sábado, 6 de junio de 2015

6155. Tomado de: INTERESCENA

viernes, 5 de junio de 2015

6154. CONCIENCIA Y MEMORIA.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Conciencia y memoria.

El egoísmo que genera el sistema hace que los gobernantes antepongan su éxito personal a su responsabilidad social.
Erich Fromm (1900-1980).
Psicólogo social,
estadounidense.



¿Debemos esperar a que la regeneración de nuestro país venga de los gobernantes? ¿Qué hacer para lograr el re-nacimiento de nuestra patria? Estas son preguntas que se plantean en tiempos críticos como los que estamos viviendo. El grupo en el poder no ve, o no quiere ver la dimensión de la crisis sistémica, que no sólo afecta a nuestro país, se podría decir que se trata de una crisis de nuestra civilización, pero a nosotros los mexicanos nos toca resolver nuestros problemas.

La salida de la crisis no es fácil, pero debe comenzar por reconocer que se requiere cirugía mayor, no sólo medidas aparentes que al final sólo prolongan nuestra triste situación. La disyuntiva entre votar o no votar debe de ir más allá, la situación requiere que los proyectos largamente  postergados, como el de la Asamblea Popular Constituyente, se hagan realidad.

Es verdad que se requieren acciones urgentes que vengan de la sociedad, pero por el momento es preciso resolver la cuestión determinante del domingo 7 de junio. Increíblemente, líderes de opinión tan respetados como Denise Dresser se han sumado a la promoción del voto anulado, que considero una grave equivocación estratégica en momentos en los que la participación ciudadana consciente y libre es determinante.

Lamentablemente un buen número los analistas, columnistas y periodistas han caído en la trampa de considerar que todos los candidatos son lo mismo, metiendo a todos en el mismo costal, sin tomarse el trabajo de analizar caso por caso en pro de fomentar la participación inteligente en un país en donde miles, tal vez millones, venden sus votos por hambre.

De la decisión de meter a todos los candidatos y partidos en el mismo rubro “todos son lo mismo”, a la de abstenerse y apoltronarse ante la televisión para ver un partido de fútbol entre una selección mediocre ante Brasil, hay sólo un paso. La posición de millones de jóvenes de que no votan porque “todo seguirá igual y de nada sirve votar” le viene muy bien al sistema, a la partidocracia; en cuanto a los indecisos, probablemente al final decidirán votar por los mismos partidos que los han sometido durante décadas, bastará sentarse a ver y escuchar los noticiarios de Televisa y TV Azteca para decidir que después de todo lo mejor es votar por los conocidos corruptos que intentar algo nuevo.

El sistema ha atizado la desesperanza en complicidad con el INE que con los tribunales electorales han tolerado todas las violaciones a la ley del Verde, que es un PRI disfrazado. Así que después de asistir a este espectáculo denigrante que se prepara para realizar un nuevo fraude el domingo 7, lo mejor será no votar o anular el voto, no importa si con esto favorecemos a los mismos que nos han impuesto una dictadura perfecta.

Si a pesar del mediocre partido de fútbol, de la estrategia de desesperanza, del aplastante derroche de recursos de la Partidocracia, la promoción del voto nulo y los noticiarios narcotizantes del duopolio, decides que después de todo vale la pena darle la oportunidad a otros partidos como Morena, Movimiento Ciudadano o Partido del Trabajo, entonces quiere decir que aún sigue viva la esperanza y que participar vale la pena. No es restando sino sumando, como se puede vencer al sistema.

Nuestras demandas siguen, a pesar de que parezcan cada vez más utópicas:

REDUCCIÓN DE SALARIOS y PRIVILEGIOS EN TODOS LOS NIVELES DE GOBIERNO E INSTITUCIONES DEL ESTADO, INCLUIDOS LOS LEGISLADORES. REDUCIR DE 500 A 300 DIPUTADOS, ABRIR LAS CANDIDATURAS A LOS CIUDADANOS INDEPENDIENTES. QUE HAYA REFERÉNDUM, DESAPARECER A LOS SENADORES, CANCELAR  LOS SEGUROS MÉDICOS PRIVADOS A FUNCIONARIOS PÚBLICOS Y LEGISLADORES, QUE SE ATIENDAN EN EL IMSS Y EL ISSSTE. CANCELAR PENSIONES A EX PRESIDENTES. QUE SE CANCELE EL FINANCIAMIENTO PÚBLICO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS AL MÍNIMO. QUE SE RESCATE EL INE, LOS TRIBUNALES ELECTORALES Y LA SCJN DE LA MAFIA PARTIDISTA. QUE DESAPAREZCAN LOS LEGISLADORES PLURINOMINALES. CANCELAR EL FUERO Y QUE SE LEGALICE EL PLEBISCITO Y REVOCACIÓN DEL MANDATO. ¡Viva Ayotzinapa!


