miércoles, 24 de febrero de 2016

7333. ADIÓS UMBERTO ECO.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Adiós Umberto Eco.

"un país pertenece a quien controla los medios de comunicación".
Umberto Eco.


Murió el filósofo y linguísta italiano Umberto Eco a quien conocí por medio de una novela y a través de ensayos filosóficos que muchas veces no entendí. La única obra de Umberto Eco que leí es la novela “El nombre de la rosa”, una novela gótica, medieval, policiaca que transcurre en los albores del siglo XIII  en un monasterio benedictino en donde ocurren misteriosos asesinatos que Guillermo de Baskerville, como antiguo Sherlock Holmes, aclarará. No podía faltar el aprendiz Adson, figura que nos recuerda al compañero de Holmes, Watson.

El razonamiento deductivo es la metodología que utiliza Baskerville para solucionar los terribles crímenes que se atribuyen al demonio, pero en la novela abundan las profundas reflexiones filosóficas, semióticas y teológicas que tanto nos atraen a los meditabundos; los términos en latín que Eco utiliza son parte de la trama y de la lógica de la novela, no se trata de artilugios o adornos superficiales.

Como sea, la novela que fue la primera obra de ficción de Eco, se vendió como pan caliente, más de 50 millones de ejemplares se han vendido y se espera que a raíz de la muerte de Eco el número se incremente aún más. La novela de Eco me transportó a un mundo desconocido, misterioso y lejano, un mundo que puedo recrear con sólo abrir las páginas de la novela.

Lector insaciable, Eco tenía una biblioteca con más de 20 mil libros a los que no abandonó ni en los momentos críticos del cáncer que lo llevó a la muerte, así que rechazó morir en un hospital. Eco fundó con otros artistas e intelectuales el grupo Libertà e Giustizia que criticó las políticas del primer ministro Silvio Berlusconi; el activismo político de Eco no fue muy intenso, prefería ser un lobo estepario que andar en manada. A pesar de todo mostró sensibilidad al unirse a un grupo de mexicanos que en la plaza Cardusio en Milán, la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Desde joven Eco quiso ser reportero pero como sus padres se opusieron (¡de qué vas a vivir muchacho!), mantuvo el gusanillo como periodista de opinión. Como articulista Eco criticó a los medios de difusión, y afirmó que la finalidad de  los periódicos es crear opinión, esa es la única forma de los medios de influir en la política, escribió Eco.

La afirmación de Eco de que "un país pertenece a quien controla los medios de  comunicación", se aplica perfectamente en nuestro país, en donde los medios de difusión electrónicos (radio y televisión) están al servicio del gobierno al punto de que las televisoras tienen una considerable representación en las cámaras de diputados y senadores. Los medios en México son claves en la tarea de mantener a la sociedad en la ignorancia. 

Eco analizó a profundidad los medios de comunicación (que deberían de llamarse medios de difusión o de enajenación) y su partida no es una pérdida irreparable, a los 84 años de edad ningún ser humano representa una pérdida, sino el final de un ciclo natural. Además Eco seguirá presente en sus obras y en especial en la novela El nombre de la rosa, libro inolvidable que me prometo releer pronto.

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