viernes, 10 de julio de 2015

6302. EL CASO OHL YA LLEGÓ HASTA EL GABINETE DE EPN Y AGUDIZA LA DESCONFIANZA, DICEN ANALISTAS.

Enviado por SINEMBARGO.
Desde México, D. F., para
Tenepal de CACCINI

Redacción / SinEmbargo.
Julio 9, 2015 - 00:05 hrs.







Por Xanath Lastiri, Daniela Barragán y Ariadna Ortega.

Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), involucrado en caso de corrupción con OHL. 
Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 9 de julio (SinEmbargo).– Los sucesivos escándalos de corrupción de la empresa Obrascán Huarte Lain (OHL) en el Estado de México alcanzaron finalmente a autoridades federales. Los nuevos audios, revelados ayer de manera anómina –como los anteriores divulgados entre mayo y junio pasados–, involucran a Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT), quien también fue Secretario de Comunicaciones del Edomex [entre 2005 y 2011], cuando Enrique Peña Nieto fue Gobernador de esa entidad.

El caso, coincidieron especialistas en transparencia y rendición de cuentas consultados por SinEmbargo, abona aún más a la desconfianza pública en el Gobierno federal, que encabeza Peña Nieto, y a la imagen negativa de México, visto hoy como un país donde la impunidad priva y los castigos no llegan. Por ello, insistieron, es urgente una investigación a fondo que impida que una empresa implicada en corrupción siga operando en el mercado.

El 2 de marzo pasado, Peña Nieto reconoció en una entrevista con el diario británico The Financial Times que “México está plagado de ‘incredulidad y desconfianza” y que su administración debe “reconsiderar a dónde nos dirigimos”.

“Hoy hay sin duda, una sensación de incredulidad y desconfianza [...]. Ha habido una pérdida de confianza y esto se ha demostrado en la sospecha y la duda”, dijo Peña Nieto en su “confesión más sincera desde la desaparición y la sospecha de asesinato de 43 estudiantes”, escribió la periodista Jude Weber.

Ayer, OHL calificó las grabaciones de ”ilegales” y “manipuladas” e informó que continuarán las auditorías solicitadas para el esclarecimiento de los hechos, así como las investigaciones para confirmar “quién está detrás de la campaña de desprestigio”. De acuerdo con las grabaciones, funcionarios del Gobierno federal entregaron información privilegiada a OHL para que ganara licitaciones públicas. Además sugirieron que la constructora pagó vacaciones a Ruiz Esparza en el Centro Mayakoba, propiedad de la empresa.

La SCT dijo en un boletín que el titular de la dependencia federal no recibió favores de la empresa ni entregó información privilegiada.

Hace apenas dos semanas, Marco Fernández, investigador de México Evalúa y profesor del Tecnológico de Monterrey, dijo a SinEmbargo que los audios sugerían que el problema de la corrupción en el caso OHL estaba en los niveles más altos de gobierno. Y ahora, a 12 días de que una grabación se exhibiera a la Consejera Jurídica del Estado de México, Luz María Zarza, operando a favor de OHL, el escándalo golpeó directo al corazón del Gobierno federal, en específico al Secretario de Comunicaciones y Transportes, considerado uno de los hombres más cercanos al Primer Mandatario.

Para Ernesto Gómez Magaña, director ejecutivo de la organización Participación Ciudadana en Contraloría Ciudadana para la Rendición de Cuentas, “la continua participación de OHL, como el de otras empresas corruptas, se debe a que el procedimiento de sanciones de este país es lento, [por] la falta de medidas precautorias y la inexistencia de una articulación en los  sistemas de responsabilidad”.

Ante los hechos recientes, los especialistas han urgido a las autoridades federales a avanzar en medidas para el combate a la corrupción e impunidad, pues son las dos causas centrales de la desconfianza de la sociedad en sus instituciones y en quienes las operan.

Los audios de ayer, expuso Gómez Magaña, muestran que “es oportuno hablar de lo que urge en el contexto de las reformas a las leyes secundarias en el combate a la corrupción, mas allá de quién vaya a participar en un consejo o de cuántos se van a integrar en un sistema; esas son cuestiones de forma, cuando el tema de los castigos es esencial para impulsar la transparencia, entre muchos otros más”.

Para Oliver Ambía, director del Departamento de Finanzas del Tecnológico de Monterrey, el daño está hecho en cuestión de la imagen de ambas partes, y el futuro de OHL en el ámbito de las licitaciones será complicado.

El especialista añadió que hasta que no haya un fallo de corte legal o una resolución de una entidad gubernamental que sancione o se vete a OHL, todo quedará en un desprestigio y en el resentimiento social por sus acciones. Sin embargo, esta posición también coloca a la empresa en un nivel negativo como una opción para invertir, ya que podría ser comprada muy por debajo de su valor actual.

“El daño ya está hecho para OHL. De aquí en adelante en la licitación que gane o que se le asigne, despertará muchas suspicacias y comentarios no del todo agradables, lo que limitará su margen de maniobras […] No se ve la manera en cómo pueda ganar alguna licitación, y en caso de que le otorgaran algo será complicado llevarlo a la práctica. Un golpe más no puede ser peor, puede ser mortal”, dijo en entrevista para SinEmbargo.

