lunes, 28 de diciembre de 2015

7078. SIN TÍTULO

Por Arturo CEJA ARELLANO.
Periodista y poeta.
Desde Jacona, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Di’arina y de Maíz
SIN TÍTULO

Al llegar al final el número 365, que engloban un año más de nuestra existencia, me estremece cada vez con mayor fuerza la llegada de lo que será el último día, el último suspiro; me da miedo dejar atrás lo que más quiero: mi familia sobre todas las cosas; pues los demás, son solamente raquíticas cosechas de lo que he sembrado, con mi forma de ser, con mi comportamiento y mi actuar.

Y no obstante a que, lo que hago, creo que es lo correcto, la vida es como algunos deportes, de apreciación; y como cada cabeza es un mundo muy diferente, con distintos criterios y respuestas, me doy cuenta que los humanos somos totalmente diferentes, pues cada quien piensa y actúa como su educación y cultura se los indica.

La realidad es que, cada día veo que puede más la maldad que el bien; que existen hombres y mujeres que no maduramos, pues nuestro razonamiento es totalmente irracional, porque somos seres eternamente dañados, que sufrimos internamente, razón por la que, hay quienes se creen de las voces y susurros que se internan grotescamente en su cerebro idiotizado ante tanta ignorancia.

Por ello, hay quienes que, cuando explotan, escupen sus frustraciones con el primero que encuentran en su empañado camino, pisoteándolo, insultando y humillando.

Y no pocos son los que sufren de total incapacidad para reconocer a quien pudiera ser un buen amigo.

Muchos más son a los que poco les importa a quién aplastan en su alocada carrera impulsada por la envidia y su frustración.

Peor resulta difamar, ningunear, ignorar y golpear con palabrerías a quien vemos progresar, pues tal vez queremos estar en su mismo nivel, aunque nos lleve muchos años de trabajo y experiencia por delante.

No es difamando, ni hablando mal de las personas como debemos alcanzar la gloria, no siendo mejor, sino igual, pero con reconocimiento pleno a quienes han sabido escalar montañas con dignidad y respeto.

Lamentablemente no todos podemos llegar a un mismo sitio en el mismo instante. No todos podemos ocupar el mismo espacio, como la ley de la física lo indica; pero sí podemos luchar por llegar cuando nuestra experiencia nos lo permita.

La envidia, ha sido sin lugar a dudas, uno de los obstáculos más fuertes y más frecuentes y junto con el odio y la ignorancia, se suman a las terribles fieras que azotan a la humanidad, que cada día pierde su bondad y se conduce sin ética, sin moral, sin respeto a sus semejantes, lo que hace más difícil vivir y que sea más fácil morir, principalmente cuando se quiere sobrevivir alejados del fruto cosechado con las perlas del sudor de nuestra frente.

Ya hasta se hace más difícil suplicarle a Dios y pedirle, porque nos negamos a realizar el esfuerzo que nos corresponde para superarnos sin pisotear a los demás.

No creo que Dios tenga fuerzas suficientes para escuchar y atender esas súplicas que rebotan con el eco susurrante entre las gruesas paredes de templos, donde la devoción termina al pisar el atrio que deja atrás la encorvada puerta, en cuyo fondo dejamos a nuestro Cristo colgado, sangrando y con el sufrimiento clavado en su rostro.

Concluye pues, un año más, dominado por la ira, hermanada de la ignorancia; abrumada por la maldad y el odio, por una envidia cada vez más cruel.

Sigamos pues, jugando a la vida, hasta que los días dejen contar para nosotros, con la esperanza de cubrir por lo menos otros 365 días, para analizarlos y ver que ¡otra vez será lo mismo!

Comentarios:
Manuel Guzmán. Ciertamente estas inspirado "arthur" el oxígeno de la meseta te puso reflexivo, deseo para tu distinguida familia mejor año 2016.
Federico Rico. Excelente reflexión Arturo, comparto plenamente tus apreciaciones en este mundo selvático que nos tocó vivir, un abrazo con mis mejores deseos para ti y tu familia para este próximo 2016.

Flora Cervantes. Es verdad primo ojalá que en el mundo existan personas como tú, que tu inspiración nos llegue; te admiro por ser tan real.

Jesús Contreras Arroyo. Excelente Arturo, dicen que la vida ha cambiado pero la esencia de los valores que traza la buena vida seguirán siendo siempre los mismos, ojalá que tu hermosa reflexión sirva como propósito para que todos podamos conservar o recuperar esos valores esenciales que soportan a la buena vida… te deseo un feliz año lleno de bendiciones para ti y toda tu familia, un gran abrazo!!!!

Martha Margarita Zepeda García. El conocimiento SI nos libera, nos conocemos, nos aceptamos y sin importar nada externo o interno nuestra familia seguirá unida en amor y sabiduría. Te quiero.

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