lunes, 4 de enero de 2016

7100. EL AÑO NUEVO; BELLAS Y RARAS TRADICIONES.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ALVAREZ.
Ambientalista y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Segunda parte.

En algunos lugares, el comienzo del año se festeja con la tradición de las 12 uvas: en el sitio que ocupa cada persona se coloca previamente un pequeño frutero con 12 uvas y, de acuerdo con el ritual, se debe comer una uva por cada una de las 12 campanadas del reloj. El significado de esta tradición se relaciona con las aspiraciones y anhelos de cada participante y con el deseo expreso de que se conviertan en realidad. A continuación, se sigue con costumbres más habituales: comienzan los brindis, se exponen los buenos propósitos de alcanzar alguna meta específica hasta que, entonces sí, se disfruta de la cena de fin de año. Aflora así la añoranza de un año que termina y la esperanza de alcanzar mayor éxito durante el año que comienza.

Tarde o temprano, todos los pueblos del mundo se dieron cuenta de que, trascurrido cierto tiempo, las estaciones solares repetían su cauce luminoso., los cultivos volvían a crecer y las lluvias retornaban para regar las nuevas semillas. Así, el hombre fue constatando el eterno retorno hacia el punto inicial, hacia un ciclo de vida llamado año.

En nuestro Michoacán, los habitantes de las comunidades indígenas, a principios del mes de Febrero, llevan a cabo la celebración del FUEGO NUEVO que es el fin de un ciclo de vida y que después de muchos años de no realizarse ahora hace algunos pocos años ha vuelto a las comunidades indígenas esa bella tradición. Cada año corresponde a una elegida comunidad continuar con la tradición de los antepasados Puréh- decía Librado Avilés que así es como se les debe llamar a nuestros antepasados y tengamos en cuenta que tarasco es un nombre que dieron los españoles porque oían que pronunciaban algo así como tarascue  que usaban para nombrar algún familiar y creyeron que los indígenas se llamaban tarascos-. Por cierto que Patamban ya fue sede de la celebración del fuego nuevo que es el inicio de un nuevo ciclo o año nuevo.

El ritual del fuego nuevo tiene sus orígenes en la astrología purépecha, ya que es con las estrellas como estas personas encuentran su orientación para ver la fecha exacta de siembras, cosechas, lluvias y celebraciones religiosas. Por lo tanto, el año nuevo purhépecha inicia en la noche del 1 o la madrugada del día 2 de febrero, justo cuando la constelación de Orión, concretamente las Pléyades- grupo de estrellas que servían de orientación-, se ubican a la mitad del cielo. En los festejos uno se encuentra con los cargueros – personas que tienen un cargo, generalmente son los que por un año llevan a su casa alguna imagen religiosa y por este hecho son personas de mucho respeto en la comunidad- que llevarán en alzas una piedra repleta de símbolos. Los cargueros también estarán encargados de dar posada a las gentes que lleguen de los pueblos vecinos. En sus casas se comerá y adornarán a los huéspedes con collares llenos de artesanías.

Una de las mas representativas tradiciones de los Purépechas, como lo es festejar El Año Nuevo, después de muchos años de olvido, volvió a celebrarse en el año de 1983 siendo sede en ese entonces la población de Tzintzuntzan, quizás se determinó que fuera ahí en virtud de que en un tiempo fue la capital de los indígenas de Michoacán. Desde entonces, año tras año se ha llevado a cabo la ceremonia de extinción del fuego viejo que da paso al fuego nuevo dando inicio a un Nuevo Año Purépecha.

La calle principal y la plaza son  adornados con compostura de papel con los cuatro colores que simbolizan las cuatro regiones Purépechas de Michoacán: el morado representa a la región Ciénega de Zacapu, el azul claro representa la región del lago de Patzcuaro; el amarillo representa la región de La Cañada de los Once Pueblos con cabecera en Carapan y Chilchota y el color verde representa la región de la sierra Purépecha.

El evento empieza el día 31 de Enero  cuando los corredores, ya entrada la noche, llegan a la  población designada una año antes, con el fuego viejo el que dejan en la plaza hasta su extinción el día siguiente, día primero de Febrero  en que es remplazado por el fuego nuevo poco después de las once de la noche. La ceremonia del día primero, inicia con lo que llaman El Amanecer de los cuatro elementos : sol, tierra, agua y aire y a las once, las personas se trasladan a la casa del Carguero, que a partir de ese día forma parte del Consejo Purépecha, a recoger LOS SIMBOLOS PUREPECHAS: el bastón de mando, la bandera con los cuatro colores de las regiones mencionadas y que representa la unidad, la integración; el fuego de Caltzontzin; la piedra junto al fuego abuelo en donde cada comunidad grava su símbolo, tendrán que llegar a 52 que deben ser con los que se completa el siglo Purépecha ; el pescado que representa al animal y alimento sagrado; el coyote que representa al animal sagrado para las curaciones y con dichos símbolos  se inicia una procesión por varias calles hasta llegar a la iglesia parroquial en donde se debe oficiar una misa concelebrada en idioma Purépecha. Ya por  la noche se hace la entrega de la piedra de los símbolos del Año Nuevo, luego una encaminada y todo culmina con una gran fiesta festejando al fuego nuevo, al año nuevo .Esta es una ceremonia muy vistosa y de mucho significado y que además intenta lograr la unidad de las comunidades indígenas.

Continuará.

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