GOLPE PARA OHL


OHL México es uno de los principales operadores en el sector privado de concesiones en infraestructura de transporte en el país y es el líder de su sector en el área metropolitana de la Ciudad de México por un número de concesiones asignadas y kilómetros administrados, según su descripción en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

El portafolio de activos de la compañía incluye siete concesiones de autopistas de peaje, cinco de las cuales se encuentran en operación, una en un procedimiento legal y una en fase de pre construcción. Estas concesiones se encuentran en el Distrito Federal, el Estado de México y Puebla. Asimismo, agrega la BMV, la compañía tiene una participación del 49 por ciento en la compañía concesionaria del Aeropuerto de Toluca.

Sin embargo, desde que se comenzaron a revelar los audios que implican principalmente a la administración de Eruviel Ávila Villegas en presuntos casos de corrupción con la misma empresa, sus acciones se han mantenido constantes sin registrar grandes bajas.

En los días en los que se han revelado los audios, las acciones de OHL México registraron bajas.  El 7 de mayo, cuando se difundieron los primeros audios, cerró en  24.30. Este miércoles, al difundirse la participación de Ruiz Esparza en supuestos negociaciones, finalizó en 20.41.

SIN CASTIGO 


El 7 de mayo pasado se destaparon las primeras conversaciones telefónicas entre directivos de OHL México y autoridades mexiquenses en las que se evidenciaban acuerdos y favores entre funcionarios. Éstas se habrían realizado a principios de año.

Hasta el momento, al menos una decena de personajes han estado involucrados en el caso. Sin embargo, sólo dos han dejado su cargo: Pablo Wallentin Crawford, ex representante de la empresa española en el país, quien presuntamente fue el orquestador, y Apolinar Mena, ex Secretario de Comunicaciones mexiquense.

Ellos son los protagonistas de los primeros audios difundidos, en los que se acuerda incrementar costos del Viaducto Bicentenario.

El académico del Tec de Monterrey  mencionó que la impunidad ha sido la constante que caracteriza al país y se evidencia con los escándalos que se revelan no sólo en el Edomex sino también en otros estados, donde “lamentablemente no hay castigo”.

Gómez Magaña comentó que la principal implicación de que OHL –ahora concurse en la SCT– es “el grado de desconfianza pública que se le imprime a un procedimiento que podría ser ordenado y de manera transparente”.

“La responsabilidad de la SCT es muy directa, debe conducir el proceso conforme a la normatividad vigente. Lamentablemente como están las reglas ahora no puede vedar o impedir la participación de las empresas que no han sido sancionadas en el orden federal, su función es aplicar los procesos de vigilancia porque no sancionar”, detalló y expuso que atañe a la Secretaría de Función Pública (SFP) reforzar sus mecanismos.

El especialista en rendición de cuentas explicó que el procedimiento de sanciones llevado a cabo en los juicios es lento, porque prolonga el tiempo de atención a las irregularidades que una empresa presenta y, en ese sentido, recomendó revisar si existen formas de procesar de manera expedita.

Agregó que se deben implementar medidas precautorias para evitar que una empresa que se encuentra bajo investigación pueda seguir participando.

“Es irracional que una compañía que es señalada y observada se le permita libremente seguir operando”, afirmó.

Los órganos encargados de sancionar no trabajan conjuntamente, de acuerdo con Ernesto Gómez, “tenemos 33 sistemas de responsabilidades en el país y ninguno está articulado. Si la empresa comete irregularidades en alguna entidad puede libremente ir a otra y continuar operando porque las sanciones no pueden ir de una jurisdicción a otra”, detalló.

Al respecto, Oliver Ambía puntualizó que “independientemente de si los audios puedan ser o no ilegales, los funcionarios que están inmiscuidos se ven mal, al igual que los procesos de asignación que no son transparentes, y que las cifras y los fideicomisos sean un tema tabú […] En nuestro país no tenemos cultura de rendición de cuentas y de transparencia y nos hemos acostumbrado a ver asó las cosas. Las leyes están y también los protocolos, el problema es que no se ejecutan y ese es el reto. OHL es el reflejo de la situación actual de la sociedad”.

Textos y fotos realizados por reporteros, editores y/o agencias noticiosas para SinEmbargo.

6301. PREGUNTAS ESENCIALES.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Preguntas esenciales.

Si el espíritu es un atributo divino, una existencia conforme al espíritu será
verdaderamente divina.
Aristóteles, (384 AC-322 AC).
Filósofo griego.



¿Aún hay quién se pregunte quién es, de dónde viene, dónde está y a dónde va? Las preguntas anteriores se plantean cuando el ser humano siente en su interior una gran insatisfacción con la vida, con un estado de cosas que parecen conducirnos hacia el fin de la civilización. En unas cuantas décadas el ritmo de la vida se volvió frenético y nadie tiene tiempo para detenerse un poco y reflexionar. La Tierra como ser consciente nos advierte del peligro que se cierne, pero a nadie parece importarle que el sistema nos lleva a un callejón sin salida.

Diciembre del 2012 no fue el final, como muchos profetas del apocalipsis anunciaban, la fecha es más bien, el principio de un tiempo nuevo, de un amanecer que apenas comienza y en el comienzo las sombras parecen más densas e impenetrables. Los signos del tiempo nuevo son sin duda los niños del nuevo siglo, los nacidos en los primeros años de este siglo que emergió entre las convulsiones provocados por los señores de la guerra, el trauma del 11 de septiembre de 2001 es imborrable y está ahí para recordar a la humanidad que el mundo se divide en malos y buenos, en terroristas y defensores de la libertad.

