jueves, 4 de febrero de 2016

7242. RELATOS, LEYENDAS Y CUENTOS.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ALVAREZ.
Ambientalista y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA HISTORIA DEL PISAQUEDITO, DE LOROLENCHO Y DE CASIMIRA.
Tercera parte.

Miren- les dijo al tiempo que señalaba a uno-- este que ven aquí  se llama Pisaquedito y se llama así porque su trabajo lo hace con mucho cuidado, con mucho tiento y muy quedo, sin aspavientos, tiene una forma especial de pisar a las gallinas  y diario a las cinco de la mañana empieza a cantar y es muy exacto con la hora, inclusive ajusta los cambios de horario en Abril y en Octubre, él siempre canta a las cinco sea el tipo de horario que sea  no como estos otros que tengo aquí  que luego hay que amarrarles el pico para que no canten sino hasta una hora después  o antes según se trate y así es como se acostumbran a cantar según el nuevo horario, este  se los recomiendo, cuesta un poco más pero ya verán que buenos blanquillos ponen las gallinas y como les digo, es bueno para cantar, su canto es claro y bien afinado, jamás desentona, claro que si no les gusta se pueden llevar uno de estos, ese de ahí se llama Cantaclaro que su canto también es bueno y el otro Cantaturbio y se llama así pues aunque no lo crean hay que usar traductor para entender su canto y el quiquiriquí, como otros muchos gallos, deja mucho qué desear en cuanto a calidad, ustedes escojan .

Qué bueno- intervino Casimira – que nos pones al tanto y creo que nos llevaremos al Pisaquedito ya que como dices  canta bien y es exacto ,porque fíjate que enfrente de donde vive la seño Rufina, tienen un gallo en la azotea, en donde hicieron un gallinero, que el quiquiriqui, se lo avienta en episodios, todo desentonado y desafinado y en ocasiones no sabe uno si está cantando o se está quejando, su canto es contaminación auditiva, oírlo es un verdadero sacrificio, se nota que de joven no vocalizó y además está tan zafado y fuera de la realidad que hay días en que empieza a cantar a las once de la noche, se avienta  unos dos o tres cantos y luego se queda dormido y ya otra vez por allá como a las dos de la mañana se avienta otras cantaditas y así se la pasa  y los vecinos dicen que a lo mejor se droga, vayan ustedes a saber, pero es un caso único, y además algunas veces las gallinas que tiene no ponen huevos pues el mentado gallo se queda dormido a la hora de pisar, no he visto más así, los vecinos dicen que ojalá ya se muriera y pase a mejor vida porque tiene otra cosa, le gusta pararse donde las personas lo vean y ¡ qué bárbaro¡ qué esperpento de gallo es, se avienta varias contaminaciones: auditiva, visual….y qué bueno que nos venda un buen gallo a ver si el vecino aprende a lo que es cantar y comportarse como gallo.

Malo, muy malo ese gallo del que me platican,-- dijo la señora Adelaida—y con más razón les recomiendo al Pisaquedito.

Cuando Rufina y Casimira escucharon la explicación de lo que hacía el gallo que Adelaida les recomendó, se entusiasmaron y aceptaron comprar solo el recomendado, uno en vez de los dos que habían planeado comprar. Ya por allá en un lado, el gallo llamado Pisaquedito estaba feliz de que lo vendieran, siete gallinas para mí solito, bueno cinco ya gallinas pero dos son pollitas, - dijo para sus adentros- y todas hermosas, muy bien, siete para uno y uno para siete ¡qué alegría! no puedo quejarme, a mis nuevos dueños les estaré agradecido y les corresponderé bien.. Lo brusco de cuando lo agarraron y lo echaron al costal interrumpió sus bellos pensamientos, pero a eso no le dio importancia, iba feliz, él su polla La Creidita y la Cacaramucho, además de La Chistosita y otras.

Rufina y Casimira emprendieron el regreso a Chavinda, iban muy contentas de la compra que habían hecho allá en Tarecuato y ya en su casa, echaron a las gallinas, a las pollas y al gallo al gallinero y, el guinumo lo acomodaron en los nidos con lo que quedaron listos para recibir los blanquillos que esperaba Rufina y los que ya se saboreaba arriba de un plato de arroz y con una buena salsa picante de molcajete...

