jueves, 1 de octubre de 2015

6675. DI’ARINA Y DE MAÍZ

Por @rtce.
Periodista y poeta.
Desde Jacona, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

El salario mínimo ahora será pagado igual en todo el país. O sea, que ya no se dividirá en dos zonas, porque en toda la nación el asalariado recibirá un pago de 70 pesos con 10 centavos.
           
En lo que a nuestro Michoacán del alma respecta, déjenme y les comento que el salario mínimo es pagado única y exclusivamente a los empleados (as) de mostrador. Para ubicarnos mejor, solamente se paga esa cantidad (salario mínimo) a quienes vemos ofreciendo productos diversos en los contornos del mercado Hidalgo, así como en puestos fijos y semifijos. A quienes están detrás del mostrador.
           
La realidad es que casi nadie paga un salario mínimo, porque aunque usted no lo crea, pero en el campo también existen especialidades y lo mínimo que reciben como pago por un horario de 8 horas y hasta menos, es por el orden de los 120 pesos diarina y sin maíz.
           
En el campo hay quienes preparan las tierras con tractor, los canaleros (controlan el agua para el riego vía canales de conducción del “agua rodada”). O bien los que operan las llaves para el riego de goteo. Allí mismo preparan el agua con nutrientes para la planta. Otros trabajan en la repela (retiran la hierba dañina de las plantas). Hay quienes colocan los macrotúneles, el acolchado y la manguera para la ferti-irrigación.
           
Posteriormente viene la cosecha. En cuanto a la fresa, la colocan directamente en burbujas para su exportación directa, cuando es temporada alta de buena producción (diciembre a marzo). Allí mismo en el campo, seleccionan la fresa que queda, la que colocan en cajas para el comercio nacional y la que va en botes directamente al proceso para la fabricación de purepak o mermeladas.
           
Hay personas especializadas para la fumigación que elimina las plagas. Toda esa actividad que les menciono, tiene su salario variante según lo que hacen, incluyendo a los choferes, supervisores y mayordomos. Los que menos ganan se llevan sus 120 pesitos a casa, a donde llegan con la mitad, porque en el camino se les atraviesan las caguamas.
           
En las empacadoras y congeladoras las obreras trabajan a destajo, por lo que su salario es muy, pero muy bueno. Hay quienes superan fácilmente los 2 mil pesos por semana.
           
Ese es el atractivo para cientos de familias que llegan al Valle de Zamora, Jacona y Tangancícuaro, procedentes de Jalisco, Guerrero, Oaxaca y hasta de Colima, lo que provoca el incremento de la “población flotante”.
           
Ya para el mes entrante se pagará en todo el país la cantidad de 70 pesos con 10 centavos. Seguramente los 10 centavos irán a parar al bolsillo del empleador, el que, de granito en granito llenará su buchito”, como lo hacen en Merza por ejemplo, donde marcan productos con un precio de un peso con 60 centavos, nomás para jodernos los 40 centavos.
           
Y así lo hacen en todas las tiendas departamentales, donde aplican el famoso “robo hormiga” que a ellos les hacen las famosas “falderas”, que esconden bajo sus naguas el producto del que se apropian de manera ilícita. O sea, que los dueños de esas tiendas de todos modos no pierden.

            
Que Dios nos agarre confesados a quienes pagamos INFONAVIT, porque cada que se da un aumento al salario mínimo, aumenta la cuota que pagamos mensualmente, porque el préstamo nos lo dieron en “Unidades de Inversión” y no peso por peso, contante y sonante. A ver de a cómo nos la van a dejar caer ahora.

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