Los niños del nuevo siglo son la esperanza de un mundo en crisis, ellos son los portadores de una conciencia en expansión que va más allá de la dualidad que nos han impuesto como paradigma inevitable. Las divisiones y las fronteras no existen en realidad, cuando vuelas en un avión y pasas de un país a otro, lo que ves es un territorio sin fronteras, las líneas divisorias las han dibujado en los mapas los hombres, los políticos, los gobernantes que han levantado  murallas y colocado policías y aduanas.

La diversidad del color de la piel de los hombres: amarillos, blancos, negros, cafés, etcétera, es expresión de la diversidad y de capacidad creadora de la naturaleza; ¿no es suficiente ver las miles de formas de las flores, las preciosas combinaciones de colores que ningún pintor ha podido igualar para darnos cuenta que la diversidad es riqueza, es poder creativo?

Nuestras diferencias nos enriquecen como enriquecen la paleta del pintor la diversidad de colores y sus infinitas combinaciones, no deberían de ser motivo de controversia o guerras.

La pregunta por nuestra esencia ¿quién soy? va más allá del color de la piel, quienes han alcanzado un nivel de conciencia espiritual saben que su esencia es espíritu. La pregunta ¿dónde estoy? Se refiere a nuestra situación en el mundo, a nuestra condición existencial pasajera,  a la conciencia de que el planeta es nuestra casa por un tiempo, pero llegará el día en que tendremos que dejarla. La idea de que la Tierra nos pertenece, de que somos propietarios de un pedazo de tierra es infantil. ¿A dónde voy? es una pregunta que trasciende nuestras certezas y que se instala en el terreno de la fe.

La respuesta a la pregunta ¿de dónde vengo? Depende de la respuesta a la pregunta  ¿quién soy? ¿Importa realmente el origen? Como sea, los seres humanos nos planteamos estas preguntas alguna vez en la vida. Cada uno las responderá de acuerdo a su formación, a su cultura, a sus creencias religiosas; si acaso no se plantean estas preguntas es que no ha llegado el momento, pero llegará.

6300. HACERSE TONTO.

Por el Sr. López
Periodista critico.
Desde el Edo de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Hacerse tonto.
Lencho, un primo de la abuela Elena, la de Autlán, era un viejito muy decente que vivía de arrimado con ella, que todos los días le ponía en la bolsa del saco un billete de cinco pesos. Ya muerto, ella contó que de joven no quiso ir a estudiar, ni quedarse en Autlán a trabajar en las tierras de su papá. Lo que él quería, para rabia, llanto y crujir de dientes de su rancherote padre, era poner una mercería en Guadalajara, y la puso, en una diminuta accesoria y nadie lo ayudó y en 10 años era dueño de toda la manzana y rico por mérito propio, vendiendo hilos,  botones, dedales, agujas, cintas, encajes y miles de cosas más, de las que ganaba centavos en cada una, pero a su tienda iban diario muchedumbres; impresionante. Así las cosas, siempre soltero, en la cresta de la ola del éxito, le dio empleo a tres de sus hermanos mayores. Toda la familia sabía que no trabajaban y le robaban, poquito, pero diario, aparte de tener constantes queveres con las empleadas. En pocos años, antes que quebrar, Lencho cerró la tienda. Tenía aún mucho dinero, se fue a Puebla a recomenzar; instaló una gran tienda… con sus tres hermanos y se repitió la historia; regresó a Guadalajara y con sus tres hermanos, puso una distribuidora de autos… y otra vez lo mismo; y así, refaccionaria, ferretería, maderería, sastrería, tintorería, licorería, abarrote, miscelánea, hasta que quedó viejo, solo y sin un peso. Dije a la abuela que pobrecito del tío Lencho y entrecerrando los ojos, dijo: -No, pobrecito, no. Se hacía tonto y dejó que abusaran de él esos tres malcriados, por falta de carácter… era joto ¿y qué? –enmudeció el palenque.

No parece creíble que sea posible un país como el nuestro. Todos sabemos todo sin necesidad de averiguatas. Cuando un Presidente es honesto o aceptablemente tentón, lo sabemos; si es mujeriego, no hay modo de que lo mantenga en secreto; si le da por el trago, el juego o si es irredimiblemente ratero, también lo sabemos (¡vaya!, hasta alguno que nos salió de preferencias diferentes, no consiguió la discreción a que obligaban los tiempos, porque ahora es cosa que se presume). Igual sabíamos en los tiempos del pricámbrico clásico del siglo pasado, que las elecciones eran un cuadro de teatro que periódicamente representábamos entre millones de tenochcas, sabedores todos del infalible resultado de cualquier elección, semanas y meses antes, desde el momento del “destape”, que por eso inventamos en México esos términos de preciso contenido sociopolítico: “tapado”, “destape”, el que va ser y no han dicho; el bueno que ya nos dijeron. No hubo un nacional mexicano entre 1929 y 1994, que creyera que elegía Presidente ni gobernador (con la excepción -que nadie se tragó- de Baja California cuando  un panista, Ernesto Ruffo Appel, ganó en 1989, sabedores que era una negociación de Carlos Salinas para que el PAN lo reconociera como Presidente), estábamos al tanto de que no se elegía a nadie, ni alcalde, ni cabildo, ni legislador: el “sistema”, lo hacía por nosotros.

