo y galantería con entendiéndose dote”.

Pero una vez más, la monja alférez precipitadamente se hizo ojo de hormiga, se largó loca de contento con su cargamento y agarró rumbo al Potosí. Al llegar allí le tocó participar en algunas batallas  de rompe y rasga, y se lució la canija monja, tanto que se la dieron de ayudante del Sargento Mayor. Ahí se pasó dos años de peluchín, hasta que en una campaña contra los Chuncos y el Dorado, los indios les pegaron hasta por debajo de la lengua y tras una desbandada fue a parar a la Plata  donde se acogió a la protección de una viuda bien ricarda, doña Catarina de Chávez… pero ya ves que no falta, y un día la acusaron, injustamente por primera vez en su pulcra vida, y la treparon al potro, quesque pa’ que cantara (en un potro, seguramente alguna ranchera), pero su protectora y cuasitocaya Catarina habló con el gober y logró que la soltaran, luego la apoyó para que apelara a la sentencia de diez años de presidio en Chile sin goce de sueldo, hasta que un día se logró su libertad.

¿Y crees que después de esto agarró juicio?, ¡qué va!, se fue a la provincia de Chacras y se puso a chambear  como comerciante, pero ya traía enraizao el vicio del juego, la bebida y la pendencia, y en poco tiempo la volvió a cagar; mató a un güey que le ganó con un par de cuatros, y para no variar, corrió en chinga a esconderse en la iglesia mayor del lugar, en donde los frailes la ayudaron para que se escapara a La Paz… y hasta eso, en La Paz vivía en paz, pero un día se toparon la brasa y el fogón, quesque porque la miró “feo” le cantó la bronca a un criado de don Antonio Baraza, un temible personaje gargantón de la comarca, y como Catita era de mecha corta, cuando vino a ver ya había mandado al criado al otro barrio.

Ya eran muchas, el colmo dados sus antecedentes, así que esta vez las autoridades dijeron ¡ya estuvo suave!; le dieron pa’ dentro (de la cárcel) y además la condenaron a muerte…  suerte te dé Dios; ya con la soga al cuello, llegó una orden del presiso de la Audiencia de la Plata, suspendiendo la ejecución y declarando su libertad (de Catita). Cansada de estarle buscando la quinta pata al burro, se fue a Cuzco buscando vivir en paz, pero el hombre propone y las llantas firestone; resulta que en Cuzco vivía un vato aventurero, vividor, jugador, parrandero, abusivo, gandalla y chingón pa’ la espada a quien llamaban el “Nuevo Cid” y era temido por los soldados, la marina, la federal, los zetas y demás fuerzas del desorden. Pues a este cabrón precisamente, se le ocurrió a nuestra pacífica monja buscarle pleito, y que se dan un entre encarnizado, ¡hubieras visto!, Catita quedó moribunda y llena de piquetes y tajadas… pero el “Nuevo Cid” quedó como “borracho el borracho”, u séase, en el piso “haciendo cruz con sus brazos”.

Como mala yerba nunca muere, tiempo después, habiendo sanado de sus heridas, la monja alférez, Pancho de Loyola, Catita de Erauzo u Alonso Ramírez, partió para Guanavavélica, pero como ahí  también había dejado “ropa tendida”, muy pronto la reconocieron y se vio en la necesidad de salir de pelada con rumbo a Guamanga… pero ya traía el santo de espaldas, porque ahí la reconoció el corregidor Baltazar de Quiñones y cuando la quisieron apañar armó un broncón terrible, pero el obispo Fray Agustín de Carvajal la tomó bajo su protección, y nadie, ni ella misma se explica de donde le surgió la recóndita idea de soltarle la sopa.

Le habló al chile y le dijo que era mujer, que había nacido en tal parte, hija de fulano y de sutana, que a los cinco años ingresó al convento de su tía, que se vistió de hombre, que anduvo de aquí pa’llá, que “aporté, trajiné, maté, herí, robé, maleé, cortejé, hasta venir a parar en lo presente, y a los pies de su señoría ilustrísima”. El obispo la escuchó durante horas, tragando camote ante la terrible y desgarradora confesión. Ordenó a unas monjas que le checaran el aceite y éstas la hallaron virgen e intacta, por lo que decidió ingresarla al convento de Santa Clara. A la muerte de su protector cinco años después (1607), el arzobispo Bartolomé Lobo la envío a Lima. Allí, el virrey Francisco de Borja le preguntó en qué convento quería vivir, eligiendo el de las monjas bernardas, donde permaneció dos años y medio sin beber trago, sin jugar cartas, sin machines con quien pelear, sin poder echarles los perros a las monjitas, sin poderse dar un toque (esto ya es deducción personal, porque solo así se pueden hacer tantas pendejadas en tan poco tiempo, ¿edá?), cuando llegó de España el tip de que Catita no era monja profesa, por lo tanto podía abandonar el convento cuando se le hincharan las ganas.

El obispo de Bogotá la quiso meter a un convento, pero ella le dijo que ni madre, que ella “no tenía orden ni religión” y solo quería regresar a su patria, así que se volvió a vestir de barraco y se embarcó a España, pero en la travesía tuvo un pleitazo por asuntos de juego y se  echó a dos clientes. Finalmente llegó a Cadiz y viajó a Sevilla en donde se instaló y se volvió a largar porque ya no aguantaba a tanta gente que iba a verla como si fuera un fenómeno de circo. En Madrid escribió sus memorias y se las llevó al rey, quien al comprobar sus servicios prestados le asignó una renta vitalicia de 800 escudos y Catita decidió venir a vivir a la Nueva España y se metió de comerciante en Jalapa de la Feria. Cuando el alcalde del lugar supo que aquel galán era vieja, no sin antes asegurarse con sus propios ojos de que era verdad espiándola mientras se bañaba, decidió confiarle a su hija para que la llevara a la ciudad de México.

En la capirucha salió un pretendiente que se enamoró perdidamente de la hija del alcalde a primera vista. Catita no aguantó los celos porque también se había enculado de ella y entonces le propuso que mandara al galán a jondear gatos por la cola e ingresara a un convento, a cambio ella le daría una dote y una renta de tres mil varos y también ingresaría al mismo convento con ella. Pero la dama de sus amores emulando a Judas, por miserables treinta centímetros prefirió al galán, por lo que Catita decidió volver al comercio, se compró una recua de mulas y cuando conducía un flete para el puerto de Veracruz, en la población de Quitlaxtla se sintió muy mal y horas después estiró la pata. Sus restos fueron enterrados en Orizaba, pero se dice que es posible que actualmente descansen en el cementerio de San Juan de Dios, ya que Catita fue benefactora de esa orden mientras vivió, y colorín colorado… (Vamos a dejarlo en rosadito, porque traté de quitarle los pasajes más colorados a la historia)… ¡híjole!, cuando vine a ver esta chingadera ya estaba más larga que una longaniza, pero ya sabes, puedes empezar en “Estimado Conrado:” y de ahí te saltas hasta donde dice “¿edá?” y ni se va a notar, ¿edá?

3856. DROGAS Y PLANTAS

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Drogas y plantas

Más de 400 mil personas fallecen en los centros hospitalarios sólo en España cada año, muchas de esas muertes se deben a la política de las multinacionales productoras de fármacos: controlar, no curar las enfermedades, porque  el fin de los grandes laboratorios es el plusvalor, la ganancia, y para lograr sus fines no reparan en situaciones éticas. No se tiene el dato de cuántas de esas personas fallecieron por iatrogenia, el excesivo consumo de medicamentos, pero es probable que muchas de ellas fueran víctimas de este problema.

El número de enfermedades se incrementa cada año y nuevos bichos surgen detrás de los más variados padecimientos, mientras que la medicina alópata es cada vez más ineficiente ante la dimensión del problema. Las adicciones a las drogas sintéticas aumentan lo mismo que padecimientos crónicos, físicos y mentales. Un mundo de adictos, ese es el fin de la temible Farmafia, un mundo de adictos que paguen cada mes su dosis de fármacos de por vida.

El problema se complica por la complicidad de las autoridades de salud que en todos los países están al servicio de los grandes laboratorios, no de los ciudadanos. ¿Cuántos miles de millones de dólares fueron a dar a las cuentas bancarias de los gobernantes por la compra de millones de vacunas por la pandemia de la influenza en nuestro país? Las redes delincuenciales que han hecho negocio de la salud llegan hasta la misma Organización Mundial de la Salud.

El embate contra las terapias alternativas se explica por la complicidad de los gobernantes con la Farmafia; los legisladores de la Comunidad Económica Europea obedientes a sus amos han legislado para dejar fuera de la ley a la herbolaria y otras terapias alternativas como la homeopatía; es lo mismo que pasa en nuestra América en donde medicamentos tradicionales como la hoja de coca y la ayuahuasca entre otras plantas utilizadas por los curanderos amazónicos y de los Andes, son tipificadas como drogas;  después de décadas de persecución, apenas se empiezan a reconocer las cualidades terapéuticas de  la mariguana y no sólo sus cualidades terapeúticas, sino sus cualidades recreativas o de expansión de la conciencia, y esto ocurre en Estados Unidos, en donde comenzó la política de represión y persecución de las drogas, en particular de la mariguana.

Desde hace más de cinco mil años las plantas han sido utilizadas por las comunidades indígenas como medicinas, pero no sólo eso, se consumen como parte de rituales religiosos o mejor dicho, espirituales, en el proceso de expansión de la conciencia; en México el caso de los huicholes que consumen peyote en sus rituales sagrados  es el más conocido, pero no el único.

Los curanderos son una especie en extinción precisamente por la persecusión a que se someten, pero  una de las consignas de los curanderos es precisamente hacer todo lo posible para que los conocimientos ancestrales no se pierdan, por eso los curanderos eligen a discípulos que los sucederán en la tarea de mantener viva la tradición. En el Segundo Encuentro Internacional de Curanderos celebrado en Perú se dedicaron espacios especiales para tratar el problema que enfrentan las terapias alternativas y en especial el uso de algunas plantas medicinales y psicotrópicas como la coca y la ayuahuasca, tipificadas por las autoridades de Estados Unidos como drogas.

La hoja de coca, satanizada por la DEA y otras agencias norteamericanas que viven de las drogas, tiene múltiples cualidades terapéuticas, porque ayuda en caso de problemas gástricos, espasmos, náusea, indigestión, estreñimiento y diarrea, además sana heridas mezclada con orín y es buena para tratar la adicción al polvo de cocaína, además de que es un antidepresivo y un energetizante que reanima a los indígenas en sus duras tareas o largas caminatas.

El terrible polvo de cocaína se prepara con un alcaloide que se extrae de la hoja de coca, pero la planta tiene otros 13 alcaloides que proporcionan múltiples beneficios. Las plantas de poder se usan para diversos fines, unos la usan para enajenarse para evadirse, otros para expandir sus conciencias, otros más para curar, todo depende de los fines.

Nuestras demandas siguen, a pesar de que parezcan cada vez más utópicas:

REDUCCIÓN DE SALARIOS y PRIVILEGIOS EN TODOS LOS NIVELES DE GOBIERNO E INSTITUCIONES DEL ESTADO, INCLUIDOS LOS LEGISLADORES. REDUCIR DE 500 A 300 DIPUTADOS, ABRIR LAS CANDIDATURAS A LOS CIUDADANOS INDEPENDIENTES. QUE HAYA REFERÉNDUM, DESAPARECER A LOS SENADORES, CANCELAR  LOS SEGUROS MÉDICOS PRIVADOS A  FUNCIONARIOS PÚBLICOS Y LEGISLADORES, QUE SE ATIENDAN EN EL IMSS Y EL ISSSTE. CANCELAR PENSIONES A EX PRESIDENTES. QUE SE CANCELE EL FINANCIAMIENTO PÚBLICO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS AL MÍNIMO. QUE SE RESCATE EL IFE,  LOS TRIBUNALES ELECTORALES Y LA SCJN DE LA MAFIA PARTIDISTA. QUE DESAPAREZCAN LOS LEGISLADORES PLURINOMINALES. CANCELAR EL FUERO Y QUE SE LEGALICE EL  PLEBISCITO Y REVOCACIÓN DEL MANDATO.