¡Es el momento de despertar!

6153. LOS ÍDOLOS DE BARRO.

Por Arturo CEJA ARELLANO
Periodista y poeta.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Di´arina y de Maíz
Los ídolos de barro
           
En todos los pueblos del mundo existen personas que logran sus objetivos con gritos y maldiciones;  cuando no lo logran, sus gritos son más fuertes y sus maldiciones más insistentes. Dañan a la sociedad entera por “defender” (¿?) a un sector más pequeño de la sociedad, obstruyendo calles, caminos, veredas, carreteras u oficinas gubernamentales y oficiales. Es más grande el daño que ocasionan a terceras personas, que el beneficio que no obtienen para el sector por el que pelean, por el que protestan. Y quieren lograr sus metas inciertas agrediendo a la autoridad.
           
Las obras oficiales se logran a través de gestiones ante los niveles del orden estatal y federal, emanadas del municipio, el que, por su parte, tiene prioridades según el grado de necesidad o de compromiso con sectores sociales que la apoyaron cuando estaba en campaña. Por lo tanto, las obras necesarias en rincones del olvido quedan allí, precisamente en el olvido.
           
Lamentablemente, éstas obras no ejecutadas, despiertan el interés de líderes falsos que solamente son ídolos de barro, los que dañan más que el beneficio que pueden alcanzar.
           
Lo que ocurre en la 20 de Noviembre, es solamente una pequeña muestra de lo que ocurre en Zamora, como sucede también en cualquier pueblo del mundo, porque los candidatos cuando están en campaña no llegan a esos sitios, donde el dolor es latente, permanente, porque se trata de rincones del olvido, donde tal parece que hasta Dios se niega a llegar, no obstante a las súplicas desgarradoras de quienes los habitan.
           
Creo que un pueblo se debe gobernar en base a las necesidades de sus habitantes, con sus propuestas, de la mano, todos juntos, como si se tratase de una necesidad conjunta, como si a todos nos doliera igual. Se debe hacer un trabajo sin distinciones políticas, sin colores partidistas, sin inclinaciones religiosas, ni de ninguna otra naturaleza.
           
Los falsos líderes, esos ídolos de barro, en su mayoría son emanados de la ingratitud de la política, pues quienes gritan e insultan, tratan de esa manera conquistar a sus idiotizados seguidores, ya cuando la política no les puede dar lo que un día disfrutaron: poder y bien vivir.
           
No se debe, definitivamente, buscar obras u objetivos a través de la agresión social, porque ya tenemos bastante con la actitud de quienes se dicen “maestros”, los de la llamada “Coordinadora”, que lo único que coordinan son plantones, destrozos, delincuencia, ausencia de las aulas, atraso educativo.
           
Los pueblos michoacanos están cansados, casi agotados, con el corazón destrozado, abandonado por el amor, por el cariño, por el respeto. ¡No más falsos líderes, no más ídolos de barro!

6152. DEBERÍA HABER INFIERNO.

Por el Sr. López
Periodista critico.
Desde el Edo de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Debería haber Infierno.
Agencia Éjele/ 5-06-2015/ Londres, Roma, Nueva York, Tokio, México.- El pasado martes 2 de junio, en las oficinas de esta agencia internacional de noticias, en Tingüindín, domicilio conocido, anónimamente se entregó un video de 60 minutos de una reunión realizada el domingo 31 de mayo pasado, de siete personajes de la vida política, económica y religiosa de México, con quien dijo ser Dios.

Para verificar la autenticidad del video, se envió por vía electrónica, copia a los que aparecen en él, solicitándoles entrevista vía telefónica; fue imposible localizar teléfonos de oficinas ni domicilio del personaje principal  (Dios) cuya imagen no quedó grabada, aunque su voz se escucha con claridad.

Los otros siete personajes aceptaron la entrevista y solicitando el anonimato, declararon que no fue editado. Se hace un extracto de parte de lo que trataron:

La reunión fue a orillas del lago del Bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México. Aparte de Dios, estuvieron un sacerdote católico, su obispo, representantes de los tres partidos políticos mayores de México; un funcionario de la oficina de la presidencia de la república; y un alto empresario.

Inicia el sacerdote, hombre mayor, agradeciendo a Dios su puntualidad. Se escucha a Dios, decir muy amable que “de nada, no olvides que para mí no existe el tiempo”. El obispo, interrumpe grosero, “esto es una mascarada”, y pide prueba de que es quien dice, o se retira. Dios, hace una pausa, el cura le dice que por favor haga algo, “aunque sea chiquito”. Se escucha a Dios decir al obispo “si tú igual no crees que existo, ¿para qué pides pruebas?... desde los fariseos, me caen mal ustedes”. Se ve que el obispo intenta moverse y contestar pero quedó paralizado y mudo por el resto de la reunión.

