viernes, 15 de enero de 2016

7151. DIVORCIO POLÍTICO, LETAL PARA EL DESARROLLO.

Por Arturo CEJA ARELLANO
Periodista y poeta.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Di’arina y de Maíz
Divorcio político, letal para el desarrollo

La separación de poderes a través del Divorcio Político, resulta letal para el buen desarrollo de los pueblos, para que éstos puedan alcanzar la modernidad, o por lo menos el mantenimiento de los servicios mínimos indispensables; resulta un severo obstáculo para el aprovechamiento de los recursos económicos emanados de los programas asistenciales que promueven, tanto el gobierno federal, como el estatal.
         
Por generaciones hemos visto a los legisladores, “agarrándose del moco”, o simple y sencillamente ignorándose, o “haciéndose el fuchila fuchilanga”.
         
Mire usted, durante la administración anterior en el municipio de Zamora, la alcaldesa Rosa Hilda Abascal Rodríguez y la diputada local, Kena Méndez Dávalos, no compaginaron; sin embargo, no se estorbaron y dejaron fluir los recursos que la primera obtuviera; mientras la segunda trabajó con los que ella consiguió, pero el beneficio sí llegó.
         
Con la diputada federal, Adriana Hernández Íñiguez (PRI) hubo celos. Ésta trató de pavimentar o asfaltar un camino polvoriento y/o lodoso según el tiempo; pero la alcaldesa no le quiso entrar con lo que le correspondía (tubería pata drenajes, alcantarillado y agua), razón por la que, la obra quedó allí, otra vez para la posteridad, sin ejecutarse claro está, razón por la que los vecinos, de nueva cuenta han perdido la credibilidad de sus gobernantes.
         
Todo lo contrario ocurrió en Jacona, donde Martín Arredondo Delgado tuvo la oportunidad de llevársela pian pianito y con recursos federales ejecutar obras de relumbrón y de alto beneficio social, de alto impacto, como la ampliación de la avenida Madero, desde Cristo Rey, hasta el Libramiento Sur; recursos que fueron gestionados por el alcalde anterior a su administración, el priista José Artemio Castillo Reyes; y bajados con apoyo del Diputado Federal, Chavo Romero. Fue él quien se llevó los aplausos pues; y con su administración populachera la inauguró, entregando regalos electrónicos a la población, al fin y al cabo no los pagó él, pues heredó la deuda a la actual administración municipal que encabeza Rubén Cabrera Ramírez.
         
Martín Arredondo estuvo divorciado del Diputado Local priista, Miguel Amezcua Manzo, quienes se rechazaron mutuamente y no se pelaron durante los tres años y siete meses que duró esa administración. Cada quien hizo lo suyo y con lo suyo, refiriéndome a los recursos emanados de programas, como el que les llevó cemento a Jubilados y Pensionados para darle seguimiento a la construcción de su Casa de Reuniones.
         
Esos divorcios o “pleitos cuevacheros” se pueden apreciar entre la diputación local y el Ayuntamiento de Zamora, como se podría apreciar entre la diputada local y administración municipal de Jacona, por aquello de que ésta última inició una campaña de lentes con un pago simbólico; y paralelo a ello la legisladora organiza otra, pero sin pago alguno. “Hágame usted el fabrón cabor”. De por sí, ya les había comido el mandado con lo de la Lechería Liconsa inaugurada en El Platanal, gestionada por ambas partes.
         
Eso de los divorcios pues, no es absolutamente nada positivo para los pueblos, por lo que estamos a muy buen tiempo de enderezar las naves y más cuando se trate de legisladores y ayuntamientos emanados del mismo partido político, donde se supone que no hay razón de ser, pero es absolutamente todo lo contrario.
         
Total, que lamentablemente la actitud que se ventila en éste momento, nos hace suponer que se trata de una competencia, que podría decirse que es hasta cierto punto desleal. Pero bueno, estamos a tiempo y hay que aprovecharlo a su máxima expresión. 

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