Tal como les habían dicho, el mentado gallo llamado Pisaquedito era una maravilla, era excelente su forma de cantar, tanto que no cansaba y era sumamente afinado dando a entender que desde pequeño había vocalizado y respecto a su comportamiento, no había queja, mantenía bajo control a las gallinas y a las pollas y mediante un cacareo especial después del canto matutino, indicaba a las gallinas que era hora de saborear unos exquisitos granos de maíz acompañados de trigo y luego un poco de agua para que los granos no se peguen en el buche.. Un gallo así era para tener contentos a los dueños y más cuando vieron que las gallinas ponían unos excelentes huevos de un exquisito sabor que hasta a los vecinos se les antojaban, ya luego Casimira inventó el guiso que se hizo famoso: los huevos a la cebolleta acompañados de frijoles a la quesadilla y un vaso de leche recién hervida, ¡qué forma de almorzar!…

Unos días después de que habían ido a Tarecuato a la compra de las gallinas, las pollas y el gallo, Rufina determinó que Casimira se quedara a vivir un tiempo en su casa, mira- le dijo un buen día- nos llevamos bien, y para que ninguna vivamos sola quédate a vivir , algo te pagaré y ya entre las dos hacemos el aseo, la comida y atendemos a los animalitos , porque déjame decirte que ando con la idea de comprar un perico, uno de esos que sea bueno para hablar y mira cuando lo tengamos lo llevamos a misa y al rosario para que aprenda a hablar algo de bien porque ya ves como algunos o muchos solo aprenden a decir maldiciones y majaderías y se la pasan chuleando y chiflándole a las muchachas que van pasando y ya ves que en ocasiones cuando alguna ancianita pasa por donde se encuentra alguno de esos pericos majaderos pues no deja de decirle que adiós mamacita y otras cosas. Pues si- habló Casimira – te agradezco que me aceptes y si gustas yo me hago cargo de los animalitos, claro que aparte de ayudarte en el aseo y, respecto al perico, me agrada la idea y mira, cuando vayas, bueno cuando vayamos porque te acompañaré con Chelo el pajarero de allá de Zamora, le dices que te venda uno chico y que haya nacido en el mes de marzo porque son los mejores y sí aquí lo enseñamos a hablar, que sepa decir gracias, que aprenda  nuestros nombres y claro que sí, que aprenda a rezar y desde mañana me abocaré a hacerle su casa, puede quedar junto al gallinero y a la barda de la casa de junto que está desocupada, ahí es un buen lugar, puede aprender a caminar por el alambrado y se distraerá viendo a las gallinas., además de que le compraré su bicicleta y le voy a mandar a hacer un trapecio para que ahí haga graciosidades  y nos la pasemos a gusto viéndolo, porque ten en cuenta una cosa, si lo enseñamos bien, nos distraerá y nos dará temas de conversación con nuestras amistades, ya sabiendo rezar, lo podemos dejar en una jaula en la calle para que se ponga a rezar a ver si así lo imitan la bola esa de mujeres que dizque ahora ya son de otra religión  de quien sabe que y resulta de que los rezos que les enseñaron sus papás dizque ya se les olvidaron, viejas arguenderas y sí el otro día vinieron a decirme que ya yo fuera de esas otras religiones que no recuerdo como se llaman y que las mando a volar, por eso va a ser bueno que algunos días el perico esté afuera para que diga las oraciones que aprenda.

Pues unos días después las dos mujeres se encaminaron a la ciudad de Zamora, concretamente a las inmediaciones del mercado Hidalgo en donde estaban los pajareros, y llegaron hasta donde se encontraba Chelo quien tenía una buena cantidad de pericos recién traídos de por allá de Veracruz y  les recomendó un perico que tenía por ahí de no muy buen aspecto, miren- les dijo a las mujeres- este perico nació en Marzo y de acuerdo a como tiene los ojos y el pico, es de muy buena retención y será muy bueno para hablar, ya tiene nombre y se llama Lorolencho y aún cuando lo ven de mal aspecto, tengan la seguridad que será un buen perico hablador, no se van a arrepentir, ya verán cómo es de listo y aprenderá lo que ustedes quieran enseñarle o lo que oiga de la calle. que es de donde más aprenden , miren- siguió hablando Chelo- para que vayan aprendiendo de pericos  cuando vean a uno que se queda como idiotizado, como atarugado, como ido totalmente, es que está en proceso de retención, o sea que lo que escucha lo manda a su cerebro para que éste lo convierta en palabras, por eso está así  y si ven uno que brinca y aletea a cada rato como si estuviera muy contento, mejor échenselo al gato a que se lo coma porque no sirve para hablar, esa es la realidad.  

                 Continuará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: