martes, 22 de diciembre de 2015

7048. UN HERMOSO ESCRITO AL RAYO DEL SUR, “MORELOS”.

UN HERMOSO ESCRITO DE MI AMIGO POETA Y PROFESOR. FRANCISCO JAVIER LICEA LINARES, A QUIEN DIRIGÍ EN UNA OBRA DE TEATRO QUE SE LLAMA “TESTIGO” ESCRITA POR ALFONZO VERDUZCO, Y SI MAL NO RECUERDO EN CUAL OBRA LO DIRIGÍ, (PERDÓN JAVIER), QUIZÁ FUE OTRA) AL PRINCIPIO DE LA DÉCADA DE LOS SESENTAS, O POR EL ÚLTIMO LUSTRO DE LA MISMA DÉCADA, LA VERDAD NO RECUERDO BIEN EN QUÉ AÑO LO DIRIGÍ (SI NO RECUERDO BIEN PERDÓNENME, PERO CREO HACE MAS DE 40 AÑOS). PERO LO IMPORTANTE ES QUE LEAN ESTE ESCRITO-POEMA MARAVILLOSO DE JAVIER.
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EL RAYO DEL SUR, “MORELOS”…

“Yo nací en el jardín de la Nueva España…
¡Soy José María Teclo Morelos y Pavón!
Cura de Carácuaro y Nocupétaro, soñador,
hombre sencillo y orgulloso de mis pueblos,
pregonero designado, enviado fiel ardoroso,
por mi Maestro: “Don Miguel Hidalgo Costilla
y  Gallaga”, Cura del pueblo de Dolores intendencia,
de Michoacán, nacido en Corralejo, hacienda
perteneciente a Pénjamo, provincia del mineral
de Guanajuato, para que llevara urdiera,
esparciera, la “Buena nueva” ¡No a la esclavitud!
¡Libertad para todos! En ésta excepcional  tierra
que se extiende del “Septentrión” hasta el sur de
Nueva  España, rincón de fertilidad, belleza y vida…

PROEMIO:
Vaivenes quejumbrosos de ayes fugitivos,
borbollan en los ecos del tiempo y la memoria
clarines y tambores anuncian cielo y gloria
y escriben esplendente, tu nombre de victoria
¡Rayo del Sur, José María Morelos y Pavón!
Grandioso guerrero, genio militar en nuestra Historia!

BIZARRÍA.
Galope de caballos, caminos de herradura,
cruce de montañas y desiertos, mar inmenso,
bosques, praderas y llanuras, ¡Id al sur, bogad!

Caminad, montad, pregonad nuestros ideales!
¡Marcó Hidalgo, el libertador con donosura!

¡Levantad en armas a los labriegos, militares,
comerciantes, boticarios, panaderos, ¡Curas!

Y lo escucharon entonces, todos los trabajadores
de los gremios, rancheros, citadinos, carboneros
también los zapateros, barilleros, todo hombre
que podía manejar un arma, y buscar el ideal
de la Justicia, de los valientes y sinceros en su alma…

CAMPAÑA…
¡Explorad los caminos! Señaló firme el viejo soñador
empedernido buscador de una patria y un destino
¡Desde Michoacán hacia el sur, Puebla, Tlaxcala, Oaxaca,
Chiapas, Tabasco, Veracruz, Centro América, Provincia
de México, las montañas del oriente… Ahora de Hidalgo
y de Morelos, ¡Que lleve el arma comedido para luchar
quien consiga una fusil, una azada, un machete o puñal,
se buscan hombres sencillos, no pensantes confundidos
hombres esforzados que ejerzan también licenciaturas;
abogados, médicos, ingenieros, militares, marinos, ¡Hombres
decididos…!

¡Que sepan todos la buena nueva, la conozcan, y conviertan
en justa ira de centellas su coraje y su entrega, ¡Viva la libertad!
¡Viva la Nueva España, caiga el gachupín dictador  y su gobierno!
¡Muera la esclavitud!

Desde el monte a la llanura, por el valle, el río salvaje,
el desierto voraz, la pluviselva  y los valles, en la ciudad
o en los  pueblos, aldeas caseríos o rústicos enclaves,
que vibre el corazón del novohispano, desde el Centro del
México hermano, bravío hasta la región del sur enigmático,
selvático, alegre muy humano…

¡Id Señor Morelos! Divulgad el sueño de la raza que acalla
a la fuerza y la escoria militar del rancio aventurero.

Y un rayo vibrante marco el cielo, y derramó sobre el sur
del cielo mexicano, grito y anhelo, la ilusión del hombre,
del guerrero, pregonando genial sueño y quimera, rayo
fugaz mostrando al hombre gigante y generoso, viandante
incansable  por los caminos de tierra arenisca y piedra,

desde el centro del  espíritu vibrante, donde como enormes
centinelas, se alzan Popocatépetl e Iztaccíhuatl, uniendo sus
miradas, bordando el paisaje divino con la visión y concordia
de cañadas, lomas, bosques, pinos pastizales y encinos,
que sus pies graníticos adornan  con musgo denso de color cetrino,
como el rostro de la Virgen morena en el altar divino…

Allí florean cafetos y dulcísimos duraznos, con un fondo
de hiedra vestida de un color rojo sangre, intenso y fino,
un blanco ilusión, lleno de ternura…

