domingo, 24 de enero de 2016

7176. LAS CRISIS DE LA PAREJA EN MÉXICO HOY.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

UNA DÍA ASÍ

Esbozando una oración apenas,
buscando que solo tú la escuches,
que solo te distraiga, tan solo,
para saber que aun persistimos,
digo una oración pos las noches,
en la soledad de tu recuerdo,
metida entre la humedad de mis besos,
guardada en cada uno de mis sueños
que acompañan mi sueño,
y me regresan a ti..., siempre a ti.
Desde siempre, esto es así,
sucede un día cualquiera, y un día así.

eliseo.

¿Si sabe usted que estadísticamente está comprobado que uno de cada tres mexicanos tenemos problemas tales que no podemos tener relaciones sexuales con nuestra pareja...? bueno, hoy ni alcanzamos a tener espacio emocional para tener pareja seguramente en millones de casos (por fortuna no es mi caso, pero lo entiendo). Pero el problema en estos tiempos se nos ha incrementado mucho debido a dos factores muy peligrosos ambos; preocupantemente difíciles de resolver: la inseguridad y la crisis económica.

Por desgracia ambas situaciones no tienen fácil solución, en realidad uno se enreda con el otro. Por un lado las personas necesitan resolver sus problemas económicos, pero resulta que lo empleos escasean, los salarios siguen deteriorándose, y la política de empleo no es precisamente la necesaria; por un lado el gobierno presume sus logros... (¿¡...!?) en los foros internacionales, Peña Nieto se la pasa repitiendo que gracias a sus reformas estamos mejor que antes la realidad grosera nos da la bofetada y nos dice que no es cierto.

La inseguridad sigue en aumento, las tonterías propagandísticas del chapo son eso, meras tonterías propagandísticas la realidad de cada día, la de la calle se ha congestionado de problemas sin salida.

El conjunto de estas dos situaciones ha hecho que la pareja en México entre en una etapa mas complicada de convivencia; en ocasiones las relaciones emocionales y eróticas, no encuentran forma de vaciarse, los espacios de antes ya se han ido cerrando, la idea de una relación en que las personas se sientes seguras y tranquilas para vivir sus deseos físicos y emocionales se reducen y , por desgracia cada vez más nos sujetamos a mantenernos en contacto con personas muy cercanas, muy íntimas.

Hoy las parejas se sienten menos seguras de arriesgarse a interactuar, eso no es lo mejor que le puede pasar, es el camino más corto al precipicio del aburrimiento, el enfado y la separación; está demostrado que la necesidad de contacto con otras personas enriquece la vida en pareja; convivir, conocer acercarse en lo posible y con el respeto necesario, cada persona lo necesita en sí misma, cada pareja lo requiere como forma de consolidar lo que vive con determinada persona.

Pero como la inseguridad se acrecienta, lo más probable es que nos encerremos en nuestro pequeño mundo y dejemos que la vida nos trague y nos diga que no hay mucho que hacer más allá de trabajar y dormir... trabajar y dormir... Al mismo tiempo, el problema económico nos está empujando a separarnos de muchas personas con quienes normalmente hemos convivido en lugares públicos... ¡quisiera invitarles a comer..., pero las cuentan no salen...! ¡Quisiera viajar con mi pareja a visitar lugares deseados... pero la devaluación del peso me obliga a quedarme en casa!

Cuando los argumentos se presentan en esta forma, el sentimiento de pesar, rechazo de lo que se vive se hace evidente, es el momento en que se hace muy duro mantener la relación con el otro o la otra... el hombre se apoca, se contrae... deja de ser dominante... y se le agudizan los problemas de sensualización (eréctiles fundamentalmente); por tanto es normal que la estadística  se incremente en el rubro de los que no pueden...aunque  quieran... ¡te juro amor que si quisiera... pero no puedo...!!

En el caso de la mujer, las cosas no mejora mucho, ella está culturizada a permanecer a la expectativa de los movimientos del "señor proveedor"; le valora según su fuerza ante los problemas; según su testosterona y su uso erótico; un hombre suficiente es muy poderoso, si es muy fajador, es admirado y deseado y reverenciado...; pero cuando esto se va desplomando por los problemas económicos y de inseguridad, lo más normal es que la mujer se siente desplomada en su fe y admiración, ese ídolo formado a fuerza de ofrecer demostraciones rotundas, deja de ser la figura esperada y deseada, la mujer se convierte en la autora y actora-actriz de sus circunstancias, deja de esperar que las cosas las haga, las decida y las resuelva el hombre, ese mundo ideal de la pareja se debilita, se cuestiona, regularmente la mujer reacciona y se pone a la cabeza de la tal relación..., cuando aún queda algo por salvar; por eso decimos que las mujeres se han convertido en cabezas de familia como respuesta a una realidad que las ha lastimado en sus sueños originalmente acumulados: casarse y vivir felices toda la vida. Hoy sabemos que eso es un sueño... y ese es su lugar... el de los sueños.

Cuando la mujer reacciona, solo está recogiendo lo que le ha quedado o le han dejado; los pedazos de una historia mal contada de hombres y mujeres que se promete lo que es imposible: amar, proteger y respetar para toda la vida. Por eso ella normalmente se va de esa relación, no hay mucho para ella, mejor busca alternativas e incluso puede aplicar la sentencia  lapidaria... "mejor sola que..."

Pero hagamos apologías o inventemos un mundo que no existe,  ni va a suceder; la pareja hoy en México sufre una crisis de identidad y de fortalezas muy aguda, cada vez hay menos razones para sentirse tranquilos; los riesgos en que vive su conservación se acrecientan, mientras que sus fortalezas son muy pocas, alguien debió explicarnos que el... "¡prometo amarte, protegerte y respetarte para siempre"! es tan solo un juego de palabras mediante las que hemos logrado mantener una relación idílica, con sus amaneceres traumáticos; pero como se dice en ocasiones al respecto... "¡ya para qué... chivo brincado... chivo pagado!" y la sociedad no perdona esa parte.

Hoy la sociedad mexicana se encuentra más contrariada que nunca; no hay condiciones materiales y emocionales para mejorar nuestra convivencia con nuestra pareja y con los demás, nos queda la salida de intentar alargar la ilusión de que con amor la vida puede mejorar... y si fuera con pan, mucho mejor.

Como sea, me parece que debemos defender con las uñas nuestras relaciones emocionales, mantener la interacción con otras personas, disfrutar a nuestra pareja, interactuar en lo posible con quienes mantenemos una buena relación, y tratar de seguir construyendo un pequeño, aunque sea un pequeño mundo menos violento; al menos debemos mantener esa ilusión... al menos.

Es lo que creo y pienso, por eso intento mantener esa actitud; pero... el resto no depende de nosotros.

Le mando un abrazo y la invitación a intentar seguir viéndose en el "otro", en esa persona con quien comparte y convive, al menos hay que intentarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: