sábado, 28 de noviembre de 2015

6942. NO EN NUESTRO NOMBRE.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

No en Nuestro Nombre.

Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.
Jean Paul Sartre (1905-1980)
Filósofo y escritor francés.


Los ataques terroristas a las Torres Gemelas en el centro financiero de Estados Unidos (Wall Street), fueron utilizados por los gobiernos para reducir o suspender las libertades civiles. En Francia el estado de emergencia ha sido un argumento para que la policía allane miles de hogares de “sospechosos”, así también le ha venido como anillo al dedo al gobierno de Hollande para reprimir las protestas ciudadanas que llegan a Francia de toda Europa con ocasión de la 21 Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas Sobre Cambio Climático (COP21) que se llevará a cabo en París del 30 de noviembre al 11 de diciembre.

No se reunirán los gobiernos para tomar medidas radicales contra el calentamiento global, al contrario, se trata de una simulación más en la que los gobiernos y los cabilderos de las grandes empresas trasnacionales refrendarán su “derecho” a incrementar sus ganancias a costa del ecosistema.

Y no se tomarán medidas radicales porque hay muchos intereses económicos en juego, el Tratado que recientemente firmó México en secreto, empujado por Estados Unidos, es un instrumento que dará a las trasnacionales todo el poder, incluso sobre los gobiernos que nada podrán hacer para impedir las acciones depredadoras de las trasnacionales.

A pesar de todo las protestas ciudadanas en rechazo a la guerra continúan en Europa, lo que significa que cada día crece la conciencia de que la guerra es un negocio que beneficia a unos cuantos, a los Señores de la guerra o gobierno invisible; en España se registró una protesta ayer en la plaza Reina Sofía en la que los manifestantes hicieron público el manifiesto “No en nuestro nombre”, del que copiamos las ideas principales:

“Los brutales atentados perpetrados en París el pasado 13 de noviembre buscaban instaurar un clima y un régimen de terror entre la población, levantando muros de sospecha y odio entre vecinos, quebrando la vida en comunidad e instaurando la política del miedo en nuestro día a día. Si la respuesta a la barbarie pasa por suspender derechos, recortar libertades y encerrarnos en casa, la victoria del terrorismo será total. Si al dolor por las víctimas inocentes se responde provocando más dolor a otras también inocentes, la espiral será imparable. Si buscamos culpables entre nuestros vecinos y vecinas por el simple hecho de vestir o pensar diferente, si criminalizamos a quienes huyen precisamente de ese mismo horror, estaremos contribuyendo a apuntalar los mismos muros que el fanatismo quiere crear. No podemos permitirlo.

El fanatismo terrorista del Daesh (ISIS) es funcional y retroalimenta al fanatismo racista europeo, mientras nuestros Gobiernos practican recortes de derechos sociales y libertades fundamentales, xenofobia institucional y bombardeos indiscriminados, que se han demostrado ineficaces. Nos negamos a participar en el falso mercadeo entre derechos y seguridad. Aquí, en París, en Iraq o en Siria, son los pueblos los que ponen las muertes mientras unos y otros trafican con influencias, armas e intereses geoestratégicos. El odio fanático de unos no puede esgrimirse como justificación para nuevos odios. Nos negamos a ser rehenes del odio, el terror y la intolerancia, eso sería claudicar ante el terrorismo.

Las y los abajo firmantes creemos que la democracia, los Derechos Humanos y la aspiración a una paz con justicia no son un camino ni una moneda de cambio para nada, sino que constituyen en sí mismos el camino y el horizonte, además de la mejor respuesta contra quienes quieren acabar con ellos. Por eso nos oponemos drásticamente a cualquier respuesta al odio que implique más odio, más intolerancia, más muertes de inocentes y menos derechos y libertades.”

“NO en nuestro nombre” es un manifiesto valiente en el que ciudadanos se pronuncian contra los Señores de la guerra, beneficiarios de los crímenes que se cometen a diario contra la humanidad con la complicidad de sujetos como el arzobispo Norberto Rivera Carrera que se quita la careta y se muestra una vez más como es: un cómplice del sistema. ¿Qué tiene que ver este sujeto con Cristo? ¡Dí NO a la violencia en cualquiera de sus formas!

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