viernes, 19 de febrero de 2016

7312. UNA PROBADITA.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Edo., de Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Una probadita.
Según la tía Victoria, en la familia sobraban güilas que nomás eran mosquitas muertas; según la abuela Virgen, en la familia nunca había pasado nada “impropio”, santas no somos, decía, pero  decentes, todas; según tía Beatriz, era una familia católica y se vivía en Gracia; según la prima Silvita, lo católicas lo tenían de la cintura para arriba y la gracia, de ahí para abajo; según tío Armando eran todas mujeres como todas las mujeres, incluido tío Ricardito que murió soltero y ni sirvienta tuvo, nomás un mocito de Veracruz; según el abuelo Armando, había de todo como en todas las familias… y agregaba con sorna: -Bueno… poquito más –sí, así sería, pero a este menda, le quedó muy claro que no era posible saber la verdad absoluta de casi nada, casi nunca.

Lo que dicen los medios de comunicación, aparenta ser lo que opina la tribu y por eso a veces se le llama “opinión pública”, aunque venga a ser sólo opinión publicada. Lo que realmente piensa o cree la gente no lo sabemos (si por “gente” nos referimos a todas o la mayoría de las personas).

La prensa (en papel y tinta, en medios digitales, en radio o televisión, en cine… no, perdón, eso es de los tiempos del pricámbrico clásico, cuando antes de la película pasaban “cortos”, entre ellos el reglamentario “Noticiero Continental” con el que se enteraba uno de cosas de hacía un mes, pero para el respetable eran fresquecitas), la prensa, repito, tiene dos grandes componentes, la parte informativa (consignar los hechos, lo que sucede con la mayor precisión y veracidad posibles), y la parte de opinión (editoriales, columnas de análisis, artículos de fondo, etc.), en la que cada autor dice de su ronco pecho lo que le parecen esos mismos sucedidos, interpretándolos y hasta defendiendo sus personales ideas y creencias. Por supuesto también se publican las notas oficiales de gobernantes y políticos que difunden sus actos, en beneficio de su imagen (y lo honesto es que el medio indique que es “inserción pagada” o al menos ponga “comunicado”, que el lector avezado entiende que se trata de publicidad con apariencia de información).

Todo esto sin ni siquiera pensar en que a veces la prensa calumnia por encargo, bien cobrado (dicen que pasa, será en otros países… hay de todo en la viña del Señor, como en el abarrote de ultramarinos finos de don Sebastián, Durango y Cozumel, colonia Roma, años 50’s).

La prensa en México, al igual que la prensa del resto del planeta, no es reflejo exacto de la realidad ni de lo que piensa la generalidad de las personas, pero es justo decir que acá ha navegado siempre en la mar de los sargazos, capoteando dictadores de espadón y revolucionarios que olían a pólvora pero de piel muy delicada; de cuidarse de la iglesia, al peligroso porfirismo y al siglo del régimen tricolor con su peculiar idea de la libertad de expresión (básicamente consistía en que se podía informar todo, de todos, menos del gobierno y los gobernantes).

Fue hasta fines del siglo XX que medio se empezó a ejercer el oficio de periodista, con cierta posibilidad de informar y opinar, hasta llegar a esta época en la que se mezcla un poco todo lo anterior, con apariencia de que se informa todo (apariencia, pregúntele a Gutiérrez Vivó si se puede, a Zabludovsky, a Rocha, a Ferriz, para no mencionar a los que de plano fallecen por congestión de plomo).

Tal vez por ese constante ayuno de verdades ventiladas a los cuatro vientos, es que en México hay una cosa que el del teclado ignora si existe en otros países: el “trascendido”, el “bajo reserva”, la nota de filtraciones no confirmadas pero supuestamente de buena fuente, que tiene muchos lectores por lo sabroso que es el chisme, porque el tenochca simplex, confía más en “radio pasillo”, en el rumor de cafetería, que en Notimex.

Así las cosas, de unos años para acá, hay un fenómeno si no raro sí interesante, en un sector de cierta parte de la prensa que hace alarde de una moral polivalente que defiende y ataca posturas éticas con raseros diferentes según sea el caso o quien sea el cliente.

Leyendo prensa mexicana, imagina uno que es opinión general de la gente que habita este nuestro risueño país, que abortar está muy bien, pero que darle una patada a un perro es un crimen; que ser homosexual es como irle a las Chivas o al América… pero una asquerosa mancha si es político, militar, sacerdote o locutor de televisión (y lo molieron a palos en un hotel); que tener creencias religiosas es ser muy bruto… pero que el Dalai Lama es querido y respetado por todos.

Curiosas estampas que presentan una sociedad histérica, en apariencia permisiva, que todo tolera, al tiempo que es severa juez. A Pedro Ferriz le descubrieron una amante y casi lo linchan en la prensa (sus compañeritos de profesión), pero al presidente Díaz Ordaz casi le dieron diploma y medalla por andar con Irma Serrano. A un diputado panista, lo filmaron bailando pegadito -agarrando nacha-, y se armó la tremolina, hasta que le costó el puesto, una actriz anduvo en tratos con el Chapo y “es muy su derecho”, al mismo tiempo que una diputada que sí era pareja de don Chapo, la están queriendo quemar en leña verde (triple rasero).

Y es la prensa la que es reflejo de cómo somos, no al revés, porque somos una sociedad moralmente tornadiza y con amnesia selectiva, ayer era doña diabla la Trevi, que fue a la cárcel por corrupción de menores, hoy es la valiente mujer que se reinventó desde sus cenizas; hoy, la vigorosa defensa de los derechos humanos de los presos, la exigencia de que se respete el debido proceso… y linchamientos.

Esa cierta prensa ahora sostiene que ya ni la friega el Papa por no haber recibido a los papás de los 43, que decepcionó a la gente que no le cantara sus verdades al gobierno y se contentara con hablar de generalidades… ya lo dijo el santo Papa en la conferencia de prensa de su vuelo de regreso a Roma: “(…) el mexicano es un pueblo que sorprende y que no se puede explicar”. ¡Ay, su santidad! Y nada más le tocó una probadita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: