domingo, 4 de octubre de 2015

6698. TERRIBLE PRUEBA DE FE.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filosofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Terrible prueba de fe.


Que el asesino de la masacre de la universidad de Oregon, en Estados Unidos, buscaba cristianos; de acuerdo a la información que toma como base los testimonios de los sobrevivientes, el sujeto entraba a las aulas y preguntaba ¿eres cristiano? Si la respuesta era afirmativa el disparo era en la cabeza, si confesaba que no era cristiano o permanecía callado el disparo era en una pierna. Se trata de una prueba de fe determinante, definitiva porque de ella depende la vida.

Como sea, el caso de Oregon en el que murieron asesinadas 10 personas, entre estudiantes y maestros, es un fenómeno repetitivo que por su frecuencia está provocando una especie de narcosis en la que la sociedad ya no reacciona ante la violencia; la sociedad se está volviendo insensible a los casos de asesinatos masivos, y esto es grave porque indica que el valor del respeto a la vida pierde terreno ante la ideología de la muerte.

El efecto de los asesinatos masivos es exponencial, por esa razón en las exequias de las víctimas se optó por ignorar el nombre del asesino, a quien se excluyó de las peticiones de perdón y de toda mención a su nombre y a sus motivaciones, así, se resta influencia al efecto exponencial, pero que da el problema de fondo.

Las declaraciones del presidente Obama en el sentido de que el Congreso se niega a legislar para el control de armas, no van al fondo del problema, pues los hechos de sangre como el ocurrido en el tecnológico de Oregon, no sólo se deben a la facilidad para adquirir una arma en cualquier esquina. El problema de fondo es la violencia sistémica, la recurrencia a los crímenes, a las invasiones militares, es decir, la violencia de Estado contra otros países o contra los mismos ciudadanos que no quieren que se legisle el control de armas porque tienen miedo al Estado y sin armas se quedarían indefensos.   

La ciudad del pecado, es una película en formato de comic que retrata las zonas oscuras de la sociedad estadounidense, sórdida y violenta, no deja lugar para la esperanza. Como esa, decenas de películas difunden la ideología de la muerte, de la violencia, millones de seres humanos reciben una dosis diaria de crímenes, violaciones, tortura, y en fin, una carga de violencia que se transmite a través de los medios masivos de difusión, en especial a través de la televisión y el cine.

El mensaje es que no hay lugar para el perdón, la comunicación y la solución civilizada de los problemas, el medio más efectivo para resolver los problemas son las armas, ese es el mensaje para los estadounidenses y para millones de consumidores de películas norteamericanas que exaltan la violencia y la muerte.

¿Cuál es la diferencia entre un extremista musulmán que decide hacerse estallar con una bomba pegada al cuerpo en un mercado, un autobús repleto o una capilla atestada, o un sujeto que como en Oregon, entra a una escuela a matar cristianos y después se suicida? ¿Cuál es la diferencia entre los terroristas que atacan a una muchedumbre inmolándose ellos mismos y los soldados que invaden un país con lujo de violencia sembrando el terror y la muerte? La diferencia es el color de la bandera que enarbolan, el nombre del dios que adoran, el credo que profesan, en el fondo, son lo mismo.

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