viernes, 29 de enero de 2016

7211. CHÍNGATE PUEBLO, CHÍNGATE.

Por Arturo Ceja Arellano
Periodista y poeta.
Desde Jacona, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Di’arina y de Maíz
Chíngate pueblo, chíngate

Rubros como la salud, educación e infraestructura urbana saldrán beneficiados con el dinero que se recabe de la venta de las nuevas placas del 2016 y de la actual administración estatal, a decir de la diputada local del distrito de Zamora, Noemí Ramírez Bravo; por esa fue la razón por la que votaron a favor los legisladores de la bancada priista.
           
Solamente a los diputados panistas no les cae el veinte, lo que no es de extrañarse pues ellos nunca han sabido lo que es gobernar un Estado y más aún de un Estado devastado por las últimas dos administraciones (PRD y PRI). La primera al dejarlo con las arcas vacías y endeudado, con obras ni a la mitad pero reportadas como concluidas; y la segunda por no haber sabido gobernar, destacando más bien actitudes negativas que han lacerado a la sociedad.
           
Pero bueno, para bien y para mal, propietarios de vehículos automotores tendremos que pagar nuevas placas, no obstante a que las actuales aún están nuevas, pues nos las endilgó el ex gobernador Fausto Vallejo Figueroa, a quien también le valieron puritita mother las placas donde resaltaban las hermosas mariposas monarcas.
           
Ya lo he dicho antes: los nuevos gobiernos y más cuando se trata de un partido diferente al que sale del poder, le da por desaparecer los colores de éste último y poner los de su partido; pero lo mejor para el que llega es la enorme cantidad de dinero que entra a las arcas del municipio, lo que les brinda la oportunidad de hacer cosas buenas para el pueblo, o lo que sea.
           
La cosa es que, es el pueblo es el que al final de cuentas paga absolutamente todos los platos rotos; aunque los haya quebrado el vecino.
           
Lo que sí deberían hacer los legisladores del Congreso Local de Michoacán, sean del partido que sean y que lo hagan en forma conjunta, porque eso es lo que realmente le conviene al desgastado “Juan Pueblo”, es legislar una Ley que prohíba a los gobernadores cambiar las placas, nomás porque se le antoja sacar dinero a costa de sus de por sí, deteriorados bolsillos.
           
Pero antes, deben ponerse de acuerdo cuál es, o cuáles serán los colores que distinguirán al Estado de Michoacán, porque ya hemos visto los del tricolor, o el negro y amarillo del PRD. Seguramente si gobernara el PAN tendríamos placas con los colores azul y blanco, sin duda alguna.
           
Lo único que debe cambiar es el engomado, donde se indica el año que corresponde; distintivo que se coloca en la parte superior derecha de la placa, como lo hacen en el odioso y odiado vecino país del norte.
           
La gente mientras tanto, ya está acudiendo a las Receptorías de Rentas en busca de adquirir la nueva placa, solamente que ésta aún no llega, pues no han sido liberadas por el gobierno estatal.
           
Quienes también sufren los propietarios de vehículos de procedencia extranjera, porque no los alcanzaron a legalizar, porque el gobierno federal lo suspendió en el interior del país, así como en las aduanas. Por esa razón desaparecieron las oficinas de la UCD, UDC, CNC, entre otras. Y dicen que ya empezaron con la revisión de esas unidades. 

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