Por allí cruzó el cura Morelos, conocedor pedestre de caminos,
y destinos aquellos que bajaban escondidos, forjando atajos,
y puentes clandestinos, quitando al caminar los densos velos,
de lluvia calor y humedad que caían sin cesar desde los cielos,
y alcanzando futuros aludidos sólo por arrieros,

los sabios caminantes peregrinos… Cruzaste digno convocando
a los pueblos  en Toluca, puebla, México, Izúcar, Tehuacán, Cuautla,
devenir por el estado a pie y a caballo, en lucha permanente mano
a mano, conformar un ejército forjado por patriotas amorosos,
viriles, enjundiosos, de donde surgieron también tus capitanes,
Los bravo, Galeana, Matamoros, Guadalupe Victoria, Liceaga,
Sixto Verduzco, ideas y alegría, pasión y fortaleza, acción y algarabía,
muchos Planes, afanes y teorías, sólo la más firme en ellos subsistía
¡la Independencia…!

Lo mismo incorporaste a tu ejército a Guerrero y sus paisanos,
y así surgiste vital, ¡Prístino rayo! y enfrentaste genial muchas batallas,
tomaste Tehuacán, Cuautla, Acapulco, Oaxaca, al embate
de fuegos y metralla, soportaste,  golpes militares y engaños del
estratega  hispano, que muerte regó con la ayuda de falaces, traidores
mexicanos… Y surgieron contigo héroes solidarios, Narciso Mendoza
“Niño artillero, vencedor del cruel virrey y general Carlos María
Calleja del rey, Galeana el fiel guerrillero, Guadalupe Victoria generoso
y noble, y cómo olvidar a quién al grito de: “Señor matan a tu padre
si no te rindes, lo tienen atrapado” Nicolás Bravo, decidiste muy ufano;
¡Primero está mi patria, luego mi padre! Como dijo Vicente Guerrero;
¡La patria es primero!

Alvulgo, al traidor, al enemigo,  con inefable entrega soportaste,
lastimando en ti al hombre, en ti al hijo, el calor, la lluvia, enfermedades,
el espino  del  monte y la impiedad del gachupín  que se cernía sobre la
tierra libre que se abría, ¡Padre Morelos! Al tú conquistar sin par tantas naciones...

Fuiste perseguido, excomulgado, herido en el alma por tu hijo traidor,
que al monte enviabas, quien vivía allí mientras luchabas, ¡Escondido…!

Llegaste a Tecpan y venciste, también dejaste honda huella en Iguala,
y urdiste planes, ganaste Acapulco el mayor destino comercial del
virreinato y derrotaste al recio enemigo, no sin antes perder en el camino,
miles de hombres buenos como tú, ¡Y nos dieron patria, y una libertad
que aún hoy construimos.

Lloraste con honda ternura en Oaxaca la decisión de regresarte hasta
los llanos, cerca de México capital, donde vivía ufano, Calleja del rey Virrey cruel, inhumano… Que más tarde señor a ti te vencería en la única batalla que podía, la de privar al hombre Mortal de sus hermanos y te fusilaría, pero
¡Jamás nunca arrancaría!, la batalla final del inmortal que triunfaría  mostrándote en tu dimensión exacta de héroe y sobrehumano.

COROLARIO…
¡Rayo del Sur, Padre y Maestro, estratega y genial guerrero, libertador manifiesto! Has vuelto ahora que tanto te ocupamos, a renovar los ideales,
y a tomar decisiones reencontrar la concordia entre todos los hermanos mexicanos, que sufrimos las malas acciones, de pésimos gobernantes
que arruinan la patria sin dolor ni pena.

Regresado de nuevo a tu origen, con la virtud a flor con tus Penates,
el pobre unido a tu proyecto, con un intenso amor por nuestra tierra,
que entregaste Padre generoso en los “Sentimientos de la nación”
tu gran legado, que por los siglos de los siglos, es eterno debate.

Y en Apatzingán, bordaste en nuestra historia el nombre inmortal signo,
y gloria y marcaste con tinta y sangre roja de tu corazón visionario y digno,
¡El Septentrión liberado para siempre jamás, tierra y memoria!
Y tu herencia Señor dejaste escrita, y hoy es savia nutricia que mana vida, triunfo y victoria:

“México es libre e independiente de otra nación”.
“La soberanía dimana directamente del pueblo”.

“El gobierno se dividirá en los tres poderes, Ejecutivo,
Legislativo y judicial”.

“Se eliminaría para siempre un gobierno monárquico
Y se pondrá un gobierno liberal”.

“Que se ejerza mayor igualdad y se elimine en lo posible la
Pobreza”.

“Se proscriba para siempre la esclavitud y se eliminen las
Alcabalas para las casta y los indígenas”.

¡Soy siervo de la nación, No alteza serenísima,
jamás nunca me llamen Señoría!

Yo nací en el jardín de la Nueva España;
¡Soy José María Teclo Morelos y Pavón…
Vaivenes quejumbrosos de leyes fugitivas
que unen los latidos de nuestros corazones
borbollan en los ecos del tiempo y la memoria
clarines y tambores anuncian cielo y gloria.
Escriben esplendente tu nombre pregón del
alma libertaria,

¡Rayo del sur, Morelos, grandioso, brillante tenaz en nuestra Historia…!
Zamora Inconclusa, septiembre 30 del 2014.
Prof. Francisco Javier Licea Linares.

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