martes, 3 de noviembre de 2015

6835. ¡LOS SUEÑOS!

Por Rafael Ceja Alfaro.
Docente y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

En los fantásticos mares que ocultan en sus profundidades naves destrozadas de osados navegantes que creyeron la sentencia “el que no se atreve no cruza el mar”, negociantes con carabelas cargadas con tesoros fabulosos esparcidos en su entorno, belicosos con fragatas de cañones enmohecidos que en sus mejores tiempos eran prestos al combate, pequeñas lanchas cargadas de ansias de libertad y hasta Titanic´s tripulados por amantes con bellas historias de grandes amores.

Muchos metros abajo donde las olas son calmas, donde el silencio reina y permite la comunicación entre sus habitantes que sin hablar logran más entendimiento que los que vivimos arriba y que tenemos que gritarnos o hacer ruido con las armas para podernos entender; los restos de los naufragios no siempre son brillantes metales o tesoros logrados, también son intentos sin lograr, esfuerzos sin alcanzar, sueños de trágicos despertar.

En la superficie de los inmensos mares diariamente se ven navíos intentando lo que a diario se intenta: un gran amor, una gran fortuna, una gran carrera, un brillante futuro y en muchos casos se ven las siniestras naves que buscan destrozar vidas sin causarles muerte, naves con la bandera de la envidia que ondea con los vientos de la ambición, de la avaricia. Piratas sin parche en el ojo pero si briagos de poder que con finas estilográficas  estampan signos de su poderío y destruyen vidas sin arcabuces pero si con blasfemias salidas de fauces de un frente elegante y un interior infernal.

Pero , nadie puede vivir sin sueños, no podemos vivir sin soñar porque sencillamente el que no sueña no crea, no crea una vida llena de esperanzas, no crea un hogar con al menos lo necesario, no crea un mundo de fantasía el cual podrá vivir al menos en sus sueños o solamente en sus sueños. “Que al fin la vida es un sueño y los sueños, sueños son”. No podemos nacer aceptando ser destinados al último escalón de la humanidad, porque a partir de ese momento estaremos aceptando ser tapetes de bienvenida y despojos de despedida. Al nacer e ir creciendo por necesidad debemos soñar, soñar en salir del entorno en que nacimos, aun creyendo que es perfecto.

“Cabalgo por colinas en magnifico caballo, gozando los verdes cantos de un sueño. Busco tu amor antes de la puesta del sol; conseguirlo sería el sol mismo”. Lidia Raquel Estrada,  del poemario “Flor de golondrina”

Del mismo poemario Insomnio: “El no dormir/ se ha convertido en mi aliado/ en cada uno de mis fugaces pensamientos/ Pecado pensar, enfermedad y maldición/ Retorcidos pensamientos que no niegan su frustración/ materializarlos sería acabar conmigo/ gloria e historias perdidas/ Coraje acompañado de miedo/ Libérate y conquista la gloria que perdiste en tu sueño/ Sueño que jamás será lo mismo: Gloria y sueño por siempre”. Rosa Guadalupe Cerón.

Los sueños crean literatos, arquitectos, artistas, científicos, religiosos, técnicos y han creado mitologías, historias religiosas, universales, paraísos celestiales, azules, bellos parajes, grandes viajes y magníficos negocios. También los sueños nos permiten un futuro de hijos exitosos y una vejez plena. Soñar no cuesta, el despertar es caro, pero la distancia entre el primero y el segundo siempre dependerá de las ganas de ser y de vivir de cada uno. Además los sueños crean y crearán miles de enamorados, seres humanos que viven soñando con las innumerables cualidades que la sinrazón les hace ver en el ser amado.
“Soñar en noches de luna, oyendo que el mar canta, canta y que pintada en la noche la luna se ve blanca, blanca”.

“Sueño que en noches calladas te tengo en mis brazos muy cerca del mar y que tus ojos me miran, me miran llorando de felicidad…”

Vivir un sueño. Eso hago ahora, estamos viviendo un sueño en este bosque mazamitleco, el internet no alcanza, el teléfono no funciona y eso permite que todos estemos platicando, cenando, bromeando, asando carne, con fuego en la chimenea y jugando juegos de mesa, todos. Quiero decir, también los niños.

El bosque, la humedad, el frío y la misma obscuridad permiten soñar en hadas y bosques encantados, figuras fantasmagórica que se mecen al ritmo de las sombras y la frescura de la noche y entonan los cantos de la libertad nocturna que permite que hasta el sapo se manifieste y cante su ronco clamor. Es noche del primero de noviembre, Los Santos Inocentes ya se encontraron con sus seres queridos y así también convivieron, sin tecnologías que los distrajeran. Esta noche así fue ¿En vida así habrá sido?

A partir de las doce de la noche será el Día de Muertos y ya todos estamos preparados para la convivencia, algunos con oraciones, otros con música, eso sí, muchas flores, mucho folklor y bebidas desde luego espirituosas.

En las mismas panorámicas pantallas tridimensionales nuestra mente proyecta otro tipo de sueños: Las pesadillas. Inquietantes escenas que nos angustian tanto que al querer despertar y no poder hacerlo sudamos en la realidad, en la que también sentimos la respiración y vemos la amenaza frente a nosotros. Pesadillas de todo tipo que inquietan el subconsciente pero mucho más al consciente. Sin embargo tenemos pesadillas vivientes tan terribles que quisiéramos estar dormidos para no sentirlas y que al despertar ya hubieran terminado.

Quisiéramos despertar y saber que las pesadillas que vivimos en México se han acabado, pero eso es solo un sueño. …la idea de que durante los sueños la mente se libera de la tiranía de la razón.

Por eso preferimos y nos deseamos felices y dulces sueños, o que sueñes con los angelitos o una buena noche y un fin dichoso o una de tantas despedidas cortitas de la noche para la mañana.

Les comparto algo de tres grandes escritores:

“Si el sueño fuera (Como dicen)una tregua, un puro reposo de la mente, ¿Por qué si te despiertan bruscamente, sientes que te han robado una fortuna? Jorge Luis Borges.

“Desgarrada la nube; el arco iris brillando ya en el cielo, y en un fanal de lluvia y sol el campo envuelto. ¡Desperté! ¿Quién enturbia los mágicos cristales de mi sueño? Mi corazón latía atónito  y disperso. …¡El limonar florido, el cipresal del huerto, el prado verde, el sol, el agua, el iris!

¡El agua en tus cabellos…! Y todo en la memoria se perdía como una pompa de jabón al viento.”

Antonio Machado.

“Dale vida a los sueños que alimentan el alma, no los confundas nunca con realidades vanas. Y aunque tu mente sienta necesidad humana, de conseguir las metas y de escalar montañas, nunca rompas tus sueños, porque matas el alma” Mario Benedetti.

Y por último un chiste sano: Entrevistan al nuevo multimillonario, le acaba de pegar al gordo, o sea que le pegó al premio mayor de la lotería – señor, cuéntenos como se siente, como estuvo la latida para que le haya pegado al premio mayor – les diré que un día soñé el número 7 - ¡Claro hombre, el 7 cabalístico! – sí, y otro día soñé el 7 – prosiga – total que 7 días seguidos soñé el 7 – está bien, pero su terminación fue en 1 – Fácil, nomás multipliqué 7 x 7 y me dije 7 x 7 = 51.

Lo que el hombre es capaz de soñar, será capaz de crear.

Soñemos mientras tengamos la oportunidad quizá sea la única forma de alcanzar la felicidad.

Por hoy hasta aquí.

Rafael Ceja Alfaro.

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