¡Yo amo la paz y la libertad!                                          

3855. EGRESADOS UNIVERSITARIOS EN GUANAJUATO ENTRE “EL TITANIC” Y “EL INFIERNO”

Por Washington Daniel Gorosito Pérez.
Licenciado, poeta y articulista.
Desde algún lugar del mundo. Para
Tenepal de CACCINI

¿Qué otro regalo más grande y mejor se le puede ofrecer a la República qué la educación de nuestros jóvenes?
Cicerón

RESUMEN
Indudablemente, uno de los principales retos que deberán enfrentar las nuevas autoridades del Estado de Guanajuato es la generación de oportunidades de empleo y desarrollo para los miles de egresados de las universidades e institutos de educación superior. Si la República brinda estudios a los jóvenes, acaso es justo que una vez que culminan los mismos, se vean condenados al subempleo, a desempeñar actividades laborales que no están relacionadas con la preparación recibida en las aulas, al trabajo informal en algunos casos y en el último y más deplorable al desempleo. A través de una serie de datos estadísticos y opiniones se muestra la realidad en que este sector de la sociedad está inmerso. Si bien el problema es multifactorial es necesario que las nuevas autoridades del Gobierno Estatal y Federal trabajen en conjunto desarrollando ideas creativas que permitan que esta situación no siga avanzando y se transforme en una constante

En el Estado de Guanajuato, Cuna de la Independencia de México, es común ver a la mayoría de los egresados de las universidades caminando cabizbajos cargando una loza tan pesada como la del “Pípila”, esto debido a la falta de empleo, con una antorcha en la mano como el personaje histórico, su currículum vitae, incipiente que simboliza el conocimiento que quiere dar luz a la tiniebla en que nos encontramos inmersos y conquistar esa Alhóndiga que les permitirá vislumbrar el futuro con más optimismo y apoyar con sus saberes el resurgimiento de esta gran nación con más de 4000 mil años de historia.

En Guanajuato fueron creados durante el sexenio 2006- 2012, denominado por el entonces gobernador Juan Manuel Oliva, “Sexenio de la Educación”, 25 planteles de educación superior, lo que elevó la matrícula a 30 mil estudiantes de los cuales el 75% se encuentra cursando carreras estrechamente relacionadas con los sectores industrial, agrícola y turístico.

La mayoría de las nuevas instituciones de educación superior enfocan sus baterías a la formación de ingenieros en distintas especialidades. Hasta aquí todo se presenta muy bien, aunque el verdadero Talón de Aquiles es la urgente necesidad de generar empleos para esos miles de egresados universitarios cuya prioridad es ingresar al mercado laboral.

El escritor argentino Jorge Luis Borges decía que la democracia, tal como hoy la entendemos, es “ese curioso abuso de la estadística”. A ella debemos de recurrir para apoyarnos en este trabajo como elemento clave para conocer la realidad.

En quince años (1990- 2005), en Guanajuato la oferta de profesionistas egresados de Educación Superior, se incrementó un 3.5%. Estos se debieron enfrentar a un mercado sin capacidad para absorber y aprovechar sus conocimientos.

Por lo tanto en el estado de Guanajuato ha crecido la cobertura en educación superior pero falta empleo.

El Observatorio Laboral que elabora la Secretaría del Trabajo y Previsión Social sostiene que las carreras con mayor número de egresados en Guanajuato son: Arquitectura, Administración de Empresas, Ciencias de la Comunicación, Contaduría, Derechos, Profesorado de Primaria y de Preescolar, Ingeniería Industrial y Mercadotecnia, preferencias que según investigaciones de la Secretaría de Educación Pública se repiten con alguna leve variación en las restante entidades federativas del país.

