sábado, 30 de enero de 2016

7217. PODER ENAJENANTE.

Reporte Z

Por Rafael Gómar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Poder enajenante.

Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda.
Martin Luther King (1929-1968)
Religioso estadounidense



Tiene razón nuestro compañero Sergio Rodríguez Aguilera que en sus Trivialidades del viernes pasado nos muestra sólo unas pinceladas de nuestra atroz realidad, ¿Cómo ser optimista? Hace días me sentí como si estuviera en una película de James Bond, circulaba en mi auto en la prolongación Galeana, que es una vía trazada por verdaderos ineptos, cuando frente a mí una motocicleta con dos jóvenes a bordo rebasó al vehículo que venía de frente por el carril contrario, apenas logré frenar y evitar chocar con la motocicleta, me reponía de la impresión cuando detrás de la primera motocicleta venía otra a gran velocidad persiguiendo a la primera moto, el conductor manejaba con una sola mano y en la otra tenía una pavorosa pistola o metralleta corta.

Hace unos días en una calle de un solo sentido una camioneta paró el tráfico atravesándose en el arroyo, el conductor permaneció en la camioneta y dos acompañantes bajaron pistola en mano, revisando cada uno de los vehículos que quedaron varados en la fila, buscaban a alguien, todos los conductores estaban aterrados ante la posibilidad de ser confundidos por los sujetos. Sólo Dios nos puede proteger de tanta barbarie.

A Sergio, a mí y a muchos mexicanos más nos preocupa el país que les espera a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos, quedarnos con los brazos cruzados empeoraría la situación que ha sido provocada por muchos factores, pero entre los más importantes está el Pacto de impunidad de los partidos políticos y los gobiernos emanados de esos partidos; la realidad es que nadie se salva, hasta el impoluto López Obrador apoya a presuntos delincuentes que aspiran a llegar a ser “representantes populares” y la pregunta es ¿qué hacer?

La respuesta a la pregunta la proporciona Melitón García, uno de los padres de los 43 desaparecidos en 2014 en Iguala, uno de los epicentros del terror que nos circunda. Melitón convocó a unir esfuerzos “lo mejor para nosotros es unificar la lucha nacional”, pero no es el primero en hacer un llamado a la unidad en un país en donde cada quién protesta por su lado.

Es verdad, como escribe Sergio Rodríguez, que uno de los factores que explican el terrible estado de cosas en el país es el poder de los medios masivos de domesticación, en especial la televisión pero también como se comprobó con el caso Aristegui, la radio. No podemos ignorar que la influencia de los medios en amplios sectores de la población ha sido y es nefasta, pero considero que el factor clave ha sido el envilecimiento espiritual de millones de mexicanos a través de los partidos políticos y los gobiernos serviles a los intereses extranjeros.

El afán de lucro, el consumismo desbordado que se fomenta a través de los medios y el haiga sido como haiga sido como evidencia de la carencia de ética de la clase política, son fenómenos relacionados con la pérdida de la dignidad humana, como lo expone en su excelente artículo de ayer el padre Alfonso Verduzco Pardo. Claro cuando hay hambre y miseria ¿Cómo pensar en la dignidad humana? Eso explica la política empobrecedora de los gobiernos.

Día a día nuestro Z de Zamora documenta las quejas de los zamoranos que se manifiestan para tratar de llamar la atención de las autoridades, para denunciar la corrupción y la incapacidad de algunos funcionarios, pero, ¿cuántos de lo que se manifiestan airadamente votaron por el sistema, por los mismos de siempre? ¿No son capaces de relacionar sus problemas con el sentido de sus votos?

El optimismo es una actitud ante la vida, una actitud personal que no sirve de nada sin que se acompañe de acciones concretas que cambien las condiciones de la realidad. Manifestarse es importante pero de nada sirve si en los momentos clave vendemos nuestra conciencia, nuestra dignidad.

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