sábado, 12 de diciembre de 2015

7017. PETRÓLEO Y TIPO DE CAMBIO EN MÉXICO.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI
                                            
CON EL RECUERDO

Mañana en que la bruma
esa vieja altanera que se asoma,
que confunde el rumbo de la vida
me diga lo que se de hecho,
no maldeciré tus besos, tus excesos,
no diré que todo fue a destiempo.
Mañana, con la bruma que se asoma,
extenderé los brazos casia ciegas;
te buscaré sin desear encontrarte,
y casi en silencio, te irás extinguiendo,
al crecer la mañana, como la bruma.

eliseo.

Y ahí están nuestros no tan queridos políticos, ante la imposibilidad de frenar la caída del tipo de cambio, buscando culpables a modo. Claro que uno de los principales es la caída del precio del petróleo. Recordemos que, como ya le he comentado, en el mercado internacional hay países fijadores y tomadores de pecios; igual que hay empresas; en el caso nuestro, somos un país petrolero tomador de precio; es decir que aceptamos el que se fija por otros en el mercado y lo tomamos para nuestro producto.

Una moneda, como le he explicado anteriormente, se sostiene de factores materiales y psicológicos; en los primeros tiene que ver la producción y la productividad, en lo segundos (psicológicos) juega un papel principal el factor confianza del del propio mercado financiero internacional. Le doy un ejemplo; con la derrota del chavismo en Venezuela y del Krichnerismo en Argentina, el factor confianza de los mercados financieros va a mejorar en esos dos países; emocionalmente se espera que estas economías se abran mas para que los grandes negociantes ganen muchos millones de dólares en esos países, desde luego con menor

En el caso mexicano sucede algo parecido; durante dos años se le concedieron altas calificaciones a las políticas privatizadoras de Peña Nieto; pero cuando vieron que estas no se tradujeron en suficientes ganancias para el capital internacional y nacional; aquellos que lo llegaron a nombrar "gran estadista" o "el salvador de México", simplemente se rascaron la cabeza... (¿será...?) y exclamaron, "el problema es que no sabe que no sabe", expresión de la prensa inglesa a partir de The Economist.

Al juntarse los dos factores, los materiales, traducidos en poca generación de riqueza (el PIB apenas se sostiene en el rango de entre el 1 y el 2% anual)  y los psicológicos: la desconfianza, la caída en la fe en las instituciones; la inseguridad, y los errores repetitivos de los gobernantes. La suma de los dos campos hace que los mercados financieros dejen de recomendar invertir en México; por tanto, esto va generando una salida sistemática de capitales que, para cubrirlos, el propio gobierno, por medio del Banco de México, trata de tapar vendiendo dólares en el mercado abierto. Por ejemplo, tan solo hoy viernes 11 de diciembre de 2015, se ha anunciado que ofreció a la venta 400 millones de dólares para tratar de detener la caída del peso ante el dólar. Esa es una medida desesperada, pero es algo que se puede hacer, sobre todo cuando no se tiene una economía sólida.

Al caerse el precio del petróleo, pasando de 100  a 30 dólares, la realidad económica nos está dando una dura lección, sobre todo a quienes nunca entendieron el tamaño e importancia de lo que era Pemex y los recursos energéticos en manos de la nación. Fieles a su ignorancia, formada en el ITAM del inefable, y hoy insigne receptor de la medalla Belisario Domínguez; (no olvide que probablemente por eso le entregaron la medalla...; son políticos formados en su propia universidad, el ITAM de Alberto Bailleres, el "totalmente palacio"). No entendieron la importancia y necesidad de sostener, limpiar y reorganizar la industria petrolera; como buenos mercenarios se han dedicaron a vender cuanto activo tiene el país, como si fuera su casa, como si no le interesara a nadie.

Ese es el verdadero problema; al caerse el precio del petróleo, la economía se ve como es realmente... petrolizada por donde se le quiera ver; se cae el precio... no hay defensa financiera que sostenga el tipo de cambio. De qué sirve presumir que se exportan cantidades increíbles de mercancías, si al final se reconoce que no son de planta nacional, y mucho menos reflejan bonanza económica, en el mercado internacional consideran que México cuenta con una economía que no refleja el tipo de cambio que se sostuvo hasta la cifra de 13 pesos por dólar (hoy se cotiza hasta en 17.70); por eso se le empujó a mostrar su solidez; pero las cifras que ostenta no son buenas; depende del petróleo y este ha bajado de precio; las otras exportaciones son de transnacionales que usan al país como trampolín para vender en los Estados Unidos, y las remesas de los norteños, que por cierto están creciendo, lejos de ser solución que ayude a sostener el tipo de cambio, lo debilitan aun mas. Por ejemplo, el incremento de remesas refleja la debilidad nacional para retener a la fuerza de trabajo mexicana; mas remesas es mas expulsión de paisanos a buscar la vida en otra parte; mandar dinero es tener a una familia descobijada en su patria; es reconocer que no se puede ser suficiente en ella, es buscar en otra parte lo que falta aquí.

Psicológicamente se manifiesta la incapacidad para generar confianza en la economía y la estabilidad social; eso sumado genera lo que se llama incertidumbre y desconfianza; por eso en  lugar de aceptar 13 pesos por un dólar, se reclaman más de 17; si se sigue cayendo el precio del petróleo, ni lo dude, el tipo de cambio se acomodará en los 18 pesos. Seguramente que en esas condiciones, nuestros gobernantes buscarán a quien culpar de la crisis... sobre todo si ya no les alcanza con culpar al odiado Peje.

No le dé vueltas, el tipo de cambio está atado a la riqueza y la confianza; el país no genera la primera, y la segunda hace años que se perdió. El petróleo es un recurso natural con precio inestable donde México debe aceptar el nivel que el mercado le imponga; por tanto, de la mano de este tipo de elementos dependerá la solidez o debilidad de la moneda nacional.

Si tiene fe religiosa, rece y espere el milagro... millones lo esperan hace siglos... ¿por qué no...?


Un abrazo y hasta luego.   

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