sábado, 9 de enero de 2016

7128. COOPERACIÓN EN LA CIUDAD.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Cooperación en la ciudad.

Vida ciudadana: millones de seres viviendo juntos en soledad.
Henry David Thoreau (1817-1862)
scritor, poeta y pensador.


Los animales urbanos (zoon politikon de Aristóteles) somos seres extraños, pero sin duda nuestra principal característica es que somos muy dóciles. Cientos de años de condicionamiento ha dado resultado, poco son los que protestan y menos son los que se organizan y hacen de sus inconformidades un movimiento coherente.

Un amigo mío se define como animal urbano porque le cuesta trabaja renunciar a las comodidades de la vida de la ciudad, salir al campo para él es bueno, siempre que sea por caminos conocidos y seguros, y pensar en pasar una noche en el campo, expuesto al aire y a los animales nocturnos es para él impensable.

Los animales urbanos tenemos miedo hasta de nuestra sombra, y luego de la guerra fratricida de los gobiernos del PRIAN en México la vecindad se partió, los vecinos son unos desconocidos y si acaso un saludo es lo único que nos une. La inseguridad nos convirtió en individuos aislados, imposible ver en estos tiempos en la ciudad a las familias que se reúnan a platicar en las noches, en círculo, como si la colonia fuera una misma familia. También al interior de la familia se da la misma separación, cada uno se mete en su mundo y aún a la hora de comer o de estar juntos, nos encontramos separados por los aparatos de telecomunicación.

No en todas partes, ni en todos los niveles sociales se ha impuesto el individualismo, además del ejemplo de las comunidades indígenas que están unidas por una energía que viene de su fuerte relación con la tierra, un ejemplo a seguir es el Movimiento de Comunidades Populares de Brasil (MCP), integrado por 60 grupos de barrios, favelas y colonias urbanas y que desde hace 47  años es un movimiento que se sostiene con imaginación y organización que ha fructificado en la creación de un periódico mensual y la Unión de la Juventud Popular.

La evolución del movimiento lo ha llevado a cambiar de nombres ya que inició como Juventud Agraria Católica en 1969 y después fue llamado Movimiento de Evangelización Rural y en Corriente Sindical de los Trabajadores Independientes.

Otros frutos del Movimiento son ligas de fútbol, escuelas de primer nivel, cooperativas, tiendas de abarrotes y materiales para construcción y hasta una caja de ahorros e inversión colectiva.

Lo importante es que el Movimiento sigue y que demuestra que si hay alternativas basadas en la cooperación cuando hay buena voluntad y ganas de cooperar organizadamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: