viernes, 27 de noviembre de 2015

6940. FELIPE ÁNGELES.

Por Fernando López Alanís.
Licenciado, dramaturgo y escritor.
(Los Guerreros por México).
Nov. 25, 2015.
Desde Morelia, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Revolución Mexicana |
Guerreros. Felipe Ángeles. Los Guerreros por México recuerdan a uno de los hombres espirituales más puros de La Revolución Mexicana, el general Felipe Ángeles, en el 96 Aniversario de su sacrificio, el 26 de Noviembre de 1919, para ver de seguir su ejemplo.

Los Guerreros por México estudian la Historia de México para conocer sus raíces y amarlo, y así enseñarlo a los jóvenes y niños.

Muchos conocen a Felipe Ángeles como el gran artillero de La Revolución o el excelente director del Colegio Militar; pero pocos lo conocen como un ser muy evolucionado espiritualmente. Aquí vamos a reproducir algunas de sus palabras, de una horrible actualidad aquí o en cualquier parte del mudo, antes de su fusilamiento:

“La gente se ocupa tan sólo en adquirir los medios para vivir y por adquirir un título con el cual se cree salvaguardada; pero la vida tiene muchos escollos y el hombre debe ser hombre primero, después padre -o madre, según el sexo- y sentir sus deberes para con la sociedad, a la cual debe honor y respeto.”

“En la educación de nosotros falta lo principal: principios sólidos para la vida, educación interior, que es la que hace a los hombres grandes. Si en esta revolución se cometen errores, es porque toda la educación se limita a una verdadera fórmula. El pueblo bajo vive en la ignorancia y nadie se preocupa por su emancipación.”

“El hombre intelectual y el rico tienden a apartarse de ese pueblo. Esa diferencia ha hecho nacer el odio de los que no saben contra los que saben; de los que no tienen contra los que tienen; ese odio ha nacido del corazón de los ignorantes o de los ambiciosos; o de los que teniendo cierta capacidad intelectual o económica, se han valido de ella para explotar la ignorancia de las masas para satisfacer sus propias ambiciones y sus deseos desordenados. Si los hombres inteligentes de México hubieran tomado una parte activa y directa en esta lucha, la revolución no hubiera sido tan anárquica. Hubiera terminado pronto.”

“Yo he predicado la fraternidad; he predicado una doctrina de conciliación y de amor. La gente muy poco entiende de eso. Por desgracia nuestro pueblo está aún en la época en que deba hablársele de todo lo que sea odio y venganza. Por eso su infelicidad. Por eso se preocupa muy poco por analizar el espíritu de las leyes que nos rigen; por cómo aprender, cuando menos, los deberes y los derechos que le asisten. Para que el pueblo mexicano sea feliz es menester que él quiera serlo; es necesario que cada uno se preocupe por su mejoramiento; que, de corazón, tenga iniciativa propia, que hable por sí mismo…”
           
Congruente como revolucionario y socialista, Ángeles rechazó confesarse antes de su muerte, pues aunque cristiano, no estaba de acuerdo con la Iglesia Católica, causante con otros de aquella revolución: “Mejor que un confesor, debería estar conmigo un psicólogo que estudiara, para provecho de la humanidad, los últimos momentos de un hombre que teniendo amor a la vida, no teme perderla.”

Dictó una carta dirigida a su esposa Clarita, que concluyó así: “He tenido ternura y amor infinito por la humanidad y para todos los seres del universo. Desde este instante, mi ternura, mi amor y mi recuerdo serán para ti y para nuestros cuatro hijos”.
           
Honor, admiración y respeto por el Gran Felipe Ángeles, de quien los Guerreros por México procuran seguir su ejemplo.

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