martes, 16 de febrero de 2016

7293. AMOR Y ODIO.

Por Rafael Ceja Alfaro.
Docente y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

“Nació de ti, nació de mí, de la esperanza…” el mes de febrero, concretamente el 14, es el Día del Amor, el Día de San Valentín y hasta de La Amistad y como que se hace obligado tratar el tema.

Encontré al menos tres versiones del origen de esta festividad siendo una de ellas la que nos dice de que en el siglo III Claudio II prohibía los matrimonios porque argumentaba que los solteros eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras; entra en escena San Valentín considerando injusta esta decisión y celebrando en secreto matrimonios para jóvenes enamorados hace enojar a Claudio quien bien “empadronado” le manda cortar la cabeza al compadecido Santo.

Otra versión dice que emana de una fiesta pagana, pero se dice que la fecha de su comercialización es en el año de 1842 cuando Esther Ángel Howland editó una serie de tarjetas con cupidos y corazones y ¡Vámonos a vender!

Con relación al tema amoroso y viendo el entorno sangriento y estresante tan alejado de sentimientos entre los amigos, incluso entre las familias, me surgió una pregunta ¿Murió el amor? Una pareja no tan mayor como yo, pero de generación anterior me contestó que tal vez el romanticismo haya mermado pero que el amor existe.

Acepto que existe y entonces mi inquietud vaga por las formas de manifestarlo, las expresiones amorosas, las pruebas de amor que tanto han cambiado, las parejas tomadas de la mano caminando por la banqueta hasta llegar a la puerta de la amada y ahí respetuosamente “Echar rama”. La moto, la troca o cualquier móvil motorizado sustituye esas caminatas que permitían ver la luna y otras cursilerías que tanto me gustaron.

Pues bien, este día que también podría ser una conmemoración a la Hipocresía, un día en que debemos regalar y condescender con toda la familia, con los compañeros de trabajo o de parranda o de cualquier motivo social o deportivo y que dentro de esa convivencia condicionamos si asistirá Fulano o Mengano porque me caen atravesados y no los soporto, pero debo hacerlo para poder participar de la pachanga que se organiza.

Y de paso debo llevar un pequeño obsequio (Chocolates, bombones, flores y tarjetas que llevan los mensajes más tiernos) que envueltos en la sonrisa más cautivadora le serán entregados a ese que me cae “Gordo”. “No me vayas a llevar con la sangrona de tu hermana que no la puedo ver ni en pintura”, muchas advertencias, muchas condiciones que sin embargo no evitan que el encuentro se realice y ya vendrán las reclamaciones pasando el momento de convivencia y los 10 ó 12 Buchanan que desestresaron el espíritu.

¡Ah! Pero a la novia además de las flores, los chocolates y alguna pequeña joya de $ 100.00 les regalan un horroroso mono de peluche, que más tarda en llegar a casa que en dirigirse a su destino final “La basura”. En la actualidad hay novedosos regalos que además son culturales, por ejemplo un libro del “Kama Sutra Ilustrado” esta semana fui al cine con mi nieto Pollo a ver una película de un súper héroe de pacotilla, no vi ninguna restricción en la publicidad de la película, pero al estar adentro “disfrutando” la función me doy cuenta de que es una “pinche película vulgar” que divierte precisamente a gentes con esa mentalidad y como trae escenas eróticas tal vez los “chavos” no entiendan las posiciones sexuales y bien podría servirles el mentado libro. La sala llena de chavos eufóricos; y luego nos quejamos. (Perdón por salirme del tema) El problema final es que siendo un día donde deben prevalecer los amores y las amistades se crean rencores permanentes.

El amor sigue viviendo, muy escaso, muy racionado y algo distante, familias desintegradas, los hijos, en muchos de los casos, en contra de los padres cuando la pareja vive encontrada. Me contaron que un matrimonio de octogenarios vivían “Del chongo” y los hijos buscando solución los llevaron al Psiquiatra, este profesionista les pregunta el motivo de sus peleas y sobre todo a su edad, él le contesta: “Yo lo coloco y ella lo quita”, al ver la cara de asombro del psiquiatra uno de los hijos le aclara: mire doctor el problema es que mi papá coloca un cuadro que a él le gusta en la pared y como a mi mamá no le gusta, pues lo quita. Él lo coloca y ella lo quita. Fácil.

En un divorcio típico, cada uno de los dos (La pareja) pretende llevarse a los hijos como trofeos de una batalla “no perdida” y para convencer al juez y a los hijos hablan todo lo que sea cierto en contra del antes queridísimo consorte, más lo que se le pueda inventar ¿Dónde quedó el amor?

“Ódiame por favor yo te lo pido, ódiame sin medida ni clemencia, odio quiero más que indiferencia, porque el rencor hiere menos que el olvido”.

“Te odio y te quiero, porque a ti te debo mis horas de amargas mis horas de miel, te odio y te quiero, fuiste el milagro, la espina que duele, el beso de amor”

¿Por qué si todo y todos tienen su día especial, asuntos como el odio no lo tenga? Buscando los sinónimos de Odio me asombran palabras que expresamos sin cuidado pero que significan esa franqueza: Odio. O sea, que también el odio le buscamos expresiones que se sientan menos agresivas, pero Odio también quiere decir: Malquerencia, Tirria, Enemistad, Antipatía, Ojeriza, Repugnancia, Rechazo, Repulsa, Aversión, Rencor, Encono, muchas veces para no vernos repulsivos utilizamos cualquiera de estos sinónimos y elegantemente decimos: Yo no odio a nadie, pero me resulta antipático.

¡Propongo!: que ese sentimiento profundo e intenso de repulsa hacia alguien, que provoca el deseo de producir daño o de que le ocurra alguna desgracia llamado Odio, tenga su día, un día de conmemoración anual, un día en el cual todo aquel que lo posea lo deje libre y lo exprese, un día en el cual nos digamos a la cara lo que realmente sentimos y que, si hay alguien que quiera matar, a otro u otra lo haga, un día de limpieza del alma, de la conciencia, de enconos, un día donde se suelten todos los demonios, PERO al día siguiente vivir con toda la armonía que a diario nos fingimos y siempre nos negamos porque tenemos el alma llena de envidias y celos.

Creo que puede ser un día menos complicado en todos los aspectos, para el Día del Amor tienes que buscar entre todos los regalos o atenciones mencionados, en cambio en el Día del Odio con una sonora mentada de máuser sería suficiente.
Cada quien, ésta es una sugerencia y nada más.

Espero que hayan tenido un feliz día del amor y la amistad.

Rafael Ceja Alfaro.

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