sábado, 30 de agosto de 2014

4866. LA SABIDURÍA FRENTE AL PENDEJISMO

LA ECONOMÍA Y USTED

Por Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

HIELES..., MIELES

Escudriño tus entrañas
bisturí en los ojos
manos en rastras,
busco en tus cielos los míos,
reflejo en ti mis ansias,
como por decreto y sin aviso,
intento cambiar al hiel de tu alma,
ignoro si la miel vive en ella.
Yo escudriño, lo espero.

eliseo.

El periódico El Financiero del miércoles 27 de agosto en su página 11, el embajador de China nos ofrece una columna que se encabeza de la siguiente manera: MÁS VALE LA PROSPERIDAD DE MUCHOS QUE LA DE UNO SOLO;  al margen de que el contenido de su comentario es interesante, en sí mismo el encabezado ya nos dice una realidad en que se enfrentan en el actual mundo dos filosofías de mercado bien marcadas por sus espíritus: la filosofía social y la filosofía de la acumulación record.

El embajador Qiu Xiaoqi nos recuerda la distancia abismal que se tiene entre las economías de mercado abierto  en que se premia la rapacidad especulativa, generadora de crisis de confianza y financieras, mediante las cuales se despluma a una gran masa de trabajadores a cambio de que unas cuantas personas mantengan las bonanzas; comparado con una filosofía económica en que se premia la solidaridad que tiende a generar la reducción de los extremos entre los segmentos sociales que menos salario ganan, y los mejor remunerados; en esta tesis, entre menos distancia hay entre ambos, más justa es la sociedad; no se deja de premiar el éxito individual, simplemente se le atempera su consecuencia; por ejemplo, en esta estructura social, tiene más mérito reconocer públicamente a una persona y su familia por ser positiva para la ciudad, colonia y barrio; se le premia con el beneficio generacional que significa, que por años, sus familiares serán reconocidos en su entorno de vida; aunque reciben mejoras de ingreso, nada se compara con el impacto social.

Usted dirá: ese chino se está refiriendo a su país, donde no hay mucha libertad de expresión ni democracia... según la óptica del mundo filosófico del occidente depredador; no faltará razón al respecto; pero curiosamente en Suiza, país modelo del capitalismo internacional se realizó una consulta popular (como la que nos están negando en México acerca de la reforma energética) para saber la opinión de los ciudadanos con la idea de aumentar el salario mínimo y reducir la distancia entre los que más ganan y los menos remunerados. Aunque el resultado, para nuestra columna es irrelevante, si en cambio importa saber que la gente que le da por pensar... a veces entiende que es mejor reducir las desigualdades que incrementar la soberbia banal de unos pocos.

En este tenor... ¿de qué nos sirve contar con el hombre más rico del mundo, y con otros señores que se encuentran en la lista de los primeros cien más ricos del mundo, si cada vez se registran cifras crecientes de pobres?

¿De qué nos sirve saber que los salarios de los altos funcionarios del sector público y privado son acumuladores de pequeñas  fortunas al mes, cuando casi 7 millones de trabajadores reciben 67 pesos de salario mínimo diario, y se sigue bloqueando la posibilidad de que esta cantidad se modifique un poco para hacer menos ingrata su realidad alimentaria básica?

En realidad los argumentos del embajador chino tienen un peso incontestable; es la inteligencia social frente a "pendejismo ilusorio" del capitalismo rampante y depredador, donde usted se parte el alma para acumular una pequeña fortuna, que en muchos casos de un plumazo la delincuencia se la arranca, y en ocasiones hasta la vida; pero todo sea por mantener el sueño de ser el más rico del mundo, el acaparador más grande del mercado y del mundo; el más envidiado, el más temido, al final de cuentas, el más chingón en el argot mexicano, al final no importa mucho la calidad de vida, importa la ostentosidad, la expresión física del éxito al precio que sea, y contra lo que sea.

Seguramente que ambas posturas tienen algunas cosas muy interesantes para cada persona; y seguramente que una sociedad preparada puede elegir con mejor criterio; es muy probable que con una sociedad educada se entienda que la estabilidad en el reparto salarial redunda en una sociedad más equilibrada, y esta, no hay duda en una calidad de vida superior, de eso no hay duda, de lo que se duda es de la capacidad de entender esta posibilidad por oposición al "pendejismo" de seguir aplaudiendo a una empresa que controla el mercado, una economía que manipula el mercado internacional, y una persona que se ostenta y presume ser el más rico del mundo.

Usted y su educación y cultura social tendrá su opinión al respecto.

Un abrazo y hasta luego.

4865. DERECHO A NO SER FELIZ

Enviado por SINEMBARGO. Para
Tenepal de CACCINI

Por Alma Delia Murillo.
Agosto 30 de 2014 - 0:00 COLUMNAS.
Posmodernos y jodidos.

De una cosa estoy segura y es que todos estamos rotos.

Todos.

Cuánto bien nos haría asumirlo, aceptarlo, acariciar nuestras grietas cada día y saber que las llevamos con nosotros a dondequiera que vayamos.

Y nos haría bien porque así, sabiendo que estamos rotos, estaríamos más completos.

De todas las masacres que vamos cometiendo en estos tiempos de tener más, ganar más, vender más, acumular más, vociferar más y vivir menos, hay una que me cala hasta el fondo del alma, que de veras me perturba: y es esa perniciosa y mortífera idea de que tenemos la obligación de ser felices.


Alberto Alcocer / @beco / b3co.com

Felicidad, esa etiqueta de marca que parece ser destino de todos consumir. Con su inseparable campo semántico posmoderno: éxito, bienestar, salud y longevidad.

Lo leo y no puedo más que ver una caricatura de la humanidad. O de la Humanidad con hache grandota, si prefieren, para hacer más ridícula la caricatura. Con perdón.

Al día siguiente de que nos enteramos de la muerte de Robin Williams y que además se confirmó que había sido suicidio escuché una de las barbaridades más vergonzosas que puedo registrar en mi memoria. Un personaje de esos que llamaríamos público y con cierta influencia social cuestionaba, pletórica de indignación, el hecho de que Robin Williams se hubiera suicidado porque, desde su perspectiva, no tenía ningún derecho a quitarse la vida, pero sobre todo; no tenía ningún pretexto para no ser feliz. ¿Cómo alguien con toda la fama, el éxito, el dinero y la aceptación que él poseía podía sentirse infeliz? y todavía agregó -en el súmmum del enfado- que le daba coraje saber que mujeres como Angelina Jolie o Catherine Zeta-Jones sufrían episodios depresivos.

“¿Cómo se atreven si lo tienen todo?”

Algo me quemó dentro al escucharla: qué profunda falta de respeto, cuánta ignorancia,  pero sobre todo qué absoluta mezquindad la de alguien que pretende que los demás construyan su vida sobre los mismos códigos en que uno la fundamenta.

Se necesita ser pobre de espíritu para pensar que ser feliz es tener fama, dinero, “calidad de vida” (lo que sea que eso signifique) y bienestar.

Como si fuera tan difícil entender que la fama no es más que otra forma de soledad. O que la felicidad y el bienestar no son sinónimos ni son conceptos similares, es más: ni siquiera son conceptos colindantes.

De hecho el bienestar puede ser más corrosivo y peligroso de lo que en general admitimos porque nos puede quitar el hambre por vivir, por sentir, por buscar. La comodidad nos puede anestesiar el alma.

Una y otra y otra vez.

Atrincherados bajo los principios de felicidad, éxito y bienestar podemos asordinar las dudas, las carencias, la frustración, la muerte de un matrimonio que sostenemos  aunque sea un cascarón resquebrajado y vacío, el trabajo en un lugar que nos consume pero que protege bien nuestro miedo a descubrir quiénes somos, el dolor real, quemante y transformador cuando de verdad amamos…

Alguien me recordó hace poco una frase de Cioran donde dice que antes moríamos de nuestras enfermedades pero ahora morimos de nuestros remedios.

Qué cabrón y qué visionario era. Y cuánta razón tenía.

No deja de ser escalofriante el mensaje que se esconde detrás de los mal llamados payasos tristes, de tantos personajes legendarios dedicados a la comedia consumidos por la depresión, la soledad, la sensación de no pertenencia: desde Charles Chaplin hasta Jim Carrey, pasando por el gran Buster Keaton y nuestro entrañable Tin Tan que por algo bebía tanto, el alcohol es un ansiolítico efectivo.

Y pienso que el carácter de la máscara es inversamente proporcional al espíritu que esconde. Exactamente el opuesto: la careta de felicidad desbordante suele revestir una honda tristeza, el antifaz de exitoso suele esconder a los individuos más inseguros, la máscara de inquebrantable regularmente es el maquillaje de los que nos morimos de miedo y la de aceptación o popularidad digital resguarda bien a quienes en realidad se sienten desesperadamente necesitados de reconocimiento.

Reviso las estadísticas del suicidio en el mundo las últimas décadas y encuentro algo revelador: según la OMS, del año 1990 a 2012 la tasa de suicidio se duplicó y registra una característica peculiar; poco a poco se ha ido moviendo el rango de edad, de tal manera que de manifestar una clara elevación de frecuencia entre la gente mayor, las últimas dos décadas se ha agudizado entre las personas de 15 a 29 años y las causas apuntan a sensación de fracaso y no pertenencia.

Tal vez si dejáramos de sentir la presión por ser felices, la obligación de ser exitosos o dignos portadores de la medalla del bienestar, entenderíamos mejor el gozo de la vida. Y el gozo de la vida no es la felicidad, es algo mucho más grande, inabarcable, es un espacio infinito en donde caben todas las experiencias, incluso las más espantosas. El gozo es un pedacito de eternidad dentro de cada uno y además amorfo y probablemente feísimo pero hermoso al mismo tiempo. Y único.

La felicidad ha de ser un invento de Walt Disney, de Sony Entertainment Television o tal vez de Facebook; un invento grotesco que sonríe y viene dotado con una guadaña bien afilada para cortarle la cabeza al que no exhiba la misma sonrisa triunfadora, bonita y perfecta.

No, por favor, no nos sometamos a semejante mentira.

Por eso creo que todos tenemos derecho a no ser felices, por eso creo que nadie debería atreverse a juzgar a quienes eligen el suicidio, y por eso no creo en el éxito ni en sus voceros, falsos profetas.

La belleza es terrible. El amor es una herida. El gozo es aterrador. Y la vida no sería tan hermosa si no doliera tanto, y no dolería tanto si no supiéramos que es sólo una.

Y me lo repito porque creo que recordarlo me ayuda a mantener limpia esta certeza: la de defender con la piel el derecho a darle la espalda a la jauría de sirenas posmodernas que cantan para convencernos de que sólo hay un camino posible para transitar la vida: el del éxito y la felicidad.



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4864. ENTRE EL CORAZÓN Y LAS CIRCUNSTANCIAS.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Entre el corazón y las circunstancias.

Estoy a favor de la verdad, la diga quien la diga. Estoy a favor de la justicia, a favor o en contra de quien sea.
Malcolm X

La edición de la Novela Comentada dedicada al análisis de la novela social mexicana Casa sin puerta, resultó interesante por la diversidad de puntos de vista de los participantes del evento que se llevó a cabo en la Casa de la Cultura del Valle de Zamora: Héctor Canales, Pedro Tolentino, Cruz González y el que esto escribe. Asistieron algunos queridos amigos, los que debían estar ahí, uno de ellos me comentó en corto que tal vez falta promoción a los eventos, por mi parte le comenté que así eran los eventos en los que se trata de leer, sólo a unas cuantas personas les interesa.

Comenzó Héctor Canales, escritor que presentó al padre Luis G. Franco como un hombre de su tiempo, y en un par de páginas hizo un recuento de las obras de Luis G. Franco: la novela en cuestión, cuentos, ensayos, obras de teatro y poesía, tal vez el filón litrario más rico de la obra del sacerdote que trató de vivir el socialismo en un barrió llamado La Burrera en Jacona.

Coincidimos los comentaristas en señalar que como la Revolución mexicana, el ensayo del padre Franco en La Burrera fue cercenado desde las altas jerarquías del poder político, económico y eclesiástico, pero como señaló el Doctor Pedro Tolentino siguiendo a Michael Foucault, no sólo se transformó La Burrera también el mismo Padre Franco. Pedro Tolentino se refirió también entre otras cosas, a las relaciones de poder que se entrecruzaron en la vida del sacerdote y que lo impulsaron a dejar atrás su país y sus ilusiones d transformación social.

Por su parte Cruz expuso el marco teórico en el que se desenvuelve la vida del Padre Franco,  con una fuerte influencia de la Teología de la liberación y en luego, en la corriente de influencia pentecostal conocida como Renovación Carismática en el Espíritu Santo que el padre Franco introdujo e impulso con gran fuerza en nuestra ciudad. Como les comenté en la pasada columna, mi comentario lo enfoqué a algunos personajes de Casa sin puerta, entre ellos la misma casucha que el padre Franco y los vecinos transformaron en un hogar.

Cité una frase en donde el Padre Franco expresa su sentir: “Con qué fervor íbamos vislumbrando un futuro que no cuajó plenamente jamás”.

En un párrafo de Casa sin puerta al final del primer capítulo, el padre Franco proclama: ¡abajo las puertas!, hoy, a más de 40 de distancia, no sólo no cayeron las puertas sino que se reforzaron, se pusieron rejas de acero, se crearon cotos privados, se colocaron guardias en los accesos y salidas, el miedo impuesto por los regímenes del nuevo siglo se extendió por el país.

Y la pregunta, ¿Entonces, se trata de elegir entre cambiar el corazón o cambiar la realidad (las circunstancias)? Los sacerdotes ¿deberían de enfocarse al corazón del hombre dejando a los políticos la tarea de cambiar la realidad? O bien, ¿Los sacerdotes deberían de luchar como lo han hecho tantos otros, contra la injusticia, la corrupción y la mentira tope en lo que tope? El mismo padre Franco, ¿tuvo que elegir entre hacer como que no pasaba nada y que lo más importante es la salvación espiritual o entre continuar con su sueño de realizar el cielo en la tierra?

Personalmente no creo que el hombre de hoy deba elegir entre el corazón y las circunstancias, son dos tareas complementarias, porque para cambiar la realidad debe cambiar el corazón. El cambio debe de comenzar adentro, en el corazón del hombre. Si nos enfocamos en cambiar el corazón olvidando las circunstancias de injusticia de millones de hombres nos estaremos encerrando en una esfera de ilusiones vanas que no sirven de nada porque no afectan la realidad, si nos enfocamos a cambiar la realidad olvidando el corazón, todo será tan frágil como un castillo de naipes, y es lo que tenemos hoy.

En La Burrera el padre Franco vivió en una casa sin puertas, como su corazón, los que mandan en este país son sujetos que viven encerrados en sus elegantes cárceles, lujosas y enrejadas por temor a lo que ellos mismos han creado, se entiende porque son sujetos sin corazón.

Nuestras demandas siguen, a pesar de que parezcan cada vez más utópicas:

REDUCCIÓN DE SALARIOS y PRIVILEGIOS EN TODOS LOS NIVELES DE GOBIERNO E INSTITUCIONES DEL ESTADO, INCLUIDOS LOS LEGISLADORES. REDUCIR DE 500 A 300 DIPUTADOS, ABRIR LAS CANDIDATURAS A LOS CIUDADANOS INDEPENDIENTES. QUE HAYA REFERÉNDUM, DESAPARECER A LOS SENADORES, CANCELAR  LOS SEGUROS MÉDICOS PRIVADOS A  FUNCIONARIOS PÚBLICOS Y LEGISLADORES, QUE SE ATIENDAN EN EL IMSS Y EL ISSSTE. CANCELAR PENSIONES A EX PRESIDENTES. QUE SE CANCELE EL FINANCIAMIENTO PÚBLICO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS AL MÍNIMO. QUE SE RESCATE EL INE,  LOS TRIBUNALES ELECTORALES Y LA SCJN DE LA MAFIA PARTIDISTA. QUE DESAPAREZCAN LOS LEGISLADORES PLURINOMINALES. CANCELAR EL FUERO Y QUE SE LEGALICE EL  PLEBISCITO Y REVOCACIÓN DEL MANDATO. ¡QUE SE CAMBIE EL HIMNO NACIONAL!

¡Yo amo la paz y la libertad! ¡Es el momento de despertar!

4863. JOAQUÍN COSÍO: LA REALIDAD DEL PAÍS ES TRISTE, GROTESCA, TERRIBLE…

Enviado por SINEMBARGO. Para
Tenepal de CACCINI

Por Humberto Padgett.
Agosto 29 de 2014 - 0:00 INVESTIGACIONES.
Investigaciones especiales. México.
TIEMPO REAL. Último minuto.  

Joaquín Cosío está de vuelta. El actor que ha representado papeles tan cruciales para el cine mexicano contemporáneo como El Cochiloco, estereotipo de matón que al final se reivindica en El Infierno de Luis Estrada, está a semanas de volver a las salas de cine en una nueva farsa política, La Dictadura Perfecta.

Congruente con ese universo en que lo mismo dar ver la bandera mexicana bañada con la sangre de un narcopolítico o a un político con buenas intenciones ascender sólo cuando se pervierte en serio, la próxima cinta funciona como un espejo de feria que distorsiona una realidad ya de por sí bizarra, pero ablandada generosamente con humor negro.

Y, nuevamente, nadie sale bien librado al final de la tragicomedia. Como nadie sale sin raspón cuando pasa por la esquina del enorme Joaquín Cosío.

Evidentemente, el denominador común de que la realidad siempre superará a la ficción es más cierto que nunca, dice Joaquín Cosío. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

Ciudad de México, 29 de agosto (SinEmbargo).– Cuando se habla con Joaquín Cosío una de las conclusiones a las que se llega –cuando habla de sus personajes y del cine de Luis Estrada– es que su eficacia en la comedia de cintas como El Infierno radica en que, a final de cuentas, se trata de una ficción, y que la certeza de la tragedia del sistema político mexicano es que es una no ficción.

A unas seis semanas del estreno de la próxima película de ambos, La Dictadura Perfecta, el actor nayarita por nacimiento y juarense por adopción, habla con SinEmbargo del cine y de cómo la pantalla es una frontera difícil de detectar entre la tragicomedia protagonizada por actores y la tragedia bufa encarnada por los políticos.

–Las películas de Luis Estrada como El Infierno y La Ley de Herodes, ¿son suficientes o se quedan cortas para tratar de entender el México que tenemos?

–Son películas que, como tales, crean su propio universo y cosmogonía. Tienen una relación directa con la realidad, pero, evidentemente, el denominador común de que la realidad siempre superará a la ficción es más cierto que nunca. En el caso de El Infierno, si hablamos de esa película tan exitosa y tan ruda y al mismo tiempo tan hilarante y tan asfixiante para muchas personas, no tiene ya mucho que ver con lo que está pasando actualmente. Yo no diría que es como un espejo, sino el universo del director.

–Más en su calidad de fábula que en su calidad de documental.

–Yo me quedo con la ficción en el sentido de que adquiere tal potencia, porque desiste del retrato fidedigno. Por esto tiene el tono tragicómico que nos permite ver una serie de historias crudas y violentas y, a pesar de ello, las resistamos. El tratamiento de El Infierno, si hubiera sido realista, casi documental, no hubiera sido tolerado por el gran público. Sin embargo, es inevitable lo que estamos viviendo ¿no?

– ¿Qué nos pasa a los mexicanos que no somos capaces de asomarnos y ver de manera real, sin limitaciones ni cohibiciones, lo que está ocurriendo?

–Creo que lo que realmente nos ocurre es patético. Es triste. Es indignante. Yo creo que esa realidad nos hace voltear la mirada, yo creo que la realidad de nuestro país es tan fuerte y es tan grotesca que yo creo que de alguna manera hace que el mexicano no pueda verlos, prefiera voltear a otra parte, que es justamente una realidad terrible.

– ¿Te has preguntado cómo sería vista El Infierno en un país como Suecia, Noruega, Suiza?

–Tienen que verla desde la supremacía de la ficción y del universo de Luis Estrada, de la gran estructura artística de la película. Claro, evidentemente hablarán y tendrán que darse cuenta que es el México de hoy.

La percepción inmediata en otros países es de una película bien hecha, fascinante y con una estructura bastante redonda. Ya fuera de esto, el espectador también pensará que es un país triste y que efectivamente lo que muestra El Infierno es real. Es agobiante cómo los personajes originales, hablo del Cochiloco y su compadre Benny, casi quedan como ovejas blancas ante la llegada de personajes siniestros. Si nos desligamos un poco de esa noción o de esa potencia creadora de la película vemos un México completamente deshecho y sumergido en sangre, la metáfora visual de El Infierno, esa imagen del compadre chorreando sangre sobre un Escudo Nacional.

