sábado, 12 de diciembre de 2015

7020. GNOSIS. LA SABIDURÍA TRASCENDENTAL.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI
        
 Gnosis. La sabiduría trascendental.

Toda teoría es gris, sólo es verde el árbol de dorados frutos que es la vida.
Goethe (1749-1832)
Poeta alemán.


El pobrecito televidente está triste, perderá sus televisores de toda la vida cuando se ejecute el famoso apagón analógico, no sólo eso, perderá sus telenovelas, sus partidos de fútbol, sus películas violentas, sus idiotas reality shows, perderá los estúpidos noticiarios con que manejan sus opiniones, en pocas palabras, perderá su mundo virtual, ése que le inventan gobernantes, partidos políticos y magnates, el pobre televidente tendrá que vivir su vida en una realidad atroz, ¿no sería mejor vivir sin tele? Tal vez así el pueblo enajenado podría tener algo de tiempo y silencio que lo lleven por el camino de la sabiduría. ¿Sabiduría? ¿Qué es eso? Entre las definiciones que encontré me gustó ésta: “Facultad de las personas para actuar con sensatez, prudencia y acierto”.

Si sabiduría es elegir vivir la vida real (no la vida virtual de otros a través de un televisor), entonces vive la vida,  sal a caminar al campo, respira profundamente el aire fresco, siente el sol en tu piel, descansa a la vera de un camino y disfruta de la sombra de un árbol, saborea un fruto silvestre, bebe agua de un riachuelo,  deja que la lluvia moje tu cuerpo, salta en los charcos que forma la lluvia, llénate de lodo, si estás desnudo, mejor, abraza a los que están cerca de ti, besa a tus seres queridos, convive con tus amigos, sé feliz.  Eso es sabiduría, elegir vivir la vida mejor que interpretar la vida, mejor que ver la vida a través de una pantalla a color.

Eso es la casi perdida sabiduría popular, pero existen otros niveles de sabiduría (de Gnosis) mucho más elevados como la sabiduría trascendental a través de la cual el ser humano llega al conocimiento y la transformación de sí mismo y de su mundo.

La estupidez reina en la Tierra, los presidentes y hombres de poder son el mejor ejemplo de ello, sujetos que han vendido su alma al demonio del dinero y el poder y en los que hay ni asomo de sabiduría. Es el dominio de los estúpidos inteligentes, sí, son muy inteligentes pero su inteligencia la utilizan para satisfacer su egoísmo, sus afanes de poder, es una inteligencia que lleva a la humanidad al abismo del suicidio.

No se encuentra la sabiduría en la vida de aquellos que dicen representar a los más sabios entre los hombres (los jerarcas religiosos), tampoco se encuentra en los palacios en donde los nobles alimentan su ego y dan rienda suelta a sus deseos sexuales, ni en las oficinas de gobierno o de los partidos políticos en donde los cínicos inteligentes han establecido sus cotos de poder, por eso se dice que no es fácil llegar a la cumbre de la sabiduría, o que la sabiduría trascendental está reservada a unos cuantos elegidos.

Por eso los pocos sabios que caminan sobre la Tierra permanecen en el anonimato, no están afiliados a ninguna religión,  han encontrado a un Dios que no tiene nombre, que no aparece en los libros sagrados, que no está en los templos, es el Dios desconocido o como decían los antiguos griegos, el Theos Agnostos que está en el silencio, en la tierra, en el aire y en el sol, en el afecto y el amor a los hijos, a los amigos y a los hermanos.

Al Theos Agnostos, el Dios desconocido, lo llaman el Dios del Amor, y se diferencia de otros dioses como el dios colérico del Antiguo Testamento o el dios belicoso de los musulmanes, o el dios del dinero (Mammón) de los gringos; los que han llegado a las faldas de la montaña de la sabiduría, vislumbran que la esencia del Theos Agnostos, la fuente de la sabiduría trascendental, es el amor, el amor incondicional.

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