miércoles, 3 de febrero de 2016

7231. SEPULCROS BLANQUEADOS.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Sepulcros blanqueados.
En pocos días más llegará a estas tierras el Papa Francisco. El gobierno federal y los estatales, se están esforzando en serio para recibirlo por todo lo alto, con preparativos que no hacen para ningún dignatario. En agradecimiento, una parte de la jerarquía católica les recetó el domingo pasado un editorial en su revista semanal “Desde la Fe”, de esos que sacan chipote con sangre.

El semanario lo edita la Arquidiócesis Primada de México y su alcance es nacional. Indiscutiblemente es el vocero oficial de la jerarquía católica en el país, aunque no necesariamente refleje la opinión de todos los obispos de México.

Éste editorial titulado “Queremos paz”, dice en seis párrafos varias verdades que siéndolo, no parece tengan relación directa con su declarada misión de “Orientar en la fe a la comunidad católica de México”, y sí más bien son una acerba crítica al gobierno del país y de algunos estados, que por merecida que sea (que lo es), es algo injusta y no del todo precisa, aunque, debe reconocerse, muy oportuna para saber a qué atenerse con ellos los altos dignatarios y sobre los riesgos que corre nuestro gobierno durante la visita papal con la atención del mundo encima.

El editorial hace un recuento innegable sobre la situación de violencia que se vive en el país, desmiente las cifras oficiales sobre disminución de asesinatos (así nomás), descalifica lo que hace la autoridad civil del país y remata con un último párrafo que no tiene desperdicio y transcribo para usted:

“Los Obispos de México mantuvieron informado al Papa Francisco del oscuro panorama. Su Santidad  estará en lugares violentos, pobres y miserables del país, y los gobernantes no pueden tapar el sol con un dedo. La basura permanece debajo de la alfombra roja, y Francisco no vendrá al relumbrón de limpieza y pulcritud de ocasión, ni por los papelitos de colores o la retórica estéril con las consabidas frases: ‘llega a un Estado en paz que lo recibe con los brazos abiertos’; por el contrario, desde la fe cristiana, esta es una hora de gracia y, como lo afirma el Santo Padre, estas condiciones urgentes ‘irán generando espontáneamente nuevos procesos de evangelización de la cultura, que, a la vez contribuyen a regenerar la vida social y hacen que la fe sea más resistente a los embates del secularismo…’ Los mexicanos queremos paz, necesitamos la Verdad, no la burocracia numérica. La misión no está cumplida”. (¡Recórcholis!, por no decir ¡carajo!).

Debe notarse primero que nada la afirmación “Los Obispos de México mantuvieron informado al Papa Francisco del oscuro panorama”, cosa que no necesitaban decir, pues la iglesia algo sabe de estos menesteres.

Lo que sabe a rudeza innecesaria es eso de que “los gobernantes no pueden tapar el sol con un dedo. La basura permanece debajo de la alfombra roja, y Francisco no vendrá al relumbrón de limpieza y pulcritud de ocasión, ni por los papelitos de colores o la retórica estéril…” Si considera la jerarquía católica (o esa parte de la jerarquía), que nuestros gobernantes son tan bobos  como para pensar que le van a tomar el pelo ¡al Vaticano!, con sus 1,264 añitos de experiencia política (son Estado desde el año 752), con su red diplomática y de información mayor que la de los EUA, que abarca todos los movimientos políticos, ideológicos y religiosos que haya en el mundo, con representación en 180 países… pues deben pensar que nos gobierna gente de plano muy bruta. Y la frase final de “la misión no está cumplida” ya es recochineo, señores, no hacía falta una ironía tan burda (y directa).

Sí es cierto que nuestros gobernantes están en plan de ama de casa que va a recibir visitas… y es comprensible. Si lo hacen con la retorcida intención de tratar de engañar al Papa y hacerlo creer que vivimos en un paraíso, eso sólo lo sabe quien adivine intenciones y suponga que el Papa es tonto. Se concede incluso que resulta desagradable verlos hacer cosas que durante largo tiempo desatendieron (desde barrer las calles, tapar baches o terminar puentes), pero si no lo hicieran nos los comeríamos vivos, por majaderos y por irrespetuosos.

Ya puestos en este plan, ojalá y el Sumo Pontífice regale a la autoridad del país con uno de esos sermones broncos que le salen tan bien allá en el Vaticano, como el del 22 de diciembre de 2014, cuando le leyó la cartilla a la Curia Romana enterita (discurso de “Las 15 enfermedades”)… suavecito los puso morados. Pero, diría José José, lo dudo: el horizonte de la cabeza de la iglesia católica es otro. Los Papas saben muy bien qué quieren y cómo conseguirlo.

Lo que sorprende de ese editorial y esa postura de cierta jerarquía católica mexicana, es la desmemoria. Si el país está como afirman sin mucho equivocarse, habría que recordarles que este gobierno tiene tres años… ellos en cambio llevan aquí, 495 años predicando, enseñando a evitar el mal. Y si les parece injusta la comparación, entonces digamos que de cuando el Estado le quitó el poder terrenal a la iglesia a la fecha, hace 155 años -en 1861 terminó la Guerra de Reforma-, menos de la tercera parte del tiempo que la iglesia en México tiene tratando de enseñarle los 10 mandamientos a la gente. No les favorece ni una ni otra comparación: así vistas las cosas, lo suyo sí que es ineficacia.

Lo que sorprende de ese editorial es que lejos de llamar a la gente, su gente, a prepararse espiritualmente a mejor aprovechar la pastoral del Papa, lo desperdicien en una crítica dirigida a quienes ni los leen ni los oyen.

Nada tiene el del teclado en contra  de esta ni ninguna religión verdadera, pero cierto sector de obispones en México ha coadyuvado, particularmente en Chiapas, a que los de siempre sufran más, a que derramen inútilmente su sangre, a que su llanto caiga en los estériles surcos del odio… y eso no lo mencionan porque no saben de arrepentimiento.

Nuestro gobierno tal vez esté tratando se meter la basura bajo la alfombra roja, como ellos dicen, pero de ellos dijo Otro que eran sepulcros blanqueados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: