jueves, 26 de noviembre de 2015

6927. DEMOCRACIA, DESIGUALDAD Y DIGNIDAD.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Democracia, desigualdad y dignidad.

Una gran democracia debe progresar o pronto dejará de ser o grande o democracia.
Theodore Roosevelt (1858-1919).
Político estadounidense.


Democracia y neoliberalismo no se llevan. Se supone que los países capitalistas son democráticos, pero si analizamos la etimología de la palabra “democracia”, el poder del pueblo, sin duda que la palabra ya no nos sirve para explicar nuestra realidad. El significado de la palabra “democracia” (el poder del pueblo) nos revela que se ha perdido totalmente el sentido originario, y la palabra se utiliza no para revelar, sino para ocultar, los políticos la usan para engañar, esto no es nuevo, se hacía desde los tiempos de la antigua Grecia.

El sistema neoliberal impuesto desde las cúpulas del poder del gobierno invisible ha ocasionado una creciente concentración de la riqueza, pero en nuestro país los resultados son con mucho, los más escandalosos: el 10 % de la población más rica concentra el 64 % de la riqueza.

Premiar con la medalla Belisario Domínguez a uno de los empresarios más ricos que amasó su fortuna en complicidad con los hombres del poder, no es accidental, es parte del sistema. En los últimos años los millonarios aumentaron 32%, mientras que en el resto del planeta disminuyó 3%.

Los gobiernos representan no a los pueblos, sino a las élites que manejan a esos pueblos, así en Estados Unidos, en México y en el resto de los países neoliberales. La desigualdad que en México es uno de los problemas ancestrales más graves y recurrentes y que se manifiesta en la pobreza de la mitad de los mexicanos, es parte de un sistema perverso que se sostiene en la compra de millones de votos en cada proceso electoral.

El sistema juega con la idea de mejorar el salario mínimo, pero es sólo un distractor, la partidocracia no renunciará a millones de votos que le aseguran mantener sus privilegios.

El otro componente en el que fundamenta su dominio la partidocracia es la ignorancia, un pueblo ignorante es un pueblo manipulable, en el caso de nuestro México, a la pobreza y la ignorancia se suma la falta de dignidad de millones de personas, no sólo entre las élites que malgobiernan, que por otra parte es natural, sino entre millones de personas que han perdido lo más valioso que tienen: su dignidad. De los tres factores que permiten el dominio del sistema, considero al de la pérdida de la dignidad humana el más importante, le sigue la ignorancia y al final la pobreza.

Recuperar la dignidad es tan importante o más que recuperar el salario, porque al final de cuentas se trata de la clave de la dominación. Un pueblo con clara conciencia de su dignidad no venderá sus votos. Se puede ser pobre y digno, porque la dignidad no la da la riqueza, ni el poder, que son fugaces y tarde o temprano se acaban. La corrupción del sistema se propagó a gran parte del pueblo que diariamente mama su dosis de indignidad a través de la televisión, pero aún hay esperanza, sobre todo en los jóvenes, aunque nadie crea en ellos.

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