lunes, 28 de diciembre de 2015

7077. DESESPERACIÓN.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Edo., de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Desesperación.
No sé usted, porque a lo mejor fue hijo de millonario y tenía más juguetes que Ricky Ricón o tuvo la suerte de pasar su infancia en alguna comarca paradisiaca del campo mexicano, entre paisajes idílicos estilo Gabriel Figueroa, con vacas petaconas y simpáticas, obedientes borreguitos bien bañados, un perro franciscano y pajarillos silvestres que chiflaban el “Huapango de Moncayo”… no sé usted, pero para este López, niño urbano de media clase de inicios de la primera mitad del siglo pasado, los domingos eran terroríficos. Primero, porque había que ir a misa -entonces, en latín-, y aguantar sermones para adultos que cometían pecados que uno no entendía, todo entre píos aromas de rancio tenochca sudado; luego, porque se regresaba uno a  la casa a no hacer nada. Ingrato recuerdo de esas largas y silenciosas tardes de domingo, luego viendo “Siempre en domingo”, más aburrido que Peña Nieto en una biblioteca.

Y ahora, horribles tardes de domingo estas de fin de año, la de ayer y la próxima, porque debe el escribidor escribir pero los políticos están de vacaciones y las noticias son una colección de estulticias y refritos: no hay nada que informar ni comentar (por eso en estos días los periódicos y las televisoras hacen el resumen de noticias del año, no porque sea un gran tema sino porque no hay tema).

Mire nomás algo de lo que informó ayer la prensa nacional:

De “El Universal”: “Marina, al frente del combate al narcotráfico” (nota principal de su primera plana que revela la sequía total de algo que informar, noticia tan trepidante como la narración por radio de un torneo de costureras). En su portal, la nota principal por horas y horas fue: “Debate sobre marihuana, en enero: Zambrano”… bueno, a los macizos nacionales les vale: esto no es Suecia, ni Alemania, acá, igual le atizan los motorolos locales, sea legal o ilegal, sin cargos de conciencia, y a los no consumidores también les vale, porque no queman; noticia que no es noticia, no es novedad ni algo notorio que se dé a conocer, porque ya se ha hablado mucho de esto y tenemos claro todos los especialistas en sobrevivir en México, que nuestro Congreso no hará nada que cambie nada, y que no será sino hasta que de Estados Unidos le llegue la señal a Los Pinos, que se atreverán a terminar con las absurdas leyes prohibicionistas, para entrarle en serio a algo que es un problema de salud pública.

También de “El Universal” y para ratificar el meritorio malabarismo neuronal de sus redactores para aparentar que se está informando algo cuando en el país, sus políticos, empresarios, agitadores sociales, activistas, líderes sindicales, delincuentes misceláneos y artistas, hibernan o se reponen trabajosamente entre crudas y diarreas, de la celebración del nacimiento del Niño Jesús, nos presentaron las siguientes noticias, que hacen bostezar a un atlante de Tula: “La México-Querétaro registra mayor aforo vehicular”… “Pittsburgh pierde y pone en peligro su pase”… “Realizan peregrinación en honor a la Santa Muerte”… “Jornada violenta deja seis muertos en Guerrero” (esta “noticia” es de las que saca bostezo con lagrimitas)… y la nota que impide dudar que no había nada de qué informar: “5 datos de Sheri McCoy la apaleada directora de Avon”, o sea, ya si se considera que la directora de los cosméticos Avon, es noticia, es que la situación es muy apurada.

El diario “Reforma”, igual mantuvo horas en su portal, que la mota lúdica se discutirá en enero; recurrió al tráfico de carreteras para sorprender a sus lectores (“Padecen tráfico en la México-Cuernavaca”… ¡oooh! de incredulidad y angustia del lector), y nos hizo saber que “Termina Atlanta con invicto de Carolina” (que, o uno no sabe nada, o es un “clásico” que tenía con el alma en un hilo al mexicano promedio -fanático de Carolina-, o simplemente es que sus reporteros estaban babeando camisa, cabeceando adormilados frente a las pantallas de sus computadoras… debe ser eso).

“La Jornada”, no escapó a la sequía de noticias del domingo: que hace harto frío en el norte del país; que unos ejidatarios en Chiapas dicen que se reactiva la actividad paramilitar (nota que compite con la violencia en Guerrero, que es como reportar que los israelitas siguen contestando a balazos las pedradas de los palestinos); que en Chicago la policía mató a dos afroamericanos; y que el Chicharito es el consentido del futbol de Europa; notas todas que fomentan el deseo insano de que llame a la puerta un testigo de Jehová para platicar un rato.

La esperanza muere al último y Érika Hernández, reportera del “Reforma”, “subió” al portal de su medio la siguiente nota:

“Buscan en Los Pinos vivir en 'equilibrio':
La Presidencia busca que sus funcionarios tengan calma y claridad, autorregulen sus emociones y sean líderes eficaces y felices. Y para ello contrató a dos empresas que imparten talleres de cómo "trabajar y vivir en equilibrio". AtentaMente Consultores cobró 430 mil 360 pesos por la impartición de cursos de junio a octubre de este año (…) el programa incluye 3 módulos: uno en el que se ayuda a tener calma, claridad y cuidado en sus decisiones, así como reducir el estrés; otro de autoconocimiento y autorregulación de las emociones, y uno más sobre cómo cultivar cualidades de liderazgo eficaz para ‘extenderse hacia otros y al mundo’”.

¡Vaya!, no es algo que haya sucedido ayer ni el sábado, pero sí algo que hace sonreír a una ostra en su concha: no se fije en lo que hayan pagado por el servicio, ponga su atención en los objetivos de los cursos contratados en la casa presidencial: paz interior, serenidad, reducir el estrés, y conseguir ser eficaces líderes de otros y del mundo. ¡Mecáchis!

Por supuesto el Presidente de la república no necesita el curso, a él le viene guango todo. Lo divertido es que alguien de la oficina presidencial, haya considerado que el personal a las órdenes de don Peña Nieto sí lo necesita, para trabajar en equilibrio… les salen más baratos unos chiquiadores de ruda. Eso se llama desesperación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: