domingo, 25 de octubre de 2015

6800. LAS MENTIRAS DE LA INFLACIÓN.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA ORILLA Y EL CAMINO

Ser en la vida camino, sino,
con las manos siempre llenas,
con las ansias en ti puestas,
ser de alguna forma destino
asido a tus manos en cobijo,
hecho a tu orilla, a tu ritmo,
ser tu andante casi amante,
andante, sino..., camino.

eliseo.

Cuando escucho reiteradamente, casi en cada  discurso oficial  tanto del presidente Peña como de sus secretarios, que México tiene una de las economías más estables del mundo, dado su equilibrio en las variables macroeconómicas; para luego llenarse la boca acentuando el nivel de la inflación anualizada, misma que de manera oficial se encuentra por debajo de los 3 puntos; situación que , dicen, sienta un dato histórico..., dicen que nunca se había tenido tal control sobre los precios; hasta septiembre, según el banco de México se tiene una inflación anualizada que terminará pro 2.52%. Este es el motivo de tanta propaganda debidamente dispersada en los medios de comunicación desde las oficinas de presidencia, para que se vean los resultados de la disciplina fiscal y de gasto, dicen ellos.

Yo digo lo contrario, considero mi derecho opinar, y mi obligación informar, lo primero por la libertad de expresión sin calumnia; lo segundo, dada mi formación de economista; mediocre acaso, pero economista al fin.

Es una mentira que se pueda presumir como éxito el mantener una inflación que tiende a cero cuando no se logra crecimiento económico; lo hemos visto en economías como japón por dos décadas; desde los años noventa del siglo pasado, hasta hace un par de años, su economía no pudo crecer, obvio tampoco la inflación, incluso se arrastró la temible deflación.

En el siglo veinte, J.M.Keynes lo dijo claramente, el problema no es la inflación, es la falta de crecimiento económico y la carencia de empleos lo que cangrena a una sociedad.

México no debe aplaudir no tener inflación en sí misma, debe controlar esta variable, pero con crecimiento de la economía y los salarios, en caso contrario estamos ante una situación peligrosa de estancamiento económico.

INEGI y el Banco de México son instituciones públicas cuyos directores responden al presidente en turno; eso les quita la confiabilidad necesaria; sin embargo otorguémosles el beneficio de la duda, asumamos que actúan de buena fe al publicar semejantes datos... la inflación de la economía nacional se ubica en un 2.52% anualizada, entonces le pregunto a usted amable lector... ¿Su canasta básica no ha subido de precio...? piense en los productos que regularmente compra en la semana y el mes: Leche, frijol, frutas, verduras, tortillas, pan; pasajes, gasolina, gas, luz, agua, refrescos, café, ropa, calzado, escuela, cine, huevo, carne, etcétera...

Si usted dice que no han subido de precio, entonces definitivamente las cifras de presidencia son correctas; tendré que reconocer que no tengo elementos para criticar lo que, a mi juicio, no es nada bueno, toda vez que la única forma de aplaudir que no exista inflación es cuando la gente trabaja en pleno empleo con salarios competitivos; y , desde hace tres décadas eso no sucede en el país.

Lo que realmente sucede, según mi visión, es que el mercado interno sigue deprimido, no depende de su movimiento, no genera condiciones de bonanza económica que permita retener a la fuerza de trabajo nacional, no digamos mejorar sus salarios. El propio INEGI se contradice al afirmar que tenemos estabilidad con estas cifras, al tiempo que reconoce que al menos 11.5 millones de mexicanos trabajan por menos de tres salarios mínimos; es decir, menos de los sacrosantos 6000 pesos mensuales. Con semejantes ingresos no hay salida real para creer que es sano salir a presumir una inflación del 2.52 % anualizada; cuando lo que realmente representa o significa es que las familias mexicanas carecen de poder de compra.

Hubo un tiempo en que en realidad si se presumió este nivel de inflación por que se contaban con bueno niveles de crecimiento económico; pero eso fue entre 1950 y 1967. Eran los tiempos del desarrollo estabilizado, eran tiempos de crecimiento del PIB (de hasta 8 y 9% anual... ¡como hoy China!, salarios con poder de compra real... ¡eran otros tiempos! con otra visión de país; cierto con mucha corrupción... pero otros tiempos.

Las cifras de hoy contienen la perversión del estancamiento económico, somos la economía que menos ha crecido en los últimos 30 años en Latinoamericana, quitando, como siempre a Haití, uno de los países más pobres del mundo... ¿de qué sirve reducir la inflación al mínimo, si el crecimiento necesario es mayor al 5% del PIB, y apenas crecemos, en el mejor de los casos al 2.3%? Esa es la realidad que no queremos informar o ver.

Obviamente, usted tendrá la opinión que considere o que sus datos y conocimiento le facilite; ese es asunto muy de usted, definitivo.

En lo personal no me preocupa una inflación del 5%, si mi salario es alto, y el poder de compra igual...; o si al menos tengo empleo y salario competitivo; esa es la tesis de cualquier economista social..., bueno casi de todos.


Un abrazo y hasta luego.       

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: