miércoles, 20 de enero de 2016

7171. SABER, CONOCER Y APRENDER.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

MARTIN LUTHER KING
Cuarta parte.

Tan fácil que es vivir en armonía con el propio ser humano y con las otras formas de vida respetando los derechos que cada forma tiene y que no es otro más que su derecho a vivir. México no escapa a ese afán de distingos, solamente es cuestión de ver la forma en que se trata, por muchas personas, a quienes no profesan la misma religión, el mismo credo, a quienes viven en desigualdad económica, a quienes por diversas circunstancias no tienen los conocimientos, a quienes no aprendieron el idioma español y solo saben su idioma—náhuatl, purépecha etc en fin la lista es larga y es mejor seguir conociendo a ese personaje llamado Martin Luther King.

Tras cerca de un año sin resultados tangibles, el movimiento comenzó a debilitarse y a dividirse entre radicales y moderados. Durante una manifestación, jóvenes negros lanzaron piedras contra la policía; Martin Luther King exigió el alto de todas las protestas y un «día de penitencia» para promover la no violencia y mantener la moral. Más tarde, fue otra vez arrestado y encarcelado durante dos semanas.

A pesar de la movilización, el movimiento de Albany no consiguió obtener resultados inmediatos, pero sirvió de lección estratégica para Martin Luther King y el movimiento de los derechos civiles, que decidieron concentrarse en temas específicos con el objeto de obtener victorias simbólicas:

El error que cometí fue protestar contra la segregación en general antes que contra alguno de sus hechos distintivos en concreto Una victoria de este tipo habría sido simbólica y habría galvanizado nuestro apoyo y nuestra moral... Cuando se planificó nuestra estrategia para Birmingham meses después, pasamos muchas horas evaluando Albany e intentando aprender de nuestros errores. Nuestro examen nos ayudó no solamente a hacer nuestras futuras tácticas más eficaces, sino que nos reveló también que lo de Albany había estado lejos de ser un fracaso total.

Sin embargo, el activismo local continuó, al tiempo que la atención de los medios se dirigía a otros temas. La primavera siguiente, la ciudad anularía todas sus leyes segregacionistas.

Iglesia Baptista en la Calle 16 de Birmingham, cuartel general del movimiento por los derechos civiles durante la campaña y donde tuvo lugar el atentado del 15 de septiembre de 1963.En 1960, la población de Birmingham era de 350 000 habitantes, un 65 % eran blancos y el resto negros. Era una de las ciudades que mantenían y aseguraban por medio de la ley local el mayor grado de segregación racial de Estados Unidos en todos los aspectos de la vida, y tanto en los establecimientos públicos como en los privados. En esa época, solo el 10 % de la población negra estaba inscrita en las listas electorales y su nivel de vida medio era menos de la mitad que el de los blancos, y los salarios para un mismo puesto eran, por lo general, muy inferiores.

Birmingham no tenía ni policías, ni bomberos, ni tenderos, ni directores ni empleados de banca negros; los empleos para la población negra estaban limitados a los trabajos manuales en las acerías. Una secretaria negra no podía trabajar para un patrón blanco. El desempleo entre los negros era dos veces y medio más elevado que el de los blancos. Cincuenta atentados racistas no aclarados entre 1945 y 1962 dieron a la ciudad el sobrenombre de «Bombingham». Las iglesias negras donde se discutía sobre los derechos civiles fueron objetivos preferentes y la ciudad fue particularmente violenta contra los Freedom Riders.

Un responsable local de los derechos civiles, el pastor Shuttlesworth, intentó luchar a través de la justicia para que se desegregasen los parques de la ciudad, pero la ciudad reaccionó cerrándolos. El domicilio y la iglesia donde el pastor ejercía fueron entonces objeto de varios atentados con bomba. Tras la detención de Shuttlesworth en 1962 por haber violado las leyes segregacionistas y que una petición al alcalde hubiese sido tirada a la papelera, según el propio alcalde, el pastor pidió la ayuda de Martin Luther King y del SCLC, subrayando el papel crucial de Birmingham en la lucha nacional por la igualdad racial.

Las protestas comenzaron por un boicot en la Pascua de 1963 para animar a los jefes de empresas a que abriesen los empleos de vendedores y otros puestos a las personas de todas las razas, y para detener la segregación en las tiendas, manifestada, por ejemplo, en la existencia de cajas de cobro que son exclusivamente para los blancos.

Dado que los dirigentes económicos resistieron al boicot, Martin Luther King y el SCLC empezaron lo que habían bautizado como el proyecto C, una serie de manifestaciones no violentas, como los restaurantes y bibliotecas, el arrodillamiento de personas negras en las iglesias, que son exclusivos solo para los blancos, marchas de protesta pacíficas, etc.; todo ello con la finalidad de provocar arrestos.

Continuará.

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