martes, 8 de septiembre de 2015

6577. GRANDES COMPOSITORES E INTÉRPRETES DE LA CANCIÓN MEXICANA.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

PEDRO INFANTE
Primera parte

Letras, voz, personalidad y arreglos musicales hicieron de las canciones que interpretó el de Sinaloa las más escuchadas en su tiempo, y muchos años después siguen escuchándose. Pedro Infante nació en Mazatlán, Sinaloa en  1917  y murió e la Ciudad de  Mérida, Yucatán un 15 de Abril de 1957  Fue un actor cinematográfico--- brilló como actor en cerca de 60 películas--- y cantante mexicano. A edad muy temprana se trasladó con su familia a Guamúchil, donde adquirió algunas nociones de música y fue en sus primeros años aprendiz de carpintero. Fue también miembro de un conjunto musical que actuaba en la localidad de Guasave. Por haber vivido en Guamúchil algunos periodistas e historiadores mencionaron como su tierra natal dicha ciudad, no fue así, aun cuando lo cierto es que es de Sinaloa.

Pedro Infante se levantó de un mundo de miseria que había recibido como herencia, en Guamúchil ejerció como mandadero, se dedicó a vender tomates en el mercado, ejerció como peluquero y luego trabajó en una radiodifusora.

En 1939, una emisora de radio local, la XEB, permitió a Pedro Infante iniciar modestamente su carrera como cantante, ya en ese entonces había contraído matrimonio con María Luisa León que fue su legítima esposa y la que al morir Pedro se acercó y besó el ataúd, en eso los periodistas le preguntaron sobre Irma Dorantes a lo que contestó” que no se hable más de pedro, que se hable sí del artista que dio gloria a México, que se le tributen los honores que merece pero que se le deje descansar en paz”.
 
En 1943, consiguió grabar su primer disco, Mañana, cuyo relativo éxito fue el primero de su brillante carrera y supuso que su nombre comenzara a ser conocido por el gran público.

Intérprete especializado en el género de las rancheras Pedro Infante llegó a grabar más de trescientas canciones que siguen gozando de gran popularidad en toda Latinoamérica, donde su muerte, en un accidente de aviación acaecido en las proximidades de Mérida, Yucatán,, provocó un dolor y una estupefacción semejantes a los que rodearon la desaparición de los míticos Rodolfo Valentino y Carlos Gardel.

Relinchó el caballo, Pedro Infante voló hasta caer pecho en tierra, lo que sucedió es que ¡ No sabía montar¡ pero pudo más el hambre de triunfar que la caída y aceptó el papel de actuar en una película. 

La escena representaba una estampida, él y Víctor Manuel Mendoza debían ser dos experimentados jinetes, pero como decían en ese entonces “Pedro Infante” solo había montado caballos en el carrusel de las ferias Pedro Infante inició su carrera de actor en un papel perfectamente irrelevante, aunque vinculado, como es lógico, a la actividad musical que comenzaba ya a hacerle famoso: fue contratado para reforzar, en la película La feria de las flores  en 1943, la voz del protagonista Antonio Badú en la melodía que dio título a la producción. La naturalidad, verismo y simpatía que impregnaban su trabajo de actor le supusieron un éxito inmediato, razón por la que comenzaron a lloverle las ofertas. Infante se convirtió así, muy pronto, en el galán y cantante favorito del cine nacional.

Su interpretación de papeles en los que encarnaba personajes de charro -hombre del campo, muy diestro en el manejo del caballo que viste un traje especial compuesto de pantalones ajustados y chaquetilla, acompañado del característico sombrero ancho, de copa puntiaguda-, varoniles y mujeriegos, así como su ejemplar personificación de las gentes humildes, siempre sencillas pero llenas de valor, a la vez que sentimentales y nobles, le valieron la aceptación del gran público, que lo convirtió en el símbolo por antonomasia de la mexicanidad. La comedia Jesusita en Chihuahua, producida en 1942, constituyó una nueva revelación del talento interpretativo de Pedro Infante que, con naturalidad y verismo, personificaba a Valentín Terrazas, valiente sinvergüenza que se juega la vida por la mujer a la que desea y que termina por enloquecerlo de amor.

En La razón de la culpa, también de 1942, representó por única vez en su carrera el papel de "gachupín" (mote despectivo que los criollos mexicanos aplicaban desde el siglo XVII al español que emigraba y se establecía en México, y que, por su condición de metropolitano, gozaba de mercedes y cargos de los que la Corona excluía a los criollos; el sobrenombre continuó usándose después de la Independencia para referirse a los emigrados económicos españoles en la otra orilla del Atlántico), con resultados que dejaban bastante que desear. De 1943 es la filmación Arriba las mujeres, comedia ligera perfectamente obviable.

En el mismo año 1943, ya como protagonista y en una verdadera maratón cinematográfica, intervino en otras cuatro películas: Cuando habla el corazón, La Ametralladora, Mexicanos al grito de guerra, titulada también Historia del Himno Nacional (drama patriótico que hubo de vencer ciertas dificultades para ser exhibido) y Viva mi desgracia, comedia ranchera que gira en torno a un brebaje denominado "Animosa", capaz de transformar al tímido Infante en un bravucón desvergonzado, y que parece un reconocimiento del papel catártico que se atribuye al alcohol en buena parte de las producciones de cierto cine mexicano.

Una de sus creaciones más representativas es su actuación en Escándalo de estrellas (1944), comedia caricaturesca, caótica y dislocada, en la que se realizan sangrientas parodias del mundo de Hollywood cuyas estrellas, entre otras la célebre actriz Verónica Lake, sirven de blanco para las burlas de los guionistas, tal vez en una suerte de inconsciente venganza por el tratamiento que La Meca del cine reservó, tantas y tantas veces, a los actores mexicanos. Como dato curioso cabe destacar que el celebrado "gag" de la lectura de un texto muy largo, a cargo del propio Infante, fue copiado dieciséis años más tarde por el genial cómico Jerry Lewis en Cinderello (Érase una vez un ceniciento), de Frank Tashlin.

La biografía de Pedro Infante puede resumirse a partir de entonces en una serie ininterrumpida de películas ya como protagonista absoluto, que fueron creadas para el único lucimiento personal de Pedro Infante y puestas al servicio de sus dotes musicales. Vale la pena mencionar, aunque sea tan sólo a título indicativo, Cuando lloran los valientes --1945)--, cuyo título parece un resumen de su personaje arquetípico; Soy charro de Rancho Grande y Nosotros los pobres, ambas estrenadas en 1947, y en las que Infante renueva su interpretación del emblemático personaje mexicano; Los tres huastecos y Ustedes los ricos, ambas de 1948; El gavilán pollero en 1950.


La semana entrante vamos a continuar conociendo más de Pedro Infante y recuerde que. HOY ESCUCHE CANCIONES MEXICANAS.

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