viernes, 2 de octubre de 2015

6681. “VOY A CANTARLES UNA HISTORIA MUY MENTADA”

Por Rafael Ceja Alfaro.
Docente y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Si no a cantar, si a comentar una historia “comentada”

Allá por el año de gracia de 1984 un soñador, de esas gentes que deben existir porque sueños los van materializando y beneficiando a los de su entorno, como es el caso de Héctor Canales que en literatura nos ha brindado un espacio para exponer nuestras ingenuas inquietudes de escritor.

Étor es un eterno lector y habiendo leído una novela cuyo título es “1984” pero escrita en 1948 por George Orwell en la que pronostica profecías, predicciones o como se le quieran llamar pero que sucederían en 1984, ya ven que nos gusta creer desde las promesas de amor, del mañana te pago, de los pronósticos deportivos y hasta el pronóstico del meteorológico y no aprendemos la sabiduría del Filósofo de Güemes cuando le preguntaron que si llovería esta noche él contestó: mañana te digo.

Ya me salí del tema. El caso es que al amigo Étor se le ocurrió, en buena hora, invitar a un grupo de sus amistades a leer la mentada novela para buscar los aciertos y las fallas del Sr. Orwell. Después de leerla se reunirían en un foro ante quienes quisieran asistir y harían sus comentarios desde la perspectiva que cada uno quisiera atender; en esa primera ocasión del proyecto “La Novela Comentada” los comentadores fueron: Jesús Romero A., Juan Antonio Guerrero, Víctor Manuel Ortiz, Pedro Tolentino ( Ya estás viernes Maestro), Jesús Álvarez del Toro y Francisco Javier Larios, siendo moderador Héctor Canales y la sede La Casa de la Cultura del Valle de Zamora que se ubicaba en la esquina de las calles Colón y Niños Héroes.

La segunda novela de esa primera etapa fue “Pedro Páramo” de Juan Rulfo luego le siguieron “El Apando” de José Revueltas, “Un mundo feliz” de Aldous Huxley y “Las buenas conciencias” de Carlos Fuentes. Se ve que Étor seleccionaba pura novela de renombre, sin embargo me dicen que de momento se le escapan nombres de novelas y de participantes pues ya han pasado 30 años. Tras reinicios y suspensiones retoma lo que él llama La Segunda Época con las siguientes novelas: “Demian” de Herman Hesse, “El perfume” de Patrick Suskind, “Crónica de una muerte anunciada” de Don Gabo, “El nombre de la rosa” de Umberto Eco, “Las Muertas” de Jorge Ibarguengoitia, “Casi el paraíso” de Luis Spota y “Aura” de Carlos Fuentes. Al igual que en la primera, puras novelas lucidoras.

Vendría la Tercera Época con: “Herederos de cizaña” de Alfonso Verduzco, “Los olvidados” de Jesús Rodríguez, “Casa sin puerta” de Luis G. Franco, “María Luisa” de Jaime Ramos Valencia, “Los novenarios” de Carlos Ruvalcaba, “Céfero” de Xavier Vargas Pardo, “El Santo nunca pierde” de Arturo Meza, “Sin piedad” de José Ma. González Chávez.

Después de esta necesaria exposición me permito “Comentarles” mi experiencia en esta “Aventura Literaria”.

Pues les diré que he participado en los últimos cinco “Comentados” a invitación, amable y muy agradecida invitación de Étor y el Maestro Pedro.

Yo con mis temores de hacer el ridículo, cosa que hago diariamente, me resistía al principio pero no tenía ninguna experiencia al respecto, finalmente acepté y con ello acepté el compromiso de

leer “María Luisa” de Don Jaime Ramos Valencia.

“María Luisa” es una novela fresca de corte campirano que no me costó trabajo entender porque “la cabra siempre tiende al monte” y yo de allí soy, aún más, se desarrolla en Cotija y se extiende hasta Chiapas y Veracruz. Todo va sucediendo en la mente de Ma. Luisa en el viaje que se inicia en Cotija pasando las cercanías de Tocumbo y Santa Inés, pasando una noche en Tinguindín para llegar a la estación del tren en Zamora y llegar a su destino final.

Casi todo el entorno de la novela lo conozco, digamos que muy bien, y eso más me facilitó la comprensión de la sabrosa novela.

Ya con más confianza me colé a las otras cuatro con verdadero agrado, conociendo a los autores en persona, salvo a Don Xavier Vargas Prado de Tinguindín, autor de Céfero, ya fallecido.

Las últimas cinco novelas como les digo he podido participar, son de autores michoacanos, destacando, para mí, Jaime Valencia, Cortes Ruvalcaba y el último escritor José Ma. Gonzales Chávez porque cada uno solo han escrito, hasta donde sé, una novela y ha sido en este proyecto de Étor Canales donde han encontrado una catapulta a sus sueños de escritores.

Es también aquí, en este proyecto, donde se van forjando a la crítica de los que saben, ya que la “Comentada” se hace ante el público y muchas veces acuden conocedores que con sus opiniones nos enseñan a hacer literatura, pero han de saber ustedes que hay “desconocedores” además desconocidos que quieren figurar en cualquier foro que les sea posible y otra más gallero, otros que quieren pasar desapercibidos bajo el alfeizar de tu ventana o bajo el ala del sombrero, aunque sus opiniones sirvan exactamente para la mitad de un catorce y todavía más, las pretenden hacer, sus opiniones, más extensas que la propia novela que se acaba de comentar.

Y hablando de la última “Novela Comentada”, les cuento que su autor Chema, hombre aficionado a la lectura, en una ocasión viendo una película ve una de esas escenas en las que el personaje aparece siendo un niño y de pronto aparece en la pantalla “five year after”, para los que no saben inglés como yo esto quiere decir “cinco años después” y se le viene a la mente: ¿Qué pasó con el personaje durante este periodo? Y se le ocurre basar su novela en ese lapso de tiempo.

Chema lee, investiga y escribe, desarrolla su escritura con la fantasía, la ilusión y el auto compromiso de escribir un libro, lo va logrando; animado por Étor y Pedro el sigue desarrollando su trama.

Un día llega con su escrito y se lo da a Étor para que le haga el favor de revisar y corregir, todo escritor por destacado que sea tiene su corrector de estilo y el que no… es soberbio. Total que se llegó el momento que Chema lograra su meta: ¡Su libro terminado!

Y para el equipo de La Novela Comentada llegó la oportunidad de hablar de la novela de Chema, tocándole comentar a: Dr. Ricardo González, Dr. Pedro Tolentino Barajas y Rafael Ceja Alfaro, o sea yo, evento al que también fui invitado por lo que les estoy muy agradecido a Pedro y Héctor.

¿Y qué pasó? Pues en la Sala de Lectura Francisco Elizalde del CRAM que por fortuna se llenó al grado de que muchos asistentes no alcanzaron silla ni lugar, detallazo que se agradece porque supimos que ocho días antes hubo otro evento literario con muy poca concurrencia y con mayor difusión, lo cierto es que se nos llenó el changarro. Se comentó desde los tres puntos de vista de los “comentadores” presentando previamente al Autor y al terminar llegó el espacio de preguntas y respuestas y es aquí donde quedé sorprendido por intervenciones de dos o tres asistentes que hicieron preguntas totalmente “fuera de la bacinica”, preguntas que de pronto sorprendían al mismísimo Autor, como que te preguntas ¿Pues qué leyeron? Chema explicó el cómo le nació la idea y nos dejó claro que era su primera novela, por supuesto que todo inicio tiene sus “asegunes”. Claro que hubo asistentes que estuvieron congruentes con lo que se leyó de la novela, lo que se comentó y las explicaciones de Chema, incluso hubo un asistente que además de felicitarlo, como muchos otros, lo conminó a que siguiera escribiendo, me gustó mucho ese detalle porque las otras opiniones como que infunden miedo tener que enfrentarse a críticos tan especializados que incluso investigaron la cantidad de habitantes de una de las ciudades que se mencionan en la novela.

Y así algunos inquisitivos comentarios. Finalmente me gustó mucho que Chema alcanzara su objetivo al mismo tiempo que felicito a Étor y Pedro por su disposición para con los noveles escritores y a Karla Gonzáles por su amabilidad y finísima hospitalidad.

Bueno creo que por está bien y no terminé de decir lo que faltó decir pero ya no tengo espacio para decir.

Saludos para Toda mi familia y Todos mis amigos.

Rafael Ceja Alfaro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: