domingo, 25 de octubre de 2015

6799. EL AZADON.

Por EVERILDO GONZALEZ ALVAREZ.  
Ambientalista y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepall de CACCINI

EL AZADON

Definitivamente que guiándome por el título del presente, todo indicaría que escribiré sobre esa gran herramienta de labranza que tanto uso tiene aun en muchas partes de nuestro país. con él se cavan tierras duras y sirve para cortar raíces y aun algunas ramas. Hace todavía pocos años, era común ver a los campesinos cargar con esa herramienta de labranza dirigiéndose a su parcela., Generalmente con la herramienta azadón se trae la tierra hacia donde está uno. Pero no, no me refiero a esa herramienta sino a una persona de por allá de  un pueblito del Estado de Guerrero que ya hace muchos años fungió como primer munícipe y que fue muy popular en su tiempo y no por sus buenas acciones.

Comentaban aquéllos que sí saben ya que vivieron en ese entonces, que un buen día a Pancracio que tenía un changarro allá por la salida a Taxco, se le ocurrió lanzarse para contender por la presidencia municipal, decidió dejar el ilustre changarro al cuidado de su bella esposa llamada Ruperta y se registró para contender por el único partido que en ese entonces se conocía en su terruño, el tricolor. No era necesario llevar a cabo una campaña política pues no había oposición pero Pancracio de todas maneras quiso recorrer el municipio, según él para ver las necesidades de la población.

Ya el día de las votaciones consideró el buen Pancracio que no era necesario realizar lo que era usual: llevar acarreados a votar, repartir algunas cobijas, llevar desayunos a algunos hijos de votantes, o bien prometer algún puesto a algunos lidercillos para que llevaran sus agremiados a las urnas, o puestos a cambio de dinero para la campaña como tanto se estila y ya la administración en funciones resulta que esas personas nada saben hacer y solo son una carga económica, lo anterior. no lo consideró necesario porque la elección estaba ganada al no tener oponentes.-

Pues ante ese panorama en el que era muy común que no hubiera contrincantes o bien que en un momento dado declinaran al recibir línea, pues el buen de Pancracio ganó la elección y un poco tiempo después ya despachaba en su oficina de la presidencia municipal. En ese entonces aun no había los plurinominales así es que todos los regidores eran del tricolor y todos sabían bien el beeee, beeeeee de los borregos además todos eran conscientes de que desde el primer minuto de su toma de posesión la obediencia al presidente sería su principal virtud si es que deseaban tener para llevar el sustento a su familia, ya sabemos que el consabido “ cierra la puerta por fuera era sinónimo de  dado de baja”, y entonces todos los del H. Ayuntamiento así como los de la Administración Municipal tenían que decir a todo si o no según fuera el caso pues Pancracio empezó gobernando a sus anchas.

Como a sus anchas nadie le decía nada, dispuso que la caja chica que en aquel entonces era el equivalente a diez mil pesos de ahora, aumentara a treinta mil pues argumentó al tesorero que diez era una cantidad risoria, de vergüenza le dijo, voy a una comida y ando viendo a ver quien me presta porque pues lo que llevo no me alcanza y al carro si le falta gasolina pues no tengo para llenar el tanque y arriesgo que un día falte a mis obligaciones en la oficina porque se quede el carro sin gasolina. Claro que el tesorero no chistó y dispuso que a la caja chica le llegaran veinte mil pesos más.

Como la casa en que habitaba Pancracio, ahora el Sr. Presidente, ya era antigua, construida hacía ya una buena cantidad de años, requería ya que se le hicieran arreglos en varias partes, dispuso que con algo de material que tenían para algunas obras, se le arreglara lo arreglable y que se reforzara el techo de la casa de su hija pues el maíz que tenían en el tapanco amenazaba con caerse

Un buen día, Pancracio llamó al tesorero para decirle que como presidente su arreglo personal debía ser impecable y que ahora que iba a Chilpancingo a ver al Sr. Gobernador para solicitarle ampliación al presupuesto para algunas obras, sería bueno comprarse algunos trajes, unas camisas, dos pares de zapatos y unos desodorantes y lociones, mira- le dijo-, noto que Emerencianita la secretaria se me aleja y ha de ser porque no huelo bien, así es que pásame unos cuarenta mil pesos. El tesorero no chisto y autorizó la entrega del dinero…

Como, el ahora Presidente Municipal, era de familia humilde, determinó que algunos familiares ocuparan puestos importantes con sueldos altos y además, algunos amigos fueron incluidos en la nómina pero en la nómina de aviadores…

Aun no había concluido el primer año de su gestión cuando las arcas de la tesorería se encontraban vacías y varias obras tuvieron que suspenderse pues no había con qué continuarlas ante la falta de dinero. Y sí, aun no llegaba a su fin ese primer año cuando la ciudadanía empezó a llamar a Pancracio EL AZADON porque decían que como el utensilio de labranza, todo era para acá.

Siguen diciendo los que saben que Pancracio no terminó su gestión ya que ante el descontento de la población, el Congreso local de Guerrero determinó otorgarle unas merecidas vacaciones en la cárcel de Chilpancingo junto con su tesorero y contralor, este último por no cumplir sus funciones y ser cómplice. Parece que fue el primer caso de destitución de un munícipe en todo nuestro México lindo y querido. Muchos de los anteriores presidentes de Michoacán estuvieron como Pancracio, todo para acá, dejaron deudas muy altas pero nada se hizo. 

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