Según datos del Censo de Población y Vivienda 2010, en Guanajuato, había 10 mil profesionistas sin empleo. Ramón Alfaro quien está al frente de la Secretaría de Desarrollo Económico Sustentable (SDES) reconoció que el reto se encontraba en la generación de oportunidades de colocación para los egresados de los niveles medio y superior. Curioso, hablamos de Economía del Conocimiento y los que lo poseen son desechados laboralmente hablando.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación  y Empleo que elabora el INEGI, en el primer trimestre del 2012 había en Guanajuato, 70 mil personas sin empleo con preparatoria y estudios universitarios culminados.

Y en este artículo con título cinematográfico trágico, hemos estado describiendo “El Infierno” al que se enfrenta un gran número de egresados universitarios en el Estado.

Y “El Infierno” sigue, al no haber capacidad por parte de las autoridades gubernamentales de generar oportunidades de empleos acordes a la formación de estos jóvenes; la consecuencia en el mejor de los casos, es el subempleo y la realización de actividades muy diferentes para las que fueron formados por las instituciones de educación superior, y el caso extremo después de  deambular como Dante por los 9 círculos del infierno, ingresan a las filas de la desocupación.

Rafael López Castañares, quien funge como Rector de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIS) ha dicho que la situación de Guanajuato es parte del reflejo de lo que sucede a nivel nacional, donde al menos el 40% de los jóvenes egresados universitarios no tienen empleo.

Ahora vayamos a la otra película naveguemos en el “Titanic”, el titular de la Secretaria de Desarrollo Económico Sustentable de Guanajuato, sostuvo que es necesario desalentar las carreras humanísticas y de ciencias sociales; “si bien son necesarias para la sociedad, pero en este momento el excedente que hay de esas carreras requiere a que se oriente hacia lo que nos está demandando el sector productivo, que es una orientación más hacia la parte técnica e ingenierías”.

Incluso consideró que la apertura de nuevas carreras vinculadas al sector productivo traerá como resultado que en unos 5 años habrá una disminución en el porcentaje de egresados de nivel medio y superior sin trabajo en Guanajuato.
Parece ser según palabras de Ramón Alfaro que los humanistas no hemos venido enfatizando nuestra contribución al desarrollo de Guanajuato, el valor comprobable de esto no puede estar en duda para una sociedad y sus “conductores”. Las cuentas que se presentan son sólidas, aunque bastaría con decir que allí donde la gente se cose a puñaladas o a balazos con facilidad hay menos humanistas por metro cuadrado que en Suecia por ejemplo.

Vienen a mi mente las palabras que pronunciara el escritor José Emilio Pacheco al recibir el Premio Nacional de Literatura. “Si en México se leyera más habría menos violencia”.

Pero en última unamos la película de Luis Estrada “El Infierno” con “Titanic”. Ya que en última la razón que hace indispensable el humanismo no es su valor económico, sino su valor de instalar cordura entre la gente. La cordura no es indispensable para vivir en tiempos de relumbrón: cualquiera puede enloquecer comprando un Bugatti Beyron de más de un millón de Euros o un collar de diamantes. La cordura se requiere cuando ya es demasiado tarde para ver venir un gran iceberg, como el Titanic.

Recordemos que las ciencias y las humanidades no han estado “divorciadas”, desde el nacimiento mismo de la ciencia en la antigua Grecia, lo cuenta Erwin Schoroedinger en su libro “La Ciencia y los Griegos”, si miramos desde una perspectiva histórica la relación entre ambas desde el nacimiento de la ciencia, podríamos imaginar un alumno de la escuela de Atenas, visitando a Demócrito e interrogarlo sobre los átomos, la forma de la Tierra, la conducta moral o la inmortalidad del alma, sin ser censurado en ninguna de estas cuestiones.

¿Puede la ciencia contribuir al desarrollo humanístico, al desarrollo social, de la filosofía? Si puede. Desde los “padres fundadores” griegos hasta el presente, la historia de la ciencia es también la historia de una liberación el hombre mediante el conocimiento (tanto de sus condiciones como de la ignorancia).

Sin ciencia no hay tecnología, sin tecnología no hay innovación, sin innovación no se creará nuevos puestos de trabajo genuinos ni será posible mantener ciclos económicos positivos. Este es el mundo del siglo XXI. ¿Esto va en contra del desarrollo humano y social? No necesariamente: todavía dependemos de nosotros mismos.

Una investigación científica sólida, profunda de excelencia sobre las causas de suicidio en Guanajuato que ocupa los primeros lugares a nivel nacional, ocuparía psicólogos, sociólogos, antropólogos, comunicólogos y sería una excelente alternativa para la generación de empleo en egresados de las humanidades, conformando equipos multidisciplinarios desde el propio Gobierno del Estado.

Esta investigación: ¿No sería fundamental en el campo social? ¿Sería menos científica porque es social? ¿Sería menos social porque es científica? No a las dos últimas interrogantes. Las ciencias y las humanidades deben trabajar juntas para que Guanajuato no caiga en “El Infierno” ni se hunda como el “Titanic”.

El director de la Oficina de México de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Thomas Missing, afirmó hace unos días que la mayoría de los jóvenes en el país, aún aquellos que cuentan con elevados niveles educativos, enfrentan el pago de salarios sin prestaciones, lo que propiciará una vejez con pobreza”.

Sobre la misma temática, en el Foro sobre la juventud desde la perspectiva de la pobreza y la exclusión llevado a cabo en Ciudad de México, Simone Cecchini, Oficial de Asuntos Sociales de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) afirmó que si bien la educación y el empleo son las “llaves maestras” para cerrar brechas que enfrenta la población juvenil en México, estudios recientes elaborados por el organismo revelan que a pesar de que las nuevas generaciones de mexicanos cuentan con más acceso a educación, información y autonomía, esto no se ha traducido “en que tengan mejores empleos o poder”.
A su vez el Subsecretario de Educación Superior Rodolfo Tuirán destacó que de 36.6 millones de jóvenes que hay en México, 19.5 no estudia ni trabaja y 5.1 millones de estos viven en pobreza extrema. Esto nos muestra como el denominado “bono demográfico” se está dilapidando. Es más, aumenta la precarización del empleo entre los jóvenes mexicanos, incluidos los egresados universitarios.

Es que nos encontramos inmersos en un contexto en el que las instituciones ya no responden a los nuevos escenarios y tampoco sirven para dar sentido a las nuevas generaciones.

Incidir y atender de manera efectiva a la población joven del Estado de Guanajuato y entre ellos a los egresados universitarios es el mayor reto que se le presenta a la nueva administración, pero también se debe vislumbrar como la gran oportunidad para lograr el desarrollo humano, social y con equidad en la que otrora fuera denominada “Tierra de Oportunidades”.

No hay excusas para los momentos difíciles que se viven a nivel global y que según el economista en jefe del Fondo Monetario Internacional, la ansiada recuperación llegará pasada una década. Necesitamos liderazgos políticos en el Estado que tengan la capacidad de lidiar con estos problemas y presentar soluciones creativas a los mismos.

Parafraseando a Winston Churchill (1874- 1965) “El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene, y de explicar después por qué no ha ocurrido".
                                               BIBLIOGRAFÍA:
Andere, Eduardo (2006)
México sigue en riesgo, el monumental reto de la educación.
México. Editorial Planeta Mexicana.

Arredondo, Ramírez-Coordinador (2000)
Una sociedad de ciudadanos: apuntes para la revolución ciudadana en México.
México. Editorial del Instituto Mexicano de Estudios Sociales.

Boletín Confluencia.
Ser y quehacer de la Educación Superior en México. www.anuies.mx
Inclusión con Responsabilidad Social una nueva generación de Políticas de Educación Superior.

Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior. Anuies.
México. 2012.

Cámara. Revista de los Centros de Estudios de la Cámara de Diputados.
México. Número 13 Año 2 Mayo 2012.

Raúl Cremoux. Periódico Crónica de México.
Otros ángulos sobre Narro. 5 de octubre 2012.

Agustín Galo Samario. Periódico Correo de Guanajuato.
¿Dónde estamos?: ni abc, ni doctorados, el rezago educativo aplasta. 18 de abril 2012.