También desde siempre, hemos vivido muy conscientes de que la justicia y la ley, en principio, no tocan a la mayoría, reservadas en exclusiva para influyentes y adinerados, junto con la impunidad absoluta, ya sea que evadan impuestos o se los roben, reciban concesiones y privilegios, exclusivas y monopolios, contratos y pedidos. La aspiración nacional, en todo caso, era que “salpicaran”, que dejaran robar un poquito aunque fuera.

El país funcionó cerca de un siglo bajo el supuesto de que una clase, “los de arriba”, naturalmente era receptora de todo beneficio y otra clase, nosotros, el peladaje, “los de abajo”, podíamos ir pasándola, sin que “los de arriba” se metieran mucho con uno. Sería el lago de sangre del que salimos en 1929, sería la real mejora de las condiciones de vida de la mayoría (que sí hubo), sería por lo que usted quiera, pero nos acomodamos a vivir así, sin exigir y sin que nos exigieran. Mala fórmula, pero así fue.

Era un contrato antisocial y así lo estamos pagando: permitimos tanto que llegamos a un punto en que se permiten todo.

“Los de arriba” de antes sabían que estaba mal su vida muelle a costillas de los demás, y por eso procuraban mejorar en algo a la masa y la dejaban hacer lo que quisiera que no los pusiera en riesgo a ellos (como hacernos tarugos con los impuestos), y lo sabían porque surgieron en su mayoría del mismo peladaje, en tanto que su descendencia, nada más supo de la vida entre lujos y privilegios, en ella nacieron y ahora sin siquiera hacer conciencia de ella, como si fuera parte de su DNA, ni se cuestionan el origen de su opulencia. Carlos I en Gran Bretaña y Luis XVI, en Francia, creían que las cosas estaban como debían estar, hasta que perdieron la cabeza, literalmente, decapitados los dos (Carlitos en 1649, Luis en 1793).

Don Peña Nieto tiene que entender que nadie cree posible la situación actual sin la complicidad activa de altos miembros del poder político-económico que domina al país. No es posible la ordeña masiva de ductos de Pemex sin que intervenga personal de la paraestatal; lo mismo con la delincuencia organizada cuya amplitud y penetración, hacen obvia la colusión de autoridades de todos los niveles. La insurrección de unos cuantos maestros no puede retar al Estado, deben tener sin duda pactos y cómplices internos; la persecución en medios o el encarcelamiento selectivo de unos pocos políticos no hace sino resaltar la aplicación discrecional de la ley.
    
En 2015, cerca de 100 años después del término de la Revolución mexicana, nada es igual ni parecido. Ahora tarde o temprano intervienen organizaciones jurídicas internacionales con jurisdicción en nuestro país. ¡Cuidado don Peña! lo que parece imposible e impensable (revise la historia de Pinochet), puede pasar.


En resumidas cuentas, la raza ya no acepta que le toca hacerse tonta, la miseria y el constante deterioro del nivel de vida no lo justifican; ahora falta que el poder entienda que debe dejar de hacerse tonto.

jueves, 9 de julio de 2015

6299. LA SEGURIDAD IMAGINARIA DEL GOBIERNO FEDERAL.

Enviado por SINEMBARGO.
Desde México, D.F., para
Tenepal de CACCINI

Por Adela Navarro Bello.
Julio 8, 2015 - 00:01 hrs.

Bueno, la reciente información compartida por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, sobre los resultados de la encuesta nacional de seguridad pública urbana, confirma que la retórica del Gobierno Federal para minimizar la inseguridad que se vive en México, efectivamente, no funciona.

Ni el México en Paz de Enrique Peña Nieto, ni el México que no está en llamas de Miguel Osorio Chong, ni el silencio y la ausencia de la Procuradora Arely Gómez, ni las “espontáneas” conferencias de Monte Alejandro Rubido para informar que todo está bajo control, han tenido el efecto deseado por los gobernantes: hacer creer que en el País la inseguridad va a la baja.

No es fácil, pues, convencer con cifras manipuladas y discursos optimistas a los mexicanos, que el panorama que vemos en las calles, de robos, asaltos, balaceras, ejecutados, colgados, secuestrados, no está sucediendo. La inseguridad prevalece allende los discursos y la desinformación gubernamental.

Los mexicanos en su mayoría, un 69 por ciento, consideran que vivir en su ciudad es inseguro. Vaya, prácticamente dos terceras partes de la sociedad no percibe la seguridad que pregonan en el Gobierno de Peña. En congruencia, solamente un 15 por ciento de los mexicanos se atreve a pensar que esta situación de inseguridad mejorará en el siguiente año. Esperanza pues no hay.

Y es que cómo la habría si aparte de ser testigos y observadores callados de la violencia a nuestro alrededor, los mexicanos somos también espectadores de una pobre procuración de justicia y una paupérrima administración de la misma. Ahí está el caso de Rubén Oseguera González “El Menchito”, quien fue detenido el 23 de junio presuntamente por Policías Federales que participan en el “Operativo Jalisco” cuando circulaba en un vehículo en el cual el señalado narcotraficante del Cártel Jalisco Nueva Generación, traía armas de uso exclusivo del Ejército y las Fuerzas Armadas. Bueno el propio Rubido informó de ello y aseguró que por lo menos una de las armas traía grabadas las iniciales de este junior, uno de los narcotraficantes más buscados del País.

Corrigiendo a tiempo, la misma Policía Federal detuvo a Oseguera cuando le decretaron el auto de libertad, pero por otros delitos. Su destino aun y considerando a las actuales autoridades, es incierto.

Entonces a la impunidad que tienen los criminales para no ser capturados, salvar juicios y delinquir en las calles de México, se suma la incapacidad del Ministerio Público para probar las condiciones de la detención que se supone hicieron los Policías Federales –del criterio de la Juez, bueno… luego hablamos de los jueces-.

En estas condiciones, los mexicanos a veces no tenemos adónde hacernos. Con mafiosos empoderados, policías corruptas, Ministerios Públicos deficientes, y Procuradoras que no procuran. De ahí que a la pregunta de, se siente seguro, la respuesta sea la lógica en un País con unas autoridades como las de México.

En la misma encuesta del INEGI, los mexicanos señalaron las tres conductas antisociales o delictivas a las que se enfrentan con mayor frecuencia: Consumo de alcohol en calles, 71.2 por ciento; robos o asaltos, 65.3 por ciento, vandalismo 58.5 por ciento.

¿Y cómo se cuidan los mexicanos ante la incapacidad del Estado? Cambian sus costumbres, de acuerdo a la encuesta de INEGI:

“En junio de 2015, el 64.2% de la población de 18 años y más que reside en las ciudades objeto de estudio manifestó que en los últimos tres meses, por temor a sufrir algún delito, modificó sus hábitos respecto a “llevar cosas de valor como joyas, dinero o tarjetas de crédito”; mientras que 62% señaló que modificó sus hábitos respecto a “permitir que salgan de su vivienda sus hijos menores”; 49.6% cambió rutinas en cuanto a “dejar de caminar por los alrededores de su vivienda después de las ocho de la noche” y 28.7% cambió rutinas relativas a “visitar parientes o amigos”.

Ahora sí que cuídese como pueda y con los medios a la mano.

A unos meses que el Presidente Enrique Peña Nieto llegue a su tercer informe de Gobierno –o lo que debería ser el informe a la Nación- la realidad plasmada por los mexicanos en los resultados de la encuesta del INEGI, es que la percepción de inseguridad es peor a la que se tenía en diciembre de 2013 cuando tomó posesión, que su escenario más catastrófico fue en marzo de 2014 cuando el 70.2 por ciento de la población se sentía insegura, y que vaya, no hay confianza en que en el futuro inmediato la cosa cambie.

Y se confirma que minimizar el tema de la inseguridad que nos afecta a todos, le da grandes alas a la delincuencia y, por ende, al desarrollo de la violencia, acaso a menor información mayor impunidad. Ahí están los números que evidencian el falso discurso que como si ya se tratase de una insistencia patológica de la autoridad federal nos vulnera a todos.


6298. LA VERDAD DESNUDA: “LOS LOCOS ADDAMS”.

Enviado por SINEMBARGO.
Desde México, D. F., para
Tenepal de CACCINI

Por Fabián Polanco.
Julio 8, 2015 - 16:10 hrs.

Hace unos días tuve la oportunidad de presenciar una de las funciones de la temporada del musical de Broadway “Los locos Addams”, traído a nuestro país gracias a la mancuerna entre Tina Galindo, Claudio Carrera y Federico González Compeán, logrando de nueva cuenta dejarnos boquiabiertos por su óptima calidad y buena factura logrando, en boca de varios de los presentes en la sala, igualar e incluso mantenerse al mismo nivel e incluso más que su original neoyorquino.

Con un libro original de Marshall Brickman y Rick Elice y estrenado en Broadway en 2010, el musical “Los locos Addams” está basado en los populares personajes de la serie de televisión, creados por Charles Addams; en esta ocasión aderezada con música y letras de Andrew Lippa, adaptadas para México por Jesús Guzmán.



Dirigido en México por Jerry Zaks, este musical no tiene otra misión más que el de sorprender y entretener al público desde el momento en que se da la tercera llamada y la orquesta, dirigida por Eduardo Soto Nava, inicia los acordes de esta puesta que de inmediato, nos hace recordar la entrañable serie de televisión, hipnotizando al público que sin pensarlo, se une con el acode del tronido de sus dedos en la ejecución de la obertura.

Pero para nuestra sorpresa, al abrirse el elegante telón, tenemos la oportunidad de conocer a una familia Addams completamente diferente, pero al mismo tiempo igual a la que nos presentó la pantalla de cristal en la década del sesenta del siglo pasado, de igual manera con una historia como las que les ocurren a una familia “normal”.

De esta manera las puertas de su peculiar mansión, ubicada en pleno Central Park en Nueva York, se abren para mostrarnos lo que sucede cuando la primogénita del matrimonio de “Homero” y “Morticia Addams”, la oscura y enigmática “Merlina”, le informa a su padre que está enamorada y que contraerá matrimonio con un joven diferente a ellos, “Tomás Beineke”, pidiéndole con ello sea su cómplice para ocultar este secreto, hasta que sea el momento indicado, a su madre y el resto de su familia, conformada por el “Tío Lucas”, la “abuela Addams”, su hermano “Pericles” e incluso su mayordomo “Largo” y los singulares “Tío Cosa” y “Dedos”.

