martes, 3 de noviembre de 2015

6832. LAS HIPOCRESÍAS DEL DÍA DE MUERTOS

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

TU LLAMADA

A la distancia te escucha mi alma,
se disfraza de orejas, oídos, nostalgia,
te intuye en la línea, te adivina,
se afana con la locura de la esperanza.
Cosas casi de añoranza, del tiempo,
capacidad inevitable en el deseo,
imágenes para no olvidarte,
mil razones para vivir en ti.

eliseo.

Paso por avenida héroes de Nocupétaro y cientos de vendedores de origen indígena me ofrecen los ramos de flores... ¡para sus difuntitos...! en oferta, son las doce del día, las ventas fuertes han sido más temprano; algunos los vendedores se "curan" vasos de escuert con tequila o aguardiente; lo importante es aguantar la desvelada de la vendimia... todo sea por aprovechar el día de muertos.

De regreso a casa, llamo a una muy querida amiga; quiero saludarle y me contesta en la línea una voz aguardentosa y adormilada; no olvide que no hace falta oler la pestilencia del alcohol, el traspaso y la alimentación fermentada para saber que una voz está aguardentosa..., se siente, se intuye... huele así al oído.

¿Pues a qué hora te dormiste?  Le pregunto...; uuummmm, llegué como a las seis de la mañana..., ya sabes, me fui a Pátzcuaro al ritual de muertos de los indígenas.

Bueno, luego de decirle que siguiera durmiendo, se me quedó el sentimiento de la gran hipocresía que ensayamos este día en que nos da por festejar el día de muertos.

Hace un año, cuando aun impartía clases en la UNIVA la Piedad, me pidieron que les escribiera para la revista de la misma un ensayo en relación a tal evento; en él expliqué que hay formas específicas de verle al mismo, por un lado como un momento de recogimiento del espíritu en que las personas se reencuentran con la parte más sensible de sí mismas; es una búsqueda de los resorte emocionales que le han hecho amar, recordar, extrañar y respetar a seres que han muerto. Que así nace este rito; como una forma de búsqueda en las arcanos de lo desconocido; una lucha en contra del tiempo y olvido.

Por otro lado está la explotación comercial de que es objeto el momento profético y astral en que los indígenas se meten en este rito; esa opción que intenta aprovechar la ocasión es un producto del mercado, de la ambición por ganar dinero a costa de las emociones y tradiciones; es caer al estereotipo del "curious indian mexican" que tan bondadoso resulta para el comercio.

Para mi querida amiga, como para millones de mexicanos, los indios son un estorbo que de repente tiene su chiste, su utilidad... pero como curiosidades de un momento; para verlos en sus altares, tomarles fotos... selfis les dicen hoy, verlos hasta la madre de alcohol; concluir muy orondamente que después de todo son simples indios y no se espera algo mejor de ellos; digamos que por el día de ayer domingo primero  y hoy lunes dos de noviembre, resultan aportativos, y hasta divertidos... pero son indios... y ya se sabe, que en el país, las clases sociales se respetan, con permiso de los derechos humanos  y san Juan dieguito incluido.

Las voces de los vendedores de flores me rebotaron en el cerebro... me ofrecieron a cinco pesos el ramo... ya querían terminar..., mientras se empujan el escuert con aguardiente o tequila, mujeres y hombres se afanan por hacer una venta mas, son indígenas vendiendo flores para los muertos, mientras mi amiga duerme de la desvelada y borrachera que se corrió la noche anterior y madrugada, yendo, precisamente a ver a los otros indígenas adornando sus altares; pero ya nos e sabe para quién..., si acaso para sus muertos, o para los turistas que usan el pretexto para ponerse hasta la madre de alcohol, ligue, faje y sexo.

¡Bendita realidad de este país..., también para eso alcanza! los indios y sus ritos son una buena excusa.

El mexicano es tan superficial en algunos aspectos, que cree que por festejar un día ya se siente con madre..., o con llevar unas flores a una tumba, con el sentimiento de un deber que solamente existe en el consciente social. Se sabe superficial al mandar decir misas por sus difuntos; pero al mismo tiempo, considera que ha expiado sus posibles faltas; la sociedad habrá de reconocerle que ha mandado decir una, dos, tres misas..., es buen negocio para el párroco de su iglesia, el que, desde el púlpito se limita hacer por lo  que le han pagado: nombrar a determinado difunto, por el que se paga la misa. Como si los demás asistentes no tuvieran difuntos por recordar..., bueno es que no pagan..., que se le va a hacer.

Todo esto está muy lejano de la fe, es un acto de hipocresía, incluso casi inconsciente, ni siquiera mal intencionado; es un mandato social que recrimina y exige ser hipócritas funcionales.

En realidad el cariño, la fe y el recuerdo amoroso no pasa por el día dos de noviembre necesariamente, pasa por el amor, el respeto de cada momento; con el recuerdo que se tiene del ser amado; por la oración en voz baja que se saborea con su imagen en nuestra mente, y su nombre en los labios; pasa por la sonrisa que podemos ofrecerle en un diálogo que se elabora a solas con nuestros seres queridos; pasa al final de cuentas, por el respeto a nosotros mismos al momento de entender las razones de por qué hoy estamos aquí , y ellos ya no están.

De cualquier manera, mi amiga duerme en estos momentos luego de la parranda y todo lo que pudo realizar durante la misma aprovechando el pretexto de que iba con sus amigos a ver los altares de los indios...; esos, "los indios buenos", los que le ofrecen un momento muy turístico; mientras tanto, otros indios, menos adecuados siguen "afeando la ciudad vendiendo cosas made in china"; u ofreciendo ramos de flores en oferta a cinco pesos el ramo, para terminar... "para sus difuntitos".

Ese es el México de todos los días, mosaico de expresiones de lealtades, de emociones muy auténticas, y de muchas tradiciones que juegan entre el ritual del respeto a la memoria... ¡y al curious mexican!

¿Y usted, respeta el recuerdo y amor por sus antepasados..., o compra flores y  limpia la tumba para que los demás verifiquen que efectivamente se ocupa de ellos?

Un abrazo y hasta luego. 

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