jueves, 29 de octubre de 2015

6814. ¡LOS ELOTES!

Por Rafael Ceja Alfaro.
Docente y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Algo tenemos que hacer para sacar “pa la papa”, vendiendo tacos de arrachera o vendiendo elotes cocidos con chile limón y sal, crema no porque no me gusta, en “atole de grano” anisado y con chile, limón y sal. Asados con el olote o como “esquite” y con chile, limón y sal. Deduciendo con lógica profunda: al mexicano lo que le gusta es el chile, limón y sal. Investigaciones. También como uchepos son riquísimos los elotes.

Pero más bien yo pretendo hablar de los Celotes, de los celos que dicen que son una función emocional derivada de no sé qué sentimiento qué se desarrolla supuestamente en la sesera. Y digo “no sé qué sentimiento” y “supuestamente” porque al platicar sobre el tema las opiniones son muy variadas y encontradas, incluso los artículos que hablan sobre investigaciones realizadas al respecto son muy controvertidas.

Hay quienes pretendiendo mostrar aplomo y confianza en sí mismos, hablan de su autoestima en una forma exagerada y aseguran que los celos son para las personas desconfiadas de su pareja, y que no confían en sí mismos, que son débiles mentales y se sienten chaparros, prietos, panzones y feos y hasta capaces de matar en un arranque de “función emocional” y para ilustrar lo que digo le tomaré prestado un chiste al Maestro Catón: llega un señor a SU casa y encuentra a SU esposa acostada con SU amigo y sacando SU pistola (todo era suyo), lo mata; la esposa indignadísima se levanta de un salto y le reclama diciéndole “Si vas a seguir con tus delicadezas pronto te vas a quedar sin amigos”

O sea pues que para los de elevada autoestima no importa que alguien pedalee su Bici que al final de la experiencia ellos tienen la seguridad de que la bici volverá a sus manos. ¡Ta Bien! Lo de la pistola es parte del cuento no debe ser de la vida real, claro está. Les diré que a mí me encanta “Celos” tango interpretado con violín ya sea por Paganini o Mantovani, escúchenlo.

Siguiendo con las opiniones… hay quienes dicen que si no hay amor no hay celos y que si no hay celos no hay amor ¡Hállale! Y que así como hay personas que no les gusta que las celen, las hay que viven provocándolos con su forma de vestir, de coquetear, les gusta traer a la pareja como “Enchilada” como decían antes “Haciendo chile con el rabo”, ¡Bien ardido!

“Los celos son para los débiles. No hay nada como aprender a confiar, saber respetar y aprender a instalar cámaras de vigilancia”

“Un poco de celos en una relación, es saludable, siempre es bueno saber que alguien tiene miedo a perderte”

“Esa hermosa y agradable sensación de incendio cerebral…”

No sé ustedes pero creo que todos en alguna medida somos celosos, o envidiosos porque también sentimos “celos profesionales” “comerciales y cientos de etcéteras, en el deporte incluso se dan estas “sensaciones de incendio” ¿Qué tienen esos o esas que no tenga yo? y otras expresiones de este tipo nos demuestran o demostramos ese “ardor”.

Un investigador japonés hizo varios experimentos para detectar cual es la sección de nuestro cerebro que nos hace sentir celosos y ¿Qué creen? Que la encontró en el Lóbulo Frontal. Yo digo pues que no está mal que hagan investigaciones de todo tipo, pero ésta en concreto era innecesaria, precisamente es en esa parte donde salen – solo en algunas personas, aclaro- una florida testa o cornamenta-  los cuernos y no es necesario investigarlo, eso se ve.

Celos también se llama una bonita canción del canta autor Napoleón y aquí les van unos versos: Tengo celos, por amarte tengo celos, de los ojos que te miran, del pasado que viviste. Tengo celos yo que no los conocía, tengo celos de la vida si no estoy para sentirte”. Otra más gallero, “Celosa” canción cantada por Eva Garza y que fue todo un éxito: “No quiero negarlo que estuve celosa, al ver que con otra te burlas de mí, después que fue mío el calor de tu boca, y loca en los labios mil besos te di. Nunca había pensado llorar un cariño, nunca había sabido lo que era sufrir, porque te has marchado sin darme ni un beso, de pena Dios mío me siento morir”

Y la última. “Celos siento cuando no te veo, siento el alma destrozada, sin mitigar mi dolor. Pienso, en que tú ya no me quieres, en que olvidas tus promesas y traicionas a mi amor. Yo sufriré, por tu ausencia fugaz, y sin poder mi dolor mitigar y hoy que te vas, y me quedo sin ti, con la esperanza, de pronto volverte a mirar”

Ahora les cuento, en la historia ha habido personajes destacados por sus celos pero en la literatura el Padre de las letras inglesas William Shakespeare en una de sus obras creó al personaje que se supone es el prototipo del celoso: Otelo. Obra que también ha sido presentada en teatro miles de veces y otro tanto en películas, así que tenemos la oportunidad de disfrutarla por el medio que más nos guste. A continuación les comentare un brevísimo resumen sin comentar el final, solamente para que se queden picados y la disfruten completa a su gusto.

Othello está enamorado de Desdémona y logra que ella también se enamore de él platicándole sus hazañas y se casan a escondidas.

Yago está muy celoso de Othello porque éste le dio a Cassio el cargo de teniente cuando él estaba seguro que lo merecía, Rodrigo también está celoso de nuestro personaje porque está enamorado de Desdémona. El par de gandayas, Yago y Rodrigo, se van de chismosos con Brabantio, el papá de Desdémona y le despiertan terribles celos al chismearle que Othello le hizo el amor a Desdémona sin estar casados, la pareja se defiende y niega todos los cargos y “hechos consumados”. Yago cambia de estrategia y decide provocarle celos a Othello inventándole que Desdémona andaba de coqueta con Cassio, a Cassio le dijo que hablará con Desdémona para que abogará por el ante Othello, causando sospechas y desconfianzas.

Como pueden ver esto se pone bueno y lo recomendable es leer la novela para no quedarse a medio chisme, ahora que si no les gusta el chisme, léanlo como drama.  

Y aquí le va un poema relacionado al tema: “Te amo tanto que celos tengo, celos del tiempo, celos del viento, celos del llanto. Tiempo que pasa por momentos, el viento que no te roce porque de celos me muero, llorar, no quiero, cada lágrima de amor que por ti pierdo, de ella, tengo celos, celos de la distancia siento que no deja vernos, celos de tu vida siento porque yo quisiera estar dentro, celos de amor, celos eternos, celos de otra manos que te tocan y yo no puedo, celos de amor, celos eternos, celos siento porque quisiera tenerte y no te tengo, celos…celos eternos. Autor: Gracia

Y pa´ rematar, no el tema, sino la columna les transcribo unas frases de pensadores famosos:

“El hombre es celoso si ama; la mujer también aunque no ame” Inmmanuel Kant.

“Los celos son hijos del amor, más son bastardos, te confieso” Lope de Vega.

“De cualquier forma los celos son en realidad una consecuencia del amor, os guste o no, existen” R. Louis Stevenson.

“El que no tiene celos no está enamorado” San Agustín. ¿Cómo andaría el buen santo?
Por hoy se nos acabó el papel.

Saludos a Toda mi familia y a Todos mis amigos.

Rafael Ceja Alfaro.

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