Al aceptar “Homero” esta propuesta, inicia una singular aventura en la que se involucran los padres del novio, un aburrido conservador y una madre cursi y optimista que gusta hablar en rima; además de su hermano menor, que está celoso por creer que será desplazado por su cuñado, e incluso los antepasados “Addams”, ahora convertidos en fantasmas, despejando de esta manera el mensaje de la obra: vivos o muertos, la familia es la familia; además de que la sinceridad entre las parejas es la base principal para alcanzar la felicidad, sea cual sea su repercusión.

Suena un tanto cursi y sin chiste ¿verdad? Pero no, teniendo a la familia “Addams” de por medio esto jamás va a ocurrir, arrancando en todo momento carcajadas entre todos los presentes, esto gracias, además del impacto visual y musical que provoca la función, a las impecables interpretaciones de su elenco, conformado todo por primeros actores y grandes figuras del teatro musical mexicano.



Los primeros actores Susana Zabaleta, quien regresa a los musicales con casi 15 años de ausencia y el debutante en este género Jesús Ochoa, son los protagonistas de “Los locos Addams”, acompañados de Raquel Pankowsky, Gloria Aura, Marisol del Olmo, Luja Duhart, Armando Arrocha, José Roberto Pisano y Sebastián Gallegos.

Mención aparte merece Gerardo González, actor con más de treinta años de carrera quien, con su magistral interpretación del “Tío Lucas”, alcanza un nivel de consagración dentro del teatro musical, ofreciendo una exacta fusión con este singular personaje, del que podemos conocer mucho más allá de lo presentado en la televisión, convirtiéndose en un guía a lo largo de la historia, llegando incluso a confesarnos ser un eterno enamorado de la Luna.

Aunque formó parte durante muchos años del equipo de trabajo de Morris Gilbert, participando en algunas de sus puestas, como “El Full Monty”, “Jesucristo Superestrella” y “Violinista en el tejado”, en donde llegó a alternar el papel protagónico con Pedro Armendáriz hijo, entre otras, sin hacer a un lado las puestas anteriores, tuvo que ser fuera de casa donde su paso por el teatro musical dio ese ansiado “click”, esperando que más adelante, si regresa a su casa, sea tomado en cuenta y reciba ese trato de primer actor que obtuvo, desde mi punto de vista, con “Los locos Addams”.

Asimismo, cabe mencionar que para Susana Zabaleta “Los locos Addams” representa un momento más que importante en su papel como jefa de familia, pues este musical marca el debut de su hijo Matías Gruener, quien se integró hace unas semanas al musical para dar vida a “Pericles Addams”, dejando en claro que cuenta con las herramientas necesarias para llevar a cabo esta responsabilidad y convertirse en una promesa dentro del mundo de la actuación, pues talento lo tiene por ambos lados, pues su padre es también un artista, en este caso de la realización cinematográfica.

Como lo mencionamos líneas arriba, Zabeleta regresa al teatro musical después de tres lustros de ausencia, siendo su más reciente participación “El hombre de La Mancha”, escenificada en el 2000, y con participaciones en otros títulos como “Sor-Presas”, “Cats” y “¡Que Plantón”, entre otras.

Otras presencias importantes que ocurren en “Los locos Addams” son las de Mauricio Salas, Tere Ríos, Marco Anthonio, Samanta Salgado y Adriana del Río, todos ellos también con amplias carreras en este género.

Además de estos talentos sobre el escenario, también hay que destacar la labor del equipo creativo que participa tras bambalinas en esta puesta en escena, entre ellos: Sergio Trujillo en la coreografía; Julian Crouch y Phelim McDermott, en el diseño de vestuario y escenografía; Natasha Katz, en el diseño de iluminación; Tom Watson en el diseño de pelucas y Angelina Avallone en el de maquillaje; además de Gregory Meeh, en la realización de los efectos especiales y Basil Twist, en el diseño de los títeres.


Todos ellos fueron respaldados por el equipo creativo de la producción mexicana, conformado por talentos como: Lissy Castro y David Ahedo en la producción ejecutiva; Rina Rajlevsky, como directora residente; Eduardo Soto, director musical residente; Gabriela Aldaz, coreógrafa residente; y Sergio Villegas, en la supervisión de escenografía e iluminación, entre muchos más.

Mención aparte merecen Toño Romero y Mónica Bravo, Productor Stage Manager y supervisora de producción respectivamente, siendo los mejores en su ramo y convertido cada uno en la maquinaria principal, para que cada función de este espectáculo funcione con la precisión igual a la de un reloj inglés.

Cada uno cuenta con más de veinte años de trayectoria, dejando espectaculares resultados en escena en títulos como “Los Miserables”, “Jesucristo Superestrella”, “José el soñador”, “El final del arcoíris”, “El fantasma de la ópera”, “Hoy no me puedo levantar” y “Tick, Tick, Boom!!”, marcando esta última su debut como productores ejecutivos y como director de escena, en el caso de Romero.

Sin temor a equivocarnos, “Los locos Addams” es un musical que nadie debe perderse, garantizando que quien lo vea saldrá más que satisfecho y con un gran sabor de boca, llevándose a casa la certeza de que en México se produce teatro musical a la altura de las mejores ciudades del mundo, como Nueva York, Buenos Aires y Londres.


