miércoles, 16 de diciembre de 2015

7027. A PERIODICAZO LIMPIO.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Edo., de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

A periodicazo limpio. 
Tío Cheo (José), en general era buena persona pero tenía el horrible defecto de ser incontrolablemente celoso, a su lado Otelo era el pato Donald, y su esposa, tía Pía, le jugó la broma de darle sólo hijas, cuatro hijas: Patricia, Josefina, Guadalupe y Purificación, a las que en la familia llamaban Paty, Pepa, Pita y Puri, aunque a él le molestaba. Un buen día se supo, como cosa sorprendente y maravillosa, de no creerse, que les había dado permiso a las cuatro de ir a Europa sin él ni la mamá, misterio aclarado por la misma tía Pía, al explicar que su única condición fue que las acompañara en el viaje una prima, Lilí, cuya principal característica era lo chismosa: -“Y pues, Cheo se quedó muy tranquilo” –claro, lo que fuera que pasara digno de contarse, sería contado. Cuidadito.

En nuestra historia hemos tenido diversos estilos de gobierno, monarquías, dictaduras, democracias y despelote simple. Y también gobernantes de chile, dulce y manteca, mártires, ladrones, demagogos, patriotas y dos estadistas: de todo. También hemos tenido temporadas de progreso, miseria y estancamiento. El único factor común a todos en nuestros 500 años de historia, es la impunidad.

Ayer mismo, el presidente Peña Nieto, en la ceremonia de cambio de mando del Consejo Coordinador Empresarial, dijo que “México ha cambiado y hoy es mejor que el del pasado”. Sostiene López que es cierto. Sí, dicho así, es cierto, porque no atribuyó al gobierno lo que el país es ahora: la realidad es que no podemos ni comparar el México de estos tiempos con la ruina general que éramos hace tan poco como 1930.

Los cambios a mejor no han sido sólo en lo económico y nada más a algunos  trasnochados porfiristas se les ocurre la humorada de decir: -“En tiempos de don Porfirio…” -que la miseria de esa época no la podemos siquiera imaginar, para no hablar de estado de derecho, salud o educación (sí, con todo lo mal que ahora está).

Sólo hay que recapacitar que en 1930 la población del país era de menos de 16 millones y ahora ronda los 120, lo que es como haber construido siete y medio países en 85 años; no es de despreciar.

Por supuesto, los cambios a mejor no son mérito exclusivo de los gobiernos que hemos tenido (o padecido), aunque sería ser muy díscolos decir que el avance del país ha sido a pesar del gobierno, porque sí han hecho no pocas cosas bien hechas, nada más revise los años que van de 1930 a 1970 (con la insoportable losa de falta de democracia, sí, pero la ciudadanía de aquellos años no era precisamente una perita en dulce); y así y todo, en 1930, el 66.5% de la población era rural y el 33.5% urbana (hoy en el campo vive -mal-, el 22.5% y en ciudades, el 77.5%); en 1930 la expectativa de vida era de 33.85 años (hombres, 33; mujeres 34.7 años), y ahora es de 74.8 años (mujeres 77.5 y hombres, 72.1 años). Por algo será. Nuestras exportaciones en 1930, eran de 203 millones de dólares y ahora superan los 400,000 millones de dólares (datos de Inegi), y según el Banco Mundial somos la economía número 11 del mundo. No es poco.

Sí, México ha cambiado y hoy es mejor que el del pasado, pero frena nuestro desarrollo como ciudadanos y como país, la impunidad que es sello nacional desde siempre, más bien dicho, desde la colonia (de antes no tiene idea el del teclado).

El enredo empezó en la colonia, cuando como lo más natural coexistían dos sistemas jurídicos, el eclesiástico -diocesano-, y el civil -el del Rey-; el primero sujeto al derecho canónico y el segundo… a la casuística: a veces se salía culpable y a veces inocente de lo mismo; y si lo encontraban culpable, la pena quedaba a lo que se le ocurriera a los jueces, no había código; aparte de que los jueces y poderosos, si consideraban que alguna orden o ley se dictaba en Madrid, sin conocimiento de causa de cómo eran las cosas (especialmente por acá), decían: acátese, pero no se cumpla. Chulada.

A eso se encimaron dos “repúblicas”, la de españoles y la de indios, idea de los frailes franciscanos que veían al indígena ingenuo y limpio como niño bueno, y había que mantenerlo apartado de la mugre española y europea; así que: “dos repúblicas”, dos leyes diferentes, una para indios y otra para blancos, lo que hacía que después de imponerles a palos la religión, les respetaran sus usos y costumbres (¿le suena?), aunque en la práctica eso dejó al indígena en condición perpetua de menor de edad, sin derechos reales, sujetos a lo que dijera el patroncito.

Ya independizados y después de tres constituciones de tomarse en cuenta (1824, 1857 y 1917), no se quitó la costumbre de que los integrantes de la élite del poder y del dinero, se supieran exentos del rigor de las leyes. Y junto con eso, se revitalizó lo de los usos y costumbres de los indígenas a pesar de significar otro sistema jurídico superpuesto al de todos.

La impunidad no nos viene del PRI, ni de la maléfica influencia de perversos adinerados. Es de siempre y en mayor o menor medida, de todos.

Si a usted le puso los pelos de punta que una juez ni siquiera considerara digna de revisión la denuncia contra el Verde Escobar, recuerde que de los bebés quemados vivos en la Guardería ABC, en 2009, no se juzgó a los responsables; que el Chapo se fugó de una prisión de “alta seguridad”; que los impuestos no los paga completos ningún megarico nacional; que son expedientes abiertos las explosiones de Guadalajara en 1992 (210 muertos), la matanza de Acteal en 1997 (45 asesinados); la de San Fernando en 2010 (72 migrantes acribillados)… y tantos casos más, sin olvidar que a Raúl Salinas de Gortari hasta el dinero le devolvieron.

Hay corrupción porque hay impunidad; hay delitos por lo mismo (en 2013 el ITESM estimó que el 98.5% de los delitos quedan impunes: del total cometido cada año -cerca de 7.5 millones-, se denuncia el 22%; de los denunciados se somete a juicio al 1.75%... impunidad).

¿Hay salida?... sí, claro. Es en lo que estamos, cada vez protestando más y trayendo a los poderosos y corruptos a periodicazo limpio.

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