–Es el México ensangrentado.

–Es el México ensangrentado. Es el letrero de “Viva México” que se derrumba y se cae. Esas imágenes bastante significativas son aportaciones resonantes del lenguaje cinematográfico de Luis Estrada.

– ¿Estaría de acuerdo Mario Vargas Llosa con el título de esta película?

–Muy probable, pero no sé si le guste el estilo. Me parece un escritor bastante refinado tanto en su ideología como en su pluma, y el lenguaje de Luis Estrada es un lenguaje muy sardónico, caustico, de humor negro y raigambre popular. Es una narrativa explosiva y de muy mucha mala leche.

– ¿Hay un propósito didáctico, como lo hay en las fábulas?

–Creo que sí. Bueno, no sé qué tan directo lo pueda hacer Luis Estrada porque nadie se salva, en ese sentido no creo que haya una intención de decirnos que no tenemos remedio, pero si revisas El Infierno, no hay un solo personaje como que se salve. Están todos profundamente corrompidos, hasta los huesos, y creo que La dictadura perfecta será lo mismo, si no es que peor.

***
– ¿El sistema político mexicano es más susceptible de ser descrito bajo la teoría del crimen organizado que bajo la teoría de la ciencia política?

–Creo que sí. Casi podría decirlo, si en este momento nos ponemos a reflexionar qué quiere decir político, si cuando somos espectadores de las últimas reformas, del juego político que se gestó, de personajes que solamente funcionan con componendas internas, que se deben a arreglos que su propio partido genera con otros partidos, a los mutuos obsequios mutuos que se otorgan, la del político se reduce a la búsqueda constante de poder y dinero.

– ¿Esa podría ser la definición de un narcotraficante?

–Desde luego, búsqueda de poder y dinero, claro que sí. En ese sentido hay similitudes.

– ¿Tenemos un país al que lo definiría más el narcotráfico o la simbiosis del crimen organizado con la política?

–La simbiosis del crimen organizado con la política. No podría existir el crimen organizado sin la venia política. No puedo pensar que la profunda corrupción que vive nuestro país no esté solapada por aquellos que detentan el poder político. Yo no puedo entender cómo descubren un cargamento con cien mil toneladas de hierro que sale de Manzanillo [Colima] y antes no fue descubierto en nuestro país. Esa en una labor totalmente avalada por el poder político. Yo no puedo pensar que [Servando Martínez] La Tuta [jefe del Cártel de los Caballeros Templarios] es un poder autónomo, no lo puedo creer. El poder absoluto que parece tener este sujeto no puede serlo sin que haya sobre él una venia política, fuerzas políticas que velan porque el cumpla su trabajo con efectividad.

– ¿Qué nos dice de un conjunto de  instituciones que al inicio de ser tomadas por el Partido Acción Nacional [PAN] dejan libre al Chapo Guzmán [Joaquín Guzmán Loera, líder del Cártel de Sinaloa] y que ese  mismo conjunto de instituciones al regreso en ellas, políticos del mismo Partido Revolucionario Institucional [PRI] lo vuelven a aprehender?


–Que los acuerdos políticos con el crimen organizado son hechos específicos. Puedo pensar también en la captura y anterior salida de Rafael Caro Quintero y en su inmediata desaparición posterior a la aprehensión del Chapo Guzmán. Es absolutamente posible que eso forme parte de todo un acuerdo que relacione la reestructuración de los aparatos del narcotráfico con la reestructuración de los aparatos políticos.

***

Joaquín Cosío afirma “No puedo pensar que la profunda corrupción que vive nuestro país no esté solapada por aquellos que detentan el poder político”. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

Joaquín es un hombrón con una risa de las mismas proporciones a sus manos de luchador. Lo risueño y entrón no es exclusivo de sus personajes de ficción.

– ¿Qué  opinión tienes de que el político más encumbrado en este momento en el país sea un hombre como Enrique Peña Nieto?

– (Risas) Es sumamente patético. También tendríamos que hablar un poco de la nueva película de Estrada. La nueva película de Estrada, en la que yo participo y cuyo guión conozco, habla de cómo la televisión hace llegar a la Presidencia a un gobernador corrupto. Y al pensar en esa pregunta, hablar de Peña Nieto como una figura preponderante y encumbrada, pues habla de toda una estructura de cartón. Pienso inmediatamente en un escenario simulado, en una gran tramoya de luces iluminando un set y, en ese set, justamente el maquillaje… Y detrás está toda la sangre y el dolor del pueblo mexicano.

Por eso hablo de patetismo, de la necesidad de claro manejo mediático de la figura de Peña Nieto en contraste con una realidad que buscan constantemente desaparecerla y deshacerla, apareciendo en revistas de moda, en revistas de corazón. Pareciera que con ello quisieran decir que no pasa nada en nuestro país y que todo marcha sobre ruedas y que la pobreza y la violencia no son una realidad.

–¿Y qué piensas de que el principal político en la izquierda institucional, quizá oficializada ahora, sea un personaje como Jesús Zambrano Grijalva, dirigente nacional del PRD [Partido de la Revolución Democrática]?

–En buena medida toda lo que ha hecho el Presidente Peña Nieto, todo el conjunto de supuestas reformas estructurales, se organiza en la poca resistencia y la poca confrontación que tuvo la oposición y que, de alguna manera, Zambrano engarzó. Hablo de alguien que ha simulado y que también entra en toda esta configuración de escenografía y de sed de lo nimio.

–¿Gustavo Madero [Muñoz], presidente del PAN?

–Puede sonar absolutamente pesimista, pero el PAN… Yo puedo entender el cinismo del Partido Verde porque es evidente y obvio, es claro, son unos cínicos desvergonzados, son unos jóvenes profundamente corrompidos y que no tienen demasiadas intenciones de contradecirnos en esos juicios; pero en cambio el PAN, o en este caso su presidente, están obstinados en decir que no lo son, que son un partido coherente…

–Incluso decente.

–¡Incluso decente! Que son un partido de oposición y que está hecho de activistas que quieren a su país y a su partido y eso es absolutamente falso. Las pruebas existen por una serie de personajes turbios, corrompidos igual en la búsqueda inmediata de beneficios concretos, de beneficios económicos ridículos, situaciones vergonzosas que hablan más de esa famosa doble moral clásica, de un partido conservador y profundamente reprimido, profundamente traumático.

–¿Qué te inspiraba Luis Alberto Villareal [ex coordinador de Acción Nacional en la Cámara de Diputados] bailando con la Montana [la bailarina exótica con quien fue grabado y exhibido el político guanajuatense]?

–Se ve muy mal, se ve terriblemente mal. Luego los ves en una tribuna hablando, investidos de la verosimilitud con el discurso y la acentuación de palabras. Es patético: da mucha vergüenza.

***
–Si tuviéramos una galería de los presidentes y, en vez de ordenarlos en sucesión temporal, los ordenáramos de acuerdo a lo que lo que los agrupan. Por ejemplo, Felipe Calderón Hinojosa junto a Luis Echeverría Álvarez y Gustavo Díaz Ordaz.

–Pienso que Calderón es un personaje muy poco sesudo. No quiero decir la palabra tonto, pero es un personaje con poca inteligencia. Parte de su peligro, es justamente el terrible cruce de sus valores religiosos con sus ambiciones políticas, sus intereses creados dentro de los intereses de aquellos que lo han rodeado. Y su adicción. Es un personaje cuya negligencia y poca inteligencia lo hizo sumamente peligroso y dañino.

–¿Enrique Peña Nieto?

–Enrique Peña Nieto me parece siniestro, porque es una especie de ‘reyezuelo’ caprichoso y punitivo.

–¿Fox?

–Fox es un idiota, con todo respeto.

–¿Para los idiotas o para él?

–(Risas) Es un personaje… yo creo que chistoso, es también por eso que han hecho tanto daño al país esos personajes panistas por ser tan ingenuos, tan torpes.

–¿Ernesto Zedillo?

–Una política oscura también.

–¿[Carlos] Salinas [de Gortari]?

–El gran maestro de la tenebra mexicana. El gran maestro del simulacro priista, del gran paradigma de los priistas.

–En este universo paralelo y político de Luis Estrada, ¿tú encuentras a un sólo personaje más siniestro que Salinas de acuerdo a lo que has comentado?

–En las películas de Estrada… En esta última, La dictadura perfecta, tienen que ver al personaje del gobernador Carrillo Vargas. Habrá que estar muy atentos con esta película.

–¿A quién interpretas?

–A un político de oposición. Y habría que estar atentos porque como está jugando el PRI es muy probable que se hagan debates para que la película no se exhiba o para que tenga problemas de exhibición.

–¿Juegan recio?

–Juegan duro, recio y debajo de la almohada. Son de los que tiran golpes, se esconden y nadie levanta la mano.

–¿Qué similitudes encuentras entre Salinas y Peña Nieto ahora que te referiste también a Peña nieto como un ‘reyezuelo’?

–Es una relación de maestro y alumno. El gran maestro se fragua en la serenidad y en el control y Peña Nieto es el alumno exacerbado y ansioso de mostrar sus dotes de maestro y, por ello, es extremadamente extrovertido en el sentido de que le gusta hacer que lo noten. El gran mérito lo que lo llevó a notarse es Atenco, la violencia contra los campesinos y…

–Las mujeres.

–Y las mujeres. Ese es el mérito de este personaje.

–¿Sangre fría y corazón de piedra?

–Exacto. Un poco parecido a esto: “Sí puedo, porque no voy a doblar las manos”, y esto lo hizo destacarse. Y luego está historia del montaje y del maquillaje, de este jovencito guapo que la televisión lo convierte en un producto y lo vende.  

***

“Pareciera que con ello quisieran decir que no pasa nada en nuestro país y que todo marcha sobre ruedas y que la pobreza y la violencia no son una realidad”. Foto: Antonio, Cruz, SinEmbargo

–¿Quién ha lastimado más la democracia mexicana, la Iglesia o el conjunto de medios mexicanos?

–¡Uff! Pensar en uno u otro es un poco complicado. Evidentemente ambos. Estamos hablando de dos estamentos o de dos instituciones  que van de la mano con el poder, que han ejercido su propio poder en beneficio del gran poder, de la gran autoridad. Han sido muy agresivos, porque la gente cree en ellos, la gente cree en la Iglesia y en lo que lee en los periódicos.

–¿En qué conjunto de cuatro personas colocarías a Norberto Rivera si lo tuvieras que colocar en un vagón de tren que va rumbo a la nada?

–Felipe Calderón, desde luego. Genaro García Luna [ex Secretario de Seguridad Pública]. Norberto sí, por supuesto.

–Te faltan dos.

–[Risas] Probablemente, no estoy seguro de Onésimo Cepeda –Joaquín parece metido en un examen de título de suficiencia de álgebra en la secundaria– Es que son tantos… Podría ser este personaje tan terrible, aquel gobernador repulsivo: Mario Marín, El Góber Precioso. Ese tipo es despreciable, es históricamente despreciable. Yo siempre lo tengo en la cabeza como el paradigma del político detestable y cínico. Una parte de la película La Dictadura Perfecta podría tener que ver con Marín.

–¿Quién lastimó más a Juárez: Amado Carrillo, El Señor de los Cielos, o Felipe Calderón?

–Felipe Calderón, sin lugar a duda, y el ejército y la policía federal. La violencia contra la ciudadanía me parece que ha sido ejercida por las autoridades. Yo no creo que sea una estrategia del narcotráfico asustar a sus propios consumidores, a quienes son su posible mercado. El narcotráfico busca entre sus intereses una plaza tranquila.

–Pensando en que tú representas la idiosincrasia del juarense, ¿qué inspira el nombre de Felipe Calderón? ¿Y qué inspira el nombre de Amado Carrillo?

–En el caso mío, yo soy un absoluto detractor de Felipe Calderón. Yo estoy profundamente resentido con este sujeto. Yo lo vi atentar contra una ciudad tan noble como Ciudad Juárez [Chihuahua]. Y Ciudad Juárez le dio su merecido de vez en cuando. Amado Carrillo es un mito en tanto que operó en una bodega hermética. La violencia de Felipe Calderón me parece que rayó en la estupidez. Las lesiones que hizo cuando Ciudad Juárez sufría y la burla terrible y la mentira son imperdonables.

–¿Qué piensas de [Andrés Manuel] López Obrador?

–Yo soy simpatizante de López Obrador porque me inspira confianza y porque sí creo que es un personaje honesto. Si revisas el panorama de quienes protagonizan el mundo de la política, no hay una sola persona en quien pueda confiar este momento.

–¿Pero López Obrador sí?

–López Obrador, creo en él.

–¿A pesar de [René] Bejarano [Martínez]?

–A pesar de Bejarano. También sé que López Obrador seguramente es un personaje como todos nosotros y tiene contradicciones, tiene ambigüedades. Seguramente se habrá de equivocar y seguramente es una persona muy tozuda, obcecada, como se lo señalan. Y, seguramente, si llegara a ser Presidente cometerá errores, pero por lo pronto es un personaje en quien yo puedo confiar. La confianza es una especie de resplandor, de simpatía, y yo creo en López Obrador. No pudieron con él, al menos durante su gestión, cuando Vicente Fox echó andar todo ese proceso terrible del desafuero y no han podido con él.

***

El Cochiloco, lo dice el propio Joaquín, es la vivificación de un estereotipo. Pero El Cochiloco, el anterior o el original, como se le quiera ver a Manuel Salcido Uzeta, fue un narcotraficante sinaloense caracterizado por su espíritu violento que heredó fugazmente el imperio dejado Miguel Ángel Félix Gallardo. Murió relleno de plomo luego de supuestamente robar algunas toneladas de cocaína a unos narcotraficantes colombianos. “El personaje que yo interpreto”, retoma Joaquín Cosío la conversación, se reivindica al final y que es respetado porque al mismo tiempo que es riguroso, es un personaje honesto, ama a sus hijos, es un personaje honesto. Es una buena persona, en ese contexto violento y terrible”.

–¿Todavía viajas en metro?

–Sí.

–¿Cómo te dice la gente?

–Últimamente ya me dicen Joaquín. Pero muchos no saben cómo me llamo.

–¿Te dicen Cochiloco?

–Algunos.

–¿Y cómo te sientes que te digan Cochiloco?

–De la gente me gusta, pero no de los medios digan porque se fija un poco la idea y no quiero que ser conocido como el Cochiloco. Yo soy Joaquín Cosío. El Cochiloco es un personaje que hice y hay otros tantos. La gente tiene derecho a hacer lo que quiere, a la gente no le puedes decir nada y aun así la gente es profundamente respetuosa. Las excepciones existen como en todo y está quien se acerca y me da una palmada y piensa que soy un comediante, una especie de bufón: “¡Ah, Cochiloco, ¿qué pasó? ¿Cómo andamos?” La gran sorpresa es el efecto de un personaje sobre la gente, como este personaje tan ambiguo y tan contradictorio y tan complicado. A la gente le gustó mucho.

–Tú vienes de Ciudad Juárez, a la que posiblemente el narcotráfico podría definir. ¿Cómo ha sido el encuentro de tu infancia con el de la caracterización de un personaje que representa el narcotráfico?