Karina Jiménez. Periódico Correo de Guanajuato.
Crece cobertura en Educación Superior pero falta empleo. 4 de octubre 2012.

Periódico La Jornada. Foro de la Universidad Iberoamericana sobre jóvenes y pobreza. 6 de octubre 2012.

Revista Proceso. Convierte Pacheco entrega del premio de literatura en un espacio de reflexión.

3854. RAFA NO SOLO ES UN HOMBRE DE SUERTE, SINO QUE ADEMÁS COMO BUEN HOMBRE QUE ES, DIOS LO PROTEGE…

PARA GL.CONRADO, DE...

Carlos Acevedo Martínez
Comentarista critico.
Desde Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Estimado Conrado:

Quiero platicarte de algunas ondas, ¿cómo andas de tus nervios?, ¿se puede?... ya sabía que me ibas a decir que “NO”, pero ya ves cómo somos los que somos así como somos los que así somos. Pierde cuidado, no es necesario que leas esto a escondidas, puedes hacerlo delante de toda la familia, es más, ojalá que estuviera todo el clan presente, porque se trata de eso precisamente, de desearles a todos, empezando por el patriarca (u séase tú) y la siempre apreciada y distinguida señora Martha (con “h”), admirable artista, mujer y “ñora”, como siempre, de puritita coraza, que este año de 2014 y los que faltan, aquel que todo lo puede los colme de bendiciones, de amor, de alegría y de billetes, porque la salud como quiera, va y viene… ¡chín!, ya la cagué, era al revés, pero dicho en pocas palabras; felicidad de todo a todo para todos. De aquí pa’llá, un abrazo con cariño e IVA incluido. Sale y vale.

Ya ves estimado Conrado, que hemos platicado (¿hemos, Kemo Saby?) más de alguna vez, de la suerte que juega la suerte en toda suerte de personas, y fíjate que en mis visitas a la tierra de mis mayores y mía propia, a cambio de las pérdidas que me representa no poder disfrutarla como antaño, o sea como Dios manda; beberse el Lago de Zirahuén con los ojos; atracarse los pulmones de leyenda, belleza y aire puro en el Parque Nacional de Uruapan; indigestarse el alma de historia, cultura y paletas en Tacámbaro, ponerse hasta la madre de belleza y armonía  en Laguna Larga (en los azufres) y tantos otros sitios que me recomendaron no visitar, y como yo soy muy culero pa’ morirme les hice caso… a cambio, decía, entre las ganancias que siempre me dejan también las visitas a Michoacán, esta vez pude corroborar lo que siempre he sospechado; el buen amigo Rafa Ceja no solo es un hombre de suerte; ¡se me volvió a ir liso!

Y cállate los ojos, en esta ocasión el “envite”, además de las famosas arracheras, las exquisitas costillas y su gran variedad de pájaros, perdón, variedad de salsas (la salsa es cultura), incluía además unas generosas copas de caldos, chilenos creo, de esos tintos que el buen amigo Rafa solo descorcha en ocasiones especiales, y como yo ya solo bebo en ocasiones especiales (o a la menor provocación),  solo un milagro podía privarme de semejante gorra, y sobre todo, de una larga y añorada charla con Rafa en cancha húmeda. Hasta nos programamos con mi queridísimo carnaval Mario Francisco (Quico)… ¡y no se me hizo!  No me preguntes por qué, yo solo le encuentro una explicación válida, Rafa no solo es un hombre de suerte, sino que además como buen hombre que es, Dios lo protege… y es que Rafa nunca me ha visto borracho. Ni dope, queda pendiente para la próxima (a lo mejor le sube a güisqui).


Pero eso no obsta para que conste, que les deseamos al buen amigo Rafa, a su apreciable arrachera, perdón, apreciable Costilla, a toda su familia completita (incluidos los yernos), con el mejor de los afectos, que la felicidad personal y familiar, haga concha como buena suegra y se hospede para siempre en sus hogares, incluidas las casas chicas (qué, ¿a poco ninguno tiene casa del Infonavit?). Un abrazo con el aprecio y el respeto de siempre; que Dios los bendiga.