 Con una amplia trayectoria en el periodismo cinematográfico y espectáculos, trabajó en El Heraldo de México, Playboy México, Cine Toma. Conductor y productor de radio. Autor de Magia pura y total (Historia del teatro musical en la Ciudad de México).

6297. ¿SOMOS O NO SOMOS?

Por Arturo CEJA ARELLANO
Periodista y poeta.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Di´arina y de Maíz
¿Somos o no somos?

El alcalde electo de Jacona, Rubén Cabrera Ramírez, de manera atenta, cordial y con toda la tranquilidad del mundo, solicitó apoyo a los medios de comunicación, a fin de solicitar al alcalde, Martín Arredondo Delgado, tenga a bien recibirlo junto con su equipo de transición, para dialogar en torno al proceso de entrega-recepción de la administración municipal.
Ello, dijo que lo hace luego de escuchar una entrevista televisiva que le hicieron al edil, en la que éste afirmó que no conformará su equipo de “entrega” de la administración municipal, hasta los últimos quince días de su período que concluye el primero de septiembre.
Cabrera Ramírez indicó que ha acudido al palacio municipal en dos ocasiones y que en las mismas el alcalde se ha negado a recibirlo; y que tampoco ha contestado los mensajes que le ha enviado a través del celular.
De acuerdo a su información, Cabrera Ramírez señaló que quince días no es tiempo suficiente para la ejecución de la transición, toda vez que es necesario revisar con lupa qué es lo que les entregan y qué lo que reciben.
En contra del alcalde jaconense, Martín Arredondo Delgado, está el hecho de que no se preste al diálogo; y a su favor, tenemos que la elección en el municipio de Jacona está impugnada y que por esa razón no se puede realizar la transición, pues no se sabe a ciencia cierta si Rubén Cabrera será o no el próximo alcalde de Jacona, lo cual debe establecer a más tardar para el lunes venidero, el Tribunal Electoral del Estado de Michoacán.
En caso de que haya nueva elección, lo cual sería un fenómeno político de alto grado en la historia del municipio de Jacona, donde se han dado problemas como cuando fue creado entre las filas del PRI, el grupo que denominaron Frente Unido Independiente (en aquella época, oficialmente no había candidaturas independientes) que mañosamente no permitió que José Luis Avalos Espinoza fuera el alcalde jaconense por medio del partido tricolor.
Se corre el riesgo de que sea anulada la elección, lo que beneficiaría en primer orden al partido Encuentro Social que presentó al profesor Hugo González Carrillo como su candidato, con el que obtuvieron el segundo lugar en la elección del pasado día 7 de junio.
Por lo tanto, Martín Arredondo Delgado tiene razón en no emprender el proceso de entrega recepción, aunque a él la impugnación o no impugnación, es lo que debería valerle “una pura y dos con sal”, porque ya va de salida; y quien venga es lo que menos debería importarle.
Ahora bien, Rubén Cabrera se quejó porque Martín Arredondo rechazó recursos, al parecer por el orden de los 20 millones de pesos, emanados del programa SEDATU de la federación, con los que se mejorarían algunos espacios públicos del municipio para el año entrante. Fíjense bien, lo único que tiene que hacer Martín, es estampar su rúbrica para que lleguen los recursos para el próximo año, con lo que se llevaría la gloria de haber sido él quien emprendiera la gestión.
El enorme riesgo que se corre en caso de que el municipio de Jacona y otros, no aprovechen ese recurso, es que la federación ¡los castiga durante dos años!, lo que sí sería un severo retroceso en cuando al progreso del pueblo, que no tendría esos recursos para rescatar los espacios públicos olvidados, por ejemplo, el lugar donde se encuentra la enorme fresa, que es símbolo productivo y económico del municipio, que se puede transformar en un hermoso parque.
Y está muy bien que Rubén Cabrera Ramírez se preocupe por esos detalles, razón por la que ya emprendió la gestión ante la federación, a fin de que Jacona no pierda ese recurso, porque es muy necesario para el progreso y mejoramiento del municipio, en caso de que Martín continúe con su negativa para firmarlo.

6296. ARRIESGARSE A PENSAR.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Edo de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Arriesgarse a pensar.
Tía Marucha y su marido, tío Bernardo, vivían en Toluca en una casa antigua de esas de zaguán, patio con arcos de cantera, macetas con flores al pie de cada uno y pozo al centro. Entrar ahí era un viaje al pasado; tenían luz eléctrica pero de cables a la vista, como forrados de tela y pintados de blanco, sujetos a las paredes con unas piezas de porcelana -y los apagadores eran unas perillas que había que girar-; no tuvieron nunca televisión pero sí radio, de bulbos, un mueble grande, lujoso, barnizado mejor que un piano, situado en el salón de recibir, que tardaba varios minutos en “calentarse”, pero luego con paciencia, se podían sintonizar transmisoras de otros países, en lo que empezaba “La Hora Azul”, presentado por “El caballero del micrófono, Pedro de Lille”, en la “W”; “Las aventuras del detective Carlos Lacroix” (-¡Dispara Margot, dispara!), o “El programa de un solo hombre”, con Humberto G. Tamayo, el “Dr. IQ”.

Muy viejitos y peculiares, los tíos se trataban con cortesías de recién presentados, dormían en camas gemelas y si había alguien de poca confianza, se hablaban de “usted”. Los atendían sirvientas igual de viejas que ellos. Sólo en el desayuno él se permitía la confianza de hacerlo de suéter, ya perfectamente arreglado y en la comida y la cena, de traje y corbata; ella por su lado, usaba un vestido diferente en cada comida, el más alegre para el desayuno, el más formal, para la cena, y se ponía polvos de arroz en la cara, “rubor francés” en las mejillas, y un toque de su perfume de siempre, tras los oídos y en las muñecas de las manos. Era coqueta.

En aquella casa se respiraba paz y era notorio el silencio. Por las noches, terminado el programa de radio, ella tejía con él leyendo a un lado; platicaban con largas pausas, como los que se conocen bien; los viernes en la sala de visitas, él jugaba ajedrez con el tío Armando, y ella, canasta, con su hermana, su cuñado y la esposa de tío Armando, Eloína, que era la alegría de la reunión semanal por dicharachera y simpática; ella les enseñó a bailar cha cha cha y twist; ellos le enseñaron danzón, que lo bailaban mejor que porteños de diez generaciones.

Tío Bernardo toda la vida atendió su despacho de ingeniero civil y dio gratis clases de cálculo; heredó unos ranchos que regaló a los medieros de su papá. La tía tuvo varios  malos embarazos y sólo una hija, Maruchita, que vivía casada en Mérida y se llenó de hijos, parece que nueve.

De cuando en cuando, él compraba en los portales del centro de la helada ciudad, una tarjeta postal, le ponía algún requiebro para su esposa y lo echaba al buzón. Ella le ponía recaditos en sobre cerrado en la charola del correo, en el pasillo que daba al zaguán.

Este menda les caía bien a esos tíos y muchas vacaciones las pasó hospedado con ellos, entre consentimientos que ni soñando le iban a dar en el centro de adiestramiento al que lo adscribieron los misterios de la vida.

Una vez, nomás llegando, aún niño, este texto servidor le enseñó al tío su radio de transistores, cajita de plástico de color amarillo (Majestic, era la marca), poco mayor que una cajetilla de cigarros -novedad tecnológica increíble en los años 60 del siglo pasado-, que encendía al instante y sonaba muy bien. Sonrió el tío y me llevó a enseñárselo a la tía, a la que pareció “muy bonito” pero esa noche escuchamos al “Panzón Panseco” en el radio de bulbos, al que había que esperar a que se calentara. Al otro día pregunté al tío si no le parecía mejor mi radio y contestó que sí, pero no por nuevo; “pero se oye rapidísimo”, insistí y repuso que “rápido” raramente era mejor por rápido, que cada cosa tenía su tiempo como todas las cosas buenas de la vida. “Chochea”, pensé.

Otra vez les llevé un frasquito de “Nescafé”. Fuimos a la cocina; siguiendo mis infantiles instrucciones pidieron a Tomasita, su cocinera de toda la vida, agua caliente y en un momento les hice una taza de “café”, lo probaron, les gustó, me preguntaron qué era, y les dije triunfal: café instantáneo; lo probó Tomasita y dijo que no era café. Pero aunque no sea, insistí, es instantáneo. “Pero una instantánea porquería, niño”, dijo la Tomasa echándolo al fregadero. Esa noche nos sirvieron “Nescafé” a todos.

De la cocina esa se bajaba por una escalera muy estrecha al “cuarto frío”, que quedaba más abajo que el sótano y era helado. Ahí, el tío curaba jamones serranos. Una vez bajé con él y le dije que por qué mejor no lo compraba. Me dijo casi susurrando, calando una pierna: -Disfruto del lento milagro de su maduración.

El tío echaba siesta después de comer y luego leía el periódico. Ya adolescente le dije que para qué leía las noticias tan tarde, que el chiste era enterarse pronto de qué pasaba. Sonriendo extrañado me preguntó que de dónde sacaba que pronto era mejor. La tía sólo veía noticias en el “Noticiero Continental” que pasaban en los cines antes de la película; y al cine iban de vez en cuando.

Murió primero mi tía. La veló en su casa, en el salón de recibir. La misa la celebró el obispo y fuimos a pie hasta cementerio, siguiendo la carroza, no tenía prisa me dijo.

… y todo esto a cuenta de no escribir de la vorágine cotidiana de noticias, que bien podemos estar un día sin actualizar el catálogo esperpéntico de la vida nacional.

Sin darnos cuenta se ha impuesto el culto al ruido, al deporte, al cuerpo y sin duda, a lo rápido, que 30 segundos ahora son una eternidad, víctimas todos de la religión de lo instantáneo, porque “el tiempo es oro” y la velocidad, virtud. Quien dice que tiene tiempo es un indolente y el que anda de prisa es importante; y nadie cae en la cuenta de que con tanta prisa se desperdicia de la vida.


Atribuyo, seguramente equivocado, que en alguna medida a esto obedece tanta estupidez en nuestra vida pública, no paran de ir y venir nuestros gobernantes, discursean, inauguran, clausuran, viajan, deciden todo de bote pronto ¿a qué hora piensan, a qué hora reflexionan?... hay que recuperar la calma, arriesgarse a pensar.