El representante del PAN dice que él sí está dispuesto a creer que es Dios, pero que no lo parece (“¿No?”, dice Él), pues, no (“¿Por qué?”), pues, así, sin barba, el pelo corto y sin túnica, de traje y corbata (“Bueno, mandé a mi Hijo de túnica porque iba mucho entonces; ahora lo que va es el traje; la barba, la usan los jóvenes… y de pelo largo me veo fatal”).

El priísta interrumpe diciendo enfático al del PAN que no fueron para hablar de moda y dirigiéndose a Él, empieza un discurso sobre cómo su partido se encargó de reestablecer relaciones con el Vaticano (¿Y eso a mí, qué?, le pregunta Dios); “como que ¿qué?”, se asombra el priísta, “reconocimos a tus representantes”. (“¿Mis qué…?”, se oye a Dios asombrado), “tus representantes” (“No lo tutees”, le recrimina el panista; se oye la voz de Dios decir, “déjalo, de ‘usted’ no me habla nadie”); sigue el priísta: “¿si te acuerdas de las leyes de Reforma, de Juárez, de que no se reconocía ni la personalidad de tu iglesia?, bueno, nosotros arreglamos todo eso”.

Con voz paciente le responde Dios: “Estás un poco confundido, hijo; la iglesia romana la fundó Saulo, ustedes le dicen Pablo, reconozco que de buena intención, pero le cambió todo a Pedro, que mucho le dije a mi Hijo que escogiera otro, era una piedra ese hombre… y… ya ven cómo son los hijos, en fin, eso no importa... mi reino no es de tu reglamento de asociaciones religiosas y culto público, por mí ya pueden cerrar esa oficina de Gobernación… y claro que me acuerdo de Juárez, buena persona pero ¡qué necio!, por eso mandé por él, si no, se queda 20 años más de Presidente”.

Carraspeando, el representante del PRD, dice, “pues, con todo respeto, tampoco venimos a hablar de historia” (el obispo sigue quieto, ni los ojos mueve, el cura le pone un periódico en la cabeza, chorrea sudor el prelado), “claro que me congratulo de que se haya arreglado el asunto de tu religión” (“¿cuál?”, intercala la voz de Dios), “el catolicismo” (“no -interrumpe Él-, yo ni bautizado estoy, no me confundas”)… “bueno -dice el perredista-, es asunto de cada uno… aquí lo que nos trajo a esta reunión, suponiendo sin conceder que seas Dios, es que nos pudieras ayudar a arreglar algo de la situación del país, la política es una Torre de Babel (“no creas tanta cosa que han dicho de Mí”, intercala Él); “¿cómo, no es cierto eso?”, vuelve a hablar el cura (“ni lo de Jonás y la ballena, ni el Diluvio, ni los primogénitos de Egipto que mató un ángel de parte Mía, ¡cómo crees!… ¡me cargan cada cosa!”). Sigue el perredista, “la izquierda está dividida, López Obrador… en fin, si puedes hacer algo, se agradecerá”.

“Señor -dice el cura-, el hambre, el mundo no da para más, ayúdanos”.

El empresario, muy bravo, por fin habla: “¡no señor!, antes la reforma fiscal, ¡lograr que Videgaray entienda!” El priísta ataja: “señores, señores, piensen en la patria, lo primero son las elecciones del próximo domingo, ¡eso es lo que importa!” Se oye al perredista soltar de mal modo: “dinos Dios con toda seriedad a qué te puedes comprometer, porque, francamente…  ya ves todas las promesas evangélicas… ¡nada! (No se distingue el diálogo, hablan al mismo tiempo, se distingue insultos).

Alzando la voz, Dios los hace callar:


“Yo soy el Dios verdadero y puedo hacer y hago milagros, pero ustedes se acostumbran y ni los ven… ¿o quién de ustedes se asombra de que le late el corazón o de que nazca un niño?, y esos son milagros. También hago milagros grandes, puedo parar el Sol y lo que Yo quiera, pero no los ando desperdiciando, así que en lo de Videgaray, no cuenten conmigo; ni en lo de unir a la izquierda o que se vuelva sensato López Obrador: en política no me meto, nunca, es asunto de ustedes que para eso le di raciocinio… y no van tan mal, piensen cómo eran las cosas hace apenas cien años… no exageren. De las promesas de mi Hijo –dice al perredista-, le reclamas a Él, no te falta tanto para que lo veas. Y tú, buen hombre -se dirige al cura-, te preocupa el hambre… cuando vino mi Chamaco, eran 300 millones en todo el mundo, ahora son siete mil millones, y los empresarios tiran comida para mantener los precios, por eso hay hambre, porque sobra ambición… ¡a veces pienso que sí debería haber infierno!