viernes, 30 de octubre de 2015

6821. LO OSCURITO.

Por el Sr. López.
Periodista critico.
Desde el Edo de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Lo oscurito.
Largos años fue cura párroco del pueblo de la abuela Elena, el padre Tomasito, querido por todos, que a todos bautizó, les dio la primera comunión, les perdonó los pecados, los casó y los “santaoleó” a la hora de la hora. Contaba muy divertida la abuela que un día hubo un escándalo terrible porque una señora de Guadalajara que estaba en Autlán visitando unos parientes, en misa de domingo con el templo abarrotado, de repente, gritó: -¡Mi marido! –y el padre Tomasito debe haber reconocido la voz porque salió corriendo y no se volvió a saber de él. Era un impostor. Ya luego del arzobispado mandaron tres curas que les dijeron que bautizados sí estaban, les dieron una absolución general y casaron a todos en una misa que fue un gran sainete, porque algunos señores de plano forcejeaban con hijos y esposas queriendo salirse de la ceremonia. Hubo golpes. Decía la abuela sonriendo: por crédula la gente.

Este miércoles pasado, en el palacio de Bellas Artes,  el presidente Peña Nieto, bien peinadito y muy formal, inauguró la Cumbre Global de Gobierno Abierto 2015, a la que asistieron comisionados de 66 países, varias ONG’s, representantes de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), la ONU y el Secretario General de la OEA (Organización de Estados Americanos). ¿Qué tal?

La Cumbre la organiza la Alianza para el Gobierno Abierto, AGA (“Open Government Partnership”), que en su portal explica fue establecida “para que gobierno y sociedad civil trabajen juntos para desarrollar e implementar reformas ambiciosas en torno al gobierno abierto”, o sea: transparente.

Muy bien, dirá usted y cualquiera de buena fe, pero le tengo noticias, la AGA viene a ser una iniciativa de George Soros, apoyado por un tal Barack Obama (y si le suma la OEA, el BID y la CEPAL, espero que empiece a alzar cuando menos una ceja).

Don Soros es un tipo que raya en genio (en serio), que especulando con divisas hizo una bonita fortuna de más de 24 mil millones de dólares (él solito quebró al Banco de Inglaterra, devaluó la libra esterlina y se ganó en la maroma mil millones de dólares; tan simpático). Este señor, es un promotor muy activo del liberalismo económico más feroz y a través de su Instituto de la Sociedad Abierta (“Open Society Institute”), con presencia en 100 países, hace donaciones enormes “para apoyar los derechos humanos, la educación y la salud pública” (quienes no lo quieren -apúnteme-, dicen que lo hace para sostener en el mundo el libertino capitalismo que le gusta).

Aparte y sin esconderlo, don Soros jugó un papel fundamental en la caída de la URSS, financió a Solidaridad en Polonia, la revuelta en Checoslovaquia y la “Revolución de las Rosas” en Georgia; ¡ah! y apoyó ($) la candidatura de Obama.

La AGA, predica la transparencia gubernamental sin ser tan transparente, ahí revise usted su portal (www.opengovpartnership.org), y verá que se topa con aclaraciones como que “se reserva el derecho de hacer excepciones a la máxima publicidad de información tal como se indica en las políticas de acceso”, políticas a las que no dan acceso al peladaje (piden datos de inscripción a la AGA y clave… de acceso); y explican que es gobernada por un Comité Directivo supervisado por el IRM (Independent Reporting Mechanism; algo así como el Mecanismo Independiente de Reportes)…que “no rinde cuentas directamente al Comité Directivo de la Alianza para el Gobierno Abierto” (copiado del portal de la AGA)… ¿a quién rinde cuentas? Chulada, verdad de Dios. Vale preguntar quién organiza estas entidades, quién elige a sus mandos, quién determina sus objetivos.

Lo cierto es que tras la escenografía de “somos oficialmente buenos” (porque ellos lo dicen), no representan nada que las legitime. Son organizaciones del gran capital y los EUA, para sus intereses. Será por eso que a la AGA la financian la Ford, la Hewlett, eBay (a través de su fundación Omidyar Network), y ¿qué cree?, la Open Society Foundation de don Soros; aunque también le sacan dinero a los países participantes (poquito, la verdad). La sola presencia de la OEA es como para no tener dudas: es otro caballo de Troya del tío Sam y el gran capital.

Debe decirse que ha de haber ONG’s más decentes que las faldas de una abuelita, claro, pero son tantas que se han transformado en un problema aquí y en el mundo: es una verdadera industria muy productiva y a la par, instrumento eficaz para la acción política, el cabildeo de intereses privados inconfesables y la intervención extranjera de país a país (hay ONG’s de la CIA, del gobierno yanqui, de partidos políticos, de empresas transnacionales, etc.).

Si le interesa asomarse a esta cloaca, le recomiendo lea “Blanco bueno busca negro pobre” (Roca Editorial, 2011), de Gustau Nerín, un antropólogo que sabe mucho del caso en África, se va divertir o enfurecer con todas sus artimañas e intereses que sirven.

En México a este año, las ONG’s y los OSC, Organismos de la Sociedad Civil (nuevo maquillaje que usan), son 30,400 inscritas ante Registro Federal de Organizaciones de la Sociedad Civil, del Instituto Nacional de Desarrollo Social, según su titular, María Angélica Luna Parra (nada más entre 2013 y 2014, sexenio de don Peña Nieto, se registraron 10,148 más; sólo el D.F. tiene 6,113).

Piense usted, tenochca de nacimiento, en cuántas de esas organizaciones anidarán  vividores y mañosos, porque aparte de lo que colectan de donantes privados y organismos internacionales, en 2014 nada más, 11,940 de ellas le sacaron al gobierno federal 6,779  millones de pesos… nada mal (y a cambio, demuelen al mismo gobierno y hacen críticas que pueden ser acertadas pero no raramente son muy exageradas, porque su negocio es que la cosa esté de la tostada).

Nuestros gobernantes son todo, menos ingenuos. Están jugando el juego para con buenos modos y con dinero (nuestro dinero), ir capoteando el temporal… mientras siguen en sus intereses, sus negocios, como mejor les sale, en lo oscurito.

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