viernes, 4 de septiembre de 2015

6563. EL BID Y LAS 4 ÁREAS PARA LUCHAR CONTRA EL CRIMEN Y LA VIOLENCIA EN AMÉRICA LATINA.

Por el Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez.
Docente, ensayista, investigador, escritor y poeta.
Desde el Edo de Guanajuato. México. Para
Tenepal de CACCINI

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con sede en Washington, Estados Unidos nos recuerda que según el Latino barómetro 2013, el 24% de la población de América Latina, sostenía que la delincuencia es el problema más preocupante para la región superando al desempleo.

A su vez el informe del Estudio Mundial sobre el Homicidio (UNODC) 2013, sostenía que el promedio mundial de homicidios es del 6.2 cada cien mil habitantes. El de Centroamérica supera al de Sudamérica y el Caribe, cuyas tasas de homicidio se ubican entre 16 y 24 cada cien mil habitantes. El estudio arroja la cifra de 437 mil homicidios cometidos en el mundo en el año 2013, el 36% de estos ocurrió en las Américas.

De ahí que la Coordinadora del BID de Seguridad Ciudadana y Justicia Nathalie Alvarado y el Jefe de la División de Capacidad Institucional del Estado del BID, Carlos Sautiso sostienen que necesitamos comprender las causas que se encuentran en la raíz del problema de forma integral. Sobre estas bases, necesitamos desplegar intervenciones adaptadas al contexto y enfocadas en los eslabones críticos del ciclo de violencia, basándonos en mayores datos y en más evidencia.

Para ser más efectivos en la actividad contra el crimen y la violencia en América Latina, se propone trabajar en cuatro áreas fundamentales para la obtención de buenos resultados:

La primera, es invertir en prevención, enfocándose en los factores de riesgo que afecta poblaciones vulnerables como las mujeres, los jóvenes y las poblaciones indígenas y afro- descendientes.

La segunda es la reforma policial. Se debe fomentar una policía más cercana a la comunidad y más efectiva gracias al uso intensivo de las tecnologías de información y comunicación. Está el ejemplo de Ecuador, donde se ha introducido una nueva doctrina de vigilancia policial con buenos resultados.

Se han implementado reformas estructurales importantes en el gobierno y en la administración de la policía. A su vez se fortalecieron los vínculos con las comunidades locales mediante la policía comunitaria, se mejoraron la calidad y actualidad de los datos delictivos, y se intensificó el uso de la información para guiar el despliegue operacional de sus recursos.

También se ha duplicado el presupuesto total en seguridad de 1 a 2%; aumentaron los sueldos de los agentes de policía para contar con la policía mejor paga de la región. Estas reformas contribuyeron para obtener resultados importantes; el índice de homicidios cayó un 64% en tres años y llegó aproximadamente al 8 en el 2014.                                                    
La tercera área a trabajar es la reducción de la impunidad, fortaleciendo la investigación criminal, agilizando la justicia penal e invertir en la re- socialización y la re- habilitación con el propósito de reducir la alta tasa de reincidencia. Por ejemplo, Panamá está implementando un modelo de rehabilitación innovador para los delincuentes juveniles que busca reducir la reincidencia en uno de los servicios más modernos e innovadores de la región.

Este proyecto beneficia a casi un tercio de la población penal juvenil del país, donde reciben servicios de salud, programas de deportes, educación técnica y capacitación vocacional. Los resultados preliminares indican que hubo cambios de comportamiento y una reducción en el índice de reincidencia.

La cuarta área a trabajar es la del fortalecimiento de las instituciones, mejorando la coordinación entre las agencias del Estado y los niveles de gobierno vertical y profesionalizando la gestión del sector, mejor información sobre el fenómeno delictivo y más evaluaciones de los programas.

Por ejemplo, el gobierno de Pernambuco al noreste de Brasil ha renovado la forma en que administra su política de seguridad con la introducción de prácticas de administración modernas y el control de los objetivos de rendimiento llevados a cabo por el Gobernador del Estado mismo.

El denominado Pacto por la Vida introducido en el 2007, produjo resultados notables. Según la secretaría de Defensa Social de Pernambuco, los índices de homicidios se redujeron un 40% entre 2006 -2013 y un 60% en la capital, Recife, a pesar que los niveles de homicidios permanecieron altos en el nordeste con aproximadamente 35 homicidios cada cien mil personas.

De ahí que trabajar en estas 4 áreas nos llevará a reducir la criminalidad en América Latina que está catalogada como la zona más violenta del planeta.

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