miércoles, 3 de febrero de 2016

7233. ¿LA LUZ O EL MAESTRO?

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI  

¿La Luz o el Maestro?

Si la muerte no fuera el preludio a otra vida, la vida presente sería una burla cruel.
Mahatma Gandhi (1869-1948)
Político y pensador indio.


Si un extraterrestre visitara México del 12 al 16 de febrero y se diera una vuelta por las ciudades que visitará el Papa Francisco, ¿qué vería, qué pensaría? ¿Qué vería un ser ajeno a todo el condicionamiento cultural en el que el ser humano nace, crece, se desarrolla y muere? ¿Cómo explicarse el movimiento de las masas en torno a la figura de un hombre? ¿Tiene poderes extraordinarios ese hombre? ¿Así son los santos del siglo XXI? ¿Cuál es la relación entre ese hombre que viste de blanco y que trasladan en un vehículo blindado y un hombre que se llamó a sí mismo Hijo de Dios?

Además de las preguntas que se plantean los analistas en los programas de televisión, un hombre sensible, un buscador se plantearía una sencilla pregunta: ¿qué es lo importante, el mensaje o el mensajero? La respuesta a la pregunta es determinante y sustenta la elección de cada ser humano, su nivel de conciencia, la elección de su estilo de vida. El mismo Maestro fue un Avatar, es decir, un enviado, así que como tal era sólo un intermediario. Cristo era sólo un intermediario.

Hoy como ayer y seguramente en el futuro, los hombres seguirán buscando lo externo, no la verdad interior sino lo que les provoque placer y la facilidad de una salvación fácil. Recuerdo la historia del  joven rico que llegó hasta el Maestro y lo cuestionó porque quería alcanzar la vida eterna, al final de la historia el joven decidió alejarse del Maestro porque seguirlo implicaba dejar todas sus posesiones, su riqueza.

Dejar ir es la clave, es la verdadera liberación, la iluminación, la madurez espiritual. En tiempos envilecidos como los que vivimos actualmente, dejar ir es casi imposible. El apego a las cosas es la norma. El apego y la acumulación, el apego a las cosas, a las personas, a la vida. Dejar ir en cambio es liberarse, es dejar detrás lo que estorba y hasta lo que aparentemente le da sentido a la vida.

Ir en pos de un Maestro, del Papa, de san Fulano o de cualquier ídolo es seguir siendo esclavo, oveja, ni los cristianos, ni los católicos, ni los musulmanes quieren esforzarse por encontrar la salvación por sí mismos, prefieren el camino fácil, colocarse una gran cruz de metal en el pecho, poner un altar en su hogar, acudir a un santuario y poner en manos de su salvador su suerte. Los portadores de la luz han sido confundidos con la luz misma, los enviados han sido divinizados y considerados el Dios mismo, porque el hombre quiere ídolos.

Y a todo esto ¿Cuál es el mensaje? ¿Alquien se acuerda del mensaje de amor incondicional del Maestro? ¿Alguien recuerda que la clave del amor es el perdón y que si al menos aprendiéramos a amar y a perdonar nuestra vida estaría justificada?  ¿Algo cambiará luego de ver al Papa? ¿México cambió luego de las visitas del Papa Juan Pablo que opacó a las estrellas del rock? ¿La visita de Francisco transformará nuestro país? ¿Comenzará una nueva era de amor incondicional el 12 de febrero o  seguiremos sumidos en la guerra, el odio, la injusticia? ¿Todo se reducirá a los fuegos artificiales, los mariachis, las misas multitudinarias?

¿Por fin te decidirás a seguir la luz o continuarás embelesado por los ídolos? ¿Harás vida del Evangelio o seguirás camino a la muerte del cultismo vacío? ¿Cómo afectará tu vida la histórica (y quizás única) visita del Papa a México? ¿Te conformarás con colocar una foto de Francisco en tu santuario o lo dejarás atrás en busca de la verdadera luz? Los maestros nos enseñan el camino, pero no son el camino.

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