martes, 29 de septiembre de 2015

6664. DEL SABER, CONOCER Y APRENDER.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LOS OBISPOS DE LA DIÓCESIS DE ZAMORA
Diecisieteava parte

El Señor Manuel Fulcheri Pietrasanta  como buen Pastor, conocía a sus seminaristas, a veces hasta a los más pequeños y se interesaba por cada uno de ellos.

El día del Seminario en la Diócesis de Zamora fue establecido precisamente por el Señor Fulcheri. Si tenía especial predilección por el Seminario, con mucha mayor razón la tuvo para con sus Sacerdotes. Como ya decíamos, se preocupó porque su formación fuera la mejor, a pesar de tantos obstáculos y para ello mandó a estudiar a  Roma y al recién abierto Seminario de Montezuma a jóvenes que con el tiempo vendrían a ser elementos clave en la Diócesis y en el Seminario: a Roma, a Luis Rentería, Ramiro Vargas Cacho, Luis Méndez Codina, Luis Caballero, Luis Mena, Luis Álvarez Ruíz etc.; a Montezuma, a  Francisco Valencia, Rogelio Sánchez, Alfonso Sahagún.

Con muy raras excepciones, el Señor Fulcheri era querido y estimado por su Clero. Una muestra de ello, por ejemplo, fue la gran colaboración y el gran cariño que mostraron todos los Sacerdotes de la Diócesis para celebrarle sus Bodas de Plata Episcopales el 8 de septiembre de 1937 y el gran entusiasmo con que aportaron pequeñas o medianas cantidades de dinero para regalarle un coche.

Todos encontraron siempre en el Señor Manuel Fulcheri al Padre, al amigo, al superior comprensivo y acudían a él con confianza y en un plano pleno de respeto y obediencia.

En 1942, con todos sus Sacerdotes, organizó el primer Sínodo Diocesano tan necesario y tan benéfico para la Diócesis

Lugar especial ocupó en el corazón y en la actividad del Señor Fulcheri la Acción Católica que Pío XI presentó al mundo como fórmula salvadora, como un movimiento seglar organizado, para “restaurarlo todo en Cristo” y para establecer “la paz de Cristo en el Reino de Cristo”. Desde el principio de su gobierno y siguiendo estas consignas del Papa,  el Señor Fulcheri  trabajó en Zamora por la  fundación y organización de esta obra que tanto fruto daría a la Iglesia Mexicana y que, desgraciadamente, en vez de actualizara y adaptarla a los tiempos modernos  fue olvidada y, prácticamente,  rechazada con el pretexto de otros nuevos organismos y formas de apostolado...

El Señor Fulcheri es considerado el Cofundador de la Acción Católica en México y fue quien hizo el primer esbozo de sus Estatutos, terminándolos luego, durante la persecución religiosa en la ciudad de México en compañía del Señor Darío Miranda, futuro Primado y Cardenal de México.

En la Diócesis de Zamora, casi todos los grupos parroquiales de la Acción Católica nacieron al impulso y a la iniciativa del Señor Fulcheri y su última Pastoral fue, precisamente, sobre la Acción Católica

El Señor Fulcheri siempre valoró en su justa medida el papel que los Religiosos y las Religiosas tenían en la Diócesis, de ahí que, durante su gobierno los promovió y ayudó en lo que estuvo a su alcance:

A las Madres Guadalupanas, a cuyo fundador, el Padre José Antonio Plancarte, reconocía como el que lo había enviado a estudiar a Roma y a quienes, por lo mismo, llamó hermanas, las conoció y trató ya establecidas en la ciudad de México y las promovió y ayudó.

Para las Hermanas de los Pobres consiguió la aprobación Pontificia y definitiva en 1941, celebró con ellas sus Bodas de Plata de fundación y contó con ellas de una manera importante en la educación y evangelización de los pueblos de la Diócesis, sobre todo de la Meseta purépecha.

En su Gobierno se establecieron los Padres Salesianos en Zamora. Apoyó al Padre José Ochoa con sus Tarcisios y sus Cecilias y aprobó diocesanamente la fundación de los Misioneros de la Sagrada Familia y a las Operarias Parroquiales del mismo Padre Ochoa
El 27 de julio de 1922 fundó la Asociación de Padres de familia en Zamora, Asociación que luego se extendió a toda la República.  Organizó la Confederación del Trabajo en la Diócesis y contribuyó a que se organizara en todo México.

Puso especial cuidado por la organización de los Catecismos a nivel diocesano y parroquial. Amante de la Virgen de la Esperanza, tenía en mente declararla Patrona de la Diócesis. Formó la Comisión de Arte Sagrado que intervino directamente en la Iglesia del Carmen de Zamora y el Santuario de Apo.

Fue El Señor Fulcheri Vicepresidente del Comité Episcopal, Promotor entusiasta de la fundación del Seminario de Montezuma y actor importante en la construcción del Monumento a Cristo Rey en el Cerro del Cubilete.

Dieciocho años después de haber llegado a Zamora y agobiado por el trabajo que iba en aumento en toda la Diócesis ---a pesar de que se había desmembrado de ella la nueva Diócesis de Tacámbaro---, pidió al Señor Salvador Martínez Silva como Obispo Auxiliar en 1940.

Continuará

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