viernes, 4 de septiembre de 2015

6565. ARISTEGUI, PREMIO AL PERIODISMO LIBRE.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Aristegui, premio al periodismo libre.

“No basta decir solamente la verdad, más conviene mostrar la causa de la falsedad”.
Aristóteles (384 AC-322 AC)
Filósofo griego.



Con el reportaje de la Casa blanca que reveló la corrupción de los más altos niveles del gobierno, Carmen Aristegui y su equipo ganaron el Premio Nacional de Periodismo en la categoría de periodismo de investigación que otorga el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodistas. Participaron en el concurso mil 265 trabajos de los que 87 pasaron a la final. Los integrantes del equipo de Aristegui son Rafael Cabrera, Daniel Lizárraga, Irving Huerta, Sebastián Barragán y Gustavo Varguez.

El premio a Aristegui y su equipo dignifica el oficio de periodista, tan golpeado por la fuerza del poder que los debía proteger. El premio es también un reconocimiento a la auténtica verdad de los hechos y su valoración objetiva, y es sobre todo, un premio al periodismo libre,  a la libertad de expresión.

La auténtica verdad que se construyó sobre la base de una investigación periodística libre contra la “verdad histórica” impuesta desde el poder; dos conceptos de la “verdad” contrarios, cada uno refleja la índole moral de quienes la sustentan, por una parte un equipo de periodistas apasionados con su trabajo de investigación que, como dijo Aristóteles, no les bastó con decir la verdad, sino que fueron más allá al mostrar la causa de la falsedad de quienes gobiernan. La causa de la falsedad, la hipocresía y el abuso de poder de los políticos y gobernantes: la ambición desmedida.

El golpe del gobierno a Aristegui fue un golpe a todos los periodistas independientes, libres,  que tratan de informar con verdad y objetividad, de mover a la reflexión, muy pocos en número y en influencia en la prensa y el medio radiofónico, si se les compara con el poder de penetración y enajenación de la televisión.

El derecho a la verdad está muy relacionado con el derecho a la información, y especialmente el derecho a que se haga justicia; todos estos aspectos están relacionados con el caso Aristegui-Gobierno. La reacción del gobierno ante la exposición de hechos que dañan su imagen y se contraponen a su versión de la realidad es una reacción propia de regímenes autoritarios que no toleran la crítica y la libre expresión de las ideas.

El caso Aristegui reveló también la falta de reacción de los ciudadanos supuestamente libres e informados. Los mexicanos hemos reaccionado tibiamente para defender nuestro derecho a recibir información libre, objetiva. La ONU reconoció que la libertad de información es un derecho fundamental y la piedra angular de todas las libertades a las que están consagradas las Naciones Unidas, pero a la mayoría de los mexicanos no nos importó perder una de nuestras pocas fuentes de información libre.

El premio a Aristegui y su equipo adquiere una significación muy especial porque fue concedido por un Consejo Ciudadano independiente del poder; es bien conocida la gran capacidad corruptora del gobierno, por esa razón esto de los premios a periodistas debe verse con lupa; las asociaciones de periodistas, lo mismo que los medios de difusión, tanto los poderosos corporativos como los periódicos de provincia, son cooptadas por los gobiernos, sus alabanzas y su silencio son el pago por estar incluido en la nómina.

Por eso el premio a Aristegui y su equipo reafirma la necesidad de recuperar espacios de pensamiento y crítica libre, sin estas fuentes de información los ciudadanos nos encontramos inermes ante un poder que compra la conciencia de la mayor parte de los medios de difusión imponiendo un pensamiento único.

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