–Yo llegué muy joven a Juárez. Llegué a cursar el quinto de primaria, estamos hablando de unos nueve años. Cuando pienso en el narcotráfico, inmediatamente pienso en poder político. La violencia del narcotráfico transformó a Ciudad Juárez y la lastimó profundamente, pero pensaría yo que es el poder político el que también ha lastimado y violentado a nuestra ciudad.

–Si te encontraras en la butaca de al lado en el cine a Manuel Salcido, ¿qué crees que te diría?

–Yo quisiera pensar… Yo he tenido encuentros con personajes del crimen, encuentros casuales en restaurantes y el personaje les cayó bien. A pesar de las circunstancias que han dado mucho miedo, han sido bastante amables y, entre otras cosas, han dicho que “¡Qué buen personaje, que simpático y qué agradable!”. En el caso de Salcido, tengo entendido que fue uno de los primeros personajes sanguinarios y no estoy muy seguro que le hubiera agradado mi interpretación. El personaje del Cochiloco es un personaje leal, es un personaje humano. *


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4862. ¿QUÉ VA A INFORMAR PEÑA NIETO?

LA ECONOMÍA Y USTED.

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA  LLAMADA

Parece mentira absurda
que en pleno otoño de vida,
ya casi en paz de correrias
apenas el sobresalto ingrato
me avisa tu llamada.
No es mentira lo que es
tu voz no engaña y si enajena,
vuelo, sueño y espero por ti,
tu llamada me da una esperanza.
Hoy no... pero quizá mañana,
alimento cruel de la distancia.

eliseo.

 Desde que las tendencias de la popularidad del presidente Peña Nieto se desplomó a niveles preocupantes para los asesores, cuyo único trabajo en la presidencia es hacerle creer que es el "bien amado" de los mexicanos, haga lo que haga; estos tuvieron la idea de que lo importante es hacer sentir en la sociedad que el presidente es una persona que toma las mejores decisiones y que su magnanimidad le alcanza para mirar hacia abajo... ¡a una súbdita cada vez"; desde entonces; desde enero de este año, se ha implementado la fase de... "el momento mágico con el presidente"; este consiste en que en cada evento relativamente concurrido en que el señor asiste, al final le preparan una sesión de fotos con una mujer por designar a cargo de los propios asesores; más o menos como hacían con Fox, a quien se le fotografiaba con niños que trabajan de modelos debidamente maquillados para lucir como hijos de "mama rosa".

Claro a Peña Nieto se le eligen mujeres de buen aspecto para que su sonrisa sea evidencia de la felicidad del momento...es la magia de la presidencia, que hace a cualquiera presidente, ¡mire usted la lista histórica! el momento mágico de la misma.

Después de esta momento mencionado... ¿Qué es lo que va a informar el presidente? desde luego que debe ser preocupante para el mismo saber que llega con las manos vacías a su gran día, recordemos que los primeros de septiembre son el "día del presidente", el día del besamanos, el día de la borrachera política y los mareos banales.

¿Qué les dirá a los mexicanos...?

¿Que la violencia en las calles sigue tan campante?

¿Que la inseguridad está expulsando a los inversionistas mexicanos a invertir a otros países...?

¿Qué lejos decrecimiento económico, se tiene más estancamiento... como en los sexenios inmediatos anteriores...?

¿Que al margen de los programas asistenciales de oportunidades, la pobreza no disminuye...?

¿Qué hizo una reforma fiscal para cobrar más impuestos a los contribuyentes dandoles los mismos servicios deficientes?

¿Qué hizo una reforma lectoral que le costará más a los mexicanos, en lugar de generarle ahorros...?

¿Que al fin logró regresarle  a las transnacionales la explotación de petróleo, mismo que se les quitó en 1938 por parte del estadista Lázaro Cárdenas, y que incluso motivó la formación del PAN en 1939 por un grupo de mexicanos conservadores encabezados por el notable intelectual Manuel Morin?

¿Qué logro sofocar la iniciativa para mejorar los salarios mínimos y amarrarlos a lo que los empresarios decidan como bueno para los más jodidos... que son al menos 11 millones de trabajadores que apenas reciben de uno a dos salarios mínimos, es decir de 67 a 130 pesos diarios?

Le comento todo esto a sabiendas de que en realidad no tocará estos temas, convencido como está de sus proezas, se relamerá lo mejor posible el cabello, cuidará que su copete se vea firme... fálicamente eso funciona para el ego de ciertas personas, y creo que será parte del gran tema del evento; luego, lo más normal es que se dedique a felicitarse de haber tomado las grandes decisiones estructurales que le darán acceso al gran capital a la joya de la corona que representa la reforma energética, será el gran momento de los compadres, los cuates y "amiguetes"; reproduzco las palabras de Joseph Stiglitz cuando señala que la economía mexicana es tan corrupta que se maneja entre una pandilla de amiguetes que practican la "contabilidad creativa" y que son capaces de vender la joya de la corona de los mexicanos. Ojo... de los mexicanos, no de un grupo de compadres bien avenidos en materia de convenios y negocios.

Por desgracia para nosotros, ya no nos recalcará que la gasolina, el gas, la luz van a bajar de precio;  quiza remarque que habrá un mar de empleos bien pagados... ¡y obviamente, que seremos muy... pero muy felices...!

Son meras sospechas, eso es todo.


Un abrazo y hasta luego.